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lunes, 9 de abril de 2018

A los candidatos en el principio del fin.



En noventa días habrá terminado el Show para mal o para peor. Al final somos los mexicanos quienes debemos exigir a los candidatos una agenda real, no las payasadas que ellos prefieran. 

Armando Enríquez Vázquez

En tres meses habrá terminado el show de las campañas y tendremos como presidente al que la mayoría de las minorías elija como sucesor de Enrique Peña Nieto. La verdad es que de los cuatro no se hace uno, pero entre ellos hay de los que no se hace ni medio o un cuarto de lo que se podría llamar un candidato decente.
Los discursos de los cuatro son populistas, mediocres y anticuados. Ninguno de los cuatro habla de los verdaderos retos presentes y futuros que como el resto de los países habremos de enfrentar irremediablemente en México.
Una reforma educativa que no se limite a ser un ajuste administrativo, si no que realmente impacte tanto en maestros que no sean tecnológicamente analfabetos, y en alumnos capaces de utilizar a las escuelas y a los maestros como catalizadores de su conocimiento que se puede adquirir gracias a las nuevas tecnologías. Meade es un ignorante, un administrador que se ha dedicado en los últimos años a implementar esquemas opacos de manejo de recursos para beneficio del partido en el gobierno y las campañas tramposas y sucias del PRI.
Andrés Manuel un demagogo que no conoce y no quiere conocer la realidad que enfrenta el mundo, un ignorante en materia tecnológica, un hombre que pretende hablar de futuro viendo siempre hacía el pasado y si tener una medida real del entorno revolucionario en el que vivimos. Ricardo Anaya un entusiasta que más parece porrista que candidato, pero cuyas intenciones y pasado no le queda claro a él y mucho menos a nosotros los votantes y ni que decir de la ambición de Felipe Calderón disfrazada de una candidata disfrazada de independiente que es sólo un títere del pasado.
Al hablar de energía, debemos olvidar el petróleo, acabar con Pemex y promover las energías limpias de propiedad de los mexicanos y no de empresas nacionales o extranjeras que sólo buscan el lucro en beneficio propio. Apoyar a los particulares que generen energía para ellos y den el exceso a las redes públicas de verdad y no con las actuales canalladas de la CFE amparada en la sordera de Peña Nieto.
En telecomunicaciones la intervención inmediata del IFETEL en lo que este sucediendo al interior de Televisa y la necesidad de aclarar a los mexicanos cual es el papel y el porcentaje de propiedad de Univisión al interior de lo que alguna vez fue el monopolio televisivo nacional y hoy ni siquiera alcanza a ser una grotesca caricatura de sí misma.
En materia de corrupción la propuesta opaca y corrupta de Andrés Manuel López Obrador de perdón universal, es inaceptable y poco alentadora para los mexicanos que esperan un verdadero cambio, pero nunca debemos olvidar el origen priísta de López Obrador y su mediocridad disfrazada de propuestas idiotas. La propuesta de Meade de ser un presidente sin fuero no dice nada acerca de la justicia que necesita México encarcelando a los actuales funcionarios que han saqueado a México. Más sensata parece la propuesta de Anaya de meter a quien sea responsable sin importar el cargo. La respuesta iracunda del corrupto Enrique Peña Nieto y sus huestes no se dejó esperar y en ese sentido cuando Anaya demuestre su inocencia debemos apoyarlo a llegar al fin de sus palabras y ver a los corruptos despojados de lo que se han robado y no como Javier Duarte, encarcelado él y la mujer salvando el botín que sacó del estado de Veracruz con la mirada complaciente de Peña Nieto y del actual gobernador de Veracruz que ni pío dice en el caso de Karime.
No se trata tampoco de que el mesías tropical se baje el sueldo, ni que haga de los Pinos la feria de la cultura, se trata de que explique, al igual que los otros tres contendientes como va a devolver el poder adquisitivo del salario, perdido desde que Luis Echeverría Álvarez el role model en discursos para el tabasqueño, comenzó las devaluaciones del peso y del salario. Ya desde la óptica de nuestros socios en el TLC una de los puntos más importantes a negociar son el aumento de los salarios del trabajador mexicano, ahora resulta que Trump y Trudeau son más defensores del salario del trabajador mexicano que los líderes sindicales o los funcionarios, legisladores y candidatos a la presidencia mexicanos.
No podemos darle carro completo a ningún candidato, ya sabemos en lo que eso acaba, pero tampoco podemos permitir que el PRI sea mayoría en el poder legislativo porque así fue como se frenó al país durante los gobiernos de Fox y Calderón. México, sus gobernantes y funcionarios desconocen de entrada lo que es el equilibrio y el balance y ciegos por la ambición y la corrupción hacen campañas como la de Meade llena de las mismas promesas vacías de su predecesor y hoy Presidente de la República, o se arropan con la escoria de la corrupción institucional y criminal.
En noventa días habrá terminado el Show para mal o para peor. Al final los mexicanos debemos exigir al siguiente gobierno, la doble vuelta electoral, el fin del fuero para diputados, senadores y funcionarios, el encarcelamiento inmediato de los corruptos del sexenio de Peña Nieto y el quitarle todos sus bienes y dinero para resarcir el daño hecho al erario y a los mexicanos. Mejores salarios, mejores planes de estudio, más lugares en universidades públicas, anulación y refundación de organismos como Ifetel, INAI, INE, etc.., cambios a las leyes del los poderes legislativo y judicial, desaparición del fuero, transparencia verdadera, entre otros no menos importantes temas. Sí nos quedamos quejándonos de la propaganda y del actuar de los políticos sin proponer y exigir para que cambien, entonces como siempre tendremos el gobierno, sea cual sea, que nos merecemos.

publicado en blureport.com.mx el 2 de abril de 2018

lunes, 12 de febrero de 2018

Los responsables de los estertores de la democracia mexicana.



El sistema político mexicano parece haber mutado de la dictadura del poder a la dictadura de la partidocracia donde personajes saltan de un partido a otro y nosotros indolentemente lo permitimos. 

Armando Enríquez Vázquez

La Democracia mexicana tan cacareada, manoseada, frágil y hasta cierto punto inexistente surgió con el siglo, cuando la finalmente se derrocó con el voto ciudadano la dictadura que durante más de siete décadas ejerció el PRI en México.
En la celebración y autocomplacencia a los ciudadanos se nos olvidó que sólo nosotros los ciudadanos podemos y debemos cuidar esa democracia, para los partidos y políticos la democracia es sólo un termino que se utiliza de manera demagógica para obtener el voto o validar su intransigencia y abusos de poder. 
Los medios y aquellos periodistas que se creen las alabanzas huecas que les hacen los mismos directivos de medios llamándolos pomposamente líderes de opinión como sucede con Denise Maerker, Ciro Gómez Leyva, Joaquín López Dóriga, Javier Alatorre entre muchos otros, son enemigos directos de la democracia, pues prefieren ser serviles antes de ejercer su libertad de expresión, son además una vergüenza para una profesión que es blanco de las armas del crimen organizado o de los partidos políticos cuando se oponen o denuncian. Pero son estos mal llamados periodistas, pues sólo se limitan a leer lo que les pone el teleprompter, el primer círculo de plañideras que lamentan los crímenes contra los periodistas y que en realidad ensombrecen y anulan la democracia en México.
En México la democracia que nació casi con el siglo ha sido secuestrada, torturada y desmembrada ante los ojos de nosotros una ciudadanía apática, por la partidocracia que en su momento encabezaron los presidentes panistas, hoy encabeza Peña Nieto y que ha sido manipulada por bancadas legislativas del PRI que en su momento se opusieron a lo mismo que tarde y a destiempo los obligó a aprobar Peña Nieto. La complicidad también ha venido desde los gobiernos estatales y de personajes como López Obrador más preocupado por ver como brilla y consultar a su adulador espejito mágico que le dice que es el mejor candidato, pero que es incapaz de mostrar solidaridad en frentes de injusticia como lo que sucede en Chihuahua o en su momento hacerse presente en casos como el de los trabajadores esclavos en el norte y centro del país.
Pero los mayores culpables de la muerte anunciada de la democracia somos sin duda los ciudadanos. Los discursos de Meade, de Anaya, de López Obrador, sobre todo de este último poco o nada tiene que ver con el México actual y mucho menos con el del futuro. Las palabras inocuas de los tres principales precandidatos, nada dicen del futuro de México, pero si redundan en reforzar un corporativismo a ultranza que no tiene cabida dentro de una democracia moderna. Nosotros por hartazgo o por comodidad hemos decidido dejar de luchar, dejar de exigir, dejarnos vencer.
No sólo es el discurso combativo contra la corrupción y la impunidad que interesa imponer a partidos políticos y medios de comunicación, tenemos que pedir a los hoy precandidatos una clara propuesta de cómo piensan que México debe enfrentar el futuro, pero esos temas que son ajenos a políticos como Andrés Manuel López Obrador únicamente nosotros los mexicanos podemos ponerlos y debemos ponerlos sobre los atriles de los debates presidenciales.
No podemos mantener la resignación que tenemos frente a los medios. Los cuales, llenándose los bolsillos con el dinero de los contribuyentes, porque ellos son incapaces de generar contenidos veraces, Inteligentes, creíbles se han conformado por sobrevivir mediocremente sirviendo sin tapujos a lo que los políticos en el poder les ordenan, son los que quieren crear una agenda light e inocua para los precandidatos, en especial para José Antonio Meade.
Hace mucho debíamos de haber apagado nuestras televisiones y radios, haber dejado de comprar periódicos, evitar consultar portales maniqueos que nada tienen que ver con la realidad de México y sí con Peñilandia, ese mundo que es peor que Foxilandia, o Pejelandia ese reino mágico del perdón, el amor y la bipolaridad con los que nos quieren hacer creer que el sistema mexicano está enfermo, pero no tanto como para no aguantar otro sexenio de ratas de todos colores.
Hoy somos testigos de la intolerancia de un PRI que cínicamente se autonombra democrático, pero impide el paso de la Caravana por la Dignidad con sus peores y mas ignorantes personajes como la alcaldesa de Gómez Palacios, Durango Leticia Herrera y el grupo de golpeadores que pagó ella y su partido para impedir el mitin en el centro de ese pueblo norteño. Un PRI dispuesto a impedir que se sepa como se maneja el dinero federal creando de manera exprés una fiscalía contra la tortura cuando el presidente y su partido se han opuesto directamente a nombrar un Procurador de Justicia de la Nación, un fiscal contra la corrupción, que prefieren un país opaco, violento e injusto. Un partido más interesado por ser una dictadura que un gobierno democrático.
La democracia es defendida por un puñado de mexicanos que salen a manifestarse a las calles, por otros que buscan defender sus derechos ciudadanos y los del resto de mexicanos buscando candidaturas independientes que alejen a México de los miembros de la partidocracia.
El sistema político mexicano parece haber mutado de la dictadura del poder a la dictadura de la partidocracia donde personajes saltan de un partido a otro y así como el PRI presenta candidatos y acepta a gente de Calderón, Morena se nutre con lo peor del foxismo, el priísmo y el perredismo. Como su precandidato a la presidencia municipal de Morelia.
Nosotros los ciudadanos debemos preguntarnos ¿Qué estamos haciendo nosotros, además de quejarnos y lamentarnos con resignación, por México?

publicado en blureport.com.mx el 2 de febrero de 2018

domingo, 19 de marzo de 2017

2017 partidocracia y Ahora



Auguro un año de acusaciones y defensas que son sólo diálogos de sordos y de locos, porque en la política mexicana Morena, PAN, PRI, PRD y sus pequeños monstruosos satélites son exactamente los mismos nidos de corrupción.

Armando Enríquez Vázquez

Falta más de un año para las elecciones presidenciales de 2018 y la verdad es que ya estamos inmersos y hartos de las campañas que iniciaron, por un lado, Andrés Manuel López Obrador al día siguiente de perder las elecciones de 2012 y por otro, hace más de un año Margarita Zavala, Ricardo Anaya, Jorge Castañeda y los que se van sumando y destapando día con día. Este fin de semana el mismo Enrique Peña Nieto reconociendo que su gobierno y su persona ya han sido rebasados dio banderazo a la sucesión presidencial, al hablar de que el PRI no pacta derrotas y por otro lado al soltar las riendas a su grupo opositor al interior del PRI, al perder la secretaria general del partido y entregarla a una miembro de lo peor de los prinosaurios; Claudia Ruiz Massieu, sobrina del expresidente Carlos Salinas, quien sigue manejando los destinos del partido rey de la corrupción y la manipulación.
Hartos, también, estamos ya de las empresas encuestadoras que solamente especulan con la realidad, para después salirnos con que una encuesta es sólo una fotografía en un momento y otras escusas tontas para justificar su ineficiencia, su falta de certeza y lo poco importante que resultan las encuestas conforme pasa el tiempo y los ciudadanos confían menos en ellas. Solo diarios como EL Universal y El Excélsior hacen constante uso de ellas para reforzar su mensaje servil al PRI y otros clientes que pagan por su publicidad.
Se nos augura un año de acusaciones y defensas que son verdaderos diálogos de sordos y de locos, porque en la política mexicana Morena, PAN, PRI, PRD y sus pequeños monstruosos satélites son exactamente los mismos nidos de corrupción y forman todos parte de la mafia que controla y se reparte la administración del dinero del país y que están muy lejos de ser partidos que gobiernen, los ejemplos van de Veracruz, a Sonora, a la CDMX y a los delegados que en esta ciudad son miembros de Morena, y cuyo ejemplo más claro, son las acusaciones que a últimas fechas se han hecho sobre Ricardo Monreal y a la actitud prepotente y arrogante que el delegado ha mostrado en ocasiones como en el video contra la gente de la filmación de Alfonso Cuarón. No quiero poner en duda la honestidad valiente del mesías tabasqueño, pero algo afirma el dicho popular acerca de aquellos que se rodean y se familiarizan con lobos, ahora imaginemos que sucede cuando en vez de lobos son ratas.
Pareciera que México está condenado a los mismos políticos de siempre, a su demagogia, a su populismo, pero ante todo a su arrogancia y cinismo.
Hace una semana vimos nacer un nuevo movimiento ciudadano y supuestamente independiente, avalado por personalidades como Javier Sicilia, Alfredo Figueroa Fernández, Denise Dresser, Sergio Aguayo. Como candidato a la presidencia de México en 2018, el movimiento presentó a Emilio Álvarez Icaza, quien fuera el ombudsman del Distrito Federal de 2001 a 2009. El movimiento que se llama Ahora, propone la promoción de la mayor cantidad de postulaciones de candidaturas independientes a los diferentes puestos de elección pública con miras a las elecciones del 2018. Ahora propone ganar en las urnas lo que nos han robado los partidos políticos, la democracia y entender que las obligaciones ciudadanas no terminan en los pocos minutos que nos lleva emitir nuestro voto. Ganar no solo la presidencia, si no todos aquellos puestos de elección popular como diputaciones y senadurías que representen una verdadera oposición a las decisiones de la oligarquía que hoy dicta acciones en México. Ahora pretende en 7 meses reunir a 80,000 personas para seguir adelante, de lo contrario el movimiento se disolverá, Ahora pretende construir un movimiento popular que muestre a los políticos el hartazgo y la indignación de los mexicanos por todos aquellos que escudados en la institucionalidad de sus mal llamados partidos políticos se han dedicado a saquear al país, a cometer actos de lesa humanidad con el tráfico de medicamentos, que se dedican a robar las arcas nacionales, estatales y locales. Aquellos que sin haber sido elegidos por los ciudadanos se ostentan desde cargos públicos como las cajas chicas de dependencias y secretarias de gobierno.
Sí a René Bejarano y a su Jefe Andrés Manuel se les olvido ya como vimos todos al entonces coordinador parlamentario del PRD en la Asamblea de Representantes del DF y otrora secretario particular de López Obrador robarse hasta las ligas y a su ex jefe, Andrés Manuel, perdonarlo dándole una prisión que parecía retiro, de la misma manera cómplice que hoy Peña Nieto se hace de la vista gorda frente a los desfalcos en Veracruz, Chihuahua, Quintana Roo, Durango y otros, a nosotros no tendría que olvidársenos todos estos agravios que todos los partidos políticos han cometido en contra de los mexicanos y de México.
No sé si es Ahora, pero para poder llegar a una gestión ciudadana, para poder derrocar a la partidocracia hace falta mucho más que buenas voluntades y mucho enojo disperso en pláticas de café o tertulias caseras, necesitamos unirnos y no creer a ciegas, sino ver los resultados de esa unión, porque tampoco se vale dejar morir solos a aquellos que como Pedro Kumamoto o Manuel Clouthier Carrillo desde la independencia partidista luchan solos contra congresos de la partidocracia. Ser más independientes que miembros de partidos políticos es una meta de la democracia que necesita México, ya basta de ver senadores, diputados, funcionarios y hasta empresarios chaquetear sus cacareados y hasta presumidos ideales por sus intereses pecuniarios como ha estado sucediendo al interior del PRD estos meses.
En 2017 veremos crecer las ambiciones de muchos políticos que no se resignarán a ser dejados afuera de la carrera presidencial. Veremos una lucha encarnizada al interior de la mafia del poder, también conocida como partidocracia para ir poniendo la alfombra roja para el mesías tropical que hoy empieza a aliarse con industriales tan cuestionados como Alfonso Romo, aliado de Carlos Salinas de Gortari o Marcos Fastlicht, suegro de Emilio Azcárraga Jean dueño de Televisa, lo cual resulta revelador una vez más de la verdadera naturaleza y obsesiones de Andrés Manuel López Obrador, así como de lo que es capaz para llevar a cabo su egoísta obsesión.
Somos nosotros los millones de mexicanos que no formamos parte de los partidos políticos, nosotros a los que cada idea idiota y reforma estructural o superficial afecta de manera directa en nuestros bolsillos y en el crecimiento y desarrollo del país que queremos para nuestros hijos. Los que debemos decir basta, y no solo en las urnas, no solo en las manifestaciones que ya parecen estar asimiladas por el caparazón de cinismo político, sino desde el voto y la acción ciudadana de rechazo a todos y cada uno de los miembros de la burocracia nacional.
Somos nosotros los que debemos frenarlos y de manera pacífica y legal acabar de una buena vez con todos y cada uno de ellos. México y millones de mexicanos creemos que merecemos algo mejor, pero debemos pelear por él, porque ningún partido político, ningún político están dispuestos a ceder un sola de sus canonjías en beneficio de nosotros.

publicado en blureport.com.mx el 8 de marzo de 2017

jueves, 16 de febrero de 2017

Seis semanas.



En seis semanas ha quedado manifiesta la fallida democracia nacional, que puede aceptar que un presidente haya sido elegido por la primera minoría electoral.

Armando Enríquez Vázquez

Llegamos a la segunda semana de febrero. Seis semanas del año y algunas ciudades del país las protestas en contra de las acciones del gobierno de Peña Nieto continúan a pesar de que muchos medios de comunicación por instrucciones del gobierno han minimizado o de plano nulificado estas acciones ciudadanas de sus mal llamados espacios informativos.
En Tijuana, la importancia de estas manifestaciones no ha disminuido, y al contrario la ciudadanía tijuanense ha logrado más cosas que nadie a lo ancho y largo del país. En la calle muchas personas dicen que solo sabemos quejarnos, pero no hacemos nada. Esa ecuación mediocre y medioclasera no entra en la ecuación de la gente del noroeste del país. He visto videos de ciudadanos en zonas de Chihuahua poniendo en contra de la pared a sus diputados que no se atreven a comprometerse con las causas ciudadanas. En menor o mayor grado personajes como Arne aus den Rutten y sus seguidores y su campaña de scracheo han puesto en evidencia la cobardía de personajes como el diputado César Camacho Quiroz, cabeza de la bancada priísta en la cámara baja que tras ser objetivo de los jitomates de aus den Rutten, se limitó como patético ser humano que es a decir que iba a denunciar al ex jefe delegacional de Miguel Hidalgo.
En seis semanas hemos visto, por momentos, a miles de ciudadanos protestar en la capital, y a muchos más en los estados, en contra del Presidente, contra sus reformas de sus decisiones y también hemos visto como indiferente a sus gobernados Enrique Peña Nieto permanece en s oficina, los mensajes que ha dado a los mexicanos, no solo han sido fallidos, sino que han demostrado su incompetencia y su desconocimiento de la realidad nacional y mundial, como sus foros con de apoyo con personajes que no importan dentro de la política nacional y es que la mayoría pasiva o activa está dispuesta a creerle a Peña Nieto acerca de sus triunfos en materia de reformas estructurales o de política internacional.  
Cuando un gobierno que se entera de los crímenes de lesa humanidad de los que se acusa a Fidel Herrera, Javier y César Duarte con el uso de medicamentos falsos, el gobierno federal no cree que esto se deba investigar y solo sale un órgano muy menor como es la COFEPRIS a anunciar que esto no es cierto.
En seis semanas la ingobernabilidad de México, se ha puesto una vez más de manifiesto, cuando los índices mundiales de corrupción nos señalan en los peores niveles, cuando se nos puede comparar con naciones tan corruptas como las peores naciones africanas.
Entonces en seis semanas también ha quedado manifiesta la fallida democracia nacional, que puede aceptar que un presidente haya sido elegido por la primera minoría electoral. Sin embargo, como hemos visto en los primeros días de labores del congreso, los partidos políticos no están dispuestos a trabajar en un nueva reforma electoral y política que tanto hacen falta en nuestro país.
Para diputados y senadores en seis semanas no ha pasado nada en México y a pesar de que existen propuestas para eliminar a los plurinominales y una mejor de los diputados independientes Pedro Kumamoto diputado local de Jalisco y Manuel Clouthier diputado independiente federal que pretende que el financiamiento de los partidos políticos este basado en los votos reales que reciben y no en las cuentas chinas que hacen para quedarse con miles de millones pesos, ya ha sido rechazada por los demás ladrones que desde curules y escaños representan los intereses de sus partidos y no de los mexicanos.
Hoy debemos aprovechar la inercia de estas seis semanas y exigir que antes de que termine el periodo de sesiones del legislativo iniciativas como estás últimas, más la de una segunda vuelta se han no solo consideradas, si no aprobadas. México no necesita y no puede mantener ya a 500 diputados y 64 senadores. No podemos mantener a partidos políticos que no tienen una propuesta propia y son solo satélites del PRI, por las prebendas que reciben de este, partidos como el Partido Verde, Nueva Alianza o Encuentro Social.
Hoy somos los ciudadanos saliendo a las calles, actuando desde redes sociales, escribiendo, scracheando, desde pódiums como lo están haciendo personas como Gael García o Cuauhtémoc Cárdenas, quien a los 86 años suena más coherente y centrado que Andrés Manuel o cualquiera de los cuarentones y cincuentones para quien es su mesías tropical, o como se nos ocurra, quienes debemos regresar a esta casta maldita de políticos a la realidad y expulsarlos de nuestras vidas y de nuestro país.
El poder ciudadano quedó manifiesto cuando la semana pasada Enrique Peña Nieto, en voz del Secretario de Hacienda, reculó en la decisión de aumentar la gasolina de nuevo el 4 de febrero, frente a las presiones de mexicanos bloqueando carreteras y manifestándose a diario. En pequeños, pero bien organizados e insistentes grupos. Demostrando que los llamados gasolinazos tienen un fondo ficticio y corrupto que alimenta las fortunas de políticos y partidos en contra del interés nacional.  
Debería ser un escándalo a nivel nacional y algo que los que se llaman periodistas deberían señalar a diario la forma en que los ex gobernadores han escapado con los botines que hicieron en los estados que debieron gobernar. Un escándalo como otros gobernadores, como Silvano Aureoles prefiere permanecer callado frente a la corrupción que se va descubriendo en Michoacán en aras de no caer de la gracia del gobierno federal. Un escándalo la manera en que la Secretaria de Desarrollo Urbano y Vivienda de la CDMX (Marca Registrada) abre la mano al dinero de constructores sin importarle el daño que hace a la capital del país con vivienda miserable e infrahumana pero carísima.
Seis semanas de un año que puede ser un año de la ciudadanía. Seis semanas que demuestran una vez más que los partidos y los políticos son acomodaticios y miedosos y que sí los ciudadanos sabemos exigir y presionar, sobre todo en este año electoral, habrán de recular una y mil veces porque no son políticos, ni gobernantes, sino simplemente unos cínicos que prefieren negarse a si mismo tres veces o de vender a su madre por dos monedas con tal lograr el voto que les permitirá seguir robando a México y a los mexicanos.

publicado en blureport.com.mx el 7 de febrero de 2017

miércoles, 4 de enero de 2017

2017 buscar una gestión ciudadana.



Enrique Peña Nieto y su grupo mostraron una vez más su capacidad de traición a los mexicanos y aquellos ingenuos de oposición, incluidos Ricardo Anaya y López Obrador.

Armando Enríquez Vázquez

En materia de política nacional, la lección del 2016, sin duda fueron los grados de corrupción e impunidad en los que vivimos. Es en la impunidad y en la corrupción donde la partidocracia abreva despreciando no sólo a los mexicanos y la democracia, que dicen defender, sino a las mismas instituciones que presumen haber creado, para sustentar un estado de derecho.
El cinismo de priístas, panistas, perredistas, verdes, morenos y todos los demás es una ofensa para aquellos que con ingenuas expectativas aun acuden a las urnas y depositan un voto. El próximo año no será diferente al celebrarse elecciones para gobernador en tres entidades; El Estado de México, Coahuila y Nayarit, veremos desvío de fondos, la cargada del PRI desde las oficinas federales de SEDESOL y las del gobernador del Estado de México, con el único objetivo de retener uno de los últimos bastiones priístas. Sin duda, las partidas secretas de los gobernadores serán, una vez más la caja chica para las elecciones del 2017. Una verdadera burla y muestra de desprecio a la extrema pobreza y la inseguridad que vive la entidad más poblada del país. En el norte, el imperio de los Moreira, también echará la casa por la ventana con tal de no perder su posición de poder y la impunidad que tanto Humberto, principalmente, como Rubén forjaron en el estado y pretender mantener a fuerza de conseguir el fuero que otorga una diputación.
En 2017, los precios de las gasolinas subieron en un país que exporta, pero no tiene la capacidad de refinar su propio petróleo. Enrique Peña Nieto y su grupo mostraron una vez más su capacidad de traición a los mexicanos y aquellos ingenuos de oposición, incluidos Ricardo Anaya y López Obrador, con sus declaraciones sobre unirse a Peña en contra de Trump, así como absurdo su gobierno del amor, que sólo intenta que no sea investigado por corrupto, prometiendo no investigar a la partidocracia si es electo presidente, que firmaron un pacto por México y decidieron renunciar a ser una oposición real. México crecerá mucho menos de lo esperado, de acuerdo a las proyecciones internas y externas. Y el tan cacareado logró de un aumento del salario mínimo será totalmente anulado en los primeros días de enero y la inflación será rampante.
Nuestro sistema educativo seguirá siendo uno de los peores en el mundo a pesar de la reforma educativa. La competitividad y su promoción son casi nula, el desarrollo científico y la obtención de patentes no son significativos en el mundo. Tenemos congresos estatales y el federal que no sirven para nada, pues no legislan sobre lo verdaderamente importante, mantienen un rezago en cuanto a las leyes a revisar y muchas veces los legisladores sólo tienen el cargo para obtener un fuero que los proteja de la justicia, tras los delitos que han cometido, otros buscan el fuero para delinquir.
Un país donde los empresarios son mediocres y no entienden el crecimiento a partir de crear empresas sólidas, con trabajadores bien remunerados, no a nuestros empresarios les gana la avaricia. Ganar a costa de los clientes, pero sobre todo a costa de los trabajadores. En México los modelos económico y político son un fracaso. La llamada democracia es sólo un artificio cuidado por un juez vendido y maiceado llamado INE. Pero a pesar de que una parte importante de la culpa se encuentra en la partidocracia, lo cierto es que toda la responsabilidad recae en nosotros; la ciudadanía, que muchas veces con ir a tachar una boleta y depositarla en una urna creemos cumplir con nuestro deber ciudadano.
Pensemos que ha sucedido con esas pequeñas acciones ciudadanas, con las que en los últimos años los mexicanos hemos logrado frenar o revertir acciones de gobiernos locales o del mismo gobierno federal que estaban dirigidas en contra de la ciudadanía. El último ejemplo el lograr frenar la artimaña de Miguel Ángel Mancera y el PRD de la CDMX (marca registrada) para cobrar un impuesto por la plusvalía que en realidad era más corrupción y menos trabajo del gobierno como acostumbran los gobernantes. Como leyes idiotas de censura en internet sugeridas tanto por el PAN como por el PRI.
Otras cosas que fueron ventiladas por los ciudadanos fueron la inseguridad en la CDMX y la corrupción policiaca en todos los municipios conurbados a ella pertenecientes al Estado de México, la prepotencia, arrogancia y falta de compromiso real con la ciudadanía ha quedado de manifiesto muchas veces gracias a denuncias ciudadanas que se vuelven virales. La misma prepotencia ciudadana, ha sido expuesta en las redes.
Pero nos falta mucho y como la partidocracia no parece dispuesta a cambiar, somos nosotros los que debemos obligarlos a cambiar, mostrarles que los tenemos vigilados y crear una especie de Big Brother a la inversa, donde los vigilados sean los funcionarios de todos los niveles y mostrarlos ante los ojos de la ciudadanía a través de redes sociales, de los sitios organismos internacionales. Como ciudadanos vamos a hacernos oir y gestionar a nuestras autoridades. Que se vean obligados a hacer aquello para lo que fueron electas y no los negocios sucios a los que están acostumbrados.
El caso Cuernavaca demuestra claramente de lo que es capaz un partido corrupto como el PSD local, comete delitos electorales para hacerse de una presidencia municipal, el culpable y el perseguido tanto por los legisladores locales, como por el PRD, el gobernador de Morelos y los medios nacionales de comunicación, serviles a la partidocracia, es sólo uno de los culpables, pero aquellos que lo idearon desde una empresa disfrazada de partido político no son cuestionados, ni sancionados. El registro de ese partido local debió de haber sido revocado al hacer público el contrato que celebraron con Cuauhtémoc Blanco y sus dirigentes detenidos, así como se debio haber confiscado todos los bienes del partido, pero no ahora el chivo expiatorio es Cuauhtémoc Blanco. ¿Ya se nos olvidó que Graco Ramírez se mostró corrupto desde el escándalo de Carlos Ahumada, pues fue otro de los que se benefició del dinero del dizque empresario argentino amante de Rosario Robles? ¿Dónde quedaron el INE y su Presidente Consejero?
Graco Ramírez es otro Padrés, y cuando finalice su gobierno habrán de quedar al descubierto todas las corruptelas de las que muchos morelense, entre ellos Javier Sicilia, lo han acusado, y con las que ha defraudado al erario de los morelenses.
2017, nos obliga a encontrar los canales de acción ciudadana que permitan poner los límites a los gobernantes y prepararnos para evitar el desfalco de la Nación a manos de Peña Nieto y sus funcionarios ávidos de dejar herencias malhabidas a las próximas diez generaciones de sus descendientes. Tenemos que obligar a los congresos locales y al federal a legislar para proteger a los mexicanos a todos los niveles, empresarios, trabajadores, mujeres, niños y hombres, que el ejecutivo se preocupe por hacer crecer al país y no sus bolsillos y los de las empresas extranjeras fraudulentas como OHL. Que frente a lo que parece el embate de un hombre como Trump se incentive a la industria nacional y al crecimiento del mercado interno a fuerza de mejores salarios, algo que no ha ido nunca con las políticas de PRI y esos ladrones que han sumergido a más de tres generaciones de mexicanos en una vida de crisis y desesperanza y se preparan a hacer lo mismo con todos los jóvenes profesionistas egresados durante el desgobierno de Peña Nieto.
México merece crecer y para ello necesitamos vigilar y denunciar todos y cada uno de los movimientos en contra de México por parte de los funcionarios de todos los niveles. Por parte de todos los miembros de los partidos políticos que desde la hipocresía actúan en contra de los mexicanos. Demostrarles que, como ellos, nosotros tampoco nos levantamos cada mañana con la idea de joderlos, pero sí de exigirles cumplan con aquello a la que la ley y el puesto los obligan y si no a seguir el ejemplo de Humberto Moreira quien declaró en diciembre debemos estar listos para expulsar al PRI, pero no sólo de Coahuila sino de México.

A todos un feliz y comprometido 2017.