viernes, 29 de abril de 2016

La siniestra verdad está aquí adentro.



Catorce años después del último episodio, el mundo cambió radicalmente y lo mismo sucedió con las series de televisión.

Armando Enríquez Vázquez.

El tiempo lo cambia todo. Después de casi catorce años de haberse emitido el último capítulo de la serie X-Files, el domingo 24 de enero pasado, Fox Moulder y Dana Scully regresaron a las pantallas de la cadena Fox. Dando inicio a la décima temporada de la serie.
La primera emisión de la serie fue el 10 de septiembre de 1993, en un mundo en que las historias de seres de otros planetas, no eran difíciles de encontrar en las pantallas de televisión, la literatura popular y las estaciones de radio, incluso en las páginas de los diarios sensacionalistas. A los seres humanos del mundo en los noventas las historias relacionadas con el espacio exterior y sus habitantes nos llamaban la atención de manera poderosa, ya fueran ficciones o ficticias.
Contactados, abducidos, Roswell y los encuentros cercanos del tercer tipo eran historias que pululaban en nuestro entorno. En ese sentido, X-Files, fue la no sólo la sustitución de viejas series de ciencia ficción como La dimensión desconocida o Los invasores, fue su evolución más pulida, más acorde a la forma de pensar y percibir el mundo por la llamada generación X, muchos de los cuales vimos al hombre llegar a la Luna en nuestra infancia. En nuestro país existía la revista Duda hibrido entre comic y revista informativa que muchos leíamos, aunque fuera en la fila de la caja del súper.
Catorce años después del último episodio, el mundo cambió radicalmente y lo mismo sucedió con las series de televisión. Hoy la seriedad de los seres de otro mundo es sólo un ruido en el inmenso mar de Internet. Tras los atentados de septiembre 11 de 2001, los potenciales enemigos de la Humanidad, se convirtieron en fanáticos religiosos musulmanes. Gracias a personas como Edward Snowden y Julian Assange descubrimos que existen conspiraciones más reales y perversas que las abducciones y aquellas planeadas por todas las especies extraterrestres que de acuerdo con supuestos expertos en la materia, quieren dominar a la Tercera roca a partir del Sol. Los extraterrestres, se convirtieron, como dice Fox Moulder en el nuevo capítulo, en un chiste. En un sitcom en el mejor de los casos. En la televisión la ciencia ficción se tornó hacía las historias terrenales de humanos desplazándose en las galaxias o jóvenes regresando a la tierra después de años de haber sucedido una hecatombe nuclear, o todos los multiversos a los que ir y venir, se transformó en seres excepcionales; los superhéroes de Marvel y DC llegaron con poderes extra humanos para conquistar a las audiencias. Los burócratas como Moulder y Scully parecen no tener cabida en una sociedad donde las más modernas empresas han desechado los cubículos y las puertas con vidrios esmerilados.
El reto para Chris Carter y su equipo de escritores era ¿cómo hacer verosímil a Fox Moulder, Dana Scully y su busca por la verdad detrás de una conspiración intergaláctica a las nuevas generaciones que comienzan a ver el espacio exterior como la próxima frontera y no como el enemigo a vencer? Y al parecer por lo sucedido en el primer episodio de la nueva temporada lo han logrado. 
Debo reconocer que con escepticismo me dispuse a ver el primer capítulo de X-Files y para mi sorpresa no sólo encontré personajes que habían envejecido conforme al tiempo real y evolucionado, que han decidido seguir adelante con sus vidas o permanecer sumidos en las mismas obsesiones de siempre. El giro dramático que promete el primer capítulo de la nueva temporada de la serie emblemática de la década de los noventa y que en su momento creó a fans de dos personajes que incluso aparecieron en aquel legendario episodio de Los Simpsons en el que Homero ve al Señor Burns como un extraterrestre, nos regresa al planeta Tierra, madre de todas las conspiraciones y narrativas humanas.
Después de un primer capítulo que con un giro de tuerca parece descalificar nueve años de trabajo anterior, los seguidores duros de la serie pudieron disfrutar de un segundo capítulo más convencional y la promesa de un tercero que regresan de alguna manera la serie a su formato y a sus orígenes. Pero las nuevas líneas argumentales ya han sido puestas en la mesa, los cabos sueltos que dejó el primer capítulo prometen revigorizar la serie.
La tecnología, las ambiciones totalitarias del gobierno de Estados Unidos y las negras intenciones de las grandes corporaciones carentes de escrúpulos, los nuevos héroes dispuestos a denunciar las puntas de Iceberg de esta nueva conspiración fascista al interior de la humanidad son la promesa de la nueva entrega, de tan sólo 6 capítulos, de X-Files.
El uso de la entrada original, no hace sino reforzar la idea de que hemos llegado a ese territorio seguro al que aspiramos como espectadores, donde Fox Moulder y Dana Scully intentarán demostrar que la verdad no esta tan afuera como hace catorce años.



publicado en roastbrief.com.mx el 1ero de febrero de 2016.
Imagen fox.com