miércoles, 2 de octubre de 2019

Los dioses americanos deben estar locos.




¿Por qué la narrativa carece de puntos de interés, o de climax que nos preparen, por ejemplo, para el final de la segunda temporada?



Armando Enríquez Vázquez

La segunda temporada de American Gods resultan 8 capítulos en cámara lenta para esperar que algo realmente suceda en la trama de la serie de Starz distribuida también por Amazon Prime en la siguiente temporada.
Después de una interesante y llamativa primera temporada, la segunda entrega de la serie se desploma pues resulta terriblemente aburrida; nada parece suceder y lo peor es que lo que sucede es realmente muy poco. Otras cosas parecen ser más diversiones y puntadas cercanas al humor involuntario, que elementos que aporten de manera sustantiva a la trama; la versión 2.0 de Media parece más una ocurrencia que una verdadera evolución del sistema. EL carrusel en medio de la casa de la montaña puede ser una de las secuencias menos interesantes y más largas de la serie.
Los problemas no sólo se originan en la ejecución de la nueva temporada, al interior de la producción han existido problemas graves que obligaron a Starz a cambiar a los productores de la serie. Creo la mala decisión se demuestra en el producto final.
Odín (Ian McShane) pasa de ser el misterioso y dominante personaje con una misión clara y de vital importancia, del que en los primeros ocho episodios descubrimos que se trata de la cabeza de los viejos dioses que llegaron a las costas de Norteamérica con aquellos que llegaron a habitar y conquistar el nuevo continente, quiñen intenta reunir a los demás dioses originales como él, para poder enfrentar a los nuevos dioses de la sociedad encabezados por Mr. World (Crispin Glover), Media (interpretada en la primera temporada por Gillian Anderson y en la nueva versión 2.0 de la segunda temporada por Kahyun Kim) y El Chico Tecnología (Bruce Langley), se ha transformado en un pasivo y molesto personaje que parece salir sobrando en algunos de los capítulos de la segunda temporada.
Lo malo es que una vez que el personaje que tiene la fuerza para darle sentido a la serie, a pesar de no ser el personaje principal, la serie se desvanece en la abulia; Shadow Moon (Ricky Whittle) vaga sin sentido en los capítulos de la segunda temporada y su zombi esposa Laura (Emily Browning) aunque consigue dejar de descomponerse, tampoco aporta gran cosa a la trama a lo largo de las ocho horas de la nueva temporada.
No conozco la novela homónima de Neil Gaiman, pero en los créditos de la serie se nos hace saber que el escritor ha estado supervisando los 16 capítulos de su serie. Entonces ¿Por qué la narrativa carece de puntos de interés, o de climax que nos preparen, por ejemplo, para el final de la segunda temporada?
El hecho que la serie este estructurada en temporadas de 8 capítulos, que no tienen la calidad, ni las necesidades de producción de otras series, obliga a cuestionar a los que no conocemos la obra literaria ¿Qué tanta paja están metiendo en la trama para alargar la serie?  A diferencia de lo que acabamos de ver en Game Of Thrones donde todo tiene una fría lógica que lleva a un final que no gusto a muchos y que sin embargo no podía ser de otra manera, pues los personajes de G.R.R. Martin son congruentes con ellos y con sus arcos argumentales: no hay los conejos de la chistera que sorprenden y no aportan nada. Algo que sucede en más de una ocasión en la trama de American Gods. El único personaje en la segunda temporada que tiene un desarrollo dramático que es atractivo es la diosa Bilquis (Yetide Badaki) que coquetea con pasarse al lado de los dioses modernos y juega un papel de espía que Odín descubre, sin que exista consecuencia alguna. Más allá de la conversión en una doble espía.
El Chico Tecnología y su histérica prepotencia se ven borradas por la superioridad en el organigrama de Mr. World. La violencia de la primera temporada queda reducida a la balacera en la cafetería. Mucho queda a deber la segunda temporada a sus seguidores.
Se sabe que habrá una tercera temporada, en la que por tercera ocasión se cambiará al productor general. Esa tercera temporada debe ser definitiva y mostrar que tanto los escritores como los actores pueden dar el paso necesario para finalizar la serie de una manera digna o poder continuar paro de una manera interesante, con acción que no termine por decepcionar a los televidentes.


publicado por roastbrief.com.mx el 3 de junio de 2019
imagen: Amazon Prime

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