martes, 24 de diciembre de 2013

La muerte de Catalina Xuárez Marcaida.





La primera mujer de Cortés se casó con él años antes de que este emprendiera la conquista de México, su llegada a la Nueva España le trajo la muerte.

Armando Enríquez Vázquez.

Imaginemos a Hernán Cortés en su casa de Coyoacán, disfrutando de las mieles de la victoria, una mujer indígena a su lado que estaba a punto de dar a luz al primer mexicano. Hernán Cortés gozaba de riquezas, fama y poder. Una nube empaño su felicidad por unos meses. En Agosto de 1522 le llegó la noticia que acababa de desembarcar en el río Coatzacoalcos su mujer acompañada por un sequito de sirvientes. Una mujer con la que Cortés se había casado por compromiso.
Catalina Xuárez Marcaida nació en Sevilla y se sabe que vivió en Granada hasta 1510 cuando su familia se trasladó a La Española, hoy Republica Dominicana, acompañando al gobernador de la isla Diego Colón. Posteriormente, Catalina, viajó a Cuba como dama de compañía de María de Cuéllar que se convertiría en la esposa del gobernador de la isla Diego Velázquez de Cuéllar. Una mujer de origen humilde Catalina conoció a Hernán Cortés y se casa con él en 1514 o 1515, algunas crónicas la hacen ya amante del conquistador años antes en La Española, pero debido a ciertas disputas con Diego Velázquez y tratando de ganar su apoyo, Cortés aceptó en casarse con Catalina, ganando ciertas prebendas a manera de dote por parte del gobernador de Cuba, a pesar de que Xuárez no tenía forma de darle nada a su nuevo marido. Entre los regalos de Velázquez nombró a Cortés alcalde ordinario de Santiago.
Cuando Cortés zarpó rumbo a México, traicionando a Velázquez, Catalina se convirtió en  víctima de la furia del gobernador de Cuba, quien la despojó de sus propiedades embargándolas, por lo que Catalina paso años aciagos en Cuba.
Pero llegó la victoria y Cortés se instaló en Coyoacán, a Catalina se le antojó en ese momento disfrutar de la gloria de su marido y en compañía de su hermano embarcó rumbo a México.
La noticia de la llegada de su mujer no terminó de agradar a Cortés, las cosas cambiaron y Catalina expulsó a la Malinche de la casa del conquistador, comenzó a tomar control de la casa y pelear con Cortés por su forma de vida. El 1° de Noviembre se celebró un convite en su casa. En esa ocasión la pareja discutió de manera airada frente a los invitados. Poco después Catalina se retiró a sus habitaciones a dormir. A media noche el conquistador salió de su cuarto gritando que Doña Catalina se había desmayado. A Catalina Xuárez Marcaida la encontraron según las crónicas con los ojos saltados como si se hubiera estado asfixiando y que con marcas alrededor del cuello, como si la hubieran estrangulado. Se saber que Catalina era una mujer de constitución delicada y que sufría de una salud precaria. Pero todas las sospechas de la muerte de Catalina Recayeron sobre Hernán Cortés, quien, sin embargo, no enfrentó ninguna consecuencia. Eso sí, Cortes se encargó de que antes de que amaneciera Catalina fuera amortajada y puesta en un ataúd y enterrada por ordenes de Hernán Cortés.
A pesar de que se instauró un juicio seis años después este jamás concluyó.

publicado por the pinkpoiny.com.mx el 22 de diciembre de 2013
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