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jueves, 11 de marzo de 2021

La vacuna queretana y la impasibilidad gubernamental.



La vacuna queretana y la impasibilidad gubernamental.

El oscurantismo promovido desde Palacio Nacional, CONACYT y la subsecretaria de salud, así como el desprecio de los gobiernos locales quieren minimizar los logros científicos de México.

Armando Enríquez Vázquez

Supongamos que México tuviera la capacidad de desarrollar una vacuna anti COVID. Supongamos que, en lugar de escuchar los lamentos de melodrama de López Obrador, México pudiera donar vacunas a países con una peor economía que la nuestra. Supongamos que, en lugar de un emulo de dictador nacido en el PRI, México tuviera un estadista, o un político mediano, consciente de no saber de todo, pero dispuesto a promover a los mexicanos y cantar sus triunfos.

Sabemos que desde el inició de la pandemia la UNAM, el Politécnico Nacional y el ITESM alianza con una empresa alemán, entre otras universidades han iniciado investigaciones para desarrollar vacunas que puedan producirse en el país y atender la demanda de un país que no tiene el poder económico para negociar contra las exigencias de las grandes farmacéuticas. Sabemos que el esfuerzo coordinado desde la UNAM necesita, de acuerdo con la nota del diario El Financiero del 11 de marzo de este año (1), 200 mdp para implementar la fase 3 de su desarrollo, que el gobierno federal no le proporcionará porque está muy ocupado tirando el dinero en sus siervos de la nación y otros proyectos electoreros. Lo que no es tan conocido es el desarrollo que la Universidad Autónoma de Querétaro tiene también de una vacuna contra la COVID.

La Universidad Autónoma de Querétaro ha desarrollado la vacuna anti COVID a la que se ha llamado QUIVAX17.4 que necesita entrar en la fase preclínica, pero no tiene apoyos de ningún tipo y la Universidad ha decidido realizar una jornada para recolectar los veinte millones de pesos necesarios para poder realizar el siguiente paso en el desarrollo de la vacuna contra la COVID. A diferencia de la UNAM que tiene una vitrina nacional y esperemos que consiga pronto los apoyos para entrar en su siguiente fase de experimentación, la UAQ está condenada a tocar dos puertas en las que no les responden, la del gobierno local y la del federal, para logra los recursos para continuar las pruebas de su vacuna. El evento diseñado por la UAQ para reunir fondos ha sido llamado Vacunatón y por medio de redes sociales y de posters se promociona en la capital del estado y el país, lo que desde mi punto de vista es una vergüenza para las instancias locales y federales.

Hoy tenemos que pensar que más allá de los planes mezquinos y los negocios de los políticos por mantener a México como un país dependiente y sin desarrollo científico y tecnológico, somos los ciudadanos los que debemos exigir un mejor México, es cierto la justicia social es importante, pero no es lo único y a lo largo de décadas se ha desarrollado también una población perteneciente a las clases medias que han cursado carreras científicas y técnicas, que merecen reconocimiento y apoyo a sus investigaciones. Desarrollar una vacuna implica mucho más que el sesudo nombre de Patria que el presidente y su inservible directora de CONACYT concibieron para la vacuna mexicana, ¡Claro, cuando la haya!

La ignorancia del presidente, el servilismo de sus servidores públicos y los negocios de todos estos traidores a la patria que prefieren ver hacía el extranjero, traer médicos cubanos para adoctrinar y utilizar a los mexicanos como conejillos de indias, aceptar vacunas sin razonamiento alguno como las rusas, mientras al mismo tiempo se olvida y menosprecia a los científicos mexicanos.

López Obrador que se ha quejado frente a la ONU por la inequidad en el reparto de las vacunas contra la COVID, debería de aclarar ante los mismos organismos internacionales que él y su gobierno no creen en la ciencia, mexicana al menos, y que su gobierno no ha hecho nada por apoyar el desarrollo de una vacuna mexicana en la que se trabaja en el seno de diferentes universidades públicas del país, la cual podría repartir en naciones con menos dinero.  

En su propaganda electorera Morena clama algo imposible; donar la mitad de su dinero para compra de vacunas y es que es imposible por un lado nadie puede comprar vacunas de no ser el gobierno federal y la segunda porque han donado tantas veces la mitad de su dinero a lo largo de su existencia que si queda algo comprara una vacuna.

Lo realmente importante en ambos casos es la falta de acción del gobierno federal, pero esto no disculpa a los gobiernos locales, en especial al gobierno del estado de Querétaro, por esa misma falta de apoyo y de visión, por su nulo apoyo a los científicos de la región. Qué Querétaro lograra una vacuna anti Covid repercutiría en la imagen del estado y del partido en poder que en este caso es el PAN. Pero no las visiones de enanos de los políticos no lo permiten. Ni que decir de las farmacéuticas nacionales mezquinas, mediocres y oportunistas en la mayoría de los casos, pues quieren vivir de fórmulas que ya son del dominio público antes que invertir en investigación trascendente. Y sin ninguno de los visibles inversionistas para el desarrollo de investigación.  

La inversión en ciencia tiene que ser entendida en el más pragmático y económico de los sentidos como generadoras de patentes y de ingreso de divisas, no por nada el país que más patentes genera en la actualidad es China, la economía más importante del mundo. Es hora que pidamos a los legisladores que piensen en México y no en las elecciones. No es culpa nada más de Morena, el menosprecio por la ciencia en México es ancestral, pero el partido en el poder lejos de remediarlo ha agudizado el desprecio por la ciencia y la comunidad científica. Algo que queda muy claro con la falta de apoyos a los investigadores en tiempos de pandemia.

Te invito a que investigues sobre el Vacunatón y si puedes ayudar hazlo, si no por favor darlo a conocer entre tus contactos.

 

(1)      https://www.elfinanciero.com.mx/nacional/para-vacuna-unam-hacen-falta-recursos-y-decision-de-estado 

fotografía de mi autoría 

lunes, 8 de julio de 2019

La ciencia necesita dinero, aunque le pese a la 4T



La directora de CONACYT parece ignorar que la ecuación más importante en la investigación científica sana de un país requiere de academia, gobierno e iniciativa privada.


Armando Enríquez Vázquez

Está muy bien que el presidente piense que nadie debe ganar sueldos onerosos, que nadie gane más que él es algo muy cuestionable. Lo que resulta inaceptable es que una mujer que hasta ahora sólo ha mostrado una mentalidad conformista y ridícula, más preocupada por comer bien que por administrar su despacho de manera óptima, como es la directora de CONACYT, Elena Álvarez-Buylla pretenda que ni siquiera la IP invierta en los centros de investigación del Estado Mexicano pretextando que esto impacta de manera positiva en los sueldos de los investigadores y según su pequeño cerebro; esto hace que los investigadores tengan un doble salario.
La directora de CONACYT parece ignorar que la ecuación más importante en la investigación científica sana de un país requiere de academia, gobierno e iniciativa privada, de otra manera la iniciativa privada que de todas maneras necesita investigación, desarrollará las investigaciones que le interesan como empresa y los beneficios que conlleva una investigación conjunta se perderán para las empresas públicas, pues las empresas privadas se quedaran con todas las ganancias económicas, pero más importantes de conocimiento, resultado de sus investigaciones. En el caso de las empresas transnacionales esa investigación se desarrollará en países que apoyen y fomenten esta actividad ganando de esta manera tanto económica, como en desarrollo científico y a las que las palabras de la mediocre funcionaria tienen sin cuidado.
Ese know how que queda en las instituciones públicas y ayuda a desarrollar otras investigaciones que impactan en políticas públicas, en patentes que se manifiestan económicamente en las arcas del gobierno, en el desarrollo de nuevos investigadores, en un diálogo científico nacional e internacional que retroalimente a investigadores y científicos, se perderá si la idea de la supuesta científica se materializa.
En el caso más inmediato, si el gobierno del presidente López Obrador no está interesado en fomentar la ciencia y la investigación, la participación de la iniciativa privada puede ayudar a conservar empleos, algo que a nivel nacional tampoco parece interesar al presidente, y mantener los centros de CONACYT a lo largo y ancho del país, algo que no le interesa conservar ni a él, y mucho menos a la funcionaria gourmet.
Sí el presidente ha pedido a diferentes empresarios el apoyarlo en el desarrollo de la infraestructura necesaria en el país y a otros simplemente les otorga contratos sin licitación alguna, porque no habría de pedir ese mismo tipo de inversión y de ayuda para la investigación científica y el desarrollo de nuevos productos y patentes. Si a pesar de que construir un camino no tiene ninguna ciencia para López Obrador y aun así acaba de agradecer al empresario Carlos Slim por ayudarlo a construir caminos en Oaxaca. ¿Por qué no habría de pedir ese mismo tipo de inversión y de ayuda para la investigación científica y el desarrollo de nuevos productos y patentes? La ciencia que no es cualquier cosa, como debería saber la funcionaria que dirige el CONACYT, requiere de inversión, y ella que es científica debería hablar con el presidente para qué si él lo desconoce, ella pueda hacerlo ver la realidad. Tristemente el servilismo y el buen comer le gana a esta señora.
A diferencia de la inversión en un camino rural o de una carretera, la inversión en investigación científica representa una verdadera derrama económica para el Estado por diferentes lados. Está demostrado que menos patentes es igual a mayor pobreza, la dependencia tecnológica y científica aumenta. Países como Estados Unidos, China, son líderes en la obtención de patentes y su economía es fuerte.  
El peor enemigo de la ciencia en México no vive en Palacio Nacional, si no que sienta en la oficina de la dirección de CONACYT.

imagen: DeathToStock.com

lunes, 24 de junio de 2019

Investigación clínica en un país sin ciencia.



La investigación clínica es importante por el desarrollo de nuevos fármacos, la derrama económica y sobre todo por la posibilidad de mejorar la salud de los voluntarios que prueban de estos nuevos productos.

Armando Enríquez Vázquez

A pesar de la posición retrograda del gobierno de la República en materia de ciencia e investigación, los científicos en México y las asociaciones científicas intentan mantener su actividad de manera normal.
La investigación clínica es la responsable de llevar a cabo el último paso en el desarrollo de nuevas medicinas que ataquen las diferentes enfermedades que acosan a los seres humanos. El desarrollo que inicia en los laboratorios y en los pizarrones donde se conceptualizan las combinaciones químicas que habrán de llevarse como un compuesto real y con el que se experimentará en animales en un principio y finalmente a las pruebas de control y efectividad de estas drogas en pacientes con los padecimientos para los que han sido diseñadas, lleva años y hay que decirlo no siempre este esfuerzo resulta en un éxito. Pero existe una necesidad real por llevar a cabo este tipo de investigación.
La investigación clínica en el caso de México es importante no sólo por el desarrollo de nuevos fármacos, o la derrama económica que este tipo de actividad representa, que se manifiesta diferentes ámbitos como sueldos y empleos, el impacto directo sobre compra de medicamentos de vanguardia para cierto tipo de pacientes, el desarrollo de patentes, pero ante todo por la posibilidad de mejorar la salud de los sujetos voluntarios para la prueba de estos nuevos productos.
Para un correcto desarrollo de la investigación clínica se requiere la participación de universidades y académicos, de la industria farmacéutica y del gobierno para crear una cadena virtuosa en el proceso. La academia es de donde surge el conocimiento y la investigación, la iniciativa privada la financia en busca de hacer negocio y finalmente el gobierno regula y supervisa que no existan abusos de las empresas privadas en la aplicación de sus pruebas, como tampoco se violen los protocolos, normas y leyes del país, ni las reglas internacionales de los comités de bioética, así como apuntar las investigaciones que interesan a un gobierno por las enfermedades que presentan en mayor número los pobladores y no la de la agenda de la iniciativa privada.
Hace apenas dos años y bajo otra manera de ver el desarrollo económico y científico del país se veía un futuro promisorio en la investigación clínica en nuestro país. Hoy esa visión ha cambiado de manera radical.
En ese sentido la Asociación de Profesionales de la Investigación Clínica A.C. (APEIC) que realizó su V Congreso Nacional de Investigación Clínica, sufrió el desprecio de las autoridades tanto de la Comisión Nacional de Bioética, que dirige el Dr. Manuel H. Ruiz de Chávez, en su lugar participó la Maestra Areli Cerón Sánchez que es la directora de Comités de Bioética. Lo más preocupante fue la ausencia total de la COFEPRIS, Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios, cuya presencia en este tipo de congresos debería ser prioritaria para su titular el José Alonso Baeza Novelo, dado que el asunto principal de la investigación clínica como ya quedo establecido es la creación de nuevos medicamentos que impacten en la salud de los pacientes y por extensión en políticas públicas que se pueden implementar en el tan deteriorado Sistema Nacional de Salud.
Los números manejados por los conferencistas de este congreso sobre lo que representa la investigación clínica en nuestro país en comparación con lo que se hace a nivel mundial son realmente patéticos. Únicamente el 1% de la investigación clínica a nivel mundial se realiza en nuestro país, por lo que se necesita la participación del gobierno en el sentido señalado arriba para promover un incremento en la investigación de este tipo en el país.
De nada o poco sirven los esfuerzos de organizaciones como la APEIC, si el gobierno de la 4 T decide darles la espalda, sobre todo porque al tener participantes de otros países que pueden inferir en la inversión en nuestro país, la ausencia de las autoridades correspondientes causa desconfianza y puede desalentar la llegada de capitales.
El presidente de la APEIC, el doctor José Luis Viramontes en su exposición afirmó que en México hay cosas por hacer para poder implementar una política pública importante en materia de investigación clínica que permita al país salir del lugar 27 que ocupa en la actualidad en materia de esta actividad científica y atraer inversión de la manera que Corea del Sur lo logró en menos de una década.
De hecho, una de las cifras que más me llamó la atención fue que en los últimos 40 años el porcentaje de pacientes en los que se llevan a cabo pruebas con nuevos fármacos en nuestro país no ha cambiado a pesar del aumento de la población.
 Este tipo de investigación que involucra seres humanos y nuevas medicinas, sin duda es polémico e implica cuestiones relacionadas con los derechos humanos y los derechos de los pacientes, sin importar que hayan firmado cualquier acuerdo con las empresas que aplican la investigación, así como una fuerte regulación por la conocida voracidad y en muchas ocasiones falta de escrúpulos de los empresas farmacéuticas, no resultó extraño escuchar hablar con descaro a un norteamericano llamado Mathew Moyer, ponente, acerca de lo importante que ha sido aprovechar la falta de legislación en la materia en África. Esa es una razón más de porque deben estar presentes las autoridades nacionales.
Pero otro de los ponentes Stephen Sostein, habló de la importancia de profesionalizar a los investigadores clínicos, crear carreras e incluir la materia en el perfil de las carreras relacionadas, así como centros interdisciplinarios para enseñar la materia a los diferentes involucrados en la investigación clínica y no únicamente a médicos, enfermeras y otros profesionales de la salud.
Este tipo de eventos son importantes en un país que necesita salir de su retraso en materia de investigación y desarrollo científico. Es más importante que las autoridades apoyen a lograr estas metas con fondos y presupuesto que simplemente ignoren la existencia de los esfuerzos de una comunidad mexicana inmersa en la materia, de igual manera, es obligación del gobierno supervisar y hacer que las leyes y regulaciones se cumplan por la importancia que en materia de bioética y derechos humanos una investigación como la clínica implica y no sólo con la soberbia de la 4 T darles la espalda a los esfuerzos de los grupos privados.

publicado en blureport.com.mx el 16 de junio de 2019

lunes, 10 de junio de 2019

Bacteriófagos.




Ante la tragedia sucedida en el hospital regional de alta especialidad Juan Graham Casasús en Villahermosa hay que mirar en soluciones no tradicionales.

Armando Enríquez Vázquez

El hallazgo de una superbacteria en un hospital del sistema de salud nacional, que ha causado la muerte de tres pacientes y puesto en riesgo la vida de al menos otros tres, eso es lo que la autoridad reconoce, debe haber prendido las alarmas en el sector salud del gobierno del país.
La bacteria llamada Acinetobacter baumanii es un organismo común en hospitales; en lugares como sistemas de aire acondicionado, catéteres, líquido de diálisis peritoneal, en instrumentos médicos, además de estar presente en la piel de un ser humano sano y puede llegar a presentarse en boca, faringe e intestino, lo que le permite aparecer estos brotes de enfermedades que se dan en los hospitales, cabe mencionar que la baumanii es la especie de Acinetobacter que más resistencia presenta a los antibióticos (1) y puede volverse esa pesadilla que desde hace años se documenta en la literatura científica, y que sin duda es un gran tema para la ciencia ficción; las superbacterias, las epidemias, la ineficacia total de los antibióticos y el cierre de hospitales por los peligros inherentes de las superbacterias que pueden llegar a habitarlos.
A lo largo de los años he escrito acerca de bacterias y virus capaces de alimentarse de otras bacterias y que han sido utilizadas a lo largo de la historia reciente y no tan reciente de la medicina. En las últimas décadas de los estados comunistas de Europa del Este, incluso se hicieron pruebas en Rumania con bacterias que vivían en las cloacas de Bucarest con buenos resultados o al menos eso recuerdo de un documental de los ochenta. Estas terapias tienden a ser minimizadas por los grandes laboratorios que marcan la agenda de la salud en el mundo en su obsesión por crear y desarrollar medicamentos caros y que a la larga se volverán de nuevo ineficaces contra las bacterias. El tema de los bacteriófagos no ha sido puesto en la mesa por los doctores del hospital de Tabasco, ni por los médicos del sistema nacional de salud. Simplemente todo mundo se ha limitado a declaraciones políticas que resultan inocuas en la realidad.
 En un interesante artículo de Miguel Ángel Cevallos publicado por la revista de divulgación científica de la UNAM ¿Cómo ves? y cuyo link encontrarás al final de este texto (2), se especifica que los bacteriófagos son los organismos más abundantes en nuestro planeta. La especificidad de los virus bacteriófagos en cuanto a la bacteria especifica a la que atacan hacen posible que se pueda dirigir su acción en contra de ciertas enfermedades como la disentería o el cólera. Así como los tres diferentes tipos de estos virus que se alimentan de bacterias y cual de ellos es el que realmente funciona para combatir enfermedades causadas por las bacterias y con las características de que estos virus son inocuos para los seres humanos.
De acuerdo con un articulo aparecido en la revista nature el 8 de mayo de 2019 (3) un artículo en el que se revela que gracias a un bacteriófago genéticamente modificado salvó la vida de una joven de 15 años que padecía una infección Mycobacterium abscessus, bacteria similar y de la misma familia de la que produce la tuberculosis, en este caso la bacteria había desarrollado resistencia a los antibióticos y la única solución a la mano era un “coctel” compuesto por tres diferentes bacteriófagos alterados genéticamente que salvaron la vida de la joven.
En la última semana ha surgido otro motivo de preocupación en México en cuanto a enfermedades que tienen como origen a las bacterias y es el caso del paciente con sarampión que apareció en Quintana Roo a principios de junio, aunque se aclaró que la mujer de origen inglés ingresó al país con la enfermedad, eso no evitó que el sistema de salud quintanarroense, de acuerdo con el Sol de México, pusiera en observación a 369 personas que tuvieron contacto con la turista enferma. A principios de año un caso similar se detectó en Nuevo León. Lo importante es que en caso de que surgiera un brote de sarampión, no existe en el país la infraestructura para enfrentarlo. ¿Existe algún bacteriófago capaz de ayudar en el tratamiento de la enfermedad que parecer estar de regreso? Por eso importantísimo que la investigación científica en México sea prioridad de las autoridades federales.
De acuerdo con una nota del país (4) 30,000 personas mueren al año por enfermedades relacionadas con bacterias resistentes a los antibióticos y Europa comienza a voltear a los bacteriófagos antes que las superbacterias se conviertan en un verdadero problema de salud pública
En México se estudia a los virus desde diferentes instituciones, existe una Sociedad Mexicana de Virología, con materiales de divulgación en Internet de los que todos deberíamos estar conscientes, aunque el número de virólogos en el país es muy pequeño para los 120 millones de mexicanos que somos. Estas instituciones están relacionadas con CONACYT, ese mal chiste que la 4T ha convertido en un triste organismo donde se come muy bien y se investiga poco, se patrocina poco la ciencia y la investigación.
Sociedad Mexicana de Virología y su red de divulgación que se puede consultar en: https://redvirologia.org/

                                                              (2)      Artículo revista ¿Cómo ves? de la UNAM:





jueves, 14 de junio de 2018

La tercera réplica, o debate; “Lo que te choca te checa.”




El tercer debate resultó por mucho el mejor de los tres a pesar de lo inflexible de los moderadores y el ganador fue inesperado.
Armando Enríquez Vázquez

Mientras los candidatos hablan acerca de la tecnología, en la esquina cercana a mi casa una enorme cuadrilla de la Comisión Federal de Electricidad lleva más de dos horas tratando de arreglar una falla que tiene a más de tres manzanas sin corriente eléctrica. No puedo verles las caras y sólo espero que la pila del celular aguante para escuchar el debate completo.
El debate sólo demostró la ignorancia de Andrés Manuel en temas de ciencia, tecnología y modernidad, de suma importancia cuando el mundo vive una nueva revolución industrial y él en su arrogancia se limita a creer que él puede significar una revolución para México. Y me demuestra su incapacidad para escuchar o aceptar que hay temas en los que no ha pensado aun cuando responde que a los municipios con riesgos de desastres naturales lo que les va es plantar árboles frutales y maderables que seguramente ayudan en momentos de huracanes y terremotos. Triste también el caso de Meade quien está pensando ya en el Mundial e insistió de manera poco inteligente desearle suerte a la selección dos veces, en lugar de centrarse en la elección. Parece que Meade ha aceptado ya la derrota esta semana estuvo con José Ramón Fernández en el programa de ESPN, Futbol Picante donde nada o poco aportó a la discusión política. También quedó clara la desesperación al interior de las campañas de Meade y Anaya y que de pronto el Bronco puede ser más sensato que todos los demás.
En cuanto al tema de bienestar en México que debe pasar por fuertes aliados externos, algo que López Obrador, nuestro Trump, se niega aceptar. El proteccionismo esta mal en todos los extranjeros, no en el caso de que el candidato López Obrador lo proponga. Pero el bienestar para Meade es más de lo mismo y para Anaya también.
Anaya y Meade se tiraron golpes que no lastimaron a nadie, pero evidenciaron a estos dos políticos corruptos y la corrupción que protege y promueve Andrés Manuel López Obrador a quien enmudece cínicamente cuando le demuestran que el monstruo que creó llamado Universidad de la Ciudad de México ha sido un verdadero fracaso en cuanto a número de egresados y un nido de sindicalistas que dañan el presupuesto de la Ciudad. Pero Anaya estuvo en dos ocasiones listo para noquear a López Obrador a quien la campana del tiempo interpretada por el nefasto Carlos Puig salvó.
Ese fue continuó siendo el problema del debate la actitud de ciertos moderadores, en este último resaltó la prepotencia y el protagonismo de Carlos Puig impidiendo a los candidatos hablar, lo e va en contra de lo que los ciudadanos queremos oir.  Carlos Puig es la pareja ideal para Yuriria Sierra para crear un cuarto debate entre moderadores en el que los candidatos los interrumpan impidiéndoles que escuchen su voz, mientras que Gabriela Warketin se dedique como prefecta de escuela a revisar que los celulares estén apagados y nadie los utilice. Aunque, en general tanto Warketin y en especial Leonardo Curzio hicieron un trabajo esplendido.
Resulta triste que hasta el Bronco tiene más idea de lo que sucede en el mudo de la educación que Andrés Manuel López Obrador que sigue siendo un político antiguo y corrupto. La solución de la educación a distancia y las nuevas tecnologías, va acorde con los tiempos, no así las ideas de López Obrador cuyo lenguaje y palabras como represión a los maestros suena anacrónico y más en un país donde los sindicatos de maestros pretenden secuestrar la educación y sobretodo el presupuesto federal asignado a este rubro. López Obrador habla de humillación al magisterio cuando son los vagos que están a las afueras de Bucareli los que han humillado a los niños, a los padres y a los ciudadanos durante décadas con la venía de gobiernos priístas, panistas y perredistas, del cual Andrés Manuel fue parte. López Obrador, una vez más, demostró ser un retrogrado, cuando se evalúa a un maestro y éste falla en la evaluación, la solución en el mejor de los casos suspendido y capacitado, en el peor despedido, el maestro necesita entender la responsabilidad de su trabajo
López Obrador sigue siendo el mismo ladino de siempre. Todo el planteamiento del candidato de Morena demostró su clara ignorancia en materia de la educación y la problemática que se vive en México, no me quedo claro que el señor conozca lo que es el término de educación a distancia. Lo contradictorio que es cuando pone como una de las justificaciones para acabar con la reforma educativa de Peña Nieto el haber sido impuesta por el FMI y la OCDE. Pero ese mismo argumento de los números de un organismo internacional le sirven para argumentar porque va dar un presupuesto mayor a la ciencia y tecnología, así de caótico es el pensamiento del tabasqueño.
Lo único que López Obrador debería contestar y dejar claro en su lucha contra la corrupción es la impunidad que le ha prometido a Peña Nieto, López Obrador es en ese sentido un cobarde y un traidor a quienes votarán por él. Así como lo moches con sus empresarios y constructora favorita y la relación de sus allegados con el escándalo de Oderbrecht. López Obrador tal vez no sea corrupto, nunca nadie le ha demostrado nada, pero de que le encanta de rodearse de corruptos es más que claro.
Nadie puede ser congruente diciendo que el problema radica en la corrupción, sin atacar a la corrupción hasta sus últimas consecuencias, algo que López Obrador se niega a hacer a diferencia de Ricardo Anaya.
A Meade nos lo han querido vender, y por momentos lo hemos comprado, como el mejor producto arropado por la marca más deleznable, la verdad es que como novias de rancho nos hemos dejado deslumbrar por lo términos domingueros del candidato. Lo cierto es que no puede decirse limpio de corrupción alguien cuya firma esta en los contratos de Oderbrecht y que fue parte clave en el desarrollo de la Estafa Maestra. Meade está manchado, manchadísimo y no sólo por el vitíligo, como dice patéticamente el candidato en su spot. Su idea de continuismo se encuentra apuntalada en la forma violenta que hasta los miembros de los rebeldes de Calderón han atacado a Anaya hasta con denuncias en la PGR. Meade se desplomó en este tercer debate por más que al día siguiente haya salido en todos los medios posibles para hablar de lo maravilloso que es. Yo creo que, incluso el PRI, al menos en su dirigencia nacional, lo han abandonado, ningún priísta de cepa quiere respaldar al Frankenstein de Peña, ni a un presidente que traicionó a su partido y a la militancia.
Anaya el furioso salió a arremeter contra todos, en parte lógico después de que todos han arremetido contra el él. A Ricardo Anaya le falta, también demostrar con argumentos y papeles que no es corrupto, que el PRI orquestó la campaña sobre todo en el caso del segundo video, somo lo hizo el año pasado con los videos en contra de López Obrador a quien ya no le tienen miedo porque ya pactaron. Pero a Anaya también debe demostrar que sabe de lo que esta hablando y no prometer tabletas para los estudiantes porque una vez más ese tipo de propuestas populistas son las que más se prestan a contratos de corrupción.
En el tercer debate el ganador curiosamente fue el perdedor del primer debate, Jaime Rodríguez El Bronco, quien sin dejar de decir barbaridades como el FBI (Facebook Bronco Investigations) fue el que más claro tiene el tema de la educación, del papel del maestro, de la figura de los padres y la integración que debe existir entre todos los actores en beneficio de los estudiantes. El Bronco es igual que Andrés Manuel, con la diferencia de que sin partido atrás llegó a gobernar una de las entidades más importantes del país y no dio cochupos ni a Televisa, ni a Multimedios que se han dedicado a atacarlo, intento meter a la cárcel al ex gobernador de Nuevo León Rodrigo Medina, pero los jueces priístas lo impidieron. Exagerado y a veces con propuestas que suenan y son irracionales López Obrador y los pejezombies lo atacan porque como dice mi hija: “Lo que te choca te checa”, pero El Bronco si ha luchado contra la corrupción.
Veinte horas después por fin la CFE, una empresa de clase mundial, restablece el servicio de energía eléctrica puedo ver el debate a toro pasado y prender la computadora.

domingo, 14 de mayo de 2017

De ciencia, que tanta falta nos hace.



Así como el sistema educativo mexicano está diseñado para alejar a los estudiantes de los libros; de la lectura. Sucede lo mismo para quitarles cualquier idea de dedicarse a la ciencia.

Armando Enríquez Vázquez

Cuando el pasado 22 de abril se llevó a cabo la Marcha por la Ciencia, no sólo en México, sino en las principales ciudades de Occidente, quedó de manifiesto que la mayoría no nos estamos tomando en serio lo que sucede con la ciencia. La noticia pasó desapercibida para millones de mexicanos bombardeados por los diarios oficialistas, ocupando sólo algunos espacios, más como curiosidad, que como una de las notas más relevantes. Los noticieros de radio y televisión que son incapaces de voltear hacia otro lado que no sea aquel que le indican sus patrocinadores y en especial el gobierno federal que tanto dinero gasta en promocionarse con jingles y palabras absurdas, en canales de televisión y estaciones de radio, con el único fin de amagar a las estaciones y condicionar la inversión a la forma en que se manipula la información.
Para estos medios México, se limita a corrupción, violencia, las notas de una partidocracia vuelta oligarquía que niega a los ciudadanos cualquier otra realidad y por tanto merece estar en primera, segunda y tercera plana, antes que cualquier otra cuestión. Como en el caso de los Expedientes Secretos X, en México la verdad se encuentra allá afuera. Dice un dicho: La verdad nos hará libres. En las sociedades contemporáneas parte muy importante de esa verdad se encuentra en la ciencia, en el poder generar documentos, y patentes, en promover la investigación y el desarrollo de nuevas tecnologías de manera seria y no con esas fáciles notas de periódico sobre jóvenes y no jóvenes que con mil esfuerzos logran entrar y ganar concursos internacionales y son olvidados con una vuelta de página o un corte comercial. La ciencia no vende como el crimen organizado y mucho menos gana prebendas como obedecer al Estado, no vende como el cuerpo de las Kardashian, pero como decía una de las pancartas en Nueva York: “No tenemos un Planeta B”.
Así como el sistema educativo mexicano está estructurado para alejar a los estudiantes de los libros; de la lectura. También está diseñado para quitarles cualquier idea de dedicarse a la ciencia. El México de la partidocracia sólo necesita burócratas estultos que se rían de serlo.
En México, la ciencia es una etiqueta para gente deschavetada que vive encerrada en laboratorios, haciendo inútiles investigaciones que no les dejan nada. Cuando es todo lo contrario. La ciencia y la investigación no sólo dan prestigio a instituciones como la UNAM o el IPN, algo que muchas escuelas de educación superior privadas en México desdeñan a diferencia de lo que sucede en otras partes del mundo, pues lo ojos de dueños y rectores están centrados únicamente en la caja registradora. La ciencia hace que un país se desarrolle y por lo tanto es generador del prestigio de ese país. Además, las investigaciones llevan a patentes que generan divisas a los investigadores, sí, pero a los países también. Desgraciadamente en esa cultura priísta de robarse todo sin esfuerzo y con prepotencia, la idea del trabajo, no tiene cabida. La ciencia y la investigación son una estéril inversión para quienes acostumbran tomar el dinero del pueblo a manos llenas y dar agua del grifo en lugar de quimioterapias.
Una de las mantas que llevaban científicos y amigos el día de la marcha en nuestro país decía: “Menos diputados, mas posgrados”. Es cierto la inversión en becas científicas en México es cada día menor de acuerdo con información de Animal Político, los diputados, esos mismos que no quieren soltar el fuero que les permite ser criminales, esos mismos que son incapaces de reducir el número de curules o de bajar su sueldo y desecharon la propuesta del diputado independiente local de Jalisco Pedro Kumamoto de no dar dinero a partidos que no obtienen votos, eliminaron más de 23% del presupuesto designado a becas del CONACYT (Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología).
El mismo CONACYT es un nido de burócratas sin oficio, ni beneficio que poco hacen en pro de la ciencia y la tecnología, como sucede con muchas dependencias de gobierno que desvirtúan su existencia gracias a godínez y sindicatos buenos para nada.
La condescendencia del gobierno, desde siempre, en materia de ciencia es un insulto para todos aquellos que ejercen un trabajo científico en nuestro país. Peña Nieto demagógicamente se comprometió durante su campaña presidencial a apoyar el desarrollo científico del país algo que resultó, solamente una promesa. México es no sólo uno de los países a nivel mundial que menos invierte en sus científicos, es el país de América Latina que menos lo hace, a algunos esto debería de darles vergüenza.
Este sexenio ha sido un fracaso en todos los aspectos y sentidos, cuando se hablaba en el caso del gobierno de Vicente Fox de seis años perdidos, en el caso de Peña Nieto y sus secuaces debemos hablar de un siglo de retroceso en materia de democracia y transparencia, de un camino en reversa en cuanto a honestidad en el servicio público se trata, y un verdadero insulto en materia de bienestar y avances sociales y en pro de la ciudadanía o del país.
Los diputados y senadores en lugar de emitir un reglamento que prohíba la exagerada inversión de los poderes de la nación, de las secretarias, órganos del estado, en propaganda vacua, dinero que podría aprovecharse para becar a algunos brillantes mexicanos con ganas de destacar, se dedica a proteger a ladrones como Tarek Abdalá. El PRI tiene una agenda clara saquear al país que no da lugar a las verdaderas necesidades de México, como la inversión en materia de ciencia; becas, promoción de la investigación, pero es lógico, sí como consecuencia del deficiente sistema educativo, estos diputados nos han demostrado su analfabetismo latente, su desprecio por la cultura y por la ciencia, nada podemos esperar ya de ellos. 
Peña Nieto, tan bueno para el albur de cuarta, debería mejor cumplir sus promesas, darle a México y a los mexicanos la cantidad de ciencia que necesitamos para realmente desarrollarnos y no sólo atole con el dedo.

publicado el 2 de mayo en blureport.com.mx

lunes, 16 de enero de 2017

La gallina de los huevos de oro.



Porque no hay verdades más grandes que las de Perogrullo, como tampoco a verdades más a medias.
Armando Enríquez Vázquez

Hace ya más de tres décadas, después de la mentira de López Portillo de prepararnos para administrar la abundancia, que sabíamos que el petróleo se iba a acabar. Es más, no nos hagamos tontos, en las clases de las primarias y secundarias se nos enseñó a diferenciar entre los recursos naturales renovables y los no renovables. El ejemplo típico de los no renovables era el petróleo.
Entonces lo que quiso decir Enrique Peña Nieto cuando habló de la muerte de la gallina de los huevos de oro, solo fue darnos más atole con el dedo. Lo importante no es cuando y donde se murió, si no ¿Dónde quedaron los huevos?
Porque la gallina se murió, como todo ser vivo, pero el oro dura un poquito más. Y todos sabemos que el oro, no sólo está en las arcas de Peña Nieto, si no que forjó las fortunas de Luis Echeverría, José López Portillo, Carlos Salinas de Gortari, y sobre todo de todos aquellos priístas y panistas que dirigieron a la paraestatal y más descaradamente la de los líderes sindicales de PEMEX que impunemente gastaron parte de la fortuna en casinos de Las Vegas y como Carlos Romero Deschamps quien ha resultado peor que Joaquín Hernández Galicia “La Quina”.
Pero la gallina de los huevos de oro para todos los políticos de este país, no es petróleo si no el país y sus ciudadanos. En ese sentido no hay mayor responsable de eso que nosotros los ciudadanos que seguimos tolerando que ladrones, asesinos, criminales de cuello blanco y no tan blanco, rojos, verdes, azules, amarillo o morenos sigan dirigiendo y saqueando el país, cuando permitimos que se sigan tirando bombas de humo que pretenden sembrar el miedo para desviar la mirada de la impunidad, arbitrariedades y saqueo de nuestro país.
Nadie puede decir que los gobiernos del PAN no fueron también corruptos, pero si algo no queremos entender los mexicanos es que quienes siempre han saqueado al país, los que históricamente lo han visto como su botín personal, son aquellos que sin empacho se llaman herederos de la revolución.
De Miguel Alemán, que fue instrumento de los Nazis en México y después coqueteó con la mafia norteamericana para poner casinos en México, o los nacionalistas Luis Echeverría o José López Portillo que detrás de un discurso patriotero y moralino aderezado por el Huapango de Moncayo se dedicaron a saquear al país sin que ninguno de sus sucesores se haya atrevido a confiscarles los bienes en nombre de México. llegando Carlos Salinas de Gortari que vendió la dignidad del país al extranjero y ahora Enrique Peña Nieto que ha demostrado ser el mejor trapeador de interés extranjeros tanto políticos como en el caso de Donald Trump, como a los intereses empresariales como en el caso de OHL. Para estos cínicos miembros de la partidocracia la gallina está viva porque más de 100 millones de mexicanos seguimos pagando impuestos, porque la mayor parte de la población sigue bajando la cabeza y prefiriendo la falsa paz y estabilidad social que vive México. Porque la violencia no sólo se da en los asesinatos y asaltos. La violencia del Estado y del gobierno quedan demostradas en la anulación de los aumentos de salario o en el ataque contra el bienestar común de los mexicanos. En el asesinato de periodistas.
No nos hagamos tontos, siempre desde las raíces de su fundación el PRI sólo ha sabido abusar de los mexicanos, bajo un discurso que no podría dar mejor Don Porfirio Díaz. El PRI, piensa en los mexicanos como niños o peor aún como retrasados mentales a los que siempre les roba el dulce y en ocasiones hasta les hemos dado las gracias. Existen descendientes de Elias Calles, Alemán, Echeverría, incluso el mismo Cuauhtémoc Cárdenas que fue un pillo cuando fue gobernador de Michoacán, que viven de los negocios resultantes de la corrupción validada por sus antepasados, así como existen ex miembros del PRI que hoy se dicen de oposición y con lo único que sueñan es el poder para seguir robando a los mexicanos.
En una estupenda caricatura de Helguera en La Jornada el 14 de enero titulada Zoología Petrolera en la que se ve a un trabajador de PEMEX asegurando los tornillos de un ducto, el trabajador está ocupado en sus labores y contesta a los ociosos lectores del diario: Aquí nunca hubo una gallina de los huevos de oro… solo bueyes de uñas largas.
El dinero de PEMEX sirvió durante décadas a líderes y presidentes para financiar las corruptas elecciones locales y federales de un partido represor y poco empático con sus gobernados. Hoy Enrique Peña Nieto quiere justificar su propia codicia en los precios exteriores del petróleo. Hoy, después de haberse burlado de los mexicanos cada día de su gobierno pretende hablar de unidad, con ese mismo discurso fascista que utilizaba Luis Echeverría Álvarez, otro asesino de mexicanos, que se disfrazaba de izquierda mientras robaba al pueblo, de la misma manera que lo hizo Andrés Manuel mientras gobernó a la Ciudad de México.
Hoy, Enrique Peña Nieto monta una obra de teatro con su pacto, y solo los paleros y los muertos vivientes como Carlos Aceves del Olmo dirigente de la CTM le aplauden y le dicen: Sí, señor. Además de proponer puras estupideces.
De la gallina de los huevos de oro, se aprovecharon los gobernadores de los estados de todos los partidos que incapaces de gobernar se hicieron desde siempre de partidas especiales que desde el Congreso de la Unión plantearon todos los partidos. Sólo vale recordar que fue el PRI quien durante ocho años desde las cámaras legislativas se opuso a una reforma que después con la llegada de Peña Nieto aprobó de una manera mucho más destructiva que la planteada por el PAN.
Sin embargo, lo más importante es que lo sabíamos desde hace por lo menos tres décadas. Pero ni los príistas, ni los panistas planearon una verdadera política para crear empresas mexicanas fuertes y competitivas. Ninguno de los dos se ha atrevido a invertir en la educación pública más allá de las palabras vacías de Peña Nieto, así como su cobardía y en ese sentido debemos aunar la de Fox y Calderón por no enfrentar a un magisterio dañino a los niños y jóvenes mexicanos.
La falta de previsión, de inversión, de creación de empleos y políticas de creación de industrias, la falta de una política referente a la promoción de la ciencia, de la investigación, de la formulación de patentes mexicanas, sólo demuestra que fueron los partidos políticos y los sindicatos los principales interesados en robarse todos los huevos de oro, cuando sabían que la gallina estaba desahuciada.
Enrique Peña Nieto sólo sabe decir verdades de Perogrullo, esto es obviedades, pero además las dice a media a su conveniencia.

lunes, 5 de enero de 2015

Ciencia, desarrollo y presupuestos.



Invertir en ciencia es una de las obligaciones que el gobierno federal tiene con los ciudadanos, la promoción y educación científica también.

Armando Enríquez Vázquez.

El pasado nueve de diciembre Enrique Peña Nieto informó en el discurso que pronunció durante  la entrega del premio México de Ciencia y Tecnología, que el Consejo Nacional para la Ciencia y la Tecnología, (CONACyT), contará en 2015 con un presupuesto superior a los treinta y siete mil millones de pesos, lo que de acuerdo con sus palabras representa un 46% más de lo que la federación destinaba a este rubro cuando él llego a la presidencia y que espera en 2018 llegar a la meta de que el presupuesto asignado a este rubro represente el 1% de PIB nacional.
Una vez más pareciera que desde la presidencia o desde el gobierno federal existe la voluntad de que el país se desarrolle. De que México sea competitivo y de que la competencia se convierta en una de las normas que rija la vida de los mexicanos.
Claro que la realidad nos ha demostrado en todos los casos anteriores la bipolaridad del gobierno federal o en el mejor de los casos la aplicación a manera de gobierno de la teoría del policía malo y del policía bueno, porque al momento de instrumentar las leyes y los aparatos normativos descubrimos cada día con menos sorpresas que el antiguo vicio del PRI, la demagogia, ha triunfado sobre las buenas intenciones.
Actualmente en el panorama de la investigación científica en el mundo tanto los Estados Unidos, como China son los principales países que invierten en la investigación científica y patentan inventos en el mundo. También, son los principales países en la publicación de artículos científicos.
México, por su parte, carece desde su programa de educación primaria de planes de estudio que interesen a los niños en la ciencia y en la investigación. Desgraciadamente y como lo ha demostrado los intentos de modificar la visión educativa de nuestro país que desemboco en el movimiento de los alumnos del Instituto Politécnico Nacional, el objetivo educativo del gobierno federal pareciera ser crear una eficiente y dócil mano de obra para los egresados de las universidades privadas o para los diferentes inversionistas extranjeros que lleguen a instalarse a nuestro país.
La investigación científica y los desarrollos tecnológicos, sin embargo, más allá de generar empleos de calidad, son generadores importantes de divisas a través de patentes e implementación de los resultados de las investigaciones.
Hoy en la Unión Europea existe una gran discusión y una decepción mayor entre la comunidad científica debido a que las cabezas del gobierno continental han  anunciado una reducción de dos mil setecientos millones de euros del Fondo Europeo para la Ciencia conocido como Horizon 2020. Otro aspecto desalentador para los científicos del viejo continente es la posible desaparición de la oficina del Consejero Científico en Jefe de la Unión Europea, un puesto creado tan sólo tres años atrás y ocupado por la bióloga molecular escocesa Anne Glover. Jean Claude Juncker el nuevo presidente de la Unión Europea no parece tener ningún interés en la ciencia, de acuerdo a diferentes publicaciones entre ellas The Economist.
Esto debería abrir oportunidades para que los países emergentes como el nuestro aprovechen e impulsen la actividad científica de sus investigadores. En México, un gran número de nuestros científicos emigran a países donde su trabajo es tomado en cuenta y pagado como debe de ser, cosa que no sucede en México.
Desgraciadamente la falta de programas y planes para promover la ciencia entre los estudiantes mexicanos, existe gracias a la estulticia de los legisladores, por un lado, incapaces actuar más allá de lo que sus amos políticos o de la iniciativa privada los obligan a votar. Pero por otro la falta de un consejo nacional encargado de la aplicación de políticas federales que apoyen a los cientos de investigadores que trabajan a lo largo y ancho del territorio nacional y que impida la fuga de cerebros.
Desconozco la cantidad de pesos que se tomen del presupuesto de ciencia para el sistema nacional de investigadores, la cantidad que se destine para la burocracia del CONACYT, pero espero que de los 37 mil millones de pesos que el presupuesto federal considera para la ciencia una buena parte ayude a desarrollar nuevas investigaciones y promover la ciencia entre los mexicanos.
Sé que algunos centros de investigación tienen programas de difusión científica a niños y jóvenes pero son limitados y carecen de la difusión necesaria.

La ciencia y su promoción es una forma mucho más permanente y segura de mover a México que cualquiera de los programas demagógicos del gobierno federal que hasta el momento el único que ha hecho es mover el país en el sentido contrario al crecimiento y el desarrollo.

publicado en blureport.com.mx el 30 de diciembre de 2014
imagen:kijvpost.com

viernes, 28 de febrero de 2014

La ciencia como motor económico.




Entre los elementos que se proponen desde el Gobierno de la República para lograr un mejor México nunca se ha hablado del desarrollo científico de México. Pero la ciencia es un motor para cualquier economía.

Armando Enríquez Vázquez.

Cuando en los diferentes escenarios nacionales o internacionales los políticos y gobernantes discuten y tratan de convencernos acerca de ese desarrollo que en el futuro próximo hará de México uno de los países más competitivos del mundo, parece que estamos en un comercial donde los supuestos beneficios son inmediatos, cosa que por ejemplo se cansaron de decir acerca de la reforma energética y los cuales de resultar verdaderos, no veremos una baja en las tarifas de derivados del petróleo, de la gasolina o de la energía eléctrica hasta finales del sexenio, si es que llegar a haber esta baja de precios y esto de acuerdo a los funcionarios del propio gobierno tras la aprobación de dicha reforma. Ya para que hablamos del empleo.
Parece que todo tiene que ser inmediato, como si el país estuviera a punto de desaparecer, o será porque el gobernar en México es un negocio a corto plazo.
Existen dos áreas que son de fundamental  importancia para lograr autosuficiencia y solidez económica y las cuales al menos durante las últimas cinco décadas los gobiernos de nuestro país han olvidado, o han preferido ignorar. El campo y la ciencia.
En l caso del campo a pesar de haber sido una de las banderas enarboladas por la revolución, tras 104 años de la misma no ha pasado nada.
Mientras que con lo que respecta a la ciencia, en un país donde la educación, más allá de los votos que el gremio de maestros representa para cualquier partido que se gane a sus líderes sindicales, no tiene ningún interés. La palabra científico, en México, sirve para designar a un loco dentro de la imaginería popular, que encerrado en un laboratorio ha renunciado a la sociedad, o a un hombre de muchos estudios obligado a emigrar y trabajar en el extranjero. En todo caso una especie de descastado.
Pero la ciencia es actualmente uno de los más importantes motores en la economía, como la planta manufacturera, la investigación científica es capaz de dar no solo prestigio a un país sino de transformar la economía del mismo. Mucha de la inversión de los países más desarrollados o de las empresas más importantes del mundo se destina a la investigación y al desarrollo tecnológico. Los descubrimientos en materia de tecnología y ciencia se pueden transformar en patentes que benefician a los investigadores y la implementación de dichas patentes en una planta productiva mayor. El desarrollo de estos avances en productos comerciales es lo que activa a la economía de un país.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (WIPO) en su informe de 2013 acerca del número de patentes que cada país presenta y cuantas le son otorgadas, China es el principal con más de 652,000 patentes presentadas, seguida por Estados Unidos con más de 542,000 presentadas, México presentó tan sólo un poco más de 15,000. China y Estados Unidos representan el 50% de las patentes presentadas en un año a nivel Mundial con el 27.8% y el 23.1% respectivamente. De acuerdo con otros informes de desarrollo tecnológico y científico México esta en lugares muy por detrás de países como Canadá, Brasil, España, Grecia, e Irán
A lo largo de la historia han existido mexicanos que han creado, inventado y desarrollado tecnologías, productos y procesos que son reconocidos a nivel mundial, sin embargo nuestros jóvenes y en general todos nosotros poco hemos oído hablar de ellos.  Entre las patentes más importantes a nivel mundial que se han concedido a mexicanos a la largo de la historia hay que mencionar la de la televisión a color de Guillermo González Camarena en 1940, la de la Tinta indeleble utilizada por el IFE, ahora INE, que pertenece al IPN y que fue creada por Filiberto Vázquez Dávila. En 1905, Ramón Benítez consiguió la patente por el primer aparato para hacer tortillas. En 1966 el ingeniero y político mexicano Heberto Castillo inventó y patentó la Tridilosa. Juan Celada Salmón creó el fierro esponja en 1957 y más recientemente Joel Sosa y Sergio Galván de la UNAM inventaron el concreto translucido, todos estos inventos y muchos otros que son creación de mexicanos promueven el desarrollo y nuevas tecnologías que han dado muchas veces a países que no son el nuestro ganancias millonarias. Y permanecen desconocidos en nuestra patria. ¿Por qué nuestros científicos no pueden desarrollar su labor en nuestro país y hacer carrera y empresa aquí? ¿Por qué no se da importancia a una educación científica y tecnológica entre los niños de México? La respuesta está como siempre en la falta de interés en el sistema educativo. Mismo que hoy la OCDE y el gobierno de Peña Nieto aprueban y que está destinado a crear mano de obra para las maquiladoras de los Estados Unidos y otras naciones listas para invertir en trabajo mal pagado.
A pesar de que el presupuesto 2014 de la federación se incrementó en 14% en cuanto a ciencia y tecnología aún faltan programas que acerquen a los estudiantes a la ciencia y le quiten ese estigma con la que la vemos,que la saquen de las paredes de los museos que son aburridos y le demuestren a los jóvenes lo apasionante que puede llegar a ser. Tanto o más que cualquier carrera humanista a las que somos tan dados a alabar.
Seguimos estando por detrás de muchos países que  a veces no tienen los recursos materiales o humanos con los que contamos en México nuestros desarrollos científicos y tecnológicos, la investigación se limita a un puñado de centros de las universidades, del gobierno federal o de empresas privadas interesadas en el desarrollo de nuevos productos para su empresa, pero carece de  incentivos por parte de las autoridades.
 En lugar de gastar el dinero de la federación en los anuncios cínicos de la cámara de diputados ese dinero se debería utilizar para la difusión de carreras científicas y tecnológicas que ayuden al desarrollo y el empleo en nuestro país.  

publicado el 24 de febrero de 2014 en blureport.com.mx
imagen: gizmodo.com