lunes, 12 de diciembre de 2016

Un pueblo dedicado a la ropa infantil.



En el centro del estado de Wisconsin existe un pequeño poblado que es conocido a nivel mundial por su ropa para infantes.
Armando Enríquez Vázquez
Quienes somos padres sabemos que una de las más reconocidas marcas de overoles para niños es Oskosh B’Gosh.  La marca hoy tiene presencia en los tres países de Norteamérica, en Europa, Asia y partes de África.
Pero el origen de la marca es humilde y está relacionado con la clase trabajadora de Estados Unidos. Surge en un pequeño poblado del estado de Wisconsin al norte de Estados Unidos, pensando en satisfacer las necesidades de trabajadores ferrocarrileros, granjeros, mecánicos y todos aquellos que necesitaban ropa para el trabajo físico y sucio.
Oshkosh es también el nombre del poblado donde se originó la marca y de acuerdo con el último censo en Estados Unidos, tiene una población de poco más de 66,000 habitantes. El poblado fue a lo largo de los siglos XVII y XVIII un puesto para comercio entre los pueblos nativos de la zona y los franceses canadienses. Para principios del siglo XIX, los norteamericanos ya se habían establecido en el lugar y el nombre del pueblo surge de un jefe de la etnia Menominee, que ayudó en las negociaciones en medio de la caótica huida de pueblos nativos que huían del este de Estados Unidos y el exterminio que tenían planeado los europeos para ellos. Oshkosh logró que el gobierno norteamericano concediera a su etnia tierra no lejana a sus lugares sagrados lo que les aseguró no perder las tierras ancestrales de los Menominee.
El significado de la palabra Oskosh en español es La Garra, el asentamiento fue reconocido como pueblo en 1853 y en 1895 con el nombre de Grove Manufacturing Company, fundada por James Clark y James Howard Jenkins, nace una empresa dedicada a la manufactura de overoles con peto de mezclilla que tenían mucha demanda entre los trabajadores que laboraban en situaciones donde la ropa sufría mucho desgaste, el nombre de la empresa cambio varias veces, como tambien cambió de dueño, antes de finalmente adoptar el conocido Oskosh B’ Gosh, el nombre se le atribuye a William Pollock, y su origen está envuelto en la controversia, para unos el nombre surgió de un anuncio de navajas para rasurar que Pollock vio en un restaurante, mientras que otros afirman que nació, cuando Pollck viajó a la ciudad de Nueva York y asistió a un espectáculo de vaudeville, donde escuchó la frase. Lo cierto que ya en 1911 los petos de los overoles llevaban ya la etiqueta de Oskosh B’Gosh.
La frase resultó pegajosa y la calidad de los overoles pronto los convirtió en los favoritos del mercado, incluso durante los años de la depresión económica de finales de los años veinte, la marca no sufrió la caída que muchas otras empresas resintieron.
A finales de la siguiente década Oshkosh B’Gosh tenía su propio programa de radio, como muchas marcas de la época. El programa se transmitía en Milwaukee la ciudad más importante de Wisconsin y algunos otros condados del Estado.
El declive de la marca ocurrió tras finalizar la II Guerra Mundial, el overol había perdido su encanto y los trabajadores ya no necesitaban una prenda de ese estilo. Por esos años los publicistas de la marca aconsejaron a los dueños cambiar el nombre por algo que no sonará tan infantil y ridículo.



Por un tiempo la marca cambió a The Guys, pero nunca logró posicionarse, fue en los años sesenta cuando la marca despegó de nueva cuenta. En ese entonces y siguiendo el ejemplo de una vecina de Oshkosh la marca implementó la venta por catálogo y dentro de este decidió incluir una línea que estaban por desaparecer y que era la línea infantil, de acuerdo con una entrevista que uno de los antiguos dueños de la marca, Thomas Wyman, concedió a la televisión pública de Wisconsin, el producto era un verdadero dolor de muelas, pues fabricar los pequeños overoles y sus petos requería de maquinaria especial y más dedicación, sin embargo y para sorpresa de Wyman fue este artículo el que llamó la atención de los grandes almacenes de Estados Unidos y la marca Oshkosh B’Gosh resultó más que perfecta para un público infantil. La ropa para bebés y niños pequeños en veinte años se convirtió en más de la 95% de la producción y ventas de la empresa.
El crecimiento fue tal y la demanda por parte de las tiendas departamentales se incrementó de tal manera en los años ochenta del siglo pasado que Oshkosh B’Gosh estuvo a punto de quebrar por no poder surtir la demanda de sus productos. A finales del siglo pasado y principios de este la marca vendió ropa para mujeres y hombres, pero no tuvo éxito. La ropa para infantes continuó siendo la preferida del consumidor.
En 2005 la marca fue vendida a otra empresa dedicada a la confección de ropa llamada Carter’s que tiene también más de un siglo de existir. Las oficinas centrales de la empresa abandonaron Oskosh y hoy se encuentran en Atlanta.

publicado en thepoint.com.mx el 2 de diciembre de 2016