sábado, 12 de marzo de 2016

La mala decisión de una cadena de televisión.




El 17 de noviembre de 1968 una mala decisión cambió la forma de transmitir y cubrir los juegos de futbol americano en Estados Unidos.

Armando Enríquez Vázquez

Nunca fue más cierta la frase; Esto no se acaba hasta que se acaba que el domingo 17 de noviembre de 1968, aquella tarde dos equipos de la joven liga de futbol americano profesional, la AFL (American Football League) que a esas alturas ya había mostrado el musculo necesario para que los directivos de NFL vieran en peligro su hegemonía, los grandes nombres del futbol americanos como Halas y Mara estaban listos para la unión de las ligas. Esa tarde jugaban en cadena nacional en Estados Unidos a través de NBC, los Raiders de Oakland en contra de los Jets de Nueva York. El juego se llevó a cabo en California en casa de los Raiders. La diferencia de horarios entre las costas de Estados Unidos es de cuatro horas.
Tres años antes en 1965, la NBC había ganado el contrato para transmitir los juegos de la nueva liga que iba al alza, anteriormente y desde el inicio de la liga en 1960 los derechos de transmisión habían pertenecido a ABC.
Los Jets eran sin lugar a duda uno de los equipos más espectaculares de ambas ligas y Joe Namath, el quarterback de los neoyorquinos era la principal razón para ello. Pero además entre los Raiders y los Jets existía ya para esas tempranas temporadas de la liga y de la historia de ambas franquicias una rivalidad que iba más allá del terreno deportivo y confrontaba a los gerentes de los equipos; Al Davis de los Raides y Weeb Ewbank de Nueva York. Esa era la temporada en que los Jets habrían de llegar al Superbowl, el tercero y ganar sorpresivamente a los favoritos Colts de Baltimore.
En el último cuarto del encuentro y con tan sólo 65 segundos por jugarse, Namath tenía a los Jets arriba en el marcador por 3 puntos 32-29. La transmisión del juego había iniciado a las 4:00 PM tiempo del Este de Estados Unidos que era la una de la tarde en la costa oeste, para los ejecutivos de NBC un espacio de tres horas resultaba más que suficiente para un partido de futbol americano y a las siete de la noche tenían anunciado el estreno de la película Heidi. La cadena gastó dinero y mucho tiempo aire promocionando el estreno de la película. Sin embargo, de manera inesperada el encuentro se alargó más de tres horas. los ejecutivos de NBC tenían claro que tras el esfuerzo de mercadotecnia para anunciar la película decidieron que a las siete en la costa este de aquel país la transmisión del juego sería cortada para dar paso a la película. ¿Qué podía pasar en 65 segundos, cuando los fabulosos Jets de Namath iban arriba por tres puntos? La cadena de televisión tenía compromisos más importantes con los anunciantes de la película.
Lo qué pasó fue lo que menos imaginaron los ejecutivos de la cadena tanto en el partido de futbol americano, como en la respuesta de las audiencias. Tres jugadas después y tan sólo veinte segundos después en el reloj de juego los Raiders anotaron un touchdown cuando Daryle Lamonica, el quaterback del equipo de Oakland, completó un pase con su corredor Charlie Smith. Con 42 segundos por jugar Namath se preparaba para intentar superar los cuatro puntos de ventaja que tenía el equipo de Oakland. Pero Earl Christy, el regresador de patadas de los Jets, fumbleó el ovoide en la yarda 2 de los Jets en el kick off. El balón fue recuperado por Preston Ridlehuber de los equipos especiales de los Raiders, quién tras correr las 2 yardas, anotó para el equipo californiano.
Los Raiders ganaron el encuentro 43-32. Los ingenuos, avariciosos, prepotentes o como quiera uno llamarlos ejecutivos de NBC, incluso decidieron correr un cintillo con el resultado final del encuentro, como para dar la puntilla a los aficionados de la costa este que esperando ver el final del encuentro se habían topado al regresar del corte comercial de las siete de la noche con el inicio de Heidi.
La respuesta fue inmediata, los seguidores de los Jets en la ciudad de Nueva York y de otras partes del este de Estados Unidos comenzaron a llamar a la cadena de televisión para manifestar su enojo ante la decisión de la empresa, la cantidad de llamadas fue tal que colapsó el conmutador de la cadena de televisión, la gente al no encontrar respuesta por parte de NBC, optó por llamar al departamento de policía de la ciudad y a la alcadía de la Gran Manzana.
El hecho figuró al día siguiente en la primera plana del New York Times. Curiosamente el juego es conocido como el Heidi Bowl y fue votado por los aficionados en 1997 como uno de los mejores partidos de la historia del deporte.
El hecho tuvo como consecuencia que la NFL al firmar su siguiente contrato por derechos de transmisión con CBS, dejara de manera muy clara en el papel que ningún partido podía ser cortado en su transmisión si no había terminado. Algo que se volvió una regla para los demás deportes. El último minuto, por obvio que suene, también tiene sesenta segundos y con la demostración de los Raiders quedó muy claro.

imagen: remembertheafl.com