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miércoles, 21 de mayo de 2025

Ciudadanía

 


¿Cómo entender la ciudadanía en la política de hoy donde reinan el totalitarismo y estas democracias que no lo son?

Armando Enríquez Vázquez.

La democracia ha muerto en el mundo, si es que alguna vez vivió. Los últimos estertores los da en el norte de Europa, en Alemania.

El planeta se vuelca hacía las tiranías, ese sistema que ha caracterizado la historia de los seres humanos. Los sueños húmedos de la democracia parecen estar llegando a su fin, incluso en quienes durante los dos últimos siglos se han autonombrado de manera ingenua y bastante estúpida, los padres de la democracia: Estados Unidos.

La principal pregunta que un alma demócrata se hace hoy es ¿Dónde queda la ciudadanía? La respuesta es la de siempre. ¿Cuál ciudadanía?

¿Qué es la ciudadanía? Y ¿Para qué sirve?

A últimas fechas con los triunfos de candidatos populistas y con características totalitarias, las mayorías han decidido, al parecer, el regresar a la esclavitud. Cuentan que al restablecerse el absolutismo en España a principios del siglo XIX el pueblo gritaba “¡Vivan las caenas!”, querían decir cadenas, en clara alusión al regreso del rey y la condición servil del pueblo.

A lo largo del siglo XX y con la caída de las diferentes monarquías, los discursos nacionales y políticos ensalzaron el valor del ciudadano. Dogmatizaron el falso valor del voto y trataron de vender la idea del poder de la participación ciudadana.

En las últimas décadas la ciudadanía ha creído estar empoderada. La mal llamada sociedad civil ninguneada por los gobiernos, El fracaso rotundo de movimientos como Occupy Wall Street y sus derivados, La primavera árabe, el 15 M en España o las recientes mareas rosas en México, sólo muestran que un trending topic, pasa de moda de una manera casi inmediata, que los gobiernos tienen medida a la población y las protestas son válidas como un falso ejemplo de la falsa democracia, una tolerancia que permite la descarga del malestar social pero que se sabe que no impactará en las políticas de estado, ni en el poder real de los gobiernos.

En México nos impusimos y los gobiernos han reforzado por conveniencia la idea de que la ciudadanía comienza y termina el día de la elección, ya sea votando o actuando como parte de ese ejército ciudadanos que en teoría opera las casillas electorales y hace el conteo de votos. Un día, cada tres años, salimos de la casilla con un dedo manchado de tinta indeleble lo que nos vuelve ciudadanos. No importa si votaste de conciencia, vendiste tu voto o fuiste parte de los cochupos y amenazas que sufren muchos funcionarios de casillas por parte de políticos, del crimen organizado y a veces de ambos. En México las elecciones son siempre un triunfo de la ciudadanía y por extensión de la “democracia”.

La ciudadanía es una simple palabra de moda, un espejismo. Ni la ejercemos como se debe, ni entendemos lo qué es.

La idea de su fuerza e importancia más allá de la demagogia política de izquierda o derecha, crece gracias a las redes sociales y al síndrome que provoca creer que el universo de nuestros contactos; seguidores y seguidos piense de la misma manera que nosotros. Es más nosotros mismos nos pensamos ciudadanos al más puro estilo de la Revolución Francesa; Iguales, libres y fraternos, cuando en las mismas redes sociales demostramos todo lo contrario.

Ciudadanía hoy es sólo un sinónimo de masa, una palabra para engañar la supuesta participación de los gobernados en la construcción de gobierno. Incluso bajo gobiernos como los llamados comunistas y los demagogos que han triunfado en diferentes países incluido México.

Queremos seguir pensando que de manera colectiva tenemos una voz y una fuerza que contribuye, impulsa las decisiones de gobierno. Todos los días, tenemos muestras que eso sólo es una percepción corrupta.

Un ciudadano es algo tangible. La ciudadanía solo un mito, en el mejor de los casos buenos deseos.

viernes, 18 de marzo de 2016

El candidato independiente.



Sí Madero viviera en estos tiempos e intentara lo mismo que hace ciento siete años hizo, Manlio Fabio Beltrones, Ricardo Anaya, Andrés Manuel López Obrador y Lorenzo Córdova harían hasta lo imposible para bloquear su candidatura.

Armando Enríquez Vázquez.

A pesar de lo que quieran creer Peña Nieto, su equipo de trabajo y Manlio Fabio Beltrones, hoy más que nunca, las campañas rumbo a la presidencia ya arrancaron, incluso al interior del partido oficial. El Presidente cada vez importa menos, y los contendientes comienzan a cobrar importancia entre los medios, los mismos partidos políticos y los actores políticos de nuestro país, síntoma claro de que de una forma u otra todos queremos pasar ya la página de un sexenio gris, lleno de corrupción, impunidad y el regreso del PRI que como siempre ha abusado de los ciudadanos y del país.
Manlio Fabio Beltrones, con ese colmillo político que lo caracteriza se ha pronunciado desde hace tiempo por mantener el asunto de las candidaturas independientes con la esperanza que la existencia de varias de ella pulverice el voto ciudadano y el voto duro de los corruptos políticos, empresarios y achichincles mantengan al PRI y su candidato en el poder para poder continuar haciendo un botín del país.
El abanico de políticos y ciudadanos que se han declarado como posibles candidatos independientes y aquellos que sin decir palabra cuentan con la simpatía de ciertos sectores de la población para conducir al país empieza a crecer.
Nos encontramos con personajes tan populares como Juan Ramón de la Fuente, ex rector de la UNAM y secretario de salud durante el gobierno de Ernesto Zadilla, y políticos no muy populares como Jorge G. Castañeda. Castañeda quién es sin duda uno de los estudiosos más importantes del poder, y que además fue secretario de Relaciones Exteriores en el régimen de Vicente Fox, es sin duda un hombre inteligente que ha puesto el dedo sobre la llaga en cuanto a uno de los retos más importantes que enfrentan este tipo de candidaturas.
Lo importante no tanto es quienes, si no cuantos y es ahí donde la apuesta del presidente del PRI se topa con la propuesta del ex canciller quien escribió de la necesidad de que, llegado el momento, los candidatos independientes declinen y se unan a la propuesta de aquel que vaya a la cabeza en las encuestas. Esa es, de acuerdo con Castañeda la única manera de derrotar a la partidocracia.
Tal vez, Castañeda este en lo cierto. Tal vez, nuestra única manera de eliminar al PRI, PAN, PRD y todos los partidos satélites sea votar por un único candidato independiente. Sin embargo, existe un problema que enfrentaran esos posibles candidatos sin partido, como los llama de manera muy inteligente María Amparo Casar, y es su ego. Todos aquellos, que como anuncio de Melate ya se vieron en la presidencia, difícilmente estarán dispuestos a pasar la estafeta a otro que ellos, seguramente, no consideran tan brillante y capacitado como él, para dirigir y salvar a México empezando por el mismo Jorge Castañeda.
Y nosotros como ciudadanos ¿estamos dispuestos a votar por alguien con el que tal vez no comulgamos ideológicamente por el simple hecho de acabar con la partidocracia?
Estamos a un poco más de dos años de votemos a quién habrá de ser el próximo presidente del país, viejos políticos marrulleros han iniciado de manera velada o no sus campañas rumbo a las elecciones del 2018, esto se acentuará una vez concluidas las elecciones de este año. Los diarios comienzan a hacer sus encuestas para sesgar a la poca opinión pública que los lee y nosotros estamos viendo el momento en que se levantan las carpas circenses de las elecciones de 2018.
Creo que es el momento en que, a través de artículos, de mensajes y folletos comencemos a pedir conocer la plataforma y la propuesta de aquellos que piensan lanzarse de manera individual la presidencia de nuestro país. No a manera de campaña sino más bien como para conocer su ideología y su propuesta, sin violar, ni tratar de pasar sobre las tramposas reglas del INE, algo que sí hacen todos y cada uno de los partidos políticos, sus miembros y dirigentes.
Los viejos y tramposos políticos están ya en campaña, mientras el INE se hace de la vista gorda y el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación se vuelca en favores al PRI y al Partido Verde, los independientes deberían estar preocupados por crear sus propias campañas de mercadotecnia que los posicionen y nos hagan conocer sus propuestas.
Si un candidato externo a la partidocracia y los partidos políticos ha de gobernar el país, algo que nos gustaría saber a muchos mexicanos es como va a enfrentar a un corrupto poder legislativo en el que sin duda los partidos políticos y sus peores representantes habrán de impedir a toda costa que el país avance de manera democrática, descartando todas y cada una de las propuestas y reformas de un presidente independiente a la partidocracia. Fox y Calderón, a pesar de tener un partido como el PAN detrás de ellos, no pudieron con las huestes Priístas que tras doce años de negar a los gobiernos panistas reformas, no bien llegaron al poder tuvieron el cinismo y el descaro de proponer y aprobar exactamente lo mismo que le rechazaron a los mandatarios panistas, empezando con la privatización del petróleo y el sector energético.
Un candidato independiente a la presidencia, no sólo necesita el que los demás independientes lo apoyen, necesita saber que a lo largo de seis años de gobierno los ciudadanos habrán de acompañarlo para acabar con la partidocracia y llevar ante la justicia a todos aquellos criminales que, protegidos por su partido o por curules, escaños e intangibles fueros deben estar en la cárcel, para ello es necesario que empiecen a hablar con los ciudadanos.
Pienso en la forma en que Francisco I Madero convocó a clubes primero y más tarde fundó un partido antirreleccionista con el único fin de oponerse al dictador Porfirio Díaz y ese ejemplo que los independientes deberían seguir, porque estoy seguro que si Madero viviera en estos tiempos e intentara lo mismo que hace ciento siete años hizo, Manlio Fabio Beltrones, Ricardo Anaya, Andrés Manuel López Obrador y Lorenzo Córdova harían hasta lo imposible para bloquear su candidatura.
Un candidato independiente debe ser ajeno a los partidos políticos, no así a la ciudadanía y sus demandas y debe hacer claro desde hoy su plan de gobierno y sus estrategias de campaña.

publicado en blureport.com.mx el 14 marzo de 2016

martes, 2 de junio de 2015

“El Bronco” y el triunfo de los independientes.



El surgimiento de movimientos diferentes a los partidos tradicionales puede ser una de las verdaderas opciones para rescatar a la democracia.

Armando Enríquez Vázquez

La descalabrada que sufrió el bipartidismo español en las elecciones de este fin de semana, debería ser un cuando veas las barbas de tu vecino cortar…  para la anquilosada partidocracia mexicana. México no pasó por un movimiento de Indignados, ni por una burbuja hipotecaria que nos sumiera en una crisis de la cual España va saliendo poco a poco y no sin antes haber dejado marcada a capas enteras de la sociedad española.
No, en México hemos sufrido el abuso sistemático de una partidocracia por más de ocho décadas, primero en las manos de un partido de cuatreros como lo es el PRI y después por uno de políticos insensibles como lo han sido los panistas, sin contar además los estados y la Ciudad de México que hemos sido gobernados por la izquierda más ramplona y chaquetera de la que se tenga memoria. En México tenemos casi cincuenta años de sobrevivir en crisis, generaciones enteras de mexicanos perdidas gracias a los gobiernos que se han encargado de rellenar los bolsillos de sus líderes y gobernantes. Cincuenta años en los que la educación que se ha tatuado en la mente de millones de mexicanos de todos los niveles socioeconómicos se reduce a El que no transa no avanza y a medir los ciclos temporales en años de Hidalgo o de Carranza.
Alguna vez Cuauhtémoc Cárdenas cuando se le increpó porque no presentaba pruebas en contra de algún gobernante priísta al que el entonces perredista y antes priísta acusaba de corrupción, contestó de una manera muy acertada.
- Lo acuso de corrupto, no de idiota.
Y con esto dejaba en claro que los políticos mexicanos lo primero que aprenden antes de la ideología de su partido o el servicio al ciudadano es a blindar todas sus transas. Por eso cada seis meses que los legisladores deciden modificar las leyes electorales en México una de las prioridades había sido blindar la posibilidad de las candidaturas independientes.
El argumento en las últimas décadas siempre fue el mismo; los candidatos independientes seguramente serían financiados con dinero del crimen organizado. Hoy ningún partido tiene más cuentas que explicar que el Partido Verde y su alianza casi criminal con las televisoras y en especial con TV Azteca que parece que le regaló los tiempos aire para informarnos, violando la Constitución, que prefiere a los elefantes de un circo a los seres humanos. Por su parte el PRI, creador de las instituciones de nuestro país y que sabe “gobernar tan bien”, debería explicar a los mexicanos porque se alió y mantiene esta alianza a pesar de todo, con un partido que no respeta el estado de derecho que han implementado los legisladores priístas y del que tanto habla el presidente.
El dinero del crimen organizado no parece estar en las campañas independientes, si no en las acusaciones que se han hecho en contra de los diferentes candidatos miembros de diferentes partidos y en los videos que demuestran que la familia Vallejo de Michoacán compartía el pan y la sal con narcotraficantes, sin que las autoridades hayan girado ordenes de aprensión en el caso de esta verdad histórica y documentada. Nadie se ha preocupado por desmentir las acusaciones en contra del padre del gobernador de Nuevo León, ni en decirnos que está sucediendo realmente en Tamaulipas y Michoacán.
La posible victoria de Jaime Rodríguez El Bronco, candidato independiente a la gubernatura de Nuevo León a pesar de todas las trabas que la ley y los institutos electorales estatal y nacional han impuesto a los candidatos independientes, nos muestra que sí se puede vencer a la partidocracia, que al menos se le puede poner en jaque, porque hoy todos los medios de comunicación arrastrados y comprados por el PRI y el PAN están golpeando y atacando de manera desesperada  a un hombre que nos puede demostrar que existen caminos de gobierno que no pasan por la corrupción de los partidos políticos. Lo que sin duda debería llevar a los líderes de los partidos tradicionales a la reflexión sobre sus propuestas y sus candidatos.
El triunfo de un candidato independiente no quiere decir que todo va a cambiar de la noche a la mañana, ni tampoco que todo va ser mejor, recordemos el ejemplo de Vicente Fox, donde todo se movió para que no cambiara nada,  pero si es una victoria en una larga serie de luchas que los ciudadanos debemos sostener para acabar con la dictadura en la que vivimos.
Nuestros siguientes pasos deben ser: obligar a una nueva ley electoral que ponga a los candidatos independientes en circunstancias de igualdad con aquellos postulados por los partidos políticos, no dando exagerados recursos a los candidatos independientes sino reduciendo el dinero destinado a las campañas de los candidatos partidistas.
Exigir la realización de una segunda vuelta electoral en caso de que los ganadores no lo sean por una clara mayoría real del padrón electoral y no como Peña Nieto quien gobierna por haber sido elegido por la primera minoría de este país.
La desaparición de los plurinominales y más importante del fuero.
Los mexicanos estamos hartos de parásitos profesionales incapaces de vivir de una manera honesta fuera del presupuesto, con una integridad personal nula que les permite cambiar de partido, sin pudor. No queremos más Rosarios Robles, ni gente como López Obrador, Akabani, Meade, Muñoz Ledo y tantos otros que saltan de partido en partido sin importarles las contradicciones ideológicas que esto representa, con tal de seguir medrando desde el erario público.

Sí Jaime Rodríguez y otros candidatos independientes ganan en los diferentes cargos a los que se presenten, sin duda estaremos haciendo válido el principio democrático y estaremos enviando un mensaje claro y directo que no queremos más a los partidos como son.

publicado en blureport.com.mx el 25 de mayo de 2015

viernes, 27 de marzo de 2015

La primera minoria.



La democracia mexicana es sui generis permite a una minoria gobernar al país.

Armando Enríquez Vázquez

Los recientes resultados en Israel pusieron una vez más en claro que en la democracia no siempre la mayoría es la que gana. Cuando el electorado está fragmentado, ya sea por la gran oferta política o por lo parejo de la votación, el resultado es el triunfo de una primera minoría. Las democracias parlamentarias resuelven el problema a partir de alianzas entre los diferentes partidos hasta alcanzar la mayoría exigida por la ley y de esta manera una parte mayoritaria del electorado habrá de encontrarse representado en el gobierno. Mientras que en el caso de las democracias representativas muchas veces este problema se resuelve con una segunda vuelta electoral en la que participan únicamente los dos candidatos con mayor número de votos.
Pero en el caso de nuestra particular democracia, el que gana, puede ganar por un solo voto sin importar el porcentaje del electorado que lo ha votado.
De hecho Enrique Peña Nieto es producto de una elección donde él representa a la primera minoría de México. Peña Nieto no ganó la presidencia por mayoría, ni su partido, el PRI, representa a la mayoría de los mexicanos.
De acuerdo con las últimas encuestas de intención de voto para las elecciones de junio, El PRI no alcanzará la mayoría que necesita para tratar de mantener su dictadura caminando. Serán en el mejor de los casos una primera minoría, muy minoría.
Al no vivir en un sistema parlamentario que obliga a las alianzas transparentes entre los diferentes partidos políticos para gobernar, eso que en México llamamos democracia ha creado un sistema patético en el que PRI desde hace muchas décadas ha dependido de partidos satélites encargados muchas veces de dividir a la oposición con tal de ganar esa primera minoría del país. A últimas fechas, estos partidos satélites colaboran en la formación de la mayoría legislativa que necesita el PRI para aprobar todos sus abusos, desatinos y ocurrencias del presidente en contra de la población.
Estos partidos políticos han existido desde que se institucionalizó la revolución, siempre han sido un negocio de unos cuantos y una vergüenza para la nación. PPS, PARM, PDM, funcionaron en el pasado de esa manera, fungiendo como esquiroles de la democracia y enriqueciendo a sus cúpulas. Hoy estos institutos serviles y de negocios para un grupo están representados por el Partido Verde Ecologista y el Partido Nueva Alianza.
El Partido Verde, acomodaticio desde su fundación, pues se ha puesto al servicio de los candidatos y partidos que sus dirigentes consideran harán crecer el negocio corrupto de este mal llamado instituto político. El Verde y su estructura han servido como escudo protector de diferentes crímenes y supuestos ilícitos cometidos por los miembros la familia de fundadores del partido. El Verde se ha dedicado a promover ante todo la corrupción, si no baste recordar las extorsiones que el llamado Niño Verde, heredero del  partido y líder nacional del partido en ese momento, realizó en Cancún y que se hicieron del conocimiento público.
El Verde existe hoy para que el PRI pueda gobernar sin necesidad de ganar la mayoría legislativa, para lograrlo se ha convertido en un fuerza cínica que desde julio de 2012 se ha dedicado a romper las leyes electorales de la nación. Como consecuencia de su alianza con el PRI, se le han permitido toda clase de delitos electorales; La promoción de la corrupción en Chiapas a través de notas pagadas a diario en las diferentes radiodifusoras del país, una campaña electorera en todos los medios desde hace más de seis meses, cine minutos y otros artilugios que el INE ha decidido pasar por alto a pesar de las voces de protestas de otros partidos políticos y de muchas voces ciudadanas críticas. Los consejeros ciudadanos como Marco Antonio Baños, encargado de proteger los intereses del PRI, al intentar bloquear las resoluciones en contra del Partido Verde, obedeciendo las consignas priístas. El INE debería estar investigando de donde han salido los recursos para pagar esa campaña que inició al otro día de las elecciones de 4 de julio de 2012. Incluso el registro del Partido Verde debería estar en duda.
Pero el INE se encuentra a años luz de lo que alguna vez fue el IFE que presidió José Woldenberg y su credibilidad tan cuestionada en los tiempos de Leonardo Valdés es todavía más endeble en estos momentos. Lorenzo Córdova ha demostrado falta de asertividad y carácter lo que ha permitido la actitud de reto y falta de respeto a las instituciones del Verde.
Reformas electorales van y vienen pero ninguna ataca los problemas de fondo de nuestro sistema de gobierno. Solamente maquilla y abona para que la partidocracia se consolide y la oligarquía en el poder continué de manera cínica su falta de respeto a los mexicanos, poniendo todas las trabas para las candidaturas independientes y la verdadera participación ciudadana, evadiendo el tema de los legisladores plurinominales que solamente afectan al presupuesto, ese que ya anuncia recortes y despidos para el año entrante pero sin tocar a diputados y senadores que medran el erario público y no tienen ninguna productividad, pero ante todo defendiendo ese fuero que nos convierte en ciudadanos de segunda, algo a todas vistas anti constitucional y violatorio de los derechos humanos de todos, y protege a los criminales que operan sus redes de corrupción desde una curul o un escaño.
Si una primera minoría ha de gobernar el país que lo haga con alianzas de verdaderas fuerzas políticas, que la mayoría de mexicanos se sientan representados, no a partir de partiditos dispuestos a vender su alma al PRI para conservar el negocio.

publicado en blureport.com.mx el 24 de marzo de 2015

sábado, 14 de marzo de 2015

Podemos.



Pobre México tan lejos de la democracia y tan cerca del PRI.
Armando Enríquez Vázquez

Lo que siempre sorprende de las democracias efectivas o medianamente efectivas es el poder de la voz ciudadana en las urnas y su influencia en las decisiones de los gobernantes, ese es el poder real de los gobernados. La aparición de nuevas fuerzas políticas vivas que pueden desplazar a los anquilosados partidos políticos que han dejado de representar a la mayoría, sin tener que pasar por el papeleo burocrático de un congreso defensor de la oligarquía.
En los últimos años hemos visto como partidos políticos de todos colores y tendencias aparecen en Europa, en ocasiones escandalizando como Aurora Dorada, partido nacionalista de extrema derecha identificado con movimientos Neonazis, en Grecia que con el paso de los años se ha fortalecido y crecido como para tener hoy en día representantes en el Parlamento Europeo.
Lo mismo sucede con el populismo de izquierda en Italia. El Movimiento 5 Estrellas del cómico y bloguero Beppe Grillo, logró hacer renunciar a un primer ministro italiano que se sabía sin apoyo mayoritario en el congreso, aunque hoy pesar de haber mostrado esa fuerza inicial y ganado escaños a nivel nacional y europeo, el Movimiento 5 Estrellas hoy se desmorona por la testarudez de Grillo al negarse a negociar con ninguna otra fuerza política lo que ha hecho que la opinión pública lo abandone poco a poco. Pero esos son los riesgos de las democracias.
Otro ejemplo lo encontramos recientemente en España, en parte como secuela del gran movimiento social del 15 M, otro como respuesta los corruptos gobiernos del PP, partido en el poder y la incapacidad de liderazgo del PSOE, el partido Podemos del catedrático Pablo Iglesias amenaza con destrozar al bipartidismo español en las próximas elecciones que habrán de celebrarse a finales de este año.
Lo que vemos en Europa está muy lejos de suceder a lo ancho y largo en el continente americano.
En el caso de nuestro país tanta reglamentación en materia de participación política, la falta de transparencia no sólo en los partidos políticos, si no de manera mucho más preocupante en el organismo que se supone debería funcionar como árbitro de la contienda electoral y defensor de los principios democráticos en los que se funda nuestra constitución no parece augurar nada bueno en materia de democracia.
En México, la democracia durante años estuvo sustentada en la simulación y se le ha combatido con las armas y la demagogia. Después de la Revolución el poder se ha ganado en muchas ocasiones a través de balas, represión y transas. Las elecciones presidenciales de 1929, 1940, 1952 y 1988 son claros ejemplos de la opacidad de los procesos electorales en nuestro país. Plagados de irregularidades y crímenes que el PRI cometió durante cada uno de estos procesos, son sólo la punta del Iceberg, lo peor siempre sucede en los niveles regionales donde los cacicazgos y grupos de poder se han encargado de aceitar esa maquinaria política a lo largo de cien años. La creatividad de los operadores oficiales ha ideado a lo largo de la historia electoral una gran cantidad de estratagemas de todo tipo, las cuales tienen hasta nombres; Mapacheo, Operación Tamal, Embarazo de Urnas, Carrusel.
Con la caída de la dictadura de Porfirio Díaz, surgió una dictadura institucional, que ha resultado más sangrienta y devastadora para nuestro país.
Aún más preocupante es el actual deterioro del INE (Instituto Nacional Electoral) invadido por espurios consejeros que solo obedecen a la voz de sus amos; los partidos políticos.
La idea bajo la que nació el IFE de transparencia y equidad fue asesinada por los partidos políticos que desde el Congreso de la Unión lo convirtieron en un reducto de representantes de los institutos políticos capaces de vender los derechos constitucionales de los mexicanos al mejor postor. Y aunque bien se que es una tontería quedarse pensando y diciendo que todo tiempo pasado fue mejor, la verdad es que consejeros presidentes del IFE, y hoy del INE, impolutos, sólo José Woldenberg. Ni Ugalde, ni Valdez, ni Córdova han estado a la altura que el país y los ciudadanos requieren.
En una actitud que pretende avalar la democracia el consejero presidente del INE Lorenzo Córdova dirige una carta a los partidos que osaron levantarse de la mesa del consejo general del instituto y habla de la transparencia que habrá de reinar en el tan mancillado, cuestionado y servil instituto con la designación del nuevo titular en el área de fiscalización del Instituto, mientras que el Partido Verde descaradamente continúa promoviéndose con los programas sociales. Es una vergüenza.
Pero no es culpa de nadie, sólo de nosotros como ciudadanos que seguimos consecuentando un sistema donde todo se vale mientras se dé en las esferas de la partidocracia: hasta el momento seguimos en espera de las declaraciones de Abarca y de su esposa, de que se desmienta la información del Padre Solalinde respecto  que fueron detenidos en Veracruz. Nadie nos ha dado una explicación real y clara de los intereses de Grupo Higa dentro de los negocios del gobierno federal. No sabemos cuántos mexicanos entran en las listas de HSBC y cuántos de ellos entraron en los esquemas ilegales de evasión de impuestos.
Los delitos son cometidos por los ciudadanos, que somos los súbditos de estos señores que no pueden meter a la cárcel a tanto líder sindical que como Gamboa Pascoe sueñan con acariciar la entrepierna de su propia estatua.
Declaró el presidente Peña Nieto al Financial Times que tal vez haya que replantaerse el rumbo de México. Espero que entienda lo que significa cambiar el rumbo, que tome las medidas para hacerlo realmente, que la prosperidad llegue a los hogares mexicanos y no sólo al suyo y el de sus allegados. Que la competitividad y la promoción del talento mexicano este entre sus planes para cambiar el rumbo y no acotar al poder gubernamental llenándolo de personas con dudosas relaciones con empresas como Televisa. Que los institutos como el INE, el IFAI y el IFT funcionen realmente de manera independiente y autónoma. Espero que realmente lo haya dicho de buena fe y con ganas de hacerlo, no vaya a ser que un día se despierte y la decisión la haya tomado la ciudadanía con su apoyo o sin él.

publicado en blureport.com.mx el 6 de marzo de 2015
imagen:contenido.com.mx

viernes, 6 de febrero de 2015

El voto ¿castigo o arma?



¿Cuál es el sentido de nuestro voto, su significado e importancia?

Armando Enríquez Vázquez

Durante la década de los noventa en México se habló hasta el cansancio del voto de castigo y la mayor parte de las veces los columnistas y políticos se referían a él como un manazo a los políticos, sobre todo a los del PRI por su mal desempeño, a manera de una irracional pero comprensible actitud de los ciudadanos el electorado votaba por la oposición. De esta forma un sistema que no ya no funcionaba descalificó a todos aquellos que votaban en su contra y desfachatadamente justificaban su incapacidad para gobernar y su corrupción desmedida.
Para estos ingenuos, la mayor expresión de este “voto de castigo” fue la derrota del me dijo mariquita Francisco Labastida por Vicente Fox. Las caras largas y el llanto tras bambalinas de aquel 4 de julio de 2000 culparon a esos malagradecidos mexicanos a los que habían robado y violentado por más de setenta años por castigar al PRI con su voto. De acuerdo con este criterio existen muchos, sobre todo priístas, que aún creen que las elecciones de 2000 y 2006 no las ganó la oposición, si no que las perdió el PRI.
El voto no es un castigo, es una decisión del elector. La posibilidad de deshacernos del cinismo político frente a la corrupción, la impunidad y los crímenes de estado. Desgraciadamente hoy en México las opciones para votar están reducidas a corruptos, cínicos y asesinos de todos colores e ideologías que sólo maquillan con demagogia utilizando aquello que creen que a los mexicanos nos gusta oír. 
Desde hace algunos años la idea de anular el voto se ha convertido en manzana de la discordia entre muchos sectores de la sociedad.
Lejos de fomentar el abstencionismo, ese silencio cómplice, para muchos el voto nulo tiene como objetivo el demostrar que no estamos de acuerdo con las opciones que los partidos políticos imponen en nuestras boletas. En México las precampañas son sólo una serie de genuflexiones al interior de los partidos políticos por parte de los aspirantes, sin tener en cuenta al electorado y mucho menos sondear su sentir, como se hace en las precampañas de otros países.
Las campañas se convierten en una carrera contra tiempo para terminarse el dinero asignado a cada campaña, en basura que se acumula en nuestras calles y por la que el partido Verde no ha pagado por las consecuencias de tanto plástico con los candidatos de su partido en el ambiente.
Para otros, anular el voto es una especie de capitulación, una extensión en casilla del abstencionismo, que permite a otros decidir por aquel que anuló el voto. Es una postura baladí entre la rebelión y la complicidad silenciosa.
La semana pasada recibí un correo-cadena promoviendo la anulación del voto bajo el argumento de que un veinte por ciento de las boletas de una casilla es de votos anulados, la votación en esa casilla se debe anular, con el veinte por ciento de las casillas anuladas se anula un distrito y con el veinte por ciento de los distritos anulados la elección a nivel nacional debe ser anulada. Sin embargo la nueva ley en materia electoral promulgada el año pasado a raíz de la reforma política, no dice nada al respecto. No existe mención alguna a la cantidad de votos nulos que pueden invalidar una elección.  Ni el INE, ni el Tribunal Electoral ponen un número de boletas anuladas como causal de nulidad. Si bien es cierto que el veinte por ciento de casillas anuladas en un distrito anula la elección en ese distrito, no se dice nada acerca del veinte por ciento en una casilla o a nivel nacional. Lo que resulta bastante lógico puesto que bastaría con que las elecciones del Distrito Federal y el Estado de México se declararan inválidas para anular la de todo el país.
Los diputados y senadores son ineptos, serviles, ambiciosos, mezquinos pero no son idiotas, jamás aprobarían una ley que de forma tan sencilla pusiera el poder en la ciudadanía. Que atentara en contra de su forma de vida. En México la democracia está secuestrada por un grupo de supuestos políticos y las instituciones desde las que afianzan su permanencia en el poder. Hoy de una manera por demás absurda es más difícil ser candidato independiente que fundar un partido político, lo que evidencia la falta de democracia en nuestro país y el circulo viciosos de corrupción que existe en el sistema. Recordemos que una vez reconocidos los nuevos partidos políticos el año pasado y habiéndoles otorgado el registro, el INE procedió a multar a uno de los nuevos partidos por comprar los votos para su registro. ¿No es eso más sospechoso que el hecho de que un ciudadano común y corriente quiera servir a su país sin tener que portar los corruptos colores de nuestra democracia?
El voto es la posibilidad legal, pacifica que tiene el ciudadano para elegir a sus representantes. Desgraciadamente los políticos mexicanos y los partidos a los que representan piensan que votar es un trámite molesto y engorroso para mantener su monopolio en el poder.
Se nos ha hecho creer que la llamada clase política tiene una manera diferente de ver y pensar del ciudadano de a pie, que surge de una instrucción, de una preparación. Hoy nos burlamos del futbolista que aspira a la política, o del ciudadano que trabaja como payaso, como si estos simples hechos los definieran como incapaces de tener una ideología. No hay que olvidar que si algún partido fue promotor de actrices y actores, de deportistas y comunicadores para convertirlos en mantas para ganar votos fue el PRI. ¿Quién nos hizo creer que personajes egocentristas y ávidos de hacerse de riqueza como Silvia Pinal, tenían un pensamiento político?
Dentro de ese juego perverso de complicidades en el que nos encanta quejarnos de los políticos llevados de la mano por casi todos los medios de comunicación y sus lectores de noticias, resulta paradójico que objetemos a todos aquellos que manifiestan sus aspiraciones políticas y que no están apoyados por uno de los tres partidos mayoritarios o presumen de una carrera politica.
El problema no es sí aquel que pretende sentarse en un escaño o curul, en la silla de un gobernador o del presidente de México, se ha dedicado a actividades diferentes a la política. Lo importante, lo relevante son las ideas y vocación para llevar el país a un mejor puerto.

El voto no debería ser visto como un castigo o como un arma. Es a final de cuenta un derecho y una obligación ciudadana. Como tal podemos ejercerlo votando por un partido, por un candidato independiente o anulándolo. Lo importante es que el resultado de ese voto no sea tomado a la ligera por aquellos que se creen políticos y ejercen desde puestos de elección popular. Es qué aprendan a escuchar a los 110 millones que representan, algo que como escribió The Economist la semana pasada no se dan cuenta de que no se dan cuenta.

publicado en blureport.com.mx el 30 de enero de 2015
imagen notimundo.in

lunes, 26 de enero de 2015

Cuestiones electorales y otras corrupciones.




Arrancan las campañas electorales de 2015 entre faltas de propuestas y la corrupción habitual.

Armando Enríquez Vázquez.

¡A huevo!  Esa es la forma más creativa que encontraron los publicistas de Nueva Alianza para dar a entender a los electores que su partido es incluyente. Qué son cercanos a la gente. Es la forma contundente, sin gracia, ramplona con la que arranca este partido unas elecciones igual de ramplonas.
Tristemente, también, el INE se estrena como autoridad en materia electoral, ignorando por completo la Constitución y la equidad.
Mas tardó en llegar el 2015, año electoral que iba a demostrar la eficacia del INE (Instituto Nacional Electoral), que este en mostrar quien es su patrón. Ya en los primeros días del año otro instituto federal de reciente maquillaje, el IFT (Instituto Federal de Telecomunicaciones) había demostrado, también le pone ritmo al son con el que los consejeros bailan. Los institutos barnizados del Gobierno de Enrique Peña Nieto, son más corruptibles que nunca.
Cuando el presidente hizo campaña promoviendo sus reformas y ensalzando sus beneficios, cacareó la importancia de la competencia, de la independencia de los nuevos órganos propuestos, aboliendo la dependencia de los entonces IFE y COFETEL de los poderes de la nación. Lo que no se nos dijo es que sí bien iban a ser autónomos con respecto al gobierno no lo serían a poderes fácticos como Televisa.
Tanto el INE como el IFT han demostrado que en materia de democracia y competencia en México estamos dando un sinfín de pasos hacia atrás. Los consejeros de ambas instituciones han dejado ver el cobre de la idea democrática del gobierno actual, al fallar siempre a favor de la empresa de comunicación que durante décadas solo ha minado y actuado en contra de ese concepto que llamamos democracia.
El INE ha permitido sin pudor alguno la campaña orquestada desde las oficinas de los altos ejecutivos de Televisa, tal vez en contubernio con el PRI, de denostaciones en contra de otra de las fuerzas políticas del país. A diario Televisa utiliza sus espacios informativos para atacar hoy al PRD y seguramente conforme vayan avanzando los tiempos electorales harán lo mismo con otros partidos políticos, encubriendo siempre al PRI, al Verde y tal vez a Nueva Alianza. ¡A huevo!
El PRD no es ni con mucho un partido ejemplar, las mafias que actúan en el metro, la corrupción, la impunidad y el cinismo de estos señores de la supuesta izquierda, no lo hace diferente del PRI o del PAN.
Sí Televisa en su política editorial y acomodando políticamente a los legisladores de su bancada y a sus políticos decide atacar al PRD, sin obviar la incapacidad del PRI en el Estado de México o Michoacán entre otros muchos estados, está bien. Sí los intereses económicos de Emilio Azcárraga Jean pasan por el palacio de gobierno de Chiapas y no se habla de las corruptelas del Verde. Está en todo su derecho. Es su empresa y como otros medios defiende sus intereses económicos. Lo que está mal, lo podrido del asunto es que cuando un dirigente partidista, el que sea, en su momento Jesús Zambrano, o Carlos Navarrete en la actualidad, pide hacer uso de su derecho de réplica el supuesto guardián de la equidad, el INE, se haga de la vista gorda. ¡A huevo!
Lo que está peor es que cuando un partido político decide denunciar esta politica mostrando la imagen del vocero de los intereses de Televisa y del PRI, Joaquín López Doriga,  El INE salga en defensa del lector de noticias y de Televisa.
Por su parte el IFT que está al servicio de total de Televisa, sigue levantando multas en contra de TELMEX y Dish que favorecen a Televisa a quien se le permite seguir creando un monopolio cada día más grande en la televisión de paga. El IFT es un claro ejemplo de que a pesar de la reforma en telecomunicaciones, las cosas en el mundo de la televisión siguen igual y tanto el IFT, como la SCT siguen siendo títeres de Televisa. Porque la reforma y nueva ley en telecomunicaciones se aprobó en el Congreso de la Unión bajo las órdenes de Televisa y en contra de Telmex, porque lo único que se resalta en los spots de nuestra patética legislatura es que la larga distancia se cobra como llamada local y otras acciones que acotan a la empresa de telefonía. Incluso el PRI en sus spot de Inicio de la campaña al hacer referencia a las reformas sólo menciona el costo de Internet y de las llamadas de larga distancia, no habla de la competencia en televisión y mucho menos de la reforma energética, que se está convirtiendo en el más grande fracaso de este gobierno, y eso que tiene muchísimos. El PRI ha perdido hasta la retórica, parece que nunca antes gobernó al país. ¡A huevo! 
La ciudadanía está harta de los políticos, de los partidos políticos, de los legisladores, sin importar si son amarillos, rojos, verdes, azules, naranja o turquesa y quedan colores por escoger. La llamada democracia mexicana parece más canción de Parchís, que una oferta de propuestas e ideas que nos lleven a vivir mejor. La ciudadanía busca diferentes formas de acabar con este monopolio de la estulticia y la demagogia.
Hace unos días acompañe a un familiar a obtener su nueva credencial de elector. Claro, cuando a la mexicana se dejan las cosas para los últimos días, te enfrentas a largas filas y antesalas del infierno. Así que mientras esperábamos que avanzara la fila, me llamó la atención que frente a la entrada de la oficina del INE estaba un muchacho, no mayor de 25 años, bien vestido. Enfrente de él una mesita de plástico y un termo grande de lo que supongo era café. En un principio pensé que representaba a alguna empresa de seguros o Afore. Pero no,  tras un largo rato en que nadie se acercaba a él o a su mesita, tímidamente, el joven, se acercó a la fila y de una manera que revelaba que jamás se había dirigido a personas fuera de su círculo familiar o de amigos, vacilante y con una voz que demostraba mucho nerviosismo el joven iba pidiendo firmas para apoyar a un candidato independiente. Cuando llegó frente a mí para presentar a su candidato, decidí preguntarle por la postura ideológica de su candidato. Lo único que atinó a decir fue que el objetivo era devolverle el poder a la gente, quitando a los políticos tradicionales del poder. Supe que el joven y su candidato, eran amigos, recién egresados de la facultad de derecho y habitantes de la delegación en la que se encontraba la oficina del INE, llevaba con él los papeles del IEDF que le permitían buscar las firmas necesarias para hacer de su amigo un candidato independiente, así como las hojas para recabar las firmas también del IEDF. Obviamente nadie firmó nada. Del candidato ni una foto en la mesita. El joven amablemente me dio la dirección de Internet de su candidato. Los mexicanos estamos hartos de políticos y partidos. De financiarlos, junto con los Institutos, Comisiones y demás organismos que no actúan en favor de la ciudadanía, en favor del país. Desgraciadamente sin importar condición social la mayoría de los mexicanos no sabemos como enfrentar al Estado, la página del candidato es muy pobre en ideas y las mismas son lugares comunes de un cierto sector de la población capitalina. Faltan propuestas y coherencia. A pesar de lo ingenuo del esfuerzo de estos hombres jóvenes su esfuerzo es loable, cada día más mexicanos salen a decir; Estamos hartos e intentan de una manera legal de sacar a la oligarquía del poder.
Hay otras voces tanto de líderes sociales, como Javier Sicilia y el Padre Solalinde, que han convocado a boicot electoral total donde ni el voto nulo deba ser emitido, como forma de exhibir que no se está de acuerdo con la gama de políticos corruptos, que conforman a los jugadores, jueces y organizadores involucrados en las elecciones. Como empresarios, la COPARMEX, organismo empresarial, también ha llamado a un boicot electoral, aunque en su caso es más específico y pide no votar por los delegados “chapulines del DF”. Panistas, Priístas y Perredistas que sin oficio ni beneficio sólo saben ser parásitos de la democracia.
Una nuestras prerrogativas como ciudadanos al momento de votar es anular nuestro voto. Decir de manera clara que no estamos de acuerdo con la falta de propuestas de todos y cada uno de los partidos políticos y sus abanderados. Qué no estamos dispuestos a seguir con la farsa de que son las únicas opciones, ni a consentir una democracia donde lo único que les importa ganar a los partidos de los electores son fondos para sus partidos, amparados por una ley que ellos mismos redactaron, con la capacidad de legislar o gobernar. Hoy con el pretexto de evitar la infiltración del crimen organizado en la política es más difícil ser un candidato independiente que un desconocido partido político, y sin embargo nunca el gobierno ha estado más infiltrado a todos niveles e instancias que hoy. No, cuando desde la prepotencia y arrogancia se niegan a criticar y acusar a sus correligionarios. El PRI perdona los más graves casos de trata de personas y pederastia, el PRD se hace de la vista gorda frente a encubridores del crimen organizado y no sólo hablo de narcos porque eso lo hacen los tres principales, sino a las mafias de vagoneros y ambulantes. El PAN lleva años organizando fiestas privadas de toda índole con el dinero del Congreso de la Unión. De Morena ni hablar, porque nació el signo de la corrupción y todos conocemos la historia de algunos de sus miembros corruptos y violentos. El voto en blanco o anulado es igual de valioso que el emitido a favor de cualquier fuerza política y significa estamos hartos del cinismo, de la corrupción, de la violencia, de la falta de oportunidades y educación, de ser uno de los peores países para vivir y de los mejores para morir.

Llegaron las elecciones que como cada tres años prometen llevar dinero de los contribuyentes a publicistas mediocres avalados por dirigentes de partidos igualmente mediocres e ignorantes, que como tarados aplauden lo que creen ingeniosas ideas y no llegan ni humor involuntario. Una vez más estaremos en manos de lectores de noticias, de spots que parecen escritos por los directores de los libelos chismosos que llaman de espectáculos, y de los caprichos de los legisladores que postulen no los partidos políticos, si no lo poderes fácticos, como Televisa, para asegurarse que la democracia sea solo ese concepto que esconde a la dictadura perfecta. ¡A huevo!

publicado el 20 de enero de 2015

lunes, 26 de noviembre de 2012

A pesar de la democracia



¿Qué tienen en común Suecia, Estados Unidos, México, Sudáfrica, Afganistán, Ecuador, La República Democrática del Congo, España, Venezuela?  La respuesta es sencilla son democracias.
Armando Enríquez Vázquez
La democracia ese sistema social aceptado como el mejor para la convivencia política y social de los seres humanos se encuentra en una de sus peores crisis. Pero siquiera pensar que la democracia está mal es ser un reaccionario de izquierda o de derecha, es ser retrogrado y malpensado. Pero la verdad está ahí: La democracia apesta a muerto.
En nombre de la democracia se han cometido las mismas injusticias, arbitrariedades y crímenes, que bajo el nombre de una dictadura, una monarquía o un gobierno popular de izquierdas, al final de cuentas todos tienen como denominador al ser humano. Y los seres humanos somos en esencia lo mismo a sin importar nuestra ideología.
Hoy en día, entre sistemas bipartidistas o con cien opciones para elegir, hemos de reconocer dos cosas; todas las elecciones son manipulables y cualquier ganador representa sólo a una minoría de los ciudadanos, aun en las democracias parlamentarias. El descontento de los ciudadanos con sus gobiernos demuestra que muchas veces el voto no va para el mejor candidato si no para “el menos peor”.  Las molestias con los resultados electorales están a la vista de todos. Los políticos que deberían ser ciudadanos con vocación de servicio, se han tornado en burócratas de carrera con intereses que proteger empresarios, organismos ciudadanos y sindicales que están muy alejados de los anhelos y aspiraciones de los gobernados.  Hoy las democracias saben anteponer y escuchar a las minorías antes que a las mayorías, ya sean económicas, de género o de raza. Lo cual nada tiene que ver con la democracia como nos la quieren hacer entender.
Siempre llevo conmigo las palabras del Pensador norteamericano Henry David Thoreau que a finales del siglo XIX escribió: Entre menos gobierna un gobierno es mejor y el mejor gobierno es aquel que no gobierna en absoluto.  Creo que el gobierno que menos obstruye la vida cotidiana de sus ciudadanos, que menos atropella las libertades de la población, es el mejor. Aquel que no antepone los derechos de las minorías a los de la mayorías y sabe escuchar a los disidentes y a los que no lo son, trátese de cualquier forma de gobierno.
Hoy que estamos por regresar a los viejos políticos mexicanos espero que nos dejen vivir en paz que busquen condiciones de mejora para nuestro bienestar y se olviden de estupideces como gravar a los productores y consumidores de chicles con impuestos, ¿Por qué no hacen lo mismo con los productores y consumidores de bebidas alcohólicas que producen una gran cantidad de muertes a nivel nacional?

Publicado en blureport.com.mx el 26 de noviembre de 2012
imagen: eiu.com

viernes, 23 de noviembre de 2012

Texas para los texanos



Secesionista por tradición; uno de los mayores estados de la Unión Americana pide ahora su derecho a formar una nación nueva e independiente de los Estados Unidos o por lo menos 116 mil texanos y contando comienzan a exigirlo.
Armando Enríquez Vázquez

Al concluir las pasadas elecciones presidenciales en los Estados Unidos, muchos de los que votaron por Mitt Romney se sintieron más que decepcionados por los resultados. Los americanos empiezan a sentir el declive del Imperio y la llegada de las recesiones a todos los niveles, tal vez por eso es que en menos de una semana más de veinte estados de la Unión Americana iniciaron la recolecta de firmas a través del sitio de internet de la Casa Blanca, llamada We The People, para lograrar la separación de sus estados de manera pacífica de los Estados Unidos. De acuerdo con la constitución de Estados Unidos una petición de este tipo tiene un mes para recolectar 25,000 firmas y entonces obtener una respuesta de del gobierno, en este caso de Barack Obama líder de los demócratas y presidente de los Estados Unidos. La fecha límite para poder recolectar las firmas es el 9 de diciembre.
El primer estado en subir la petición de separación fue Luisiana, Texas fue el segundo y otros 18 estados siguieron en menos de una semana. Hoy los cincuenta estados que forman a los Estados Unidos han subido peticiones similares.
Las propuestas han sido hechas por ciudadanos, no por organizaciones, ni por movimientos políticos.
Lo sorprendente no es que la derecha extrema reaccione con este tipo de acciones, aquí hemos visto casi la misma intransigencia de parte de algunos representantes de la izquierda mexicana. Lo realmente extraordinario es que Texas haya ya recolectado más de 116,000 firmas.
Las razones que utiliza Micah Hurd, el ciudadano que subió la petición para la separación son que el gobierno federal ha olvidado su responsabilidad para con los ciudadanos en cuanto a reactivar la economía, así como respetar su derechos civiles, además considerando que Texas es la 15 economía mundial, es por tanto capaz de sostenerse y mantener al estado de manera autónoma a los Estados Unidos, razones similares dan los otros estados que piden ser considerados para su separación.  La verdad es que lo que queda de manifiesto es que “la democracia perfecta” de los Estados Unidos ya no es vista como tal, ni como ejemplo para el mundo por muchos de los ciudadanos de aquel país.
El estado de Texas tiene alrededor de 26 millones de habitantes. 116,000 de estos no representan ni el .5% de la población sin embargo habrá que ver si al llegar la fecha límite para firmar la petición Texas alcanza cuando menos un 1%.  Lo llamativo también es que ninguno de los otros estados se acerca de ninguna manera a las cifras logradas por los texanos. Georgia, Luisiana y Florida tienen arriba de 31,000 firmas, otros que lograron ya más de las 25,000 firmas son Alabama, Tennessee, y Carolina del Norte, y con más de 20,000 están Arizona, Arkansas, Carolina del Sur, Colorado e Indiana.  En el recuento de todos los ciudadanos que piden la separación de sus estados de los Estados Unidos se calcula en más de 700,000. Las firmas se han recolectado por medio de Internet y tienen que tener el nombre y la dirección del firmante.
Los gobernadores y representantes oficiales de los estados han rechazado las propuestas y la separación de su país. Sin embargo, Rick Perry el gobernador de Texas había jugado con la idea en un pasado no muy lejano en 2009 en un discurso del famoso Tea Party. El mensaje es claro sea de derecha, de la clase media que se está viendo perjudicada por el gobierno de corporaciones que maneja hoy al país que se cree el más poderoso del mundo, de grupos radicales. La democracia norteamericana no funciona más y el colapso que está por suceder en la confianza de la gente por su gobierno se ve desde estos intentos  de separación, hasta los diferente movimientos de indignados, de los somos el 99% al abstencionismo electoral.
La democracia o el sistema bipartidista de los Estados Unidos es sólo una muestra más de la decadencia de la nación americana y un claro reflejo de que no importa quién da la cara como gobernante son otras entidades y corporaciones las que se encuentran dirigiendo los destinos de los ingenuos votantes.
Una de las preguntas que quedan en el tintero es: ¿Veremos en los próximos años la balcanización de los Estados Unidos?

Publicado en blureport.com.mx 22 de noviembre de 2012
imagen: medicaresupplement-texas.com