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jueves, 14 de junio de 2018

La tercera réplica, o debate; “Lo que te choca te checa.”




El tercer debate resultó por mucho el mejor de los tres a pesar de lo inflexible de los moderadores y el ganador fue inesperado.
Armando Enríquez Vázquez

Mientras los candidatos hablan acerca de la tecnología, en la esquina cercana a mi casa una enorme cuadrilla de la Comisión Federal de Electricidad lleva más de dos horas tratando de arreglar una falla que tiene a más de tres manzanas sin corriente eléctrica. No puedo verles las caras y sólo espero que la pila del celular aguante para escuchar el debate completo.
El debate sólo demostró la ignorancia de Andrés Manuel en temas de ciencia, tecnología y modernidad, de suma importancia cuando el mundo vive una nueva revolución industrial y él en su arrogancia se limita a creer que él puede significar una revolución para México. Y me demuestra su incapacidad para escuchar o aceptar que hay temas en los que no ha pensado aun cuando responde que a los municipios con riesgos de desastres naturales lo que les va es plantar árboles frutales y maderables que seguramente ayudan en momentos de huracanes y terremotos. Triste también el caso de Meade quien está pensando ya en el Mundial e insistió de manera poco inteligente desearle suerte a la selección dos veces, en lugar de centrarse en la elección. Parece que Meade ha aceptado ya la derrota esta semana estuvo con José Ramón Fernández en el programa de ESPN, Futbol Picante donde nada o poco aportó a la discusión política. También quedó clara la desesperación al interior de las campañas de Meade y Anaya y que de pronto el Bronco puede ser más sensato que todos los demás.
En cuanto al tema de bienestar en México que debe pasar por fuertes aliados externos, algo que López Obrador, nuestro Trump, se niega aceptar. El proteccionismo esta mal en todos los extranjeros, no en el caso de que el candidato López Obrador lo proponga. Pero el bienestar para Meade es más de lo mismo y para Anaya también.
Anaya y Meade se tiraron golpes que no lastimaron a nadie, pero evidenciaron a estos dos políticos corruptos y la corrupción que protege y promueve Andrés Manuel López Obrador a quien enmudece cínicamente cuando le demuestran que el monstruo que creó llamado Universidad de la Ciudad de México ha sido un verdadero fracaso en cuanto a número de egresados y un nido de sindicalistas que dañan el presupuesto de la Ciudad. Pero Anaya estuvo en dos ocasiones listo para noquear a López Obrador a quien la campana del tiempo interpretada por el nefasto Carlos Puig salvó.
Ese fue continuó siendo el problema del debate la actitud de ciertos moderadores, en este último resaltó la prepotencia y el protagonismo de Carlos Puig impidiendo a los candidatos hablar, lo e va en contra de lo que los ciudadanos queremos oir.  Carlos Puig es la pareja ideal para Yuriria Sierra para crear un cuarto debate entre moderadores en el que los candidatos los interrumpan impidiéndoles que escuchen su voz, mientras que Gabriela Warketin se dedique como prefecta de escuela a revisar que los celulares estén apagados y nadie los utilice. Aunque, en general tanto Warketin y en especial Leonardo Curzio hicieron un trabajo esplendido.
Resulta triste que hasta el Bronco tiene más idea de lo que sucede en el mudo de la educación que Andrés Manuel López Obrador que sigue siendo un político antiguo y corrupto. La solución de la educación a distancia y las nuevas tecnologías, va acorde con los tiempos, no así las ideas de López Obrador cuyo lenguaje y palabras como represión a los maestros suena anacrónico y más en un país donde los sindicatos de maestros pretenden secuestrar la educación y sobretodo el presupuesto federal asignado a este rubro. López Obrador habla de humillación al magisterio cuando son los vagos que están a las afueras de Bucareli los que han humillado a los niños, a los padres y a los ciudadanos durante décadas con la venía de gobiernos priístas, panistas y perredistas, del cual Andrés Manuel fue parte. López Obrador, una vez más, demostró ser un retrogrado, cuando se evalúa a un maestro y éste falla en la evaluación, la solución en el mejor de los casos suspendido y capacitado, en el peor despedido, el maestro necesita entender la responsabilidad de su trabajo
López Obrador sigue siendo el mismo ladino de siempre. Todo el planteamiento del candidato de Morena demostró su clara ignorancia en materia de la educación y la problemática que se vive en México, no me quedo claro que el señor conozca lo que es el término de educación a distancia. Lo contradictorio que es cuando pone como una de las justificaciones para acabar con la reforma educativa de Peña Nieto el haber sido impuesta por el FMI y la OCDE. Pero ese mismo argumento de los números de un organismo internacional le sirven para argumentar porque va dar un presupuesto mayor a la ciencia y tecnología, así de caótico es el pensamiento del tabasqueño.
Lo único que López Obrador debería contestar y dejar claro en su lucha contra la corrupción es la impunidad que le ha prometido a Peña Nieto, López Obrador es en ese sentido un cobarde y un traidor a quienes votarán por él. Así como lo moches con sus empresarios y constructora favorita y la relación de sus allegados con el escándalo de Oderbrecht. López Obrador tal vez no sea corrupto, nunca nadie le ha demostrado nada, pero de que le encanta de rodearse de corruptos es más que claro.
Nadie puede ser congruente diciendo que el problema radica en la corrupción, sin atacar a la corrupción hasta sus últimas consecuencias, algo que López Obrador se niega a hacer a diferencia de Ricardo Anaya.
A Meade nos lo han querido vender, y por momentos lo hemos comprado, como el mejor producto arropado por la marca más deleznable, la verdad es que como novias de rancho nos hemos dejado deslumbrar por lo términos domingueros del candidato. Lo cierto es que no puede decirse limpio de corrupción alguien cuya firma esta en los contratos de Oderbrecht y que fue parte clave en el desarrollo de la Estafa Maestra. Meade está manchado, manchadísimo y no sólo por el vitíligo, como dice patéticamente el candidato en su spot. Su idea de continuismo se encuentra apuntalada en la forma violenta que hasta los miembros de los rebeldes de Calderón han atacado a Anaya hasta con denuncias en la PGR. Meade se desplomó en este tercer debate por más que al día siguiente haya salido en todos los medios posibles para hablar de lo maravilloso que es. Yo creo que, incluso el PRI, al menos en su dirigencia nacional, lo han abandonado, ningún priísta de cepa quiere respaldar al Frankenstein de Peña, ni a un presidente que traicionó a su partido y a la militancia.
Anaya el furioso salió a arremeter contra todos, en parte lógico después de que todos han arremetido contra el él. A Ricardo Anaya le falta, también demostrar con argumentos y papeles que no es corrupto, que el PRI orquestó la campaña sobre todo en el caso del segundo video, somo lo hizo el año pasado con los videos en contra de López Obrador a quien ya no le tienen miedo porque ya pactaron. Pero a Anaya también debe demostrar que sabe de lo que esta hablando y no prometer tabletas para los estudiantes porque una vez más ese tipo de propuestas populistas son las que más se prestan a contratos de corrupción.
En el tercer debate el ganador curiosamente fue el perdedor del primer debate, Jaime Rodríguez El Bronco, quien sin dejar de decir barbaridades como el FBI (Facebook Bronco Investigations) fue el que más claro tiene el tema de la educación, del papel del maestro, de la figura de los padres y la integración que debe existir entre todos los actores en beneficio de los estudiantes. El Bronco es igual que Andrés Manuel, con la diferencia de que sin partido atrás llegó a gobernar una de las entidades más importantes del país y no dio cochupos ni a Televisa, ni a Multimedios que se han dedicado a atacarlo, intento meter a la cárcel al ex gobernador de Nuevo León Rodrigo Medina, pero los jueces priístas lo impidieron. Exagerado y a veces con propuestas que suenan y son irracionales López Obrador y los pejezombies lo atacan porque como dice mi hija: “Lo que te choca te checa”, pero El Bronco si ha luchado contra la corrupción.
Veinte horas después por fin la CFE, una empresa de clase mundial, restablece el servicio de energía eléctrica puedo ver el debate a toro pasado y prender la computadora.

lunes, 28 de mayo de 2018

El segundo debate presidencial.



En Tijuana se celebró el segundo debate presidencial formato de televisión, público acartonado, moderadora petulante y protagónica. Nadie ganó. Perdimos los ciudadanos.

Armando Enríquez Vázquez

En su primera intervención de la noche el candidato de Morena Andrés Manuel López Obrador advirtió a los espectadores que a lo largo del debate el iba a ser víctima del ataque de los otros tres candidatos y yo creo que fue por eso que el más demagogo de los candidatos a la presidencia de la república fue incapaz de presentar propuestas coherentes a la ciudadanía, lo que si quedó claro fue lenguaje de odio y rencor que manejó una vez más ante la incapacidad que tiene para estructurar respuestas inteligentes. Muy mal habla de un candidato presidencial que su única respuesta sea “Riqui Riquin Canallín”. Hace ya casi un año escribí de las similitudes del candidato del frente Juntos Haremos Historia con el presidente norteamericano Donald Trump y creo que en este segundo debate ha quedado demostrado que se puede ser un demagogo tanto en la derecha como el presidente estadounidense como en la ideología política que represente a López Obrador y que definitivamente no es la Izquierda.
Es increíble que Jaime Rodríguez “El Bronco” tenga propuestas más claras y pueda estructurar mejor una idea y un discurso que Andrés Manuel quien después de 18 años en campaña no sabe aún expresar sus ideas de manera coherente.
Tal vez López Obrador esperaba los ataques en contra de su estado de salud, de su médico y demás temas que han salido a relucir en los últimos días, lo cierto es que, si bien gran parte de estos ataques vinieron del candidato José Antonio Meade quien sigue siendo un lastre para los debates y para el proceso de las campañas, por más brillante que sea. López Obrador que preveía estos ataques debería haber sido mucho más asertivo en su defensa y no quedarse callado mascando ese rencor e intolerancia que le impiden hablar durante segundos. Por ejemplo, cuando Anaya lo cuestionó acerca de los estudios de su hijo en el extranjero o los nexos con Nestora que le reclamó Meade.
López Obrador parece que llegará a la presidencia del país, las encuestas así lo muestran, aunque el numero de indecisos es alto aún, pero hasta el momento a nadie nos queda claro cual es la verdadera propuesta que tiene para el país. Si quedó claro tras este segundo debate que todo hasta el calentamiento global se soluciona atacando a la corrupción, a la mafia del Poder, pero ante todo con la paz.
Algunas de las ideas de Anaya me parecen correctas, al igual que las de Meade y las de El Bronco. Me gusta la idea de buscar nuevos mercados, me gusta la idea de humanizar la frontera sur y trabajar en crear oportunidades de trabajo para los centroamericanos en estados como Chiapas y Oaxaca. La posición frente al trafico de armas provenientes de Estados Unidos y la corresponsabilidad en el tráfico de drogas que tiene el país vecino del norte.
No me gustó el complejo de Edipo confesado con fervientes palabras del Bronco, como no entiendo el problema de José Antonio Meade, que nada tiene ya que perder, de aceptar y señalar que Enrique Peña Nieto y Luis Videgaray son, con su error al recibir a Donald Trump, responsables del fracaso de la relación bilateral. En ese sentido López Obrador tiene razón la relación del Presidente de México debe darse a la par con el presidente de Estados Unidos y no con su yerno o los oficiales de menor rango a los que Peña Nieto ha recibido, mostrando su sumisión ante el magnate presidente. Eso sí creo que expuso bien Andrés Manuel su postura de no ser nosotros el filtro de la migración hacía Estados Unidos y el Bronco también tiene razón y fue muy claro hay piezas de gran importancia como las exportaciones texanas a las que si México les cierra la puerta se pueden utilizar para lograr acuerdos mejores. Baste recordar que fue la postura irracional del presidente de Corea del Norte la que hizo al presidente norteamericano sentarse a la mesa.
En Materia de salarios un punto que se ha debatido en la revisión del TLCAN, tres de los candidatos estuvieron de acuerdo en que había que subir los sueldos. Anaya y El Bronco dieron cifras de lo que podría ser un sueldo mínimo correcto en la actualidad mientras que López Obrador hablo de que en los ochenta el salario mínimo alcanzaba para comprar 50 kg de tortillas. Esta cifra parece un poco exagerada y verificado debería checarla porque equivale a 600 pesos diarios, igual a 30 dólares y creo que puede haber una exageración en la cifra.
El formato ágil y muy televisivo. El hecho que los candidatos se movieran a su voluntad por el set lo hizo dinámico, las sillas altas fueron una buena aportación en contra de los podios a los que nos habían acostumbrado. Para mi gusto sólo tuvo dos grandes fallas; la lectura por parte del público en el estudio de las preguntas que parecieron muy armadas a modo y Yuriria Sierra.
La inclusión como moderadora de un debate presidencial a una persona tan protagónica es un verdadero problema, ya en primer debate la actuación de Denisse Mearker me pareció un poco fuera de lugar, en el caso de este debate el contraste entre un hombre educado y culto como León Krauze con una mujer ignorante, protagónica y llena de odio de género como lo demostró lamentando una y otra vez la ausencia de Margarita Zavala, sólo pone el sobre la mesa la atención que el INE debe poner en la selección de moderadores.
 Me es difícil decir que alguien haya ganado este segundo debate, ninguno de los cuatro candidatos se mostró con fuerza, lo que si pienso es que hubo tres grandes perdedores Andrés Manuel López Obrador en su incapacidad de contestar a preguntas específicas y tener una fórmula para todo que parece ser una receta de alquimia o simplemente un mantra de sus creencias políticas y con eso yo no creo que le alcance para gobernar el país de manera que se necesita. Otro fue Meade que se movió entre las propuestas inteligentes y ataques a López Obrador, pero sin atreverse por segunda vez, a tocarle un cabello engominado a Peña Nieto. El tercer gran perdedor fuimos los mexicanos que tuvimos que soportar a Yuriria Sierra y a un público en el estudio acartonado y mal actuado.
Vamos por el tercero y si alguien es cercano a López Obrador, por favor díganle que muchos mexicanos estamos esperando que conteste en serio, debata en serio, rebata en serio y no como Francisco Labastida Ochoa hace 18 años se siente a chillar que lo atacan entre todos. Eso es lógico todos van contra el que va ganando ¿o no?

publicado en blureport.com.mx el 21 de mayo de 2018 

lunes, 30 de abril de 2018

Debate y muchas preguntas sin contestar.



Esta reflexión a toro muy pasado acerca del primer round en las complejas elecciones presidenciales del 2018.

Armando Enríquez Vázquez

Sucedió el primer round en lo que eufemísticamente se llaman debates y como muchos esperábamos todos se voltearon a darle al puntero en las encuestas. Incluso Denise Mearker que utiliza más tiempo en elaborar una pregunta que el tiempo asignado a las respuestas de los candidatos funcionó como una golpeadora del estado en contra de López Obrador y de Anaya, no así de Meade a quien casi pidió permiso para cuestionarlo. Creo que ese fue un grave error del INE y sólo Sergio Sarmiento se mostró imparcial a diferencia de sus compañeras moderadoras.
El asunto es que cuando alguien se convierte en la piñata de todos existen diferentes maneras de actuar, la elegida por Andrés Manuel López Obrador no me parece ni la más lógica y mucho menos la más digna. Con su cara de soberbia y la arrogancia con la que intenta perdonarnos a todos, al tiempo que sufre estoicamente un martirio que nada parece tener de político, aunque sí lo sea, asoma el pequeño dictador que preside su propia mafia del poder y de la que no piensa por lo visto hablar.
A pesar de ser el blanco de todos sus contrincantes López Obrador no fue el perdedor, como a los demás hubiera gustado. Salió golpeado y evadió no sólo respuestas sino la responsabilidad que ha tenido en muchas acciones con las que ha dividido a los mexicanos o con las que pretende engañar para gobernar, pero sin lugar a duda los dos grandes perdedores del debate, y por mucho, fueron Margarita Zavala y José Antonio Meade.
A la primera le hacen falta clases de oratoria, tener congruencia en su discurso, pero así como Claudia Scheinbaum mostró en el debate de candidatos de la CDMX que todo se lo debe a su patrón Andrés Manuel, al que no pudo evitar mencionar, Margarita Zavala no pudo deshacerse ni dejar de defender las políticas de Felipe Calderón y al final cuando intentó hablar de la independencia política de su agenda con la del ex presidente, únicamente dio tumbos en su discurso, la única cosa que acertó repetir fue su diferencia a partir de ser una persona diferente, sin entrar en política, ni ideología.
Meade, no sólo da pena ajena presentándose cada cinco minutos, sino que es muy triste verlo tratar de defender lo indefendible, sin que realmente parezca creer en lo que argumenta. Sus propuestas y su discurso bien estructurado y propositivo pierden interés por representar al peor partido de nuestro país.
El Bronco que todos sabemos obtuvo la candidatura gracias a la mafia del poder y tiene como objetivo golpear a López Obrador lo hizo de manera eficaz, contundente, logrando que el candidato de Morena se mantuviera serio y mudo, llegando a mostrar los colores de su partido en la cara como parte del enfado contenido de alguien a quien pocos al interior de su partido, por no decir nadie, cuestiona, ni contradice. Pero la clave del discurso del ex gobernador Neolonés se basa en algo más podrido y corrupto que la mafia del poder, algo que comprende a Andrés Manuel su silencio contenido y bromas fáciles y bobas con las que pretende contestar y lo vuelven cómplice del sistema; La partidocracia, que no es otra cosa que ese sistema con el que los políticos nos han obligado a dejar de creer en el gobierno, sus instituciones y lo más grave, en eso que nos quieren vender como democracia.
López Obrador no ha cambiado en 18 años, por mas que se ponga corbata y haya aprendido a simular comportarse, continúa siendo el mismo hombre altanero y ladino de siempre. Por ejemplo, cuando habló de la revocación de mandato, se olvida que lo mismo prometió a los chilangos en su momento y al final salió con la chapuza de una encuesta telefónica patito, efectuada por empresa patito, con preguntas patito y cuyos resultados obviamente eran a su favor. En ese sentido creó en lo que dijo Meade; no se puede ni se debe poner al presidente en funciones bajo una encuesta bienal.
Nadie ganó en el debate, ni Anaya con su sonrisa eterna que le confería un aire de ironizar lo que pasaba a su alrededor y después de un tiempo parecía la imagen de alguien bajo los efectos de un tipo de droga de la felicidad. Tal vez, Ricardo Anaya alcanzó un nirvana político al ver que ninguno de sus adversarios era más que él. Lo que no se dio cuenta es que el tampoco era más que ninguno de los otros; bueno que Meade y Margarita sí.
Y del Bronco, sólo puedo decir que su cinismo, el respeto por el matrimonio que lo ha llevado a casarse tres veces, o esa manera clara y tajante de acabar con los rateros, lo convierten en un personaje con mucho mayor carisma Meade o Zavala.
Pero más allá del folclor de cada uno de los cinco candidatos y de los conductores, quedaron a mi entender muchas preguntas sin respuesta en los tres principales candidatos.
López Obrador necesita aclarar ¿por qué se alió con Napoleón Gómez Urrutia, con Elba Esther? ¿por qué su partido tiene alianzas con un personaje tan negro en la historia de México como Manuel Bartlet? ¿por qué ha defendido históricamente a narcotraficantes y aliados de los mismos, como el ex delegado de Tláhuac? Tiene que contestar ¿por qué dará amnistía y perdón no sólo a criminales y a cuáles, si no a presidentes y ex presidentes tanto que dañaron al país? Pero también necesita aclarar ¿por qué si se dice juarista recalcitrante quiere convocar al Papa Francisco I para que lo aconseje a gobernar?
Meade debe aclarar sus nexos o en el peor de los casos si se hizo de la vista gorda en la Estafa Maestra o si alguien en la SHCP actuó sin conocimiento de él y bajo las órdenes de alguien más.
Anaya debe responder de manera clara y contundente si tiene contemplada una alianza con Meade, algo que se negó a contestar al Bronco y que sin duda le hará perder a muchos de sus votantes.
Quedaron en la mesa temas como la segunda vuelta electoral. Sólo Anaya y el Bronco dieron su posición al respecto. Necesitamos que nos saquen de la duda acerca de su idea de democracia porque la democracia no se ejerce sólo para grupos especiales, ni en desventaja y que aprendan que la demagogia acerca de las estrategias para los jóvenes no da respuesta a la problemática de la mayoría de los mexicanos que tenemos arriba de 25 años y somos el mayor grupo de la sociedad.
Todos los medios tradicionales y plataformas de internet se llenaron de “sesudos análisis del debate” que finalmente no dicen nada. Las redes se llenaron de cientos de memes dando el punto más importante de todos el de los ciudadanos y como percibimos a los candidatos.
En un mes tendremos el segundo round.

lunes, 19 de junio de 2017

¡Pauline Frederick a cuadro!



Una de las primeras mujeres en aparecer como reportera de televisión en Estados Unidos se limitó siempre a creer, que una noticia es una noticia y no tiene género.
Armando Enríquez Vázquez
Cuando la televisión abierta comenzó a llevar a cabo sus transmisiones jamás pensó en que una mujer pudiera hacer reportajes de tipo político y presentarlos a cuadro, sin embargo, ante la ausencia de reporteros hombres en una asamblea de la ONU, no le quedó otra a la cadena ABC, que designar a Pauline Frederick para que lo hiciera, este hecho sucedido en 1948 marcó un hito en la carrera de la periodista, el camino que la había llevado a ese momento ya la anunciaba como una de las periodistas más importantes de sus días.
Pauline Frederick demostró a los directores y dueños de los medios masivos de comunicación en Estados Unidos que una mujer sí puede tener credibilidad como reportera y periodista. Incluso en 1976 se convirtió en la primera mujer en ser moderadora de un debate presidencial en Estados Unidos. Y para todas las mujeres reporteras de televisión es sin duda una referencia en la lucha por romper con el techo de cristal de la información y la televisión.
Pauline Frederick nació en el pueblo de Gallitzin en Pensilvania, el 13 de febrero de 1908. Frederick comenzó su carrera como periodista mientras estaba estudiando la preparatoria y cubría algunas notas para medios locales del pueblo de Harrisburg, donde ella vivía.
Estudió en la American University de Washington, ciencias políticas y se graduó con una maestría en derecho internacional.
Cuando buscó trabajo como periodista, le fueron asignados temas que los editores de los medios consideraban para mujeres, los temas de relevancia eran sólo para reporteros hombres. Entre esas asignaturas existió una conferencia de mujeres centrada en cómo conseguir un marido. Frederick realizó su trabajo de la mejor manera y hasta fue felicitada por él, pero muchos años después confesó que no se había tratado de ningún tipo de noticia, y que una noticia era una noticia, sin importar el género del reportero que la cubre, y que en aquella ocasión no había habido ninguna noticia, de hecho, ella no había aprendido nada de esa conferencia de mujeres y que muy probablemente lo mismo había sucedido a las asistentes.
Los diplomáticos de Washington rechazaban ser entrevistados por Frederick, por lo que comenzó a entrevistar a las esposas de los diplomáticos, en 1939 la directora de programas para mujeres en NBC, la contrató para entrevistar a la esposa del presidente de Checoeslovaquia, en el momento en que aquella nación era invadida por los ejércitos Nazi. Más tarde Frederick se convirtió en reportera de la II Guerra Mundial, cubriendo en los juicios de Nuremberg. Viajó al norte de África en 1945 y fue la primera reportera extranjera en transmitir desde China en 1945, cuando las fuerzas de Mao retomaron la lucha para imponer el comunismo en el país del lejano oriente. En 1948 hizo la cobertura para televisión de las convenciones políticas de Estados Unidos. Durante los primeros años de su carrera ninguna de las grandes empresas de radiodifusión le ofreció un contrato de planta, a pesar de su trabajo los dueños y directivos seguían pensando en que las audiencias no creían en la credibilidad de una reportera. 
Finalmente, primero ABC y después NBC le ofrecieron un contrato. Frederick trabajó por veinte años como la corresponsal de NBC en la ONU, de 1953 a 1974. Comenzó a trabajar ese mismo año para la cadena de radiodifusión pública de Estados Unidos (NPR) como comentarista y analista internacional hasta 1980.
Pauline Frederick se casó en 1969 a la edad de 61 años, con el periodista Charles Robbins.
El 6 de octubre de 1976 Frederick se convirtió en la primera mujer en moderar un debate presidencial en Estados Unidos, entre el presidente Gerald Ford y su oponente Jimmy Carter. También, fue la primera mujer en ser electa presidente de la Asociación de Corresponsales de la ONU y recibió diferentes reconocimientos a lo largo de su vida incluyendo 23 Doctor Honoris Causa que le otorgaron diferentes universidades.
En una entrevista que le concedió a la escritora Judith Marlane, Frederick comentó: “Cuando un hombre envejece se le considera un interesante, mientras que una mujer cando envejece y comienza a lucir algunas arrugas se piensa que llegó al final”.

Murió el 9 de mayo de 1992 en Lake Forest, Illinois.

publicado en mamaejecutiva.net el 12 de junio de 2017
imagen:alchetron.com