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jueves, 5 de septiembre de 2019

El explorador que inventó el Amargo de Angostura.




Médico, militar y sobre todo un aventurero Johann Gottlieb Benjamin Siegert estuvo presente en Waterloo y después viajó América donde inventó la bebida.

Armando Enríquez Vázquez

Esta es la historia de un aventurero alemán y de la bebida que inventó con fines medicinales y hoy es la base de decenas de diferentes cocktails y se utiliza en la cocina también.
Johann Gotlieb Benjamin Siegert nació el 22 de noviembre de 1796 en el poblado de Walditz, cercano a la ciudad de Frohburg en Alemania. Estudió Medicina en Berlín y a los 19 años, en 1815, participó en la batalla de Waterloo como médico traumatólogo del batallón de Cazadores de Magdeburgo. Al finalizar la campaña contra Napoleón continuó ejerciendo su profesión como civil, pero pronto entró en contacto con un agente de las fuerzas bolivarianas que lo llevó a la ciudad de la Angostura, la cual cambió de nombre en 1846 por el de Ciudad Bolívar, para que ejerciera cómo cirujano de regimiento en el ejército venezolano. Siegert llegó a Angostura junto con un grupo de soldados ingleses y prusianos.  Al finalizar la guerra de independencia en Venezuela, Siegert decidió establecerse en Angostura, mientras que Bolívar se dirigió con sus tropas a otras zonas de Sudamérica para continuar su lucha liberartaria. En 1824 Siegert desarrolló un tónico a partir de diferentes ingredientes que se han mantenido secretos con el paso de los siglos, al que llamó Amargo Aromático de Angostura que servía para tonificar, como digestivo y para combatir la fiebre. De inmediato lo puso a la venta y al parecer, aunque el tónico tenía cierto éxito, no era su principal interés, pues al final de su vida no había vendido una cantidad exagerada del producto. Siegert se casó con una venezolana en 1827 enviudando al poco tiempo, en 1828 fundó la Farmacia Municipal de Angostura, ayudó también en el establecimiento del Hospital Civil. En 1830 se volvió a casar con otra venezolana de nombre Bonifacia Gómez.
En 1870 Siegert murió y la fórmula fue heredada por su hijo Carlos, quien con una visión más agresiva no sólo mejoró la venta del Amargo de Angostura. Las condiciones inestables en Venezuela y las posibilidades de guerras civiles, obligaron a Carlos a mudar el negocio a Trinidad y Tobago. En 1875 se estableció en Puerto España y en poco tiempo fue alcanzado por sus hermanos Alfredo y Luis. Todos trabajaban en la Doctor J.G.B. Siegert & Hijos. La mudanza trajo consecuencias a los hermanos Siegert, una empresa adversaria que también fabricaba su propio Amargo de Angostura demandó a los hermanos por no estar ubicados en Angostura, ni utilizar la corteza del arbusto conocido como Angostura en su tónico. La corteza del arbusto de Angostura, Angostura trifoliata, era conocida desde tiempos precolombinos por sus cualidades medicinales, sobre todo digestivas. Pero el uso de la planta no era la principal razón de los Siegert por la que se reusaron a revelar la fórmula de su bebida, a diferencia de su competencia que aseguraba si utilizar la corteza del arbusto. Los Siegert atribuían el uso de la palabra Angostura en su producto al lugar donde se había originado y argumentado que el sitió ya no existía, pues había cambiado de nombre como ya mencioné, era irrelevante que la fabrica de los Siegert estuviera en Trinidad y Tobago o en Venezuela. Con el paso de las décadas muchos fueron los veredictos de cortes de Inglaterra, Estados Unidos y Alemania, pero hasta la fecha los ingredientes del Amargo de Angostura permanecen desconocidos, se sabe por la constante negación que no se utiliza la corteza del arbusto lo que no quiere decir que no se utilicen otras partes de la planta como, el fruto parecido a un cítrico, sin pertenecer a la familia de los cítricos, la raíz o las hojas. Más allá de los problemas de tipo legal que duraron décadas. El negocio de los hermanos Siegert prosperó y Carlos llevó la bebida a Europa, Estados y hasta Australia. el Amargo de Angostura era indispensable en los bares de los hoteles y bares de lujo en Estados Unidos, Inglaterra y Francia para la elaboración de diferentes cocktails.
En 1903 Carlos Siegert murió. La fórmula de la bebida quedó en manos de Luis y Alfredo. En 1904 Guillermo II de Prusia nombró a Alfredo como proveedor de la casa real, lo mismo sucedió en 1907 con Alfonso XII de España y en 1912 por el rey Jorge V de Inglaterra.
En 1921 la sociedad entre los hermanos se convirtió en J.G.B. Siegert and Sons Ltd. Un año después la empresa cambió de nombre por Angostura Limited nombre que mantiene hasta la fecha.
En 1955 la reina Isabel nombró a Angostura el único proveedor de Amargo de Angostura para la casa real y desde entonces la marca ha mantenido la distinción.
Una nueva campaña para nuevos usos del Amargo de Angostura surgió en los años sesenta, al promover la bebida como un sazonador de comida, Angostura incluso publicó un libro titulado: The Secret of Good Taste: The Angostura Cookbook.
En 2007 por primera vez en su historia Angostura lanzó una nueva versión del amargo esta vez aromatizado y con sabor de naranja y en 2014 un licor aromatizado a base de especias ron y Amargo de Angostura al que llamó Amaro de Angostura.
Angostura es la principal productora de Ron en Trinidad y Tobago, negocio al que entró desde la década de 1970.  



publicado en the point.com.mx el 26 de agosto de 2019

lunes, 12 de marzo de 2018

Manuela Sáenz la independentista y amante de Bolívar.




La famosa ecuatoriana que luchó al lado de Simón Bolívar muchas veces ha sido menospreciada por la historia oficial por haber sido también amante del caudillo.

Armando Enríquez Vázquez

Los retratos la pintan de rostro afilado y hermosos ojos zarcos. Pero más allá de su belleza física que la convirtió en una de las tantas amantes de Simón Bolívar que ya en su juventud y paso por México había conquistado a la famosa Güera Rodríguez. Anita Lenoit, Bernardina Ibáñez, Josefina Machado, Juana Pastrano, Julia Corbier son algunos de los nombres de las mujeres que compartieron el lecho de Bolívar, pero Manuela Sáenz fue por 8 años la compañera de Bolívar.
Más allá de la anécdota amorosa, Manuela Sáenz fue compañera de batallas y en dos ocasiones salvó la vida de Bolívar y una mujer que puso su valor, coraje y fortuna al servicio de sus ideales. Manuela Sáenz nació en Quito en 1795 pero la fecha parece no ser exacta, algunos fechan su nacimiento en 1797. Así como su amor único por Ecuador se diluye en espíritu bolivariano: “Mi país es el continente de América he nacido bajo la línea del Ecuador”, declaró en una ocasión
Hija natural del Simón Sáenz y Vergara un español que había “hecho la América” ascendiendo de clérigo a recolector del diezmo. Simón enriqueció, casó, lo que no le impidió tener a Manuela fuera del matrimonio. La madre de Manuela era una rica criolla de nombre María Joaquina de Aizpuru. Manuela fue dejada en un convento a raíz de la muerte de su madre al momento del parto y una vez que la niña tenía ocho años fue llevada al hogar paterno. Mientras su padre era un realista recalcitrante en momentos en que soplaban los vientos de independencia en América, la madrasta y al menos uno de los medios hermanos de Manuela compartían los ideales de independencia. Manuela que a pesar de las costumbres de la época se empeña en aprender a leer y escribir, se acerca a las ideas de libertad y considera a otra Manuela originaria de Quito como su ejemplo a seguir. Manuela Cañizares organizaba tertulias independentistas en su casa y colaboró en los primeros intentos por lograr la independencia de lo que es hoy Ecuador. En 1810 inició el movimiento en Ecuador dividiendo a la familia, pero pronto el poder español se restableció y la familia volvió a unirse.
En 1813 tras el regreso del gobierno realista a Quito, Manuela fue internada en el Convento de Santa Catalina de Siena para que se preparara para el matrimonio, cosa que sucedió en 1817. Manuela Saénz se casó con un comerciante inglés amigo de su padre y al que conoció un año antes durante un viaje con su padre a Panamá. James Thorne y Waldor era mucho mayor que la ecuatoriana. El matrimonio se llevó a cabo en la ciudad de Lima donde residía el inglés y que se convirtió en el nuevo hogar de Manuela. En la ciudad peruana Manuela participó en tertulias libertarias y convenció al batallón al que pertenecía su medio hermano a sumarse al bando de los independentistas. También en Lima se hizo amiga de Rosa Campuzano, amante de San Martín y espía de la causa independentista, quien le enseñó tácticas y estrategias de lo que podría llamarse guerra de guerrillas de la época. Se cree que Manuela era estéril, lo que aunado a su compromiso con sus ideales políticos la llevó muy pronto a distanciarse de su esposo.
En 1821 viaja de regresó a Quito en busca de sus derechos a reclamar la herencia de su madre y de su abuelo. Entonces conoció al General Antonio José de Sucre, con quien tubo una amistad hasta la muerte del militar. Manuela continuó participando en el movimiento independentista, apoyando con dinero y donando mulas a la causa, en mayo de 1822 participó de manera directa en la batalla de Pichincha que consolidó la independencia de lo que es hoy Ecuador. Es en Quito que conoce a Simón Bolivar en el mes de junio de ese mismo año. En cuanto se vieron los dos se enamoraron y a partir de ese momento Manuela trató de vivir lo más cerca de Bolívar, a pesar de que tuvieron enormes distanciamientos físicos y en ocasiones sentimentales. Lo dio lugar a una extensa serie de cartas de amor entre ambos personajes. Incluso en esa relación epistolar de Manuela hay una carta a su marido explicando su amor por Bolívar: “…señor mío. Es usted excelente, inimitable. Pero amigo, no es grano de anís que lo haya dejado por el general Bolívar, dejar a un marido sin sus méritos no sería nada. ¿Cree por un momento, que después de ser amada por este general durante años, de tener la seguridad de que poseo su corazón, voy a preferir ser la esposa del Padre, del Hijo o del Espíritu Santo o de los tres juntos?” (1)
 Manuela fue criticada y juzgada por personajes cercanos a Bolívar por haber abandonado a su esposo y vivir en amasiato con el general venezolano. Pero también por los nombramientos militares que Bolívar hizo a la valiente mujer reconociendo su actuar en las campañas que llevaron a la independencia de lo que se conoció como la Grancolombia. Militares y políticos machistas y persignados veían a Manuela como una pecadora e irruptora del orden social y militar y a pesar de ellos Manuela Sáenz obtuvo el grado de coronela.
Valiente y llena de ideales Manuela peleó en las batallas de Pichincha, Ayacucho, A la batalla de Junín llegó tres días tarde, lo que no le impidió ayudar a curar heridos y enterrar muertos.
En 1828 Manuela salvó en dos ocasiones la vida de Bolívar, de los conspiradores que querían matarlo. En una de ellas disfrazándose para lograr llamar la atención del libertador de América del Sur. Lo que llevó al caudillo a apodarla La Libertadora del Libertador.
Tras la muerte de Simón Bolívar en 1830, Manuela Sáenz fue expulsada de Colombia, la independentista se instaló en Paita, ciudad portuaria de Perú, en la que murió el 23 de noviembre de 1856 víctima de una epidemia de difteria, su cuerpo fue incinerado y las cenizas puestas en una fosa común. Los últimos años ya sin dinero Manuela se dedicó a elaborar dulces y venderlos para sobrevivir. James Thorne murió en 1841 dejando toda su herencia a Manuela quien la rechazó.
Los gobiernos de Ecuador, Venezuela y Colombia la reconocen como heroína de la independencia, En Ecuador se creó un sello postal con la imagen de la gran independentista.


(1)    Tomado del ensayo de Jenny Londoño López Manuela Sáenz: “mi patria es el continente de la América” Publicado Cuadernos Americanos num. 125 (2008)


publicado en mamaejecutiva.net el 5 marzo de 2018
imagen: es.wikipedia.org