lunes, 19 de junio de 2017

¡Pauline Frederick a cuadro!



Una de las primeras mujeres en aparecer como reportera de televisión en Estados Unidos se limitó siempre a creer, que una noticia es una noticia y no tiene género.
Armando Enríquez Vázquez
Cuando la televisión abierta comenzó a llevar a cabo sus transmisiones jamás pensó en que una mujer pudiera hacer reportajes de tipo político y presentarlos a cuadro, sin embargo, ante la ausencia de reporteros hombres en una asamblea de la ONU, no le quedó otra a la cadena ABC, que designar a Pauline Frederick para que lo hiciera, este hecho sucedido en 1948 marcó un hito en la carrera de la periodista, el camino que la había llevado a ese momento ya la anunciaba como una de las periodistas más importantes de sus días.
Pauline Frederick demostró a los directores y dueños de los medios masivos de comunicación en Estados Unidos que una mujer sí puede tener credibilidad como reportera y periodista. Incluso en 1976 se convirtió en la primera mujer en ser moderadora de un debate presidencial en Estados Unidos. Y para todas las mujeres reporteras de televisión es sin duda una referencia en la lucha por romper con el techo de cristal de la información y la televisión.
Pauline Frederick nació en el pueblo de Gallitzin en Pensilvania, el 13 de febrero de 1908. Frederick comenzó su carrera como periodista mientras estaba estudiando la preparatoria y cubría algunas notas para medios locales del pueblo de Harrisburg, donde ella vivía.
Estudió en la American University de Washington, ciencias políticas y se graduó con una maestría en derecho internacional.
Cuando buscó trabajo como periodista, le fueron asignados temas que los editores de los medios consideraban para mujeres, los temas de relevancia eran sólo para reporteros hombres. Entre esas asignaturas existió una conferencia de mujeres centrada en cómo conseguir un marido. Frederick realizó su trabajo de la mejor manera y hasta fue felicitada por él, pero muchos años después confesó que no se había tratado de ningún tipo de noticia, y que una noticia era una noticia, sin importar el género del reportero que la cubre, y que en aquella ocasión no había habido ninguna noticia, de hecho, ella no había aprendido nada de esa conferencia de mujeres y que muy probablemente lo mismo había sucedido a las asistentes.
Los diplomáticos de Washington rechazaban ser entrevistados por Frederick, por lo que comenzó a entrevistar a las esposas de los diplomáticos, en 1939 la directora de programas para mujeres en NBC, la contrató para entrevistar a la esposa del presidente de Checoeslovaquia, en el momento en que aquella nación era invadida por los ejércitos Nazi. Más tarde Frederick se convirtió en reportera de la II Guerra Mundial, cubriendo en los juicios de Nuremberg. Viajó al norte de África en 1945 y fue la primera reportera extranjera en transmitir desde China en 1945, cuando las fuerzas de Mao retomaron la lucha para imponer el comunismo en el país del lejano oriente. En 1948 hizo la cobertura para televisión de las convenciones políticas de Estados Unidos. Durante los primeros años de su carrera ninguna de las grandes empresas de radiodifusión le ofreció un contrato de planta, a pesar de su trabajo los dueños y directivos seguían pensando en que las audiencias no creían en la credibilidad de una reportera. 
Finalmente, primero ABC y después NBC le ofrecieron un contrato. Frederick trabajó por veinte años como la corresponsal de NBC en la ONU, de 1953 a 1974. Comenzó a trabajar ese mismo año para la cadena de radiodifusión pública de Estados Unidos (NPR) como comentarista y analista internacional hasta 1980.
Pauline Frederick se casó en 1969 a la edad de 61 años, con el periodista Charles Robbins.
El 6 de octubre de 1976 Frederick se convirtió en la primera mujer en moderar un debate presidencial en Estados Unidos, entre el presidente Gerald Ford y su oponente Jimmy Carter. También, fue la primera mujer en ser electa presidente de la Asociación de Corresponsales de la ONU y recibió diferentes reconocimientos a lo largo de su vida incluyendo 23 Doctor Honoris Causa que le otorgaron diferentes universidades.
En una entrevista que le concedió a la escritora Judith Marlane, Frederick comentó: “Cuando un hombre envejece se le considera un interesante, mientras que una mujer cando envejece y comienza a lucir algunas arrugas se piensa que llegó al final”.

Murió el 9 de mayo de 1992 en Lake Forest, Illinois.

publicado en mamaejecutiva.net el 12 de junio de 2017
imagen:alchetron.com