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domingo, 14 de mayo de 2023

Los medios; corderos leprosos con piel de lobo.

 


Desde hace ya décadas los medios comunicación; prensa, radio y televisión se hacen las víctimas virginales del poder cuando en realidad son parte imprescindible en la ecuación del mismo.

Armando Enríquez Vázquez

Hace poco escuché por enésima vez dos de los lugares comunes en la perorata de la prensa mexicana en la voz de un informador de la radio: Somos imparciales en los comentarios. La oposición no ha hecho nada.

Primero habría que recordar a este informador, que en México los medios jamás han sido imparciales, su agenda informativa obedece quien les paga o a los intereses del dueño del medio, sea El Universal, El Reforma o La Jornada. Y lo mismo sucede en el espectro de la radio y televisión Imagen, Radio Fórmula, Televisa o Azteca.

Siempre los más patéticos e imposibles de defender los medios televisivos, hoy ruinas de la época cuando Emilio Azcárraga Milmo era dueño de un monopolio que le creó Luis Echeverría. Hoy los dueños de los canales y sus vicepresidentes o ejecutivos pretenden, todavía, hacerse los que dictan la política y ya sabemos que no es así, basta con preguntar que sucedió con el plan que Bernardo Gómez de Televisa intentó hacer creer a Peña Nieto que tenía para mantener el régimen corrupto a partir de un presidente sin nada más que carisma y una esposa que supuestamente iba a crear empatía con los mexicanos por ser en teoría una aspiración para todos las mexicanas y mexicanos.

El actual presidente ha demostrado que el poder político es el que manda y pone las condiciones, además de dictar la agenda nacional porque los medios son así de sumisos y poco críticos. Los tiempos autocráticos que corren a nivel mundial.

No dudo de las buenas intenciones que algunos de los lectores de noticias dicen tener, pero su ingenuidad en su mismo discurso los hace desmoronarse a los pocos minutos. Y ni que decir de la rabiosa prensa oficial, enfocada en poder alabar a nuestro nuevo Santa Anna, sin ningún problema informadores designados desde Palacio nacional; Julio Astillero, el mejor ejemplo. Mujeres y hombres que antes críticos hoy ultraderechistas decididos a acabar con la libertad de expresión, como Jenaro Villamil o Sanjuana Martínez por el dedo del dios que les paga. Sin contar a los nuevos medios chayoteros de la 4T, como La Jornada.  

Por eso mucha gente no lee periódicos, impresos o digitales, las audiencias de radio han bajado, y las de los noticieros en televisión son ridículas si las comparamos con otros momentos en la historia de la televisión.

El antiguo negocio de la televisión se ha trasladado a servicios financieros y de renta de transporte de datos. Pero en la medida por mantener un poco ganancia en sus medios los dueños de las televisoras tienen sus canales prendidos con nimiedades esperando de manera ilusoria que un día internet desaparezca. A pesar de todo los dueños siguen ignorando la poca audiencia que aún conservan anteponiendo la agenda que a los dueños.

Frente a la estrategia de adueñarse de la agenda informativa desde las diatribas y dislates del presidente y sus seguidores, los medios masivos hacen un seguimiento tácito de la mañanera y a la menor provocación nos enjaretan las palabras del primer mandatario, pero sin alguna crítica de fondo. Se ignoran otras notas que impactan en la historia de diaria, se minimiza la violencia o se le normaliza cubriéndola como una simple nota más. Las madres buscadoras son algo común de todas las sociedades, la destrucción de la selva en medio de la polémica del cambio climático y el diario pasar sobre la carta magna de la nación se vuelven trivialidades que sólo se enumeran, sin realmente hacer periodismo, la oposición, acusada de inactiva, carece de espacios en estos medios donde solo tiene presencia el oficialismo.

Para los principales medios de comunicación el periodismo de investigación no existe y todo se reduce a la nota, una superflua cabeza que carece de cuerpo redactado. O peor la información ha sido sustituida por la banal manía por presentar constantemente encuestas con una metodología muy pobre y cuestionable, y casas encuestadoras de muy cuestionable reputación, para tratar de presentar falazmente una realidad nacional en especial política.

Presentar los resultados de una encuesta para ahorrarse un verdadero análisis de la realidad política del país ha resultado uno de los mejores escudos para ocultar la corrupción, la violencia y la inseguridad reinante en el país.

Quién no quiera ver la injerencia de los noticieros y diarios en la pobre respuesta de la ciudadanía frente a una incipiente dictadura, o un reino de la corrupción y la opacidad, peca de ingenuo frente a la fuerza que aun tienen los medios tradicionales de comunicación.

No es que crea que personas como Carlos Loret de Mola o Carlos Alazraki, no sean corruptos o carezcan de una agenda propia o de un grupo, la historia nos habla de lo contrario, pero como ciudadanos estamos obligados a escuchar ambas historias tratando de ignorar las fobias y filias para poder tratar de llegar al justo medio para formar nuestra opinión algo que ninguno de los dos extremos quiere que hagas.

Imagen: DeaathToStock

lunes, 10 de septiembre de 2018

La Izquierda mexicana como se parece a la derecha mundial.



La postura de López Obrador y sus correligionarios raya en acciones que lo unen más con la derecha que con la izquierda moderna y actual que él como stalinista desconoce.

Armando Enríquez Vázquez

Existen más de un detalle que nos dice que el primer gobierno llamado de Izquierda en nuestro país está muy lejos de serlo, en cambio sí esta cercano a emular a las derechas mundiales, históricas y actuales.
Una de las pifias menores que Andrés Manuel López Obrador ha cometido desde el día que fue electo por la mayoría de los mexicanos que esperan de él un cambio para ser nuestro próximo presidente fue, desde mi punto de vista, el haberse comparado con Donald Trump. Sí bien en el papel más ingenuo podríamos pensar que ambos líderes buscan lo mejor para sus gobernados y sus países por más que no simpatice con las ideas y la forma demagoga de ser de López Obrador, no lo puedo comparar con nefasto, siniestro e ignorante presidente de Estados Unidos. Ni creo que él en el fondo se imagine a sí mismo como El Trump de este lado de la frontera y sin embargo a pesar de lo que yo quiera creer puede que el próximo presidente del país vea realmente algo en el presidente norteamericano común en ambos.
El hecho de que desde su presidencia electa López Obrador pida la ayuda de la iniciativa privada para resolver problemas de inversión y de gasto del gobierno federal en diferentes terrenos, tampoco lo hace el presidente de la Izquierda que muchos de sus seguidores estaban esperando. La cercanía de Alfonso Romo y la lejanía de sus aliados históricos y simpatizantes de una izquierda estatista y stalinista como lo son Paco Ignacio Taibo II, John Ackerman o el mismo Gerardo Fernández Noroña al que se mando a la bancada del PT.
A diferencia de Lázaro Cárdenas que buscó la cercanía con el pueblo para poder dirigir mejor el país mientras se apoyaban los desarrollos agrícolas, tecnológicos y sociales, López Obrador quiere al pueblo cerca para que hagan de él a su ídolo, a su líder máximo de la misma manera que en su momento hicieron Benito Mussolini o el mismo Hitler, un fascismo demagógico disfrazado de Izquierda. Él no es un presidente al servicio de México, él es un hombre al que el pueblo bueno y sabio tiene la obligación de proteger y cuidar. No quiero decir, o no por el momento que las ideas de menosprecio por las clases medias y las clases altas que tanto le gusta manifestar al Presidente Electo nos vayan a llevar a una catástrofe social y económica, al fin de cuentas no le ha sucedido aun a Trump. Pero si debe alentarnos en cuanto a un discurso que puede causar una división mayor a la ya existente entre los mexicanos y la forma que tenemos de ver al otro connacional.
Y es en ese mismo sentido que una de las visiones que más preocupa del régimen que entrará en funciones el próximo mes de diciembre es su visión maniquea y religiosa del comportamiento de la sociedad.
La moral es algo vivo y cambiante, para una muestra un botón en la Ciudad de México y las otras grandes urbes del país convivimos aceptando la diversidad de ideas y de posiciones radicales algo que no sucede en comunidades más pequeñas y devotas del país. La moral de un habitante de la Ciudad de México, Monterrey, Guadalajara, Puebla o Querétaro no tiene nada que ver con la de los habitantes de Zitácuaro, los Altos de Jalisco o de Parral en Chihuahua.
La idea de Andrés Manuel López Obrador de crear una “Constitución Moral” para México es por mucho la idea más retrogradas de las muchas que tiene el Presidente Electo y lo acerca directamente a los dictadores y miembros de la clase más de derechas que conocemos en la historia de la humanidad.
Para elaborar esta constitución, como en muchas otras de las decisiones del López Obrador, el presidente electo ha seleccionado a personajes de la tercera edad que La gerontocracia aprobada por López Obrador para redactar y poner en marcha esta disparatada idea, fue presentada por López Obrador. ¿Por qué necesitamos los mexicanos una Constitución Moral? Y ¿desde cuándo es función de un gobierno ser vigilante de la moralidad de sus gobernados? ¿Quién nos ha demostrado a los mexicanos que esos hombres y mujeres nombrados por López Obrador para llevar a cabo tan inquisitorial labor sean los adecuados? y ¿cuál es la “curricula moral” de los “Elegidos” del Señor Presidente Electo (Así con mayúsculas todo por ser el Omnipotente posible forjador del próximo desastre en México)? pero entonces desde ese punto de vista protestante, religión que práctica el Presidente Electo, el gobierno que encabezará está muy lejos de esa izquierda a la que dice pertenecer y mucho más cercano a una derecha evangélica, cómo el mismo reconoce al compararse con Trump. Es parte de la idea de la constitución moral del Presidente Electo el favorecer un comportamiento falto de ética o de compromiso como el que demostraron los senadores de Morena al votar en dos sentidos opuestos en el caso de la licencia de Manuel Velasco en menos de cuatro horas. ¿O los políticos afines a él están exentos de cumplir La Constitución del país y la moral que pretende imponer, doblándolas a gusto y conveniencia?
No me molesta que un hombre como Gerardo Fernández Noroña viaje en primera clase, me molesta que ahora que va a ser parte del gobierno se comporte como un pequeño tirano stalinista cuestionando lo que hace una empresa como Bimbo y no lo que hace su partido el PT engañando a los mexicanos. Me molestan que se erijan en jueces “morales” a sabiendas que fueron él antes quien cuestionó la condena moral de los grupos del poder. No me molesta que exija sus derechos como legislador, me enoja que ahora pretenda mantener el fuero para actuar de manera déspota.
Me molesta que la izquierda se entienda como el empobrecimiento de espíritu y material de un pueblo, el enriquecimiento de los políticos de la misma manera que cualquier partido de derecha en el resto del mundo se ve a sí y a su forma de gobernar.


publicado en blureport.com,mx el 5 de septiembre de 2018
imagen: DeathToStock.com.mx

lunes, 6 de agosto de 2018

Los medios de comunicación en la era López Obrador.



Los medios de comunicación del país siempre han mantenido un mensaje y una actitud que se puede clasificar en dos los vendidos y los de oposición. ¿Invertirán ahora los papeles?

Armando Enríquez Vázquez

Una de las grandes tentaciones del estado mexicano a lo largo de su historia ha sido manipular, premiar y dar primicias a los medios que se alinean con el sistema y censurar, reprimir clausurar y hasta llegar a asesinar a los medios y periodistas que son críticos del poder.
Los ejemplos son muchos a lo largo del siglo XX y tristemente en el siglo XXI cuando queremos presumir ante el mundo ser un país democrático. El golpe atestado a Excélsior en 1976 por Luis Echeverría Álvarez y del cual el diario jamás se ha recuperado, aunque la mayor crisis la tuvo a finales del siglo pasado y principios este cuando Fox terminó regalándole el medio a la familia Vázquez Aldir.  La destrucción de Monitor y de Gutiérrez Vivó por parte de una vengativa Marta Sahagún y su esposo Vicente Fox por manifestarse a favor de Andrés Manuel López Obrador y la puntilla que le dio el irascible Felipe Calderón que jamás perdonó al comunicador por su preferencia política.
El mismo Felipe Calderón intentó acabar con Carmen Aristegui ordenando a Joaquín Vargas el despedirla y después en un acto ridículo ordenó su restitución, cuando un gran número de fanáticos de la periodista se manifestaron contra el presidente. Algo que no sucedió en el actual sexenio cuando Enrique Peña Nieto ordenó al mismo empresario radiofónico terminar el contrato de la periodista, que hasta hoy no ha regresado a la radio. Peña Nieto ordenó también al dueño de Grupo Imagen la salida de Pedro Ferriz de Con, quien siempre ha manifestado sus simpatías con el PAN y la ultraderecha mexicana y que llegó a ser mucho más que una piedrita en el zapato del presidente y de varios gobernadores, dirigentes y funcionarios del PRI. Incluso se atacó y se censuró desde la oficina de la presidencia de Enrique Peña Nieto a María Amparo Casar y Ricardo Raphael por criticar al PRI, partido que como su presidente nacional Enrique Ochoa Reza fueron durante el sexenio una extensión de la arrogancia y prepotencia de Los Pinos.
No ha sucedido lo mismo con dos de los medios críticos impresos más importantes y simbólicos de México; Proceso y La Jornada. Ambos fundados por colaboradores de El Excélsior opositor de los años setenta. Los tres presidentes de este siglo los han excluido del sistema de dádivas disfrazado de inversión en propaganda del Estado, La Jornada incluso ha tenido problemas laborales que la obligaron a cerrar por cuatro días en julio del año pasado. A lo largo de décadas estos dos medios han resistido los embates de los gobiernos priístas y panistas, manteniéndose críticos sobre todo del gobierno federal, las empresas alrededor de este y dando a conocer diferentes casos de corrupción e impunidad, en más de una ocasion ediciones completas de estos medios han sido secuestradas por gobiernos estatales y locales impidiendo que los habitantes del lugar se enteren de las transas de sus gobernantes, clatro esto cada día funciona menos gracias al Internet.
Pero ahora ambos medios enfrentan una verdadera prueba de fuego, como muchos de los comunicadores identificados con la mal llamada izquierda mexicana, la propia Carmen Aristegui, con la llegada de Andrés Manuel López Obrador a la presidencia de la República.
Durante la pasada campaña electoral y aun en este primer mes pasada la elección, estos medios y sus periodistas se han comportado como viles paleros del primero candidato y hoy presidente electo, las excepciones se pueden contar con los dedos de la mano y una de las más ejemplares ha sido la del caricaturista de la Jornada Magú, quien en su momento cuestionó la alianza de Morena con el PES, la llamada al terror con el tigre suelto y otras de las lindezas que López Obrador mantuvo en su campaña desde esa posición que le encanta de ser víctima.
Las cosas han cambiado en México; la agenda política diaria se dicta desde la colonia Roma y no desde Los Pinos. La mayoría de los mexicanos tiene las esperanzas puestas en el futuro presidente y los críticos medios de antaño se comportan ahora como El Universal o Milenio, literalmente lamiendo las botas de alguien que aún no llega al poder. ¿Acaso están esperando que las dádivas que no les llegaban con el PAN o el PRI ahora sean para ellos?
Proceso ha sido más cauteloso y ha sido más mesurado y cauteloso en sus publicaciones a diferencia de La Jornada o Aristegui que han sesgado sus publicaciones totalmente como si de pronto se hubieran convertido en los órganos oficiales del próximo gobierno. Lo que queda demostrado es el papel que este diario y la periodista de Internet jugaron en la presión a los funcionarios del INE que se atrevieron a cuestionar el opaco fideicomiso para damnificados propuesto por Morena.
Parece que la realidad de la prensa mexicana a partir de ahora habrá de voltearse.
Los otros medios se notan totalmente confundidos y mientras algunas de sus plumas continúan mostrándose críticas, El Universal aún están pagando favores al PRI, poniendo en primera plana entrevistas tan insulsas y sin importancia como la publicada el 26 de julio a Dulce María Sauri, una muy olvidable y corrupta dinosauria que nada aportó a México o a su estado Yucatán. El Excélsior ha decidido olvidarse de cuestiones políticas y se ha convertido en un diario entre nota roja y notas intrascendentes. Milenio siempre me ha resultado irrelevante e inocuo, ni que decir de La Razón o El Heraldo que son simple diarios chayoteros. El Financiero y El Economista desde su nicho muy especializado cuestionan lo que debe ser cuestionado y aplauden lo laudable de las propuestas del próximo presidente de México. Para los ánimos de Andrés Manuel El Reforma, El Norte y todos los diarios de Multimedios se comportan como prensa ejemplar cuando lo alaban y como prensa “fifí” los días en que lo critican o muestran opacidades de Morena o de sus propuestas.
La relación de los medios, el presidente y sus funcionarios a partir del primero de diciembre será difícil en la medida en que esta sea crítica y fácil en la medida que las publicaciones sean favorables a todo lo que proponga López Obrador y sus funcionarios, el papel de los medios tan polémico en México a lo largo de nuestra historia podría ser el mismo de siempre o si el futuro presidente del país lo permite ser uno de libertad y una visión critica y fundamentada como la que creo que le correspondería a la tan cacareada Cuarta Transformación de México, pero debe caber en la mentalidad de los periodistas, de los directores de los medios y de los dueños la visión de que lo que conviene en la democracia es la libertad y el ejercicio de la libertad de expresión, sin temor a admitir que su presidente favorito se puede equivocar y de hacerlo espero que la Jornada o Proceso sean tan duros, críticos y vayan al fondo con sus investigaciones como lo han sido hasta ahora y no se conviertan en medios autocomplacientes y aduladores que de esos hemos tenidos y seguiremos teniendo muchos. 

publicado en blureport.com.mx el 26 de julio de 2018

jueves, 19 de abril de 2018

Cuando el dinosaurio se mordió la lengua.




La intolerancia en boca de un presidente intolerante, cabeza de un partido intolerante resulta autocrítica en tono de humor involuntario.
Armando Enríquez Vázquez

“Gobierno que no acepta la crítica siembra intolerancia” esas fueron las palabras de Enrique Peña Nieto en uno más de sus actos de campaña a favor del desangelado José Antonio Meade y tras decirlas el presidente se limpió la sangre que comenzaba a manar de una de las comisuras de sus labios, tal vez de la derecha.
Suena muy mal que un presidente que se ha encargado desde su llegada a la oficina de Palacio Nacional en desaparecer espacios informativos utilizando la ley del garrote con el apoyo de timoratos y serviles empresarios de medios como Joaquín Vargas y Olegario Vázquez Aldir, se atreva a acusar a sus adversarios políticos de lo mismo que ha sido uno de los sellos del sexenio; la intolerancia.
Las respectivas salidas de Carmen Arístegui y Pedro Ferriz de Con de los espacios que conducían en radio estuvieron orquestada desde la intolerante oficina de un presidente que fue cuestionado desde que surgió su candidatura por ambos periodistas, ahora que esta en el ocaso de su presidencia y con la certeza de haber elegido al peor candidato para su partido, Peña Nieto pretende darse golpe de pecho atacando de manera indirecta la intolerancia marcada de Andrés Manuel López Obrador. Su ceguera política y arrogancia han provocado la caída de un candidato mal escogido, sin popularidad y desconocido al interior del partido que el Presidente de República dice representar, pero que en la realidad parece ser más ser parte de esa tan cacareada mafia del poder que en un principio parecía sólo una creación en la mente mártir del mesías tropical, pero que se ha vuelto una descarada realidad que no sólo encabeza Meade, si no que complementa maquiavélicamente un personaje tan deleznable como lo es Javier Lozano y ese trabajo sucio de atacar a Anaya y López Obrador que están efectuando Margarita Zavala y Jaime Rodríguez “El Bronco”, desde sus candidaturas independientes conseguidas a fuerza de trampas y dedazos del gobierno federal.
El sexenio de Peña Nieto se ha caracterizado por la intolerancia, intolerancia no sólo a la prensa, si no a la ciudadanía también, la ciudadanía que en su minoría eligió a este presidente que supuestamente representa y gobierna a todos los mexicanos. Peña Nieto ha despreciado a la sociedad civil y su voz en las redes sociales. La intolerancia surge desde la arrogancia y sordera política de uno de los presidentes menos populares y menos querido por los mexicanos.
Las palabras de Peña Nieto resultarían las normales palabras huecas oficiales si las hubiera pronunciado un presidente priísta de los años setentas, ochentas y hasta noventas, pero en la segunda década del siglo XXI, con las redes sociales, con algunos periodistas libres y columnistas críticos que son favoritos de muchos ciudadanos, Peña Nieto resulta un dinosaurio más, el producto más perfeccionado del viejo PRI, maquillado de algo que desde el inicio de su gobierno mostro ser falso, su interés por México.
La intolerancia del régimen príista y de su presidente quedan manifiestas en la poca importancia que le merece el sistema de justicia que permanece acéfalo, así como en la forma directa que ha decidido confrontarse con el gobierno soberano de Chihuahua, con el candidato Ricardo Anaya y la forma en que con amenazas acabó con el ex titular de la FEPADE.
Triste es la figura de un presidente que ha sido intolerante con los periodistas mexicanos, con los funcionarios, con los miembros de su gobierno, con la oposición que lo cuestiona y por otro lado ha resultado un lamebotas de Estados Unidos, bajo los intereses mezquinos de su secretario de Relaciones Exteriores, como tristes son los discursos que da tratando de darnos gato por liebre en uno de los sexenios que más se ha dañado a México, aún estamos por ver los saldos reales de tanta corrupción y avaricia. El peor, sin duda desde los tiempos de Carlos Salinas de Gortari.

miércoles, 14 de febrero de 2018

Mordaza, presión y efecto en publicidad.



La caída del rating de medios que han tenido que despedir a alguno de sus conductores por instrucciones del gobierno es clara y contundente.

Armando Enríquez Vázquez

La censura es un acto unilateral y de intolerancia por parte de un gobierno en contra de sus ciudadanos. Un acto de represión, quitando los eufemismos. En el caso de dictaduras como la de Venezuela, la censura es la forma más común de incomunicar y desinformar a la sociedad y con la que el estado coarta y silencia a sus críticos y opositores.
En la sociedad mexicana actual, donde se presume de democracia y libertades, un acto de censura por parte del gobierno tiene muchas más implicaciones que únicamente mostrar la fuerza del Estado en contra de la libertad de expresión. Como también tiene muchas repercusiones a terceros.
No se trata de banalizar, ni de restarle importancia al asunto de acotar y atentar en contra de la libertad de expresión, se trata hablar en esta ocasión de un daño colateral que una decisión de este tipo provoca en una sociedad de libre mercado y de competencia, como la que pretende el gobierno actual y de la relación perversa y el circulo vicioso que existe en México entre los diferentes órganos de gobierno y los medios de comunicación.
Cuando el gobierno presiona a un medio para actuar en contra de uno de sus comentaristas, el gobierno está actuando también en contra de los empleos de muchas familias mexicanas.
La caída del rating de medios que han tenido que despedir a alguno de sus conductores por instrucciones del gobierno es clara y contundente, hay quienes ven esto como parte del Karma a pagar por las empresas que acceden a las presiones y órdenes presidenciales. De acuerdo con una nota del pasado mes de agosto de SDP, Imagen Radio y MVS que al inicio del sexenio peleaban el primer sitio del noticiero matutino con mayor audiencia han caído a los lugares 13 y 14 en las preferencias del público lo que quiere decir que son muy pocos los radoescuchas. No hay que perder de vista que la información de SDP puede estar sesgada pero aun así el comportamiento no puede ser exageradamente distinto. Además, es fácil comprobar como estas estaciones más allá de tener anunciantes de productos comerciales basan su pauta comercial en propaganda del Estado que los ayuda a sobrevivir y es parte del acuerdo por deshacerse de sus incómodos conductores estelares.
Pero esta “solidaridad” o “apoyo” de propaganda oficial es ficticia y no responde a lo que verdaderamente sostiene a cualquier medio y qué es la venta de sus espacios comerciales a diferentes anunciantes. Entre más fuerte y autónomo pretende ser un medio de comunicación en México, mayor debería de ser la publicidad y el número de anunciantes que tenga. Desgraciadamente tanto para los medios, como para el gobierno mexicano lo más fácil es vivir en una simbiosis perversa.
El abandono de las audiencias de los medios en los que han sido censurados y despedidos conductores estelares es claro. Cuando un comunicador o periodista que tiene una gran audiencia es censurado el principal afectado después del periodista o comunicador y su equipo, es el público, que inmediatamente se sentirá menospreciado por el medio, y a este lo sentirá como parte del aparato censor del Estado, por lo tanto, optará a manera de represalia por vetar el medio de su menú de opciones. La caída de la audiencia impactará de manera no inmediata, pero sí significante en los anunciantes de la emisión, e incluso pueden dañar la inversión publicitaria de todo el medio o grupo de comunicación, porque se crea un efecto domino en la credibilidad del resto de los comunicadores que trabajan en el medio en la mente de las audiencias, pues por alguna razón ellos no fueron censurados.
La poca inversión publicitaria en un medio de comunicación en una economía como la nuestra asegura su lenta muerte, la baja de sueldos en los empleados y la poca capacidad para producir contenidos novedosos, lo que sin duda impacta en las audiencias. Cuando en Grupo Imagen han decidido cambiar de giro a la estación 98.5 de FM, ha sido porque la rentabilidad de la estación ya no da para más y es necesario tener contenidos más baratos y de menor calidad. En el otro extremo de la historia cuando un medio de comunicación basa su principal fuente de ingresos en la propaganda del gobierno federal, de los gobiernos locales, de instituciones públicas, está permitiendo que llegado el momento estos puedan presionar y determinar cuestiones editoriales del medio.
Como mencioné anteriormente la caída en los ratings y la importancia de las emisiones de MVS e Imagen tiene a ambos grupos de comunicación trabajando en números rojos y con la difícil tarea de una vez concluido el actual sexenio intentar recuperar la credibilidad perdida. Una de las causas de la catástrofe en Televisa, no la única y tal vez no la más importante, es el abandono de audiencias como consecuencia de su descarado contubernio con el grupo político en el poder. Así como las cuatro décadas de desprestigio que les ha valido ser un soldado del PRI. Ahora veremos cómo le va a NRM, tras la salida de su conductor estrella de la mañana Leonardo Curzio y sus colaboradores María Amparo Casar y Ricardo Raphael.


publicado por roastbrief.com.mx el 16 de octubre de 2017

lunes, 16 de octubre de 2017

Los que no aplauden y la censura.




En México como en otras partes del continente la censura y el abuso en el uso del poder comienzan a ser de manera más frecuente la pauta de conducta de gobernantes.
Armando Enríquez Vázquez
No importa si son de Izquierda como Nicolás Maduro, el dictador de izquierda de Venezuela, o de la más extrema derecha supremacista blanca como Donald Trump, o tan sólo corruptos avariciosos como los miembros de la clase política mexicana, lo cierto es que hoy la censura y los ataques contra la libertad de expresión, los periodistas y los medios de comunicación es una de las constantes a lo largo ancho del mundo, pero en especial en el continente americano.
La descalificación arbitraria ejercida desde el poder va desde la simple censura, la presión para el despido de periodistas, las amenazas, hasta el asesinato y si un sexenio se ha sido particularmente enemigo de la libertad de expresión ha sido el de Enrique Peña Nieto, no sólo él, los gobernadores priístas como Javier Duarte se encargaron de silenciar a las voces que cuestionaron su forma de gobernar y de denunciar los abusos y actos delictivos en que el gobernador de Veracruz, su esposa y todo su gabinete estuvieron envueltos, ahora también el intrascendente, pero intolerante y censor Presidente del PRI Nacional Enrique Ochoa Reza uso el supuesto poder que tiene desde el estado para silenciar a Mario Amparo Casar, Ricardo Raphael y a Leonardo Curzio, porque no aguantó el que se develará su maquiavélico y patético plan de no aportar realmente nada a las víctimas de los terremotos de septiembre y poner todas las cartas a favor del PRI para retomar el control del país en todos los ámbitos.
Ya a principio del fallido sexenio de Peña Nieto este se quejó de manera involuntaria de que los periodistas “no aplaudían” a sus palabras como seguramente lo hicieron los más serviles periodistas locales del Estado de México durante su gobierno. La petulancia y la ceguera de los políticos los hace pensar que todo lo que hacen y dicen es digno de una línea en el libro de la historia, lo que a veces resulta cierto, pero no necesariamente como una forma de reconocer o admirar su trabajo si no todo lo contrario.
La censura descarada qué es parte de la forma de gobernar de Peña Nieto y todos los nuevos priístas, a regresado a la antigua manía de pagar a medios y utilizarlos a su favor. Televisa y El Universal parecen ser los más claros ejemplos de esto, pero no son los únicos. Las presiones para forzar la salida de Carmen Aristegui de MVS, Pedro Ferriz de Con de Imagen y la reciente contra los comunicadores de NRM, no han sido aplicadas a ellos, sino a los dueños de los medios; Joaquín Vargas, Olegario Vázquez Aldir y Edilberto Huesca amenazando con la inversión del estado en sus estaciones de radio.
Es necesario legislar acerca de los gastos exagerados que hace el estado en publicidad en medios y en producción de propaganda redundante y chabacana, que sirve básicamente para presionar a los medios y obligarlos a decir lo que personajes oscuros y autoritarios quieren que la gente oiga. Aunque ya sabemos que los legisladores que son parte de ese mismo esquema jamás habrán de sentarse a proponer leyes al respecto.
Muchas de las estaciones de radio y de los canales de televisión son incapaces de sobrevivir con su oferta de programación, pues esta no es atractiva para las audiencias y mucho menos para los anunciantes, pero jamás la cambiaran porque sus inocuos y poco creativos programas no tienen necesidad alguna de competir con nada pues esos medios se sostienen con lo que el gobierno federal y los locales invierten en ellos para tener la programación que más le conviene a los miembros de la partidocracia.
Las concesiones se pagan con lealtad a los partidos, es por eso que las audiencias seguimos siendo víctimas de la mediocridad creativa y en materia de contenidos de los dueños de los medios y sus directores de programación y contenidos.
En México ni la ciudadanía, ni gran parte de la prensa está dispuesta a aplaudir por aplaudir a un partido político como el PRI que en su nueva presentación solo ha demostrado las ganas que tiene hacer de nuestro país su botín, silenciando escándalos como el de la Casa Blanca, la trata de personas de su ex líder en la CDMX (Marca Registrada), Oderbrecht, la situación de todos los que trabajando en el SAT se enriquecieron en Panamá y cuyos nombres desaparecieron los medios, comprados y presionado, de los Papeles de Panamá, a partir de cañonazos en la inversión publicitaria en medios.
No aplaudir a los políticos que se congratulan entre ellos con lo que creen que son gracias, como sucede con el plan de humo de Enrique Ochoa Reza de utilizar lo que no iba a utilizar el PRI para nada en la reconstrucción del país, pero no tocar ni cuestionar todo el dinero que recibirán los partidos, siendo el que más va a recibir el PRI, así como el intento de dar un golpe de muerte a la dizque democracia mexicana pidiendo todo aquellos a lo que en otros sexenios se ha negado el PRI pero que hoy puede representar la única manera de que ese partido tenga alguna relevancia a partir de 2018, como la desaparición de plurinominales y el cero financiamiento público a los partidos políticos. El PRI comienza a desarrollar ya una represión, hoy todavía suave, pero que conociendo el lado asesino del PRI igual puede llegar a manifestarse de manera radical y violenta.
Al inicio del sexenio y con motivo de la Reforma en telecomunicaciones Peña Nieto dio un discurso hablando acerca de la importancia de la competencia y del libre mercado en materia de telecomunicaciones, con la censura que ha ejercido desde su incapacidad para gobernar ha traicionado todas esas ideas que en aquella ocasión expuso y develado el lado más oscuro y conocido del PRI.

imagen: DeathtoStock.com

jueves, 12 de octubre de 2017

La solidaridad institucionalizada.



Los mexicanos somos solidarios, no porque el gobierno lo diga, ni lo establezca como programa de gobierno o secretaria de Estado.


Armando Enríquez Vázquez

A partir de 1985, cuando a fuerza de sonar a lugar común, en México se demostró que la solidaridad y fuerza de la sociedad civil fue más eficiente que la incompetencia y la corrupción de los gobiernos priístas, tanto a nivel federal, como a nivel del entonces Distrito Federal, cada vez que una tragedia natural sacude al país se crean centros de acopio en todas y cada una de las dependencias del gobierno que terminan utilizando lo que los ciudadanos de buena voluntad donan para hacer política electoral barata, corrupta y demostrar que opuesta a esa solidaridad existe una desmedida mezquindad de los titulares de cada dependencia, de la presidencia, de todos los miembros del poder legislativo y ni que decir del poder judicial. Hoy las dádivas y migajas vienen de todos los órganos de gobierno como lo demostraron Peña Nieto y Mancera uno al pedir cobijas a los mexicanos, el otro al hacer un insultante donativo a las víctimas del llamado ahora 19 S.
La solidaridad demostrada en 1985 fue descaradamente institucionalizada por un grupo político, por un presidente calificado al inicio de su sexenio como impostor y que hoy sabemos que no ganó las elecciones de acuerdo con el testimonio de Manuel Barttlet Díaz quien operó el fraude. Salinas a la cabeza de un partido que ha confundido siempre la revolución con burocracia. Un partido capaz de institucionalizar la Revolución no dudó en crear una secretaria para despojar a la palabra solidaridad de su significado la palabra y dotarla de un significado únicamente político y utilitario para canalizar dinero a la compra de votos en tiempos de campañas políticas como quedó claro en la operación que el PRI desde el gobierno federal dirigió para ganar la gubernatura del Estado de México en el pasado mes de junio.
Los mexicanos somos solidarios, no porque el gobierno lo diga, ni lo establezca como programa de gobierno o secretaria de Estado, no como pretenden los miembros corruptos del PRI, PAN y PRD que desde hace ya más de tres décadas se encargan de administrar las desgracias de los damnificados en México. Echamos el hombro no porque a un burócrata inepto que ocupa un cargo público lo decida. Somos solidarios porque somos capaces de ser empáticos con nuestros conciudadanos en desgracia a diferencia de cualquiera de los miembros de la partidocracia, quienes sin decencia alguna quieren engañar a los mexicanos con un altruismo chabacano y mentiroso que se basa en el dinero de los contribuyentes; nuestro dinero y que han demostrado ser incapaces de poner de su bolsillo algo como lo demostró el cínico de Migue Ángel Mancera o un inepto Peña Nieto al solicitar a los mexicanos mantas y cobijas mientras él y sus esbirros se llenan los bolsillos de dinero corruto y malhabido. O López Obrador diciendo mentiras tan grandes que se ocultan en la opacidad que lo ha rodeado siempre.
En países democráticos la gestión y uso que hace nuestro gobierno de la asistencia a los afectados por fenómenos naturales es calificado como un crimen de lesa humanidad. Pero para los mexicanos dedicados a defender y avalar esa partidocracia, o sea, poder judicial y poder legislativo sólo justifican el malgasto y la corrupción de las cúpulas priístas, panistas, verdes, morenistas, perredistas y de los enanos del tapanco que los acompañan. Para los medios de comunicación masivos como Televisa y El Universal corrupción, mezquindad, mentiras y cinismo son actos dignos de ser ignorados, solapando y siendo cómplices de esta manera de todos esos criminales envueltos en los emblemas y logos de partidos políticos, porque son esos políticos los que les ayudan a pagar nóminas y egos a los dueños de dichos medios. Fundaciones como Teletón sólo se volvieron cómplices de ese uso y abuso de la palabra solidaridad.
La sociedad proactiva y solidaria que nació ese septiembre de 1985 fue neutralizada, absorbida y convertida en frase cursi y vacía como ahora se pretende volver meme emotivo, por un sistema que cree saberlas de todas, todas e intentó no dejarse rebasar por la contracultura a la corrupción, al menos eso pensaban y piensan los políticos de cuarta que se sueñan emancipadores de un pueblo al que roban desde el ejercicio activo o inactivo de la política. 32 años después la sociedad civil volvió a demostrar y con creces que es mucho más eficiente y rápida a responder a la emergencia que la gran mayoría de las dependencias del gobierno federal, de los gobiernos y autoridades locales sea cual sea el color de su partido, de las mafias creadas por el Jefe de Gobierno, sus secretarios y los delegados del PRD, PAN y Morena. SEDUVI CDMX e INVEA CDMX son directamente responsables de lo que ha sucedido en la Ciudad de México. Los delegados de Benito Juárez, Cuahtémoc y Xochimilco han resultado incapaces de actuar y al contrario mantienen niveles de opacidad a pesar de la tragedia que los vincula con la infamia y crímenes que deben ser investigados y de los que son responsables las constructoras patito que ellos y sus funcionarios corruptos. Excepción es Claudia Scheinbaum, y eso que no soy partidario en absoluto de Morena y su mesías tropical, quien ha ordenado una investigación a fondo y levantado demandas penales en contra de los responsables de la tragedia del Colegio Rebsamen. Nadie al interior del gobierno de la CDMX (Marca Registrada) se ha mostrado solidario, como tampoco lo ha hecho ninguno de los secretarios federales que han dejado morir en el abandono a los habitantes más humildes y lastimados de Puebla y Morelos, tal vez por no ser parte del partido de un presidente tan insensible que ataca a la gente por no pertenecer al lugar donde se encuentran con él y le reclaman.
Muchos somos de quienes abusan y se aprovechan de nuestras ganas de ayudar, instándonos a llevar ayuda a centros de acopio de instalados por las dependencias de gobierno promoviendo así el circulo vicioso de abastecer a políticos y caciques locales de bienes con los que comprar el voto y coaccionar a los ciudadanos. Pareciera que nuestra solidaridad a los ojos de gobernantes mezquinos es una obligación, por eso busquemos centros de acopio que no pertenezcan al gobierno como los de la UNAM o de la Cruz Roja. En los meses por venir no deberá sorprendernos el descaro de funcionarios y candidatos de los partidos en el uso de recursos públicos para las campañas, el consentimiento lisonjero y servil de todos los miembros del INE que habrán de faltar una vez más a su deber de proteger la democracia, olvidándose todos de cuidar a los damnificados o fotografiándose con ellos para la campaña. Como tampoco deberá sorprendernos la desfachatez con la que continuarán los gobernantes pidiendo ayuda solidaria a los ciudadanos para cubrir el supuesto hueco que tiene este gobierno al que nada importan sus ciudadanos y connacionales.
Hoy Enrique Peña Nieto, Osorio Chong y El PRI están más preocupados por seguir censurando a periodistas que en reconstruir el país y somos los ciudadanos los responsables de estar al pendiente de todas las transas que estos transas quieran seguir haciendo y denunciarlas.
Solo quiero añadir el gran respeto a la digna decisión de Leonardo Curzio ante las presiones de censura de un gobierno corrupto.

publicado en blureport.com.mx el 5 de octubre de 2017

miércoles, 15 de febrero de 2017

Censura falaz respuesta a la violencia.



¿Cuál podrá ser la razón por la que los mexicanos consumen narco series, como la mayoría de habitantes del mundo? Y ¿por qué las empresas de producción de entretenimiento continúan realizándolas?  

Armando Enríquez Vázquez

Cuando la senadora del Partido Verde, Lía Limón, propuso la eliminación o el cambio de horarios para las narco series, lo único que demostró es su gran ignorancia en un tema que ha sido materia de una política populista a nivel mundial, una materia que pretende simplificar problemas mucho más graves que los contenidos de la televisión, el cine o cualquier expresión humana dedicada a reflejar el país u la época en la que vivimos: una materia que sin eufemismos llamamos censura.
Y cuando hablo de ignorancia por parte de la senadora, habría que recordarle a la legisladora, la gran cantidad de ideas y momentos en que censurar y los actos de censura que se han llevado a cabo en ese mismo sentido y el fracaso rotundo que han tenido.
Uno de los más recientes ocurrió durante el sexenio de Miguel de la Madrid cuando se prohibieron y sacaron del aire con el silencioso y servil contubernio de Emilio Azcárraga Milmo series de televisión como Los Intocables o Ultraman por considerarlas violentas en exceso para las audiencias mexicanas. A pesar de la censura puritana surgida desde Los Pinos la violencia en México continuó en aumento y algunas de estas series son consideradas clásicos de la televisión mundial.
La actual violencia en las pantallas es sólo reflejo de la situación social que vivimos en todo el mundo y en México. Las series españolas de comedia o drama no tienen problema de hablar de uno de los grandes problemas que aquejan a la península ibérica como es la trata de mujeres de las ex repúblicas comunistas del este de Europa, y sin embargo, los miembros del PP, PSOE, Podemos o Ciudadanos no apuntan a censurar la televisión de entretenimiento en España, si no a resolver el problemas desde los órganos jurídicos y de justicia responsables.
Durante años el gobierno norteamericano ha querido también acusar a Hollywood y a la televisión por promover la violencia, con una respuesta nada tímida, ni censurada de actores, directores y productores que han demostrado que la raíz de la violencia está muy lejos de los foros y locaciones donde se realizan las producciones y más cercana a la ineficacia y la agenda de intereses de los legisladores norteamericanos.
Pensemos por un momento ¿Cuál podrá ser la razón por la que los mexicanos consumen narco series, como la mayoría de habitantes del mundo? Y ¿por qué las empresas de producción de entretenimiento continúan realizándolas?
De acuerdo con Denise de Rougemont en su clásico Amor y Occidente, no hay nada que nos guste más que una historia de amor y muerte. Parece que en 2016 una de las mejores maneras de combinar estos ingredientes se encuentra en una de las más patéticas realidades sociales; el crimen organizado y por supuesto audiencia igual a rating, rating igual a mayores patrocinios o ventas de publicidad.
En todos los países se producen este tipo de contenidos; novelas, películas y series de televisión tiene el elemento del crimen organizado y son de gran consumo. 
Una de las complejidades del cine o la televisión de entretenimiento es que además de una forma de expresión, se trata de industrias que como tal deben ser redituables.
La censura planteada por la senadora Lía Limón es como toda censura un pretexto para no aceptar la ineficacia del gobierno en las áreas de seguridad e intentar tapar el sol con un dedo imponiendo realidades falaces a los habitantes, en este caso a los espectadores. Los verdaderos promotores de la violencia en los medios se encuentran disfrazados muchas veces de jefes de redacción, o directores de medios, como alguno que yo conozco y que en una ocasión espetó: No son nuestros familiares así que no importa llenar los noticieros de sangre, que es lo que vende. Es entonces cuando la violencia se deslinda de una historia y se vuelve un vil pretexto para vender. Es cuando carece de un contexto verídico y se resalta su más vil y vulgar aspecto morboso con pretexto de ganar un punto de rating, eso si es algo realmente censurable.
Por supuesto que existen los excesos y la gratuidad de la violencia en los medios; las primeras planas de la nota roja son la verdadera pornografía que daña al tan mencionado tejido social. Ni que decir de tanto video grupero, reggaetonero y popero cuyas imágenes incitan a la violencia de género, al desprecio por las mujeres, pero ese tipo de agresión visual parece que le es indiferente a la senadora, como fue el caso a principios de este año del video del cantante Gerardo Ortiz, que curiosamente fue criticado y atacado desde las redes sociales y más tarde desde SEGOB y el mucho después por el poder legislativo.
La sociedad abierta de estos días tiene el poder del veto ante lo que considera fuera de las reglas sociales y lo hace cada cinco minutos las veinticuatro horas del día a lo largo de toda la semana. Declaraciones desafortunadas, imágenes inapropiadas, asaltos y políticos prepotentes son muchas veces puestas en evidencia por los medios virtuales antes que por los medios tradicionales o las autoridades.
La censura está relacionada de manera directa con el control, con el autoritarismo y la egolatría de los gobernantes, no con la prevención o acciones en contra de esa violencia que tanto nos afecta y nos preocupa. La censura es la madre de una hipocresía oficial que pretende negar la realidad.
La censura, como tal sólo daña y atenta contra la Libertad de expresión y de creación, mientras que, por otro lado, el de la confrontación y desobediencia, plantea el reto, al autor, de cómo darles la vuelta a esas reglas absurdas. En el caso de la publicidad en México durante muchos años estuvo prohibido el atacar y hacer comparaciones con la competencia, algo que se hace en muchos países y que recientemente hemos visto en el mercado mexicano en la pelea entre Netflix y Televisa, contrario a la moralina que mantenía esta ley, el consumidor ha demostrado tener muy claro quién es quién en el mercado de la distribución de contenidos y se ha divertido con la campaña, muchos publicistas de antaño llenaban sus comerciales de dummys que asemejaban los colores y tipografía de su competencia con nombre ficticios que los ayudaron a darle la vuelta a esos actos infantiles de censura.
Demostrando así que contra las decisiones arbitrarias e impensadas también existe la creatividad para de manera sutil revocarlas.

publicado en roastbrief.com.mx el 7 de noviembre de 2016

sábado, 2 de abril de 2016

Pobreza, censura y cero soluciones.



A todos nos debería quedar claro que los programas en contra de la pobreza y las inequidades sociales han resultado desde siempre ineficientes e ineficaces, que solo han servido para enriquecer a secretarios y funcionarios.


Armando Enríquez Vázquez

Sí le das a un hombre un pescado, saciarás su hambre por un día. Sí le enseñas a pescar le darás una forma de vida. Es lo que dice un proverbio chino. Todos y cada uno de los gobiernos emanados de la revolución desde hace más de noventa años han ignorado o desconocido esta noción que fomenta la riqueza y el empleo.
De acuerdo con un informe de la CEPAL (Comisión Económica para América Latina y el Caribe ) dado a conocer al inicio de la semana, una vez más en México el número
de pobres va en crecimiento, algo que no sucede en la tendencia latinoamericana y este fenómeno está directamente ligado a la corrupción y la colución entre los grandes capitales y lo gobiernos de nuestro país. Los programas contra la pobreza son sólo un eufemismo para llamar a la limosna. Hoy en México los ciudadanos son lo que menos importa a gobernantes y empresarios, nadie administra el país, en cambio este se ha convertido en la hacienda de los peores negocios de funcionarios públicos que carecen de compromiso alguno con sus conciudadanos o sus gobernados.
Que Veracruz, Chiapas, Oaxaca y Quintana Roo sean estados con una pobreza que nos debería doler a todos, es algo que no impide la avaricia de gobernantes como Javier Duarte, Manuel Velasco, Gabino Cué o Roberto Borge, quienes entre otros 28 mandatarios locales y uno federal han decidido acabar con las riquezas del país en sus bolsillos.
La semana pasada cuando Carlos Marín, director de Milenio decidió sacrificar a los periodistas de su empresa, frente a las exigencias de Rosario Robles, por la publicación de un reportaje que mostraba el fracaso de la cruzada contra el hambre. Marín decidió demostrar que su medio, como otros en nuestro país, no es más que una simple alfombra del gobierno federal.
La secretaria que se sintió agredida, ahora jamás sabremos el porqué, pues el servil director del diario retiró el reportaje de Internet y publicó una servil disculpa, no pidió su derecho de réplica, no mostró números que desmintieran el trabajo de la periodista Karen Cota, se limitó a de una manera más que autoritaria entrar en las oficinas del medio y conforme a lo que dice Cota en su renuncia manotear sobre la mesa en que se llevó a cabo la reunión.
A todos nos debería quedar claro que los programas en contra de la pobreza y las inequidades sociales han resultado desde siempre ineficientes e ineficaces, que solo han servido para enriquecer a secretarios y funcionarios, y son siempre una moneda de cambio para obtener votos.
Ciertos sectores de la población han sido educados y adiestrados a ser dependientes de las dádivas del gobierno que desde hace décadas les ha negado el acceso a la educación y a las formas de producción que los sacaran de esa lacerante pobreza. El principal promotor de la lucha de clases en el país es y ha sido el paternalista gobierno y sus medios de difusión. En México, la arrogancia y el autoritarismo de ciertos funcionarios.
Rosario Robles que demostró su corrupción como tantos otros perredistas cuando se encontgró en el gobierno del Distrito Federal, y sus nexos con el delincuente disfrdo de empresario argentino Carlos Ahumada, resultó incapaz de dialogar y debatir desde las ideas y las cifras prefiriendo hacer lo que a una mujer de la izquierda stalinista se le da muy bien plantarse y exigir desde la impunidad que le confiere su cargo, el retiro de un reportaje.
La promesa del PRI que postuló a Peña Nieta era la de un nuevo PRI, pero este resulto ser el viejo PRI Reloaded, en cuatro de gobierno no sólo han quedado en claro muchas de las pillerías del presidente y los miembros del gabinete, la sumisión del gobierno a empresarios nacionales y extranjeros, si no que la censura esta de regreso. Y empresas como grupo multimedios, dueña de Milenio diario ha sido nombrada en más de un caso de aceptar chayotes y sobornos por parte de gobiernos estatales como el de Nuevo León y ha dejado en claro que es uno de los principales silenciadores de informadores junto con MVS y Grupo Imagen Telecomunicaciones.
Cada día de que pasa la sentencia de Vicente Fox a los periodistas se convierte en realidad- Como se extraña la verdadera libertad de prensa. Pero sin lugar más preocupante que la censura que este sexenio se ha efectuado desde el asesinato hasta la desaparición de espacios por amenazas o solicitud a los medios desde el gobierno, más que la actitud de los funcionarios para deshacerse de aquello que no los elogia, es el crecimiento de la pobreza, el aumente de la desigualdad y el consentimiento del gobierno con esta situación.
Y ese fracasó, le guste o no a Rosario Robles, fue fracaso de ella que hasta agosto del año pasado dirigió la Secretaria de Desarrollo Social.

publicado en blureport.com.mx el 25 de marzo de 2016

martes, 5 de enero de 2016

Lo que me gustaría ver en 2016.



Hace ya más de cuatro décadas, cuando El Excélsior, era un verdadero diario crítico, todos los años el primer domingo de enero, Abel Quezada dibujaba su cartón con sus predicciones para el año entrante.

Armando Enríquez Vázquez.

El próximo año me gustaría ver que el presidente, su gabinete y el partido al que pertenece dejen de mentir a los mexicanos, porque una cosa es la demagogia y otra muy diferente el descaro y el paternalismo al que hemos llegado. Sólo escuchar el último spot propagandístico del PRI puede hacer que el más cuerdo de los humanos se desquicie ante la bipolaridad entre el discurso y las acciones reales del gobierno federal; hablando de libertad de expresión y tolerancia un gobierno que sacó del aire a Pedro Ferriz de Con, Carmen Aristegui y cuenta con el más alto número de periodistas asesinados en este siglo en nuestro país. Se habla de oportunidades laborales cuando obviamente se siguen ocultando las cifras de desempleo y promoviendo a los empresarios esclavistas en todas las latitudes de la Nación como quedó demostrado en más de una ocasión a lo largo del año, al no aplicarse acción legal alguna en contra personas en Baja California, ni en Guanajuato. Un spot que habla de paz social, cuando Tamaulipas, Guerrero, Michoacán y el Estado de México son tierra de nadie donde se asesina a miles de compatriotas anualmente y desaparecen mujeres jóvenes y niños al por mayor. Un país que en tres años se ha convertido en uno de los más opacos del mundo y donde se promueve e incentiva la corrupción a todos los niveles del ejercicio del poder. Un país donde el partido en el poder defiende sin vergüenza alguna a partidos de la oposición reconocidos por la sociedad como delincuentes electorales.
Me gustaría ver que el gobierno, sus reformas y amiguismos promuevan a las empresas honestas nacionales, en lugar de defender a capa y espada a empresas que les han embarrado las manos y exigen canonjías, como quedó demostrado en más de una ocasión con los indignantes audios empresa española OHL, mientras se permite que una de las más importantes empresas de la construcción en Latinoamérica y orgullo mexicano se hunda porque no entra en los cochupos de gobiernos federal y estatales, me refiero a ICA, o que se enorgullezcan de hacer perder dinero a Carlos Slim con una reforma en telecomunicaciones a todas luces dedicada a Televisa. Eso sin contar la cantidad de propaganda del gobierno federal donde los voceros de las instituciones son comentaristas, actores, actrices y hasta López Dóriga hablando del Chikungunya.
Me gustaría que se redujera la inútil planilla laboral de los organismos estatales, que sólo engordan el gasto del estado y promueven la burocracia improductiva de nuestro país, como PEMEX que a pesar de la caída en los precios del petróleo, las licitaciones y la caída en la producción, sigue manteniendo a un gran número de trabajadores infructíferos, únicamente por pertenecer a uno de los sindicatos más corruptos de nuestro país o un INE tan obeso y tan lleno de consejeros serviles a la partidocracia, que lejos de actuar a favor de la democracia trabajan y fallan en beneficio del PRI y el Partido Verde.
Y en ese sentido me gustaría ver la cancelación del registro a un partido que sólo ha sabido burlarse de los mexicanos al crear uno de los mejores negocios familiares de nuestra democracia. Qué en México señalar a un presunto delincuente electoral como Arturo Escobar no termine en el cinismo priísta de atacar al fiscal, para exculpar al sospechoso.
Me gustaría ver una ciudad de México, porque es la que habito, con mejores servicios de transporte público; eficientes y bien planeados. Una ciudad donde la movilidad sea un hecho y no una secretaria, una ciudad con más áreas verdes y menos construcciones que obligan a talar los árboles existentes. Quisiera ver un jefe de gobierno que no cede ante la corrupción de las tribus perredistas y las exigencias priístas por puestos en su gabinete con tal de ganar una candidatura, sin pensar en los ciudadanos.
Me gustaría ver mucho menos diputados y senadores. Me gustaría ver y escuchar menos propaganda de los gobiernos, secretarías de estado, menos promoción falsa del poder legislativo y el poder judicial que con su propaganda ofenden la inteligencia de los mexicanos, menos propaganda del INE y más apoyo real a la educación, al deficiente sistema de salud pública, a la ciencia y la tecnología. Qué se apaguen señales intrascendentes de televisión como los canales legislativo y judicial que sólo tienen cargo al erario, sin aportar absolutamente nada al país, ni a la sociedad.
Quisiera ver una mayor promoción a la empresa mexicana, menos trabas a crecer. Menos demagogia, menos política a la mexicana y más acciones silenciosas pero que ayuden al desarrollo real de México. Menos albañiles y más profesionistas.
Quisiera ver secretarios de estado comprometidos con sus carteras y no simple achichincles de la presidencia como Virgilio Andrade o de las empresas privadas como Gerardo Ruiz Esparza de la SCT.
Qué la reforma educativa se traduzca en niños y jóvenes mexicanos que al egresar del sistema público de educación se conviertan en hombres y mujeres con oportunidades para desarrollarse, ciudadanos exitosos sin importar a lo que se dediquen, que no sufran la discriminación clasista y racista del sector empresarial y de los directivos egresados de escuelas privadas, que como demuestran los exámenes del gobierno federal están igual o peor en sus niveles de aprovechamiento.
Quisiera que el sistema de salud pública sufra una reestructuración en beneficio del derecho ambiente que a veces se ve imposibilitado en obtener atención y medicinas por una burocracia ineficiente.
Quisiera ver una verdadera reforma agraria que se preocupe por buscar la autosuficiencia alimentaria del país, haciendo la investigación necesaria para lograr mejores cultivos y cultivables muchas zonas áridas y de tierras agotadas, una reforma agraria que se preocupe por pagar lo justo a los campesinos y promueva la eliminación de los intermediarios que se enriquecen y encarecen los productos de consumo básico en el país.
Hace ya más de cuatro décadas, cuando El Excélsior, era un verdadero diario crítico, todos los años el primer domingo de enero, Abel Quezada dibujaba su cartón con sus predicciones para el año, lo hacía como una burla a todos aquellos que desde el esoterismo pretenden año con año, mes con mes e incluso diario trazar un guía para navegar y entender la vida. Por lo que entre las predicciones del genial caricaturista siempre se encontraban; sucederá una tragedia en el mundo y Una figura pública morirá con esas palabras, lo que no daba lugar a una predicción errónea. En el caso de este texto, aunque parezcan pensamientos de un grinch, amargado, negativo, que ese mundo ideal parezca salido de una serie de ciencia ficción, en un universo paralelo, de esos en los que los senderos de un jardín se bifurcan se materializan, mucho de esto sé que se puede lograr con sólo pasar a ser una sociedad activa que exija que la democracia en nuestro país sea real y no una mascarada de la partidocracia. Lo que en teoría tampoco tiene nada de imposible.

publicado el 28 de diciembre de 2015 en blureport.com.mx
imagen; dolcacatalunya.com 

sábado, 29 de agosto de 2015

Somos presos políticos de la partidocracia.




La idea gubernamental parece ser contenernos a todos y ponernos a trabajar en favor de unas autoridades en la que cada día menos creemos y a las que vemos enriquecerse impunemente.

Armando Enríquez Vázquez

 Si no me equivoco fue Luis Echeverría, con esa desfachatez que ostentaba cuando fue el dictadorzuelo de México por seis años, quien declaró que en México no existían presos políticos si no políticos presos. Hoy los presos somos todos los ciudadanos.
A lo largo de los sexenios del PNR y más tarde del PRI la historia pasó de desaparecer asesinando a los opositores y críticos del régimen a encerrarlos en las peores mazmorras de Lecumberri o incluso mandarlos a las Islas Marías como hicieron con José Revueltas, uno de nuestros más importantes escritores. David Alfaro Siqueiros, el muralista, también fue encarcelado varias veces a lo largo de su vida. Heberto Castillo, Gilberto Rincón Gallardo, Luis González de Alba, personajes importantes dentro de la vida política, de la investigación ciéntifica y las letras de la segunda mitad del siglo XX,  fueron todos en su momento presos políticos en México. Con la llegada de las nuevas generaciones de burócratas empezando por el mismo Echeverría y tecnócratas cómo Salinas de Gortari los presos políticos comenzaron a aparecer dentro de las mismas filas del PRI. El Prinosaurio en su paranoia y soberbia tiránica castigaba con la cárcel a los que consideraba traidores o simplemente no eran amigos del gobernante en turno; Jorge Díaz Serrano, director de PEMEX, Joaquín Hernández Galicia alias La Quina, en su momento poderosísimo líder petrolero, Raúl Salinas, hermano del presidente, y este sexenio Elba Esther Gordillo, líder del SNTE, ninguno de ellos personajes ejemplares o con las manos limpias, pero cuyo mayor pecado no fue el robo sino lo arriba mencionado. Todos en su momento fueron chivos expiatorios de la corrupción del Estado y presentados como delincuentes.
El gobierno de Enrique Peña Nieto ha regresado a las prácticas de censura, represión y golpeo que utilizó el PRI de Díaz Ordaz y de Echeverría, asesinando detenidos en circunstancias y formas que recuerdan la guerra sucia de finales de los sesenta y los setentas, la diferencia es que entonces para enfrentar a diversos grupos guerrilleros actuaban a lo largo y ancho del país, incluyendo las principales zonas urbanas del país; la Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara, Gustavo Día Ordaz y Luis Echeverría crearon grupos porriles y paramilitares como los famosos Halcones para reprimir, desaparecer y asesinar a los considerados enemigos del estado: en el actual gobierno han sido directamente las fuerzas del estado las encargadas de esta labor como al parecer sucedió en Ayotzinapa, Tlataya y Tanhuato.
De acuerdo con una nota publicada el año pasado en el diario El Economista, en México había más de 300 presos políticos, muchos de ellos miembros de las autodefensas michoacanas que pusieron en jaque a las corruptas autoridades priístas del estado, y cuya cabeza más visible es José Manuel Mireles que no sólo fue crítico de los gobernadores priístas Fausto Vallejo y Jesús Reyna a quienes con el tiempo se les han descubierto sus nexos con el crimen organizado, sino también del comisionado Alfredo Castillo y del Presidente. Mireles, a pesar de que a principios de julio existieron rumores acerca de su posible liberación, aún permanece en la cárcel. Este año a la lista de estos activistas michoacanos presos, que sólo defienden su casa y a sus familias, se sumó el joven Cemei Verdía. Existen también presos politicos en otros estados como Guerrero y Chiapas.
Más allá de los actos de privación de libertad por ideas y acciones políticas, este gobierno se ha caracterizado por acallar las voces críticas en los medios y corre un rumor de que ya se esta fraguando un golpe contra el diario Reforma desde Los Pinos, lo que convertiría a Peña Nieto en el perfecto émulo de Luis Echeverría, recordemos que el presidente pagó y entrego la dirección de  El Excélsior a Regino Díaz Redondo por traicionar y orquestar un golpe desde la cooperativa para destituir de la dirección del periódico a Julio Scherer y un gran número de periodistas y colaboradores. Confirmando, así, la frase de que la ignorancia de la historia, irremediablemente lleva a repetirla.
La idea gubernamental parece ser contenernos a todos y ponernos a trabajar en favor de unas autoridades en la que cada día menos creemos y a las que vemos enriquecerse impunemente. De una manera que recuerda los sistemas feudales o de los estados totalitarios.
Queda claro el rechazo generalizado al presidente, manifiesto en las encuestas de aprobación. Lo cual no parece preocuparlo. La manifiesta incapacidad del hombre y sus asesores para reaccionar de manera inmediata, lo cual sólo hacen ante estupideces como si el señor sabe o no ponerse los calcetines, que en realidad debería ser tan intrascendente para todos los demás como lo es el color de sus tenis, sólo demuestra el menosprecio hacia los ciudadanos, incluso a quienes sí votaron por él en 2012.
Restan tres años en que el buque del peñismo, encallado desde casi un año, ya no se moverá y la única respuesta que tenemos hoy es que somos presos políticos, sin derecho a explicaciones. Encerrados en los casi dos millones de kilómetros cuadrados de territorio nacional. Presos politicos porque nuestras ambiciones de encontrar a los candidatos ideales se topan ante los posibles candados que los legisladores estatales, como los poblanos se aprestan a poner a las candidaturas independientes. La declaración de la diputada local Silvia Tanús Osorio del PRI al declarar que ella representa a un partido político cuando los legisladores supuestamente representan a los electores, claro como ella es diputada plurinominal nadie, sólo sus correligionarios, votaron por la mujer, solo refuerza esta realidad. Actualmente Chihuahua, Veracruz y Tamaulipas, tres estados priístas ya cuentan con los candados a los independientes, para que ningún otro Bronco los vaya a investigar.
La partidocracia mexicana, hija directa del PRI de carro completo del siglo pasado, no está dispuesta a dejar a los ciudadanos seleccionar, presentar y elegir a las autoridades que realmente queremos para nuestras comunidades, estados y país. La falaz democracia del PRI, PAN y PRD, celosamente resguarda por su caniche el INE está a punto de encerrarnos en esas celdas de muros transparentes como en las que se vive en Venezuela, Cuba y China.
Existen otros factores que se suman a esta preocupación sobre un estado sordo, ciego y autoritario. Uno. Peña Nieto gobierna un Estado fallido. Un presidente incapaz de hablar y dialogar con sus gobernados, interesado únicamente en aplausos, jamás será autocritico, es incapaz de la reflexión. Los temas eje de nuestro país se quedan en el hueco discurso de las reformas que continúan sin despegar y son dignos de aclaración únicamente en caso de la crítica internacional. Dos la orden de los tres partidos a sus miembros en los congresos locales para bloquear las candidaturas independientes, lo que demuestra claramente la negativa de los tres principales partidos políticos a modificar sus actitudes y conductas. México es su botín, no están dispuestos a compartirlo con nadie. Tres la negación esquizofrénica de que el mundo cambió desde la última vez que el PRI gobernó y que el PRI no lo hizo a pesar de haber sido rechazado dos veces en las urnas por los mexicanos, se conformó con infectar e institucionalizar a los principales partidos de izquierda y derecha.
Todo sumado nos lleva a la idea de que los presos políticos somos aquellos que diferimos del partido oficial, su presidente y sus partidos aliados, lo que quiere decir que somos todos.

publicado en blureport.com.mx el 21 de agosto de 2015
imagen DeathtoStock

sábado, 22 de agosto de 2015

La libertad de prensa en México está muerta.



La libertad de prensa en México no es más que un cadáver que cayó víctima del estado, del crimen organizado y de una justicia inexistente.


Armando Enríquez Vázquez.

El New York Times publicó un editorial el domingo 16 de agosto titulado El Asesinato de la libertad de prensa en México. El reportaje hace mención a las amenazas veladas que el gobernador de Veracruz, Javier Duarte, hizo a los miembros de la prensa en ese estado el pasado 29 de julio, un día antes de la muerte del fotoperiodista Rubén Espinosa. Y destaca como los periodistas mexicanos se encuentran cada día con más trabas para ejercer su profesión. Coptados entre un sistema judicial muy débil y una corrupción escandalosa, que han permitido a diferentes políticos y funcionarios amenazar y matar a informadores, a los periodistas mexicanos cada día les es más difícil ejercer su profesión.
El 15 de agosto un importante grupo de periodistas, escritores y artistas mexicanos publicó a través de PEN International, la asociación mundial fundada en Londres en 1921 y encargada de promover la literatura y libertad de expresión, una carta abierta para exigir al Presidente Peña Nieto a investigar la muerte de periodistas en México, así como a crear mecanismos que protejan la vida de los mismos. (Se puede leer la versión en inglés en http://www.pen.org/blog/president-pe%C3%B1a-nieto-investigate-murders-journalists-mexico-and-establish-mechanisms-protect ).
Una de las conclusiones de la editorial es que en muchas regiones de México los periodistas amenazados tanto por el crimen organizado como por los gobernantes enfrentan la opción de auto censurarse o ser callados por las balas. Pero hay existe otro factor del periodismo o de los periodistas que también ha sido parte esencial de que el gobierno crea que la libertad de prensa se acaba con billetes o con balas. Me refiero a reporteros y medios chayoteros encargados en  denigrar su profesión aceptando dinero para callar o avalar las vilezas de funcionarios y gobiernos, de la misma forma que lo hacen los empresarios corruptos, como los hay tantos en estos días, que hemos conocido gracias a escándalos como los de la Casa Blanca de Peña Nieto o los casos del Grupo PHL en el Estado de México y que seguramente son tan sólo la punta de un Iceberg que flota gracias a los gases de la corrupción que en él se lleva a cabo y que denigran a la clase empresarial nacional. En especial debemos poner atención en la secuela de reporteros, lectores de noticias y experiodistas ligados a Televisa que se ven envueltos en casos de narcotráfico y tráfico de influencias.
Desde las extrañas camionetas con el logo de la empresa de televisión en Nicaragua, la aparición del corresponsal en Michoacán de dicha empresa en negociaciones con la Tuta y recientemente por un lado el caso del ex reportero de Televisa en Orizaba asesinado junto con el líder local de los Zetas y quién de acuerdo con el director del diario El Buen Tono, era el encargado de repartir el dinero de la organización delictiva entre los llamados periodistas. Por el otro, la aparición de Dolores, Lolita, Ayala en el helicóptero accidentado del gobernador de Chihuahua César Duarte acusado de corrupto por más de un medio en el país y responsable de un aumento escandaloso en la inseguridad y reaparición del crimen organizado en el estado más grande de la República. Claro por más que los ciudadanos demandemos una investigación a la empresa de Azcárraga Jean, muy probablemente la PGR, dirigida por la hermana de uno de los principales ejecutivos e incondicionales de Emilito, se negaría a proceder o encontraría los pretextos necesarios para deslindarse del caso.
Por supuesto que a ese tipo de seudo periodistas no es a los que amenazó Javier Duarte, Gobernador de Veracruz, si no a aquellos que se vuelven incómodos a un sistema que cada día nos es más incómodo a la mayoría de los mexicanos.
Nuestra democracia está muerta gracias a la partidocracia y al servilismo del INE, nuestras instituciones putrefactas por el exceso de corrupción a las que se ven sometidas por funcionarios mezquinos, ahora gracias al New York Times lo sabe todo el mundo, la libertad de prensa en México no es más que un cadáver que cayó víctima del estado, del crimen organizado y de una justicia inexistente; a un poder judicial inepto, incapaz y corrupto.
La imagen internacional del gobierno mexicano cada día es más cuestionada, incluso si somos estrictos al juzgar algunas de las declaraciones del aspirante republicano a la candidatura presidencial Donald Trump, debemos reconocer que están basadas en la vergonzante realidad de corrupción y opacidad del gobierno encabezado por Peña Nieto y no pueden ser desmentidas, ni rebatidas, a diferencia de lo que sucede con muchas otras basadas en la especulación y su visión racista del mundo, que fácilmente son rebatibles.

El gobierno tiene una responsabilidad diaria que se niega a cumplir; la salvaguarda de los mexicanos; ya sean periodistas, ingenieros, amas de casa, estudiantes, obreros, grupos indígenas y sin embargo los discurso demagógicos de Peña Nieto y todos sus funcionarios nos remitan a la realidad de que ellos están convencidos de que nosotros estamos convencidos de vivir en una Dictadura Perfecta de película.

publicado en blureport.com.mx el 17 de agosto de 2015
imagen: deathtoStock