miércoles, 27 de mayo de 2015

María de Estrada la mujer que llegó con Hernán Cortés.




Menospreciada por lo historiadores María de Estrada combatió al lado del conquistador español, con quien llegó a la México y fue reconocida por los cronistas de la época.
Armando Enríquez Vázquez
En la enorme crónica de la Conquista de México que forma la obra de Bernal Díaz del Castillo, únicamente algunos renglones fueron dedicados para hablar de María de Estrada compañera de armas de los soldados españoles, que luchó a caballo con espada y rodela durante los hechos de La Noche Triste y la posterior batalla de Otumba. Diego Muñoz Camargo, otro de los cronistas de la Conquista, la describe montada en un caballo con lanza y espada peleando como el más feroz de los soldados españoles. Incluso otro de los cronistas de la época Francisco Cervantes de Salazar escribió que tras la derrota que los mexicas infligieron a los invasores María de Estrada le dijo a Cortés:
"No es bien, señor capitán, que mujeres dejen a sus maridos yendo a la guerra; dónde ellos murieron moriremos nosotras y es razón que los indios entiendan que somos tan valientes los españoles que hasta las mujeres saben pelear.”
¿Quién fue esta aguerrida mujer que llegó con Cortés? Poco se sabe de sus orígenes y se especula mucho, existen por supuesto leyendas acerca de quien fue y como arribó a América. Como Bernal se refiere a ella como vieja los historiadores han querido darle una edad de entre treinta y cuarenta años cuando se suceden los hechos de Tenochtitlán, por lo que su nacimiento se cree sucedió en las últimas décadas del siglo XV. Una historia le da un origen judío y le pone el nombre de Miriam Pérez, judía de origen nacida en Sevilla o Toledo, y que contaba con seis años de edad en el momento en Isabel la Católica decide expulsar a los judíos del reino de Castilla. Su abuelo, supuesto médico y sabio pidió como favor a unos gitanos el ocultar y adoptar a Miriam como pago de una consulta médica que no cobró en su momento. El abuelo y los padres de la niña fueron asesinados por las fuerzas de la reina.
De acuerdo con esta historia Miriam cambió su nombre por el de María de Estrada y en su vida como gitana aprendió a utilizar la espada a manera de defenderse de los constantes asaltos que los gitanos sufrían. Siguiendo este relato, María que no era querida de por las mujeres gitanas fue denunciada a la Santa Inquisición, el inquisidor además de torturarla la violó y ella abortó en la celda. María de Estrada fue condenada a muerte. Gracias al edicto en el que los reyes católicos perdonaban la vida de los condenados a cambio de partir con rumbo a América. María salvó la vida y llegó a Santo Domingo, donde conoció a Pedro Sánchez Farfán, con quien se casó y a Hernán Cortés, quien a pesar de nunca haber hecho mención alguna de María en sus cartas, reconoció su valentía con hechos.   
De los hechos que pertenecen a la historia y no a las especulaciones, se sabe que María participó en la primera expedición que intentó acabar con los indígenas de Cuba y que terminó en un naufragio. Los españoles fueron recibidos por los nativos y poco tiempo después fueron traicionados y masacrados en lo que es hoy la población de Matanzas y cuyo nombre tiene origen en este hecho. Entre lo sobrevivientes estaba María que fue tomada como mujer por el cacique local. Cinco años después la mujer fue liberada con la llegada de los españoles que conquistaron finalmente la isla.
 María partió con Cortés y su esposo a la conquista de México y participó el 7 de julio de 1520 en la batalla de Otumba, donde las fuerzas de Cortés derrotaron a un ejército mexica superior en fuerzas.
Ella y su esposo fueron los encargados de la logística en el suministro de las tropas españolas durante el sitio a la capital del imperio Mexica.
Otra de las hazañas que se cuentan de ella es haber derrotado en duelo mano a mano a Pánfilo de Narváez.
Bernal Díaz del Castillo vuelve a mencionar a la soldado al ponerla entre los participantes en el banquete de celebración tras la caída de Tenochtitlán. Después de la Conquista María enviudó, pero se volvió a casar esta vez con un civil de nombre Alonso Martín.
Cómo recompensa a su servicio a la causa y a su valentía María de Estrada fue nombrada por Cortés, encomendera de Hueyapan, Nepopualco y Tetela del Volcán.
Incluso hay historiadores que la ponen en la lista de los fundadores de la Ciudad de Puebla de los Ángeles, hoy de Zaragoza. Sin embargo en el documento oficial de la fundación de la Ciudad el nombre de María no aparece. Si aparece en cambio en una serie de misivas dirigidas al Carlos I pidiéndole bajar la carga tributaria.

Murió alrededor de 1535, sin haber tenido descendientes.

publicado el 18 de mayo de 2015 en mamaejecutiva.net
imagen:hispanismo.org