sábado, 2 de abril de 2016

Pobreza, censura y cero soluciones.



A todos nos debería quedar claro que los programas en contra de la pobreza y las inequidades sociales han resultado desde siempre ineficientes e ineficaces, que solo han servido para enriquecer a secretarios y funcionarios.

Armando Enríquez Vázquez

Sí le das a un hombre un pescado, saciarás su hambre por un día. Sí le enseñas a pescar le darás una forma de vida. Es lo que dice un proverbio chino. Todos y cada uno de los gobiernos emanados de la revolución desde hace más de noventa años han ignorado o desconocido esta noción que fomenta la riqueza y el empleo.
De acuerdo con un informe de la CEPAL (Comisión Económica para América Latina y el Caribe ) dado a conocer al inicio de la semana, una vez más en México el número
de pobres va en crecimiento, algo que no sucede en la tendencia latinoamericana y este fenómeno está directamente ligado a la corrupción y la colución entre los grandes capitales y lo gobiernos de nuestro país. Los programas contra la pobreza son sólo un eufemismo para llamar a la limosna. Hoy en México los ciudadanos son lo que menos importa a gobernantes y empresarios, nadie administra el país, en cambio este se ha convertido en la hacienda de los peores negocios de funcionarios públicos que carecen de compromiso alguno con sus conciudadanos o sus gobernados.
Que Veracruz, Chiapas, Oaxaca y Quintana Roo sean estados con una pobreza que nos debería doler a todos, es algo que no impide la avaricia de gobernantes como Javier Duarte, Manuel Velasco, Gabino Cué o Roberto Borge, quienes entre otros 28 mandatarios locales y uno federal han decidido acabar con las riquezas del país en sus bolsillos.
La semana pasada cuando Carlos Marín, director de Milenio decidió sacrificar a los periodistas de su empresa, frente a las exigencias de Rosario Robles, por la publicación de un reportaje que mostraba el fracaso de la cruzada contra el hambre. Marín decidió demostrar que su medio, como otros en nuestro país, no es más que una simple alfombra del gobierno federal.
La secretaria que se sintió agredida, ahora jamás sabremos el porqué, pues el servil director del diario retiró el reportaje de Internet y publicó una servil disculpa, no pidió su derecho de réplica, no mostró números que desmintieran el trabajo de la periodista Karen Cota, se limitó a de una manera más que autoritaria entrar en las oficinas del medio y conforme a lo que dice Cota en su renuncia manotear sobre la mesa en que se llevó a cabo la reunión.
A todos nos debería quedar claro que los programas en contra de la pobreza y las inequidades sociales han resultado desde siempre ineficientes e ineficaces, que solo han servido para enriquecer a secretarios y funcionarios, y son siempre una moneda de cambio para obtener votos.
Ciertos sectores de la población han sido educados y adiestrados a ser dependientes de las dádivas del gobierno que desde hace décadas les ha negado el acceso a la educación y a las formas de producción que los sacaran de esa lacerante pobreza. El principal promotor de la lucha de clases en el país es y ha sido el paternalista gobierno y sus medios de difusión. En México, la arrogancia y el autoritarismo de ciertos funcionarios.
Rosario Robles que demostró su corrupción como tantos otros perredistas cuando se encontgró en el gobierno del Distrito Federal, y sus nexos con el delincuente disfrdo de empresario argentino Carlos Ahumada, resultó incapaz de dialogar y debatir desde las ideas y las cifras prefiriendo hacer lo que a una mujer de la izquierda stalinista se le da muy bien plantarse y exigir desde la impunidad que le confiere su cargo, el retiro de un reportaje.
La promesa del PRI que postuló a Peña Nieta era la de un nuevo PRI, pero este resulto ser el viejo PRI Reloaded, en cuatro de gobierno no sólo han quedado en claro muchas de las pillerías del presidente y los miembros del gabinete, la sumisión del gobierno a empresarios nacionales y extranjeros, si no que la censura esta de regreso. Y empresas como grupo multimedios, dueña de Milenio diario ha sido nombrada en más de un caso de aceptar chayotes y sobornos por parte de gobiernos estatales como el de Nuevo León y ha dejado en claro que es uno de los principales silenciadores de informadores junto con MVS y Grupo Imagen Telecomunicaciones.
Cada día de que pasa la sentencia de Vicente Fox a los periodistas se convierte en realidad- Como se extraña la verdadera libertad de prensa. Pero sin lugar más preocupante que la censura que este sexenio se ha efectuado desde el asesinato hasta la desaparición de espacios por amenazas o solicitud a los medios desde el gobierno, más que la actitud de los funcionarios para deshacerse de aquello que no los elogia, es el crecimiento de la pobreza, el aumente de la desigualdad y el consentimiento del gobierno con esta situación.
Y ese fracasó, le guste o no a Rosario Robles, fue fracaso de ella que hasta agosto del año pasado dirigió la Secretaria de Desarrollo Social.

publicado en blureport.com.mx el 25 de marzo de 2016