lunes, 14 de julio de 2014

Ecos de William Wallace.





El próximo 18 de septiembre los escoceses decidirán su futuro y probablemente el de otros pueblos de Europa.

Armando Enríquez Vázquez

Inglaterra que es la cabeza del Reino Unido no siempre ha sido querida por los vasallos y súbditos  de los reinos contiguos. En 1305 cuando el rebelde escocés William Wallace, fue ejecutado por la corona inglesa acorde con las normas para castigar la traición prevalecientes en la Inglaterra del siglo XIV; fue arrastrado desnudo por las calles de Londres atados de los talones a un caballo. Después se procedió a ahorcarlo desde una altura en la que no llegara a rompérsele el cuello, descolgado antes de que muriese asfixiado para poderlo emascular y eviserar y frente a él quemar sus intestinos, finalmente el revolucionario escocés fue decapitado y su cuerpo desmembrado para poder ser exhibidos en diferentes parte del Inglaterra. Seis meses después Robert Bruce vencióa las tropas inglesas en la batalla de Bannockburn, logrando la independencia escocesa que perduró hasta el siglo XVII, cuando tras la muerte e Isabel I de Inglaterra la sucesión del trono recayó en el hijo de María Estuardo Jacobo VI de Escocia y I de Inglaterra. Durante un siglo las coronas permanecieron separadas pero en la misma persona, hasta que en 1707 se unificó el trono, desde entonces los escoceses han permanecido como parte del Reino Unido.
Cuando la unión de las dos naciones se consumó el poeta escocés Robert Burns escribió un poema que terminaba diciendo: …se nos compra y se nos vende por oro inglés, ¡vaya hatajo de canallas en nuestra Nación!
En 1979 se llevó a cabo un primer referéndum que hubiera permitido habilitar un decreto que permitía el establecimiento de una asamblea escocesa capaz de decidir acerca temas de salud, educación, medio ambiente, leyes, servicios a la comunidad, en esa ocasión los escoceses votaron por el sí en 51.6% de los que acudieron a las urnas, sin embargo la reglas del referéndum incluían una clausula que decía que el menos el cuarenta por ciento del electorado registrado debía aprobar los cambios. Clausula impuesta por los afines a la corona inglesa. Al final el 51.6% no alcanzó ese 40% total de votantes. El segundo intento por darle una mayor autonomía a Escocia sucedió en 1997. Un nuevo referéndum en el que los escoceses decidieron establecer su propio parlamento. El referéndum constaba de dos preguntas la primera era si los escoceses debían contar con un parlamento propio, a lo que el 74.3 de los votantes respondieron que sí, mientras que la segunda pregunta fue sobre si este parlamento debería tener voz en cuanto a los asuntos de impuestos a lo que 63.5% de los votantes contestó que sí. En 1999 se instauró el parlamento escocés y en 2007 el Partido Nacionalista Escocés (SNP, por sus siglas en inglés) se convirtió en la primera fuerza política dentro del parlamento, entre sus promesas de campaña se establecía el plan de llamar a los escoceses a un referéndum para pedir su independencia de Inglaterra.
En un principio la fecha fijada por el SNP fue 2010, sin embargo el mismo parlamento rechazó el documento. En 2011 el tema fue puesto de nuevo en la mesa por el SNP, que consiguió ser la primera fuerza política de Escocia y poner al Primer Ministro escocés; Alexander Eliot Salmond. Esta vez el parlamente votó a favor de llevar a cabo el referéndum, tras la modificaciones legales necesarias para otorgar el poder de llevar a cabo el referéndum al parlamento escocés, en marzo de 2013 se anunció que el referéndum sobre la independencia total de Escocia se llevaría a cabo  el próximo 18 de septiembre.
Desde el anuncio de la fecha del referéndum se ha desatado una guerra entre Londres y Edimburgo sobre los beneficios y las consecuencias de la separación. La mayoría de los diarios ingleses auguran el triunfo del no, mientras que los diarios escoceses se muestran más cautelosos, incluso en The Guardian se ha publicado esta semana un articulo donde se deja ver que el gobierno escocés ha presionado a los empresarios de su territorio para que no que guarden silencio al respecto.
Ciudadanos comunes por el contrario han hecho claro su punto de vista, en marzo pasado los ganadores del mayor premio de lotería en Escocia decidieron dar tres millones de libras al SNP a la campaña por el a la independencia escocesa. Mientras que por su parte la escritora J.K. Rowlings, autora de Harry Potter, anunció el pasado 27 de junio una donación de un millón de libras para promover el No en el referéndum,. David Bowie, el célebre cantante de rock, fue atacado en las redes sociales cuando en la pasada entrega de premios a la música inglesa hizo un llamado a la unidad. En las pasadas elecciones de mayo los escoceses escogieron a un miembro del UKIP, el partido ultraderechista y eurófobo que va ganando notoriedad en Inglaterra y en el parlamento europeo,  para el parlamento escocés lo que puso bajo la mira a Alex Salmond y el SNP.
 Muchos escoceses piensan que al lograr la independencia, el petróleo del mar del Norte los hará ricos, pero el gobierno inglés insiste en decirles que el permanecer en la unión es lo que les dará mayores beneficios económicos. Lo cierto es que según estudios los ingresos de Escocia incluyendo el petróleo son superiores a los del Reino Unido.
Sí los escoceses logran su independencia una nueva cuestión surgirá para la comunidad mundial. Los españoles ya ven como un peligro que el triunfo de la causa escocesa  renueve el espíritu cesionista de vascos y catalanes, mientras que los habitantes de Quebec en Canadá ven en Alex Salmond, el primer ministro escocés y miembro del SNP, a un verdadero estratega y ejemplo para lograr una secesión pacífica y civilizada.
Aunque los escoceses en caso de optar por la independencia tienen aun preguntas por responder como;  ¿sí aun serán miembros de la Unión Europea?, ¿cómo será la relación con su vecino?, ¿cuál será la moneda que usara Escocia?  ¿Cómo pagará Escocia su parte de la deuda del reino Unido? ¿y qué parte del oro de las arcas del banco de Inglaterra corresponderá a la nueva nación?
Escocia representa el 8.3 % de la población de Reino Unido, Escocia es más grande que Gales e Irlanda del Norte. El 65.4% de la población de Escocia tiene entre 16 y 64 años de edad y tiene la tasa menor de desempleo de todo el Reino Unido.
La decisión que tomen los escoceses en septiembre puede cambiar la faz de Europa y de Occidente en los próximos años.


Publicado en blureport.com.mx el 8 de julio de 2014
Imagen: glasgowuniversitymagazine.co.uk