sábado, 24 de agosto de 2013

Ingobernabilidad.





¿Dónde está el gobierno de la República? ¿Dónde el honor y el orgullo de diputados y senadores? Ser minoría y violento es la forma válida de ser en nuestro país.

Armando Enríquez Vázquez

 Una semana que nos demuestra que en México lo que impera es la ley del más rijoso, la del más cobarde, la del más violento y mientras tanto el gobierno de la República empeñado en hacernos pensar en la reforma energética, parece ya no estar interesado en censurar la información sobre la violencia y el éxito que el crimen organizado tienen en nuestro país.
Michoacán es un polvorín, ni que decir de Guerrero o de Morelos. No importa que los ciudadanos del D.F. estemos secuestrados por grupos radicales de maestros que acaban con el tráfico y el orden de la cuidad. Ni el gobierno federal y mucho menos los inútiles diputados y senadores son capaces de exigir el respeto a la ley. Cordero, con  su mente y su hombría tan pequeñas, sólo es capaz de acusar al gobierno del DF, mientras cobardemente abandona el Senado de la Nación para refugiarse en el Centro Banamex, nunca escucho aquello de que los capitanes se hunden con su barco, de la misma manera lo hicieron en su momento los diputados, buenos para cobrar y servirse con la cuchara de las comisiones pero incapaces de emular a Belisario Domínguez y tantos otros valientes y heroicos diputados que defendieron el recinto cuando hubo que hacerlo. Al parecer para los diputados es lo mismo utilizar la campana de la cámara que una copa y una cucharita, como si estuvieran en la parroquia en el Puerto de Veracruz. La dignidad, hace mucho que lo sabemos, entre ellos no existe.
Que no se le olvide a Ernesto Cordero que el país está como está gracias a las incapacidades de Fox y de Calderón para lograr consensos y gobernar para los mexicanos, no para sus familiares a partir de sueños inducidos por el Prozac o berrinches por sentirse General de una guerra a como diera lugar. ¿Qué dirían Gómez Morín, El Maquío, o Castillo Peraza, si vieran a los dizque líderes de su partido hacer de éste un partido satélite más del PRI , como el Verde o el PANAL.
Violentar el estado de derecho no sólo es lo que hace el crimen organizado, lo hacen las secciones sindicales o sindicatos alternos como el CNTE, el SME, un sindicato de una empresa inexistente que cobra en Gobernación, y eso sin que nadie todavía haya metido las manos en el sindicato de PEMEX que necesita una limpieza a como dé lugar, Los de la UNAM, el de los Telefonistas y tantos otros. Pero lo que es peor los representantes no se indignan contra los rijosos, o contra la falta de valor del gobierno federal para actuar,  se indignan ante la petición de la sociedad por transparencia.  Las reformas al IFAI permitirán la proliferación de Graniers, Sabines, líderes sindicales, el IFE, los Partidos Políticos y otros. Los diputados de nuestro país son una vergüenza para todos y cada uno de los que los elegimos.
Y el Gobierno Federal, como el de los dos sexenios pasados, parece ser monotemático, sin entender las múltiples necesidades y áreas de oportunidad que tiene nuestro país, sin embargo parece válido secuestrar al gasto corriente para asustarnos con la manga del muerto. Porque es más importante sacrificar la economía del país para demostrar que son necesarias las reformas estructurales. Todos sabemos que lo son, pero a todos nos gustaría ver y participar en  un debate, no el autoritarismo del que se parte: Las reformas son como las quiere el Presidente o no son. No existe en la mente de nuestros demócratas representantes, gobernantes y líderes de partidos, espacios para negociar, modos de llegar a acuerdos, no todo es malo o es bueno. Y después se sorprende del porque se radicaliza la ciudadanía y la formación de las guardias comunitarias. Ahora mejor sí, a la nota roja antes que la nota social o la política, a pesar que la intención inicial era decir que se había frenado la violencia en el país. 
Parodiando al spot del Gobierno de la República: En México los sindicatos hacen lo que quieren, entonces no se puede. La ciudadanía y los electores no valen un comino; entonces, claro que no se puede. En México los diputados y los senadores son unos peleles carentes de valor. No les dijo, No Se Puede. En México los representantes del pueblo se preocupan por hacer válida la opacidad; Ahí está. No Se Puede. En México las cosas son Blancas o son negras pero nadie habla de matices y ni de acuerdos a la mitad, Hay que promover las diferencias, no las semajanzas. El Odio, no la Armonía. Ya Ven Como No Se Puede. Hasta que un día los ciudadanos pacíficos se cansen y tomen alguna decisión que no les guste a los partidos políticos, a los diputados, senadores y autoridades. Entonces SÍ SE PUEDE. 

Publicado en Blureport.com.mx el 22 de Agosto de 2013
Imagen: bagnewsnotes.com