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miércoles, 4 de marzo de 2020

Los niños soldados de Guerrero. Derrota del Estado.



La fragilidad en la que se encuentran los niños es desde hace muchos años una responsabilidad que los gobiernos evaden, la cantidad de niños que desaparecen en el país es importante.

Armando Enríquez Vázquez

Nada más impactante y desesperanzador que las fotografías de los niños autodefensas de Guerrero, pero también es sólo otro ejemplo del desprecio que los gobiernos incluido el federal tienen por los niños. En la misma semana el presidente minimizó y dijo que ya había medicamentos para los niños con cáncer en el sistema de salud pública como lo ha hecho otras veces de manera ligera y sin importarle realmente la salud de los menores, lo que pone al presidente y su gabinete de salud en una posición similar a la del gobierno de Javier Duarte y su agua “cura” cáncer, con la diferencia que este gobierno federal, no simula, simplemente niega las medicinas porque el presidente necesita el dinero para sus redes de poder. Tristemente también la Guardia Nacional al cargar contra los migrantes centroamericanos lo hizo contra niños sin importarles este hecho que pone a México en el peor lugar internacionalmente en materia de derechos humanos, pues lo único que a esta administración le importa es obedecer las órdenes de Donald Trump.
La fragilidad en la que se encuentran los niños es desde hace muchos años una responsabilidad que los gobiernos evaden, la cantidad de niños que desaparecen en el país es importante. En 2017 la, ahora inútil, Comisión Nacional de los Derechos Humanos declaró que alrededor de 70,000 niños y niñas son víctimas de trata. Pero hay que sumar la cantidad de menores que son parte del crimen organizado trabajando desde halcones, hasta sicarios. De acuerdo con UNICEF 1 de cada 2 niños y adolescentes de nuestro país vive en condiciones de pobreza y el 20% lo hace en pobreza extrema, y claro que no es culpa de un gobierno con un año en el poder, pero tampoco tienen la menor intención de resolver el problema, ni de enfrentar sus responsabilidades.
Todo esto habla de una derrota devastadora del estado que inició en la década de los noventa del siglo pasado en los gobiernos del PRI y que ni el PAN, ni Morena han podido, ni querido resolver. Hace dos años cuando se estrenó el spin off de la serie de motociclistas Sons of Anarchy, titulada Mayans MC, una de los arcos narrativos más interesantes de la serie es el de los huérfanos del narco en la frontera de Baja California, que luchan contra un cartel poderoso. Ese es el mensaje de estos niños armados del Estado de Guerrero huérfanos porque las autoridades de ese estado han sido rebasadas desde hace muchos gobiernos del PRI y el PRD por el crimen organizado, algunos de estos gobernantes cercanos al hoy presidente, como el senador Félix Salgado Macedonio, quien cuando fue presidente municipal de Acapulco por el PRD, prefirió hacerse a un lado y dar paso franco al crimen organizado, mientras el se dedicaba a filmar una película, cobarde e incapaz de combatir los problemas de la ciudad costera. Ese mismo hombre amparado en su fuero, hoy quiere dictar códigos morales a la sociedad desde su escaño.
No existe discurso político, ni postura demagógica capaz de acabar a partir de verborrea con la realidad, con la fractura que existe en la sociedad, con una verdad que lacera a miles de mexicanos con la muerte que se pasea a diario en sus comunidades. Importa, claro, saber quienes son los responsables, sí se les va a castigar, pero es más importante solucionar, para eso eligieron a López Obrador, no para que día tras día a lo largo de un año se haga la víctima desde el poder, algo que ni Peña Nieto.
A López Obrador, Morena y funcionarios locales de los gobiernos de ese partido, lo único que les importa es conseguir dinero, para crear y pagar grupos de choque azuzados por las palabras matinales de odio del presidente, que también sirva para financiar las elecciones del año entrante. Los electores son mayores de edad y por lo tanto al presidente y a su servil comisionada de los Derechos Humanos, los derechos de los niños les valen un comino.
Pero el problema está ahí, en las generaciones de niños huérfanos, desarraigados que con todas las razones del mundo, no creen en el gobierno, en la sociedad, en los otros, generaciones de niños, niñas, adolescentes y jóvenes mujeres y hombres que tienen una visión que en nada se parece a la de los demás ciudadanos y menos a la del demagógico grupo de políticos que dice “gobernar” el país.

publicado en blureport.com.mx el16 de febrero de 2020
imagen: DeathToStock.com 

lunes, 14 de mayo de 2018

¿Dónde quedaron el piloto y la izquierda en México?




Con la pátina del absurdo y la incoherencia continúan las campañas electorales sin rumbo y sin pasado.

Armando Enríquez Vázquez

Después de una semana más en las accidentadas y patéticas campañas presidenciales, sí podemos decir y pensar qué en el circo de la política mexicana contemporánea lo que impera es el humor involuntario, la improvisación y la estupidez.
Miércoles 2 de mayo, conforme fue avanzando el día un rumor se acrecentaba entre columnistas, periodistas y los medios de información quienes a fuerza de tuitazos querían ganar la primicia de la información: La inminente salida de Enrique Ochoa Reza de la dirigencia nacional del PRI y la llegada de un viejo dinosaurio y priísta de cepa a ocupar el lugar del favorito de Peña Nieto para tratar de minimizar, o de por lo menos de implementar un control de daños al partido; recatar lo que se pueda del fracaso total de Peña Nieto y sus amigos. La campaña de José Antonio Meade es insalvable, pero no así curules y escaños para ciertos priístas que necesitan ver como salvan a su partido de la extinción.
Lo que es claro y obvio es que la decisión no salió de Los Pinos, ni de la conciencia de Peña Nieto; Luis Videgaray. Al contrario, la orden vino del interior del partido, de los enemigos del Peña Nieto, de aquellos a los que a lo largo de su sexenio humilló y menospreció. Miguel Ángel Osorio Chong y Claudia Ruiz Massieu entre otros celebraron la llegada de uno de sus allegados, René Juárez. Un día antes el candidato del partido en el Poder había declarado que no había plan B en su campaña cuando la encuesta de Reforma hizo evidente como sigue hundiéndose su campaña. ¿Entonces qué sucedió al día siguiente? ¿Estaba ya planeada la salida de Ochoa Reza desde que inicio la campaña, sin importar el mensaje de debilidad y caos existente al interior del PRI? ¿En serio Señor Meade, o el plan B provino de los que nunca creyeron que usted fuera la mejor opción para el PRI; los priístas? Lo peor es que el candidato declaró un día después de la llegada de René Juárez Cisneros a la dirigencia del PRI que la decisión del relevo había sido de él. Otra vez ¿En serio? Ahora resulta que el menos priísta de los que forman ese partido, es más, el único que no es priísta está por encima de la militancia y los viejos cuadros del PRI. Las cosas entonces están peor de lo que parecen y la herencia de Peña Nieta. Luis Videgaray y Enrique Ochoa es la de un trío de arrogantes traidores que desmantelaron a su partido ignorado a los miembros y bases que lo apoyaron a llegar a ser el presidente del país.
Pero sí lo que sucede al interior del PRI no tiene pies ni cabeza, lo que demostró Andrés Manuel López Obrador una vez más fueron su intolerancia, su poca idea de la política, su incapacidad, como Donald Trump, de contenerse y su espíritu, como Francisco Labastida, de exponerse como víctima. Lo que es peor en su ira desatada contra empresarios que no simpatizan con sus ideas, se llevó entre las patas a Peña Nieto al que tácitamente llamó títere de los empresarios y por extensión víctima y caso curioso terminó sin darse cuenta defendiéndolo y justificándolo. En otro caso de la política como fuente del humor involuntario en México.
La postura de Andrés Manuel muestra un hecho claro. Hace muchos años que la Izquierda Mexicana desapareció del escenario de la política mexicana. Hombres y mujeres que lucharon por un México equitativo, moderno, incluyente con ideales claros de izquierda han sido traicionados por una runfla políticos oportunistas que desmantelaron al PSUM para crear esos Frankensteins sin ideología que son el PRD y Morena. El desmoronamiento de la Izquierda Mexicana se remonta a Cuauhtémoc Cárdenas, Porfirio Muñoz Ledo, Ifigenia Martínez y sus pupilos Rosario Robles, Andrés Manuel López Obrador, Alejandro Encinas, quienes terminaron por desmantelarla con sus minions sin escrúpulos que los rodean y alaban como si fueran paladines de las ideas. Scheinbaum, Bejarano, Monreal, Padierna, Polevnsky, viles y serviles mezquinos con miras a enriquecerse como lo hacen sus similares en el PRI y el PAN. Acomodaticios personajes a los que los mexicanos hemos permitido existir al interior de un sistema político que hemos tolerado en aras de una mal entendida pluralidad democrática a lo largo de este siglo.
La triste historia de eso que nos quieren hacer creer que es Izquierda culmina, no sólo con López Obrador aliándose con el Partido Encuentro Social y la latente posibilidad del retroceso en las libertades individuales de grupos como los homosexuales y el derecho de las mujeres a decidir sobre su cuerpo, si no con Ricardo Anaya como orador en la celebración del aniversario 29 de la fundación del Instituto Político que acabó con la Izquierda Mexicana.
Finalmente, no deja de preocupar el tuit de un opinólogo lleno de odio y frustraciones que creció este sexenio a la sombra y tolerancia del en otros casos intolerante Peña Nieto. Ricardo Alemán tuiteó el fin de semana lo que parece una invitación a asesinar a López Obrador. Más allá de lo deleznable y poco ético de un mensaje así en una persona que se cree comunicador, nos obliga a dos puntos de reflexión en la pervertida y bárbara democracia mexicana. Por un lado, la falta de acción inmediata de las autoridades cuando realmente se necesita. Por otro ese papel, que muchos se niegan a aceptar de Andrés Manuel como factor importante en la división y odio entre diferentes sectores de la población. Hace uno meses cuando el tabasqueño habló y amenazó con las posibilidades de “despertar al tigre”, prefirió ignorar el hecho de que en México existen varios tigres y que es mejor ser mediador, no sea que el tigre que se despierte sea otro, como podría resultar de los llamados insensatos y criminales de Alemán.
El gran escritor y pensador mexicano José Revueltas escribió en 1958 el ensayo México: Una democracia bárbara, en él Revueltas concluye que el estado, entonces una maquinaria perfecta del PRI, tenía como base de falacia democrática, lo que hoy llamamos clientelas y en prologo a la segunda edición casi veinte años después de su publicación Revueltas escribió: “El Estado mexicano a través de numerosas vicisitudes internas y externas, y de una serie de pruebas y contrapruebas derivadas de su inicial acto de origen, como acto ideológico que le impedía estatuirse como diametral negación de la sociedad porfiriana, se ha ido afinando cada vez más, hasta llegar a su máxima expresión contemporánea como Estado ideológico total y totalizador…” y cuya evolución está formada por esas mafias del poder, una la denunciada por López Obrador, la otra la que el mismo ha creado y que bien caben en las palabras de Revueltas: “…este es el mecanismo con el que funciona la democracia bárbara en México: la democracia ideal, puramente invocativa, como el traje de etiqueta con que se viste al chimpancé para su grotesca actuación en el circo de la política mexicana.” 


publicado en blureport.com.mx el 7 de mayo de 2018

jueves, 26 de abril de 2018

Canoa en todo el país.




Nunca como ahora ser joven en este país tan violento ha sido tan peligroso.

Armando Enríquez Vázquez

En 1975 cuando se estrenó la película Canoa, el slogan en las carteleras era “En 1968 ser o parecer estudiante era más peligroso que ser delincuente”. Sólo habían pasado 7 siete años de la masacre y Luis Echeverría el orquestador del asesinato de los jóvenes en la Plaza de las 3 Culturas estaba a punto de salir de la política nacional dejando la estela negra del genocida que es. Canoa hablaba de cómo el discurso oficial y el de la intolerante iglesia católica mexicana exhortaron a la población más ignorante a temer al futuro del país y por extensión aniquilarlo.
Hoy que han pasado casi cincuenta años del suceso que conmovió y sigue indignando a gran parte de los mexicanos y que los políticos mexicanos y sobre todo los Priístas siguen minimizando y ocultando, el ser joven sigue siendo peligroso.
Durante los últimos tres sexenios la falta de políticas públicas reales que beneficien a los jóvenes ha provocado que una gran cantidad de ellos se dediquen al crimen organizado y no organizado, pues sus expectativas de crecimiento y mejora de su vida es nulo o poco alentador. Incluso en la tranquilizadora y evasora jerga oficial se creo la palabra Nini.
Tanto el PRI, como el PAN y sobre todo el PRD junto con Morena, antes integrantes del PRD, han contestado a este problema con programas populistas y demagógicos como becas que en nada resuelven el problema y sigue promocionando que los jóvenes busquen salidas económicas fáciles.
Aunado a ese problema que provoca que un gran número de los muertos del narcotráfico y/o del crimen sean hombres y mujeres jóvenes, existe un problema que en especial al gobierno de Peña Nieto le importa poco o nada y que ha crecido de manera alarmante durante su mandato de reformas estructurales fallidas: La desaparición de niños y jóvenes en el país.
El asesinato impune de estudiantes y el crecimiento de la trata de adolescentes parecieran no existir a los ojos de unas autoridades que han demostrado su incapacidad para llevar a cabo la única razón real de la existencia del Estado, la seguridad de los ciudadanos.
No son sólo los 43 jóvenes de Ayotzinapa que tanto reclaman una izquierda igual de demagógica y que al gobierno increpan a diario. No, se trata de más de doce mil niños, adolescente y jóvenes que no están mas en sus casas. En sus salones de clase. En los deportivos u lugares donde acostumbraban jugar y practicar deporte. Se tratas de miles de familias, amigos y compañeros destrozados por ausencia de un ser querido. La impunidad y la incapacidad de todos aquellos que desde un lugar en el aparato de la seguridad del país ha fallado en realizar sus labores la mayor de las veces por la mezquina corrupta actitud que desde la Presidencia de República permea hasta el más siniestro y estúpido de los policías que puede golpear impunemente a un joven como Marco Antonio Sánchez Flores y abandonarlo a su suerte sin que nadie en el gobierno haga nada por castigar con todo el peso de la ley a estos gorilas uniformados es una afrenta para todos los mexicanos.
La palabrería vacía de todos los políticos y sus propuestas de campaña demuestran como sus asesores y sus mentes no alcanzan a dimensionar realmente el problema que enfrentan los jóvenes mexicanos. No se trata de crear oportunidades, ni de dar becas, lo que importa es asegurarle al joven que va a salir de casa y regresar vivo todos los días.
Lo más preocupante de todo es que tras el primer debate entre los candidatos presidenciales no se ve que ninguno de los tres más importantes tenga una propuesta clara para atacar la problemática. López Obrador que cree que todo se arregla con dinero y ya tiene pensada una beca para los jóvenes, como le suele ocurrir no se da cuenta de la estupidez que encierran sus ocurrencias no pensadas, jamás el Estado podrá igualar las sumas que ganan los jóvenes dedicados al crimen. Meade no sale del discurso populista que enarbola las falsas banderas de las oportunidades a los jóvenes y a Anaya creo que ni siquiera lo escuché tocar el tema.
Sobre las buenas intenciones de López Obrador están la sombra de sus nexos con los abarca y la protección que el partido que el preside y dirige ha lanzado a favor del ex delegado de Tláhuac y nexos con el cartel que envenena a la juventud que estudia en Ciudad Universitaria. Sobre las Meade las nulas acciones del gobierno de Peña Nieto.
En México perdemos al futuro del país no sólo porque los criminales los están matando o utilizando, si no lo más grave porque los políticos y gobernantes lo permiten y lo avalan con su inacción e indiferencia.

miércoles, 28 de febrero de 2018

Sí estamos tan bien, ¿por qué estamos tan mal?



El discurso oficial del bienestar de la nación en un sexenio de corrupción, impunidad y de una justicia sesgada comienza a desmoronarse ante la realidad.

Armando Enríquez Vázquez

De acuerdo con las cuentas alegres y los datos vacuos que tanto presume Enrique Peña Nieto, la situación del país es perfecta, esa visión del fatuo político y su círculo de asesores es totalmente diferente para el resto de la ciudadanía. La percepción en Palacio Nacional y la realidad que vivimos el resto de los mexicanos y miden diferentes organismos nacionales e internacionales no son la misma, ni siquiera son parecidas.
El sexenio con mayor número de empleos, con reformas estructurales, con crecimiento, con inversión en salud y educación como lo presume el gobierno federal en cada uno de sus promocionales, tiene una realidad que nos regresa a ese traje invisible que a lo largo de seis años ha vestido Peña Nieto y al andar desnudo sonriendo estultamente, pidiendo aplausos como comediante barato de Televisa, la realidad lo rebasa, todos los días y cada vez que abre la boca.
Una reforma energética que lejos, muy lejos de lograr combustibles y energía más baratos ha demostrado ser un negocio del gobierno que va desde la venta de los paquetes de explotación, distribución y comercialización de los bienes de la nación. La alianza descarada entre el PRI y el sindicato de PEMEX que convirtió por seis años más a Carlos Romero Deschamps en un corrupto intocable. Y el incremento en los precios de gasolinas, gas butano y gas natural que han hecho que este sexenio sea también el de mayor inflación en los últimos 18 años y la reforma no haya beneficiado a la ciudadanía.
Una reforma educativa que la propaganda ha inflado, cuando la realidad de los resultados de las pruebas internacionales y en las estadísticas de la OCDE muestran lo ineficientes que son y el rezago de los estudiantes mexicanos. En cuanto a la educación superior del país la política y los recortes presupuestales impactan de manera directa en el nulo crecimiento en la base de admisión de alumnos en las universidades públicas que por otro lado engrosan una nómina sindical ineficiente y corrupta como sucede en la UNAM y el IPN, por poner el ejemplo de las dos principales instituciones educativas del país y que mejor ni hablar de las universidades estatales cuya situación es totalmente desastrosa. La reforma educativa es burocrática y administrativa básicamente y nada tiene que decir o aportar a la deficiente educación que sufren los niños en México tanto en escuelas públicas como privadas. Una reforma que no encara los problemas esenciales de la educación en los tiempos de Internet.
Una reforma en telecomunicaciones que al igual que la energética parece más un negocio que una política de estado y también fallida porque se debió hacer 12 años atrás, cuando la propuso Fox y el PRI la boicoteo.
En la calle, en las carreteras y ciudades del país el crecimiento de la inseguridad y la guerra sucia que continua de manera silenciosa y complice la política de Felipe Calderón ha alcanzado el mayor número de mexicanos muertos en la historia moderna del país. Un país donde ni siquiera el Estado Mayor Presidencial se compromete a brindar seguridad al presidente en uno de los estados de la federación, es un país que ha perdido el rumbo, un país sin liderazgo.
Mientras se propone resolver esa incapacidad del gobierno con el uso irracional de la fuerza del estado, un estado en el que el presidente alaba el papel de ejército y marina en la lucha contra el crimen organizado, y que al mismo tiempo carece de un sistema judicial, por los mismos intereses del presidente, un sistema que a lo largo de los últimos seis años ha puesto de vuelta en la calle a grandes capos del narcotráfico y a pequeños narcomenudistas sin que a la cabeza del ejecutivo esto parezca preocuparle. El círculo vicioso que esto implica nuevos esfuerzos por parte de las fuerzas armadas que se desgastan física e institucionalmente, pero sobre todo frente a los ciudadanos que comienzan a descalificar su actuar y su efectividad.
En el sexenio de Peña Nieto el valor adquisitivo de los sueldos se ha desplomado como desde tiempos de los últimos presidentes de origen priísta, de Echeverría a Salinas y el inicio de Zedillo, no se veía. El peso se ha devaluado y la pobreza extrema ha crecido a pesar de la gran cantidad de empleos creados, de lo contrario no quiero imaginar.
Un gobierno que ha abusado del ejercito y la marina, también ha sido incapaz de acabar con los feminicidios, la trata de persona y la desaparición de menores. ¿Entonces de que habla Peña Nieto cuando habla de seguridad? ¿A que se refiere cuando pretende presumir estabilidad?
Estamos muy lejos de estar bien, los problemas nacionales son en realidad consecuencia de malos gobiernos incapaces de ser gobierno. Las listas de organismos internacionales muestran a México en los primeros lugares de corrupción, impunidad, asesinatos de periodistas, uno de los países más violentos del mundo, incluidos aquellos que se encuentran en guerra y entre los últimos en materia de educación y bienestar.
El país esta muy bien y sólo se necesita de algunos pequeños ajustes, de reformas estructurales o del amor incondicional de un líder, de acuerdo con los políticos de Izquierda derecho y las dos combinadas. La vista gorda, minimizar los problemas, deslinde de responsabilidades y el mesiánico perdón incondicional tapizan el camino infernal que todos los mexicanos debemos soportar. Ese mismo que adoquinan día con día políticos en funciones y aspirantes a la presidencia, con el arrogante desprecio que tienen todos hacía la ciudadanía o en su defecto el paternalismo trasnochado de otros.

jueves, 28 de diciembre de 2017

Entre la amnistía y las leyes de militarización



La Ley de Seguridad Interior propuesta por Peña Nieto, presenta un asunto de gran complejidad, pros y contras pero como está redactada parece un intento del gobierno por militarizar a México. 

Armando Enríquez Vázquez

 Desde el regreso del PRI a la presidencia en 2012, el ejército mexicano a través del Secretario de la Defensa Nacional, el General Salvador Cienfuegos ha insistido en la definición por parte de Peña Nieto y su gabinete de seguridad de las funciones y la legalidad de la presencia de las fuerzas militares en las calles de México.
Los más extremistas han querido ver en la Ley, la respuesta a las exigencias del militar y una especie de amenaza golpista. Los más intransigentes auguran la obviedad para legitimar los abusos del poder militar. Los partidarios de Peña Nieto minimizan la situación argumentando una normalidad que no existe.  
En el fondo las demandas del militar no son descabelladas. Necesitamos todos lo mexicanos, no solo los militares, saber que demonios hacen las fuerzas armadas del país en la calle y hasta donde pueden actuar los militares. Es necesario que los poderes ejecutivo y legislativo nos digan hasta cuando permanecerán en las calles y lo pongan por escrito. Es evidente que la figura del ejército ha sufrido un deterioro frente a la opinión pública a partir de las estupideces de Felipe Calderón y que ha continuado ante la nula propuesta de Peña Nieto para resolver la Situación. Es claro que el Estado Mexicano perdió el control en materia de seguridad y ha sido rebasado por el crimen organizado, que son estos criminales quienes controlan a policías, políticos e incluso a algunos gobernadores como se ha demostrado en más de una ocasión. La carencia de un estado de derecho. La nulidad de los poderes del ejecutivo frente al crimen organizado es una de las desgracias de los gobiernos de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto. La probada incapacidad de Peña Nieto, de los gobernadores, de legisladores y jueces frente al poder real de narcotraficantes, tratantes de personas y demás criminales ha hecho necesaria la permanencia del Ejército y Marina en funciones policiacas.
Es cierto que fue Felipe Calderón quien inició la guerra contra el narcotráfico sacando al ejército de los cuarteles, desgraciadamente con el tiempo se demostró que también sectores del ejército habían sido infiltrados por el crimen organizado y se recurrió entonces a la marina. Peña Nieto prometió acabar con esta situación y presentar una alternativa diferente a la lucha contra el narcotráfico, lo que ha resultado en una mentira del presidente que decidió mantener la estrategia Calderón. Ambos cuerpos de seguridad del estado frente a amenazas externas continúan, hoy siendo utilizados en tareas de seguridad civil.
La Ley de Seguridad Interior propuesta por Peña Nieto, presenta un asunto de gran complejidad, que ha despertado voces de protestas entre la sociedad civil, ha encendido la suspicacia de la ciudadanía, de organizaciones no gubernamentales, de universidades y de organismos internacionales en cuanto a lo que Peña Nieto busca en realidad con dicha ley en tiempos que preceden a la elección presidencial, o de las verdaderas intenciones de Cienfuegos, quien se dice, ha presionado al presidente y al poder legislativo. Los paleros del presidente y los llamados rebeldes del PAN minimizan el asunto olvidando que las curules y escaños que ostentan se las deben a los ciudadanos. El poder del voto ciudadano es una gran arma civil en una democracia, algo que en México es también fingido.
Las votaciones Fast Track al interior del sumiso poder legislativo demuestran el desprecio de los partidos y de Peña Nieto por los mexicanos.
El problema de la Ley de Seguridad Interior es que va mucho más allá de delimitar las funciones del ejército en las calles y le otorga a las fuerzas armadas el poder de violar todos los derechos humanos. Peña Nieto se convierte, entonces, en el principal enemigo de la democracia en México y de los mexicanos. Los legisladores como Javier Lozano, Emilio Gamboa Patrón, Roberto Gil Zuarth, Ernesto Cordero y César Camacho Quiroz junto con toda la bancada priísta y sus aliados del verde se han convertido en cómplices del asesinato de la democracia mexicana. Lo que queda claro es que Peña Nieto y sus esbirros están dispuestos a todo para evitar que el PRI pierda la presidencia y todos los privilegios de los que se han adueñado, lo que es peor Peña Nieto se muestra como un pequeño dictador incapaz de escuchar al pueblo que gobierna. Un hombre opuesto al diálogo. Lo único que nos debe quedar claro a los mexicanos es que no debemos temer a las acusaciones de que AMLO convierta a México en Venezuela porque el gobernante más parecido a Nicolás Maduro es Enrique Peña Nieto.
Quien ha pactado con el crimen organizado es Peña Nieto que liberó a Caro Quintero y a Don Neto, que prefirió encarcelar a Mireles ante que acabar con los narcotraficantes en Michoacán, quien ahora a través de una maniquea Ley de Seguridad Interior que debería haber aclarado a los mexicanos y al ejército, la situación de este último en la guerra que se libra al interior de México. Ha sido ante todo Peña Nieto. ¿Por qué la incapacidad de los gobiernos civiles tiene a los militares en las calles haciendo labores de policía? ¿Por qué la incapacidad de crear cuerpos policiales de elite? ¿Acaso Peña Nieto pretende perpetuar a su partido en el poder a partir de una oscura alianza con lo más podrido del PAN, como sugiera se elección de precandidato?
Y mientras Peña Nieto ataca de manera directa a la democracia, el otro extremo de los actores políticos del país también debe preocuparnos. El eterno candidato y mesías tropical en una más de sus estúpidas ocurrencias, pretende amnistiar a los narcotraficantes en caso de resultar electo por los mexicanos a la presidencia del país. No es que la propuesta sea descabellada, de facto, los priístas, los panistas y los perredistas han pactado en su momento con los criminales. El problema es que el supuesto redentor del país ha decidido ignorar a los mexicanos que piden seguridad y que han sido víctimas de estos criminales; secuestrados, extorsionados, amenazado y sufrido atentados para perdonar a aquellos que cometieron las ofensas. López Obrador no sabe ya cómo ganar el voto de aquellos que no estamos dispuesto a dárselo, sin darse cuenta como en las dos ocasiones anteriores que hoy las encuestas lo dan por vencedor, parece que él quiere agradar a todos, lo cual como sabemos es imposible.
Entre una Ley de Seguridad Interior que no presagia nada bueno y ocurrencias que favorecen a los criminales antes qué a los mexicanos a los ciudadanos nos debe quedar muy claro que solamente nosotros podemos acabar con estos políticos ambiciosos, sin escrúpulos, mezquinos. Con los discursos demagógicos y populistas de todos colores carentes de sustancia y llenos de oropel. Ellos se perpetuarán en el ejercicio del poder mientras nosotros lo permitamos. Nuestro voto es importante y la presión que debemos ejercer para que se nos proteja de manera correcta es básica, si personajes mediocres como Peña Nieto y sus amigos del PRIANUEVALIANZAVERDE son incapaces de decir que hace el ejército en las calles de las ciudades a los ciudadanos, pero en especial a los militares. 

publicado el 18 de diciembre de 2018 en blureport.com.mx

lunes, 16 de octubre de 2017

Los que no aplauden y la censura.




En México como en otras partes del continente la censura y el abuso en el uso del poder comienzan a ser de manera más frecuente la pauta de conducta de gobernantes.
Armando Enríquez Vázquez
No importa si son de Izquierda como Nicolás Maduro, el dictador de izquierda de Venezuela, o de la más extrema derecha supremacista blanca como Donald Trump, o tan sólo corruptos avariciosos como los miembros de la clase política mexicana, lo cierto es que hoy la censura y los ataques contra la libertad de expresión, los periodistas y los medios de comunicación es una de las constantes a lo largo ancho del mundo, pero en especial en el continente americano.
La descalificación arbitraria ejercida desde el poder va desde la simple censura, la presión para el despido de periodistas, las amenazas, hasta el asesinato y si un sexenio se ha sido particularmente enemigo de la libertad de expresión ha sido el de Enrique Peña Nieto, no sólo él, los gobernadores priístas como Javier Duarte se encargaron de silenciar a las voces que cuestionaron su forma de gobernar y de denunciar los abusos y actos delictivos en que el gobernador de Veracruz, su esposa y todo su gabinete estuvieron envueltos, ahora también el intrascendente, pero intolerante y censor Presidente del PRI Nacional Enrique Ochoa Reza uso el supuesto poder que tiene desde el estado para silenciar a Mario Amparo Casar, Ricardo Raphael y a Leonardo Curzio, porque no aguantó el que se develará su maquiavélico y patético plan de no aportar realmente nada a las víctimas de los terremotos de septiembre y poner todas las cartas a favor del PRI para retomar el control del país en todos los ámbitos.
Ya a principio del fallido sexenio de Peña Nieto este se quejó de manera involuntaria de que los periodistas “no aplaudían” a sus palabras como seguramente lo hicieron los más serviles periodistas locales del Estado de México durante su gobierno. La petulancia y la ceguera de los políticos los hace pensar que todo lo que hacen y dicen es digno de una línea en el libro de la historia, lo que a veces resulta cierto, pero no necesariamente como una forma de reconocer o admirar su trabajo si no todo lo contrario.
La censura descarada qué es parte de la forma de gobernar de Peña Nieto y todos los nuevos priístas, a regresado a la antigua manía de pagar a medios y utilizarlos a su favor. Televisa y El Universal parecen ser los más claros ejemplos de esto, pero no son los únicos. Las presiones para forzar la salida de Carmen Aristegui de MVS, Pedro Ferriz de Con de Imagen y la reciente contra los comunicadores de NRM, no han sido aplicadas a ellos, sino a los dueños de los medios; Joaquín Vargas, Olegario Vázquez Aldir y Edilberto Huesca amenazando con la inversión del estado en sus estaciones de radio.
Es necesario legislar acerca de los gastos exagerados que hace el estado en publicidad en medios y en producción de propaganda redundante y chabacana, que sirve básicamente para presionar a los medios y obligarlos a decir lo que personajes oscuros y autoritarios quieren que la gente oiga. Aunque ya sabemos que los legisladores que son parte de ese mismo esquema jamás habrán de sentarse a proponer leyes al respecto.
Muchas de las estaciones de radio y de los canales de televisión son incapaces de sobrevivir con su oferta de programación, pues esta no es atractiva para las audiencias y mucho menos para los anunciantes, pero jamás la cambiaran porque sus inocuos y poco creativos programas no tienen necesidad alguna de competir con nada pues esos medios se sostienen con lo que el gobierno federal y los locales invierten en ellos para tener la programación que más le conviene a los miembros de la partidocracia.
Las concesiones se pagan con lealtad a los partidos, es por eso que las audiencias seguimos siendo víctimas de la mediocridad creativa y en materia de contenidos de los dueños de los medios y sus directores de programación y contenidos.
En México ni la ciudadanía, ni gran parte de la prensa está dispuesta a aplaudir por aplaudir a un partido político como el PRI que en su nueva presentación solo ha demostrado las ganas que tiene hacer de nuestro país su botín, silenciando escándalos como el de la Casa Blanca, la trata de personas de su ex líder en la CDMX (Marca Registrada), Oderbrecht, la situación de todos los que trabajando en el SAT se enriquecieron en Panamá y cuyos nombres desaparecieron los medios, comprados y presionado, de los Papeles de Panamá, a partir de cañonazos en la inversión publicitaria en medios.
No aplaudir a los políticos que se congratulan entre ellos con lo que creen que son gracias, como sucede con el plan de humo de Enrique Ochoa Reza de utilizar lo que no iba a utilizar el PRI para nada en la reconstrucción del país, pero no tocar ni cuestionar todo el dinero que recibirán los partidos, siendo el que más va a recibir el PRI, así como el intento de dar un golpe de muerte a la dizque democracia mexicana pidiendo todo aquellos a lo que en otros sexenios se ha negado el PRI pero que hoy puede representar la única manera de que ese partido tenga alguna relevancia a partir de 2018, como la desaparición de plurinominales y el cero financiamiento público a los partidos políticos. El PRI comienza a desarrollar ya una represión, hoy todavía suave, pero que conociendo el lado asesino del PRI igual puede llegar a manifestarse de manera radical y violenta.
Al inicio del sexenio y con motivo de la Reforma en telecomunicaciones Peña Nieto dio un discurso hablando acerca de la importancia de la competencia y del libre mercado en materia de telecomunicaciones, con la censura que ha ejercido desde su incapacidad para gobernar ha traicionado todas esas ideas que en aquella ocasión expuso y develado el lado más oscuro y conocido del PRI.

imagen: DeathtoStock.com

jueves, 24 de agosto de 2017

¿Quién gobierna en Estados Unidos?




Estados Unidos parece no tener pies ni cabeza; una sociedad esquizofrénica gobernada por un oligofrénico profundo, bravucón, ignorante, buleador, pero ante todo un supremacista. 

Armando Enríquez Vázquez

 
 
El 2 de septiembre de 1945, finalizó la II Guerra Mundial con la rendición del ejército japonés. Alemania lo había hecho cuatro meses antes. Las fuerzas aliadas encabezadas por los oportunistas y frescos norteamericanos derrotaron al nazismo, a la idea de una sola raza pura superior a las demás. La guerra costó millones de vidas de civiles, marcados solamente por pertenecer a otra religión, por ser de otro color. Han pasado 72 años desde entonces y los principales Nazis y generadores de odio interracial se encuentran en un país que se precia de ser una democracia sin serlo.
Cuando en enero de este año juró sobre la Biblia Donald Trump, se convirtió en uno de los accidentes más desafortunados en llegar a dirigir cualquier nación, pero en especial una tan dividida, tan arrogante y tan ignorante como él. La esquizofrenia de esa gigantesca minoría que logró hacer que un verdadero redneck *llegara a la presidencia, se manifiesta de manera opuesta cuando se le pregunta por su aceptación frente a la actuación de ese mismo hombre en las encuestas. La inestabilidad mental del norteamericano promedio queda de manifiesto en el siguiente ejemplo. Los diez días que duró al mando de la oficina de la presidencia Anthony Scaramucci fue el blanco de todos los comediantes nocturnos de la televisión americana mientras el público reía y abucheaba al ex funcionario de la Casa Blanca. Su salida dio paso a vítores en esas mismas audiencias frente a las que se graban estos programas. A principios de esta semana Anthony Scaramucci apareció en el programa de Stephen Colbert donde una vez que el comediante y comunicador lo presentó fue recibido por aplausos estridentes por la audiencia.
Estados Unidos parece no tener pies ni cabeza; una sociedad esquizofrénica gobernada por un oligofrénico profundo, bravucón, ignorante, buleador, pero ante todo un supremacista. Un peligro para todos aquellos que, por el color de su piel, religión, idioma, nacionalidad no son como él. La pregunta que me hago todos los días cuando veo que mi capacidad de sorpresa es sólo rebasada por la estupidez del presidente de Estados Unidos, es ¿sí realmente es él quien gobierna a Estados Unidos?
En caso de que la respuesta sea afirmativa, entonces el mundo está en un grave peligro y a merced de un hombre que carece del vocabulario de un adulto estudiado, un lenguaje incoherente. Un hombre que miente deliberadamente sin importarle que sus mentiras sean descubiertas tres minutos después. Un ser que vive de caprichos e impulsos.
En el caso contrario; que Trump no gobierne y sólo sea la fachada desquiciada de un grupo de poder perverso pero inteligente, o al menos con una agenda clara de retornar a un sistema cerrado de economía, tratar de recuperar trabajos para los americanos y por americanos, entiéndanse para los anglosajones protestantes blancos que masacraron y despojaron a las tribus nativas de América del Norte de su hogar. O reactivar la economía de ese país de la única manera que los norteamericanos saben, creando guerras; el mundo está en un grave peligro.
Se que muchos al leer el párrafo anterior podrían creer que estoy exagerando. ¿Pero en realidad es una exageración pensar que con sus capacidades Trump puede manejar las riendas de un país? Los indicios hasta ahora señalaban a Rusia, como la responsable de poner a este hombre en el poder, y hasta donde sabemos se ha hablado de la existencia de pruebas sobre el comportamiento de Trump con algunas prostitutas con las que el gobierno de Vladimir Putin intentó presionar y chantajear a Trump, para lograr propósitos que aún se desconocen. ¿Por qué el complot no habría de ser totalmente cocinado al interior de las clases de elite de Estados Unidos?
Los hechos y los dichos de la incapacidad de Trump son contundentes. De acuerdo con el reciente reportaje de la revista Neewswek Lazy Boy, Trump se la pasa viendo la televisión y en juntas que nadie sabe para que sirven. Su administración está basada en ocurrecias que tuitea, cero cambios legislativos de todos aquellos que prometió. Entonces ¿Quién gobierna Estados Unidos? ¿o somos ingenuos y creemos que una de las naciones más poderosas del mundo, sus empresarios, militares y políticos pueden permitir un país al garete por falta de presidente? ¿A alguno de estos sectores les parece correcto el ser ignorado por la Comunidad Europea? ¿Los líderes políticos de los partidos y en especial del Partido Republicano, se sienten contentos con las acciones propiciadas por Trump que en otras sociedades podrían llevar al fin del sistema bipartidista del país del norte?
La cabeza visible del gobierno norteamericano es un hombre lleno de odio y sin ideas. El costo político y los daños colaterales que este hombre le ha causado a la imagen internacional de su país y de la presidencia al interior del propio han resultado altísimos en sólo ocho meses.  Lo que sucedió en Charlottesville es muestra clara del liderazgo negativo de Trump. La promoción del nazismo y de la discriminación racial, avalada por Trump y sus tibias declaraciones por lo sucedido, nos muestra que entre Hitler y Trump la diferencia principal es el poder que tenía el primero de reunir gente a su alrededor para llevar a cabo su plan destructivo, mientras Trump se ha encargado de unir a mucha gente de diferentes ideologías políticas, colores de piel y sectores sociales, incluidos militares, en su contra.
En las protestas que siguieron al crimen de Charlottesville, había una fotografía que llamó mi atención. Era una anciana blanca sosteniendo un cartel. La fotografía es contundente la probable nonagenaria levanta un cartel en el que se lee: “Escapé de los Nazis una vez. No me van a derrotar ahora.”
Desgraciadamente con un hombre como Trump, haciendo como que dirige a su país las posibilidades de una fractura negativa política y financiera del mundo es un hecho. Su incapacidad para dialogar y para poner atención son muestras de que un hombre así es incapaz de dirigir a buen puerto a su país, lo que pasa es que no estamos hablando de un país en vías en desarrollo con pocos habitantes y nulo impacto en la geopolítica. No estamos hablando de uno de los países más importantes del mundo. Y por lo tanto cabe volverse a preguntar ¿Quién gobierna a Estados Unidos? Y lo más importante ¿para qué?
   
 
*Redneck es un termino despecrtivo que se utiliza en Estados Unidos para denominar a los sajones, ignorantes y racistas y que tiene su origen como termino en una forma despectiva de referirse a los campesinos que cubiertos de sombreros laboraban las tierras al rayo del sol cuyos efectos se dejaban ver como la zona roja en la parte trasera del cuello que no cubría el sombrero.

publicado en blureport.com.mx el 17 de agosto 2017
imagen. The New Yorker 

viernes, 10 de febrero de 2017

Nacionalismo vs patrioterismo.



Invocan a un patrioterismo de guión de melodrama televisivo, después de un mes de manifestaciones en contra de Peña Nieto, de Videgaray, del PRI, del PAN y del orden de privilegios en que viven los políticos en México. 

Armando Enríquez Vázquez

Quiero a mi País y creo que los mexicanos debemos demostrar que somos un gran país, pero detesto la manera maniquea y hasta fascista en la que en los últimos días intentan llamarnos a un patrioterismo vanal basado en los fracasos contundentes de la política exterior de Enrique Peña Nieto y su aprendiz de Canciller. No es validando a un partido político que lleva más de cincuenta años actuando en contra de la ciudadanía y mucho menos a un gobierno que a lleva cuatro años tratando de vender el país a los mejores postores tanto nacionales como extranjeros, como debemos demostrar nuestro nacionalismo.
México es mucho, muchísimo más que Enrique Peña Nieto, quien hoy habla de unidad, pero sin empacho confiesa en un boletín de prensa que pactará en lo oscurito con Donald Trump en cuestiones del muro. México es nuestra patria y nuestro hogar y Enrique Peña y sus compinches llevan casi doce años robándose lo que pueden de él, y a costa de nuestro bienestar.
México es mucho más que la partidocracia que sin ética pacta entre ella, el ejemplo más claro y despreciable lo encontramos en nuestra versión tropical de Donald Trump, llamado Andrés Manuel López Obrador un político que se ha acomodado de la mejor manera siempre para seguir viviendo del presupuesto y basta ver como los soldados de AMLO en la asamblea de la CDMX se encargaron con la mano de los priístas de bloquear la propuesta de no al fuero de servidores en la capital con tal de seguir operando de la manera corrupta en la que lo hacen.
Piden unidad cuando han demostrado que son incapaces de la más mínima empatía con sus gobernados y es en ese falso, demagógico y fascista llamado a la unidad, al que no se había siquiera convocado cunado el mesías tropical ya se había adherido, porque antes que cualquier ideología este loco, al que el PRI le está preparando ya su candidatura, solo se rige por su egolatría. Piden unidad cuando están por aclararse tantos actos de corrupción o como en el de las medicinas clonadas crímenes de lesa humanidad que por lo menos los exgobernadores de Veracruz, desde Fidel Herrera y continuando con Javier Duarte, César Duarte de Chihuahua parecen haber cometido desde escritorios de funcionarios que carecen de cualquier tipo de valores éticos. Piden unidad en torno a un presidente que no goza de ninguna simpatía por parte de los ciudadanos. Nada tiene que ver la hipocresía con la que convocan Peña Nieto y los legisladores con el llamado en 1938 de Lázaro Cárdenas a defender la soberanía y defender a México de los intereses de las empresas petroleras, nada con el llamado de López Mateos en 1960 para defender la nacionalización del sector eléctrico. Nada, porque nadie se ha encargado de vender la riqueza, poca o mucha, mexicana con tal gusto como el desgobierno de Enrique Peña Nieto
Invocan a un patrioterismo de guión de melodrama televisivo, después de un mes de manifestaciones en contra de Peña Nieto, de Videgaray, del PRI, del PAN y del orden de privilegios en los que viven aquellos vivales que pretenden llamarse políticos en México. Invocan a la unidad cuando gobernadores como Eruviel Ávila o Graco Ramírez han mostrado el mayor desprecio por la vida humana permitiendo que entidades como el Estado de México o Morelos sean nidos del crimen organizado y en caso del Estado de México la tasa de feminicidios sea mucho mayor que la Ciudad Juárez en sus peores años, sin que el gobierno de esa entidad se moleste siquiera en dar signos de combatir esta situación.
La unidad se encuentra en la forma en que podamos deshacernos de los nefastos políticos que tanto daño hacen a nuestro país, En la manera que vetemos a Ochoa, Anaya, Barrales, López Obrador y demás presidentes de partidos políticos que únicamente saben vivir del presupuesto, de igual manera junto con los aparatos burocráticos de sus instituciones. México unido debemos decir ya basta; ni un sólo peso del presupuesto nacional a partidos políticos, ni a instituciones serviles a la partidocracia como el INE que es incapaz de actuar de manera autónoma.
Un gobierno federal que carece del apoyo de los mexicanos, se prepara a dar marcha atrás a los nuevos gasolinazos en febrero tratando de hacernos olvidar los verdaderos problemas del país, la corrupción de los priístas que dicen gobernar el país. El falaz presidente nacional del PRI, Enrique Ochoa Reza, toma como propia la bandera que durante más de una década ha enarbolado a sociedad civil y en su momento el periodista Pedro Ferriz de Con recaudando más de medio millón de firmas, de no a los plurinominales en el poder legislativo, y que hace cinco años el PRI se negó a aprobar.
Al pensar en México y en el Nacionalismo, hagamos a un lado a quienes han visto al país como un botín y recordemos que estos son años electorales, 2017 y 2018 en los que el más incapaz e ineficiente de los presidentes de México en los últimos veinticuatro años intentará apelar a sentimientos pueriles y no a razones contundentes para justificar su fallido y corrupto gobierno.

publicado en blureport.com.mx el 31 de enero de 2017