miércoles, 1 de junio de 2016

X Files el extraño sabor de boca de la temporada diez.



 ¿Cuál fue la estrategia planeada por Carter para hacer regresar la serie? ¿Acaso todo fue una estratagema para ganar dinero después de quince años en el silencio?

Armando Enríquez Vázquez

Al inicio de la brevísima, tan sólo seis capítulos, temporada diez de los X Files, escribí entusiasmado por el giro de tuerca que Chris Carter había decidido dar a la premisa principal de la serie; La verdad está allá afuera, por algo que parecía ser el engaño viene desde dentro.
La vuelta de tuerca resultó al final más un juego de pirotecnia que algo significativo a lo largo de los seis capítulos.
Los dos primeros capítulos, tiraron una serie de líneas argumentales que prometían hacer evolucionar la serie hacía nuevos derroteros, a una serie más acorde con los tiempos actuales de escepticismo; lejos de los fenómenos espaciales y más cercano a las conspiraciones humanas, demasiado humanas y hasta cierto punto prosaicas con las que creemos toparnos a diario, desde la manipulación económica, la ingeniería genética, hasta la preparación orwelliana del hombre para vivir controlado y vigilado gracias y a través de la tecnología.
Desgraciadamente los siguientes tres episodios de la serie parecen haber sido escritos en la década de los noventa cuando la serie fue creada, tres episodios que podían haber agradado a los seguidores duros de la serie, pero que sin duda decepcionaron a los nuevos espectadores que esperaban seguir las nuevas líneas planteadas al inicio de la nueva temporada. A lo largo de las primeras cinco semanas el raiting de la serie fue cayendo de acuerdo con las páginas especializadas en el tema. La gente, no encontró la lógica entre presentar la serie de una manera, para después desarrollarla de una manera totalmente diferente. A lo largo de cuatro semanas perdimos a personajes que parecían ser esenciales en la trama del regreso de Moulder y Scully al FBI. Incluso en el capítulo cinco llegaron un par de investigadores nuevos al FBI, una triste parodia de Moulder y Scully mucho más jóvenes y que se encuentran en el mismo punto en que inicio la serie. Un par de doppelganger muy forzados.
La siniestra conspiración y el hombre del cigarrillo desaparecieron y en su lugar una serie de historias sosas, hasta indignas de la serie aparecieron para hacer caer las audiencias y llevarnos a preguntarnos ¿cuál era el objetivo final de esos seis nuevos capítulos?  ¿Dónde quedó la cordura del creador de la serie y la integridad de los personajes, que, aburridos en una oficina vacía, aburrían también al espectador?
Sin embargo, para el capítulo seis y final de la temporada, Carter, retomó todo aquello que habíamos ya olvidado, la línea argumental principal volvió a ser la conspiración de una sociedad secreta, en la que uno de los participantes era el perene fumador. Los cambios en el DNA de Scully, la imposibilidad por un lado y necesidad por el otro de localizar al hijo de los investigadores. Aunque los hermanos siniestros del capítulo 2, no aparecen y pueden quedar flotando por sí, dentro de algunos años se producen nuevos episodios de la serie. La temporada resultó incongruente a todas vistas. Bastaba con los capítulos 1,2 y 6, y si somos exigentes el mismo 2 podía obviarse, para reunir al elenco de una de las más populares series del siglo pasado como una más de nostálgicas reuniones de personajes. Por otro lado, se podría haber armado una mini temporada de tres o cuatro capítulos manteniendo el carácter tradicional de la serie, pero la ensalada que resultó nos deja a muchos con extraño regusto. De manera criptica, pero poco definitoria al final de la entrada institucional de la serie la frase La verdad está allá afuera es sustituida por la de Este es el final. Y sin embargo, todo es lo suficientemente ambiguo para que la serie pueda resurgir de sus cenizas.
 ¿Cuál fue la estrategia planeada por Carter para hacer regresar la serie? ¿Acaso todo fue una estratagema para ganar dinero después de quince años en el silencio? ¿Se trata de la presentación de una nueva pareja de investigadores del FBI que perpetúen la serie, ya que Gillian Anderson y David Duchovny tienen sus agendas repletas de trabajo?
No existen datos de que vaya a ver una onceava temporada, como tampoco una gran preocupación por parte de los espectadores porque esto suceda. Únicamente la voz de Chris Carter de acuerdo con algunos medios pidió a Fox nuevos capítulos.
La onceava temporada por lo pronto estará en comics, en televisión es un poco aventurado decirlo, aunque existen portales que lo dan como un hecho, Fox no ha confirmado nada.

publicado en roastbrief.com.mx el 7 de marzo de 2016