martes, 19 de abril de 2016

Zaha Hadid cambiando las estructuras de la arquitectura.




A lo largo de su vida la arquitecta iraquí-británica luchó contra un gremio machista que la veía no solo como intrusa, sino como enemigo.
Armando Enríquez Vázquez.
El 4 de febrero de 2016, Zaha Hadid se convirtió en la primera mujer en recibir la Medalla de Oro de RIBA, El Real Instituto de Arquitectos Británicos. desde su fundación en 1849. No era la primera vez que Zaha Hadid era reconocida en el masculino mundo de los arquitectos. En el año 2004, por primera vez una mujer ganó el afamado premio Pritzker de arquitectura; Zaha Hadid quien además argumentaba que su origen musulmán y no sólo su género habían sido grandes impedimentos a los ojos de los demás arquitectos el mundo para lograr hacer su trabajo. El premio Pritzker se otorgó por primera vez en 1979 y consiste en cien mil dólares y una medalla de bronce, sin contar con el reconocimiento del gremio. Pero este no fue el único premio que la arquitecta logro a lo largo de su vida. En 2010 ganó el Stirling Prize que otorga el Real Instituto de Arquitectos de Inglaterra y en 2013 ganó el premio que otorga Veuve Clicquot a las mujeres empresarias más reconocidas del mundo.
Zaha Hadid más allá de las preseas y reconocimientos demostró a sus colegas arquitectos su calidad de la única forma que un arquitecto puede hacerlo; con sus edificios.
Zaha Hadid nació en Bagdad el 31 de octubre de 1950. Hija de un importante empresario y político iraquí y de una mujer perteneciente también a la aristocracia iraquí. A pesar de su origen musulmán fue educada en un colegio de monjas católicas y se educó más tarde en colegios de Suiza e Inglaterra. Regresó a Medio Oriente y estudió matemáticas en la Universidad Norteamericana de Beirut. Después en Londres atendió a Achitectural Association School, conocida como AA. De donde se graduó y obtuvo un diploma de reconocimiento en 1977.
En un principio trabajo con sus profesores Rem Koolhas, Elia Zenghelis y Bernard Schumi. También impartió clases en la Escuela de Diseño de Harvard. Hadid alguna vez comento que no se le puede enseñar arquitectura a nadie, tan sólo se les puede inspirar.



En 1980, Hadid abrió su propia empresa, pero gracias a las ideas preconcebidas acerca del trabajo de los arquitectos, en un gremio machista, muchos de sus diseños se quedaron en ideas, ideas que eran exhibidas en museos, pero que no se concretaban en un edificio. Habrían de pasar casi catorce años antes de Zaha construyera un proyecto grande. Realizó algunos trabajos muy pequeños, como la remodelación del interior de un restaurante en Japón. Pero sus grandes proyectos permanecieron en esos años únicamente en papel. Los primeros concursos que la arquitecta ganó fueron proyectos abandonados por los clientes y que jamás se construyeron, entre ellos el edificio para albergar la ópera en la ciudad inglesa de Cardiff. Problemas de voces críticas entre los habitantes de la ciudad que veían el proyecto de Hadid muy vanguardista y alejado de la arquitectura de Cardiff, a pesar de que el proyecto ganó en las dos ocasiones que se llevó a cabo el concurso, obligaron a las empresas convocantes a olvidarse del proyecto y llevaron a la arquitecta a sumirse en una profunda depresión.
Finalmente, en 1993, A Hadid le fue asignada la construcción de la estación de bomberos al interior de la planta de Vitra en la frontera entre Alemania y Suiza. Vitra es una empresa dedicada a la construcción y diseño de muebles, que presume hoy en día sus edificios han sido construidos por grandes arquitectos. La construcción llevó a todo mundo a ver la calidad de las ideas de Hadid, ya no sólo en el papel, sino en edificios bellos y funcionales. Hoy en día el edificio ya no funciona como estación de bomberos, pero alberga el museo de la silla de la empresa, donde se exhiben los modelos y diseños que se han generado en Vitra a lo largo de su historia.
Entre los edificios que Zaha Hadid construyó se encuentran; El Centro Rosenthal de Arte Contemporáneo en la ciudad de Cincinnati, la Ópera de Cantón, El complejo acuático para los Juegos Olímpicos de Londres 2012, El Dongdaemun Design plaza en Seúl, La Torre Innovación en Hong Kong y sin duda mi favorito el Centro Cultural Heydar Aliyev, en Bakú, la capital de Azerbaiyan.
Además, diseñó y construyó una pista para salto de esquí en Innsbruck, Austria. Un puente en Zaragoza, España y entre los proyectos que se encontraba realizando estaban un estadio para el mundial de Qatar 2022 y el estadio olímpico de Tokio de 2020.
Zaha Hadid innovó e irrumpió en un mundo donde como ella comentó en una entrevista, no era bien vista por no tener un bote, por ser mujer y musulmana.



En septiembre de 2015, Hadid abandonó una entrevista de radio de la BBC por que la conductora no le permitió contestar una pregunta sobre el incremento en el costo del estadio de las Olimpiadas de Tokio en 2020, así como acerca de la esclavitud y muertes de trabajadores que han sucedido en Qatar en la construcción de los estadios.

Zaha Hadid murió el 31 de marzo de 2016. Tenía tan sólo 65 años de edad.

publicado en mamaejecutiva.net el 11 de abril de 2016
imagenes: theguardian.com
                  zaha-hadid.com