martes, 17 de diciembre de 2013

María Hernández Zarco, periodista e impresora.




Nacida en el siglo XIX, nieta de dos grandes intelectuales María Hernández Zarco fue no sólo la valiente impresora encargada de imprimir el discurso de Belisario Domínguez.
Armando Enríquez Vázquez

 El 8 de agosto de 1889 en el Puerto de Veracruz, nació María Hernández Zarco, nieta del historiador Juan Hernández Dávalos, quién publicó entre 1877 y 1888 la Colección de documentos para la historia de la guerra de Independencia de México de 1808 a 1821 en seis volúmenes y del famosos escritor y periodista Francisco Zarco, la mayor de una de cinco hermanos.
Como suele suceder con la biografía de las ilustres mujeres de nuestra historia los datos se encuentran por aquí y por allá siendo muchas veces contradictorios. En una entrevista que le hizo la escritora Aura Rostand en 1940, María Hernández declaró haber quedado huérfana a la edad de trece años, en 1906. Esto querría decir que María Hernández Zarco habría nacido en 1893, cuatro años después de lo que consignan diferentes biografías. Lo cierto es que a esa edad y gracias a gracias a las monjas del Hospicio de Huérfanas que se ubicaba en Avenida Juárez y la calle de Balderas, María aprendió el oficio de cajista de imprenta, esto es, María era una de las personas encargadas en componer las placas con el texto de los libros, panfletos o periódicos, a partir de letras generalmente hechas de plomo. María, a esa edad, comenzó a trabajar para ayudar a mantener su casa.
En los días de la nefanda Decena Trágica, en febrero de 1913, María trabajaba en una imprenta propiedad de un partidario del sobrino de Porfirio Díaz;  Félix Díaz. El nombre del dueño de la imprenta era Don Adolfo Montes de Oca, partidario del General Díaz, a pesar de ello, Montes de Oca tenía simpatía por el Senador Belisario Domínguez, por ser ambos de origen chiapaneco. Belisario Domínguez pidió a Montes de Oca en varias ocasiones copias impresas de sus discursos en contra de Victoriano Huerta, cosa a la que se negó categóricamente el impresor, sin embargo María Hernández que era maderista le hizo el favor al político sin que lo supiera el dueño de la imprenta.
- Si me han descubierto. No sólo a mí me matan, sino que aniquilan a todos los míos.- Confesó María a Rostand en la entrevista.
Tras la publicación del discurso y del asesinato del Senador; María con ayuda de su familia salió rumbo a Veracruz donde permaneció oculta. Fue miembro de los batallones rojos de la Casa del Obrero Mundial y apoyó a Carranza y al ejército constitucionalista. Trabajó en los Talleres Gráficos de la Nación y en la Secretaria de Educación Pública, desempeñando el oficio que tanto le gustaba.
En 1940 cuando la entrevisto Rostand declaró que nada le gustaría más que tener su propia imprenta para publicar libros patrióticos. En 1947 se jubiló.
En 1963 el Senado de la república le concedió la Medalla Belisario Domínguez. En su discurso María Hernández Zarco puntualizó:
…Malo hubiera sido que presentándoseme la oportunidad de servir a la patria, no hubiera contribuido con mi granito de arena, cuando México estaba atravesando por tan triste situación, en aquellos días de tragedia, de luto y de indignidades del usurpador Victoriano Huerta.
Hago notar que estoy orgullosa de pertenecer al gremio de las artes gráficas, porque este gremio, Ha actuado en revolución política y social mexicana, con verdadero afán y entusiasmo…
María Hernández Zarco, parece haber desaparecido en la pobreza que hundió a muchas otras mujeres protagonistas del México de la Revolución y en el machismo oficial que ha dibujado la revolución triunfante como un cuadro de los generales sonorenses.
Así como la fecha de su nacimiento parece incierta, lo es también el de su muerte habiendo quienes la sitúan en 1964, otros en 1967.

publicado en thepink point.com.mx el 13 de diciembre de 2013.
imagen: inerm.gob.mx