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lunes, 11 de marzo de 2024

Salón de la Fama del Futbol Americano Profesional Clase 2024: Randy Gradishar

 


Entre los seleccionados este año para el Salón de la Fama del Futbol americano está Randy Gradishar quien fue una parte decisiva de aquel famoso Orange Crush de Denver.

Armando Enríquez Vázquez

Recuerdo durante los años de mi adolescencia, la sorpresa que a los aficionados al futbol americano nos causó la llegada de los Broncos de Denver, hasta ese momento un equipo totalmente desconocido en México, al Superbowl. La revista Time que mi padre llevaba semanalmente a casa tenía en la portada una ilustración que representaba la jugada de una recepción y la lucha por el ovoide entre un vaquero y un bronco. La leyenda Super Bowl XII la Broncomanía en contra de los Cool Cowboys era el texto rodeado por vaqueritas.

Así como se comenzó a hablar de la Broncomanía en México, la defensiva de los Broncos comenzó a hacernos notarla. En Estados Unidos por el color anaranjado del jersey y la fuerza apabullante de dicha defensiva y haciendo un juego de palabras con el popular refresco de naranja se bautizó como The Orange Crush Defensive.

En el centro de esa defensiva destacaba un linebacker con el número 53 en su jersey: Randy Gradishar, uno de los mejores en su posición en todos los tiempos y uno de aquellos que jamás ganó un Super Bowl, y tal vez por eso la liga tardó casi cuarenta años en darle su lugar en el Salón de la Fama del Futbol Americano.

Randy Charles Gradishar nació el 3 de marzo de 1952 en la ciudad de Warren en el estado de Ohio, a unos 80 kilómetros al noreste de Canton, donde se fundó la NFL y que es la sede del Salón de la Fama, a pesar de ello Gradishar jamás pensó durante su infancia y adolescencia en jugar futbol, y mucho menos de manera profesional en la NFL. Ocupado en la tienda de abarrotes de su padre desde los once años, llegó a jugar basquetbol. Su decisión por el deporte vino en sus años como como universitario en Ohio State y en 1974 fue la primera selección de los Broncos y la decimoséptima en general y desde ese año se ganó la titularidad en la defensiva bronco.

Al lado del Tom Jackson, Joe Rizzo y Bob Swenson, a lo largo de las diez temporadas que Gradishar jugó en la NFL, formó el cuerpo de apoyadores de esa agresiva defensiva que tenía entre sus linieros a Lyle Alzado, Paul Smith y Barney Chavous entre otros.



Tal vez la temporada más memorable de la Naranja Aplastante de Denver fue la de 1977, cuando después de un inicio de 6 jugos invictos y terminar la temporada con un récord de 12 ganados y 2 perdidos, curiosamente el último juego de la temporada regular los Broncos lo perdieron en contra de los Vaqueros de Dallas por marcador de 14-16 y luego los Vaqueros repitieron la victoria en el Superbowl donde derrotaron a los broncos por un marcador de 27-10

Esa tarde Randy Gradishar logró taclear sin asistencia en cinco ocasiones a sus adversarios.

En 1978, fue nombrado el jugador defensivo del año. Con 4 intercepciones en la temporada, 2 fumbles recuperados, en esos años no se llevaban récords de tacleo y atrapadas del quarterback detrás de la línea y a partir de que se llevo conteo en tacleadas como estadística en la NFL se cuentan a partir de la década de los ochenta no existe datos certeros acerca de las tacleadas realizadas por Gradishar, pero en el sitio del Salón de la Fama se puede ver que se le atribuyen 2,049 tacleadas.

A lo largo de diez temporadas, todas con los Broncos de Denver, Gradishar jugó en 145 encuentros de temporada regular, más otros seis en las postemporadas en 1977, 1978, 1979, 1983, incluyendo el Superbowl XII. Randy Gradishar se retiró al finalizar la temporada 1983. En 1989 el equipo reconoció a Gradishar y fue el único inducido al añillo de honor del equipo.

Randy Gradishar es sin duda uno de los grandes jugadores defensivos de la NFL y por alguna razón misteriosa, a pesar de ser finalista en 2003, 2008, la NFL tardó muchos años en reconocer a esta leyenda del futbol americano profesional, pero para él y para otros miembros de la defensiva Orange Crush, es la esperanza de que el trabajo de otros miembros de aquella legendaria defensiva sean próximamente en el Salón de la Fama del Futbol Americano Profesional.


Imagenes:

sportsillustrated.com

time.com

Fuentes:

https://www.denverbroncos.com/video/it-s-always-been-about-team-orange-crush-teammates-randy-gradishar-and-tom-jackson-reflect-on-gradishar-s-hall-of-fame-election

https://www.pro-football-reference.com/players/G/GradRa00.htm

https://www.profootballhof.com/players/randy-gradishar/

lunes, 7 de febrero de 2022

La clase 2021 del Salón de la Fama: Drew Pearson.

 


Número 15 entre los 50 Vaqueros más importantes en la historia de la franquicia y miembro del anillo del honor en el estadio de Dallas.

Armando Enríquez Vázquez

El caso de Drew Pearson es singular porque es uno de esos pocos jugadores que llegó a la NFL fuera del sistema de selección de egresados de las universidades conocido como Draft y como en otros casos el resultado fue uno de los grandes jugadores no sólo de la franquicia, si no de la liga y al que finalmente el Salón de la Fama del Futbol Americano Profesional le dio un lugar en 2021.

Drew Pearson nació el 12 de enero de 1951 en Newark, Nueva Jersey y estudió en la misma preparatoria que otro jugador legendario; Joe Theismann quién se convirtió con el tiempo en el quarterback titular del enemigo principal de los Vaqueros de Dallas, Los Pieles Rojas de Washington. Pearson era receptor abierto que recibía los pases de Theismann y cuando el quarterback se fue a la universidad, Pearson ocupó el lugar como mariscal de campo del equipo de preparatoria.

Al momento de llegar de la elección por la universidad Pearson aceptó una doble beca de la universidad de Tulsa para jugar beisbol y futbol americano. Al final, Pearson se definió por el futbol americano.

Sus primeros años como quarterback y al llegar a su penúltimo año Pearson se convirtió en ala abierta. En sus últimos dos años como universitario, Pearson logró 55 recepciones para 1119 yardas lo que le dio un impresionante promedio de 20.3 yardas por recepción. 8 de estas recepciones terminaron en TD.

Al terminar la temporada Drew Pearson no fue seleccionado, ni siquiera tomado en cuenta en el Draft de la NFL y llegó a los Vaqueros de Dallas en 1973 como agente libre. En esa su primera temporada estaba destinado a formar parte de los equipos especiales de los Vaqueros, sin embargo, al lesionarse el receptor titular, Pearson lo sustituyó e inició como titular los últimos 6 encuentros de la temporada. Ese año los Vaqueros terminaron en primer lugar de su división y el 23 de diciembre se enfrentaron a los Rams de Los Ángeles en uno de los dos juegos divisionales de la Conferencia Nacional esa tarde Drew Pearson recibió dos pases anotación de Roger Staubach, el primero de 4 yardas y el segundo de 83. Los Vaqueros ganaron por marcador de 27 a 16. La siguiente semana en el final de conferencia los Vaqueros recibieron a los Vikingos de Minnesota. Los Vaqueros perdieron por marcador de 27 a 10. Drew Pearson recibió otro par de pases de Staubach solo que en esta ocasión no logró anotar y sólo consiguió 29 yardas. A pesar de esta última actuación Pearson se había ganado ya la titularidad en el equipo y ahí permaneció durante las siguientes 10 temporadas.

Drew Pearson jugó su primer Super Bowl, el número X, el 18 de enero de 1976 cuando los Vaqueros perdieron en contra de los Acereros de Pittsburgh por marcador 21 -17. Drew Pearson anotó el primer touchdown del encuentro al atrapar un pase de 29 yardas de Roger Staubach.

Dos años después el 15 de enero de 1978 en la edición XII del Super Bowl, Pearson recibió el único anillo de Super Bowl que ganó como jugador cuando los Vaqueros de Dallas derrotaron a los Broncos de Denver por un marcador de 27 – 10. Drew Pearson sólo atrapó un pase para ganar 13 yardas.

Al año siguiente los vaqueros regresaron a disputar el Super Bowl de nueva cuenta en contra de los Acereros de Pittsburgh y volvieron a perder esta vez por marcador de 35 a 31. Pearson atrapó 4 pases para 73 yardas y una pérdida de balón

En 1983 Drew Pearson se retiró como jugador. En 1985 regresó por última vez a los Vaqueros como entrenador de alas abiertas.  Ha sido entrenador y ejecutivo en otras franquicias, en otras ligas.

A lo largo de sus once años y 156 juegos en los que participó. Drew Pearson atrapó 489 yardas para 7822 yardas y 48 touchdowns, en cuanto su marca por tierra Drew Pearson corrió el ovoide en 21 ocasiones para 189 yardas. En 1979 logro más de 1000 yardas, lo mismo sucedió con su compañero de equipo Tony Hill y el corredor del equipo Tony Dorsett consiguió también una temporada con más de 1000 yardas, de esta manera los Vaqueros se convirtieron en el primer equipo en la historia de la NFL en tener dos alas y un corredor con más de 1000 yardas en la misma temporada.

Su nombre esta escrito en el circulo de honor del estadio de los Vaqueros.  

Antes de ser reconocido por el Salón de la Fama del Futbol Americano Profesional, Pearson fue inducido en el Salón de la Fama de la Universidad de Tulsa en 1985, en 2008 al Salón de la Fama de los deportes en Oklahoma.

Imagen: wikipedia.com

domingo, 10 de noviembre de 2019

Empacadores de Green Bay 100 temporadas: 1997




La temporada de 1997, con Brett Favre al mando de la ofensiva, los Empacadores llegaron a su cuarto Superbowl y por primera vez lo perdieron.

Armando Enríquez Vázquez

Con el ánimo crecido tras haber ganado el Superbowl XXXI, los Empacadores estaban listos para la temporada de 1997. La misma triada estaba a cargo del equipo Ron Wolf, Mike Holmgren, Brett Favre. Brett Favre había demostrado que era uno de los mejores quarterbacks en la historia de la NFL y los expertos vaticinaban el surgimiento de una nueva estrella para ganar muchos Superbowls, tal vez un nuevo Joe Montana.
Durante la selección de las estrellas universitarias los Empacadores seleccionaron en primer lugar al tacle ofensivo Ross Verba que jugó con los Empacadores hasta la temporada de 2000 y luego jugó tres temporadas con los Brown de Cleveland y su temporada final vistió el uniforme de los Leones de Detroit. También seleccionaron a Darren Sharper que fue un distinguido profundo, jugó con los Empacadores hasta 2004, después vistió el jersey los Vikingos y terminó su carrera con los Santos de Nueva Orleans donde ganó el Superbowl XLIV, hoy en día cumple una condena de 20 años en prisión por violación.
La temporada inició para los Empacadores el 1º de septiembre en Lambeau Field en contra de los Osos de Chicago a los que derrotaron 38 – 24. A la semana siguiente en Filadelfia perdieron frente a las Águilas uno de los tres partidos que perdieron esa temporada. Los otros dos fueron como visitantes también; el 28 de septiembre en Detroit por marcador de 15 a 26 y en Indianápolis el 16 de noviembre por un gol de campo con marcador final de 45 – 17.
Los Empacadores terminaron con un récord idéntico al de la temporada de 1996: 13 ganados y 3 perdidos, sin embargo, en 1997 no fueron el primer lugar de NFC. Los 49ers de San Francisco               terminaron con la misma marca de 13-3, pero con los criterios de desempate de la NFL, el primer lugar correspondió a San Francisco por tener un mejor desempeño al interior de la conferencia. Cuando jugaron frente a equipos de la NFC en 1997 los 49ers ganaron 11 juegos y perdieron solo uno. Mientras que los Empacadores ganaron 10 y perdieron 2.
Los números del equipo de la Bahía Verde fueron extraordinarios; Brett Favre completó 304 pases de 513 intentos para 3867 yardas y 35 pases de anotación lo que lo hizo el líder en 1997 en ese departamento en la NFL. De esos treinta y cinco Touchdowns 12 fueron atrapados por Antonio Freeman, por su parte Dorsey Levens corrió 1435 yardas y consiguió 7 touchdowns por tierra, a lo que se debe sumar 370 yardas por aire y cinco touchdowns por vía aérea.
Los Empacadores esperaron en Lambeau para el encuentro de divisional postemporada en el que enfrentaron a adversario de conferencia los Bucaneros de Tampa. El encuentro se realizó el 4 de enero de 1998. Los Empacadores habían vencido a los Bucaneros en los dos encuentros de temporada regular y lo volvieron hacer ese día. El marcador de 21 contra 7 permitió a los Empacadores viajar a San Francisco para el partido que toda la afición estaba esperando entre los equipos 1 y 2 de la NFC; empatados durante la temporada regular en el número de ganados y perdidos.
El juego se realizó el 11 de enero de 1998. Brett Favre completó 16 de 27 pases para 222 yardas y una anotación con Antonio Freeman. Ese día Favre no fue interceptado, pero en sus dos intentos por correr el ovoide Favre perdió 10 yardas. Dorsey Levens logró 114 yardas y un touchdown en 27 acarreos del ovoide.  Ryan Longwell logró 3 goles de campo y dos puntos extras. Los Empacadores ganaron en San Francisco por marcador de 23 - 10 y se encaminaron a San Diego para disputar el Superbowl XXXII en contra de los Broncos de Denver ganadores del campeonato de la AFC en contra de los Acereros de Pittsburgh.
El Superbowl XXXII se jugó el 25 de enero de 1998. Los Empacadores llegaron a su cuarto Superbowl invictos en el juego de campeonato instituido desde los tiempos de la rivalidad entre NFL y AFL. Esa tarde a pesar de todo los Empacadores perdieron por primera vez un Superbowl. Los Broncos por el contrario habían jugado cuatro Superbowls con anterioridad y perdido todos.
Brett Favre completó 25 de 42 pases para 256 yardas, tres anotaciones, dos con Antonio Freeman y la tercera con Mark Chmura y una intercepción. Levens corrió en 19 ocasiones para 90 yardas sin anotación. Eugene Robinson interceptó a Elway en una ocasión. Los Empacadores perdieron por una anotación con marcador de 31 – 24.
Holmgren y Favre no volvieron a llevar a los Empacadores al Superbowl con el tiempo ambos dejaron la franquicia. Dos temporadas después Holmgren fue contratado por los Halcones Marinos de Seattle donde permaneció hasta 2008. Favre por su parte dejó a lo Empacadores en 2007, sin haber vuelto a ganar un Superbowl, tratando de demostrar que aun era un quarteback con futuro jugó una temporada con los Jets de Nueva York y dos con los Vikingos de Minnesota, sin mayores logros. Ron Wolf permaneció en la franquicia hasta su retiro, su legado fue revivir a una franquicia que hasta este 2019 se mantiene entre las más ganadoras y que todavía en la década de 2010 jugó de nuevo un Superbowl.


imagen:usatoday.com

sábado, 9 de junio de 2018

El día que los Vikingos enloquecieron.



Una decisión que parece descabellada habrá de marcar el desempeño de los Vikingos de Minnesota en la próxima temporada 2018.


Armando Enríquez Vázquez

Sí algo podían presumir los Vikingos de Minnesota al finalizar la temporada 2017 era de poseer un sólido cuerpo de quarterbacks; Sam Bradford, Teddy Bridgewater y Case Keenum. Ninguno novato pero los tres y como lo demostró Keenum en la temporada 2017 capaces de mover el balón y llevar a los Vikingos a Play Offs. Keenum llevó a los Vikingos a ganar el campeonato de la División Norte de la Conferencia Nacional algo que habían logrado en 2015 con Teddy Bridgewater como quarterback.
Sam Bradford llegó a los Vikingos en 2016 procedente de las Águilas de Filadelfia, jugó dos temporadas con la franquicia de Minnesota y participó en 17 encuentros en dos temporadas. Por su parte, Teddy Bridgewater fue seleccionado como el último jugador de la primera ronda del draft de 2014. Bridgewater jugó para la Universidad de Louisville, vistió el jersey purpura durante las temporadas de 2014 y 2015. En 2016, Bridgewater se lesionó durante el entrenamiento y perdió toda la temporada lo que marcó la llegada a los Vikingos de Bradford.
Por su parte Case Keenum, llegó a los Vikingos en 2017 proveniente de los Carneros de Los Ángeles y tras las lesiones de Bridgewater y Bradford se hizo cargo del equipo y lo llevó al Playoff de 2017. Al finalizar la temporada la pregunta era si los Vikingos se desharían de alguno de sus tres quarterbacks, sí la franquicia optaría por la juventud de Bridgewater sobre la efectividad de Keenum y donde quedaría la experiencia de Bradford. ¿Alguno de los tres sería despedido por los Vikingos? ¿Cuál de ellos?
La respuesta se dio a conocer el pasado 13 de marzo, los Vikingos hicieron algo impensable y que no entraba en los cálculos de nadie en la NFL o entre los aficionados hubiera previsto. Los Vikingos se deshicieron de los tres quarterbacks y optaron por la dudosa capacidad de Kirk Cousins que no logró calificar a los Pieles Rojas de Washington en la temporada pasada. Los dos únicos juegos de post temporada del ex Piel Roja en 2012 y 2015 los perdió frente a Seattle y Green Bay respectivamente, pero además la cifra del contrato es una de las más altas en la historia de la NFL: 3 años por 84 millones de dólares. Aunque los especialistas siguen pensando en que Cousins es un jugador excepcional, los hechos los contradicen.
Los Vikingos cuentan entre sus jugadores con otro quarterback Kyle Sloter, quien enlistado con los Broncos de Denver y nunca jugó y que fue activado por los Vikingos en septiembre de 2017 cuando las alarmas por lesiones entre los mariscales de campo del equipo comenzaron a sonar.
Bridgewater es un quarterback que parece haber quedado lesionado y ser un jugador poco fiable a futuro, mientras que tanto Bradford como Keenum no son novatos; Bradford tiene 7 temporadas en la NFL y Keenum 6 temporadas en la liga. Deshacerse de tres quarterbacks y en especial de Keenum que se encuentra en un buen momento, parecería lógico sí los Vikingos estuvieran listos para contratar a un egresado de las universidades para contar con sangre nueva para los próximos años. Sin embargo, la actitud de los dueños, ejecutivos y entrenadores de Vikingos parece bipolar. Contar con tres buenas cartas para deshacerse de ellas por un quarterback de similar veteranía a Keenum y quien aún necesita crear un liderazgo al interior del equipo.
Los tres quarterbacks despedidos no tardaron en encontrar trabajo Keenum jugará con los Broncos de Denver, Bradford reemplazará a Carson Palmer en los Cardenales de Arizona, finalmente Teddy Bridgewater jugará con los Jets de Nueva York. Resultará muy interesante ver el desempeño de los cuatro en la temporada 2018 y ver si los estrategas de los Vikingos acertaron en su contratación o si alguno de los otros tres equipos resalta a lo largo de las 16 jornadas y consigue mejores resultados que los Vikingos gracias a sus quarterbacks.
Durante la selección de jugadores colegiales de 2018, los Vikingos contrataron al joven Peter Pujals, egresado de la Universidad Holy Cross, ubicada en Notre Dame, Indiana. Además contrataron al ex quarterback de los Broncos de Denver Trevor Siemian quien no brilló con el equipo de Colorado.



una versión de este texto se publicó en marzo en pizarraycancha.com
imagen vikings.com

sábado, 24 de junio de 2017

La Clase 2017 del Salón de la Fama: Terrell Davis.




En su primer año con los Broncos, Davis se ganó la titularidad e inició en 14 juegos del calendario oficial.

Armando Enríquez Vázquez

Dentro de aquellos miembros de la comunidad del futbol americano que fueron seleccionados para ser honrados con ser incluidos en el Salón de la Fama del Futbol Americano en Canton, Ohio, la NFL escogió a Terrell Davis corredor de los Broncos de Denver que ayudó a ganar el Superbowl XXXII en 1998. Davis anotó un touchdown en el primer cuarto y otros dos touchdowns en la segunda mitad del juego para asegurar el triunfo de los Broncos sobre los Empacadores de Green Bay por marcador de 31 – 24. Esa tarde, Terrell corrió en 30 ocasiones para 157 yardas. El corredor fue nombrado el jugador más valioso del Superbowl XXXII.
Al año siguiente durante el Superbowl XXXIII la actuación de Terrell no fue tan espectacular a pesar de haber corrido para 102 yardas en 25 acarreos y que los Broncos volvieron a ganar el Superbowl, esta vez en contra de los halcones de Atlanta. En su segundo Superbowl Terrell Davis no anotó un solo punto.
Terrell llegó a los Broncos en 1995 al ser seleccionado en la sexta ronda del Draft por los Broncos. Terrell Lamar Davis nació el 28 de octubre de 1972 en San Diego, California. Aunque Davies inició su carrera como universitario con la Universidad Estatal de Long Beach, después de su primer año y tras a cancelación del programa de futbol americano de la universidad por problemas financieros Terrell Davis fue transferido a la Universidad de Georgia.
En su primer año con los Broncos, Davis se ganó la titularidad e inició en 14 juegos del calendario oficial. Corrió para 1117 yardas en 237 intentos con un promedio de 4.7 yardas por acarreo y anotó en 7 ocasiones, en ese primer año. También anotó una vez por aire y completó 49 pases para 367 yardas.
A lo largo de sus siete años de carrera profesional Terrell Davis consiguió 7,607 yardas por tierra y 60 anotaciones, por aire Davis completó 169 pases para 1280 yardas y 5 anotaciones.
Terrell Davis tiene el record del equipo de Denver en yardas ganadas en una temporada con 2,225 yardas en 1998, así como el corredor con más yardas conseguidas a lo largo de su carrera dentro de la franquicia de Denver.
Terrell Davis se retiró después de siete temporadas al terminar la temporada de 2001. Ese mismo año se vio envuelto en un escándalo en un club de strippers, pero nunca fue acusado por la justicia de Estados Unidos.
Terrel Davis es desde 2007 uno de los miembros de aro de la fama que rodea las tribunas de Estadio de la Milla en Denver.

publicado en febrero 2017 en DeLaPizarraALaCancha.com.mx
imagen: cbssports.com 

lunes, 6 de marzo de 2017

El hombre que pintó el primer casco de la NFL.





La noche del 2 de septiembre de 1948 en un juego de exhibición en contra de los Pieles Rojas, los jugadores de los Carneros de Los Ángeles nerviosos esperaban el salir a presentarse ante su público.


Armando Enríquez Vázquez
Los cascos de futbol americano surgieron de la necesidad de proteger al jugador de conmociones y fracturas craneales durante el desarrollo de un deporte que es obviamente de fuerte y constante golpeo, un deporte que estuvo a punto de ser prohibido desde la Casa Blanca en sus inicios por las muertes que se daban a su alrededor. Nunca nadie pensó que deberían ser atractivos, ni estéticos.
Aunque hay que decirlo en un principio los cascos eran simples envolturas de cuero que de poco o nada servían para amortizar un golpe en la cabeza estos se fueron haciendo populares entre los jugadores y evolucionaron poco a poco, de hecho, los cascos no fueron parte obligatoria del equipamiento de los jugadores de la NFL hasta 1943. En ese entonces los cascos tampoco tenían una barra o algún tipo de protección para la cara del jugador, ni el barbiquejo. En las extensiones que protegían las orejas del jugador había unos agujeros circulares para que los jugadores pudieran oírse entre ellos.
Los cascos además presentaban diversos diseños, pero en general eran un gorro de cuero café. La diferencia entre los equipos estribaba en los colores de los jerseys y las fundas. Pero en 1948 eso cambió gracias a un jugador de los Carneros de Los Ángeles.
¡Dios mío, como amé este deporte! A excepción de esos infames cascos que utilizábamos, lo menos que se puede decir de ellos es que eran insulsos. Declaró Fred Gehrke en una entrevista en 1994 a Sports Illustrated.
La noche del 2 de septiembre de 1948 en un juego de exhibición en contra de los Pieles Rojas, los jugadores de los Carneros de Los Ángeles nerviosos esperaban el salir a presentarse ante su público. Minutos antes al uniformarse se habían enterado de que serían el primer equipo de la NFL en modificar de manera drástica su uniforme; portaban por primera vez cascos decorados. Cuando salieron al campo de juego las luces del Coliseo de Los Ángeles estaban apagadas, al encenderse las luces los espectadores comenzaron a aplaudir ante el nuevo aspecto de su equipo y mantuvieron una fuerte ovación por más de cinco minutos. Así se convirtieron en el primer equipo de la NFL en utilizar cascos con distintivos.
Fred Gehrke nació el 24 de abril de 1918 en Salt Lake City, jugó en la Universidad de Utah y se graduó en arte. Jugó como corredor en sus tiempos como colegial, pero al parecer no interesó a ningún scout de la NFL y no fue parte del draft una vez terminada su vida de jugador colegial.  A pesar de ello, Gehrke se presentó en el campo de entrenamiento de los entonces Carneros de Cleveland en el año de 1940, donde demostró su capacidad y al regresar un kick off hasta la zona de anotación contraria durante un juego de exhibición se ganó su puesto en el equipo. Pero sólo duró esa temporada en los Carneros pues al año siguiente intentó enlistarse en el ejército norteamericano para ir a pelear en la II Guerra Mundial. Sin embargo, una antigua operación en la rodilla provocó que los militares lo rechazarán.
Gehrke jugó en diferentes equipos de ligas diferentes a la NFL, hasta que en 1946 fue reclutado por los Carneros de nueva cuenta, ese año los Rams fueron campeones de la NFL. Gehrke por su parte fue el líder de la liga en cuanto a yardas por carrera con más de seis y en yardas ganadas en regreso de patadas y así finalmente comenzó a destacar en la NFL. A pesar de su buen juego, la mayor aportación de Gehrke al deporte de la NFL tiene que ver más con la mercadotecnia y la estética del deporte como lo conocemos hoy.
A Gehrke le molestaba la uniformidad que los cascos daban a todos los equipos, así que un día se acercó al coach del equipo Bob Snyder y le propuso innovar en el diseño de los uniformes y pintar el casco de los Carneros, además Gehrke pensó que serviría de inspiración a los jugadores del equipo que venían de una temporada que había finalizado con seis ganados y seis perdidos y el equipo había quedado en penúltimo lugar de su división, Snyder le pidió una muestra de lo que tenía en mente y Gehrke tomó papel y lápices para hacer el  boceto de cómo hacer atractivo el casco de los Carneros. Dibujó sobre el casco dos cuernos dorados en espiral, como los de los carneros reales y los rodeó de un fondo azul. Snyder le pidió entonces una prueba real del diseño y sobre un viejo casco Gerkhe realizó su obra de arte. Snyder todavía indeciso decidió llevar el casco al dueño del Equipo, Dan Reeves, quien, a su vez, aunque entusiasta de la idea, tenía dudas de cómo iba a reaccionar el comisionado y la liga, por lo que presentó su idea, sólo para recibir como respuesta: ¡Es tú equipo, haz con él lo que quieras! Por lo que Reeves le pidió a Gehrke pintar todos los cascos del equipo para iniciar la temporada de 1948 y le pagó un dólar por casco. Fueron 75 cascos los que Gehrke pintó durante ese verano. Para ese entonces los Carneros habían ya abandonado Cleveland y se habían mudado a Los Ángeles.



Tras la exitosa presentación de la innovación en los uniformes, Gehrke además de sus funciones como jugador, se dedicó ese año a mantener en buen estado los cascos del equipo y los retocaba o volvía a pintar después de cada juego para que se mantuvieran relucientes al iniciar cada encuentro.
Al año siguiente Ridell introdujo el casco de plástico y el diseño de los Carneros se hizo con pintura horneada lo que relevó a Gehrke de papel como restaurador. Gehrke continuó jugando por dos temporadas, aunque su última temporada ya no jugó para los Carneros. En 1950 portó dos diferentes uniformes el de los 49ers de San Francisco y el de los Cardenales de Chicago.
Pero Gehrke además diseñó un prototipo de barra protectora para el casco tras sufrir de cuatro fracturas de nariz en cuatro juegos consecutivos, como también diseñó la red de práctica para los pateadores. Gerke una vez retirado formó parte de la directiva de los Broncos de Denver, de 1964 hasta 1981, fue parte del equipo, en el que llegó a ser Vicepresidente.
Acabada la aventura con los Broncos, Fred Gehrke fue contratado como Gerente General de los Gold de Denver en la fracasada USFL. Tres años después con la desaparición de la liga, Gehrke finalmente se retiró del futbol americano.
Clarence Fred Gehrke murió el 9 de febrero de 2002 en Palm Springs, California, pero su idea hoy hace que nos sea fácil identificar a los equipos y de hecho ahora los reconocemos más por los diseños de los cascos que por el resto del uniforme.


publicado en noviembre en DeLaPizarraALaCancha
Imagenes Wikipedia.org
                toddradom.com

jueves, 29 de diciembre de 2016

John Elway, Bronco de pies a cabeza.




Dieciséis años como quarterback en Denver y una carrera como ejecutivo de la franquicia desde su retiro marcan la vida del más importante jugador en la historia de los Broncos.
Armando Enríquez Vázquez.

Si alguna vez un jugador definió a una franquicia en la era moderna del futbol americano, ese fue sin duda John Elway. El apellido Elway es para muchos, sinónimo de los Broncos de Denver, de juegos de mucho estrés, de tres decepcionantes Superbowls y finalmente de un retiro glorioso. John Elway como quarterback, jamás se dio por vencido creando juegos que mantenían a sus simpatizantes y detractores en la orilla del sillón. Elway muchas veces lograba sacar el juego y llevó a los broncos a conquistar campeonatos de la AFC y en 7 ocasiones los convirtió en campeones de su división.
John Albert Elway Jr. nació en 28 de junio de 1960 en Port Angeles en el estado de Washington. Estudio en la Universidad de Stanford donde jugó de 1979 a 1982. Al terminar su tiempo en como jugador colegial, Elway jugó un poco de béisbol con un equipo de ligas menores de los Yankees de Nueva York, pero el futbol americano y la NFL lo estaban esperando. Elway fue la primera selección de 1983 en draft, Los Colts de Baltimore lo seleccionaron, pero al poco tiempo lo intercambiaron con los Broncos de Denver. Los Colts habrían de esperar la llegada de Payton Manning para regresar a los años de gloria de Johnny Unitas. El debut de Elway era esperado por todos en la NFL, pues se decía que desde Terry Bradshaw, no había un quarterback que llegara a la liga con la misma calidad.
John Elway debutó al frente de los Broncos el 4 de septiembre de 1983 en contra de los Acereros de Pittsburgh, pero jugó sólo el primer cuarto del juego. Fue detenido cuatro veces atrás de la línea por la Cortina de Acero, Elway además fue interceptado en una ocasión durante esos 15 minutos de pesadilla en los cuales además resultó lastimado del codo. A pesar de ello, los Broncos ganaron ese día por marcador de 14-10. Esa temporada los Broncos llegaron a los Playoffs como uno de los comodines y perdieron el juego en contra de los Halcones Marinos de Seattle por marcador de 31 a 7.
Pasaron tres años antes de que Elway llevará a los Broncos al Superbowl, con una temporada ganadora de 11-5, y ganado sus encuentros de play off, los broncos llegaron al juego de campeonato de la NFL. los Broncos enfrentaron a los Gigantes de Nueva York el 25 de enero de 1987 en el Superbowl XXI, perdiendo 29 a 30.
Al año siguiente Elway llevó de manera consecutiva al equipo al Superbowl, a pesar de la huelga de jugadores que acortó la temporada, Elway lanzó, ese año, más de 3,000 yardas. En esa ocasión, los Broncos enfrentaron a los Pieles Rojas de Washington, en el Superbowl XXII y perdieron de nueva cuenta en esta ocasión por marcador de 42 a 10.



Dos años después, el 28 de enero de 1990, John Elway comandando a los Broncos de Denver llegó a su tercer juego de Superbowl, enfrentaron a los 49ers de San Francisco y a su legendario quarterback Joe Montana. Poco o nada tuvieron para Jugar los Broncos ese domingo, los Cuarenta y nueve pasaron encima de ellos con un marcador de 55 a 10. John Elway parecía condenado a sufrir la misma suerte de Frank Tarkenton de los Vikingos de Minnesota, o a la Jim Kelly de los Bills de Buffalo quienes a pesar de llevar a sus escuedras en más de dos ocasiones al Superbowl jamás fueron capaces de ganar el juego de campeonato.
Sin embargo, Elway siguió jugando y emocionando a los aficionados de Denver a lo largo de ocho temporadas antes de acceder a una nueva oportunidad para ganar el título de campeón de la NFL. En la temporada de 1997, los Broncos llegaron al gran juego una vez más y esta vez enfrentaron a los Green Bay Packers, que era el equipo campeón de la temporada anterior.
Entre las jugadas más reconocidas en la historia de futbol americano de la NFL esta la acarreada de helicóptero o jugada helicóptero que cambió el ánimo de los jugadores de los Broncos para romper el empate a 17 con los Green Bay Packers, en el Superbowl XXXII y por la que Elway llevó finalmente a los Broncos a ganar un Superbowl, venciendo a los Packers 21-17.
En esta jugada Elway corrió con el balón para lograr un primero y goal pero al ser golpeado por los defensivos de Green Bay, el quarterback voló simulando la hélice de un helicóptero. Elway cayó en la yarda 6, logrando cuatro nuevas oportunidades para conseguir la anotación.
Al final de aquel juego el dueño de los Broncos Pat Bowlen al sostener el trofeo Vince Lombardi, exclamó: Este es para John. Elway tenía 37 años de edad, muchos golpes y los aficionados y cronistas pensaban que estaba ya demasiado viejo, que debía retirarse mientras era un ganador y un ídolo para la afición de Denver, pues había demostrado la perseverancia que lo había convertido en el líder indiscutible de su equipo.
Elway no se retiró y contrario a todas las expectativas llevó a los Broncos al Superbowl XXXIII al año siguiente, el domingo 31 de enero de 1999 John Elway y los Broncos derrotaron a los Halcones de Atlanta por marcador de 34 -19 y John Elway fue nombrado el jugador más valioso del juego. Ahora si había conquistado todo.
Ese año Elway anunció su retiro de su puesto como quarterback, pero no del futbol americano, Elway se mantuvo con el equipo en puestos administrativos y hoy es el Vicepresidente Ejecutivo y Gerente General del equipo
A lo largo de 16 temporadas en con los Broncos Elway lanzó 51,475 yardas, completó 300 pases para anotación, lo interceptaron en 226 ocasiones. Elway, no es uno de los quartebacks más eficientes en la historia de la NFL, pero sin duda es uno de los más vistosos y uno de los jugadores más perseverantes. Cómo ejecutivo del equipo, fue suya la idea de contratar a Payton Manning y con ello ganar un nuevo anillo de Superbowl para el equipo.

publicado en DeLaPizarraALaCancha en septiembre 2016
imagen: nydailynews.com
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sábado, 10 de diciembre de 2016

Los Broncos de Denver 66 años de historia.




Equipo fundador de la NFL y establecido en una ciudad a la que se veían pocas posibilidades,  hoy los Broncos son una de las franquicias más populares de la NFL.

Armando Enríquez Vázquez
El fundador del ganador del Superbowl 50 de la NFL, fue Robert Howsam. Nativo de Denver este hombre se distinguió a lo largo de su vida como empresario del béisbol y futbol americano. Howsam nació el 28 de febrero de 1918 y en 1959 formó parte del famoso Club de los Tontos que integraban los dueños de las primeras ocho franquicias de la AFL (American Football League).
Los Broncos de Denver comenzaron en la liga creada por Lamar Hunt, como respuesta al monopolio de la NFL y la prepotencia de George Halas, en 1959. Howsman era dueño en esa época de una franquicia de liga menor de béisbol llamada los Osos de Denver. Al saberse ganador de una de las franquicias de la nueva liga, Howsam organizó un concurso para nombrar al equipo. El nombre ganador fue el de Broncos, haciendo referencia a un caballo indomable y al pasado como pueblo de salvaje oeste de la ciudad.
Los Broncos quedaron en la División Oeste de la nueva liga, junto con los Texanos de Dallas de Lamar Hunt, que en unos años se mudaron a Kansas City, convirtiéndose en los Jefes. Los Chargers de Los Ángeles que se mudarían con el tiempo a San Diego y los Raiders de Oakland.  A lo largo de diez años de existencia de la AFL, los Broncos fueron el peor equipo de la liga y fueron la única franquicia que nunca participó en un juego de campeonato de la liga. Son también el único dentro de su división que jamás ha cambiado su sede.
Con la unión entre NFL y AFL, la División Oeste de la AFL se conservó tal cual, y pasó a ser la División Oeste de la Conferencia Americana con los mismos equipos iniciales, los dos años finales de la AFL los Bengalíes de Cincinnati formaron parte de esta división, a lo largo de los años también han formado parte los Bucaneros de Tampa Bay y los Halcones Marinos de Seattle.



Howsam vendió al equipo en 1961 y se enfocó en sus nuevas aventuras como gerente primero de los Cardenales de San Luis y, más tarde, de los Rojos de Cincinnati, ambas franquicias de las Ligas Mayores de béisbol. Los nuevos dueños fueron un grupo de empresarios locales encabezados por Gerald Phipps y Calvin Kunz, Phipps terminó por ser el dueño de equipo y en 1981 el equipo fue adquirido por Edgar Kaiser, este a su vez, lo vendió a Pat Bowlen, en 1984,  cuyos herederos son los dueños actuales de la franquicia.
Durante el final de la década de los setenta, cuando los Broncos jugaron por primera vez en un Superbowl se les conoció como Orange Crush, por el color de su uniforme y la defensiva con la que jugaban y que encabezaban jugadores de la talla de Lyle Alzado, Randy Gradishar, Paul Smith, Joe Rizzo, Rubin Carter entre otros.  Sin lugar a dudas y a pesar de los grandes jugadores que han vestido el jersey de los Broncos, tal vez el más icónico de todos los jugadores de la franquicia a lo largo de su historia sea John Elway, el quarterback que los llevó a ganar el campeonato de la NFL por dos años consecutivos y que con el número 7 en su jersey dirigió la ofensiva del equipo por quince años, de 1983 a 1998 cuando ganaron por segunda ocasión el Superbowl.



El 15 de enero de 1978 los Broncos de Denver jugaron por primera vez en un Superbowl, en contra de los Vaqueros de Dallas. Los Broncos perdieron por marcador de 27 a 10. Los Broncos son uno de los cuatro equipos que más veces ha jugado el Superbowl, empatado en 8 ocasiones con los Vaqueros de Dallas, Los Acereros de Pittsburgh y los Patriotas de Nueva Inglaterra. Sin embargo, los Broncos han perdido cinco de esos ocho encuentros lo que los convierte en la franquicia que más veces ha perdido el Superbowl. Las tres ocasiones que han ganado el campeonato de la NFL son el Superbowl XXXII cuando derrotaron a los Green Bay Packers por marcador de 31 a 24.  El Superbowl XXXIII al año siguiente cuando derrotaron a los Halcones de Atlanta 34 a 19 y finalmente el pasado mes de enero cuando ganaron a las Panteras de Carolina con un marcador de 24 a 10 durante el Superbowl 50.
El Logo de los Broncos en un principio mostraba a un Vaquero que parecía aburrido montando un caballo rebelde. El logo en tonos café y mostaza, era lo menos llamativo y algo con lo que ningún equipo deportivo quisiera estar asociado. En 1962 el logo cambió y aunque mantuvo los dos elementos; jinete y caballo, en este logo el jinete era claramente un jugador de futbol americano completamente equipado y con el uniforme anaranjado de los Broncos. El caballo, por su parte mostraba cierta picardía en el rostro. El logo fue rediseñado en 1970 mostrando un D anaranjada mayúscula con un potro de perfil parado en dos patas, visto únicamente de la parte superior con las patas delanteras en posición agresiva y una columna de vaho saliendo de su fosa nasal, este logo cambio muy poco en 27 años, apenas unos pequeños cambios en los rasgos de la cara del caballo en 1993. En 1997 el logo cambió a como lo conocemos ahora; el perfil de un caballo blanco, delineado en azul y la crin anaranjada que parece correr de una manera desenfrenada.
Dentro de la forma que tienen ciertos equipos para honrar a sus mejores retirando los números de los jerseys para que ningún otro jugador los use Los Broncos han retirado tres números; el 7 que utilizó John Elway, el 18 que utilizó Frank Tripucka quien fuera el primer quarterback de la franquicia de 1960 a 1963, y el 44 utilizado por el corredor Floyd Little de 1967 a 1975. En mayo de 2012, Tripucka autorizó a Payton Manning a utilizar el jersey de los Broncos con el número 18.

publicado en DeLaPizarraALaCancha.com.mx en septiembre de 2016

viernes, 22 de enero de 2016

Doug Williams el primer quarterback negro en jugar como titular en el Superbowl.




El primer quarterback negro en llegar a un Superbowl, fue también el primero en ganarlo y ser nombrado el jugador más valioso del encuentro.
Armando Enríquez Vázquez.

A lo largo de las primeras décadas de su historia, los Pieles Rojas de Washington, se caracterizaron por las imposiciones de su dueño y fundador, así como su polémica personalidad. Entre una de esas características se encontraba su recalcitrante racismo. George Preston Marshall fue obligado en 1962, más de quince años después de que el primer jugador negro formara parte de la NFL, por el secretario del Interior del gobierno de Estados Unidos; Stewart Udall, quien amenazó a Marshall con revocarle el contrato de renta del estadio de Washington, casa de los Pieles Rojas, si no contrataba jugadores negros en el equipo. Marshall cedió y contrató como primera selección del equipo al corredor Ernie Davis de la universidad de Syracuse. Ese mismo equipo que durante décadas se distinguió por el racismo de su fundador y primer dueño, habría de ver en 1988 sus sueños de campeonato realizados gracias al primer quarterback negro en jugar un Superbowl como titular y también el primero en ganarlo. Su nombre Doug Williams.
Williams nació el 9 de agosto de 1955 en el pueblo de Zachary en Luisiana. Jugó en la Universidad Estatal de Grambling. En 1978, los Bucaneros de Tampa Bay seleccionaron a Williams como su primera selección bajo las recomendaciones de coordinador ofensivo Joe Gibbs, que sirvió como scout del equipo. Los Bucaneros eran en ese momento una de las dos nuevas franquicias en la NFL, habían empezado a jugar en 1976. Doug Williams fue durante sus años con los Bucaneros, el único quarterback negro titular en la NFL. De 1978 a 1982 Williams logró hacer de la peor franquicia en la historia de la NFL en su momento, con veintiséis juegos perdidos de manera consecutiva, un record que en 2008 les fue finalmente arrebatado por los Leones de Detroit, llegara en 1979 a los Play Off con un record de 10 ganados y seis perdidos. Lo mismo sucedió en 1981. Tras la temporada de 1982, donde una vez más Williams llevó a los Bucaneros a la post temporada, Doug renunció a los Bucaneros y a la NFL por no haber logrado mejoras en su situación contractual. La codicia y terquedad del dueño del equipo de Tampa, Hugh Culverhouse, quien se negó, a pesar de las protestas del entrenador John McKay y otros al interior del equipo, a hacer una oferta interesante al quarterback. La salida de Williams marcó la ausencia de los Bucaneros de los juegos de Play Off los siguientes catorce años.
Al no existir un equipo en la NFL interesado en Williams, Doug decidió jugar para la USFL, y el equipo de los Forajidos de Oklahoma lo contrató. Doug Williams jugó las temporadas de 1984 y 1985 con el equipo que en la última temporada de la Liga jugó en Arizona. En 1986, una vez que la aventura de la USFL concluyó, Williams intentó volver a la NFL. Joe Gibbs, era en ese entonces el entrenador de los Pieles Rojas de Washington y pidió a la gerencia del equipo contratar a Williams como quarterback sustituto para el equipo de la capital de Estados Unidos. Williams comenzó como el sustituto de Jay Schroeder. En 1987, Williams tuvo que reemplazar a Schroeder por una lesión, a pesar de únicamente jugar en menos de la mitad de los juegos de la temporada y no siempre con los mejores resultados, al parecer Williams tenía la capacidad de crear un mejor ambiente de trabajo al interior del equipo que Schroeder, por lo que fue designado por Gibbs para ser el titular de los Pieles Rojas para los Play Off.
La decisión probó ser la correcta y después de que los Pieles Rojas vencieran a los Vikingos de Minnesota en el juego de campeonato de la conferencia nacional por marcador de 17-10, se convirtieron en los contendientes de dicha conferencia para el Superbowl XXII que se efectuó el 31 de enero de 1988 en el estadio Jack Murphy de San Diego California. Los Pieles Rojas se enfrentaron a los Broncos de Denver.
Aquel día, Doug Williams lanzó 340 yardas y 4 pases de anotación, todos en el segundo cuarto, para una contundente victoria de los Pieles Rojas por marcador de 42 – 10. De esta manera los Pieles Rojas ganaron su segundo trofeo Vince Lombardi.
Williams fue nombrado el jugador más valioso del encuentro haciendo historia en la NFL en muchos sentidos; el primer quarterback negro titular en un Superbowl, cuatro pases de anotación en un solo cuarto, 340 yardas lanzadas y el primer MVP quarterback negro. Habrían de pasar veintiséis años antes de que un quarterback titular volviera a ser negro. En 2014, en el Superbowl XLVIII, Rusell Wilson comandando a los Halcones Marinos de Seattle se convirtió en el segundo.
Williams jugó hasta 1989 con los Pieles Rojas antes de retirarse del emparrillado. A lo largo de su carrera como quarterback Williams lanzó 100 pases de anotación y 16 998 yardas. Una vez terminada su carrera como jugador Doug Williams inició una carrera como entrenador. Primero en el circuito preparatoriano en 1997, pero al año siguiente fue contratado por su alma mater la Universidad estatal de Grambling. Trabajó en esta universidad como entrenador hasta 2002, fecha desde la cual Williams ha trabajado en la NFL en los equipos en los que jugó; Bucaneros de Tampa y Pieles Rojas de Washington.
Joe Gibbs manifestó al final de aquel Superbowl XXII: Doug terminó siendo el hombre correcto en el lugar correcto. Esta es la historia de un hombre que jugó de manera impresionante cuando llegó del colegial a la NFL, después jugó en la USFL, regresó para jugar como sustituto y vino desde atrás para ganar el MVP en el Superbowl. Es una de las grandes historias en la Historia de los deportes.


imagen: wildwestsports.com

viernes, 10 de abril de 2015

Lyle Alzado los esteroides destruyen.




Darth Raider, uno de los más agresivos defensivos en la historia de la NFL, pasa desapercibido por haber consumido drogas que a la larga lo llevaron a la muerte.
Armando Enríquez Vázquez.
Dicen que uno debe hacer lo que le corresponde y el destino hará el resto. Así parece que fue la llegada de Lyle Alzado a la NFL. Lo que no fue parte del destino fue su fiereza en el juego, la forma violenta con la que pasó a la historia y que no era mucho de su personalidad si no de las adicciones que adquirió en el juego.
Lyle nació en Brooklyn el 3 de abril de 1949. Su padre mitad español, mitad italiano era un hombre violento que decidió abandonar a la familia cuando Lyle estaba en la preparatoria. Había sido dueño de una tienda de pintura y de un bar, pero Lyle lo recordaba como un alcohólico, peleador callejero. Su madre, de origen judío, encontró empleo como dependiente de una tienda de flores.
Lyle Alzado no se destacó durante sus años en la preparatoria como un buen jugador de futbol americano y por lo tanto ninguna Universidad se interesó por él. Además Lyle fue un adolescente problemático, bravucón y peleonero que terminó en más de una ocasión en una celda de la prisión de la sección latina de Harlem por robar automóviles. Alzado terminó jugando en una pequeña universidad de Texas, llamada Kilgore, de donde fue expulsado. Entonces Lyle consiguió un puesto para Jugar en una universidad en Dakota del Sur llamada Yankton. Yankton cerró sus puertas en 1984 y Lyle Alzado es el único jugador de esa universidad en haber jugado en la NFL.
Lyle nunca hubiera llegado a la NFL de no haber sido por un incidente automovilístico que jugó en su favor. En 1970, Stan Jones asistente del entrenador en jefe de los Broncos de Denver, Lou Saban, se encontraba haciendo un viaje de scouting para conocer prospectos que fueran interesantes para el equipo de Denver. Su automóvil se descompuso en el pueblo de Butte en Montana y para no perder el tiempo mientras su auto era reparado llamó al Tecnológico de Montana y pidió poder ver las películas de sus juegos, para ver si había algún jugador que pudiera interesarle, Pero en el juego por el Tazón de cobre, disputado entre el Tecnológico de Montana y Yankton, lo que más llamó la atención de Jones fue un jugador de Yankton que no dejaba de aparecer en todas la jugadas y su efectividad. Jones se dio a la tarea de encontrar el nombre del joven que no era otro que Lyle Alzado.
En 1971, Lyle fue la cuarta selección colegial de los Broncos de Denver y esa misma temporada debido a la lesión que sufrió Pete Duranko, titular en un juego de pretemporada, Lyle tomó su lugar y se convirtió a partir de su primer encuentro en jugador titular de los Broncos. Alzado no sólo se convirtió en titular sino que se volvió el jugador más querido y reconocido de la escuadra. En una encuesta realizada a mediados de los años setenta entre estudiantes de preparatoria de Denver, en la que se preguntó ¿A qué jugador de los Broncos te gustaría conocer? Mientras doce muchachos contestaron que al corredor estrella del equipo; Floyd Little, setecientos estudiantes respondieron que a Lyle Alzado.
Lyle era una celebridad dentro y fuera del campo. Los domingos brillaba como uno de los jugadores más rudos del momento y entre semana se dedicaba a diferentes obras y organizaciones dedicadas a niños y jóvenes con diferentes males. Lyle fue parte crucial de la defensiva 3-4 de Denver que se conoció como Orange Crush y que enfrentó a Dallas en el Superbowl XII en el que los Broncos perdieron por marcador de 27 a 10.
En 1979, Alzado comenzó a tener dudas sobre su carrera como futbolista y firmó una pelea en contra de Mohamed Ali. La cual se celebró el Estadio de la Milla en Denver el 14 de Julio. Alzado perdió, pero el hecho de que estuviera dispuesto a arriesgar su físico boxeando, puso a los dueños de los Broncos a pensar y mejor intercambiaron a Lyle a los Cleveland Brown.
Alzado jugó dos años con los Brown y formó parte del equipo que en 1980 se conoció como los Kardiac Kidz y que quedaron a unos minutos de llegar al Superbowl.
En 1981, una vez más Lyle cambió de equipo. Esta vez con los Raiders que también se acababan de mudar a Los Ángeles. Alzado ganó por fin su anillo de Superbowl cuando los Raiders apalearon a los Pieles Rojas de Washington por 38 puntos contra 9 en el Superbowl XVIII. La afición lo llamó entonces Darth Raider y su compañero Howie Long lo apodo Three Mile Lyle, haciendo referencia a la planta nuclear que había estado a punto de causar una desgracia en Estados Unidos y a la explosividad del defensivo.
Alzado se retiró en 1985, una lesión en el tendón de Aquiles. Intentó regresar a jugar en 1990, pero en el primer juego de la pretemporada se lesionó la rodilla y decidió retirarse definitivamente.
En 1991 se le detectó un tumor en el cerebro y entonces Lyle decidió hacer pública su adicción por los esteroides y su consumo de hormona humana del crecimiento. Existen dos tipos de la hormona, uno artificial y otro natural que se obtiene directo de cadáveres, este último era el que utilizó Alzado durante sus años de adicción. El uso y abuso de estas substancias inició en 1969 y continuó durante toda su carrera como profesional. Primero de manera oral y más tarde inyectada. En una entrevista concedida a la revista Sports Illustrated Lyle confesó que su adicción no solo era física sino psicológica también. Comentó también que más del noventa por ciento de los jugadores que él conocía eran adictos a los esteroides. Lyle Alzado llegó a gastar más de treinta mil dólares en un año en esteroides y hormona del crecimiento. Lyle admitió sus cambios de humor, su irritabilidad y constante exaltación que lo hacían ser tan violento dentro del juego de campo y en la vida común.
Ahora mírenme. He perdido el cabello, camino de manera tambaleante y tengo que aferrarme de alguien como apoyo. Tengo problemas de memoria. ¿Cuál es mi último deseo? Qué nadie más muera de esta forma.

Lyle Alzado murió el 14 de mayo de 1992 a los cuarenta y tres años de edad.

imagen; ustoday.com
                  

jueves, 5 de marzo de 2015

Lawrence Taylor la oscuridad tras la gloria.


Sin duda Lawrence Taylor es uno de los mejores jugadores en la historia del futbol americano y como otros uno lleno de historias que poco pueden alentar a los jóvenes seguidores de la NFL.
Armando Enríquez Vázquez.
Hace ya más de 20 años, el 10 de octubre de 1994 que los Gigantes de Nueva York retiraron de sus jerseys el número 56. El número que por 13 temporadas portó Lawrence Taylor. Sólo un año antes Taylor había decidido dejar el emparrillado.
Esa noche los Gigantes jugaban en contra de los Vikingos de Minnesota y Lawrence regresó al estadio que tantos triunfos y logros lo vio conseguir y al público que lo adoraba para ser homenajeado, para pasar a ser de ese círculo de jugadores inmortales cuyo número no será usado por nadie más.
Lawrence Julius Taylor nació el 4 de febrero de 1959 en Williamsburg, Virginia. En su infancia jugó béisbol y no fue hasta los quince años que comenzó a jugar futbol americano, sus años como universitario jugó para la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill y se distinguió como un fiero linebacker.
En 1981, el año de su elegibilidad para jugar en la NFL, Lawrence no tuvo que esperar mucho pues fue la primera selección de Gigantes de Nueva York y la segunda selección de todo el proceso.
Catorce años después en la noche que su número habría de ser retirado. Lawrence Taylor era un sinónimo de los Gigantes, una leyenda no sólo del equipo, si no de la NFL, para muchos el mejor linebacker que jamás haya jugado futbol americano.
Creo que debería estar nervioso, pero no lo estoy porque esta es mi casa. Este es una de los tres momentos de los que más me enorgullezco que me han sucedido aquí. El primero fue en 1981 cuando derrotamos a Dallas y regresamos a los juegos de Play Off después de veinte años. El segundo fue en 1987 le ganamos a los Pieles Rojas y pasamos al Superbowl. El tercero es esta noche…
La llegada de Taylor a los Gigantes marcó un cambió en el equipo. No fue sólo él, pero el papel que jugó en ese cambio de mentalidad fue muy importante. Su llegada al equipo no fue una mera coincidencia con el primer juego de Play Offs para los Gigantes en veinte años, Taylor se ganó la titularidad en el equipo desde la pretemporada donde jugó despiadadamente en contra de sus adversarios, Terry Bradshaw, el quarteback de los Acereros de Pittsburgh años después declaró: Yo sólo me preguntaba, ¿quién es este tipo? Una y otra vez me golpeaba llegando desde mi punto ciego y estaba destrozándome las costillas.
Sus compañeros lo llamaban en broma Superman y decían que en lugar de casillero debía tener una cabina telefónica.
Lawrence estaba bajo el mando del entrenador defensivo de los Gigantes, Bill Parcells. La relación entre los dos fue difícil por lo exigente de Parcells y lo rebelde de Taylor. Con el tiempo Parcells sería el entrenador en jefe de los Gigantes y Taylor uno de los pilares para llevar al equipo a dos Superbowls y ganarlos.
El primero en enero de 1987 cuando en la edición número XXI los Gigantes derrotaron a los Broncos de Denver por marcador de 39 -20 y la segunda vez cuando los Gigantes enfrentaron y derrotaron a los Bills de Buffalo por un punto 20-19 en el Superbowl XX.
Pero no todo fue miel sobre hojuelas en la carrera, ni en la vida de LT como lo llamaban la prensa, los aficionados y sus compañeros de equipo. Llevaba un estilo de vida en los límites, corría y destrozaba autos, vivía como rockstar, sexo drogas y rocanrol. No seguía las normas, ni las reglas.
En un momento los directivos de los Gigantes decidieron asegurar la vida del linebacker, como forma de no perder una parte de su inversión. En 1987 y 1988 Taylor dio positivo en las pruebas de antidoping por haber consumido cocaína. En 1988 fue suspendido por la liga treinta días.
Taylor siempre encontró apoyo en Wellington Mara, dueño delos Gigantes y aquella noche del 10 de octubre así los reconoció:
Quiero agradece al señor Mara y a su familia por siempre estar ahí cuando los necesité. Al señor Tisch (gerente del equipo) por la sabiduría que me ha enseñado en estos últimos tres años y a Bill Parcells por formar una parte tan importante de mi vida y haberme enseñado a jugar este deporte.
A lo largo de su carrera profesional Taylor logró más de 132 detenciones del quarterback detrás de la línea de scrimmage, nueve intercepciones, recuperó once fumbles y anotó en dos ocasiones. Tras su retiro del futbol Lawrence se ha dedicado a ser comentarista deportivo y actor, pero siempre ha estado rodeado por la controversia que sus actividades como, parrandero y drogadicto le han acarreado. Incluso el mismo reconoce haber llegado al extremo de vivir en una casa semi vacía donde se la pasaba consumiendo narcóticos. Acusado de contratar prostitutas menores de edad. La vida de Taylor ha sido por momentos un infierno.
En una entrevista en 2009 declaro que LT estaba muerto y enterrado y que él estaba contento de ser Lawrence Taylor y estar libre de adicciones. El público de Nueva York le perdonó siempre sus excesos y lo aclamó en cada una de sus grandes jugadas.
Pero no es por ellos, esta noche es nuestra, de ustedes los aficionados a los Gigantes y yo. Ustedes siempre han creído en mí y tenido fe en mí sin importar lo que suceda en mi vida. Sin ustedes no habría Lawrence Taylor, no habría L.T.
Terminó diciendo esa noche en que su número, el número 56 fue retirado de los jerseys de los Gigantes.
John Madden se refirió a Taylor de la siguiente manera:

Lawrence Taylor defensivamente tuvo un impacto como ningún otro jugador que yo haya visto jugar. Cambió la manera en que la defensiva se juega, la manera en que se juega al momento de pasar o correr, la manera en que los linebackers juegan y la manera en que las ofensivas bloquean a los linebackers.

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jueves, 19 de febrero de 2015

Un Acerero alemán y ganador de Superbowl con los Vaqueros.



Los Acereros de Pittsburgh sólo han retirado dos números de sus jerseys en 82 años de historia y uno de ellos es el de un jugador hasta cierto punto desconocido.
Armando Enríquez Vázquez
Los primeros cuarenta y dos años en la historia de los Acereros de Pittsburgh fueron por lo general amargos. Derrotas, dudas sobre su permanencia en la NFL, la incapacidad en dos ocasiones para tener un equipo y su alianza en esas temporadas con las Águilas de Filadelfia y la creación de los Steagles en 1934 y con los Cardenales, entonces, de Chicago para formar los Card-Pitts diez años después.
Cuarenta y dos años en los que Art Rooney, fundador y dueño de la franquicia, no dejó de luchar por mantener una franquicia que finalmente lo recompensó en la década de los años setenta del siglo XX. En 1964, los Acereros retiraron por primera vez un número de sus jerseys. El número setenta. Número que hasta un año antes había portado Ernie Stautner. Tendrían que pasar cincuenta años para que los Acereros retiraran un nuevo número de los jerseys de la franquicia.
Ernie Stautner sobresalió no sólo en los Acereros, sino en toda la NFL, al jugar nueve Probowls a lo largo de las catorce temporadas que jugó para el equipo de Pittsburgh en años en los que el equipo no daba una. Fue, sin duda, uno de los grandes tacles defensivos de la NFL, a pesar de que para los estándares de hoy en día sería considerado como pequeño para jugar en esa posición, con un metro ochenta y cinco de altura y ciento cinco kilogramos de peso.
Ernest Alfred Stautner nació el 20 de abril de 1925 en Bavaria en Alemania, en 1928 su familia emigró a Estados Unidos y se estableció en los suburbios de Albany, capital del estado de Nueva York. Durante la II Guerra Mundial, Stautner se enroló y fue parte de los Marines, tras su servicio en el ejército ingresó al Boston College en el que se graduó como psicólogo y jugó los cuatro años de sus estudios universitarios como tacle defensivo y ofensivo.
En 1950, fue seleccionado en la segunda vuelta por los Acereros de Pittsburgh. Los siguientes catorce años Stautner jugó para los Acereros, en esos años únicamente no alineó en seis juegos. En su momento estuvo en el libro de records de la NFL al ser uno de los jugadores que habían provocado tres safeties a lo largo de s carrera y que aún se encuentra junto con otros jugadores como segundo lugar. Stautner a lo largo de su carrera recuperó 23 fumbles.
Jim Parker uno de los grandes jugadores defensivos de los Potros de Baltimore alguna vez dijo sobre Stautner; ¡Ese hombre no es humano!
Tras retirarse en 1963, otra parte muy importante de la carrera de Ernie estaba por comenzar, en 1964 y 1965 Stautner trabajó como asistente del entrenador primero dentro de los Acereros y al año siguiente para los Pieles Rojas de Washington.
En 1966 fue contratado por los Vaqueros de Dallas para fungir como entrenador de la línea defensiva y más tarde, en 1973, fue nombrado coordinador defensivo del equipo. Trabajó bajo las órdenes del legendario Tom Landry y fue quien creó y perfeccionó las ofensivas del Juicio Final y Juicio Final II, con las que los Vaqueros ganaron los Superbowl VI y XII frente a los Delfines de Miami y los Broncos de Denver. La defensiva de Stautner no pudo derrotar a los Acereros en los Superbowls X y XIII.
Bob Lilly, Randy White, Ed Too Tall Jones, Harvey Martin son algunos de los nombres asociados con él. Algunos de ellos fueron amigos de Ernie una vez terminada su carrea profesional.
- Teníamos una relación muy especial, no era sólo mi entrenador, era mi amigo.- declaró en su funeral Randy White.
En 1969 al cumplirse su legibildad la NFL lo convirtió en miembro del Salón de la Fama y aun le faltaba ser parte y ganar los Superbowls.
Stautner trabajó con los Vaqueros de Dallas como coordinador defensivo hasta 1988 cuando Jerry Jones compró al equipo y despidió a Landry y su gente. En 1989 Stautner realizó labores de scout para los Vaqueros y fue su último año con la franquicia.
De 1991 a 1994 Stautner fue el entrenador de la línea defensiva de los Broncos de Denver y trabajo tanto para Dan Reeves como para Wade Phillips. De 1995 a 1997 fue el entrenador en jefe de la Galaxia de Frankfurt de a NFL Europa. Consiguiendo el campeonato en ese primer año de 1995. Despues regresó a Estados Unidos.
En 1998 le fue detectado Alzheimer y Stautner murió el 16 de febrero de 2006 en un asilo en Carbondale, Colorado.
A su funeral asistieron jugadores de los Vaqueros de Dallas y Mean Joe Greene cuyo número 75 se convirtió en el segundo en la historia de los Acereros de Pittsburgh en ser retirado de los jerseys de los Acereros en 2014. Durante el funeral, el también miembro del salón de la fama y poseedor de seis anillos de Superbowl declaró:

 -Nunca conocí a Ernie y sin embargo se todo lo que se puede saber de él.

Imagen: quoteing.com