lunes, 7 de marzo de 2016

Gertrude Lythgoe contrabandista de alcohol en tiempos de la prohibición.



En tiempos de Al Capone, Lucky Luciano y Meyer Lansky una mujer traficaba alcohol en las Bahamas, sofisticada y carácter muy fuerte jamás tuvo que presumir de asesina.

Armando Enríquez Vázquez.

En la serie de televisión Boardwalk Empire producida por Martin Scorsese y ubicada en los tiempos de la prohibición de alcohol en la costa del Océano Atlántico, Patricia Arquette interpreta a una mujer llamada Sally Wheet que operaba una cadena de contrabando de alcohol en Florida. Sally Wheet no existió, pero eso no significa que no existieran mujeres en el contrabando de alcohol.
Pocas veces se habla de las mujeres que participaron o comandaron este tipo de operaciones porque no fueron muchas, sabemos que Graciela Olmos con su amante el General Villista, Rodrigo M. Quevedo, fabricaban y distribuían bebidas alcohólicas desde Ciudad Juárez hasta el Chicago de Al Capone. Marie Waite, conocida como Spanish Marie, traficaba ron. Pero ninguna mujer dirigió operaciones de contrabando de alcohol como Gertrude Cleo Lythgoe a quien los periódicos de Florida nombraron la Reina de los bucaneros productores de alcohol de las Bahamas.
La fotografía la muestra como una mujer esbelta y frágil que bebe de un vaso de un oscuro ron. Un periodista la describió como una mujer de buen gusto, intelectual, refinada. A pesar de esta apariencia Lythgoe podía ser una mujer de muy fuerte carácter y en alguna ocasión le contó a ese mismo periodista una anécdota acerca de un hombre que se había empeñado en hablar mal del producto que Lythgoe vendía e incluso de difamarla a ella.
 Finalmente lo encontré en una peluquería con la cara lista para que lo afeitaran. Fui directo a él y le dije que necesitaba hablar con el y lo llevé a mi oficina de una vez por todas y una vez en la oficina le hice una advertencia. Le dije que lo mataría de un balazo y él se escabulló entonces rápidamente.
Gertrude Lythgoe fue sin duda una brillante e intrépida mujer que montó una exitosa y millonaria operación en el sureste de Estados Unidos. Gertrude nació en 1888 en Bowling Green, Ohio.
Al morir su madre, siendo ella muy pequeña, su padre no pudo hacerse cargo de su numerosa prole, Gertrude era la número diez entre sus hermanos, fue llevada a un orfanato donde creció. Sus características físicas y su porte la hicieron pasar por inglesa, irlandesa, rusa, española, francesa, incluso por miembro de alguna de los pueblos originales de Estados Unidos. Incluso llegaron a apodarla Cleo, por su supuesto parecido con la reina egipcia Cleopatra.
Lythgoe laboró durante su juventud como secretaria en Nueva York y California, tras lo cual comenzó a trabajar en una empresa inglesa encargada de importar diferentes bebidas alcohólicas a Estados Unidos, cuando en 1920 la prohibición se volvió una ley, la empresa decidió enviar a Gertrude a Nassau en la Bahamas donde ella consiguió una licencia para comerciar alcohol y haciendo uso de sus contactos en Londres y Escocia comenzó a importar whisky a las Bahamas, convirtiéndose en la única mujer con ese tipo de licencia en Bahamas en esa época.
Mucho de su negocio lo llevaba a cabo con un contrabandista llamado Bill The Real McCoy, que se encargaba de rentarle las embarcaciones y distribuir su mercancía en el sur de Estados Unidos.
Con el paso del tiempo Gertrude comenzó a ganar notoriedad y se convirtió en una estrella que aparecía con frecuencia en las páginas de periódicos no sólo en las Bahamas, si no en Nueva York, Chicago y Los Ángeles. Los periódicos recibían con frecuencia cartas de admiradores de Lythgoe a lo largo y ancho de Estados Unidos, pero Gertrude nunca se casó y en más de una ocasión expresó que no necesitaba a un hombre que le dijera lo que tenía que hacer. Lyhtgoe pronto se dio cuenta de que una buena parte del negocio del contrabando se encontraba en ser propietario de las naves, por lo que decidió hacerse de las suyas propias. En 1925, uno de sus barcos fue detenido y ella acusada de contrabandear alcohol, más de mil botellas de whisky, a la Ciudad de Nueva Orleans. Al ser liberada de los cargos, ya que siempre fue lo suficientemente inteligente en evitar que su nombre figurara en cualquiera de sus transacciones, Gertrude Lythgoe, decidió retirarse del negocio del contrabando, mientras iba ganando.
En una entrevista al Milwaukee Journal en octubre de 1926, Lythgoe confeso que creía que había un mal fario en su contra y el de su negocio que la llevaría a la ruina y ocasionaría su muerte y puso como ejemplo que uno de sus barcos llamado Venture se había hundido sin motivo alguno en la bahía de Nassau. Alguien le mencionó la existencia de un arrecife oculto, pero Lythgoe estaba convencida de que esa no había sido el motivo del accidente. Por esa razón antes de que algo más sucediera, ella había decidido retirarse del negocio.
Su relación con Bill McCoy al parecer no se limitó a los negocios únicamente, años después se volvieron a encontrar y cuando McCoy le pidió quedarse con él, como buena femme fatale Lythgoe se limitó a besarlo y prometerle regresar, jamás lo volvió a ver.

Gertrude Lythgoe vivió mucho tiempo en un hotel de Detroit Michigan y finalmente murió el 24 de junio de 1974 en Los Ángeles a la edad de 86 años.

publicado en mamaejecutiva.net el 2 de marzo de 2016
imagen. fuckyeahhistorycrushes.com