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lunes, 27 de enero de 2025

El largo y solitario viaje de la derrota.

 


Perder un juego puede ser decepción para un equipo y para sus aficionados, perder todos los juegos de una temporada es un desastre, pero perder a lo largo de mas de una temporada…

Armando Enríquez Vázquez

En agosto la NFL cumplirá 105 años de haber sido fundada, dentro de un par de semanas se llevará a cabo el Superbowl número cincuenta y nueve, así como el anuncio de los miembros de la clase 2025 del Salón de la fama. Para los ganadores y sus triunfos nunca terminan los elogios, los homenajes, la formación de la leyenda.

La derrota, lugar común, es solitaria, muchas veces efímera y que nadie recuerda quién… con muy infames excepciones. Por ejemplo todo mundo en Detroit quisiera olvidar las temporadas de 1942 y 2008 cuando los Leones fueron incapaces de ganar un solo encuentro.

Sin embargo, no son los Leones los únicos y muchos menos el único equipo en tener una racha perdedora que dura una temporada y en el caso de 2008 venía de dos derrotas en 2007 y culminó en 2009 al finalmente ganar en la segunda semana de la temporada, por lo tanto en realidad fue una racha de 19 al sumar 16 encuentros de la temporada 2008, 2 de 2007 y uno de 2009, así la racha de derrotas se extendió a lo largo de 3 temporadas.

En 1942, mientras los Leones perdían todos los juegos, los Cardenales de Chicago, hoy de Arizona, perdieron los últimos tres para iniciar la racha de derrotas más larga en la historia de la NFL, que se extendió hasta la cuarta semana de la temporada 1945, cuando le ganaron a los Osos de Chicago para después perder el resto de encuentros ese año.

La racha que es la más larga en la historia de la NFL comprende 29 juegos, de los cuales los correspondientes a la temporada 1944 se jugaron bajo el nombre de los Card-Pitts pues por motivos de la II Guerra Mundial y la falta de jugadores, los Cardenales y los Acereros de Pittsburgh jugaron como un solo equipo.

El segundo lugar de esta lista corresponde a los Bucaneros de Tampa Bay que perdieron todos los encuentros de su primera temporada en la NFL en 1976 que fueron 14 y los siguientes 12 de la temporada de 1977, acumulando un total de 26 juegos perdidos.

El tercer lugar es para los Jaguares de Jacksonville que tras ganar el encuentro inicial de la temporada 2020 perdieron los 15 siguientes y los primeros 5 en 2021.

El cuarto lugar lo comparten con 19 derrotas los Leones de Detroit 2007 a 2009 con los Oakland Raiders de 1961 y 1962 en las temporadas 2 y 3 de su nacimiento y el de la AFL.

Con 18 derrotas los Petroleros de Huston en 1972 y 1973.

Con 17 derrotas seis equipos; Triángulos de Dayton de 1927 a 1929, Pieles Rojas de Washington de 1960 a 1961, Petroleros de Huston 1982-1983, Rams de San Luis 2008 a 2009, Browns de Cleveland, de 2015 a 2016 y de 2016 a 2017 una victoria en contra de los Cargadores de San Diego en el penúltimo encuentro de la temporada, los salvo de tener una racha mayor a 30 juegos perdidos de manera ininterrumpida.

Hay otros equipos con más de diez encuentros perdido al hilo, pero creo que estos son los más llamativos por que en total sus derrotas suman más de una temporada en los términos actuales de una temporada.

imagen: https://centraldigest.com/

jueves, 23 de enero de 2025

En blanco.

 


En 2008 los Leones de Detroit perdieron todos los juegos de la temporada. En la NFL son muy pocos con temporadas sin ganar y los leones son el único con dos.

Armando Enríquez Vázquez.

En la mayoría de los conocedores de futbol americano, la historia de los Leones de Detroit en las últimas décadas está marcada por la maldición que Bobby Layne, el quarterback que llevó a la franquicia a su último campeonato en la NFL en 1957 y su punto más bajo es la temporada de 2008, irónicamente la temporada en la que el equipo de Detroit  cumplió 75 años de existencia, en la que los Leones perdieron los 16 encuentros regulares, racha, sin embargo se alargó pues los Leones habían perdido el último encuentro de la temporada 2007 y después, los dos primeros 2 del 2009. Sumando 19 encuentros de temporada sin ganar, siendo una de las rachas perdedoras, más larga en la historia de la NFL. Sin embargo, la historia negra del equipo de Detroit, creador del juego del día de Acción de Gracias en 1934, ha sido por mucho tiempo la historia de un equipo perdedor y es la única franquicia de la NFL existente que tiene en su historial 2 temporadas sin ganar un juego.

La primera fue en 1942.

Eran los años de la II Guerra Mundial y el futbol americano como otros deportes habían decidido no suspender su temporadas para alentar a la población y simular una falsa normalidad. Porque lo cierto es que existió una escasez de jugadores que ya había obligado a la liga a reducir equipos en las dos siguientes temporadas y la famosas e infames uniones de los Acereros de Pittsburgh con las Águilas de Filadelfia en 1943 y con los Cardenales de Chicago en 1944.

En aquellos días la NFL se limitaba a 10 equipos y dos divisiones de 5 cada una. Los Leones Jugaban en la División Oeste que compartían con los Osos de Chicago, los Empacadores de Green Bay, los Cardenales de Chicago y los Carneros de Cleveland. La temporada anterior en 1941, los leones habían ganado sólo cuatro juegos y perdido seis. La temporada ganadora más reciente había sido la de 1939 cuando los Leones ganaron 6 y perdieron 5 quedando en la tercera posición de la división oeste de la NFL.

La temporada anterior había llegado al equipo Bill Edwards, un ex jugador de la universidad de Wittnberg, como entrenador, al perder los primeros tres juegos de la temporada Edwards fue despedido y lo reemplazó John Karcis, que había jugado con Dodgers de Brooklyn, los Piratas de Pittsburgh, ambos homónimos de los equipos de beisbol, y los Gigantes de Nueva York. Karcis perdió los restantes ocho juegos de la temporada y terminó su aventura como entrenador en jefe. En 1943, Karcis regresó al terreno de juego usando de nueva cuenta el jersey de los Gigantes de Nueva York.

Entre los jugadores de los Leones en la temporada de 1942 estaban Harry Hopp un corredor llegado a los Leones en la temporada de 1941 y Ned Mathews otro corredor que jugó 4 temporadas para los Leones de 1941 a 1943. Frank Grigonis, Elmer Hackney, quien fue el máximo anotador de la temporada al conseguir 12 puntos en dos anotaciones. Otro jugador fue Lloyd Cardwell.

Los Leones no sólo fueron incapaces de ganar, en la temporada, incluso demostraron una muy pobre ofensiva al sólo lograr una sola anotación por aire, en el encuentro en contra de los Dodgers de Brooklyn, Ned Mathews fue quien logró la hazaña al lanzar un pase de cinco yardas a Emil Banjavic.  Además Lograron otros 4 por tierra. En 6 intentos de gol de campo a lo largo de la campaña solo lograron concretar uno. Los leones tuvieron dos pateadores durante la temporada; Augie Lio y Ted Pavelec.

Los Leones aceptaron 35 anotaciones de sus oponentes y más de

Este pasado fin de semana, la mala suerte de los Leones ha vuelto a hacerse presente cuando siendo el número uno de la siembra de la Conferencia Nacional, algo que nunca había sucedido en los tiempos de Superbowl, perdieron la posibilidad de avanzar en los playoffs al perder en casa con los Commanders en casa por marcador de 45-31.

viernes, 11 de febrero de 2022

La clase 2021 del Salón de la Fama: Calvin Johnson

 


Nueve temporadas bastaron para que Calvin Johnson demostrará su gran calidad como jugador y fuera electo para el Salón de la Fama del Futbol Americano a pesar del equipo en el que jugó.

Armando Enríquez Vázquez

Cuando al finalizar la temporada de 2015, Calvin Johnson, anunció su retiro del futbol americano profesional, nadie se enteró. Los dueños de los Leones de Detroit no le permitieron despedirse de sus compañeros y sobre todo de los aficionados de la Ciudad del Motor.

Nueve años brillantes en uno de los peores equipos en los últimos cincuenta años de la NFL, recordemos que los Leones cargan a cuestas con la maldición que Bobby Layne, el legendario quarterback que los llevó a su último título de campeonato de la NFL y al llegar la siguiente temporada fue enviado a otra franquicia debido a su edad. Layne maldijo a los Leones en 1958 por 50 años y ya han pasado 64, por lo que creó que alguien más los maldijo extendiendo la maldición.

Calvin Johnson hubiera brillado en cualquier equipo como lo demuestran sus números y su carrera, el hubiera no existe, pero bajo el brazo de otros quarterbacks y con otros linieros que lo cuidaran tal vez hubiera jugado más años.

Calvin Johnson nació el 29 de septiembre de 1985 en Newman, Georgia. Estudio y jugó en Georgia Tech, abandonado el año final la universidad al declararse elegible para el Draft de 2007. A pesar de que muchos especialistas lo ponían como la primera selección de todo el evento, Johnson fue el segundo en ser seleccionado entre todos los jugadores y desde ese momento firmó su destino con los Leones.

El debut del jugador se dio en el primer encuentro de la temporada, el 9 de septiembre en contra de los Raiders de Oakland en la casa de los californianos. En el tercer cuarto Johnson anotó su primer touchdown en la NFL al recibir un pase de Jon Kitna de 16 yardas.

Su tamaño y complexión física inspiraron a Roy Williams otra de las alas abiertas de los Leones a recetarle desde los días de entrenamiento de su primera temporada el apodo de Megatrón, con referencia obvia a los Transformers. A Johnson le gusto el apodo y de inmediato lo adoptó.

A lo largo de sus nueve temporadas, Johnson inició 130 de los 135 en los que participó, consiguió 731 recepciones para 11,619 yardas y 83 touchdowns. Corrió el ovoide en sólo 19 ocasiones para 167 yardas y un touchdown. Una vez agarrado el balón Johnson lo mantenía en su poder y a lo largo de su carrera sólo fumbleó en 14 ocasiones. El pase más largo de su carrera fue para 96 yardas.

Participó en dos ocasiones en juegos de Play offs, el primero de ellos en la temporada de 2011, cuando los Leones enfrentaron en el juego de comodines a los Santos de Nueva Orleans en el Mercedes-Benz Superdome y que perdieron los Leones por marcador de 45 a 28. Esa tarde Calvin Johnson anotó en dos ocasiones al recibir pases de Matthew Stafford uno de13 yardas en el segundo cuarto y el segundo de 12 yardas en el último cuarto. Johnson capturó el balón en 12 ocasiones para 211 yardas, la recepción más larga fue para 42 yardas.

La segunda ocasión también en juego de comodines esta vez visitando a los Vaqueros de Dallas y perdiendo por marcador de 24 contra 20. Johnson tuvo una pobre actuación con cinco recepciones para sólo 89 yardas, sin lograr una anotación.

Su última aparición en un emparrillado sucedió el domingo 3 de enero de 2016 en el legendario Soldier Field de Chicago. En el tercer cuarto anotó por última vez con un pase de 36 yardas de Matthew Stafford. Esa tarde los Leones ganaron 24 a 20 sin saber que su ala abierta se retiraba con el silbatazo final.

Johnson fue un jugador espectacular en un equipo mediocre, linieros ofensivos incapaces de cuidar a su jugador y el convertirse en blanco de los feroces defensivos rivales que lo llevaron a deteriorar su condición física en nueve temporadas.

En 2021 Johnson fue seleccionado para formar parte del club de elite de jugadores que conforman el Salón de la Fama del Futbol Americano Profesional en Canton, Ohio. En su emotivo discurso de inducción Johnson al dirigirse a la afición de Detroit dijo:

Afición de los Leones, ciudad de Detroit. Cuando tuvimos marca de 0 ganados 18 perdidos, jamás dejaron de llenar el estadio. Estaban desilusionados, pero nunca dejaron de ir al estadio. Cada semana de la temporada ahí estaban. Y esto era una motivación para hacer lo mismo por ustedes. Han demostrado un gran cariño incondicional por mí y por mi familia en estos 15 años y quiero que sepan que Michigan es nuestra casa, Detroit nuestra ciudad y los aficionados de lso Leones nuestro orgullo. (1)

Al final, Megatrón, pudo despedirse de su afición como esta se lo merecía.

 

 

(1) https://www.profootballhof.com/players/calvin-johnson/


Imagen. commons.wikimedia. org

domingo, 22 de marzo de 2020

La clase 2020 del Salón de la Fama: Mac Speedie




Los Brown de Cleveland llegaron a la NFL con grandes estrellas del Futbol Americano del momento, entre ellos Mac Speedie quien terminó su carrera en la CFL y con el desprecio de Paul Brown.

Armando Enríquez Vázquez

Con su curioso apellido, su metro noventa y tres centímetros de estatura, una pierna ligeramente más corta que la otra, Mac Curtis Speedie es uno de los jugadores de antaño que el próximo agosto entrará al Salón de la Fama del Futbol Americano Profesional, una decisión que hará revolcarse en sus tumbas a Paul Brown y Art Modell quienes por razones que no son claras obstaculizaron el camino del jugador para ser reconocido por el Salón de la Fama del deporte por décadas, mientras otros jugadores menos importantes que también fueron fundadores del equipo en 1946 llegaron a Canton.  Speedie se ganó este odio después de abandonar el equipo e irse a jugar a Canadá. Siete temporadas jugó Mac Speedie para los Brown y fue campeón con ellos en ambas ligas. Cinco campeonatos consecutivos es uno de los grandes logros de los Brown, 4 de ellos fueron en la All-America Football Conference (AAFC), Speedie siempre estuvo con el jersey de los Brown bien puesto.
Mac Curtis Spedie nació en Odell, Illinois, un pueblo al suroeste de Chicago, el 12 de enero de 1920.  Jugó su etapa como colegial en la Universidad de Utah y en 1942 fue seleccionado en la décimo quinta ronda en 1942 por los Leones de Detroit, pero la entrada de los Estados Unidos en la II Guerra Mundial lo llevó a enrolarse en el ejército. Speedie pasó los años de la guerra en el Fuerte Warren jugando football americano para el ejército, ahí lo descubrió Paul Brown quien duplicó la oferta de los Leones de Detroit, Speedie firmó y así pasó a la franquicia que hizo historia en la recién creada AAFC, miembro fundador de los Brown, Speedie fue también parte esencial en los cuatro campeonatos que el equipo logró a lo largo de las 4 temporadas de existencia de la AAFC. Al finalizar la temporada de 1949 la liga desapareció, pero en 1950 cuando los dueños de la NFL invitaron a tres equipos de la finada liga rival; los Brown, los 49ers y los Potros de Baltimore. los Brown llegaron a la NFL a refrendar su prestigio como un gran equipo, y en su primera temporada terminaron como campeones de la Liga al derrotar por marcador de 30 a 28 a los Carneros de Los Ángeles, en ese equipo estaba todavía el gran Mac Speedie. La tarde de 24 de diciembre de 1950 Mac Speedie sólo recibió un pase durante el juego de campeonato para ganar 17 yardas.
En cuanto llegó a los Brown en 1946, Mac Speedie fue designado como receptor. A lo largo de las primeras cuatro temporadas con los Brown, Speedie consiguió 3554 yardas en un total de 211 recepciones y consiguió anotar en 24 ocasiones. Sumando sus logros en la NFL su paso por el futbol americano de Estados Unidos se traduce en 349 recepciones, 5602 yardas y 33 anotaciones.
Las siguientes dos temporadas Mac Speedie sufrió lesiones en la rodilla que le cortaron la temporada. En 1951 en la décima semana de la temporada, mientras en 1952 la lesión sucedió en el juego final de la temporada regular, ambos años los Brown llegaron al juego de campeonato de la NFL pero lo perdieron.
Cuando en 1953 los equipos regresaron a los campos de entrenamiento algo sorpresivo para los aficionados de Cleveland sucedió; Speedie decidió renunciar al equipo. Existen varias razones para la decisión de Mac Speedie, entre ellas que Paul Brown le negó un aumento de sueldo, otra es que Speedie se presentó a uno de los entrenamientos con un zorrillo al que llamó Paul, alguien del equipo fue a contarle al dueño / Gerente / Entrenador y cuando Brown confrontó a Mac Speedie este le contestó que el animal se llamaba Paul en honor a Paul Revere, un personaje de la guerra de independencia norteamericana, y que si le había creído a quienes le fueron con el chisme, entonces no era difícil pensar que Brown creyera en el ratón de los dientes. Otra razón fueron las lesiones y la edad de Mac Speedie que tenía 33 años, la fama de Brown por deshacerse de los jugadores viejos puso a Speedie a pensar. Lo que está claro es que la relación entre ambos personajes se había deteriorado, en específico por lo opuesto de las personalidades. Lo estricto y exigente de Brown chocaba con lo retador e insubordinado de Speedie. Lo cierto es que Brown lo tomó muy personal y de la peor manera. Veinticinco años después cuando se encontraron en un juego en 1977, Speedie se acercó a saludar a su viejo entrenador y jefe, se presentó y Brown sólo respondió: Sé quién eres, eres el que se fue a Canadá, Brown se dio la media vuelta y se fue.
Speedie emigró a la Liga Canadiense de Futbol (CFL) donde jugó con Roughriders de Saskatchewan durante las temporadas 1953 y 1954. En 1955 jugó un sólo juego con los Leones de la Columbia Británica, en ese juego en la únca recepción que realizó se lesionó de nueva cuenta la rodilla, pero esta vez su carrera terminó ese día. Durante las dos temporadas con el equipo de Saskatchewan, Mac Speedie logró 1393 yardas en 93 recepciones y anotó en 12 ocasiones.
En 1960, Speedie regresó al futbol americano profesional de los Estados Unidos esta vez como parte del grupo de entrenadores de los Petroleros de Houston y llevándolos al primer campeonato de la AFL. En 1963 fue nombrado entrenador de receptores de los Broncos de Denver y en 1964 Entrenador en Jefe y Gerente.
Su récord como entrenador es 6 ganados, 19 perdidos y un empate. Mac Speedie fue un hombre que a lo largo de su vida trabajó y estuvo presente en las tres ligas de futbol americano profesional más importantes de sus días en Estados Unidos, así como en la Liga Canadiense de Futbol.
Sin embargo, no fue hasta este año en que finalmente fue admitido en el Salón de la Fama de Canton Ohio, se dice que mientras Paul Brown vivió el fue el principal opositor a concederle el honor a Speedie, tras la muerte de Brown, el principal oponente a la candidatura de Mac Speedie fue el dueño de los Brown Art Modell, quien se dice había jurado a Brown bloquear el camino a Speedie. Fue en 1999 cuando el entonces dueño en 1999, de los Brown Al Lerner puso el nombre de Mac Speedie en el círculo de honor de los Brown. Desafortunadamente Mac Speedie falleció años atrás el 5 de marzo de 1993 en Laguna Hills, California y no vivió el reconocimiento del equipo para el que lo dio todo, ni el de la NFL, que estuvo liderada por tantos cretinos que un día tendré que hablar de ese lado oscuro de la NFL.


imagen: en.wikipedia.org

sábado, 29 de febrero de 2020

La clase 2020 del Salón de la Fama: Alex Karras.




Entre los jugadores que serán honrados este año con su ingreso al Salón de la Fama del Futbol Americano Profesional, esta este jugador cuya carrera tiene una mancha importante.

Armando Enríquez Vázquez

Una tarde de futbol americano de la NFL como cualquier otra, en 1964, y como marca el protocolo antes de iniciar el encuentro, se llevó a cabo la ceremonia del lanzamiento de la moneda que decide quien recibe, quien patea y que lado del campo toca a cada equipo durante el primer cuarto. El árbitro principal le pidió al tackle defensivo de los Leones de Detroit portador del número 71 en el Jersey, Alex Karras, que escogiera el bolado, a lo que Karras contestó que no, ante la insistencia del árbitro Karras se limitó a decir; Lo siento no tengo permitido apostar.
Karras había sido suspendido por toda la temporada de 1963 por Pete Rozelle, comisionado de la NFL, por apostar y eso le permitió el sarcasmo con el oficial. A pesar de este castigo, similar hasta cierto punto al que Pete Rose, el legendario jugador de beisbol de los Rojos de Cincinati, que nunca entrará al Salón de la Fama de su deporte, por lo menos no pronto, Alex Karras fue seleccionado este año para ser un miembro más del Salón de la Fama del Futbol Americano Profesional. Karras es, sin duda, uno de los mejores tacles defensivos en la historia de la NFL, para su mala suerte jugó en un equipo mediocre que no lo hizo brillar como lo hicieron y hacen tacles de menor calidad en equipos triunfadores. Alex Karras jugó a lo largo de 12 temporadas para los Leones de Detroit.
Karras nació el 15 de julio de 1935 en Gary Indiana. A pesar que sus dos hermanos mayores, quienes también jugaron en la NFL, jugaron en sus tiempos como colegiales para la universidad de Purdue, a Alex la universidad de Iowa le ofreció una mejor propuesta, lo que en un principio pareció una buena oportunidad para Karras se convirtió en una pesadilla para él y para su entrenador Forest Evashevski, un hombre exigente, acostumbrado a presionar de manera exagerada a los jugadores y abusar de ellos verbalmente y psicológicamente, y cuyos métodos no pudieron doblegar nunca a Karras. Un ejemplo, al joven no le interesaba jugar a la ofensiva, en esos años los linieros de cualquier equipo jugaban la posición ofensiva y defensiva, Karras sólo se esforzaba en atrapar a los quarterbacks adversarios, y adivinar la jugada para detener al equipo rival, mientras que para la ofensiva hacía el mínimo esfuerzo. A pesar de esto, Karras fue el mejor tacle defensivo a lo largo de sus años colegiales siendo uno de los muy pocos jugadores defensivos en alcanzar la etapa final de aspirantes al Trofeo Heisman. Sus problemas con Evashevski llegaron a los golpes y a la promesa del entrenador de no hablarle a Karras salvo en términos de entrenador.
Karras contribuyó de manera importante a triunfos destacados en la historia de la Universidad de Iowa y a la historia deportiva de la misma, pero al terminar su carrera juró no regresar a la Universidad mientras Evashevki fuera parte de ella. Siempre fue muy crítico de la universidad y de su deficiente programa atlético en especial en el caso del futbol americano.
En la selección de jugadores colegiales de 1958 Karras fue la décima selección de los Leones de Detroit, y salvo la mencionada temporada de 1963 cuando fue suspendido por apostar, sus doce temporadas fueron para el equipo de la ciudad de los automóviles.
Durante la carrera profesional de Karras las estadísticas para un liniero defensivo se limitaban en el mejor de los casos al número de intercepciones, fumbles provocados y recuperados, Karras fue un tacle que se distinguió por su agresividad y por detener a los quarterbacks y corredores detrás de la línea de scrimmage. Sus estadísticas personales no dicen nada de esto y se limitan a marcar que, a lo largo de doce años, y 161 juegos, Karras logró 4 intercepciones para 57 yardas y recobró 16 balones sueltos con una ganancia total de tres yardas.
Solo en su temporada final Karras fue parte de su único juego de post-temporada el cual se llevó a cabo el 26 de diciembre de 1970, en el estadio texano conocido como Cotton Bowl. Esa tarde los Leones perdieron frente a los Vaqueros de Dallas por un marcador poco común; 5-0.
Una lesión en la rodilla obligó a Karras a retirarse antes del inicio de la siguiente temporada.
En 1968, Karras fue seleccionado para interpretarse a sí mismo por la producción de la película Paper Lion, basada en el famoso libro homónimo del periodista deportivo George Plimpton, quien entrenó, sufrió e incluso jugo un par de veces en los juegos de pretemporada con los Leones de Detroit para lograr su reportaje, y que hizo de Karras uno de los personajes de su libro. Otros dos miembros del equipo que participaron en la película; el linebacker Joe Schmidt y el Lem Barney son miembros, también, del Salón de la Fama del Futbol Americano Profesional. Karras descubrió una nueva carrera que explotar, algo que no hizo hasta su retiro del emparrillado. Fue co-conductor del Juego del Lunes por la Noche con Frank Gifford y Howard Cosell.
En la televisión y el cine es recordado entre las generaciones setenteras y ochenteras del siglo pasado por papeles como el del padre adoptivo de un pequeño de color en la serie Webster que se transmitió por la cadena ABC de 1983 a 1989 o por su personaje Mongo en la parodia de western de Mel Brooks; Blazing Saddles que en México se estrenó en 1976 como Locuras en el oeste, donde Karras hace el papel de un bruto llamado Mongo que monta un cebú y noquea a un caballo de un puñetazo.
Alex Karras, además, escribió una columna para el Detroit Free Press en sus días como jugador, una autobiografía en 1978 que tituló Even Big Guys Cry, incluso escribió una novela sobre el deporte que se llama Tuesday Night Football, en 1991.
En abril de 2012 Karras fue uno de los jugadores que demandó legalmente a la NFL, por no haberlos protegido de los golpes en la cabeza, Karras había sido diagnosticado poco antes con demencia. Seis meses después el 10 de octubre en Los Ángeles, California, Alex Karras falleció. Es parte desde 2018 del círculo de honor en el estadio de los Leones de Detroit. Su sobrino nieto Ted Karras juega como centro de los Patriotas de Nueva Inglaterra desde 2016.


imagen; britannica.com

sábado, 15 de febrero de 2020

La clase 2020 del Salón de la Fama; Bobby Dillon un récord de 60 años




En los años grises y sin gloria de los Empacadores de Green Bay anteriores a la llegada de Lombardi, Bobby Dillon fue un verdadero jugador estrella.

Armando Enríquez Vázquez.

Si pensamos en la década de los años 50 en el futbol americano profesional de la NFL, los Empacadores de Green Bay, no aparecen en un solo juego de campeonato, sus números temporada tras temporada a lo máximo que llegaron a tener fueron números de .500, lo que significa el mismo número de juegos ganados y perdidos y fueron los menos, eso cambió en la temporada de 1959 cuando llegó Lombardi al equipo. A pesar de toda la mediocridad y mala actuación de los Empacadores un esquinero se destacó a tal grado que impuso una marca que se mantiene hasta hoy al interior de la franquicia y finalmente en enero fue nombrado como uno de los nuevos miembros del Salón de la Fama del Futbol Americano Profesional.
El nombre de este extraordinario jugador de futbol americano es Bobby Dillon que nació en Pedleton, Texas el 23 de febrero de 1930. Por una serie de enfermedades y accidentes a lo largo de su infancia Bobby perdió el ojo izquierdo y desde los 10 años utilizó un ojo de vidrio, eso no le impidió ganar una beca deportiva, para jugar futbol americano con la Universidad de Texas en Houston. Durante su etapa como jugador universitario, Dillon fue el líder de la Universidad en intercepciones con 13 a lo largo de etapa colegial.
Al finalizar la universidad en 1952 Dillon fue elegido en el lugar 28 en la tercera ronda de selección de colegiales por los Empacadores de Green Bay. Bobby Dillón llegó a Green Bay en los años de capa caída del equipo. Jugó a lo largo de sus 8 temporadas profesionales todas con los Empacadores participó en 94 encuentros y únicamente se perdió dos en toda su carrera. De 1952 a 1959 Bobby Dillon interceptó 52 pases una marca que permanece al interior de la franquicia hasta hoy. En segundo lugar, se encuentra Willie Wood que jugó con los empacadores entre 1960 y 1971 con 48, mientras que el jugador activo más cercano al récord de Dillon es Tramon Williams con 30 intercepciones.
En 1952, su primer año en la NFL, Bobby Dillon logró sus primeras 4 intercepciones en una temporada en que los Empacadores terminaron con 6 ganados y 6 perdidos, en 53, cuando los de Green Bay terminaron con un humillante récord de 2 ganados, 9 perdidos y 1 empatado, Dillon logró 9 intercepciones. En 1954 Bobby Dillon interceptó 7 pases y su equipo tuvo una temporada perdedora con 4 ganados y 8 perdidos. 1955 mientras los Empacadores lograban una campaña de .500 con 6 ganados y 6 perdidos Dillon consiguió 9 intercepciones ese año. 1956 fue una temporada de 7 intercepciones para Bobby Dillon y con una marca de 4 ganados y 8 perdidos para la franquicia de la Bahía Verde, la siguiente temporada fue aún peor para los Empacadores con 3 ganados y 9 perdidos, pero Dillon logró su tercera temporada con 9 intercepciones, 1958 que marco una de las peores temporadas para la centenaria franquicia con 1 solo encuentro ganado, 10 perdidos y un empatado, Dillon logró 6 intercepciones. Paradójicamente, en 1959 que marcó la llegada de Vince Lombardi y resultó la primera temporada ganadora de los Empacadores en la década Bobby Dillon únicamente consiguió una intercepción, mientras los Empacadores terminaron con 7 ganados y 5 perdidos. Esa fue la última temporada de Dillon en la NFL.
En sus 52 intercepciones Bobby Dillon regresó el ovoide 976 yardas, lo que es también un récord al interior del equipo, la mejor temporada de Dillon en ese rubro fue la de 1956 cuando regresó 244 yardas, en sus 8 temporadas consiguió convertir 5 de esas intercepciones en anotación.
Bobby Dillon le interceptó en cuatro ocasiones en un juego a los campeones de la NFL los Leones de Detroit, se dice que Bobby Layne, el legendario quarterback de los Leones y quien lanzó la maldición que tiene a esa franquicia sin un título de la NFL por más de 60 años, se acercó al safety de los Empacadores y le dijo; ¡Tuerto, hijo de puta, ya me las pagarás!  A lo largo de las 8 temporadas en las que jugó Dillon, sólo en una ocasión perdió su ojo de vidrio en una jugada, lo que obligó a los Empacadores a pedir un tiempo fuera para poder buscar el ojo en emparrillado, hasta que lo encontraron y Dillon se lo volvió a poner.
Dillon era un safety que jugaba no sólo cubriendo su zona, era tan bueno que a él se le encargaban todas las coberturas personales en los grandes juegos. De acuerdo con el portal de los Empacadores, cuando Lombardi llego en 1959 al equipo y después de estudiar las películas del equipo, declaró que Dillon era el mejor safety de la NFL y fue uno de los 3 miembros del equipo a los que Lombardi nombró intocable a su llegada y reingenieria del equipo. Dillon había decidido retirarse en 1959, se sentía cansado y muy golpeado, pero Lombardi lo convenció de quedarse, finalmente fue una lesión en la pierna durante esa temporada de 1959 lo que llevó a Dillon a retirarse.
Desde 1974 Bobby Dillon forma parte del Salón de la Fama de los Empacadores de Green Bay y en enero de 2020 fue anunciada su inducción en el Salón de la Fama del Futbol Americano Profesional, Bobby Dillon murió el 22 de agosto de 2019 en Temple, Texas.


imagen profootballhof.com

sábado, 28 de septiembre de 2019

Empacadores de Green Bay 100 temporadas: 1962




Con una temporada casi perfecta, sólo un juego perdido, llegó el octavo título de los Empacadores.

Armando Enríquez Vázquez

Con el campeonato de 1961 los Empacadores de Green Bay lograron igualar a sus viejos adversarios los Osos de Chicago en el número de campeonatos ganados a lo largo de la historia de la NFL con siete, pero 1962 les dio la ventaja a los Empacadores, no por mucho tiempo, pero en 1962 podían por primera vez llamar sin problema a la Bahía Verde Titletown. Para los puristas el primer campeonato de Chicago no cuenta como un titulo de los Osos, porque aun eran los Staleys de Chicago.
Para la temporada de 1962 los Empacadores escogieron en sus dos primeras opciones durante el selección de jugadores de las universidades a Earl Gros un full back egresado de la Universidad Estatal de Luisiana, quien jugó esa temporada y la siguiente con los Empacadores, pero la realidad es que no había lugar para él en el equipo. Gros jugó otros siete años en la liga para tres diferentes equipos. Ed Blaine un guardia de la Universidad de Missouri, segunda selección, sólo jugó esa temporada con los Empacadores.
Aunque el draft de ese año no fue muy productivo para los Empacadores, la realidad es que tampoco fueron necesarios y si Gros no brilló en el equipo es porque la estrella del equipo en ese sentido se encontraba en la cúspide de su carrera. Jim Taylor fue ese año el líder de la liga en yardas ganadas por tierra con 1474, promediando 105.3 yardas por juego. 19 touchdowns lo convirtieron también en el líder anotador por tierra de esa temporada. Y fue el miembro más destacado a lo largo de la temporada para los Empacadores lo que lo convirtió en el jugador más valioso de 1962. Sin ser el líder en su campo, Bart Starr tuvo una buena temporada con 2438 yardas por aire, 178 pases completos y 12 pases de touchdowns.
Los Empacadores tuvieron una temporada casi perfecta, ganaron los primeros diez juegos, perdieron el onceavo en contra de los Leones de Detroit en Thanksgiving, con un marcador final de 26 a 14. El encuentro se llevó a cabo en Detroit. Los últimos tres juegos de la temporada los Empacadores volvieron a ganar a sus oponentes. Los Empacadores ganaron por lo tanto su conferencia y llegaron de nuevo a la final del campeonato. A lo largo de la temporada los Empacadores enfrentaron a sus adversarios habituales, Osos, Leones, Vikingos, además de a los Potros, 49ers, Carneros que estaban esos años en su conferencia en dos ocasiones, además de jugar en contra de los Cardenales de San Luis y las Águilas de Filadelfia.
La final se llevó a cabo el 30 de diciembre en el estadio de los Yankees de Nueva York, el equipo de Green Bay se enfrentó a su gran rival en campeonatos de la NFL; los Gigantes de Nueva York, cinco veces estas dos franquicias se han enfrentado en finales de campeonato de la NFL, a diferencia de la final de 1961, esta vez el marcador fue muy cerrado. Los Gigantes no querían ser humillados como un año antes y querían regresarles el honor a los Empacadores. Los de Green Bay ganaron por 16 puntos contra siete. De hecho, nueve de los puntos fueron goles de campo, lo que hizo de Jerry Kramer, quién además de ser el pateador, fue uno de los más importantes guardias ofensivos en la historia de la franquicia, el héroe de la tarde. Kramer declaró que para todos los jugadores de Green Bay estaba claro la importancia de este encuentro para Lombardi, quien regresaba a Nueva York donde había sido el entrenador encargado de la ofensiva antes de irse a Green Bay como entrenador en Jefe. El único touchdown de los Empacadores corrió a cargo del Jim Taylor. Ese día Y. A. Title, el quarterback de los Gigantes tuvo una mejor tarde que Bart Starr en cuanto a yardas conseguidas, lanzó casi 200 yardas contra las 85 del número 15 de los Empacadores. Dan Currie, el apoyador izquierdo de los Empacadores interceptó un pase de Title, desviado por su compañero de equipo Ray Nitschke, y lo regresó 30 yardas. Lo que resultó ser una de las jugadas clave de la tarde.
Así, Lombardi consiguió su segundo campeonato en la NFL, como entrenador en jefe. De acuerdo con el portal del Salón de la Fama del Futbol Americano Profesional, al terminar el juego Vince Lomardi declaró: Creo que es lo que debemos esperar de un buen juego de futbol. Vimos el mejor ejemplo de como se debe jugar el futbol americano. De acuerdo con el mismo portal el Paul Hornung dijo: Este ha sido el juego más difícil en que he participado.
Como dato curioso: Ray Nitschke, el legendario linebacker, apareció esa misma noche en un programa de televisión muy popular en esos años llamado: What’s my Line?
El equipo de los Empacadores de Green Bay de 1962 esta considerado como uno de los mejores en la historia de la NFL, once de sus integrantes son miembros del Salón de la Fama del Futbol Americano Profesional.


imagen: packerhistory.net

sábado, 14 de septiembre de 2019

Empacadores de Green Bay 100 temporadas: 1949




La temporada de 1949 marcó la peor temporada en la historia de Curly Lambeu como entrenador de los Empacadores y el final de su reinado.

Armando Enríquez Vázquez

En la incipiente historia de los Empacadores de Green Bay no había existido peor temporada que la temporada que culminó con la renuncia de Curly Lambeau después de 31 años de ser el hombre que aficionados, jugadores y ciertos miembros de la empresa identificaban como los Empacadores de Green Bay.
En 1949 la primera selección colegial de los Empacadores fue un quarterback de la Universidad de Nevada en Reno, Stan Heath.  Un año antes los Empacadores habían intentado reclutar al joven sólo para enterarse que Heath no era elegible en 1948. Lo cierto es que esta fue una desastrosa selección para los Empacadores, Heath no resultó ser la promesa que se suponía y sólo jugó esa temporada en la NFL.
Ese año por problemas financieros desapareció la franquicia de Boston, los Yanks. Su dueño Ted Collins un hombre que era representante de cantantes, actores y actrices, consiguió de la NFL una nueva franquicia, esta vez en Nueva York a la que llamó Bulldogs. Boston no volvería a tener un equipo de fútbol americano hasta que en 1960 Billy Sullivan fundó la franquicia de los Patriotas para la AFC.
En 1949 la NFL estuvo conformada por diez equipos, cinco en cada división. Los Empacadores jugaron en dos ocasiones contra los enemigos habituales; los Osos de Chicago, los Cardenales de Chicago, los Leones de Detroit y en esa temporada también, los Carneros de Los Ángeles formaban parte de la División Oeste de la NFL, de esos ocho encuentros los Empacadores solamente le ganaron a los Leones de Detroit el 30 de octubre en Milwaukee por un marcador de 16 a 14 a principios de ese mes el día 7, los Empacadores ganaron otro juego a los Bulldogs de Nueva York por marcador de 19-0.
Esos fueron los únicos dos encuentros que ganó el equipo de Green Bay en la temporada. Con un récord de 2 ganados y 10 perdidos la franquicia de Green Bay terminó la peor temporada de su historia. A lo largo de la temporada los Empacadores únicamente 13 touchdowns 5 por aire y 8 por tierra. Mientras que a lo largo de la temporada recibieron 35 touchdowns.
Esa fue la última temporada del hombre que creó, la franquicia, la desarrolló, jugó y fungió como entrenador del equipo por 30 años de 1919 a 1949, el entrenador que más tiempo ha estado al frente de la franquicia. Al finalizar la temporada reuniones entre los diferentes directivos de la franquicia para una reingenieria del equipo tras la catastrófica temporada de 1959. Curly Lambeau intentó por todos los medios tomar el control de la franquicia que él consideraba suya. Lo cierto es que, tras la temporada del sexto campeonato en 1944, las cosas no habían ido bien para los empacadores y a pesar de que las temporadas del 45, 46 y 47 habían sido ganadoras, lo fueron de manera muy apretada. En 1948 los Empacadores sólo ganaron 3 encuentros.
El 31 de enero de 1950 Curly Lambeau anunció de manera sorpresiva su renuncia a los Empacadores de Green Bay, en esa misma conferencia de prensa Lambeau anunció que trabajaría como entrenador y vicepresidente de los Cardenales de Chicago por las siguientes dos temporadas.
A lo largo de 29 años al frente de los Empacadores en la NFL, el récord de Lambeau fue de 209 juegos ganados, 104 perdidos y 21 empatados y seis campeonatos de la NFL, Lambeau fue entrenador de los Cardenales de Chicago y más tarde finalizó su carrera en la NFL con los Pieles Rojas de Washington de la misma manera que veinte años después sucedió con el gran Vince Lombardi, aunque en condiciones totalmente diferentes. Con los Pieles Rojas fue entrenador por otros dos años. La carrera de Curly Lambeau en la NFL duró 33 años, más aquellos años que los Empacadores no pertenecieron a la Liga suman 35 años.
En su carta de renuncia dirigida al presidente de los Empacadores, Emily R. Fischer quien se encontraba de vacaciones en Florida al momento de la salida del legendario entrenador del equipo de Green Bay, Lambeu especificó:
Están claras intenciones por modificar las políticas bajo las cuales la corporación ha operado a lo largo de los últimos años.
Desafortunadamente no puedo y no voy a firmar estas nuevas reglas. Estas diferencias de opinión por sinceras que sean, ponen en riesgo la integridad de la corporación y desde mi punto de vista amenazan la existencia mismo del equipo. Ninguna organización puede sobrevivir dividida en su interior.
Es así que he decidido presentar mi renuncia como vicepresidente de la organización y por extensión como entrenador en jefe y gerente general del equipo de manera inmediata.
Espero que esta decisión restablezca la armonía necesaria tan necesaria para lograr que los Empacadores sobrevivan y mantengan su lugar en la Liga Mayor de Fútbol. He llegado a esta triste decisión después de una larga y cuidadosa reflexión. Nadie se aparta de manera consciente de una institución a la que ha pertenecido por 31 años. Mi decisión ha sido tomada pensando en lo mejor para los Empacadores y para los aficionados de Wisconsin que son a los que los Empacadores realmente pertenecen. (1)
Todos los problemas internos a los que hace referencia Lambeau en su carta de renuncia iniciaron tras los pobres resultados a partir de la temporada de 1945 y se agudizaron cuando el coach convenció al equipo a comprar una mansión conocida como Rockwood Lodge, para que sirviera como campo de entrenamiento para los jugadores en 1946. Los aficionados de los Empacadores estaban molestos y las finanzas del equipo empeoraron entre la compra de Rockwood Lodge y los malos resultados en el emparrillado. Una de las molestias de los ciudadanos de Green Bay radicaba en el hecho de que los Empacadores no entrenaran ya en la ciudad y que la mansión donde lo hacía estuviera fuera del pueblo, lo que hacía difícil para los fans de Green Bay ir a ver a los jugadores entrenar y convivir con ellos. Lambeau vivió aferrado a la conveniencia de esta inversión. Ocho días antes de la renuncia de Lambeau, Rockwood Lodge se incendió y nada de la mansión quedó en pie, desde entonces nunca han dejado de existir teoría acerca del papel de los Empacadores en este incendio. Nunca se ha demostrado que el fuego haya sido iniciado de manera intencional. Lo único cierto es que los 75,000 dólares que el equipo recibió por parte de la aseguradora salvaron a los Empacadores de la bancarrota.
Mucho se especuló acerca de cuál sería el salario de Lambeau en Chicago y algunos concluyeron que rondaba los 25,000 dólares anuales por responsabilidades similares a las que ejercía en Green Bay.
A lo largo de sus años en la NFL como entrenador Curly Lambeau consiguió 226 victorias, fue derrotado en 132 ocasiones y empató en 122. Este récord lo coloca en el quinto lugar entre los entrenadores de todos los tiempos superado por Don Schula, George Halas, Bill Bellichick y Tom Landry, el entrenador en activo más cercano a igualar las victorias de Lambeau es Andy Reid quien con 196 victorias se encuentra en el octavo lugar de la lista de los entrenadores más ganadores de la NFL. Curley Lambeau es miembro del Salón de la Fama del Futbol americano desde 1963.

1949 y los principios de 1950 fueron una de las épocas más duras para los Empacadores de Green Bay y habrían de pasar muchos años antes de que volvieran a brillar como en los mejores tiempos bajo el mando de Curly Lambeau.




(1)     Traducción del autor a partir de la nota del Milwaukee Journal del miércoles 1º de febrero de 1950.

imagen: 100.packers.com

sábado, 16 de junio de 2018

El Atún que ganó 2 Superbowls.




Bill Parcells sin duda de los entrenadores más importantes del siglo XX jamás jugó una temporada, ni siquiera un partido en la NFL.
Armando Enríquez Vázquez

Existen pocos hombres que después de haber sido cortados en su primer campamento de verano en la NFL puedan contar que regresaron a la Liga y ganaron 2 Superbowls como entrenadores en jefe. Ese es el caso de Bill Parcells quien, en la selección de jugadores colegiales en 1964, fue la séptima selección de los Leones de Detroit. Parcells había jugado como Linebacker en la Universidad de Wichita y en el momento de ser seleccionado no tenía idea de que jamás habría de jugar un solo juego en la NFL vistiendo el jersey de los Leones, ni ningún otro y a pesar de ello ganaría dos Superbowls como entrenador en jefe, para convertirse en leyenda de los Gigantes de Nueva York y de la NFL.
Duane Charles Parcells, conocido como Bill y apodado El Atún, nació el 22 de agosto de 1941 en Englewood, Nueva Jersey y estudió en la Universidad de Wichita, en sus primeros años en la universidad los Filis de Filadelfia le hicieron una oferta a Parcells, que su padre obligó a rechazar, pues quería un hijo abogado, no un deportista.
Parcells jugó futbol americano hasta terminar la carrera y más tarde, como anoté al inicio fue seleccionado por los Leones. Según Mike O’Hara columnista del sitio oficial de los Leones de Detroit, la selección de Parcells fue algo ocioso de origen, pues los Leones ese año contaban con un buen grupo de linebackers, además de que Parcells no tenía lo que se requería de para jugar la posición de manera profesional en la NFL. El argumento no parece creíble porque nadie desperdicia una selección del Draft pensando en que no necesita al jugador o que éste nunca va a funcionar. Lo cierto es que antes de terminar la pretemporada Parcells fue uno de los jugadores a los que la franquicia cortó del campo de entrenamiento.
Parcells entonces decidió mantenerse en el futbol americano, pero en la zona de los entrenadores.  De 1964 a 1979 Bill Parcells trabajó en diferentes universidades principalmente como entrenador de linebackers y coordinador defensivo. En 1978 tuvo su primer trabajo como entrenador en jefe en la Academia de la Fuerza Aérea.  
1980 marcó su llegada a la NFL, Los Patriotas de Nueva Inglaterra lo contrataron como entrenador de linebackers y ahí fue cuando el apodo de El Atún nació. Al parecer un grupo de linebackers quería tomarle el pelo, a lo que enojado Parcells, les gritó: “Ustedes deben de creerme un idiota, deben pensar que soy el atún Charlie”. El Atún Charlie era el personaje de los comerciales de una marca de atún enlatado en Estados Unidos y era un personaje insulso. Pero el apodo se quedó con Parcells por el resto de sus días, incluso durante esa temporada con los Patriotas los linebackers pegaron una pequeña calcamonía de un atún en su casco.
En 1981 cambió de equipo, los Gigantes de Nueva York lo contrataron como Coordinador Defensivo, en ese momento el entrenador en jefe de los Gigantes era Ray Perkins, Parcells tenía como entrenador de linebackers a Bill Bellichick. En 1983, Parcells se convirtió en el entrenador en jefe de los Gigantes. Parcells se caracterizó por ser un entrenador hosco, hasta grosero con los jugadores, un hombre que impulsaba a sus jugadores por las buenas y por las malas.
En sus días como entrenador de los Gigantes formó primero a uno de los mejores grupos de linebackers de la Liga encabezado por Lawrence Taylor, quien llego a la franquicia junto con Parcells. Sin embargo, esa primera temporada resultó ser una temporada perdedora con muy decepcionante récord de 3 – 12 – 1.
Al año siguiente la situación mejoró y con un récord ganador de 9 ganados y siete perdidos Bill Parcells logró colar a su equipo en los play offs e incluso ganó su primer juego de post temporada al derrotar a los Carneros de los Ángeles en el juego de comodines por marcador de 16 a 13. La semana siguiente en el juego divisional los Gigantes perdieron frente a los 49ers. Ese año llegó a los Gigantes otro de sus linebackers leyenda Carl Banks. 1985 fue similar a la temporada anterior y con un partido más ganado en la temporada regular los Gigantes volvieron a colarse a la post temporada como segundo lugar de su división y de la misma manera que el año anterior. Ganaron el juego de comodín frente a los 49ers y perdieron el segundo encuentro frente a los Osos de Chicago.
1986 fue la primera vez que Bill Parcells jugó un Superbowl y además fue la primera vez que ganó el título de campeón de la NFL. Con una marca de 14 ganados y dos perdidos los Gigantes fueron el primer lugar de toda la Conferencia Nacional. En los dos juegos de post temporada jugados en su casa derrotaron a los 49ers y a los Pieles Rojas. EL Superbowl XXI que se efectuó en el Rose Bowl de Pasadena, California enfrentó a los Gigantes de Nueva York en contra de los Broncos de Denver. Los Gigantes ganaron con marcador de 39 a 20.
La temporada de 1990 marcó el regreso de Parcells y los Gigantes al Superbowl con una marca de 11-3 los Gigantes derrotaron en la postemporada a los Osos de Chicago y una vez más a la franquicia de San Francisco. El 27 de enero de 1991 los Gigantes derrotaron a los Bills de Buffalo que era el favorito por marcador de 20 a 19 en lo que se considera el final de Superbowl más dramático de la historia. Faltando 8 segundos para terminar el Superbowl XXV y con los Gigantes ganado por un punto, los Bills intentaron un gol de campo de 47 yardas. Scott Norwoord pateador de los Bills y tuvo la distancia, pero no la colocación y el ovoide se desvío a la derecha. Los Gigantes se convirtieron en el campeón de la temporada 1990.
Tras ganar su segundo Superbowl, Bill Parcells decidió retirarse del futbol americano. Trabajo dos años como comentarista de televisión de la NBC y en 1993 regresó al emparrillado como entrenador en jefe de los Patriotas de Nueva Inglaterra. En 1996 Bill Parcells regresó al Superbowl en la edición XXXI de juego de campeonato de la NFL, Bill Parcells fue derrotado por primera vez al perder los Patriotas frente a los Empacadores de Green Bay por marcador de 35 a 21. Al final de esa temporada Parcells abandonó a la franquicia de Nueva Inglaterra.
Durante 1997, 1998, 1999 Bill Parcells fue entrenador en jefe de los vecinos de los Gigantes, los Jets de Nueva York, logrando solamente en una temporada llegar a la postemporada. Bill volvió a ser contratado por un equipo de la NFL hasta 2003 cuando se convirtió en entrenador en jefe de los Vaqueros de Dallas hasta 2006, sólo en la primera y última temporada Parcells logró hacer calificar a los Vaqueros a post temporada y no logró ganar el primer juego.
A lo largo de su carrera como entrenador Bill Parcells logró 183 victorias, fue derrotado en 138 ocasiones y empató un solo encuentro. Parcells está entre los primeros 20 entrenadores en jefe con más victorias en la NFL.  
Mientras fue entrenador de los Jets también fungió como Gerente General del equipo cargo que mantuvo hasta el año 2000. Tras su último trabajo como entrenador en los Vaqueros, Bill Parcells ha sido Vicepresidente ejecutivo de operaciones de futbol para los Delfines de Miami de 2008 a 2010 y actualmente es consultor de los Brown de Cleveland desde 2014.
En 2013 fue electo como miembro del Salón de la Fama del Futbol Americano Profesional. Parcells declaró en alguna ocasión: “Nadie te da una medalla por intentar, las medallas se otorgan por logros.”  Y tal vez la frase de Parcells que define su actitud como entrenador. “No culpes a nadie, no esperes nada, Resuelve.”



Imagen: nflfilms.nfl.com

sábado, 19 de mayo de 2018

Jack Christiansen en su momento el mejor regresador de patadas.



40 años después de que Christiansen lograra imponer el récord de más patadas regresadas para anotación, finalmente este cayó, pero este no fue el único campo que dominó el jugador.

Armando Enríquez Vázquez

Para quienes son jóvenes y nuevos fans de la NFL y por nuevos me refiero a los últimos veinte años, incluso a los aficionados de mi generación; los nacidos en los años sesenta decir que en la década de los años cincuenta del siglo pasado los equipos poderosos de la Liga eran los Leones de Detroit y los Brown de Cleveland, que los Acereros de Pittsburgh no habían ganado jamás un campeonato y nadie les veía un alentador futuro y que los Vaqueros de Dallas o los Patriotas de Nueva Inglaterra ni siquiera existían, debe sonar como si estuviera escribiendo de un universo alterno, y sin embargo es la verdad y muchos de los grandes e históricos jugadores eran parte del roster de esos equipos hoy menospreciados.
Jack Christiansen nació en Sublette, Kansas el 20 de diciembre de 1928, jugó para la Universidad Estatal de Colorado, que entonces se llamaba Colorado A & M, y fue seleccionado por los Leones Detroit en la sexta ronda del draft de 1951. Fue la selección número 69 de ese año. Christiansen jugó las siguientes ocho temporadas, o sea su carrera completa como jugador con el equipo de la Ciudad del Automóvil.
En esa primera temporada Christiansen logró 4 touchdowns regresando patadas de despeje, dos en contra de los Carneros de los Ángeles y otros dos en contra de los Empacadores de Green Bay en el juego del día de Acción de Gracias. Durante su segunda temporada Christiansen regresó dos patadas más y rompió un récord que tenía 20 años de existir del regresador de patadas con más anotaciones. Sin embargo, en las siguiente seis temporadas Christiansen sólo regresó otras 2 patadas hasta la zona de anotación lo que le bastó para imponer un récord que se mantuvo hasta 1997 cuando el 30 de noviembre Eric Metcalf de los Cargadores de San Diego anotó su tercer regresó de anotación durante esa temporada en contra de los Broncos de Denver logrando así nueve regresos. En 1982 Rick Upchurch de los Broncos de Denver había empatado el récord de Christiansen. Metcalf logró 10 regresos a lo largo de su carrera y el récord que impuso fue superado en 2011 por Devin Hester que jugaba entonces con los Osos de Chicago y quien posee actualmente el récord con 14 regresos de patadas de despeje para anotación.
A lo largo de 8 temporadas Christiansen jugó también como defensivo en la secundaria de los Leones, no sólo en los equipos especiales. En su posición de defensivo Christiansen logro 46 intercepciones a lo largo de su carrera y tres touchdowns. Fue dos veces líder de la Liga en intercepciones en 1953 y de nuevo de 1957. Ganó tres campeonatos de la NFL con los Leones y se convirtió en el líder de los profundos de Detroit a los que la gente y los periodistas llamaban Chris’s Crew. Christiansen explicaba que la ventaja defensiva de los Leones se basaba en que los mejores jugadores de la escuadra estaban en la defensiva, algo en lo que probablemente el quarterback Bobby Layne no estaría de acuerdo y tal vez volvería a lanzar su maldición sobre los Leones. Pero en los ocho años que Christiansen jugó los profundos de los Leones lograron interceptar 152 pases en la temporada regular que se limitaba entonces a doce juegos.
En 1958 Christiansen dejó el casco y las hombreras para pasarse al lado de las bancas, aceptó trabajo como asistente de los profundos defensivos de los 49ers de San Francisco, puesto en el que se mantuvo hasta 1962. A la mitad de la temporada de 1963 fue nombrado entrenador en jefe del equipo, fue entrenador del equipo de San Francisco hasta que al final de la temporada 1967 fue despedido. Su récord como entrenador de los 49ers fue de 26 ganados 38 perdidos y 3 empates.
Christiansen fue entrenador de la Universidad de Stanford de 1972 a 1976 y después fungió como entrenador defensivo y de corredores para los Jefes de Kansas City en 1977, los Halcones Marinos de Seattle en 1978 y los Halcones de Atlanta en 1983.
En 1970 formó parte del grupo de jugadores de futbol americano elegidos para formar parte del Salón de la Fama del Deporte.
Murió el 29 de junio de 1986 en Stanford, California.

imagen:  profootballhof.com

domingo, 13 de mayo de 2018

Otto Graham el quarterback de los Browns del que nunca has oído hablar




Cuando la franquicia de Cleveland era triunfadora y ganaba campeonatos uno de los nombres que llenaban el estadio era el Otto Graham.
Armando Enríquez Vázquez

Si te preguntarán cual es el quarterback con el mejor récord ganador de la NFL, tal vez pensarías en caso de ser muy joven en Tom Brady y si no tal vez Joe Montana, habrá quienes piensen el Staubach, Bradshaw, Unitas, Starr, incluso en Van Brocklin, por lo que te sorprenderá al saber que ese lugar corresponde a Otto Graham, apodado Automatic Otto, quien a lo largo de diez temporadas sólo perdió 13 juegos en los que haya iniciado como quarterback y los inicio todos. Esas diez temporadas incluyen cuatro en la que los Brown pertenecieron a la AAFC (All American Football Conference) rival de la NFL, la cual al desaparecer dejó como herencia a la NFL, tres franquicias, una de ellas los Brown, sin duda el equipo de la década en el futbol americano profesional. Las otras fueron los Colts y los 49ers.
Graham nació el 6 de diciembre de 1921 en Waukegan, Illinois a la orilla del Lago Michigan. Hijo de maestros de música aprendió a tocar diferentes instrumentos musicales como el corno, el piano y el violín, pero también su estatura y agilidad lo llevaron a destacarse en los deportes, durante los años como estudiante de preparatoria en el basquetbol y el beisbol principalmente.
Fue durante su primer año como universitario que el entrenador de la Universidad Northwestern Lynn “Pappy” Waldorf, notó lo excepcional del joven basquetbolista y lo invitó a sumarse al programa de primavera en Northwestern para ver su potencial en el futbol americano. Después de las semanas de práctica, Waldorf consiguió ofrecerle a Graham una beca para jugar futbol americano con Northwestern.
Otto Graham jugó beisbol y basquetbol durante sus años universitarios destacando en los tres deportes. En la naciente NBA jugó con los Royals de Rochester. En 1943 Graham fue la primera selección de los Leones de Detroit, pero sus deberes con el ejército de Estados Unidos lo alejaron del emparrillado. En 1945 al regresar a la vida de civil firmó con los Brown de Cleveland, un equipo nuevo en una liga recién creada que pretendía competir con la poderosa NFL.
Graham llevó a los Brown a ganar los cuatro campeonatos que se disputaron durante la existencia de la liga. En 1946 los Brown derrotaron a los Yankees de nueva York en el estadio municipal de Cleveland por marcador de 14-9. Al año siguiente la final se llevó a cabo en Yankee Stadium en Nueva York y los Brown volvieron a derrotar a los Yankees esta vez por marcador de 14-3. En 1948 y 49 los Brown jugaron el juego de campeonato en casa de nuevo. En 1948 derrotaron a los Bills de Buffalo, que nada tienen que ver con la franquicia creada en 1960 por Ralph C. Wilson Jr. Los Brown ganaron por marcador de 49 – 7. Finalmente, en 1949 los Browns derrotaron a los 49ers por marcador de 21 -7. Otto Graham fue el líder en pases de la AAFC en 1947, 1948 y 1949, y nombrado el jugador más valioso de la liga en 1947 y en 1949 ese año empatado con el quarteback de los 49ers Frankie Albert.
En 1950 la AAFC desapareció hundida en problemas financieros, los indiscutibles campeones, los exitosos tetracampeones Browns pasaron a ser parte de la NFL donde con Graham como mariscal de campo demostraron su calidad logrando los campeonatos de 1950, 1954 y 1955. En el campeonato de 1950 los Brown derrotaron a los Carneros de Los Ángeles por marcador de 30-28, en 1954 a los Leones de Detroit 56 a 10, en su última temporada y su juego final Otto Graham llevó a los Browns a su tercer campeonato de la NFL cuando derrotaron de nueva cuenta a los Carneros por marcador de 38 -14. Los Brown jugaron además los juegos de campeonato de la NFL en 1951, 1952 y 1953 estos tres encuentros los perdieron en dos ocasiones con los Leones y la Tercera fueron derrotados por los Carneros. A lo largo de su carrera Otto Graham logró 23,584 yardas muy lejos de las 71,940 de Payton Manning, de hecho, en la actualidad ocupa el lugar número 84 en lista de la especialidad debajo de Norm Van Brocklin y seguido por Lynn Dickey.  Otto Graham pasó para 174 anotaciones. 10 temporadas, 10 finales de campeonato, nadie ha repetido esa hazaña. En los años sesenta fue entrenador en jefe de los Pieles Rojas de Washington hasta que en 1969 fue reemplazado por Vince Lombardi.  
Al final y resumiendo de su carrera Graham ganó siete juegos de campeonato dos más que los anillos del Superbowl, el juego de campeonato de la NFL, que presume hoy en día Tom Brady y participó en diez. Otto Graham murió el 17 de diciembre de 2003.
Otto Graham fue el primer Brown es ser miembro del salón de la Fama del Futbol Americano Profesional, formando parte de la Clase de 1965.

viernes, 24 de febrero de 2017

Las maldiciones de la NFL




Los deportes están llenos de leyendas, mitos y malfarios y por lo tanto en la NFL también existen esas historias que justifican el por qué existen equipos incapaces de ganar un título.

Armando Enríquez Vázquez
Tras 108 años de que un aficionado lanzará una maldición contra la franquicia de los Cachorros de Chicago, la franquicia de la MLB finalmente volvió a ganar la serie mundial. Los deportes están llenos de leyendas, mitos y malfarios y por lo tanto en la NFL también existen esas historias que justifican el por qué existen equipos incapaces de ganar un título de campeonato desde hace décadas, antes de que existiera la AFL y con la unión se creara el Superbowl.
Las dos más famosas están relacionadas una, con uno de los únicos equipos que nunca han aparecido en un Superbowl; Los Leones de Detroit. Y la otra con el equipo más antiguo de la Liga; los Cardenales de Arizona.
En la década de los años cincuenta del siglo pasado, aunque hoy parezca inverosímil, cuatro de los juegos de campeonatos de la década fueron disputados por los Leones de Detroit y los Browns de Cleveland. Esos eran los mejores equipos de la NFL.  Gracias a su quarterback Bobby Layne que los llevó a ganar tres títulos de la Liga; en 1952, 1953 y 1957, los Leones vencieron en el juego de campeonato a los Browns de Cleveland. La primera ocasión por marcador de 17-7, la segunda por marcador de 17-16 y la tercera por marcador de 59-14. Los Browns vencieron a los Leones en 1954 por marcador de 56-10. La historia comienza tras el campeonato de 1957, cuando la directiva de los Leones decidió de una manera bastante grosera deshacerse de Bobby Layne debido a que en el onceavo juego de la temporada Layne resultó con una triple fractura en la pierna, quien ganó los juegos de post temporada y el juego de campeonato fue un quarterback llamado Tobin Rote que se perdió en la noche de los tiempos. Bobby Layne fue vendido a uno de los peores equipos en ese entonces de la NFL; los Acereros de Pittsburgh. Bobby Layne maldijo entonces a los Leones y los condenó a cincuenta años sin ganar de nuevo un campeonato, han pasado ya cincuenta siete años y Los Leones no han ganado un título de la NFL desde 1957.
Más antigua es la maldición, y al desaparecer la maldición de la cabra tal vez sea la más antigua en el deporte profesional de Estados Unidos, que envuelve a los Cardenales de Arizona. En la temporada de 1925, sexta de la NFL, entraron cinco nuevos equipos en la liga, entre ellos los Maroons de Pottsville. Pottsville es un pueblo de Pensilvania fundado en 1790 como un pueblo minero dedicado a la extracción de carbón mineral. El equipo fue fundado alrededor de 1920 y jugaba en las ligas profesionales de Pensilvania. En 1924 el equipo fue comprado por un doctor habitante de Pottsville llamado G. Doc Striegelm quien los inscribió a la NFL el siguiente año.
En su temporada de debut, los Maroons llegaron a tener un record ganador que los llevó al final de la temporada a enfrentarse al otro equipo ganador de 1925, los Cardenales, en ese entonces de Chicago, y a vencerlos en Chicago. Los Maroons eran los ganadores de la temporada 1925 de la NFL. En esos años de inicio de la liga, al finalizar la temporada se permitía que los equipos sostuvieran dos encuentros adicionales con el fin de recolectar más dinero. los Maroons hicieron pública su intención de jugar en contra de un equipo con las principales estrellas de la Universidad de Notre Dame, los llamados Cuatro Jinetes del Apocalipsis; apodo que apelaba básicamente a los cuatro profundos de la defensiva de los Irlandeses Peleadores. La NFL aprobó el juego de los Maroons. los Maroons ganaron el muy promocionado y taquillero juego, pero los Yellow Jackets de Frankford protestaron ante el comisionado, ya que juego se había realizado en el área de Filadelfia, lo que afectó de manera directa a las entradas del juego de los Yellow Jackets al violar los acuerdos de territorialidad de la NFL, los cuales tampoco eran muy claros. El entonces comisionado de la NFL, Joseph Carr, decidió fallar en contra de los Maroons y de esta forma les retiró el campeonato otorgándoselo a los Cardenales de Arizona, que en un par de partidos habían superado el record de juegos ganados de los Maroons, después se descubrió que en al menos uno de estos juegos, contra de los Tejones de Wisconsin, se falsificaron nombres y datos de jugadores que en realidad eran preparatorianos. En ese juego los Cardenales ganaron 59-0 a pesar de los reclamos de Pottsville, la decisión de Carr se mantuvo y los Cardenales fueron los campeones. Los Maroons protestaron y al ser ignorados fabricaron su propio trofeo de campeones hecho de carbón. Los Maroons fueron expulsados de la NFL y tras amenazar con formar una nueva liga el equipo fue aceptado de nuevo en 1926, sin embargo, tres años después debido a problemas economicos desaparecieron. El dueño del equipo maldijo a los Cardenales con nunca volver a ganar un campeonato de la NFL hasta que regresaran y reconocieran el campeonato de 1925 de los Maroons.
En 2003 el gobernador del estado de Pensilvania y el alcalde de Pottsville volvieron a protestar su campeonato frente al comisionado de la NFL, después de una votación sobre el asunto se decidió que el campeón en 1925 había sido el equipo de los Cardenales de Chicago. Los Cardenales sólo han jugado un Superbowl en su historia, en 2009 en contra de los Acereros de Pittsburgh, perdieron el juego 27 – 23 y lo cierto es que nunca desde 1925 los Cardenales han vuelto a ganar un campeonato.
Otra maldición de la que se habla en la NFL, no tiene que ver con el hecho de ganar campeonatos si no con la salud de los jugadores y esta ligada al juego de video llamado Madden NFL y que hace referencia al gran entrenador de los Raiders de Oakland John Madden. El juego con la versión de cada año presenta a un jugador diferente en la portada del juego. De los veinte jugadores que han sido la portada del juego, 17 no han podido terminar la temporada debido a una lesión. Este año el juego tiene en la portada a Rob Gronkowski quien hasta el momento no se ha lastimado.
Garrison Hearst corredor de los 49ers de San Francisco fue el primero en la lista de la maldición del Madden NFL en 1998, a partir de ese año entre los jugadores que no han podido terminar la temporada por lesiones se encuentran; Donovan McNabb en 2006, Daunte Culpepper en 2002, Shaun Alexander en 2007, Drew Breeze en 2011, en 2010 EA Sports (Electronic Arts), empresa que produce el juego, decidió poner en la portada del juego a dos jugadores para ver si así podía acabar con la maldición, los jugadores fueron Larry Fitzgerald y Troy Polamalu que se habían enfrentado a inicios de ese año en el Superbowl XLIII. Fitzgerald tuvo una excelente temporada, pero Polamalu perdió muchos juegos por lesiones.
Por último, como un dato curioso habría que apuntar que durante el juego del domingo en Lambeau Field que los Empacadores perdieron frente a los Potros de Indianápolis 31-26, una ardilla atravesó el campo, de acuerdo con un tuit de los propios Potros, la última vez que los Potros ganaron en el estadio de los Empacadores fue el 13 de noviembre de, en esa ocasión el marcador fue 20-13 en contra de los cabezas de queso y en esa ocasión un aficionado de los Empacadores molesto con la forma de jugar del equipo soltó un pavo en el campo. Por lo que la próxima vez que los Potros jueguen en Green Bay tendrán que llevar un animal para soltar en Lambeau si quieren ganar.

Publicado en DeLaPizarraALaCancha en octubre de 2016
imagen: DeathtoStock