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jueves, 26 de marzo de 2020

Hernán; la visión de TV Azteca, History Channel y Prime Amazon.



A los mexicanos el tema de la conquista es algo que nos conflictúa. Se trata de algo que no sabemos como asumir y al parecer nunca nos ponemos de acuerdo y hasta nos molesta tocar el tema.

Armando Enríquez Vázquez

La tradición por las telenovelas y mocudramas históricos que en la televisión mexicana inició Televisa en la década de los sesenta con La Tormenta, una historia sobre Juárez, y Los Caudillos acerca de la Independencia. Fueron largas telenovelas de excelente factura y bien escritas que marcaron una época importante en la televisión mexicana, por la entrada de la historia en las salas de las casas de la clase media mexicana. Tristemente después con el avasallamiento de Emilio Azcárraga Milmo a Luis Echeverria y más tarde al PRI, Televisa produjo otras telenovelas históricas en los ochenta y noventa que, a diferencia de las primeras, resultaron intrascendentes, pretenciosas y como todo lo que se produjo en la empresa bajo su dirección: oficialista y mediocre.
En 2018, bajo la vicepresidencia del colombiano Isaac Lee en Televisa, en alianza con Amazon Prime y ya bajo el formato de series y miniseries, se logró contar de manera digna, la historia desde Palacio Nacional con sus intrigas y ambiciones, de los sucesos que desembocaron en la matanza de Tlatelolco en 1968. La extraordinaria miniserie Un Extraño Enemigo disfraza y ficcionaliza un poco la historia sobre todo a uno de los protagonistas históricos, que gracias a la magistral personificación de Daniel Giménez Cacho, es fácil descubrir que se trata Fernando Gutiérrez Barrios, el siniestro político mexicano que estuvo detrás de la inteligencia mexicana en la década de los sesenta y setenta y más tarde sería Secretario de Gobernación y Gobernador del estado de Veracruz.
Este año le tocó su turno a TV Azteca, de la mano de History Channel y Amazon Prime, que nunca había contado una ficción histórica y menos de la magnitud y las implicaciones de la historia de la Conquista. Hernán es, en el mejor sentido de la palabra, una serie ambiciosa que no exagera en sus recursos de producción, basada más en una buena pluma para contar la historia.
A los mexicanos el tema de la conquista es algo que nos conflictúa. Se trata de algo que no sabemos como asumir, el mismo presidente pretende que los españoles se disculpen por la conquista, sin darse cuenta que ese brutal encuentro entre dos civilizaciones dio como resultado nuestra patria y lo que somos todos los mexicanos con nuestros rencores y actitudes. La fundación de una nación mestiza, católica o al menos cristiana que nada o muy poco tiene que ver con los habitantes originales de la gran urbe que ocupaba el lago del Valle del Anáhuac llamada Tenochtitlan, ni con los españoles que llegaron para habitarla y en un gran número de casos quedarse a vivir en esta nueva tierra.
Abordar el tema, sin importar quien produce, implica enfrentar ojos críticos en ambos extremos de la historia y llenos de prejuicios que ven lo que quieren ver y omiten lo que no quieren ver. La serie como dije antes me parece muy bien escrita, en general bien actuada, no existen grandilocuencias, ni estridencias en esta primera entrega de 8 episodios que nos cuentan desde la llegada de Pánfilo Narváez hasta la historia hasta la Noche Triste, con sus flashbacks a la infancia y adolescencia de Cortés y de algunos de sus soldados como Bernal, en la segunda temporada que espero que haya, quiero ver algo esos flashbacks acerca de Cuauhtémoc y otros personajes mexicas. 
A pesar que la serie parece sobria y solemne, no existe una recreación de las grandes matanzas de los españoles que emulen a las series y películas norteamericanas con su rebuscado sentido de la violencia. La violencia de Hernán resulta igual o más contundente que la violencia escenificada a partir de efectos de computadora. La recreación por computadora es la ciudad de Tenochtitlan y del templo mayor que resultan impactantes y ayudan a darnos una idea del tamaño de la gran metrópoli azteca a la que llegaron los españoles.
La historia es por de más conocida y como en el caso de muchas novelas históricas, lo que importa se encuentra en la visión particular que desde el siglo XXI, tienen los creadores sobre los hechos y los protagonistas. La representación de Cortes es la de un hombre común y corriente físicamente, no es el galán que podrían haber puesto unos productores norteamericanos racistas, tampoco es la aberración sifilítica de Diego Rivera, quien jamás superó sus complejos históricos. Oscar Jaenada, un buen actor español, lleva a cabo la labor de recrear a un complejo Cortés que va más allá de la villanía que le asigna la melodramática historia oficial mexicana. En el caso de Moctezuma es la extraordinaria interpretación de Dagoberto Gama, que da una dignidad al emperador mexica que las crónicas de los mexicas no le otorgan. Xicoténcatl interpretado por Jorge Antonio Guerrero quien en la serie de Netflix Colosio interpretó a Mario Aburto, es uno de los grandes aciertos de la serie a diferencia de La Malinche y no porque la actriz Ishbel Bautista sea una mala actriz, incluso se ven grandes momentos de maestría en su actuación, pero La Malinche debió haber sido una mujer que  independientemente de su astucia, inteligencia y capacidad de manipular la situación al ser la única interprete entre dos personajes que se enfrentaban a culturas tan disímbolas y lejanas logró que se mantuvieran en lo posible términos cordiales, debió haber sido una verdadera belleza, una especie de la Cleopatra de este lado del Atlántico, que hizo a Cortés perder los caballos por ella. En Carlos Rey Emperador, la serie de RTVE, la actriz mexicana Iazua Larios que interpreta a La Malinche, es en ese sentido una mejor Malinche, independientemente de ser una extraordinaria actriz, lo que es cierto es que probablemente ya no diera la edad requerida por el personaje, pero creo que en ese sentido Benjamín Salinas pudo haber sido un poco más exhaustivo en su casting. La actuación gran femenina en Hernán es, sin lugar a dudas, la de Mabel Cadena en el papel de la Tecuelhuetzin, la hermana de Xicoténcatl y mujer tomada por Pedro de Alvarado. El odio contenido de esta noble tlaxcalteca por Moctezuma y todos los mexicas la lleva a cometer cualquier acto con tal de lograr su venganza desde la sumisión machista de Tlaxcaltecas y españoles por igual.
Me gusta la forma en que esta escrita la relación entre Cortés y Moctezuma; el respeto que Cortés tiene del Emperador mexica, la cierta empatía por él y su situación al grado de asesinarlo con ese ambiguo sentido del honor y catolicismo que muestra el personaje del conquistador español en la serie. La forma de manejar las situaciones de manera diplomática al ser consciente de su situación en desventaja y ser consciente del peligro que corre en el centro del Imperio siendo una minoría exótica.
La serie tiene una sobriedad en su producción que me recordó a Isabel y Carlos Rey Emperador de RTVE, algo que ayuda a centrarse en la trama y no en la producción. Recomiendo mucho verla, porque creo que este es la continuación de la evolución que nos permitirá ver series acerca de la historia de nuestro país de una forma totalmente diferente a la oficial. A principios del siglo Benjamín Salinas produjo y propuso la primera serie mexicana, al estilo de las norteamericanas; Drenaje Profundo, la cual se puede ver después de muchos años también por Amazon Prime.

publicado en roastbrief.com.mx el 23 de diciembre de 2019
imagen amazon prime

martes, 10 de abril de 2018

Ylamateuhtli la cholulteca que sin quererlo salvó a los conquistadores.




Traidora para unos, heroína para otros esta desconocida mujer de Cholula jugó un papel decisivo en la conquista española.
Armando Enríquez Vázquez

En el libro de Laureana Wright sobre mujeres mexicanas, encontré la historia de Alabahba, de acuerdo con la periodista del siglo XIX, esta mujer era una anciana cholulteca que estaba casada con uno de los señores Cholula, informó a la Malinche acerca de una emboscada que se preparaba en contra de los españoles en la ciudad de  Cholula y tras la cual se ocultaba el emperador Moctezuma dispuesto a aniquilar a los invasores con la ayuda de guerreros cholultecas.
Lo primero que llamó mi atención fue en que a pesar de las fuentes citadas por Laureana Wright el nombre que la escritora da a la anciana es del Albahba, que más parece un nombre de origen árabe que uno prehispánico. De hecho, la palabra parece no existir y de dónde sacó el nombre Laureana Wright parecía misterio. Las fuentes españolas mencionan lo hechos en los que participó esta mujer, pero jamás la nombran. El único documento que menciona a la mujer por su nombre indígena es el Códice de Cholula ese nombre es Ylamateuhtli. Al parecer existe una tradición oral el Cholula que habla de un personaje de nombre Albaba o Albahba que cometió actos similares a los de Ylamateuhtli, pero cuyo final fue diferente al de la mujer de nombre náhuatl. La versión oral de acuerdo con el historiador Francisco González-Hermosillo Adams, investigador del Instituto Nacional de Antropología e Historia en una nota de Notimex citada por el portal rotativo.com.mx , todavía era presente entre los cholultecas en 1940 (1)
Ylamateuhtli al finalizar la conquista fue bautizada por los españoles como Doña María. Perteneciente a la nobleza cholulteca Ylamateuhtli estaba casada con uno de los caciques de Cholula llamado Quetzalcoatzin. Este importante personaje gobernaba una de las unidades o “provincias” de Cholula, llamada Tenanquiahuac.
De acuerdo con La Historia Verdadera de la Conquista de la Nueva España los españoles habían sido advertidos por la condición traidora de los habitantes de Cholula, por lo que iban alertas de lo que les pudiera suceder al llegar a la Ciudad, lo cierto es que nunca esperaron que el Destino jugará a su favor de una manera tan imprevista como sucedió.
Por alguna razón incierta pero perteneciente a la gama de las pasiones humanas, a Ylamateuhtli llamó poderosamente la atención de la indígena que acompañaba a los españoles. Así que estando a solas con Malintzin, Ylamateuhtli se le acercó para prevenirla acerca de lo que estaba por pasar. Los Cholultecas apoyados por fuerzas enviadas por Moctezuma habrían de acabar esa noche con los españoles. La esposa del cacique cholulteca invitó a Malintzin a huir con ella, incluso le prometió casarla con uno de sus hijos. Un rico heredero que le haría honor a la belleza de la traductora y compañera de Cortés. Malintzin más astuta que la ingenua Ylamateuhtli aceptó la propuesta de la mujer y permaneció platicando con ella por algunas horas para que sintiera confianza. Finalmente llegado el momento de escapar Manlintzin pidió tiempo a Ylamateuhtli para ir y reunir sus pertenecías, tiempo que la futura Doña Marina aprovechó para comunicar a los españoles los planes de traición de los habitantes de Cholula.
Este finalmente fue el origen de la matanza y masacre de Cholula, anterior a la caída de Tenochtitlán. Según las historias de los españoles, tanto Bernal, como Cortés en las Cartas de Relación y de Muñoz Camargo en su Historia de Tlaxcala, la indígena fue recompensada por la corona española y recibió el titulo honorario de Reina de Cholula, así como tierras. Lo anterior queda confirmado en el Códice de Cholula que es la única fuente que tiene una representación de Doña María Ylamateuhtli. En el se hace mención de la descendencia de la indígena y de los cargos que ejercieron durante los inicios de La Colonia.
La tradición oral y la que escribe Laurena Wright es mucho más romántica, justa y hasta bíblica. Albahba es detenida por los españoles y confinada a un cuarto para que no avise a los habitantes de Cholula y las fuerzas de Moctezuma sobre el conocimiento de Malintzin y por extensión de los españoles, al terminar la matanza Malintzin va a liberar a Albahba y agradecerle su servicio a la Corona, sólo para descubrir que como otro traidor de la historia la indígena se colgó a de una viga con su propio cinturón al darse cuenta de la magnitud de sus actos.






publicado en mamaejecutiva el 2 de abril de 2018
imagen inah.gob.mx

lunes, 6 de febrero de 2017

Doña María Bartola una historiografía en los inicios de la Nación.



Otra de las mujeres ejemplares que documentó Laureana Wright en su libro fue una nativa de México que escribió la visión indígena de la conquista.

Armando Enríquez Vázquez

Nadie nos enseña que tras la conquista existieron grandes cronistas indígenas de los acontecimientos, esa visión de los vencidos que ha sido tan poco difundida porque en muchas ocasiones la historia oficial no ha sabido integrar el proceso del nacimiento de la nación mexicana al maniqueo mensaje de que fuimos, en dolorosa remembranza, un imperio que tras ser subyugado renació de las cenizas con el supuesto sacrificio que en el falso altar de la patria realizaron Hidalgo y sus seguidores, y también en la gran mayoría de los casos porque los españoles se encargaron de borrar muchos de los vestigios y testimonios de los indígenas a fin de escribir una historia a modo de los vencedores, algo que sucede siempre.
A finales del siglo XIX, un gran movimiento que buscó las raíces de la Nación se dio entre los intelectuales, artistas y muchos mexicanos orgullosos de su país. Al igual que la lucha por la igualdad de las mujeres, la reivindicación de lo mexicano y la búsqueda de las raíces indígenas, se dio con mayor ahínco y naturalidad durante los años de Don Porfirio, que después, cuando los intelectuales revolucionarios buscaron una forma muy revanchista legitimarse culturalmente ignorando por conveniencia o desprecio todo lo que se había sucedido antes de la Revolución.
En ese caso y regresando al libro Mujeres notables mexicanas de Laureana Wright, escritora y periodista menospreciada por la historia de nuestro país, y peor por las llamadas mujeres liberales de México, descubrí el nombre de una indígena que narró la historia de la conquista. Laureana Wright, escribió sobre diferentes mujeres de gran importancia en la época prehispánica y de la Colonia. Entre este grupo de mujeres que sobresalieron en los momentos del nacimiento de la nación se encuentra Doña María Bartola.
De Doña María Bartola se desconoce no sólo su nombre indígena, si no el cuerpo de su obra, en tiempos de Laureana Wright no quedaba nada de su obra más que menciones. Por un lado, Wright y Francisco Sosa establecen que esta mujer, era descendiente directa de Cuitláhuac; su nieta y fue una mujer líder en Iztapalapa. El mérito de Doña María Bartola fue el hacer una crónica de las batallas de los mexicas y españoles, así como descripciones acerca de los chichimecas y de los toltecas, obras que al parecer conoció Fernando de Alva Ixtlixóchitl, quién menciona a la cronista indígena en su propia obra. Al parecer Alva Ixtlixóchitl convivió con doña María Bartola y gracias a diferentes pláticas que tuvo con ella enriqueció sus escritos en especial Las relaciones históricas.
La fecha del nacimiento de esta primera historiógrafa mexicana, Doña María Bartola, que escribió en náhuatl y español, se data alrededor del año 1500, por lo que la joven tendría un poco más de veinte años cuando la caída de la Gran Tenochtitlán. Otro escritor que utilizó los textos de Doña María Bartola fue Antonio de Saavedra Guzmán en su obra Peregrino Indiano, un poema épico acerca de la conquista española. De acuerdo con la Obra de Carlos Hernández, Mujeres celebres de México, editado en San Antonio, Texas en 1918, la vida de María Bartola fue un melodram; una mujer que nació en un humilde hogar y fue parte de una muy humilde familia. Hernández hace de la indígena un portento de virtudes que de manera autodidacta aprendió a leer y escribir en español. Una visión diferente a la que dan sus otros biógrafos. De acuerdo con este texto el libro que escribió Doña María Bartola y compila no sólo sus experiencias sino todas las experiencias de un gran número de indígenas que sobrevivieron a las batallas de la conquista se tituló: Historia de la conquista y entrada de los españoles a la Ciudad de México.
El afán de los españoles por acabar con los testimonios indígenas de la época, se encargaron de acabar con la obra de Doña María Bartola de la que sólo sabemos, básicamente por el historiador texcocano Fernando de Alva Ixtlixóchitl, su contemporáneo y por los mencionados intelectuales del siglo XIX y principios del siglo XX que rescataron su persona. Una vez después de la revolución, Doña María Barola, parece haber vuelto a perderse en la noche de los tiempos de la siempre despreciada historia de las mujeres mexicanas.

publicado en mamaejecutiva.net el 23 de enero de 2017

miércoles, 27 de mayo de 2015

María de Estrada la mujer que llegó con Hernán Cortés.




Menospreciada por lo historiadores María de Estrada combatió al lado del conquistador español, con quien llegó a la México y fue reconocida por los cronistas de la época.
Armando Enríquez Vázquez
En la enorme crónica de la Conquista de México que forma la obra de Bernal Díaz del Castillo, únicamente algunos renglones fueron dedicados para hablar de María de Estrada compañera de armas de los soldados españoles, que luchó a caballo con espada y rodela durante los hechos de La Noche Triste y la posterior batalla de Otumba. Diego Muñoz Camargo, otro de los cronistas de la Conquista, la describe montada en un caballo con lanza y espada peleando como el más feroz de los soldados españoles. Incluso otro de los cronistas de la época Francisco Cervantes de Salazar escribió que tras la derrota que los mexicas infligieron a los invasores María de Estrada le dijo a Cortés:
"No es bien, señor capitán, que mujeres dejen a sus maridos yendo a la guerra; dónde ellos murieron moriremos nosotras y es razón que los indios entiendan que somos tan valientes los españoles que hasta las mujeres saben pelear.”
¿Quién fue esta aguerrida mujer que llegó con Cortés? Poco se sabe de sus orígenes y se especula mucho, existen por supuesto leyendas acerca de quien fue y como arribó a América. Como Bernal se refiere a ella como vieja los historiadores han querido darle una edad de entre treinta y cuarenta años cuando se suceden los hechos de Tenochtitlán, por lo que su nacimiento se cree sucedió en las últimas décadas del siglo XV. Una historia le da un origen judío y le pone el nombre de Miriam Pérez, judía de origen nacida en Sevilla o Toledo, y que contaba con seis años de edad en el momento en Isabel la Católica decide expulsar a los judíos del reino de Castilla. Su abuelo, supuesto médico y sabio pidió como favor a unos gitanos el ocultar y adoptar a Miriam como pago de una consulta médica que no cobró en su momento. El abuelo y los padres de la niña fueron asesinados por las fuerzas de la reina.
De acuerdo con esta historia Miriam cambió su nombre por el de María de Estrada y en su vida como gitana aprendió a utilizar la espada a manera de defenderse de los constantes asaltos que los gitanos sufrían. Siguiendo este relato, María que no era querida de por las mujeres gitanas fue denunciada a la Santa Inquisición, el inquisidor además de torturarla la violó y ella abortó en la celda. María de Estrada fue condenada a muerte. Gracias al edicto en el que los reyes católicos perdonaban la vida de los condenados a cambio de partir con rumbo a América. María salvó la vida y llegó a Santo Domingo, donde conoció a Pedro Sánchez Farfán, con quien se casó y a Hernán Cortés, quien a pesar de nunca haber hecho mención alguna de María en sus cartas, reconoció su valentía con hechos.   
De los hechos que pertenecen a la historia y no a las especulaciones, se sabe que María participó en la primera expedición que intentó acabar con los indígenas de Cuba y que terminó en un naufragio. Los españoles fueron recibidos por los nativos y poco tiempo después fueron traicionados y masacrados en lo que es hoy la población de Matanzas y cuyo nombre tiene origen en este hecho. Entre lo sobrevivientes estaba María que fue tomada como mujer por el cacique local. Cinco años después la mujer fue liberada con la llegada de los españoles que conquistaron finalmente la isla.
 María partió con Cortés y su esposo a la conquista de México y participó el 7 de julio de 1520 en la batalla de Otumba, donde las fuerzas de Cortés derrotaron a un ejército mexica superior en fuerzas.
Ella y su esposo fueron los encargados de la logística en el suministro de las tropas españolas durante el sitio a la capital del imperio Mexica.
Otra de las hazañas que se cuentan de ella es haber derrotado en duelo mano a mano a Pánfilo de Narváez.
Bernal Díaz del Castillo vuelve a mencionar a la soldado al ponerla entre los participantes en el banquete de celebración tras la caída de Tenochtitlán. Después de la Conquista María enviudó, pero se volvió a casar esta vez con un civil de nombre Alonso Martín.
Cómo recompensa a su servicio a la causa y a su valentía María de Estrada fue nombrada por Cortés, encomendera de Hueyapan, Nepopualco y Tetela del Volcán.
Incluso hay historiadores que la ponen en la lista de los fundadores de la Ciudad de Puebla de los Ángeles, hoy de Zaragoza. Sin embargo en el documento oficial de la fundación de la Ciudad el nombre de María no aparece. Si aparece en cambio en una serie de misivas dirigidas al Carlos I pidiéndole bajar la carga tributaria.

Murió alrededor de 1535, sin haber tenido descendientes.

publicado el 18 de mayo de 2015 en mamaejecutiva.net
imagen:hispanismo.org

martes, 24 de diciembre de 2013

La muerte de Catalina Xuárez Marcaida.





La primera mujer de Cortés se casó con él años antes de que este emprendiera la conquista de México, su llegada a la Nueva España le trajo la muerte.

Armando Enríquez Vázquez.

Imaginemos a Hernán Cortés en su casa de Coyoacán, disfrutando de las mieles de la victoria, una mujer indígena a su lado que estaba a punto de dar a luz al primer mexicano. Hernán Cortés gozaba de riquezas, fama y poder. Una nube empaño su felicidad por unos meses. En Agosto de 1522 le llegó la noticia que acababa de desembarcar en el río Coatzacoalcos su mujer acompañada por un sequito de sirvientes. Una mujer con la que Cortés se había casado por compromiso.
Catalina Xuárez Marcaida nació en Sevilla y se sabe que vivió en Granada hasta 1510 cuando su familia se trasladó a La Española, hoy Republica Dominicana, acompañando al gobernador de la isla Diego Colón. Posteriormente, Catalina, viajó a Cuba como dama de compañía de María de Cuéllar que se convertiría en la esposa del gobernador de la isla Diego Velázquez de Cuéllar. Una mujer de origen humilde Catalina conoció a Hernán Cortés y se casa con él en 1514 o 1515, algunas crónicas la hacen ya amante del conquistador años antes en La Española, pero debido a ciertas disputas con Diego Velázquez y tratando de ganar su apoyo, Cortés aceptó en casarse con Catalina, ganando ciertas prebendas a manera de dote por parte del gobernador de Cuba, a pesar de que Xuárez no tenía forma de darle nada a su nuevo marido. Entre los regalos de Velázquez nombró a Cortés alcalde ordinario de Santiago.
Cuando Cortés zarpó rumbo a México, traicionando a Velázquez, Catalina se convirtió en  víctima de la furia del gobernador de Cuba, quien la despojó de sus propiedades embargándolas, por lo que Catalina paso años aciagos en Cuba.
Pero llegó la victoria y Cortés se instaló en Coyoacán, a Catalina se le antojó en ese momento disfrutar de la gloria de su marido y en compañía de su hermano embarcó rumbo a México.
La noticia de la llegada de su mujer no terminó de agradar a Cortés, las cosas cambiaron y Catalina expulsó a la Malinche de la casa del conquistador, comenzó a tomar control de la casa y pelear con Cortés por su forma de vida. El 1° de Noviembre se celebró un convite en su casa. En esa ocasión la pareja discutió de manera airada frente a los invitados. Poco después Catalina se retiró a sus habitaciones a dormir. A media noche el conquistador salió de su cuarto gritando que Doña Catalina se había desmayado. A Catalina Xuárez Marcaida la encontraron según las crónicas con los ojos saltados como si se hubiera estado asfixiando y que con marcas alrededor del cuello, como si la hubieran estrangulado. Se saber que Catalina era una mujer de constitución delicada y que sufría de una salud precaria. Pero todas las sospechas de la muerte de Catalina Recayeron sobre Hernán Cortés, quien, sin embargo, no enfrentó ninguna consecuencia. Eso sí, Cortes se encargó de que antes de que amaneciera Catalina fuera amortajada y puesta en un ataúd y enterrada por ordenes de Hernán Cortés.
A pesar de que se instauró un juicio seis años después este jamás concluyó.

publicado por the pinkpoiny.com.mx el 22 de diciembre de 2013
Imagen es.wikipedia.org

miércoles, 8 de agosto de 2012

Tecuichpo, la hija de Moctezuma.



Se dice que era la hija predilecta del emperador mexica, mucho acerca de ella se desconoce Tecuichpo se casó al menos en cinco veces y la sangre real mexica aún corre entre las nobleza española de nuestros días.

Armando Enríquez Vázquez

De los diecinueve hijos que supuestamente tuvo Moctezuma, se dice que entre las hijas mujeres Tecuichpotzin Ichcaxóchitl, Flor de Algodón, dicen unos, otros dicen que el nombre significa, la “Hija de un señor” y por extensión princesita, y a la que se conoce también como Tecuichpo, era su favorita. La princesa nació alrededor de 1509. La información acerca de su madre y origen de la misma así como acerca de la infancia de la princesa es escasa, si no es que nula, como lo es casi todo acerca de ella.
En su lecho de muerte el emperador mexica encargó a Hernán Cortés la vida de sus 3 hijas, sin embargo y a pesar de que el español  aceptó, según lo narrado en los escritos del propio conquistador, la princesa Tecuichpo fue casada, siendo una adolescente, primero con Cuitlahuac, el sucesor y hermano de su padre, Cuitlahuac murió al poco tiempo, víctima de la viruela. Más tarde fue casada con el último de los emperadores mexicas Cuauhtémoc, siempre legitimizando el encumbramiento de los sucesores de Moctezuma Xocoyotzin. Tras la caída de Tenochtitlán, y una vez que los españoles apresaron al emperador y su corte, Tecuichpo fue retenida por Cortés en su casa en Coyoacán, donde se le dio, por órdenes del conquistador, la instrucción de una dama de sociedad y fue bautizada católicamente como Isabel Moctezuma. Curiosamente no se le enseñó a escribir y leer, por lo que Isabel permaneció analfabeta por toda su vida. Hay algunas fuentes que citan un primer matrimonio de Isabel con un noble y guerrero mexica de nombre Atlixcatzin, pero no todas las fuentes hablan de este primer matrimonio.
Como sabemos Cuauhtémoc fue ejecutado en la expedición a Las Hibueras y por segunda vez Isabel enviudó. Entonces Cortés la dio en matrimonio a Alonso de Grado, de este matrimonio no hubo ninguna descendencia y el militar español murió de forma poca clara en 1527, tras acusaciones y una investigación por maltrato y crueldad hacía los indígenas. Como dote de de la princesa Cortés a nombre del rey, quien debía aprobar la cesión de dicha encomienda, la encomienda más grande del Valle de México, que incluía el pueblo de Tacuba y unas 1200 casas en dicho territorio. En el documento Cortés llama a Isabel descendiente y heredera de Moctezuma. La encomienda es dada por Cortés para la eternidad. Por eso, ciertos bribones, disputan hasta hoy esta herencia que durante siglos los descendientes españoles de Isabel gozaron, pretendiendo que el gobierno de nuestro país les retribuya sus derechos y pensiones.
Cortés llevó a la joven cercana a los veinte años a su casa de nuevo y tuvo una hija con ella, pero antes de que la princesa mexica fuera víctima del escarnio y conociera la desgracia del concubinato, Cortés la dio, una vez más en matrimonio esta vez a otro militar español de nombre Pedro Gallego. Quién se hizo cargo de la educación y crianza de la hija de Isabel y Hernán a la que se bautizó con el nombre de Leonor Cortés y Moctezuma fue un primo del conquistador llamado Juan Altamirano, quien la cuidó hasta que la muchacha se casó.
Por su parte Isabel Moctezuma y Pedro Gallego tuvieron un hijo de nombre Juan Andrade Moctezuma, pero Gallego, igual que Alonso de Grado, murió de manera misteriosa. Finalmente Isabel se casó por quinta o sexta vez con el español Juan Cano. Con Juan Cano Isabel tuvo cinco hijos; Pedro, Gonzalo, Juan, Isabel y  Catalina.
Isabel murió en 1750, dejando en su testamento  bienes a todos sus hijos a excepción de Leonor Cortés a la que siempre rechazó. Nombrando como principal heredero a Juan Andrade Moctezuma, cosa que Juan Cano y sus hijos pelearon en las cortes tras la muerte de Isabel.
Juan Andrade Moctezuma perdió en las cortes la mayor parte de su herencia y decidió mudarse a Sevilla donde intentó diferentes negocios sin éxito alguno. Muere cerca de 1577 y deja 5 hijos que en el futuro formarán la casa de Miravalles.
Gonzalo y Pedro Cano vivieron toda su vida en la Ciudad de México donde formaron parte de la nobleza colonial.
Juan Cano Moctezuma regresó a Cáceres con su padre y se casó con una noble española, edificó el palacio de Moctezuma en las propiedades  de su padre. De su linaje vienen los Condes de Enjaradas, los Duques de Abrantes y Linares, entre otros.
Sus hijas Isabel y Catalina fueron monjas fundadoras del Convento de la Concepción en nuestra Ciudad de México.
Leonor Cortés se casó con Juan de Tolsá que descubrió y explotó las minas de plata de Zacatecas.
De Isabel se sabe como ya se ha dicho poco, aquellos que la conocieron coinciden en decir que era muy hermosa “a pesar de ser indígena”, que era generosa y de decisiones firmes, que recordaba su origen y en su testamento lo demuestra al ordenar la libertad de todos los indígenas que trabajaban en sus tierras.
A diferencia de La Malinche, Isabel, parece haberse adaptado a la perfección a la nueva realidad y pasó de ser una princesa azteca a ser una dama distinguida de la naciente sociedad novohispana.
Los hijos de Isabel que  viajaron a España y se establecieron en la península ibérica casándose con hijas de nobles españoles, llevaron la sangre mexica a la nobleza española, perpetuando línea consanguínea del emperador mexica y llevando el mestizaje de vuelta a tierras españolas.
Algunos como los tales Condes de Miravalles, que hasta tiempos de Abelardo L. Rodríguez, cuando en enero de 1934 el presidente dio por finalizadas las llamadas pensiones de los Moctezumas, recibieron una pensión del gobierno mexicano durante más de tres siglos, pretenden en pleno siglo XXI seguir tomando de nuestro erario dineros que ya no les corresponden, una porque son extranjeros y dos por que en México eso de la monarquía española hace más de dos siglos que nos tiene sin cuidado.

Publicado en thepinkpoint.com.mx el 8 de Agosto de 2012
Foto: Globmedia.com