sábado, 5 de marzo de 2016

El placer culposo de ver la televisión.




La televisión abierta viene siendo despreciada desde hace décadas por un mayor número de sectores de la población, probablemente ha alcanzado sus niveles más bajos de aceptación y la muestra más clara es la cada vez menor cantidad de anunciantes que hacen uso de la televisión abierta.


Armando Enríquez Vázquez.

Es significativo como al preguntar a los jóvenes menores de 28 años si ven televisión abierta la respuesta generalmente es una negativa rotunda. A los jóvenes les parece poco más que repulsiva la oferta tanto de Televisa, como de TV Azteca.
Sin embargo, si uno extiende la plática sobre el tema, existe un momento en el que todos aceptan ver canales de televisión abierta; la hora de eventos deportivos, ya sea futbol soccer, o americano y en su momento el box, que son en general los eventos que la televisión abierta está transmitiendo actualmente.
Tal vez por esta dependencia semanal de las transmisiones deportivas, los jóvenes saben y llegan a ver ocasionalmente y de manera parcial la programación de la televisión abierta la cual les parece de muy poco valor y les apena confesar que la ven. Tanto los valores de producción, la ejecución y los contenidos resultan poco atractivos y mucho menos aspiracionales para muchos de los jóvenes mexicanos.
Tanto en la década de los años setenta como en los ochenta por órdenes de dos diferentes presidentes Luis Echeverría el verdadero fundador de Televisa y Miguel de la Madrid, la programación de la televisión abierta fue modificada, la censura y la prohibición alcanzo programas tanto de producción nacional como de series compradas, por los contenidos. Las razones no fueron siempre las mejores, pero de alguna manera limpiaron de cierta telebasura las señales de Azcárraga Milmo. Desde la llegada de Carlos Salinas de Gortari a Los Pinos las televisoras no han sido tocadas por el gobierno y notoriamente la calidad de los contenidos de las televisoras privadas abiertas ha ido en caída libre. Hoy las televisoras son las que censuran y promueven políticos.
La televisión abierta viene siendo despreciada desde hace décadas por un mayor número de sectores de la población, probablemente ha alcanzado sus niveles más bajos de aceptación y la muestra más clara es la cada vez menor cantidad de anunciantes que hacen uso de la televisión abierta. A pesar de que la televisión abierta mantiene el primer lugar de la inversión publicitaria en nuestro país, esta se reduce año con año. La reciente decisión de la dirección de Televisa de finalizar la transmisión del programa de Chabelo del aire tras casi cincuenta años de existencia tiene que ver no sólo con las medidas arbitrarias de la empresa, si no con la incapacidad de la empresa por evolucionar a lo largo de más de veinte años y perder a las audiencias infantiles. La absurda apuesta de Televisa y pareciera ser de TV Azteca también a apostar por personajes nefastos a la sociedad como Laura Bozzo y de esta manera denigrar sin pudor a los mexicanos parece que no habrá de cambiar. Este tipo de pensamiento y estrategias, sin duda, ha sido un factor determinante en su contra, el extremo de esta ineptitud y falta de visión sucedió en Grupo Imagen de Olegario Vázquez Aldir, con la salida del aire de Cadena 3, un canal carente de una oferta propositiva y de calidad para la audiencia y cuya dirección minimizó la importancia de la inversión en contenidos atractivos y relevantes.
La llegada de la televisión digital puede representar una ventaja competitiva para las señales de televisión abierta que sepan cómo utilizar sus concesiones. El hecho de poder tener una señal multiplexada ofrece a los canales la opción de generar nuevas señales con targets específicos y de esta manera intentar competir con la televisión de paga o al menos recuperar a un importante número de anunciantes, claro que en la ecuación tienen forzosamente que entrar la calidad de los contenidos a producir. Como ya lo hace Canal Once al utilizar una de sus señales con su programación normal y otra únicamente con programación para niños. Un nicho en el que, a través de años de una oferta nacional e internacional de calidad, hoy domina el canal público sin tener competencia en la televisión abierta nacional.
Los costos de la producción y compra de espacios para televisión son los más elevados dentro del mundo de la producción publicitaria y el impacto que producen en los consumidores es cada vez menor. Por lo que los anunciantes tienen que pensar muy bien antes de producir para televisión y contratar pautas en los medios.
Solo hay dos razones por los que un ciudadano común ve hoy en día televisión abierta en horarios que no son de espectáculos deportivos; la falta de poder adquisitivo o el morbo y ninguna de las dos parecería ser muy atractiva para los anunciantes, y parecen las razones equivocadas para querer asociar a un producto con una producción de televisión.
Las marcas que a lo largo de los años se anunciaron con Chabelo, unieron el nombre de su marca con un programa de entretenimiento en teoría sano, con contenidos dirigidos a las funcionales y melodramáticas familias mexicanas, sin importar que el abusivo conductor humillara y se burlara de los mexicanos de la misma manera que en su momento lo hizo Luis Manuel Pelayo. Pero esas marcas hoy tienen una imagen familiar. Difícilmente Televisa podrá reemplazar a las audiencias matutinas dominicales. La percepción por parte de las audiencias acerca de Televisión Azteca no es muy diferente, como tampoco lo es su oferta, aunque hay que decir que la televisora de Salinas Pliego ha sido y sigue siendo más arriesgada, con una mayor búsqueda. El Hormiguero, franquicia de un programa español, La Isla un reality de competencias son sin duda producciones mejor logradas y mucho más inteligentes que todo lo que hace Televisa en todos sus canales.
Las televisoras abiertas públicas y privadas se enfrentan a una realidad; la televisión de paga y las nuevas plataformas de distribución de contenidos no tienen un rechazo de entrada por parte de los usuarios. La idea al interior de las empresas debería de ser renovarse o morir. Porque ser la opción de closet de espectador no les representará ningún beneficio.

publicado en roastbrief.com.mx el 30 de noviembre de 2015.