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martes, 25 de agosto de 2020

Danzando con lobos III




El principal culpable de que la clase en línea no tenga los resultados esperados o deseados es únicamente el maestro y la pésima planeación que hace con la herramienta tecnológica.

Armando Enríquez Vázquez

El sistema educativo en México está podrido y no es un problema que se refiera únicamente a las escuelas públicas, donde el problema parece agudizarse sobre todo por la acción del Sindicato Nacional de los Trabajadores de la Educación  (SNTE) y el organismo antagónico; la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) ambos llenos de patéticos, retrógrados líderes que sólo están preocupados por quedarse con el dinero del erario y ganar espacios en la política nacional, antes que en la educación que es o se supone debería ser su vocación. Son verdaderos traidores y en el caso de la infame sección 22 de la CNTE en Oaxaca hasta criminales.
Desesperanzadoramente pruebas PISA han demostrado que la educación de la gran mayoría de las escuelas privadas en México no es mejor. El promedio del estudiante mexicano de niveles básicos y medio básicos es muy malo o pésimo. Por un lado, el secuestro de la educación por parte de los sindicatos y la poca autoridad que ha demostrado históricamente el gobierno que se limita a tratar de tener contentos a dichos líderes para tener una base importante de votantes.
En la actual situación, ni las autoridades, ni las instituciones privadas parecen preocupadas en crear una mejor educación. La mayoría de los maestros y profesores están siendo superados por la tecnología porque muchas veces el alumno sabe más de cómo manejar computadoras y celulares que los maestros y estos pretenden continuar impartiendo catedra como saben sin percatarse o negando la contundente realidad que ha cambiado y permanecerá así por lo menos un par de meses, si no es que todo el semestre.
No han existido planes por parte de ninguna institución pública, ni de los organismos sindicales por crear cursos de tecnología para los profesores, para demostrarles las bondades de la educación a distancia y sobre todo prepararlos para cambios inminentes en el futuro de la educación y del modelo educativo, si queremos que el país entre en el desarrollo global, claro que eso ni al presidente, ni a los sindicatos les interesa. En el peor ejemplo de lo retrógrado que se puede ser la Sección 22 de la CNTE en Oaxaca no sólo lo no reconoce el modelo educativo de emergencia del gobierno de López Obrador, si no que acusa al presidente y al secretario de educación Esteban Moctezuma de neoliberal y continuistas de la reforma educativa de Peña Nieto, en ese discurso bipolar de esta sección conocida por apostarle al poder y no a la educación.
La Secretaria de Educación Pública se ha pasado cinco meses con los brazos cruzados creando más obstáculos para las escuelas sobre todo para las privadas, que soluciones.  Ni que decir de los dos organismos sindicales de la educación su respuesta ha sido aún peor. Esto no exime la voracidad de los dueños de muchas escuelas privadas que aun viendo la tempestad son incapaces de hincarse ante la tormenta y solamente piensan en mantener su pecunio a través de poner cara de preocupados y solidarios cuando pretenden cobrar cuotas más altas, transporte escolar y hasta obligar a los estudiantes a portar el uniforme de la institución al interior de su casa cuando toman la clase.
Estas exigencia absurdas por parte de ciertas instituciones no se ven correspondidas por una gestión académica que encueste a los alumnos acerca de su educación, en ese sentido la soberbia que tienen autoridades escolares desde su pretendida autoridad resulta obscena, por un lado son servidores públicos unos y prestadores de servicios los otros y son el uniforme que ellos no quieren entender que se han puesto.
Al parecer son muy pocos los que están a la altura de la situación, pocos profesores y maestros están preocupados por crear clases propositivas y creativas donde el alumno se sienta incluido y participe, los peores son los que creen que desde la distancia se puede actuar de la misma manera que lo hacían hace seis meses en el salón de clases y pretenden que el alumno se plante dos horas frente a la pantalla de su dispositivo y escuche una eterna aburrida y plana exposición, incluso cuando esta este llena de diapositivas y existe también ese maestro que jamás ha prendido la cámara de su computadora y pone un cartón a los alumnos.
La educación a distancia es un campo fértil en el que por la situación extraordinaria en que vivimos nos hemos visto obligados a pasar de la teoría y el discurso, directamente a la práctica y a la experimentación, a acierto y error y que obliga a maestros y profesores a invertir mucho más tiempo en la capacitación propia y la lectura de resultados y propuestas que se están llevando a cabo en todo el mundo y a recuperar a teóricos e investigadores de los modelos de la educación a distancia y pedagogía de la misma.
No es lo mismo, ni la edad, ni el interés de aquellos que hemos tomado cursos en línea a los adolescentes y niños que hoy se ven frente a la computadora o el televisor.
Obvio los alumnos y los padres de estos que han decidido regresar a la escuela pública son más del 40 % de la matricula de las escuelas privadas, lo que sin duda es efecto y será causa de un mayor desempleo. Pero que lo único que les asegura a los padres es que sus hijos habrán de enfrentar la misma pobreza educativa pagando o sin pagar, algo que en los niveles básicos de la educación en nuestro país no es muy diferente en el modelo presencial.

imagen: DeathToStock

sábado, 22 de agosto de 2020

Danzando con lobos II.





Uno de los retos a los que nos enfrenta y que cobra relevancia con la pandemia es educar para el futuro de una manera eficiente y tratando de cubrir necesidades hoy inexistentes. ¿Estamos preparados?
Armando Enríquez Vázquez

Durante los últimos 5 meses y antes de iniciar un nuevo ciclo escolar las escuelas de todos los niveles enfrentan nuevos retos que van desde retener a los estudiantes en la matricula, hasta crear planes de estudio reales actualizados pasando por gestionar la actividad de los maestros y crear nuevos métodos pedagógicos. Existen muchos jóvenes y niños que han decidido abandonar la educación por al menos por el siguiente ciclo ante la perspectiva de que durante lo que resta del año las clases permanezcan en línea y no sean presenciales.
Esto afecta directamente a la economía del país en el sentido del número de empleos que se pierden, de los negocios que cierran, pero sobre todo porque estamos creando a la próxima generación de ninis y de educandos pobremente preparados, pero habla también y de una manera muy importante de la incapacidad de los directores de las escuelas privadas y las personas encargadas de las áreas académicas para enfrentar la crisis de manera correcta, de manera eficiente. El ejemplo de las escuelas que piden a sus alumnos que muestren útiles nuevos frente a las cámaras de las plataformas utilizadas para las clases, incluyendo mochilas, simplemente demuestra la voracidad de ciertas escuelas privadas y su nulo compromiso con la educación y formación de los alumnos, y de la solidaridad y empatía de estos cretinos mejor ni hablamos. O profesores que son incapaces de prender sus cámaras a los estudiantes.
Afortunadamente hay instituciones que aun apuestan por la formación, por un lado la UNAM llevó a cabo su examen de admisión presencial, de la misma manera que el COMIPEMS (Concurso de Asignación a la Educación Media Superior) realizó el propio. Una de las propuestas más interesantes e importantes en materia de acceso a la educación la hizo la Universidad de Guadalajara que eliminó el examen de admisión y decidió permitir en este semestre la entrada a todos los estudiantes en línea, apostando a atacar el problema de deserción y cómo lo veo a que los jóvenes conozcan diferentes materias para acabar con el desinterés y crearles conciencia de otros intereses.
Hace ya algunos años el rector del Tecnológico de Monterrey resaltó que las universidades tenían que estar conscientes de estar educando a los jóvenes para carreras que aun no existen. Para un futuro que no podemos asegurar de manera certera, pero que de alguna manera desde la ciencia y la economía se pueden perfilar.
La situación que vivimos este año nos muestra de manera contundente lo cierto detrás de estas palabras. En estos días la misma institución y basándose en la actual crisis de salud presentó una lista de lo que creen son carreras que tendrán demanda en un futuro cercano la lista incluye carreras como; bricolaje, ciencias de la salud, biotecnología, actividades culturales y de entretenimiento, así como telecomunicaciones.
Debido a las condiciones excepcionales en las que hemos vivido en 2020, al repunte que esta ocurriendo en Europa y al cierre de fronteras, hemos aprendido que la necesidad de comunicarnos es básica y gracias a la tecnología, la cuarentena no se siente tan opresiva como podría serlo y debe ser para aquellos que no la tienen, pero si además podemos organizar seminarios, juntas consultivas e informativas en estas condiciones, no tiene por qué ser raro que un biólogo, un historiador o un matemático quiera aprender a comunicar, compartir y crear contenidos para audiencias diversas entonces además de las materias normales de su carrera tiene que aprender nuevas habilidades y conocimientos, por eso uno de los modelos educativos que deben ponerse sobre la mesa en las universidades grandes y pequeñas es el asunto de la interdisciplinariedad, escuelas a especializadas en un tema podrían crear alianzas estratégicas entre ellas o con los grandes centros educativos para darle a sus alumnos un plus y hoy que hemos empezado a utilizar herramientas de la tecnología que por muchas razones no nos atrevíamos a cuestionar el alumno no necesita desplazarse para lograr nuevas metas en su educación.
La especialización tema y desarrollo de la educación tema a lo largo del siglo XX se debe condimentar hoy con el fortalecimiento de diferentes intereses del educando; profesionalizando y validando esos conocimientos que en otra época se consideraban parte de un hobby o curiosidad improductiva de las personas y la educación a distancia es el arma perfecta para ello. La UNAM anunció hace poco la posibilidad de que los estudiantes del CCH puedan obtener si lo quieran certificados de carreras técnicas, de esta manera el joven no solo logra su bachillerato, si no un título que valida sus aptitudes para ejercer una profesión, eso no lo excluye de ninguna manera de la posibilidad de acceder a una carrera de licenciatura y posgrados, simplemente le da una opción para desarrollar y aplicar sus conocimientos de manera profesional.
De la misma manera es un ejemplo y una oportunidad para que las escuelas privadas den nuevas posibilidades a los estudiantes y se desarrollen poderosas redes inter-instituciones para crear escuelas atractivas y útiles para los jóvenes. Hay que recordar que la educación como la conocemos la inventaron los ingleses para unificar la burocracia del Imperio de ahí que durante siglos las materias columna del sistema eran las matemáticas y el idioma materno, inglés en ese caso, español en el nuestro.
Hoy debemos cuestionar mucho la importancia que se da a estas asignaturas, en el tiempo de las computadoras y los teléfonos celulares creo que son importantes otros tipos de materias para ser la base de la educación. No se trata de obtener raíces cuadradas o de aprender la importancia de las esdrújulas, sino el poder tener capacidades de modificación del mundo y saber contar historias.
En la tercera entrega reflexionaré sobre el papel del maestro y las nefastas actitudes de la docencia y sindicatos frente a los cambios que nos ha impuesto la pandemia a través de la tecnología.



imagen DeathToStock.com

jueves, 6 de agosto de 2020

Danzando con lobos.




Haciendo uso del título de aquella película de 1990 reflexiono sobre los retos educativos que enfrentamos debido a la pandemia y los rumbos que ha decidido tomar el gobierno.

Armando Enríquez Vázquez

El anuncio del Secretario de Educación Esteban Moctezuma acerca de mantener las escuelas cerradas hasta a llegada del semáforo verde y la continuación de la educación a distancia, no deja duda que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador tomó la decisión correcta. Pero aun así la opción para educar en los próximos meses no deja de provocar algunas preguntas.
El principal problema de la educación a distancia lo ha representado hasta el momento la accesibilidad de los educandos. Uno por carencias propias de la pobreza que se vive en México y este gobierno sólo ha intensificado. Dos, por la limitación física y real de aparatos, computadoras, tablets y en su defecto teléfono, para que todos los miembros de una familia puedan acceder a su educación al mismo tiempo.
El gobierno ha optado por regresar a lo que se implementó en el sexenio de Gustavo Díaz Ordaz y fue conocido entonces como Telesecundaria. La opción es hasta cierto punto correcta. Con sus acepciones; diferente al sistema que se construyó a finales de la década de los años sesenta y que se impartía en aulas especiales donde se juntaba a los estudiantes, algo imposible actualmente, la propuesta del presidente y el Secretario de Educación es que los jóvenes se conecten a la televisión de sus casas. El número de alumnos era menor en los sesenta y setentas, pero lo peor es que la ambición del proyecto actual incluye a todas las etapas de la educación preescolar, básica y media básica, un número de millones de niños y jóvenes que difícilmente satisfarán sus necesidades educativas.
Hace cincuenta y cuarenta años, junto con las aulas y los facilitadores in situ requeridos el sistema tecnológico que se implementó fue la creación de un organismo productor de los programas y los contenidos para alimentar el sistema, ese organismo que existió hasta bien entrados los años noventa se cambió de nombre con el curso de los años y en algún momento se llamó Unidad de Televisión Educativa y Cultural (UTEC), hoy solo mantiene el televisión educativa en su nombre y pertenece al Sistema Público de Radiodifusión del Estado Mexicano conocido como SPR y alberga en sus instalaciones canales que nadie conoce y forman sólo un elefante blanco para el erario de México. Sus instalaciones se encuentran desde entonces en el corazón de la colonia Morelos de la Ciudad de México en las calles de Circunvalación y Tabiqueros. La Telesecundaria es fue un orgullo de México y un ejemplo para toda América Latina.
Frente al nuevo reto educativo que se ha propuesto el gobierno al menos en los próximos meses, tal vez por el resto del año, la solución presenta además problemas nacidos en los hábitos de consumo de Internet de los mexicanos y de los cuales al parecer ni el presidente, ni sus asesores y consejeros han decidido ignorar, y que marcan una diferencia crucial entre los jóvenes de 1960 y los de hoy.
A principios del sexenio López Obrador prometió que la conectividad sería una de sus prioridades, principalmente para dar la oportunidad a su amigo Ricardo Salinas Pliego conquistar el país con su banco agiotista. Hoy frente a la emergencia educativa esa red habría sido una gran solución.
La pregunta que debemos de hacernos como siempre es: ¿Quién se beneficia con una decisión de esta magnitud? Porque de acuerdo con lo dicho por el presidente en este esfuerzo entre el gobierno, la iniciativa privada y la sociedad, o sea, los dueños de las cadenas de televisión que están dispuesto a cobrar una módica cantidad al gobierno por transmitir los programas de la educación. ¿Qué es una módica cantidad y cómo esta ayuda a televisoras que están en serios problemas económicos como Imagen TV o Milenio, incluso a Televisa les salva el año? La comercialización de los canales de televisión ha caído junto con sus audiencias. ¿Quién va a producir estos programas? ¿Cuánto van a costar? ¿Es lo que queda de Televisión Educativa capaz de llevar esta titánica labor en las tres semanas que faltan para iniciar el ciclo escolar o se va a recurrir a las televisoras o a productoras privadas amigas del presidente y funcionarios de la SEP?
La decisión no debe haber sido sencilla, pero me da la impresión que se tomó demasiado tarde y de manera muy sesgada. Desde hace un mes los hechos y las cifras indicaban que el regreso en agosto a clases era un riesgo de salud pública, por lo que era imposible. Cuando diferentes escuelas públicas y privadas, entre ellas la UNAM, ya habían anunciado el regreso a las clases de manera presencial hasta 2021, el secretario Moctezuma insistió en un regresó presencial a las aulas, ahora ha tenido que recular.
La solución es la correcta a medias, nadie se ha preocupado por medir los daños colaterales que ha provocado estos primeros meses de educación a distancia, como tampoco en implementar e idear sistemas pedagógicos para los diferentes grupos en edades que están de manera obligatoria tomando clases virtuales, por más que había muchos signos de que era el futuro de comunicación la pandemia nos agarró con los dedos en la puerta y con una mentalidad cuadrada en todos los niveles educativos sin importar si son escuelas privadas o públicas para cometer una serie de errores que se pueden calificar como imbéciles; desde creer que se debe mantener la misma mecánica que en un sistema presencial, hasta el ser incapaces; profesores y pedagogos del estado y privados de plantear horarios mucho menores y más eficientes. La deserción por cuestiones económicas y mucho más importante por la falta de un sistema pedagógico para que el estudiante se sienta atraído en el nuevo sistema, no parecen preocupar a las autoridades.
Otro asunto preocupante es que los jóvenes y niños de las generaciones actuales están acostumbrados a una tecnología que funciona en dos direcciones, que permite el diálogo, algo que la tiranía unidireccional de la televisión no permite.
Las crisis, se ha repetido ad nauseum tienen que ser vistas como oportunidades, pero para muchos en México la educación únicamente es un negocio que no puede y no debe evolucionar porque representa según ellos un perjuicio en su pecunio o su base de electores. Las escuelas que preparan profesionistas deben estar conscientes que es hoy el momento para preparar a jóvenes a un mundo de profesiones que aun no existen y fomentar alianzas con otras escuelas para crear carreras interdisciplinarias e interscolares y de esta manera volver atractivas las carreras.
En este tema reflexionaré más en la segunda entrega.


imagen; DeathToStock.com