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sábado, 2 de febrero de 2019

Malas decisiones de los hombre de rayas.




Tras lo visto y discutido por las malas decisiones arbitrales en los juegos divisionales, los errores de quien no debería cometerlos: los árbitros, se pueden prestar a todo tipo de interpretación.

Armando Enríquez Vázquez

Errar es de humanos y todo el tiempo estamos cometiendo errores, claro que hay de errores a errores. Un tipo de error que nunca estamos dispuestos a pasar por alto es el que comete quien tiene como empleo el asegurarse que, en una competencia deportiva, no se violen las reglas del juego, en ciertos deportes y considerando la imperfección humana hace ya algunos años que se recurre al uso de la tecnología para poder detectar estas fallas de percepción o físicas. Ese es el caso del futbol americano profesional de la NFL y las cámaras que graban las jugadas para poder ser revisadas al momento y poder tomar la decisión justa.
Sin embargo, en más de una ocasión a lo largo de los años hemos visto al grupo de árbitros en el campo no sólo tomar pésimas decisiones, si no aferrarse a ellas desde la posición de poder que tienen a pesar de que la tecnología les demuestra su fallo, arruinando de esta manera no sólo el partido, afectando a un equipo a veces de manera por demás contundente y lesionando la credibilidad de la NFL, en otro momento una liga que presumía su limpieza.
Estas malas decisiones afectan directamente el resultado de un partido como en el caso del juego que se llevó a cabo en la ciudad de Nueva York el 6 de diciembre de 1998 entre los Halcones Marinos de Seattle y los Jets de Nueva York. Los Jets bajo el mando de Bill Parcells tenían esa temporada un récord ganador de 9 ganados y cuatro perdidos, mientras que los Halcones Marinos tenían un temporada de seis ganados y siete perdidos. En el último cuarto los Jets perdían por 5 puntos cuando en una jugada en la zona roja Vinnie Testaverde decidió correr faltando menos de medio minuto, cinco yardas para anotar el touchdown que daría la victoria a los Jets, Testaverde cayó tacleado al y se hizo la clásica melé de jugadores sobre el Quarterback neoyorquino, Uno de los árbitros declaró que Testaverde había anotado. A pesar de que los Jets fallaron el intento de 2 puntos extra, los Jets ganaron ese día. Momentos después de la jugada la repetición que mostró la televisora mostró que Testaverde cayó fuera de la zona anotación y el ovoide jamás cruzó la línea de que delimita la zona de anotación. Semanas después los Jets pasaron a los playoffs, los Halcones Marinos no.
Fueron decisiones como esta las que llevaron a la liga a tomar la decisión de utilizar cámaras de televisión que ayudaran a los árbitros a tomar las decisiones correctas y a los entrenadores a pedir la revisión de las jugadas. Muchas veces la falta de evidencia contundente hace irrevocable la decisión tomada por los oficiales en el campo. Pero en otras cuando se muestra evidencia irrefutable de la mala decisión del cuerpo arbitral estos por arrogancia, necedad, en el mejor de los casos. No voy a escribir lo que pienso que es fondo cuando esto se hace en el peor de los casos, pero lo cierto es que deja muy mal parados a la NFL y a los oficiales que a pesar de su desastrosa decisión no son sancionados por la Liga.
La existencia de estas decisiones erróneas del equipo de jueces en el terreno de juego ha evidenciado favoritismos que dañan severamente al deporte, al espectáculo de la NFL y su credibilidad, beneficiado a equipos directamente en su búsqueda por el Superbowl.
Tal y como sucedió en el juego entre los Carneros de Los Ángeles y los Santos de Nueva Orleans en el juego de campeonato de la Conferencia Nacional en 2019, con menos de tres minutos para finalizar el juego y las clara posibilidad de ganar el juego, los árbitros omitieron deliberadamente penalizar una interferencia de pase, en el peor de los casos una rudeza innecesaria que finalmente dio el triunfo a los Carneros quienes con tiempo suficiente en el reloj de juego terminaron anotando para dar la voltereta en el juego.
Lo más triste de todo es que el propio Roger Goodell, uno de los peores comisionados que ha tenido la liga, admite que el error existió, pero también aclara que nunca pasó por su mente el revocar la decisión del árbitro que acabó de la manera más vil con las esperanzas de los Santos de Nueva Orleans de contender en el Superbowl LIII.
Algo que parece ilógico es que el defensivo de los Carneros Nickell Robey-Coleman fue multado por la Liga por el golpe ilegal que propinó al jugador de los Santos y que los oficiales no marcaron. El error se le puede marcar al árbitro Bill Vinovich quién sin ningún problema, ni multa ha vuelto a su carga de trabajo, sin importarle haber arruinado la temporada completa para uno de los equipos más competitivos de la Liga.
En el portal grunge.com se habla que uno de los principales problemas por los que pasan los oficiales de la NFL es el de un mal salario, nula seguridad social y prestaciones, lo que en una posición de autoridad como la de un árbitro los deja listos para ser corruptibles. Sí se pudo arreglar una serie mundial de beisbol ¿quién dice que un Superbowl se no puede?


imagen: flickr.com

sábado, 19 de enero de 2019

Los Santos de Nueva Orleans el equipo del primero de noviembre.



La franquicia del estado de Luisiana fue la decimo sexta en ser aceptada en la NFL como un equipo de expansión cuando la AFL tomaba fuerza.

Armando Enríquez Vázquez

En 1966 la NFL jugó por última vez una carta tratando de contrarrestar la fuerza con la que la AFL ganaba terreno entre los aficionados al futbol americano. El 1º de noviembre el comisionado de la NFL Pete Rozelle dio a conocer a quien se le atribuía la décimo sexta franquicia de la liga, la ciudad que se vio beneficiada por esta decisión fue Nueva Orleans.
John W. Mecom Jr. Se convirtió también en el dueño de un equipo de la NFL más joven en ese momento. Mecom Jr. tenía 26 años de edad al momento en que Rozelle dio la noticia y pagó 8.5 millones de dólares por la franquicia. Mecom Jr. Era miembro como otros dueños de equipos en la NFL y la AFL de una familia petrolera.
La fecha determinó el nombre de la franquicia, siendo el día de todos los santos de acuerdo con el calendario católico la franquicia de Nueva Orleans fue bautizada como Los Santos. La flor de Lis que es el emblema en el casco de la franquicia es también relacionada de manera inmediata con la ciudad de Nueva Orleans y su origen francés. La flor de Lis ha sido el logo de los Santos desde un inicio, ha sufrido muy ligeras modificaciones siendo las más dramáticas el cambio de color de la flor de dorado a negro.
Los Santos se tenían que preparar para el kick off inicial de la temporada 1967, por lo que a finales de diciembre de 1966 Tom Fears se convirtió en el primer entrenador de los Santos. Tom Fears, nacido en Guadalajara, México el 3 de diciembre de 1922 jugó con los Carneros de Los Ángeles como receptor abierto, para después ser asistente de los entrenadores en jefe en los Empacadores de Green Bay, los Carneros y los Halcones de Atlanta. Con los Santos fue su primer trabajo como entrenador en Jefe.
El primer jugador en ser contratado por los Santos fue el pateador Paige Cothren, esto de acuerdo con el sitio de Internet de los Santos que registra su contratación el 27 de enero de 1967, sin embargo, no existen registros de que haya jugado con el equipo y tanto el sitio de la NFL como el de Pro Football Reference únicamente lo ubican como jugador de 1957 a 1959; dos años con los Carneros y otro con las Águilas de Filadelfia.
El 17 de septiembre de 1967 los Santos de Nueva Orleans jugaron su primer partido en la NFL, lo hicieron en la Ciudad de Nueva Orleans en lo que fue la casa de los Santos hasta 1974, el Estadio Tulane. A partir de 1975 la casa de los Santos es el Superdomo. Esa tarde enfrentaron a los Carneros de Los Ángeles y a pesar de que la patada inicial del encuentro fue regresada 94 por el novato de los Santos John Gilliam 94 yardas para la primera anotación de la franquicia, los Santos perdieron por marcador de 27 -13. Los Santos tuvieron que esperar casi dos meses para lograr su primer triunfo en la NFL, el 5 de noviembre venciendo en el Tulane a las Águilas de Filadelfia por marcador de 31 a 24. Los Santos tuvieron una primera temporada perdedora con sólo tres ganados y once perdidos. Tuvieron que pasar 21 años para que el equipo tuviera su primera temporada ganadora y por consiguiente su primera aparición en playoffs. Enfrentaron a los Vikingos de Minesotta en el juego de comodines y perdieron por marcador de 44-10. A partir de ese año los Santos han participado en playoffs durante 12 temporadas, logrando en 3 ocasiones llegar al juego de campeonato de la Conferencia Nacional en 2006, 2009 y 2018.
La primera vez enfrentaron a los Osos de Chicago en Soldier Field y perdieron con marcador de 39 – 14. En 2009 enfrentaron a los Vikingos de Minnesota en el Superdomo y los vencieron por marcador de 31 – 28 para llegar por primera vez a un Superbowl en el que derrotaron a los Potros de Indianapolis por marcador de 31 – 17, el juego se llevó a cabo en el estadio de los Delfines de Miami. El jugador más valioso del Superbowl XLIV fue Drew Brees, quarterback de los Santos.
La tercera aparición fue en contra de los Carneros de Los Ángeles en el Superdomo y los Santos perdieron por marcador de 26 - 23.
Sean Payton, el primer entrenador en llevar a los Santos a SuperBowl, llegó a los Santos en la temporada de 2006, junto con el nuevo quarterback del equipo Drew Brees, la mancuerna lleva 13 años al frente del equipo salvo en 2012 cuando la NFL castigó a Payton, prohibiéndole actuar como entrenador en jefe del equipo por su participación en un ilegal programa de bonos a los jugadores defensivos que lesionaran a jugadores del equipo rival y que fue efectivo de 2009 a 2011.
En 2013, se levantó el castigo en contra de Payton, el escándalo dañó de forma muy seria la imagen de los Santos y su juego por varias temporadas.
En 1971 llegó a los Santos un Quarterback que se convirtió en un ícono de la franquicia Archie Manning, quien durante once años jugo para el equipo de Nueva Orleans. Otro de los jugadores icónicos y miembro del Salón de la Fama del Futbol Americano Profesional es Morten Andersen quien en 2017 se convirtió en el segundo pateador en ser electo, aunque hay otros dos jugadores que fueron pateadores y son reconocidos por el Salón de la Fama, pero también jugaron otra posición como titular en la NFL.
Junto con estos dos jugadores el Aro de la Fama en el Superdome contempla a tres personas más: Tom Benson, dueño de los Santos de 1985 hasta marzo de 2018 cuando murió, Rickey Jackson Linebacker que jugó con los Santos de 1981 a 1993, y el tacle ofensivo Willie Roaf quien portó el jersey de los Santos de 1993 a 2001. Sólo dos números de Jersey han sido retirados en la franquicia el 31 de Jim Taylor quien fue parte de la primera temporada de los Santos y que jugaba como corredor y es miembro del Salón de la Fama. El otro número es el 81 con el que jugó Doug Atkins, miembro también del Salón de la Fama del Futbol Americano Profesional, en las primeras tres temporadas de la franquicia, ambos jugadores ya habían hecho una sólida y exitosa carrera y llegaron a los Santos para retirarse. Seguramente en alguno de estos rubros aparecerá en los próximos años el número de Drew Brees, quien es sin duda el mejor quarterback en la historia de los Santos y en el Aro de la Fama a pesar de su momento nefando estará el nombre de Sean Payton.  
En 2017 los Santos cumplieron 50 años como equipo de la NFL. El actual dueño de la franquicia es Gaile Benson hijo de Tom.

imagen wikipedia.org

viernes, 21 de julio de 2017

Clase 2017 del Salón de la Fama: Morten Andersen.



Es el segundo pateador de puntos que llega al Salón de la Fama y durante su primera temporada en la NFL, sufrió una lesión en la pierna durante el primer juego que lo mantuvo 8 semanas fuera del campo.

Armando Enríquez Vázquez.

Tuvieron que pasar 26 años para que de nueva cuenta un pateador de goles de campo fuera reconocido como miembro del Salón de la Fama del Futbol Americano Profesional. De hecho, sólo cuatro comparten ese honor y si contamos que tanto George Blanda, como Lou Groza iniciaron jugando en otras posiciones, realmente Morten Andersen es el segundo pateador de goles de campo en ser reconocido por el Salón de la Fama del Futbol Americano, el otro es Jan Stenerud.
Morten Andersen, al igual que Stenerud es de origen europeo. Mientras que Stenerud es originario de Noruega, Morten Andersen nació en Copenhague, Dinamarca el 19 de agosto de 1960. Atleta desde su juventud, Morten Andersen llegó a Estados Unidos como parte de un programa de intercambio estudiantil durante la preparatoria. Al no haber futbol soccer en Estados Unidos, Andersen demostró el poder de su pierna pateando balones de futbol americano.
La gran fuerza y habilidad de Morten Andersen, como pateador, llamó la atención de varias universidades y logró una beca de la Universidad Estatal de Michigan. Con los Troyanos, Andersen alcanzó el reconocimiento de All American, así como la distinción Académica dentro de la conferencia de los 10 Grandes en el último año de su paso por la universidad.
En 1982, Morten Andersen fue la cuarta selección de los Santos de Nueva Orleans con los que jugó sus primeras 13 temporadas en la NFL, de 1995 al año 2000, Andersen jugó con los Halcones de Atlanta. En 2001 con los Gigantes de Nueva York, las temporadas de 2002 y 2003 vistió el jersey de los Jefes de Kansas City, en 2004 jugó para los Vikingos de Minnesota, en 2005 ningún equipo se interesó por él, pero Andersen continuó practicando, seguro de regresar a la NFL, finalmente sus dos últimas temporadas en la NFL 2006 y 2007 regresó a jugar con los Halcones de Atlanta. 25 temporadas jugó Morten Andersen en la NFL. Únicamente George Blanda lo ha superado en edad para jugar en la NFL.
Durante su primera temporada en la NFL, Andersen sufrió una lesión en la pierna durante el primer juego que lo mantuvo 8 semanas fuera del campo. Se trató además de la temporada que fue recortada por la huelga de jugadores. Aín así, regreso al emparrillado para demostrar su valor como pateador. De acuerdo con una entrevista que sostuvo con la revista Sports Illustrated en 2006, Andersen comentó que había un niño de seis años que le sostenía a veces el balón durante los entrenamientos para patearlo, el hijo de Archie Manning, quarterback de los Santos; Payton.
Entre los récords de la NFL que ostenta Andersen se encuentra el de más intentos de goles de campo con 709 y no tiene a ningún jugador activo que este cerca de ese número, por lo que seguramente pasaran algunos años antes de que alguien lo rompa. También ostenta los de más goles de campo anotados con 565, más goles de campo de 50 o más yardas tanto a lo largo de su carrera con 40, el mayor número de goles de campo de más de 50 yardas en una temporada con 8 en 1995, cuando Morten jugaba con los Halcones de Atlanta. En el caso de el mayor número de goles de campo de más de 50 yardas en un juego, Mortensen, también, tiene el record con tres, establecido también en 1995 y está empatado con Neil Rackers quien anotó 3 goles de campo de 50 o más yardas en un juego en 2004 jugando con los Cardenales de Arizona y con Kris Brown que logró igualar la hazaña en 2007 jugando para los Texanos de Houston.
Morten Andersen es también el hombre que más puntos ha anotado en la NFL con un total de 2,544. Sus más cercanos perseguidores están retirados ya. Finalmente, 360 es el número de juegos consecutivos en lo que Andersen anotó y que lo convierten en el líder de esa marca de la NFL.
En una entrevista radiofónica que concedió tras el anuncio de su inducción al Salón de la Fama y que se encuentra en su sitio de Internet, Andersen declaró que una de las cosas más impresionantes de ser miembro del Salón de la fama es el saberse miembro de una elite tan pequeña de personas que representa a los millones de hombres que han jugado el deporte desde que Walter Camp lo inventó y de los más de 27 mil atletas, entrenadores y administrativos que han pasado por la NFL en casi cien años de existencia de la liga, ser tan sólo el número 304 de los reconocidos con el honor de ser parte del Salón de la Fama, es algo que realmente impresiono al pateador.
Su hijo Sebastián de 17 años de edad será quien haga el discurso para presentar a Morten Andersen el día de la ceremonia de inducción al salón de la fama.

El Gran Danés como se le conoce, tiene una empresa de consultoría y da conferencias, así como una fundación que ayuda a los jóvenes a combatir la obesidad a través del ejercicio.

publicado en DeLaPizarraALaCancha mayo 2017
imagen: cbssports.com

sábado, 19 de julio de 2014

Joe Don Looney un jugador del que nunca oíste hablar.





Nunca jugó más de dos temporadas para un equipo, ni siquiera durante etapa colegial. Sin embargo los equipos lo querían en su alineación.

Armando Enríquez Vázquez.

Entre las historias de grandes Jugadores con un temperamento muy especial resalta la de Joe Don Looney, quien jugó para los Gigantes de Nueva York, los Colts de Baltimore, los Leones de Detroit, los Pieles Rojas de Washington y los Santos de Nueva Orleans.
Todo mundo creía que Joe Don Looney era un jugador excepcional; tenía el cuerpo de un Linebacker y la velocidad de un corredor,  por eso cinco diferentes entrenadores pensaron que podría ser una de las grandes estrellas del futbol americano, lo malo es que lo hizo en un periodo de tiempo muy corto, de 1964 a 1969. Todo porque Joe tenía problemas para reconocer a la autoridad y el ejecutar ciertas órdenes que le parecían estaban fuera de sus deberes como jugador. Algunos de los que jugaron con él dicen que no tenía ningún compromiso con el deporte. Su apellido que en inglés significa loco, lo que le valió el que muchos hicieran juegos de palabras entre su actitud y su apellido.
Joe Don Looney nació el 10 de Octubre de 1942 en Fort Worth, Texas. La fama de problemático precedía a Looney mucho antes de llegar a la NFL, durante su época como jugador colegial Joe fue expulsado y cambió de universidad en cuatro ocasiones y sin embargo estableció un record en el futbol colegial para patadas de despeje en 1961 y es recordado en la Universidad de Oklahoma por su gran actuación durante la temporada de 1962. Al año siguiente jugó solo tres juegos antes de que el entrenador de los Sooners lo expulsara del equipo, por golpear a uno de los asistentes de entrenador.
Aun así varios equipos de la NFL y de la AFL fijaron sus ojos en el joven corredor. En 1964, los Gigantes de Nueva York lo seleccionaron en la primera ronda del fichaje. Allie Sherman el entrenador de los Gigantes creía que a pesar de los problemas de personalidad de Looney, sería el jugador perfecto para los Gigantes. Pero Joe Don Looney vistió solamente 25 días el jersey de los Gigantes durante el entrenamiento de verano, la mayor parte del tiempo la pasaba a solas, recluido en su cuarto haciendo ejercicio. Fue despedido el día que Sherman le pidió que se vendara los tobillos, a lo que Looney se negó y le respondió al entrenador:
-No lo voy a hacer porque yo conozco mis tobillos mejor que usted.


Una vez fuera de los Gigantes, Don Schula que era entrenador de los Colts de Baltimore se empeñó en tenerlo en su franquicia. Schula al igual que Sherman creía que el Looney podía ser una de las grandes estrellas de la NFL, sin embargo Looney solamente corrió la bola en 23 ocasiones en toda la temporada, para 127 yardas y un touchdown. El corredor que además era un buen pateador de despeje, ponía nervioso a Schula con su actitud y en alguna ocasión el entrenador declaró que no lo metía a despejar porque le daba miedo que Looney en lugar de patear el balón hiciera cualquier otra cosa. Pero lo que fue decisivo para que se le transfiriera a un nuevo equipo fue que el día Schula le llamó la atención por llegar 15 minutos tarde a una sesión de trabajo y lo multó con cien dólares. Looney molesto encaró al entrenador y le exigió cien dólares por haber llegado quince minutos antes a la reunión del día anterior.
En 1965 Looney jugó con los Leones de Detroit. En la que sin duda fue su mejor temporada con 114 acarreos de balón, 356 yardas ganadas y 5 touchdowns. En 1966 sólo jugó tres partidos con los Leones antes de que su carácter hiciera que lo transfirieran de nuevo.
En el último encuentro que jugó con la franquicia de Detroit, el entrenador Harry Gilmer se acercó a Looney y le dio instrucciones para el Quarterback del equipo. Looney se volteó y le contestó a Gilmer:
-¡Carajo, Harry, si quieres un mensajero contrata a Western Union!
Looney se dio la media vuelta y se sentó en la banca. Al día siguiente fue transferido a los Pieles Rojas de Washington donde terminó la temporada. Se dice que en un partido en contra de Cleveland, el corredor estelar de los Pieles Rojas se lastimó, por lo que el entrenador Otto Graham comenzó a llamarlo, pero Looney estaba absorto en sus ideas en la banca, hasta que uno de sus compañeros le hizo notar que el entrenador lo llamaba y que el equipo lo necesitaba. Looney en su estilo habitual se limitó a gritarle al entrenador:
-¡Otto dame unos minutos para calentar, mete alguien más a jugar mientras!
En 1967 una pelea con el linebacker titular y compañero de habitación de Looney; Sam Huff, llevó a su despido de los Pieles rojas con tan sólo cuatro partidos de la temporada jugados.
En 1968 Joe fue enrolado para combatir en Vietnam. En 1969 regresó y los Santos de Nueva Orleans lo invitaron a su campo de entrenamiento. Solamente jugó tres juegos con los Santos, acarreó el balón en tres ocasiones y perdió 5 yardas en total.
Joe Don Looney se retiró finalmente del futbol americano, hay quienes dicen que la guerra lo cambio radicalmente. Looney se divorció y se fue a vivir a Hong Kong donde compró un bote en el que vivió unos años. Se convirtió al hinduismo. Después vivió en Sudamérica.
Finalmente cuando regresó a Estados Unidos construyó una casa con paneles solares, sin teléfono donde vivió aislado.
El 24 de septiembre de 1988 Joe Don Looney murió en un accidente de motocicleta, tenía 45 años de edad.

imagenes: spokeo.com
        

jueves, 3 de octubre de 2013

63 yardas con medio pie.





Cuatro pateadores tienen el record de haber pateado el gol de campo más largo de la historia. El primero en hacerlo, lo hizo con sólo medio pie.



Armando Enríquez Vázquez.



El record de el gol de campo más largo en la historia de la NFL, lo tienen hoy en día 4 pateadores. Pero el primero en lograr la hazaña fue Tom Dempsey de los Santos de Nuevo Orleans el 8 de Noviembre de 1970.

Esa tarde en el estadio de la Universidad de Tulane que servía de hogar también a los Santos de Nuevo Orleans, el equipo local iba perdiendo frente a los Leones de Detroit por un punto 17-16 y faltaban once segundos para que finalizara el encuentro. Los Santos obtuvieron una mala posición tras la patada de los Leones y después en un pase del veterano Billy Kilmer a Al Dodd consiguieron otras 17 yardas. Los Santos pidieron un tiempo fuera y quedaron 2 segundos en el reloj de juego.

Los Santos pasaban por una mala temporada y al llegar a la fecha 8 del campeonato su record era de un ganado cinco perdidos y un empatado.

Al inicio de esa semana la directiva del equipo decidió despedir al entonces entrenador tiutular; Tom Fears, en su lugar quedó J.D. Roberts. Roberts se quedaría en el puesto hasta la pretemporada de 1973.

Ante la indecisión del entrenador y sus asistentes acerca de que hacer esos dos segundos. El Pateador del equipo Tom Dempsey ofreció la alternativa de intentar un gol de campo. Al parecer nadie, ni el mismo Dempsey se dio cuenta de lo que implicaban sus palabras. El pateador sin quererlo se había impuesto el realizar una patada de 63 yardas, (57.60m) para lograr el gol de campo.

Tom Dempsey era un pateador sin ninguna espectacularidad. Nació en Milwaukee, Wisconsin el 12 de Enero de 1947. Jugó en la Universidad de Palomar en California y fue en 1969 cuando llegó a jugar con los Santos. Dempsey nació sin los dedos del pie derecho y tampoco tenía los dedos de la mano del mismo lado. Pateaba con un zapato especial hecho para él. En 1969 fue al Pro Bowl.

Según palabras del propio Dempsey en una entrevista concedida a Seth Wickersham de ESPN en 2010, se concentró en el ovoide y se limitó a seguir su trayectoria con la vista, conforme a los consejos del viejo pateador de los Brown de Cleveland Lou Groza, al que apodaban The Toe.

Dempsey vio el balón pasar en medio de los postes y a los oficiales levantar los brazos dando por buena la anotación. Los Santos derrotaron a los Leones de Detroit por 19 – 17. Ese sería el último partido que  los Santos ganarían esa temporada, finalizando con un infame record de 2 ganados 11 perdidos y un empatado, quedando en el último lugar de su conferencia.

Pero lo histórico no fue el triunfo si no el hecho de que el gol de campo de Dempsey se convirtió en el gol de campo más largo de la historia del futbol americano de la NFL por siete yardas Dempsey superó el record anterior.

Durante dieciocho años el gol de campo de Dempsey, se mantuvo como el único bueno de  esa distancia. En 1988, Jason Elam de los Broncos de Denver logró hacer un gol de campo de la misma distancia en un juego contra Jacksonville, empatando el record de Dempsey. En 2011 Sebastian Janikowski de los Raiders de Oakland fue el tercero en lograr un gol de campo de 63 yardas frente a los Broncos de Denver. y finalmente David Akers de San Francisco lo logró en 2012 en contra de los Empacadores de Green Bay.

Nadie hasta el día de hoy ha superado el record que Tom Dempsey impuso hace ya cuarenta y tres años.

Al finalizar la temporada Dempsey salió de los Santos para jugar con las Águilas de Filadelfia, en 1975 paso a ser el pateador de Los Ángeles Rams, 1977 jugó con los Petroleros de Huston y terminó su carrera de futbolista profesional jugando para Bills de Buffalo en 1978 y 1979.

Este año, en el que Tom Dempsey cumplió 66 años de edad le fue diagnosticada demencia senil. 
El 8 de diciembre de 2013 Matt Prater de los Broncos de Denver finalmente rompió el record de Dempsey que se mantuvo por 43 años.


publicado en the point.com.mx el 1° de Octubre 2013
imagen: sportsthenandnow.com

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