sábado, 3 de agosto de 2013

Mirmecología.





Existen aun cientos de cosas que descubrir bajo el sol que nos cobija y 33 de ellas las ha descubierto el científico John T. Longino.

Armando Enríquez Vázquez

Cuando hablamos de nuestro Planeta y de los animales que en él viven, siempre volteamos a ver a los cientos de especies en peligro de extinción y sí son mamíferos ganan más las simpatías de lectores y defensores de la naturaleza. Miles de veces de al hablar de la fauna sólo recordamos a cierto número de sus representantes y creemos haber cubierto el vastísimo mundo del reino animal.
A mí me sorprende como año tras año, en este o aquel lugar de este nuestro mundo, ancho y ajeno,  como el titulo de la novela de Ciro Alegría, se descubren especies grandes, medianas y chicas de mamíferos, aves, reptiles, anfibios, peces, insectos, bacterias y hasta virus. A lo mejor la enumeración debería ser al revés de lo pequeño a lo grande,  parece inverosímil que aun existan mamíferos desconocidos, pero lo cierto es que sucede. Y cada una de ellas tiene un sentido y cometido especial en los ecosistemas del Planeta.
Este es el caso de los nuevos descubrimientos anunciados por el científico norteamericano John T. Longino, profesor de biología de la Universidad de Utah, quien esta semana a través del sitio Online Zootaxa, ha hecho del conocimiento del público en general el descubrimiento de 33 nuevas especies de hormigas en Centroamérica y el Caribe.
Longino es no sólo un entomólogo reconocido, es probablemente uno de los mirmecólogos más destacados del mundo, un mirmecólogo es aquel científico especializado en el conocimiento de las hormigas. Las nuevas especies de hormigas, son diminutas; entre una doceava y una vigésima quinta parte una pulgada. Viven en las pequeñas aéreas que sobreviven de las selvas en las inmensas zonas agrícolas de América Central.
El científico ha declarado que vistos a través del microscopio, los individuos de  las nuevas especies parecen monstruos sacados de nuestras peores pesadillas, por lo que ha bautizado a un gran número de estas especies con el nombre de dioses de la muerte, demonios y hasta del inframundo Maya. Por ejemplo Eurhopalothrix zipacna, nombrada así por el demonio violento que los mayas identificaban con el cocodrilo o Eurhopalothrix xibalba, que era el inframundo maya. Faltó un nombre náhuatl, baste recordar que una hormiga roja le mostró a Quetzalcóatl el lugar donde los dioses guardaban el maíz para que lo llevara a los hombres.



Las especies, descritas por el científico, tienen una gran cabeza en forma de escudo, diminutos ojos compuestos, capaces de detectar la luz pero no formas, además de estar dotadas de poderosas y enormes  mandíbulas, viven entre la madera podrida y las hojas del suelo de las selvas centroamericanas. Se alimentan de insectos y arañas y al parecer algunas de ellas se camuflajean con pequeñas capas de lodo. Pero a pesar de su apariencia la importancia de las hormigas es algo que Longino resalta:
Las hormigas están en todos lados, escribe el mirmecólogo, son uno de los elementos importantes de un ecosistema, como los árboles y las aves. Se encargan de desplazar cosas. Algunas especies son depredadoras y mantienen estables las poblaciones de otros insectos. Otras se alimentan de insectos muertos, son los buitres en una escala pequeña. Otras son responsables de llevar semillas de un lado a otro, con lo que deciden qué plantas crecen en qué lugar. Remueven el suelo y permiten que se oxigene, lo cual es muy bueno para las plantas porque además de la oxigenación facilita el filtrado del agua.
Los hombres nos perdemos, de manera constante, en la banalidad de lo inmediato, de lo trivial, exagerado por los ratings y los medios, sin reflexionar en las maravillas que permiten que este mundo continúe funcionando a pesar de nosotros. Y de los millones de seres que habitan el planeta seamos o no conscientes de ello.
Se calcula que hoy en día se conocen unas 15,000 especies diferentes de hormigas en el mundo, pero Longino cree que puede haber unas 100,000 especies distintas en total.

Publicado en blureport.com.mx el 2 de Agosto de 2013