lunes, 13 de febrero de 2017

Cerezas en la nieve, una historia de belleza.



Los primeros nombres con los que los hermanos Revson bautizaron sus barnices de uñas eran muy gráficos, ingeniosos y evocativos por lo que aún subsisten en la industria.

Armando Enríquez Vázquez.

El barniz para las uñas fue un invento del antiguo Imperio Chino, algunos datan su existencia hace más de cinco mil años, la clase gobernante de china utilizaba el barniz como un símbolo de status y así se diferenciaba del resto de la población y al mismo tiempo la costumbre de sumergir las uñas en mezclas de sustancias que las tiñeran de color surgió también en Egipto y en la India donde se hacía con Henna.
A lo largo de los siguientes siglos eventualmente se continuo con esta costumbre en diferentes sociedades, pero fue la llegada del automóvil a finales del siglo XIX cuando esta práctica cobró popularidad. La llegada de los diferentes barnices que protegían o eran parte de la pintura de los automóviles generó como uno de sus productos un barniz que se podían utilizar en las uñas, para, en teoría, embellecerlas y protegerlas. En un principio estos barnices solamente se conseguían en un tono transparente. En medio de la gran depresión en Estados Unidos surgió el primer barniz para uñas de color.
Charles Haskell Revson nació en Boston el 11 de octubre de 1906, su familia emigró primero de Lituania a Canadá y después de Canadá a Estados Unidos donde el padre se dedicaba a enrollar puros, algo impuro para la tradición casi virginal del enrollado de puros en lugares como Cuba donde sólo las mujeres podían enrollar las hojas de tabaco sobre sus desnudos muslos. Mientras que su madre, al parecer trabajaba como dependiente de una tienda de abarrotes. Revson era el  mayor de tres hermanos.
Tras terminar su educación secundaria Revson se mudó a Nueva York, donde trabajó en la empresa de un primo, se casó con una corista de la que se divorció rápidamente y comenzó a trabajar para una empresa que fabricaba cosméticos llamada Elka Cosmetics Company. En 1932, Charles Revson junto con su hermano Joseph y el químico Charles Lachman fundaron su propia empresa de productos de belleza. Al parecer cansado de ser sólo un gerente regional de ventas, Charles Revson decidió dar un nuevo paso. Lachman logró agregar color al barniz de uñas, no sólo un tinte. Un tono rojo profundo y opaco al que Charles Revson rápidamente dio el sugestivo nombre de Cherries in the snow (Cerezas en la nieve).
El nombre de la empresa combinó los apellidos de los socios, o mejor dicho al apellido Revson se le quito la S y se le puso la L de la Lachman y nació Revlon. El menor de los hermanos Revson, Martin, entró a la empresa en 1935.
El mercado de la Revlon Nail Enamel en un principio se limitó a las uñas de las mujeres. Charles Revson atacó el mercado de salones de belleza y las islas de belleza al interior de las tiendas departamentales apostando a posicionar su marca como una marca Premium en tiempos de la mayor crisis económica en Estados Unido, por lo que el primer comercial impreso de la marca apareció en 1935 en la revista New Yorker.
Se dice que, en 1939, mientras cenaba en un restaurante, Charles Revson vió a una mujer cuyo color de barniz de uñas era diferente del color de su lápiz labial, por lo que Revson decidió entonces crear una línea de lápices labiales que tuvieran la misma tonalidad que el barniz de uñas, el primer tono fue llamado Ice and Fire (Hieloy fuego). Lachman continuó creando nuevos tonos y Revson se dedicó a buscar la forma de promocionar sus productos de una manera muy llamativa. Utilizando a actrices de Hollywood, para apartar a sus productos del estereotipo de que eran productos
utilizados por mujeres banales y de una vida disoluta. También comenzó a contratar a fotógrafos de cierto renombre para crear campañas atractivas. La creación de lápices labiales que combinaran con el barniz de las uñas represento para Revlon ganancias de más de dos millones y medios de dólares en el primer año de venta de este producto.
Otros nombres con los que Revson bautizó los matices de sus productos fueron Fatal Apple (Manzana fatal), Kissing Pink (Beso rosado),
En 1940 Revlon tenía el 80% del mercado del barniz de uñas, porque otras grandes marcas como Elizabeth Arden, tenían un conflicto moral con el producto, y lo llamativo de los comerciales impresos de Revlon provocaban que los editores de revistas se quejaran del hecho que más personas leyeran el texto en el impreso de Revlon que el editorial o las columnas cercanas al anuncio.



Una de las imágenes de un comercial de Revlon, muestra a una modelo envuelta en pieles blancas con un vestido rojo, sus uñas y labios combinan perfectamente con el vestido y en borde inferior del impreso se ven cerezas. El texto son una serie de preguntas a las que encabeza: ¿Algún hombre realmente te entiende? Y continua con: ¿Quién conoce los secretos deseos que alimentan tu corazón? O ¿Quién sabe que te encantaría conocer a un hombre que te tome de la mano y te escuche mientras… no dices absolutamente nada? A manera de respuesta el texto concluye; Quien más sino Revlon sabe quién eres de verdad…tan extraña y desconcertante como cerezas en la nieve.
Pero Revson no solo apostaba en la publicidad, era un hombre estricto con su propio producto y mientras por un lado no temía pintarse las uñas para demostrar la forma correcta de aplicar el producto en salones de belleza o tiendas departamentales, o checaba la calidad y comportamiento del producto pintándose las uñas o usando lápiz labial antes de irse a dormir para comprobar lo que sucedia en la noche. Charles Revson era un convencido del contacto directo y servicio al cliente, al que consideraba su único patrón.
Con el tiempo Revson se convirtió en un extraño y exigente jefe al que al parecer los empleados de todos los niveles temían y que cambiaba a la recepcionista de Revlon únicamente por la razón que tenía que combinar con el decorado de la entrada a la compañía algo que Revson cambiaba con mucha frecuencia. En los años cincuenta, Revson renuente a producir comerciales para televisión pues esta solo transmitía en blanco y negro, decidió patrocinar un programa llamado La pregunta de los 64,000, algo que resultó en parte una mala inversión pues llevó a la marca a ser parte de un escándalo cuando se descubrió que había concursantes a los que la producción adelantaba las respuestas que se le iban a formular durante el programa.
Para la década de los años sesenta, Revlon se había ya posicionado como una marca referente con la imagen de la mujer estadounidense a nivel mundial y así continuó durante las siguientes tres décadas. El número y variedad de productos se amplió incluyendo fragancias, maquillaje y otros muchos productos relacionados con la imagen y cuidado de la belleza.
Charles Revson murió el 24 de agosto de 1975 en New Rochelle, Nueva York. En 1985 la empresa fue adquirida por Ronald Perelman quien continúa siendo el dueño. Colores como Cherries in the snow, Ice and fire, fatal apple siguen apareciendo en el catálogo de la empresa. 



publicado el 7 de febrero de 2017 en thepoint.com.mx
imagenes: revlon.com
                 wikipedia.org