martes, 21 de mayo de 2013

Zelia María Magdalena Nutall, arqueóloga



A principios del siglo pasado una mujer recorrió las ruinas de las antiguas culturas que habitaron México y documentó muchos de sus hallazgos.

Armando Enríquez Vázquez


Zelia María Magdalena Nutall, nació el 6 de septiembre de 1857 en la Ciudad de San Francisco, en Estados Unidos su padre, Robert Kennedy Nutall, nació en Irlanda y había viajado por todo el mundo, su madre era hija de un banquero californiano. Su madre fue la que introdujo a Zelia al mundo de la arqueología. Cuando era niña le puso a Zelia los nueve tomos del libro de Lord Kingsborough acera de las antigüedades mexicanas. Kingsborough fue un anticuario irlandés empeñado en demostrar que las antiguas culturas mexicanas eran descendientes de una de las diez tribus perdidas de Israel. En 1865 la familia abandonó la ciudad del oeste norteamericano para ir a vivir a Europa donde Zelia estudió, la familia regresó a San Francisco en 1876.
En 1880 Nutall se casó con un antropólogo francés que se encontraba estudiando a los habitantes de la costa oeste de los Estados Unidos, su nombre era Alphonse Louis Pinart de Marquis, uno de los primeros hombres en sostener la teoría de que el hombre había llegado a América a través del estrecho de Bering. Pinart dedicó muchos de sus viajes a la costa del Pacífico del continente americano desde Alaska hasta las Islas de Pascua a documentar las lenguas nativas. En 1882 tuvieron una hija y en 1884 Zelia viajó, en compañía de su madre y sus hermanos, por primera vez a México. En los cinco meses que pasó en nuestro país, trabajando en el museo nacional se hizo de una colección de cabezas de arcilla de origen teotihuacano. Acerca de esta colección de cabecitas teotihuacanas Nutall publicó su primer artículo titulado; The Terra Cotta Heads of Teotihuacan, publicado por el American Journal of Archeology. Después regresó a los Estados Unidos y vivió por un año en Baltimore, Zelia Nutall partió de nuevo rumbo a Europa y vivió un tiempo en Alemania, en la ciudad de Dresde.El matrimonio no duró mucho y para 1889 Zelia se encontraba divorciada de Pinart. En 1902 Zelia María Magdalena Nutall regresó a México, compró la casa del conquistador Pedro de Alvarado en Coyoacán, haciendo de nuestro país su lugar de residencia por el resto de su vida. Durante 47 años fue Asistente Honoraria en materia de Arqueología Mexicana para el Museo Peabody de la Universidad de Harvard.
En 1901 publicó su obra más importante, The Fundamental Principles of New and Old World Civilizations. Entre otras cosas Zelia, dedicó muchas de las líneas en su libro a la adoración de las diferentes culturas en América, Europa y Asia Menor de la estrella polar. Otro tema fue la existencia de la suástica como un símbolo solar universal y con eso ponía sobre la mesa la llegada de los pueblos de Asia a América y de sus conceptos religiosos principales, heredados a las culturas de nuestro continente.
Ese mismo año, Nutall logró acceso a un antiguo códice mixteco en manos del Museo Británico y el cual no se sabe como salió de México. Bajo el auspicio de la Museo Peabody se hizo cargo de la primera edición facsimilar del códice, al que el museo llamó entonces el Códice Nutall, en honor a la investigadora.
Ya en México se dedicó a recorrer zonas arqueológicas, a lo largo de su vida Zelia Nutall fue una investigadora independiente, que no buscaba plazas en organismos, ni organizaciones, su trabajo fue personal y autodidacta. Mucho de sus estudios estuvieron apadrinados por un hombre que no fue generoso con las mujeres mexicanas que practicaban la arqueología; Manuel Gamio, considerado el padre de la arqueología en nuestro país, quién le muchas veces se sabe le proporciono piezas a Nutall para que las examinara en su casa de Coyoacán.
Nutall era una figura importante en la vida cultural de los extranjeros distinguidos que visitaban México, en su hospitalidad organizaba días de campo para sus visitantes a Xochimilco para que pudieran conocer el lago y la vida que en él se desarrollaba. El mismo D.H. Lawrence la convirtió un personaje de su novela La Serpiente Emplumada. en donde la describió como una mujer solitaria, pero de una gran vida social, irónica, sin pareja capaz de burlarse de cualquier pareja que llegara a la Casa de Alvarado. En la novela Lawrence la llama Mrs. Norris.
Al final de su vida Nutall dejó muchos manuscritos sin publicar, entre ellos uno en el que narraba la famosa batalla de San Juan de Ulua, y comenzó a interesarse por lo que ella creía eran semejanzas entre los Incas, los Mayas y los Aztecas en su forma de adorar y concebir al Sol. Así como un estudio de los llamados Manuscritos Drake, llamados así porque el nombre del pirata inglés aparece en varias ocasiones en ellos. Nutall descubrió estos papeles en la biblioteca nacional mientras buscaba juicios de la Santa Inquisición, estos Manuscritos Drake son en realidad una serie de textos e ilustraciones que describen plantas, animales y vida en las Indias Occidentales.
Sus aportaciones a la arqueología mexicana y su visión sobre las antiguas culturas de nuestro país, son muy importantes, fue una de las primeras personas en hablar de culturas anteriores a los aztecas y también se interesó en la época colonial de nuestro país y su arquitectura.
La autodidacta arqueóloga murió en su casa de Coyoacán el 12 de Abril de 1933.

Publicado en thepinkpoint.com.mx el 20 de Mayo de 2013
Imagen: wikipedia.org