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jueves, 30 de agosto de 2018

De propaganda a tortura auditiva, pasando por el reggaeton.



En un país de corrupciones y trapacerías, donde los creadores se dedican a hacer campaña contra la piratería, resulta que muchos candidatos toman la obra de otro la destrozan sin pagar por el plagio. Eso sin contar la contaminación auditiva que generan.

Armando Enríquez Vazquez

Prendo la radio por la mañana y: “A , A, A Anaya el futuro comienza en el presente” , o “Vota por el PES, vota por Andrés”, o el himno de Movimiento Ciudadano ahora a ritmo de marichi borracho de Garibaldi y maldigo la hora que a candidatos, candidatas y publicistas se les ocurrió que el marketing político se basa en crear tontos estribillos aunada a música popular y populachera para promover a los candidatos.
A lo largo de mi vida he escuchado a suficientes jinglistas, en el mejor de los casos, convertidos en “ideólogos musicales” para saber que algo esta podrido en la mente de quienes manejan la propaganda política en nuestro país y cada elección que pasa, se pudre más.
En los años ochenta y mientras pasaba una temporada de mi vida en la ciudad de Chihuahua el Partido Acción Nacional y su candidato Luis H. Álvarez tenían como jingle de propaganda una canción infantil llamada “Pajaritos a volar” para dar a entender al electorado la derrota del PRI en el estado más grande de la república, algo que no sucedió entonces, pero si unos años después, cuando creo que los chihuahuenses habían ya olvidado la ridícula cancioncita.
Hace un par de años una tía me mostró un viejo disco de 45rpm con un himno en honor del candidato oficial de 1940 el General Manuel Ávila Camacho, una composición típica de la época con aires que recuerdan el triunfalismo del fascismo italiano.
Y así a lo largo de las décadas los mexicanos hemos escuchado los mismos sueños guajiros de crecimiento, un mejor futuro y la tan anhelada y al parecer mítica justicia social en voz de diferentes cantantes, en todas las tonadas posibles, de la marcha militar al reggaeton, de la balada pop a la música tribal y casi siempre plagiando música e insertándole palabras en favor de su candidato.
Y la verdad no sé si los mexicanos estamos acostumbrados a tanta estupidez cantada llena de clichés que nada o poco dicen de las agendas políticas de los candidatos o ya a estas alturas asumimos que parte de las campañas implican un porcentaje de mensajes cantados que son el mejor ejemplo del sinsentido. A manera de serenata cursi de película mexicana, o número musical metido a fuerza en película de Tin Tan, los jingles políticos parecen ser parte de un acuerdo no escrito por parte de los candidatos, partidos políticos y los músicos mexicanos. Algo como lo que sucedía desde la Época del Cine de Oro cuando se obligaba a los directores y productores a un determinado número de canciones por película por el Sindicato de Músicos y el hampón que era su líder un hombre siniestro con un nombre aún más siniestro: Venus Rey.
Música. Música que no dice nada y estalla en nuestros oídos y no es qué las otras piezas de propaganda, donde se repiten los audios de “Ya sabes quién” defendiendo lo indefendible, vendiendo el avión que no le pertenece aún, ni le pertenecería de ser Presidente pues es un bien de la nación o los del “miedo que debemos tener” o esa triste y bobalicona rima de grado cero de la creatividad de “Voto por mí, voto por Meade” que las únicas manchas que tiene son las del vitíligo y una candidez que no es apta para un político mexicano en campaña.
Pero son los jingles, las cancioncitas y las baladas las que más insultan, las que más molestan a la inteligencia de los votantes. En las pasada elecciones de 2015 el saldo de esta inversión en propaganda fue el descrédito y la burla que muchas de estas campañas lograron, al volverse virales, por lo ramplonas y poco serias. Ejemplos: el priísta Antonio Tarek Abdala que baila por la ciudad de Cosamaloapan en Veracruz. El infame cover del priísta Javier Márquez de Hidalgo que hasta en una escuela patito de comunicación le hubieran hecho mejor. La del panista Diego Leyva Merino con música tribal y unas botas del género.
Y más allá de la estupidez y palabrería vana de las canciones al parecer nadie paga los derechos correspondientes por la música adaptada. En un país de corrupciones y trapacerías, donde muchos grupos de creadores se dedican a hacer una fuerte campaña contra la piratería, resulta que muchos candidatos toman la obra de otro la destrozan y encima no pagan por el plagio. Lo que suena lógico sí recordamos que el mismo presidente de la Nación plagio su tesis. Atentar contra los derechos de autor es atentar contra la economía naranja y atentar contra los ingresos y el crecimiento del país. ¿por qué entonces tendría que votar por ese candidato? Si ni siquiera van a pagar los derechos de autor correspondientes entonces por el amor a la democracia, que no conocen, al país, que no respetan o a los ciudadanos que no reconocen dejen la música a un lado y pónganse a hacer cada uno su trabajo: El candidato dar a conocer sus propuestas e ideas. Los publicistas a crear campañas de impacto que las promuevan entre los electores de manera convincente y clara.
Hace ya algunos años en la desaparecida estación de radio Radioactivo 98.5 en un promo se hacía burla de la forma en que Televisa producía las canciones de sus “estrellas” mezclando las mismas palabras en un orden diferente.
Hoy sucede lo mismo que en la propaganda política de los candidatos a todos los niveles y sí mañana se aparece un jefe de campaña en tu oficina para ofrecerles la creación de la estrategia propagandista de su candidato usen solo las palabras: voto, futuro, bienestar, jóvenes, mujeres, dignidad, seguridad, trabajo y pobreza a continuación busquen el ritmo preferido; Maluma, OV7, Timbiriche, La Banda del Recodo, Agustín Lara o Los Tres Ases y… ¡Bingo! Entrarán en el selecto grupo de proveedores que se nutren del dinero de los impuestos de los demás promocionando a los cínicos que ocupan un cargo de elección popular por al menos 3 años. Yo sólo les pido que si son de los que no pagan derechos de autor piensen en los demás mexicanos no como ciudadanos y posibles electores, si no como seres humanos que no merecemos que se violen nuestros derechos con canciones idiotas a todo volumen y cada 3 o 4 minutos en radio y televisión.

publicado en roastbrief.com.mx el 14 de mayo de 2018 

jueves, 9 de agosto de 2018

La demagogia y empleo.




A raíz de la encuesta sobre discriminación en México vale la pena hablar de la discriminación laboral por edad y la demagogia que existe en el discurso político.

Armando Enríquez Vázquez

Pasan las décadas y una de las más grandes falacias que manejan los políticos mexicanos de todos los colores y espectro ideológico del país es hacernos creer que son los jóvenes quienes sufren una mayor discriminación laboral, cuando en realidad quienes se ven relegados tanto por el gobierno en todos sus ámbitos, como por las empresas privadas son los adultos que superan cierta edad y que hoy en día son un número importante de habitantes del país.
De acuerdo con los datos del INEGI concernientes a la población con empleo en México en 2018 el sector de mexicanos desocupados por sector de edad mayores a 50 años es del 12%. En un rango extraño que ubica a mexicanos entre 30 y 49 años esa desocupación es de sólo 34% y entre los habitantes de 20 y 29 años es de 41%. Y vale la pena mencionar porque ese sector de entre 30 y 49 años es tramposo, las empresas muchas veces dejan de contratar a la gente cuando esta pasa de los 35 años de edad, por lo que el INEGI debería hacer como en el caso de los sectores de 20 y 50 años, rangos de nueve años entonces veríamos que los mexicanos en una edad muy productiva no están trabajando porque los políticos y los demagogos insisten que sólo hay que crear empleos para los jóvenes, para los recién egresados de las universidades, cuando la oferta laboral debe ser incluyente y contemplar a personas mayores de 35, 40, 45, 50 años y más, que además de su trabajo siempre aportaran una mayor experiencia que los recién egresados. La falacia radica también en la población de 20 a 29 cuando se debe contemplar cuanto de estos jóvenes dependen aún de la economía familiar.
La política laboral debería y podría contemplar programas laborales que integren la experiencia de los hombres y mujeres mayores de 40 años con los conocimientos en nuevas tecnologías de los jóvenes egresados de las universidades logrando simbiosis que resulten positivas para las empresas.
El problema del empleo sólo se agravará con el paso de los años, cuando además se incrementen las edades de jubilación como necesidad lógica de una mayor expectativa de vida de los mexicanos y la necesidad de crear los mecanismos necesarios para mantener sano un ya de por sí ineficiente sistema de pensiones. Sí los mexicanos mayores de 40 años no encuentren fuentes de trabajo dignas y de acuerdo con sus calificaciones, como espera el gobierno que sea autosuficientes al llegar a las edades de jubiliación. El hecho de que veamos médicos y ex empleados banqueros o ex miembros de la burocracia manejando taxis es clara refutación a esa falacia acerca de los jóvenes y su empleo.
Promover el empleo a jóvenes es también una forma de impulsar una política de sueldos bajos y mayores ganancias para las empresas tanto del sector público como del sector privado. Además, es una forma de crear clientelas a futuro: “Gracias a tal partido y sus políticas demagógicas obtuve mi primer empleo voy a votar por él.” Este es el partido que me consigue trabajo de manera fácil voto por ellos.”
El tema de empleo no es fácil, ni tiene soluciones tan simplistas como han pretendido los políticos  incluido Andrés Manuel López Obrador. La creación de fuentes de trabajo no puede suceder desde las prácticas corruptas que han tenido PAN, PRI y PRD, incluyendo el gobierno de López Obrador en la Ciudad de México y sus negocios con constructoras, que sube los números de empleo porque hay más albañiles. Un plan desarrollo y una planta laboral de calidad pasa por una cultura de emprendimiento, no por una de dádivas. Por la capacitación, la educación del trabajador, no en la explotación de muchas empresas y del gobierno que se aprovechan de la necesidad de las personas. Los cerillos o empacadores en los supermercados, y los trabajadores de muchas de las empresas de limpieza que dan servicios a entidades del gobierno como el Metro de la Ciudad de México en su mayoría personas de la tercera edad son explotados de manera leonina sin que la inútil Secretaría del Trabajo y Previsión Social, haga nada, muchas veces porque estas empresas están ligadas a personajes de la política o a grupos de poder.
Lo cierto es que la nula política laboral que se ha promovido desde todos los partidos políticos es otra de las causas de la gran desigualdad social y económica de nuestro país.
La política para los adultos mayores debería permitirles aprovechar oportunidades que les permitan continuar su desarrollo sí así lo decidieran, o de gozar pensiones dignas que correspondan al tiempo que laboraron. No puede seguir siendo una política de limosnas institucionales, curiosamente inventada por el hombre que nunca ha podido demostrar que fuera de sus momentos en el gobierno ha podido ser un trabajador productivo.
Mucho hemos criticado la compra de votos y de conciencias, pero esta inicia mucho antes del día de la elección, con los programas sociales empeñados en mantener el número de pobres en nuestro país y ese tema preferimos omitirlo. Es cierto Peña Nieto ha sido un presidente que ha logrado hacer crecer el empleo, desgraciadamente no ha sido el empleo de mejor calidad y muchos mexicanos calificados y capaces de todas las edades siguen esperando una oportunidad laboral.
Cuando los políticos en todos sus niveles abandonen la demagogia y entiendan que asunto del empleo es algo que nos afecta e importa a todos los mexicanos y es en la medida que se preocupen por todos que el país avanzará en para terminar con la desigualdad y la frustración que tienen muchos mexicanos. 

lunes, 9 de julio de 2018

Y al despertar el 2 de julio el dinosaurio todavía estará ahí.



El dinosaurio no desapareció el 1º de julio sólo se cambió de partido.

Armando Enríquez Vazquez.

Pase lo que pase, y sí pasa lo que las encuestas predicen, el lunes 2 de julio cuando el amañado y sospechoso PREP nos diga quien ganó, los mexicanos debemos estar listos para ver la cara del dinosaurio sonriendo detrás de los candidatos ganadores de Morena, del PRI y en muchos del Frente.
El sistema político está blindado contra actos democráticos de la ciudadanía. Si gana “ya sabes quién” con su planeada amnistía permitirá y validará desde su “honestidad valiente” los actos de corrupción de los últimos seis años de gobierno, por lo menos. Si gana Meade, algo realmente difícil, será más de lo mismo y uno de los más escandalosos y grandes fraudes electorales que haya sufrido México, si gana Anaya y realmente implementa su plan de justicia ciega, deberán caer ciertos miembros del PAN y el PRD que también se han enriquecido a costa de los demás.
El dinosaurio moreno que parece saldrá del cascarón el día primero, tiene ciertas debilidades, pues contará con una minoría de los gobernadores de la federación a su favor, tres a lo mucho, y aunque pueden llegar a tener una mayoría sencilla en el Congreso de la Unión, algo que espero no suceda y que los mexicanos crucen y razonen la importancia del voto dividido, tendrá a una parte importante de la clase política y empresarial en su contra.
Cuando el día 2 de julio, el PRI Nacional, por fin se haya desecho de los últimos lastres que Peña Nieto les impuso regresaran junto con René Juárez, los dinosaurios de verdad, quienes devoraran a esos nuevos dinosaurios que fueron incapaces de mantener al partido en el poder y que probablemente lo arrojen a la mayor crisis de su existencia, sin gobernadores, con muy pocos diputados y senadores los priístas habrán de sentirse la peor de las oposiciones y por inercia cobrarán la vajilla rota al ineficiente presidente de la república, a sus aliados y funcionarios que lo ayudaron a perder lo que nunca habían perdido; el Congreso de la Unión.
Y sin embargo, el dinosaurio estará presente en cada una de las decisiones de López Obrador y sus funcionarios quienes tendrán seis años para operar y comenzar la construcción de una nueva dinastía de presidentes imperiales. O en las de Anaya y ni que decir de las de Meade.
Es deber ciudadano sin importar por cual partido votes, el vigilar que los actos de gobierno se lleven a cabo, que los gobernantes se conduzcan de manera correcta y a pesar de lo que digan los medios y los periodistas solidarios del régimen, el hecho de que Javier duarte este en la cárcel, César Duarte viviendo en Estados Unidos y Karime Macías protegida directa de Peña Nieto balconeada en el barrio elegante de Londres, no se debe a nadie si no a la ciudadanía que no ha permitido que se olvide el crimen de Ayotzinapa, ni el escandalo de la Casa Blanca, aún falta mucho en materia de política ciudadana que sirva como contrapeso a los partidos que administran el país.
Nadie mejor que las organizaciones de la sociedad civil que tantos triunfos lograron a lo largo de los últimos dos sexenios a pesar de los presidentes, gobernadores y funcionarios mediocres para continuar su labor apartidista, sea quien sea el ganador.
En México el 2 de julio todos nos levantaremos para ir a nuestros trabajos o a ver el partido entre México y Brasil, pero sin duda seremos los mismos que somo hoy y que fuimos hace seis meses.
Lo que no podemos permitir es el asunto de políticos que sigan protegiendo a políticos y de ciudadanos que somos timados y sobrevaluados por la gente que se dice y nos quiere convencer de que tienen la intención de mejorar el país. No podemos permitir que se nos presenten candidatos como Layda Sansores, Fadlala Akabani, Christian von Roerich o José Antonio Meade y como sucedía hace cuarenta años asumir que los ciudadanos aceptarán a esos personajes que no han hecho nada por su comunidad.
El 2 de julio tendremos nuevo presidente y al mismo dinosaurio, pero los mexicanos seremos también los mismos y después de que los ganadores celebren y unos días después todos, los que se oponen al PRIAN, y los que se oponen a PRIMOR mantengamos la misma actitud crítica de quien se sabe el elector de los políticos.
Este texto se escribió un par de días antes de la elección y lo que vivimos el 1º de julio y los días siguientes nos han demostrado que el dinosaurio esta ahí detrás del triunfo de morena y sus indefendibles candidatos como Layda Sansores alcaldesa electa de Álvaro Obregón, Napoleón Gómez Urrutia, Néstora Salgado, el patético mal perdedor que ha demostrado ser Miguel Barbosa, entre muchos otros que son herederos directos de una partidocracia corrupta y opaca. El dinosaurio sigue ahí sonriendo desde las sombras de los ganadores, burlándose de la derrota de los independientes que intentaron penetrar a la partidocracia y no lo lograron.
La catástrofe para partidos como el PRI, el PRD y el PAN fue sorpresiva y los obliga a replantear su existencia misma sobre todo a los dos primeros. Pero la escuela de los tres esta enraizada en el actuar del a partir de diciembre partido en el poder.
Los ciudadanos hablaron; quieren y respetan al dinosaurio. La mayoría eligió que todo cambie para que nada se altere y con el tiempo lo veremos.

una primera versión de este texto se publicó en blureport.com.mx el 28 de junio de 2018

jueves, 28 de junio de 2018

Corea, futbol y las elecciones que vienen.




Nada más desafortunado y triste que la manera de interpretar la calificación de México en el mundial, pero sin embargo es un claro ejemplo de cómo pensamos los mexicanos.

Armando Enríquez Vázquez

Nos debería llenar de vergüenza que mientras el sábado 23 nos burlábamos de la selección de Cores del Sur por haber sido de derrotado por el seleccionado nacional el 27 de junio, sólo 4 días después miles de aficionados cantaron: ¡Coreano Hermano, ya eres mexicano! Pues el triunfo del seleccionado coreano sobre el de Alemania simplificó el pase de México a la siguiente ronda del Mundial.
A mí el futbol soccer no me gusta y la selección nacional desde 1972 me resulta un fraude que cada cuatro desilusiona a aquellos que domingo a domingo siguen una liga de futbol amañada, amafiada y que poco o nada han hecho por el futbol mexicano. Mucho menos por México al permitir un número insultante de jugadores extranjeros que acaban con las posibilidades de desarrollar nuevas y talentosas generaciones de jugadores.
Dicho esto, mencionaré un par de cosas acerca de la selección que juega en Rusia este año. Nadie les regaló el pase, los mexicanos para bien o para mal, por sus cualidades o por suerte, cada quien tendrá su opinión al respecto, pero México logró su calificación gracias a los seis puntos conseguidos en los dos triunfos con los que arrancó su participación. Nadie le regaló el pase a México y menos nadie los ayudó, si los alemanes no pudieron ganarle a los mexicanos, ni a los coreanos fue resultado de un pésimo desempeño de los germanos. Entonces olvidemos el discurso de victima salvada por la mano de un dios coreano en este caso, México pasó porque más allá de como haya jugado México tuvo más puntos que Corea y Alemania porque le ganó a estas dos selecciones.
Lo triste es que muchos deciden optar por el discurso de: Gracias Corea. Y entre los principales responsables de esta mediocre actitud son los comentaristas deportivos de TV Azteca y principalmente de Televisa que se volcaron a hablar bien de Corea y mal de México y de Alemania. México jugó mal frente a Suecia, como cualquiera tuvo una mala tarde. Pero los 100 millones de entrenadores que desde una cantina, o la sala de su casa dirigen a la selección condenaron a los mexicanos y alabaron a los coreanos. Nadie hasta el momento que escribo esto ha dicho; ¡Felicidades selección consiguieron pasar a la siguiente fase!
Nuestra vida como sociedad es en algunos sentidos un triste reflejo de nuestra actitud hacía el futbol, pensemos en las elecciones que están a la vuelta de la esquina. Creer que a pesar de todo lo que hemos logrado como país y como sociedad, necesitamos que un político, sin importar su filiación, ni los colores de los estandartes que porte, habrá y es el responsable de validarnos como ciudadanos y cómo sociedad es un error, es menospreciar nuestro quehacer diario, a nuestros seres queridos, a nuestros amigos y colaboradores, a nuestros compañeros de trabajo.
Los mexicanos no necesitamos que ningún político nos salve. No. Gracias a nosotros y nuestra mentalidad de menospreciarnos, estamos acostumbrados a pensar así, cuando en la realidad son ellos los que se han salvado sexenio tras sexenio de demostrarse impolutos, honestos, veraces con nuestro voto ciego cimentado en la esperanza de que uno de estos personajes habrá de salvar al país, no olvidemos el 2000, el 2012 cuando vayamos a las urnas este domingo, todo cambio para seguir igual o peor. Los políticos siguen siendo, y para muestra el enorme botón de candidatos a todos los puestos de todos los colores, un grupo de bandidos dispuestos a saquear a México y a nosotros.
Piensa tu voto, no lo entregues a un solo partido haz que demuestren capacidades de que dicen ser políticos. En México deberíamos darle vuelta a la página y recordarles que quienes tenemos el sartén por el mango somos los ciudadanos.

viernes, 1 de junio de 2018

La Gran Ciudad de México.




Es necesario comenzar a pensar una forma más eficiente e igualitaria para gobernar la enorme zona metropolitana de la capital del país.
Armando Enríquez Vázquez

No se trata de una apología de la capital del país, sino de una reflexión que todos los habitantes de la Metrópoli debemos hacer en los tiempos de elecciones y ante el cambio de gobierno que tendremos en los próximos meses en la capital y en el país; la necesidad de redefinir los límites de la ciudad y como esto puede ayudar a los diferentes problemas de una ciudad que tiene en su zona conurbada más de 20 millones de habitantes, de los cuales únicamente alrededor de 9 millones viven en la CDMX.
El principal problema se da en las zonas donde la Ciudad de México limita con el Estado de Mexico; Iztapalapa que es una de las zonas conflictivas y peligrosas de la CDMX colinda con municipios tan o más problemáticos como Neza o Reyes La Paz esto provoca abusos tanto del crimen organizado como de las autoridades de las diferentes entidades federativas que repercuten de manera directa en la seguridad de la mayoría de los habitantes de la zona. Ecatepec el municipio más poblado del país aporta trabajadores y estudiantes a la Ciudad de México que viven en ella durante el día y utilizan sus servicios. Sin embargo, la parte importante de sus contribuciones son para el Estado de México, lo más preocupante es que Ecatepec también aporta grupos criminales que atacan a la ciudadanía de la Capital Mexicana y se refugian en la entidad aledaña.
Más allá de los evidentes problemas de seguridad, existen otras situaciones que son igual o más graves y afectan al conjunto de mexicanos que vivimos en el área metropolitana de la Ciudad de México; como transporte público, manejo de basura y de agua, vialidad, tarifas y servicios, entre muchas otras cosas. La actual división política de la capital del país y los municipios cercanos resulta inoperante.  
Unificar el precio del transporte público para las personas que tienen que cruzar a diario entre las dos entidades es urgente, al igual que las reglas de operación del transporte público concesionado y afectar de una vez por todas los oscuros intereses de los dueños y las autoridades que con ellos se encuentran coludidos para seguir operando de la peor manera posible, al crear un transporte digno y seguro. Con choferes calificados y obedientes de las reglas.
Definir que los impuestos sean los mismos en toda la zona metroolitana, para evitar que parte de la recaudación de las entidades que la conforman se pierda por los beneficios tramposos que otorga una entidad sobre la otra en ciertos rubros como tenencia,  y que en materia comercial se puede y debe calificar como competencia desleal. Crear una policía con políticas idénticas para toda la zona conurbada.
El establecimiento de políticas públicas reales para los más de 20 millones de personas que compartimos la zona metropolitana implica algo que hasta el momento ni los miembros del PRD y mucho menos los del PRI están dispuestos a hacer: Redefinir los límites territoriales de la Ciudad de México.
Aceptar que el Estado de México llegue a perder municipios como Ecatepec, Ciudad Nezahualcóyotl, Chalco, Iztapaluca, Naucalpan, Cuautitlán, Huixquilucan, Atizapán de Zaragoza, entre otros significa perder a la clientela del PRI en el Estado de México y ceder el estado a una situación más democrática, de la misma forma la llegada de clientela del PRI a la CDMX implica peligro para la mal llamada izquierda que gobierna la CDMX.
Evitar las manipulaciones demagógicas de la federación de la situación jamás será la solución. No debemos olvidar que para el problema de contaminación en la CDMX a Mancera le fue impuesto por Enrique Peña Nieto, y el pusilánime ex jefe de gobierno de la CDMX lo aceptó. Un consejo metropolitano que incluye a Tlaxcala e Hidalgo que nada tiene que ver con la capital del país.
La creación de una política pública que estandarice a las nuevas alcaldías de la Ciudad de México y a los municipios que colindan con ella es en beneficio de todos los ciudadanos y puede generar beneficios tangibles a la ciudadanía que compartimos este pequeño espacio de la nación más allá de los intereses mezquinos y usureros de los partidos políticos y sus pequeñas mafias de poder.
Aumentar territorialmente a la CDMX, así como unificar políticas en esta zona del país es un verdadero imperativo que como muchos otros a nivel nacional se relegan por intereses de grupo o de partido. Hablar de esto está prohibido entre los políticos de la Ciudad de México y los del Estado de México, lo que demuestra que la capital y los municipios que la rodean son vistos únicamente como un botín de políticos y líderes como René Bejarano, su mujer, el priísta Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre o los panistas de Benito Juárez que se han enriquecido con sus negocios turbios con las constructoras, o peor chapulines como Fadlala Akabani que utilizó a la delegación para abrir una sucursal de su mueblería y hoy quiere volver a Benito Juárez arropado por Morena.
Como ciudadanos debemos exigir a las autoridades que elegimos un plan para homologar las reglas de seguridad, vialidad, impuestos, policía, agua de la CDMX y los municipios conurbados pues resulta absurdo mantener las cosas como hasta el día de hoy se han empeñado el PRI y el PRD por mantener.

jueves, 26 de abril de 2018

Canoa en todo el país.




Nunca como ahora ser joven en este país tan violento ha sido tan peligroso.

Armando Enríquez Vázquez

En 1975 cuando se estrenó la película Canoa, el slogan en las carteleras era “En 1968 ser o parecer estudiante era más peligroso que ser delincuente”. Sólo habían pasado 7 siete años de la masacre y Luis Echeverría el orquestador del asesinato de los jóvenes en la Plaza de las 3 Culturas estaba a punto de salir de la política nacional dejando la estela negra del genocida que es. Canoa hablaba de cómo el discurso oficial y el de la intolerante iglesia católica mexicana exhortaron a la población más ignorante a temer al futuro del país y por extensión aniquilarlo.
Hoy que han pasado casi cincuenta años del suceso que conmovió y sigue indignando a gran parte de los mexicanos y que los políticos mexicanos y sobre todo los Priístas siguen minimizando y ocultando, el ser joven sigue siendo peligroso.
Durante los últimos tres sexenios la falta de políticas públicas reales que beneficien a los jóvenes ha provocado que una gran cantidad de ellos se dediquen al crimen organizado y no organizado, pues sus expectativas de crecimiento y mejora de su vida es nulo o poco alentador. Incluso en la tranquilizadora y evasora jerga oficial se creo la palabra Nini.
Tanto el PRI, como el PAN y sobre todo el PRD junto con Morena, antes integrantes del PRD, han contestado a este problema con programas populistas y demagógicos como becas que en nada resuelven el problema y sigue promocionando que los jóvenes busquen salidas económicas fáciles.
Aunado a ese problema que provoca que un gran número de los muertos del narcotráfico y/o del crimen sean hombres y mujeres jóvenes, existe un problema que en especial al gobierno de Peña Nieto le importa poco o nada y que ha crecido de manera alarmante durante su mandato de reformas estructurales fallidas: La desaparición de niños y jóvenes en el país.
El asesinato impune de estudiantes y el crecimiento de la trata de adolescentes parecieran no existir a los ojos de unas autoridades que han demostrado su incapacidad para llevar a cabo la única razón real de la existencia del Estado, la seguridad de los ciudadanos.
No son sólo los 43 jóvenes de Ayotzinapa que tanto reclaman una izquierda igual de demagógica y que al gobierno increpan a diario. No, se trata de más de doce mil niños, adolescente y jóvenes que no están mas en sus casas. En sus salones de clase. En los deportivos u lugares donde acostumbraban jugar y practicar deporte. Se tratas de miles de familias, amigos y compañeros destrozados por ausencia de un ser querido. La impunidad y la incapacidad de todos aquellos que desde un lugar en el aparato de la seguridad del país ha fallado en realizar sus labores la mayor de las veces por la mezquina corrupta actitud que desde la Presidencia de República permea hasta el más siniestro y estúpido de los policías que puede golpear impunemente a un joven como Marco Antonio Sánchez Flores y abandonarlo a su suerte sin que nadie en el gobierno haga nada por castigar con todo el peso de la ley a estos gorilas uniformados es una afrenta para todos los mexicanos.
La palabrería vacía de todos los políticos y sus propuestas de campaña demuestran como sus asesores y sus mentes no alcanzan a dimensionar realmente el problema que enfrentan los jóvenes mexicanos. No se trata de crear oportunidades, ni de dar becas, lo que importa es asegurarle al joven que va a salir de casa y regresar vivo todos los días.
Lo más preocupante de todo es que tras el primer debate entre los candidatos presidenciales no se ve que ninguno de los tres más importantes tenga una propuesta clara para atacar la problemática. López Obrador que cree que todo se arregla con dinero y ya tiene pensada una beca para los jóvenes, como le suele ocurrir no se da cuenta de la estupidez que encierran sus ocurrencias no pensadas, jamás el Estado podrá igualar las sumas que ganan los jóvenes dedicados al crimen. Meade no sale del discurso populista que enarbola las falsas banderas de las oportunidades a los jóvenes y a Anaya creo que ni siquiera lo escuché tocar el tema.
Sobre las buenas intenciones de López Obrador están la sombra de sus nexos con los abarca y la protección que el partido que el preside y dirige ha lanzado a favor del ex delegado de Tláhuac y nexos con el cartel que envenena a la juventud que estudia en Ciudad Universitaria. Sobre las Meade las nulas acciones del gobierno de Peña Nieto.
En México perdemos al futuro del país no sólo porque los criminales los están matando o utilizando, si no lo más grave porque los políticos y gobernantes lo permiten y lo avalan con su inacción e indiferencia.

martes, 27 de marzo de 2018

Antes de iniciar las campañas.



 A unos días de que supuestamente inicie la contienda electoral, es nuestra obligación como ciudadanos dictarles agenda a los candidatos, no ellos, ni su fiel aliado los medios a nosotros.

Armando Enríquez Vázquez.

El día 30 de marzo, esto es dentro de tres días, habrán de iniciar oficialmente las campañas de los cuatro candidatos que aspiran a ser presidentes de México y nosotros los electores y ciudadanos debemos no sólo reflexionar acerca de la oferta de estos cuatro personajes, sino debemos exigir que contesten a preocupaciones legítimas que tenemos todos los ciudadanos en cuanto a lo que piensan hacer con temas que son de gran importancia para todos nosotros. Ya sea preocupaciones grupales o individuales.
Como ciudadanos de una democracia más que fallida y endeble no podemos pretender que los medios corruptos y serviles a las diferentes visiones de la partidocracia sean los que avalen y pongan en la mesa de la discusión los discursos y propuestas de los cuatro personajes que aspiran a gobernarnos pongan sobre la mesa sin cuestionar, ni analizarlos.
Es el momento de no permitirle ni a Meade, ni a Anaya sus discursos triunfalistas y vacuos, es el momento en que ambos presenten a los mexicanos que pretenden gobernar las pruebas que los limpian de las acusaciones de corrupción que se han hecho entre ellos. Esas mismas sospechas que tenemos muchos mexicanos del actuar de ambos, y aunque podríamos pensar que los fraudes y desvíos de dinero por parte de Meade son mucho mayores y más fraudulentos por involucrar recursos públicos que los de Anaya, lo del panista representa, de ser cierto, también un delito.
Tampoco podemos permitirle a López Obrador que siga con la misma política estúpida que tiene desde que fue Jefe de Gobierno de la Ciudad de México de no contestar a lo que se le pregunta y salir con sus contestaciones supuestamente graciosas y sin sentido. Obsesionado con el poder, actúa de la misma manera que sus adversarios políticos. López Obrador no ha escatimado en sus alianzas con grupos criminales, ni con políticos deshonestos, algo que desde su ejercicio como mandatario local de la CDMX quedó demostrado con sus nexos con personajes como René Bejarano, Carlos Imaz o Gustavo Ponce su tesorero a quienes López Obrador no juzgó en su momento o apenas castigó como Bejarano que pasó apenas 7 meses en prisión gracias a AMLO.
Ni que decir de Margarita Zavala a la que nada puede legitimar si desde la carrera por su candidatura falsificó casi la mitad de las firmas que presentó ante el INE. Zavala que es sólo un títere del grupo de panistas que representa su esposo y que como hemos visto en el caso del Senador Javier Lozano no les importa a que partido pertenecen con tal de no perder las canonjías de las que gozan. Zavala tiene que demostrar su independencia de este grupo de poder y ante todo de su esposo.
Los cuatro candidatos aún nos deben a los ciudadanos un plan de gobierno que no se base en ocurrencias diarias que les celebran los periódicos, estaciones de radio y canales de televisión.
El Universal, El Heraldo, Excélsior son medios que lamen las botas del poder Priísta, La Jornada y Carmen Aristeguí lamen las de Morena y su líder espiritual y mientras La Jornada casi como doctrina ataca a la derecha, con excepción del caricaturista Magú, de una manera ciega y arcaíca. El Universal está centrado en desprestigiar a AMLO y Anaya de igual manera, mientras celebra al candidato oficial. Aristegui está obsesionada con denunciar al gobierno de Peña Nieto como si no existieran otras notas y se calla las incongruencias del líder de Morena para no perder a su audiencia. Grupo Imagen no dejan de hacer genuflexiones a sus amos del PRI que los mantienen los medios al aire con su inversión publicitaria. Los medios en México no son reflexivos, salvo en muy contadas excepciones y muy contadas plumas. Por lo tanto, no podemos fiarnos de ninguno y debemos consultar varios de ellos para formarnos de una opinión propia.
La prensa mexicana parece que jamás logrará ser libre en tanto no se modifique de manera radical la ley de inversión pública, algo que la SCJN ordenó resolver al legislativo y este como siempre en cuestiones trascendentales para México que permitan crear los cimientos de la democracia, únicamente le hace al tío Lolo.
Meade debe ser responsable en lo que propone y estar seguro qué, de llegar a la presidencia realmente eliminará el fuero que ofende y divide la calidad de ciudadano entre los mexicanos y de la misma manera Anaya, López Obrador y Zavala deben aprobar esta idea.
México ha sido agraviado por la forma en que Peña Nieto y miembros de su gabinete como Gerardo Ruiz Esparza, Rosario Robles, Alfredo Castillo, José Antonio González Anaya, Luis Videgaray y las sospechas del mal uso de recursos públicos que estos políticos han hecho a lo largo del más corrupto de los sexenios que ha sufrido México y hemos sufrido a muchos pillos de este partido y a otros de los partidos de oposición. Por lo que una propuesta de perdón general como propone López Obrador sólo es una excusa para continuar con políticos corruptos, no se puede prometer un cambio, sin tener la intensión de demostrar que el cambio va en serio. Visto de la mejor manera la propuesta de López Obrador lo convierte en uno más de los miembros de la mafia del poder. En ese sentido y con todas las reservas de que existen cargos de corrupción en su contra que no han sido aclarados por el candidato del frente, Ricardo Anaya, su propuesta de encarcelar a los que se necesite encarcelar mostraría una verdadera voluntad de cambio, espero y no una venganza únicamente.
Tras lo que se ha demostrado de la forma maquiavélica de actuar de consultoras como Cambridge Analytica y Facebook, no podemos permitir que alguien más de manera subliminal o directa dicte la agenda, somos nosotros quienes debemos exigir a los candidatos definiciones específicas sobre el México que proponen. Nadie sólo nosotros y nuestro voto somos los responsables de elegir que queremos para el país.

lunes, 12 de febrero de 2018

Los responsables de los estertores de la democracia mexicana.



El sistema político mexicano parece haber mutado de la dictadura del poder a la dictadura de la partidocracia donde personajes saltan de un partido a otro y nosotros indolentemente lo permitimos. 

Armando Enríquez Vázquez

La Democracia mexicana tan cacareada, manoseada, frágil y hasta cierto punto inexistente surgió con el siglo, cuando la finalmente se derrocó con el voto ciudadano la dictadura que durante más de siete décadas ejerció el PRI en México.
En la celebración y autocomplacencia a los ciudadanos se nos olvidó que sólo nosotros los ciudadanos podemos y debemos cuidar esa democracia, para los partidos y políticos la democracia es sólo un termino que se utiliza de manera demagógica para obtener el voto o validar su intransigencia y abusos de poder. 
Los medios y aquellos periodistas que se creen las alabanzas huecas que les hacen los mismos directivos de medios llamándolos pomposamente líderes de opinión como sucede con Denise Maerker, Ciro Gómez Leyva, Joaquín López Dóriga, Javier Alatorre entre muchos otros, son enemigos directos de la democracia, pues prefieren ser serviles antes de ejercer su libertad de expresión, son además una vergüenza para una profesión que es blanco de las armas del crimen organizado o de los partidos políticos cuando se oponen o denuncian. Pero son estos mal llamados periodistas, pues sólo se limitan a leer lo que les pone el teleprompter, el primer círculo de plañideras que lamentan los crímenes contra los periodistas y que en realidad ensombrecen y anulan la democracia en México.
En México la democracia que nació casi con el siglo ha sido secuestrada, torturada y desmembrada ante los ojos de nosotros una ciudadanía apática, por la partidocracia que en su momento encabezaron los presidentes panistas, hoy encabeza Peña Nieto y que ha sido manipulada por bancadas legislativas del PRI que en su momento se opusieron a lo mismo que tarde y a destiempo los obligó a aprobar Peña Nieto. La complicidad también ha venido desde los gobiernos estatales y de personajes como López Obrador más preocupado por ver como brilla y consultar a su adulador espejito mágico que le dice que es el mejor candidato, pero que es incapaz de mostrar solidaridad en frentes de injusticia como lo que sucede en Chihuahua o en su momento hacerse presente en casos como el de los trabajadores esclavos en el norte y centro del país.
Pero los mayores culpables de la muerte anunciada de la democracia somos sin duda los ciudadanos. Los discursos de Meade, de Anaya, de López Obrador, sobre todo de este último poco o nada tiene que ver con el México actual y mucho menos con el del futuro. Las palabras inocuas de los tres principales precandidatos, nada dicen del futuro de México, pero si redundan en reforzar un corporativismo a ultranza que no tiene cabida dentro de una democracia moderna. Nosotros por hartazgo o por comodidad hemos decidido dejar de luchar, dejar de exigir, dejarnos vencer.
No sólo es el discurso combativo contra la corrupción y la impunidad que interesa imponer a partidos políticos y medios de comunicación, tenemos que pedir a los hoy precandidatos una clara propuesta de cómo piensan que México debe enfrentar el futuro, pero esos temas que son ajenos a políticos como Andrés Manuel López Obrador únicamente nosotros los mexicanos podemos ponerlos y debemos ponerlos sobre los atriles de los debates presidenciales.
No podemos mantener la resignación que tenemos frente a los medios. Los cuales, llenándose los bolsillos con el dinero de los contribuyentes, porque ellos son incapaces de generar contenidos veraces, Inteligentes, creíbles se han conformado por sobrevivir mediocremente sirviendo sin tapujos a lo que los políticos en el poder les ordenan, son los que quieren crear una agenda light e inocua para los precandidatos, en especial para José Antonio Meade.
Hace mucho debíamos de haber apagado nuestras televisiones y radios, haber dejado de comprar periódicos, evitar consultar portales maniqueos que nada tienen que ver con la realidad de México y sí con Peñilandia, ese mundo que es peor que Foxilandia, o Pejelandia ese reino mágico del perdón, el amor y la bipolaridad con los que nos quieren hacer creer que el sistema mexicano está enfermo, pero no tanto como para no aguantar otro sexenio de ratas de todos colores.
Hoy somos testigos de la intolerancia de un PRI que cínicamente se autonombra democrático, pero impide el paso de la Caravana por la Dignidad con sus peores y mas ignorantes personajes como la alcaldesa de Gómez Palacios, Durango Leticia Herrera y el grupo de golpeadores que pagó ella y su partido para impedir el mitin en el centro de ese pueblo norteño. Un PRI dispuesto a impedir que se sepa como se maneja el dinero federal creando de manera exprés una fiscalía contra la tortura cuando el presidente y su partido se han opuesto directamente a nombrar un Procurador de Justicia de la Nación, un fiscal contra la corrupción, que prefieren un país opaco, violento e injusto. Un partido más interesado por ser una dictadura que un gobierno democrático.
La democracia es defendida por un puñado de mexicanos que salen a manifestarse a las calles, por otros que buscan defender sus derechos ciudadanos y los del resto de mexicanos buscando candidaturas independientes que alejen a México de los miembros de la partidocracia.
El sistema político mexicano parece haber mutado de la dictadura del poder a la dictadura de la partidocracia donde personajes saltan de un partido a otro y así como el PRI presenta candidatos y acepta a gente de Calderón, Morena se nutre con lo peor del foxismo, el priísmo y el perredismo. Como su precandidato a la presidencia municipal de Morelia.
Nosotros los ciudadanos debemos preguntarnos ¿Qué estamos haciendo nosotros, además de quejarnos y lamentarnos con resignación, por México?

publicado en blureport.com.mx el 2 de febrero de 2018

viernes, 5 de enero de 2018

Desfachatez vs apatía.



El año entrante habremos de decidir entre un variado menú político; torta de jamón, jamón en torta, o telera rellena de jamón. Pero parece que eso es lo que nos gusta.

Armando Enríquez Vázquez

Los mexicanos nos hemos vuelto más idiotas o los políticos de este país se han convertido en la cúspide del cinismo.
Tal vez sea la contaminación, o la falta de educación, o nuestra cultura de; “regaladas hasta las puñaladas”. Tal vez sea que una vez rebasado el año de Hidalgo hemos permitido a todos los burócratas y oficinistas del gobierno de medio pelo que anhelen el año de Carranza. Tal vez se trata de la pobreza mental de los llamados líderes de opinión, del carente albedrío de la “prensa libre”. Lo único claro es que mientras el país se hunde en la corrupción, la inseguridad y la impunidad los ciudadanos mexicanos no hacemos nada más qué, como adolescentes, creernos víctimas y ofendidos, mientras los segundos, políticos y sus oficinistas de cuarta siguen preservando que las condiciones sigan iguales, al tiempo que como madre de telenovela nos lanzan los mismos sermones demagógicos: “¡Qué van a hacer el día que les falte” “Ya saben quien los hubiera llevado al paraíso, pero nunca me escuchan, ni hacen caso” “Somos pobres pero honrados”. Hay quienes aluden al hartazgo ciudadano frente a la desfachatez de los que nos gobiernan, pero entonces que no se atrevan a exigir derechos ciudadanos sino se encuentran dispuestos a defenderlos.
El año entrante habremos de decidir entre un variado menú político; torta de jamón, jamón en torta, o telera rellena de jamón. Pero parece que eso es lo que nos gusta, de otra manera cómo podríamos sobrevivir quejándonos a lo largo del sexenio de todo lo que hacen los gobernantes y todo lo que dejan de hacer. Qué quede claro, no es que el gobierno federal lo esté haciendo bien, ni que tampoco los poderes legislativo y judicial sean dignos de un estado que se autonombra democrático. Se trata de la ignorancia por gran parte de la ciudadanía de sus derechos, y en caso de conocerlos su apatía por ejercerlos; es más cómodo plañir que actuar.
¿No es indignante que Rubén Moreira con todas las sospechas, por utilizar otro tipo de palabras que nos encantan a los mexicanos llamados eufemismos, sobre su participación en el fraude electoral de Coahuila, ahora forme parte del CEN del PRI? ¿No es un escupitajo en la cara de la ciudadanía de la CDMX que la elección de candidatos a las alcaldías de lo que son hoy delegaciones por parte de Morena sea una lista de puros pillos y criminales de cuellos blanco? ¿Por qué tenemos que leer periódicos y portales como El Universal, Excélsior, Milenio, o los canales de televisión abierta que son medios serviles y comprados por el gobierno a través de los miles de millones de pesos que la presidencia invierte en ellos?
Sí en 2018 la decisión del voto no es suficiente para mandar el mensaje del hartazgo ciudadano con los políticos de siempre y los partidos de siempre. Sí aceptamos que Meade, Anaya o López Obrador representan opciones diferentes a lo que hemos sufrido hasta ahora. Entonces no tenemos derecho a quejarnos, ni a presumir de esa misma inocencia con la que se quieren revestir estos cínicos candidatos.
Sí aceptamos la posición de la partidocracia, estaremos optando por la salida más fácil, la que nos permita volvernos a quejar 6 años más, mientras el país se hunde en la pobreza y la desigualdad, gracias a la avaricia, malos manejos de dinero y negocios turbios de todos y cada uno de los políticos de siempre. Nos estaremos convirtiendo en cómplices de todos los partidos políticos y el circo que representan. Tal vez es hora de exigir reformar al poder legislativo desde el poder ciudadano, no votando por uno sólo de los viejos políticos, tal vez sea hora ejercer una presión constante sobre diputados y senadores para que hagan un trabajo independiente del poder ejecutivo o de grupos del poder como el que intenta obtener el ex presidente Calderón con su grupo de “panistas rebeldes”, obedientes y sumisos al PRI.
Somos nosotros quienes hemos permitido que traidores al país como Manuel Barttlet Díaz aun tengan peso, o crean tenerlo dentro de la política del país. A los políticos les encantan la promiscuidad y nosotros permitimos que esto suceda sin siquiera cuestionar su integridad ideológica. López Obrador ataca y jura fustigar con su látigo mesiánico a Vicente Fox, mientras no tiene problema alguno de fotografiarse con narcotraficantes, defender al ex delegado de Tláhuac o pedir la ayuda de Lino Korrodi para encontrar financiamiento para la campaña. Meade habla de combatir la corrupción, pero no ve mal incluir entre los miembros de su campaña a Rubén Moreira o a Eruviel Ávila. Anaya ha hecho del azul del PAN un arcoíris no tolerancia, sino de ambición ilimitada.
Nuestra pasividad frente a los abusos de la clase política, únicamente abonan la tierra para que esta mala hierba crezca. La ingenuidad y olvido de muchos otros contribuyen a la creación de una leyenda inexistente en el campo del buen gobierno, de la transparencia y la equidad.
2018 abre la oportunidad de que los ciudadanos demostremos que no queremos gobiernos totalitarios disfrazados de democracia, es la oportunidad de apoyar opciones verdaderamente distintas en los casos que se pueda, como el de Pedro Kumamoto al senado. Pero todo me hace pensar que los mexicanos dejaremos pasar una vez más la oportunidad de demostrar nuestro poder como ciudadanos.

publicado en blureport.com.mx el 27 de diciembre de 2017 

miércoles, 20 de diciembre de 2017

¡Arrancaaaan!



Inicia la carrera por la presidencia del país con tres candidatos proclives a la opacidad y otros a los que les será imposible competir en la realidad. 

Armando Enríquez Vázquez

Ya están listos los principales actores del circo a tres pistas que veremos a lo largo de la primera mitad del año entrante. El Mesías por Morena, el Ungido por el PRI y el Autoproclamado por el PAN. Debemos estar pendientes porque los problemas del país serán minimizados, olvidados y las soluciones serán tan sencilla como esos quince minutos en los Vicente Fox aseguró que iba a arreglar el conflicto armado de Chiapas, un asunto que creció de tal manera que hoy el EZLN pudiera tener a su primera candidata a la presidencia. La lucha por la presidencia será como lo ha sido en los últimos años un asunto de chismes y periodicazos que poco abonan a la discusión de la agenda, los problemas y los retos nacionales.
Lo único que nos debe quedar claro a los ciudadanos mexicanos es que entre las propuestas militarizantes del PRI, los golpes de pecho y los gritos de ¡Mea culpa! de Anaya  y la República del Amor, donde criminales de cuello blanco de la burocracia de este país, así como narcotraficantes y criminales organizados habrán de encontrar el Perdón del Mesías Tabasqueño y por lo tanto seguir disfrutando del Cielo en la Tierra que les permitirá López Obrador, nada absolutamente nada se hace por México o por sus ciudadanos.
En ocho meses México tendrá un nuevo presidente y son nuestra obligación y responsabilidad elegir al menos malo de los que aparezcan en la boleta, porque me queda claro que ninguno será el mejor. Es obvio que José Antonio Meade Kuribreña es el candidato de la mafia del poder llamada por López Obrador PRIAN. Mientras en su pista circense se encuentran la mafia del poder de MorenaPRD. En ambas pistas se encuentran grupos aliados del crimen organizado y Anaya esta formando una nueva alianza de poder mafioso entre PAN PRD y MC.
Los grandes perdedores del circo, los patéticos payasos del mismo son aquellos panistas ubicuos que encabeza Felipe Calderón y que se hacen llamar los rebeldes del PAN, los aliados del PRI o los Locos del Ritmo, malos perdedores que intentan a como de lugar recuperar espacios de poder apoyando la patética candidatura “independiente” de Margarita Zavala, una mujer que sólo ha demostrado a lo largo de los años de su precampaña su ignorancia e intolerancia, algo que no necesita México pero que también es el lenguaje más usado por el otro extremo de la contienda. Andrés Manuel López Obrador desde sus días como Jefe de Gobierno de la Ciudad de México ha utilizado el lenguaje del odio separando siempre a los ciudadanos entre “pirrurris”, “riquillos” con gran desprecio, pero aliándose para satisfacer su ambición a los “archirriquillos” del país como Alfonso Romo, o uniendo a su campaña a personajes tan oscuros en el manejo de dinero como Lino Korrodi.
El fuego amigo dentro del PAN que habrá de enfrentar Ricardo Anaya, viene de Calderón y sus esbirros, los senadores Javier Lozano, Ernesto Cordero y Roberto Gil Zuarth verdaderos traidores, como Fox y Calderón, a los mexicanos y al PAN y aliados bufonescos de la caricatura que tienen por candidata “independiente”.
Del discurso de Meade, lo único que me llama la atención es la promesa de convertir a México en potencia mundial, y llama la atención porque en el momento en que más sufrimos de ataques del esquizofrénico gobierno de Donald Trump, la respuesta en sentido contrario y directo al discurso del intolerante presidente norteameriocano, es buena y totalmente distinta, al menos en el discurso, al servil Enrique Peña Nieto y su secretario Videgaray. México necesita mostrar que nos vale no ser aliados de Estados Unidos porque en el mundo ancho y ajeno de la globalización es más importante ser aliado de China, de la Unión Europea o de Latinoamérica que de Estados Unidos.
En el circo de las elecciones también habrá pequeñas pistas que tal vez ofrezcan una visión diferente sobre el país, sobre nuestros compatriotas y sobre las injusticias y desigualdades que a lo largo de este siglo han promovido los actos de gobierno del PAN, del PRI y del PRD.
Tal es el caso de María de Jesús Patricio Martínez, la mujer de origen nahua que el EZLN ha propuesto para la presidencia del país y que representa la voz de aquellos que en muchas situaciones hemos decidido ignorar y que los diferentes gobiernos federales han decidido hacer invisibles y sólo utilizarlos para el discurso de tolerancia e integración de todos los grupos de mexicanos que existen a lo largo de nuestro territorio nacional.  Conocida como Marichuy, la médica tradicional, originaria de Jalisco, se encuentra recolectando firmas para obtener una candidatura independiente a la presidencia. Al menos intenta que volteemos a ver al otro México que no responde a las tradiciones judeocristianas y que está ahí.
Hay muchos otros que buscan una candidatura independiente, pero a la fecha el primero que parece que la conseguirá es el actual gobernador de Nuevo León, Jaime Rodríguez Calderón “El Bronco” y en segundo lugar aparece la candidata de Felipe Calderón.
Los candidatos de los partidos con registro han tomado ya su lugar en la pista circense que les corresponde en espera de que se prendan las luces de manera oficial para iniciar a golpear a sus contrincantes políticos. Para los ciudadanos la elección no será fácil, la pobreza de propuestas de los candidatos mostrada hasta el momento, hace de López Obrador, el más propositivo, claro que lleva 18 años en campaña lo que le da clara ventaja frente a los otros, pero también lo vuelve más vulnerable, porque ha lo largo de casi dos décadas ha demostrado la facilidad con la que cambia de aliados y de enemigos, ha demostrado también su intolerancia e intransigencia a quienes considera opositores y su falta de transparencia.
Algo similar sucede con Meade cuyos amarres políticos lo han mantenido en los puestos importantes a lo largo de dos sexenios de partidos distintos. Pero eso también lo muestra como un político hábil, que sabe salir en la foto, que no se mueve mucho. Lo que no nos dice nada absolutamente nada de él como posible director de los destinos de los mexicanos. Tiene el perfil de muchos priístas que fueron candidatos presidenciales y una vez llegados a la silla mostraron sus peores apetitos. De Anaya, lo único que sabemos es que a pesar de la oligarquía al interior del PAN dirigida por Felipe Calderón supo crear las condiciones para aliarse con partidos de Izquierda y crear un frente que lo hace competitivo y mejor posicionado que Margarita Zavala o Rafael Moreno Valle, quienes al igual que Anaya iniciaron su precampaña hace muchos años, pero demostraron ser menos inteligentes y mucho menos creativos en la formación de sus bases y aliados políticos. Me queda claro que a ninguno de los tres le alcanza solamente con el PAN o la caricatura de ese partido que hicieron Vicente Fox y Felipe Calderón.
Pero al final y si México es la democracia que presume ser, todo se reduce a por quien votaremos los millones de ciudadanos y de que manera estamos dispuestos a defender esa mal llamada democracia en la que vivimos para impedir otro sexenio de robos, secuestros, impunidades y opacidad, como los que hemos vivido en los años de este siglo. Cuestionemos a los candidatos, seamos parte del debate y seamos lo necesariamente tercos y tenaces para obligarlos a hablar de lo que nos interesa a nosotros, no de lo que ellos quieren hacernos creer que es importante.

publicado en blureport.com.mx el 12 de diciembre de 2017 

jueves, 12 de octubre de 2017

La solidaridad institucionalizada.



Los mexicanos somos solidarios, no porque el gobierno lo diga, ni lo establezca como programa de gobierno o secretaria de Estado.


Armando Enríquez Vázquez

A partir de 1985, cuando a fuerza de sonar a lugar común, en México se demostró que la solidaridad y fuerza de la sociedad civil fue más eficiente que la incompetencia y la corrupción de los gobiernos priístas, tanto a nivel federal, como a nivel del entonces Distrito Federal, cada vez que una tragedia natural sacude al país se crean centros de acopio en todas y cada una de las dependencias del gobierno que terminan utilizando lo que los ciudadanos de buena voluntad donan para hacer política electoral barata, corrupta y demostrar que opuesta a esa solidaridad existe una desmedida mezquindad de los titulares de cada dependencia, de la presidencia, de todos los miembros del poder legislativo y ni que decir del poder judicial. Hoy las dádivas y migajas vienen de todos los órganos de gobierno como lo demostraron Peña Nieto y Mancera uno al pedir cobijas a los mexicanos, el otro al hacer un insultante donativo a las víctimas del llamado ahora 19 S.
La solidaridad demostrada en 1985 fue descaradamente institucionalizada por un grupo político, por un presidente calificado al inicio de su sexenio como impostor y que hoy sabemos que no ganó las elecciones de acuerdo con el testimonio de Manuel Barttlet Díaz quien operó el fraude. Salinas a la cabeza de un partido que ha confundido siempre la revolución con burocracia. Un partido capaz de institucionalizar la Revolución no dudó en crear una secretaria para despojar a la palabra solidaridad de su significado la palabra y dotarla de un significado únicamente político y utilitario para canalizar dinero a la compra de votos en tiempos de campañas políticas como quedó claro en la operación que el PRI desde el gobierno federal dirigió para ganar la gubernatura del Estado de México en el pasado mes de junio.
Los mexicanos somos solidarios, no porque el gobierno lo diga, ni lo establezca como programa de gobierno o secretaria de Estado, no como pretenden los miembros corruptos del PRI, PAN y PRD que desde hace ya más de tres décadas se encargan de administrar las desgracias de los damnificados en México. Echamos el hombro no porque a un burócrata inepto que ocupa un cargo público lo decida. Somos solidarios porque somos capaces de ser empáticos con nuestros conciudadanos en desgracia a diferencia de cualquiera de los miembros de la partidocracia, quienes sin decencia alguna quieren engañar a los mexicanos con un altruismo chabacano y mentiroso que se basa en el dinero de los contribuyentes; nuestro dinero y que han demostrado ser incapaces de poner de su bolsillo algo como lo demostró el cínico de Migue Ángel Mancera o un inepto Peña Nieto al solicitar a los mexicanos mantas y cobijas mientras él y sus esbirros se llenan los bolsillos de dinero corruto y malhabido. O López Obrador diciendo mentiras tan grandes que se ocultan en la opacidad que lo ha rodeado siempre.
En países democráticos la gestión y uso que hace nuestro gobierno de la asistencia a los afectados por fenómenos naturales es calificado como un crimen de lesa humanidad. Pero para los mexicanos dedicados a defender y avalar esa partidocracia, o sea, poder judicial y poder legislativo sólo justifican el malgasto y la corrupción de las cúpulas priístas, panistas, verdes, morenistas, perredistas y de los enanos del tapanco que los acompañan. Para los medios de comunicación masivos como Televisa y El Universal corrupción, mezquindad, mentiras y cinismo son actos dignos de ser ignorados, solapando y siendo cómplices de esta manera de todos esos criminales envueltos en los emblemas y logos de partidos políticos, porque son esos políticos los que les ayudan a pagar nóminas y egos a los dueños de dichos medios. Fundaciones como Teletón sólo se volvieron cómplices de ese uso y abuso de la palabra solidaridad.
La sociedad proactiva y solidaria que nació ese septiembre de 1985 fue neutralizada, absorbida y convertida en frase cursi y vacía como ahora se pretende volver meme emotivo, por un sistema que cree saberlas de todas, todas e intentó no dejarse rebasar por la contracultura a la corrupción, al menos eso pensaban y piensan los políticos de cuarta que se sueñan emancipadores de un pueblo al que roban desde el ejercicio activo o inactivo de la política. 32 años después la sociedad civil volvió a demostrar y con creces que es mucho más eficiente y rápida a responder a la emergencia que la gran mayoría de las dependencias del gobierno federal, de los gobiernos y autoridades locales sea cual sea el color de su partido, de las mafias creadas por el Jefe de Gobierno, sus secretarios y los delegados del PRD, PAN y Morena. SEDUVI CDMX e INVEA CDMX son directamente responsables de lo que ha sucedido en la Ciudad de México. Los delegados de Benito Juárez, Cuahtémoc y Xochimilco han resultado incapaces de actuar y al contrario mantienen niveles de opacidad a pesar de la tragedia que los vincula con la infamia y crímenes que deben ser investigados y de los que son responsables las constructoras patito que ellos y sus funcionarios corruptos. Excepción es Claudia Scheinbaum, y eso que no soy partidario en absoluto de Morena y su mesías tropical, quien ha ordenado una investigación a fondo y levantado demandas penales en contra de los responsables de la tragedia del Colegio Rebsamen. Nadie al interior del gobierno de la CDMX (Marca Registrada) se ha mostrado solidario, como tampoco lo ha hecho ninguno de los secretarios federales que han dejado morir en el abandono a los habitantes más humildes y lastimados de Puebla y Morelos, tal vez por no ser parte del partido de un presidente tan insensible que ataca a la gente por no pertenecer al lugar donde se encuentran con él y le reclaman.
Muchos somos de quienes abusan y se aprovechan de nuestras ganas de ayudar, instándonos a llevar ayuda a centros de acopio de instalados por las dependencias de gobierno promoviendo así el circulo vicioso de abastecer a políticos y caciques locales de bienes con los que comprar el voto y coaccionar a los ciudadanos. Pareciera que nuestra solidaridad a los ojos de gobernantes mezquinos es una obligación, por eso busquemos centros de acopio que no pertenezcan al gobierno como los de la UNAM o de la Cruz Roja. En los meses por venir no deberá sorprendernos el descaro de funcionarios y candidatos de los partidos en el uso de recursos públicos para las campañas, el consentimiento lisonjero y servil de todos los miembros del INE que habrán de faltar una vez más a su deber de proteger la democracia, olvidándose todos de cuidar a los damnificados o fotografiándose con ellos para la campaña. Como tampoco deberá sorprendernos la desfachatez con la que continuarán los gobernantes pidiendo ayuda solidaria a los ciudadanos para cubrir el supuesto hueco que tiene este gobierno al que nada importan sus ciudadanos y connacionales.
Hoy Enrique Peña Nieto, Osorio Chong y El PRI están más preocupados por seguir censurando a periodistas que en reconstruir el país y somos los ciudadanos los responsables de estar al pendiente de todas las transas que estos transas quieran seguir haciendo y denunciarlas.
Solo quiero añadir el gran respeto a la digna decisión de Leonardo Curzio ante las presiones de censura de un gobierno corrupto.

publicado en blureport.com.mx el 5 de octubre de 2017

lunes, 14 de agosto de 2017

¿Es el INE un peligro?




El INE es el promotor número uno en nuestro país del abstencionismo, el defensor de las ilegalidades y el pregonero del fin de la frágil y casi nula democracia mexicana.

Armando Enríquez Vázquez

Hace unas semanas el académico y escritor Sergio Aguayo levantó una polémica al tuitear que el INE era un peligro para México, poco después Cuauhtémoc Cárdenas y Emilio Álvarez Icaza, junto con otros ciudadanos importantes pidieron la renuncia de los consejeros del Instituto Nacional Electoral, pues al parecer de estos distinguidos ciudadanos el INE ha perdido su autoridad moral y lo cierto es que no les falta razón y argumentos. Ni a Aguayo, ni a Cárdenas, Álvarez Icaza, Denisse Dresser y demás ciudadanos que exigen los cambios en el Instituto están equivocados en el letal papel que el INE representa hoy para la democracia mexicana. No existe comparación entre el patético Instituto Nacional Electoral, renombrado por Peña Nieto y sus bufones en el Congreso de la Unión y aquel el primer Instituto Federal Electoral. En primera porque es claro que el espíritu de ese IFE, presidido por José Woldenberg, era democrático, plural y ciudadano. No conformada por apátridas que lejos de representar a los ciudadanos, representan y se deben a todos los partidos políticos. Ese primer IFE ya había sido traicionado desde ya hace mucho por personas como Leonardo Valdés que vio al Instituto como una especie de caja grande, para sus borracheras y pachangas. por cierto, nunca auditaron sus gastos y sigue en libertad el angelito.  
El INE, no sólo es un peligro, es el promotor número uno en nuestro país del abstencionismo, el defensor de las ilegalidades y el pregonero del fin de la frágil y casi nula democracia mexicana. Es el principal actor en la validación del secuestro de la democracia por los partidos políticos. Lorenzo Córdova Vianello es únicamente un títere, pues el que sale siempre a hablar y fijar la postura del Instituto es el príista disfrazado de consejero Ciro Murayama, vocero de Peña Nieto y Ochoa Reza y a quien, en unos años no me sorprendería ver haciendo de presidente nacional de su partido como ha sucedido con el hipócrita de Ochoa Reza. Lo cierto es que tan patéticos resultan los consejeros seleccionados o impuestos por los partidos políticos que no debemos olvidar a Benito Nacif, para quien es mucho más importante el hecho de cobrar su salario íntegro, como se lo prometieron, que defender la democracia.
Quedó demostrado como los políticos solo juegan al Tío Lolo, sin importar el partido y nadie en los medios masivos se atreve a cuestionarlos, el cinismo por una parte del senador Petista y aliado con López Obrador, Manuel Bartlett admitiendo el fraude electoral de 1988 y fingiendo demencia en cuanto al papel protagónico que jugó en todo ello, es vergonzante para todos los miembros de la partidocracia en México empezando por el mesías tropical que sin pudor alguno ha decidido hacer del ex gobernador poblano uno de sus aliados políticos. A Manuel Bartlett, que pretende ser parte del gobierno de López Obrados, ya se le olvido que fue recompensado por sus acciones dentro del fraude por Carlos Salinas dándole la gubernatura del estado de Puebla. A López Obrador también ya se le olvidó la cercanía de Bertlett con Salinas, como se olvidan las cercanías y amistades de Elba Esther y Lino Korrodi.
En México la democracia pareció funcionar únicamente con el triunfo del PAN en el año 2000 y digo pareció porque a Ernesto Zedillo no le quedó más que adelantarse a sus correligionarios y declarar el triunfo de Fox. Además, el entonces IFE, era un órgano totalmente independiente y ciudadano. La verdad es que la historia de las elecciones tanto federales como estatales se han manchado por fraudes de todos colores y tamaños a lo largo del siglo XX y lo que va del XXI. El PRI, se convirtió en el artífice de los fraudes electorales, más tarde el PAN y el PRD lo aprendieron y lo ponen con cierta eficacia en práctica en diferentes elecciones.
Hoy morena prepara a sus huestes para el 2018 y sobretodo desde la Asamblea Legislativa de la Ciudad de México ya se encargó de blindar al corrupción de quien sea que llegue a la jefatura de gobierno en 2018 al aprobar laley de anticorrupción que le da a la asamblea todo el derecho de promover la opacidad como en los mejores momentos de PRI.
Lo que no debemos de perder de vista, es que el Instituto Nacional Electoral no está solo. Las acciones, o inacciones de la FEPADE y el TEPJF son los principales encargados promover y legalizar la violación sistemática de la Constitución en cada proceso electoral. El ejemplo de lo que sucede con las elecciones del Edomex y Coahuila son claro ejemplo de que la ley es sólo letra muerta, para los magistrados electorales y una simpática tradición para los partidos políticos que hicieron lo mismo hace un año en Veracruz, Chihuahua, Quintana Roo, Durango, Tamaulipas y que lo volverán hacer el año entrante a nivel federal y en los estados que renueven a sus gobiernos.
Y si nos vamos más a fondo, No son estos los únicos reductos donde se encuentra secuestrada la democracia los únicos peligros para México, el peligro inicia en los tres poderes que conspiran a diario contra los mexicanos, la legalidad y la fallida democracia en la que vivimos. Los enemigos más grandes de México no están en el INE, están sentados en curules y escaños haciendo de la patria un botín político. Son todos los jueces y ministerios públicos faltos de escrúpulos que imparten la ley ad libitum. Funcionarios de todos los niveles y en todos los ámbitos y partidos políticos, preocupados solamente en la mejor manera de transar. Un presidente, que junto con su gabinete resultan el epitome de la corrupción y el desprecio por los ciudadanos. El peligro que representa el INE es menor en comparación de otros, es más vistoso porque no insulta Lorenzo Córdova cada vez que habla y trata de convencerse, a nosotros no, de lo pulcro e impoluto que es el Instituto que dirige.
Cuando se habla de un estado fallido, también se debe hablar del origen de una democracia fallida, un simulacro democrático que después de más de veinte años de su supuesta ciudadanización, es hoy más partidista y partidaria que en los tiempos en que Bartlett realizó sus artimañas electorales para darle el triunfo a Carlos Salinas. El Consejero Presidente y todos los demás consejeros a los que se les paga por defender y hacer valer la democracia deben renunciar, claro que sí, pero debemos también pedir que renuncien todos aquellos que desde su puesto se han encargado de hacer del IFE, el hazmerreír de la democracia mundial.