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lunes, 27 de enero de 2025

El largo y solitario viaje de la derrota.

 


Perder un juego puede ser decepción para un equipo y para sus aficionados, perder todos los juegos de una temporada es un desastre, pero perder a lo largo de mas de una temporada…

Armando Enríquez Vázquez

En agosto la NFL cumplirá 105 años de haber sido fundada, dentro de un par de semanas se llevará a cabo el Superbowl número cincuenta y nueve, así como el anuncio de los miembros de la clase 2025 del Salón de la fama. Para los ganadores y sus triunfos nunca terminan los elogios, los homenajes, la formación de la leyenda.

La derrota, lugar común, es solitaria, muchas veces efímera y que nadie recuerda quién… con muy infames excepciones. Por ejemplo todo mundo en Detroit quisiera olvidar las temporadas de 1942 y 2008 cuando los Leones fueron incapaces de ganar un solo encuentro.

Sin embargo, no son los Leones los únicos y muchos menos el único equipo en tener una racha perdedora que dura una temporada y en el caso de 2008 venía de dos derrotas en 2007 y culminó en 2009 al finalmente ganar en la segunda semana de la temporada, por lo tanto en realidad fue una racha de 19 al sumar 16 encuentros de la temporada 2008, 2 de 2007 y uno de 2009, así la racha de derrotas se extendió a lo largo de 3 temporadas.

En 1942, mientras los Leones perdían todos los juegos, los Cardenales de Chicago, hoy de Arizona, perdieron los últimos tres para iniciar la racha de derrotas más larga en la historia de la NFL, que se extendió hasta la cuarta semana de la temporada 1945, cuando le ganaron a los Osos de Chicago para después perder el resto de encuentros ese año.

La racha que es la más larga en la historia de la NFL comprende 29 juegos, de los cuales los correspondientes a la temporada 1944 se jugaron bajo el nombre de los Card-Pitts pues por motivos de la II Guerra Mundial y la falta de jugadores, los Cardenales y los Acereros de Pittsburgh jugaron como un solo equipo.

El segundo lugar de esta lista corresponde a los Bucaneros de Tampa Bay que perdieron todos los encuentros de su primera temporada en la NFL en 1976 que fueron 14 y los siguientes 12 de la temporada de 1977, acumulando un total de 26 juegos perdidos.

El tercer lugar es para los Jaguares de Jacksonville que tras ganar el encuentro inicial de la temporada 2020 perdieron los 15 siguientes y los primeros 5 en 2021.

El cuarto lugar lo comparten con 19 derrotas los Leones de Detroit 2007 a 2009 con los Oakland Raiders de 1961 y 1962 en las temporadas 2 y 3 de su nacimiento y el de la AFL.

Con 18 derrotas los Petroleros de Huston en 1972 y 1973.

Con 17 derrotas seis equipos; Triángulos de Dayton de 1927 a 1929, Pieles Rojas de Washington de 1960 a 1961, Petroleros de Huston 1982-1983, Rams de San Luis 2008 a 2009, Browns de Cleveland, de 2015 a 2016 y de 2016 a 2017 una victoria en contra de los Cargadores de San Diego en el penúltimo encuentro de la temporada, los salvo de tener una racha mayor a 30 juegos perdidos de manera ininterrumpida.

Hay otros equipos con más de diez encuentros perdido al hilo, pero creo que estos son los más llamativos por que en total sus derrotas suman más de una temporada en los términos actuales de una temporada.

imagen: https://centraldigest.com/

domingo, 10 de noviembre de 2019

Empacadores de Green Bay 100 temporadas: 1997




La temporada de 1997, con Brett Favre al mando de la ofensiva, los Empacadores llegaron a su cuarto Superbowl y por primera vez lo perdieron.

Armando Enríquez Vázquez

Con el ánimo crecido tras haber ganado el Superbowl XXXI, los Empacadores estaban listos para la temporada de 1997. La misma triada estaba a cargo del equipo Ron Wolf, Mike Holmgren, Brett Favre. Brett Favre había demostrado que era uno de los mejores quarterbacks en la historia de la NFL y los expertos vaticinaban el surgimiento de una nueva estrella para ganar muchos Superbowls, tal vez un nuevo Joe Montana.
Durante la selección de las estrellas universitarias los Empacadores seleccionaron en primer lugar al tacle ofensivo Ross Verba que jugó con los Empacadores hasta la temporada de 2000 y luego jugó tres temporadas con los Brown de Cleveland y su temporada final vistió el uniforme de los Leones de Detroit. También seleccionaron a Darren Sharper que fue un distinguido profundo, jugó con los Empacadores hasta 2004, después vistió el jersey los Vikingos y terminó su carrera con los Santos de Nueva Orleans donde ganó el Superbowl XLIV, hoy en día cumple una condena de 20 años en prisión por violación.
La temporada inició para los Empacadores el 1º de septiembre en Lambeau Field en contra de los Osos de Chicago a los que derrotaron 38 – 24. A la semana siguiente en Filadelfia perdieron frente a las Águilas uno de los tres partidos que perdieron esa temporada. Los otros dos fueron como visitantes también; el 28 de septiembre en Detroit por marcador de 15 a 26 y en Indianápolis el 16 de noviembre por un gol de campo con marcador final de 45 – 17.
Los Empacadores terminaron con un récord idéntico al de la temporada de 1996: 13 ganados y 3 perdidos, sin embargo, en 1997 no fueron el primer lugar de NFC. Los 49ers de San Francisco               terminaron con la misma marca de 13-3, pero con los criterios de desempate de la NFL, el primer lugar correspondió a San Francisco por tener un mejor desempeño al interior de la conferencia. Cuando jugaron frente a equipos de la NFC en 1997 los 49ers ganaron 11 juegos y perdieron solo uno. Mientras que los Empacadores ganaron 10 y perdieron 2.
Los números del equipo de la Bahía Verde fueron extraordinarios; Brett Favre completó 304 pases de 513 intentos para 3867 yardas y 35 pases de anotación lo que lo hizo el líder en 1997 en ese departamento en la NFL. De esos treinta y cinco Touchdowns 12 fueron atrapados por Antonio Freeman, por su parte Dorsey Levens corrió 1435 yardas y consiguió 7 touchdowns por tierra, a lo que se debe sumar 370 yardas por aire y cinco touchdowns por vía aérea.
Los Empacadores esperaron en Lambeau para el encuentro de divisional postemporada en el que enfrentaron a adversario de conferencia los Bucaneros de Tampa. El encuentro se realizó el 4 de enero de 1998. Los Empacadores habían vencido a los Bucaneros en los dos encuentros de temporada regular y lo volvieron hacer ese día. El marcador de 21 contra 7 permitió a los Empacadores viajar a San Francisco para el partido que toda la afición estaba esperando entre los equipos 1 y 2 de la NFC; empatados durante la temporada regular en el número de ganados y perdidos.
El juego se realizó el 11 de enero de 1998. Brett Favre completó 16 de 27 pases para 222 yardas y una anotación con Antonio Freeman. Ese día Favre no fue interceptado, pero en sus dos intentos por correr el ovoide Favre perdió 10 yardas. Dorsey Levens logró 114 yardas y un touchdown en 27 acarreos del ovoide.  Ryan Longwell logró 3 goles de campo y dos puntos extras. Los Empacadores ganaron en San Francisco por marcador de 23 - 10 y se encaminaron a San Diego para disputar el Superbowl XXXII en contra de los Broncos de Denver ganadores del campeonato de la AFC en contra de los Acereros de Pittsburgh.
El Superbowl XXXII se jugó el 25 de enero de 1998. Los Empacadores llegaron a su cuarto Superbowl invictos en el juego de campeonato instituido desde los tiempos de la rivalidad entre NFL y AFL. Esa tarde a pesar de todo los Empacadores perdieron por primera vez un Superbowl. Los Broncos por el contrario habían jugado cuatro Superbowls con anterioridad y perdido todos.
Brett Favre completó 25 de 42 pases para 256 yardas, tres anotaciones, dos con Antonio Freeman y la tercera con Mark Chmura y una intercepción. Levens corrió en 19 ocasiones para 90 yardas sin anotación. Eugene Robinson interceptó a Elway en una ocasión. Los Empacadores perdieron por una anotación con marcador de 31 – 24.
Holmgren y Favre no volvieron a llevar a los Empacadores al Superbowl con el tiempo ambos dejaron la franquicia. Dos temporadas después Holmgren fue contratado por los Halcones Marinos de Seattle donde permaneció hasta 2008. Favre por su parte dejó a lo Empacadores en 2007, sin haber vuelto a ganar un Superbowl, tratando de demostrar que aun era un quarteback con futuro jugó una temporada con los Jets de Nueva York y dos con los Vikingos de Minnesota, sin mayores logros. Ron Wolf permaneció en la franquicia hasta su retiro, su legado fue revivir a una franquicia que hasta este 2019 se mantiene entre las más ganadoras y que todavía en la década de 2010 jugó de nuevo un Superbowl.


imagen:usatoday.com

sábado, 22 de diciembre de 2018

Los récords que nadie quiere superar: En las manos del adversario.




Otro de los récords de los que a ningún quarterback le gusta formar parte es el que se refiere a los pases que terminan en las manos de un jugador del equipo contrario.

Armando Enríquez Vázquez

No siempre el pase que envía un quarterback termina en las manos correctas, en ocasiones por una extraordinaria anticipación de la defensiva, en otras porque el pase es lanzado de manera equivocada o apresuradamente y en otras por una pésima actuación del receptor. El campo negativo de la estadística es siempre atribuido al pasador, en ese sentido la mayor parte de las veces al mariscal de campo.
El quarterback con más pases interceptados en un juego es Jim Hardy de los Cardenales de Chicago, la tarde del 24 de septiembre de 1950 cuando los Cardenales perdieron en contra de las Águilas de Filadelfia por marcador de 45 a 7, Hardy fue interceptado en 8 ocasiones y sólo una de esa intercepciones fue regresada hasta las diagonales. Ese día los Cardenales cometieron todos lo errores por haber y fumblearon el balón en 4 ocasiones.
6 quarterbacks comparten el segundo lugar de esta infame lista con siete pases atrapados por el rival en un juego entre ellos destaca Ken Stabler de los Raiders quién en 1977, el 16 de octubre fue interceptado en siete ocasiones y los Raiders perdieron por marcador de 30 a 7 frente a sus eternos rivales los Broncos de Denver. Junto con “La Cobra” tienen este triste honor Ty Detmer de los Leones de Detroit en 2001, Steve de Berg en su época de bucanero de Tampa el 7 de septiembre de 1986, Glenn Dobs de los Dons de los Ángeles en 1948 frente a los 49ers de San Francisco, Tommy Wade de los Acereros de Pittsburgh en 1965 al enfrentar a las Águilas de Filadelfia y Zeke Bratkowski de los Osos de Chicago quién el 2 de octubre de 1960 fue interceptado en siete ocasiones por la defensiva de los Potros de Baltimore.  
La enorme lista de mariscales de campo interceptados en 6 ocasiones en el mismo encuentro incluye a celebridades y miembros del Salón de la Fama como Bett Favre, Peyton Manning, Sammy Baugh, Norm Van Brocklin,  George Blanda, Joe Namath, estos tres últimos con tres encuentros sufriendo ese número de pases interceptados, el único mariscal de campo activo de la lista es Ryan Fitzpatrick, el 25 de septiembre de 2016 siendo quarterback de los Jets de Nueva York sufrió 6 intercepciones y los Jets perdieron frente a los Jefes de Kansas City por marcador de 24 a 3.
Los tres primeros lugares con el mayor número de intercepciones en una temporada son George Blanda con 42 en 1962 cuando era quarterback de los Petroleros de Houston. Ese año los Petroleros llegaron a la final de la AFL enfrentando a los Texanos de Dallas y perdieron, este legendario encuentro que se prolongó por dos tiempos extra, por 3 puntos con marcador final de 20 a 17.
En segundo lugar, con 35 pases interceptados en la temporada de 1988 se encuentra Vinny Testaverde de los Bucaneros de Tampa. El tercer puesto corresponde a Frank Tripucka de los Broncos de Denver en la primera temporada de la AFL en 1960 cuando fue interceptado en 34 ocasiones.
Curiosamente el quarterback más interceptado a lo largo de su carrera ganó el Superbowl XXXI y es miembro del Salón de la Fama: Brett Favre quién a lo largo de 18 temporadas fue interceptado en 336 ocasiones, en segundo lugar se encuentra otra leyenda y miembro también del Salón de la Fama; George Blanda con 277 pases interceptados y en tercer lugar John Hadl quien jugó de 1962 a 1977 en los Cargadores, los Carnero de Los Ángeles, los Packers de Green Bay y los Petroleros de Houston con 268 pases interceptados, sólo uno más que Vinny Testaverde que ocupa el cuarto lugar de la lista.

imagen wikipedia.org

sábado, 1 de diciembre de 2018

Los Récords que nadie quiere superar; Manitas de mantequilla.




Entre los más ominosos récords que pueden existir dentro de la NFL se encuentra el de soltar la bola. Esta es la historia de quienes han soltado más balones en una temporada y un partido.

Armando Enríquez Vázquez

No hay nada peor para un aficionado al futbol americano que ver a un jugador de su equipo soltar el balón y poner en riesgo la posesión del ovoide y el avance del equipo. Pero no cabe duda debe ser mil veces peor para el jugador. Un fumble siempre pone en riesgo la posesión del balón, compromete la posición de campo del equipo a la ofensiva y puede determinar quien gana el juego.  
Aún cuando no es algo de lo que se pueda presumir, las estadísticas y la frialdad de los números nos dan también a los jugadores con el mayor número de errores. En el caso de quien ha soltado más veces el ovoide en una sola temporada el récord se encuentra empatado entre Kerry Collins un quarterback que pasó sin pena ni gloria por diferentes equipos y en la temporada 2001 mientras jugaba con los Gigantes de Nueva York soltó 23 veces el ovoide, de las cuales únicamente, para fortuna de los Gigantes, perdió la posesión del equipo. El otro jugador que tiene el mismo número de balones sueltos en una temporada es Daunte Culpepper, quien en algún momento fue la esperanza de los Vikingos de Minnesota, en el caso del quarterback de Minnesota de los 23 balones sueltos en la temporada de 2002 9 pasaron a manos del equipo rival.
Como dato curioso es que a pesar de Culpepper fue sin duda un quarterback con más nombre en la NFL, Collins jugó ocho temporadas más en la Liga. Culpepper perdió 16 veces el balón en las temporadas 2001 y 2003.
En el caso de más fumbles en un solo encuentro el récord lo tienen tres quarterbacks: Warren Moon de los Petroleros de Houston quien el 16 de enero de 1994 en el juego de play offs en contra de los Jefes de Kansas City perdió el ovoide en 5 ocasiones, y también el encuentro por marcador de 28 a 20. Los Jefes con el triunfo pasaron a la final de la Conferencia Americana en contra de los Bill de Buffalo.
En un juego de temporada regular el 18 de octubre de 2009 Josh Johnsson, quarterback de los Bucaneros de Tampa Bay, perdió también el balón en 5 ocasiones. Ese día los Bucaneros perdieron por marcador 28 a 21 en contra de las Panteras de Carolina. Lo llamativo es que de esos cinco balones sueltos sólo en una ocasión perdieron la posesión del ovoide.
Finalmente, el actual quarterback de los Leones de Detroit tuvo su tarde de deshonor el 8 de diciembre de 2013 frente a las Águilas de Filadelfia, Matthew Strafford soltó el ovoide en 5 ocasiones, y los Leones perdieron por marcador de 34 -20.
Tanto en el juego de los Petroleros, como en el de los Leones hubo otros dos fumbles por parte de los equipos perdedores. Siete fumbles no es el mayor número de balones sueltos que ha habido en un partido cometidos por un solo equipo.
El 9 de octubre de 1943, aquél hibrido entre los Acereros y las Águilas al que se conoce como los Steaglers perdió en 10 ocasiones el balón frente a los Gigantes de Nueva York, en cinco de las cuales perdieron la posesión. Los Steaglers a pesar de estos errores ganaron aquella tarde por marcador de 28 – 14.
Otro equipo que soltó 10 balones en un encuentro fueron los Leones de Detroit en contra de los Vikingos de Minnesota, a pesar de ello recuperaron en cinco ocasiones el ovoide y empataron el juego en el marcador final a 10 puntos.
El 17 de diciembre de 1978 los 49ers de San Francisco perdieron frente a los Leones de Detroit por marcador de 33 – 14 tras perder en diez ocasiones el balón y sólo recuperarlo 4 veces.
Empatados como los equipos que más fumbles han cometido, 56, en una temporada, se encuentran los Osos de Chicago de 1938 y cuarenta años en después, en 1978, los 49ers repitieron este triste récord.  Mientras que los Jefes de Kansas City en 2002 se convirtieron en el equipo con menos balones sueltos en una temporada al soltar el ovoide únicamente en 7 ocasiones.


imagen: newyork.cbslocal.com

viernes, 22 de enero de 2016

Doug Williams el primer quarterback negro en jugar como titular en el Superbowl.




El primer quarterback negro en llegar a un Superbowl, fue también el primero en ganarlo y ser nombrado el jugador más valioso del encuentro.
Armando Enríquez Vázquez.

A lo largo de las primeras décadas de su historia, los Pieles Rojas de Washington, se caracterizaron por las imposiciones de su dueño y fundador, así como su polémica personalidad. Entre una de esas características se encontraba su recalcitrante racismo. George Preston Marshall fue obligado en 1962, más de quince años después de que el primer jugador negro formara parte de la NFL, por el secretario del Interior del gobierno de Estados Unidos; Stewart Udall, quien amenazó a Marshall con revocarle el contrato de renta del estadio de Washington, casa de los Pieles Rojas, si no contrataba jugadores negros en el equipo. Marshall cedió y contrató como primera selección del equipo al corredor Ernie Davis de la universidad de Syracuse. Ese mismo equipo que durante décadas se distinguió por el racismo de su fundador y primer dueño, habría de ver en 1988 sus sueños de campeonato realizados gracias al primer quarterback negro en jugar un Superbowl como titular y también el primero en ganarlo. Su nombre Doug Williams.
Williams nació el 9 de agosto de 1955 en el pueblo de Zachary en Luisiana. Jugó en la Universidad Estatal de Grambling. En 1978, los Bucaneros de Tampa Bay seleccionaron a Williams como su primera selección bajo las recomendaciones de coordinador ofensivo Joe Gibbs, que sirvió como scout del equipo. Los Bucaneros eran en ese momento una de las dos nuevas franquicias en la NFL, habían empezado a jugar en 1976. Doug Williams fue durante sus años con los Bucaneros, el único quarterback negro titular en la NFL. De 1978 a 1982 Williams logró hacer de la peor franquicia en la historia de la NFL en su momento, con veintiséis juegos perdidos de manera consecutiva, un record que en 2008 les fue finalmente arrebatado por los Leones de Detroit, llegara en 1979 a los Play Off con un record de 10 ganados y seis perdidos. Lo mismo sucedió en 1981. Tras la temporada de 1982, donde una vez más Williams llevó a los Bucaneros a la post temporada, Doug renunció a los Bucaneros y a la NFL por no haber logrado mejoras en su situación contractual. La codicia y terquedad del dueño del equipo de Tampa, Hugh Culverhouse, quien se negó, a pesar de las protestas del entrenador John McKay y otros al interior del equipo, a hacer una oferta interesante al quarterback. La salida de Williams marcó la ausencia de los Bucaneros de los juegos de Play Off los siguientes catorce años.
Al no existir un equipo en la NFL interesado en Williams, Doug decidió jugar para la USFL, y el equipo de los Forajidos de Oklahoma lo contrató. Doug Williams jugó las temporadas de 1984 y 1985 con el equipo que en la última temporada de la Liga jugó en Arizona. En 1986, una vez que la aventura de la USFL concluyó, Williams intentó volver a la NFL. Joe Gibbs, era en ese entonces el entrenador de los Pieles Rojas de Washington y pidió a la gerencia del equipo contratar a Williams como quarterback sustituto para el equipo de la capital de Estados Unidos. Williams comenzó como el sustituto de Jay Schroeder. En 1987, Williams tuvo que reemplazar a Schroeder por una lesión, a pesar de únicamente jugar en menos de la mitad de los juegos de la temporada y no siempre con los mejores resultados, al parecer Williams tenía la capacidad de crear un mejor ambiente de trabajo al interior del equipo que Schroeder, por lo que fue designado por Gibbs para ser el titular de los Pieles Rojas para los Play Off.
La decisión probó ser la correcta y después de que los Pieles Rojas vencieran a los Vikingos de Minnesota en el juego de campeonato de la conferencia nacional por marcador de 17-10, se convirtieron en los contendientes de dicha conferencia para el Superbowl XXII que se efectuó el 31 de enero de 1988 en el estadio Jack Murphy de San Diego California. Los Pieles Rojas se enfrentaron a los Broncos de Denver.
Aquel día, Doug Williams lanzó 340 yardas y 4 pases de anotación, todos en el segundo cuarto, para una contundente victoria de los Pieles Rojas por marcador de 42 – 10. De esta manera los Pieles Rojas ganaron su segundo trofeo Vince Lombardi.
Williams fue nombrado el jugador más valioso del encuentro haciendo historia en la NFL en muchos sentidos; el primer quarterback negro titular en un Superbowl, cuatro pases de anotación en un solo cuarto, 340 yardas lanzadas y el primer MVP quarterback negro. Habrían de pasar veintiséis años antes de que un quarterback titular volviera a ser negro. En 2014, en el Superbowl XLVIII, Rusell Wilson comandando a los Halcones Marinos de Seattle se convirtió en el segundo.
Williams jugó hasta 1989 con los Pieles Rojas antes de retirarse del emparrillado. A lo largo de su carrera como quarterback Williams lanzó 100 pases de anotación y 16 998 yardas. Una vez terminada su carrera como jugador Doug Williams inició una carrera como entrenador. Primero en el circuito preparatoriano en 1997, pero al año siguiente fue contratado por su alma mater la Universidad estatal de Grambling. Trabajó en esta universidad como entrenador hasta 2002, fecha desde la cual Williams ha trabajado en la NFL en los equipos en los que jugó; Bucaneros de Tampa y Pieles Rojas de Washington.
Joe Gibbs manifestó al final de aquel Superbowl XXII: Doug terminó siendo el hombre correcto en el lugar correcto. Esta es la historia de un hombre que jugó de manera impresionante cuando llegó del colegial a la NFL, después jugó en la USFL, regresó para jugar como sustituto y vino desde atrás para ganar el MVP en el Superbowl. Es una de las grandes historias en la Historia de los deportes.


imagen: wildwestsports.com

miércoles, 9 de octubre de 2013

Brad Johnson y un histórico pase de touchdown de tan sólo 3 yardas.




Brad Johnson jugó  durante 17 años en la NFL y ganó un Superbowl, pero el record que mantiene hasta hoy lo impuso al anotar un touchdown de 3 yardas

Armando Enríquez Vázquez.

Brad Johnson jugó durante 17 años en la NFL, sin embargo y a pesar de haber ganado el Superbowl XXXVII como quarterback de los Bucaneros de Tampa, poco se le recuerda y se le recuerda más por haber logrado una hazaña involuntaria, que nadie ha repetido en la NFL. Lanzarse él mismo un pase de anotación.
Brad Johnson nació el 13 de septiembre de 1968 en Marietta, en el estado de Georgia. En 1987 ingresó a la Universidad Estatal de Florida donde los primeros dos años jugó basquetbol. En 1989 se convirtió en el tercer quarterback del equipo de la universidad, durante sus años finales como universitario; 1991 y 1992 llevó a los Seminoles a ganar dos tazones colegiales; el Tazón Blockbuster y el Tazón de Algodón, respectivamente.
En 1992 fue elegido en la novena ronda del draft por los Vikingos de Minnesota, pero los primeros dos años no voy acción alguna en la NFL y lo Vikingos lo mantuvieron como tercer quarterback del equipo. Su primera oportunidad llegó en 1994, cuando los Vikingos decidieron moverlo a ser el sustituto del veterano Warren Moon. En la tercera semana de la temporada vio por fin su primera oportunidad para jugar y debutó en la NFL derrotando a los Osos de Chicago, el 18 de septiembre. Ese año Johnson jugó tres partidos más. 1995 no fue muy diferente y jugó en 5 ocasiones. Pero ese año también fue contratado para jugar en la primavera con el equipo de Londres de la Liga Mundial que se estableció en Europa, esa fue la única incursión de Johnson fuera de la NFL. Pero le ayudó a consolidar su cualidades como un buen quarterback al completar 194 pases en 328 intentos, ganar 2,227 yardas y mandar 13 pases para touchdown. 1996 y 1997 Johnson vio su participación en un mayor número de juegos y ganó la titularidad ya en la temporada de 1997, pero en el juego 12 de la campaña sufrió una lesión en el cuello que lo retiró hasta la siguiente temporada. En el segundo juego de la temporada de 1998 Johnson salió lesionado de un tobillo, su lugar lo ocupó Randall Cunnigham quien ganó la titularidad con los Vikingos, al conquistar 7 victorias para los de Minnesota al hilo. Por lo que en 1999, Brad Johnson, fue transferido a los Redskins de Washington y con una extraordinaria temporada consiguió su pase al Pro Bowl por primera vez. En 2001 fue transferido a los Bucaneros de Tampa y logró su mejor temporada al llevar al equipo de Florida al Superbowl XXXVII y ganarlo en contra de los Raiders de Oakland por 48 a 21.
Johnson no ganó el jugador más valioso del juego, que le fue otorgado a Dexter Jackson jugador defensivo que consiguió dos intercepciones esa tarde. Johnson lanzó esa tarde para 215 yardas. Dos pases de anotación y una intercepción. Brad Johnson jugó con los Bucaneros hasta 2004. En los años 2005 y 2006 Johnson regresó a los Vikingos de Minnesota y sus últimas dos temporadas las jugó con los Vaqueros de Dallas.
Brad Johnson será recordado como el quarterback que llevo a los Bucaneros a ganar su primer Superbowl de su historia, pero no es lo único por lo que será recordado.
Brad Johnson se encuentra de acuerdo con las cifras de la NFL en el lugar 39 del rating como quarterback en toda su carrera con  82.5, por encima de leyendas como  Bob Griese que tiene 77.1, Ken Stabler con 75.3 o Bart Starr con 80.5.
A todos esos logros, falta añadir uno. Tal vez el que caracterizará a Johnson en la historia del futbol americano. La tarde de 12 de Octubre de 1997, Los Vikingos de Minnesota enfrentaban en casa a las Panteras de Carolina, estando en la zona roja de las Panteras, Johnson lanzó un pase, el ovoide fue desviado por los defensivos de Carolina y Johnson mismo lo recuperó en aire y atrapó, corriendo para un touchdown.
Brad Johnson anotó con un pase que el mismo lanzó, el balón nunca tocó el suelo por lo que el pase fue válido. Un quarterback que atrapó el pase que salió de su mano y lo convirtió en 6 puntos. La estadística así lo establece, por lo que Brad Johnson es el único quarterback en la historia de la NFL en haber realizado esta hazaña, por extraño e imposible que suene.

publicado en thepoint.mx el 8 de Octubre de 2013
imagen:bestsportsphotos.com