lunes, 11 de abril de 2016

Andrea Villarreal, la anarquista neolonesa.


Entre las mentes precursoras de la revolución mexicana, Andrea Villarreal anarquista, ligada los Flores Magón, es una de las mujeres más olvidadas por la historia del país.

Armando Enríquez Vázquez.

Muchas de las biografías de Andrea Villarreal, la identifican de manera inmediata con la figura de su hermano el general revolucionario Antonio I Villareal, sin tomar en cuenta dos cosas; primero, que su mismo hermano con el paso de los años la relegó y obvió su importancia en nuestra historia y dos Andrea siempre fue una mujer independiente que labró de forma personal su historia sin recurrir a la sombra protectora de su hermano mayor.
Andrea Villarreal nació el 20 de enero de 1881 en Lampazos de Naranjo, Nuevo León. Lampazos de Naranjo es un poblado a 168 kilómetros de Monterrey. El poblado es muy antiguo, fue fundado en 1698 por Fray Diego de Salazar. En esa población solitaria en medio de un árido terreno del norte de México, al parecer siempre existió una tradición liberal, que apoyó a Juárez. Entre esos hombres y mujeres de ideas liberales se encontraba el padre de Andrea, y su hermano mayor Antonio Irineo; Prospero Villarreal. Villarreal dio a sus hijos, una educación excepcional para la época y en especial en el caso de sus hijas, en aquellos días la educación de las mujeres se limitaba a prepararlas para dirigir un hogar si es que existía algún tipo de educación.  
En 1887, Prospero Villa fue uno de los fundadores de la Sociedad de Obreros de Lampazos y en 1900 también fue uno de los fundadores de un club liberal en el poblado que denunciaba la traición de Porfirio Díaz a las Leyes de Reforma al haberse aliado con el clero católico y se solidarizó así, como muchos otros en el país, con Camilo Arriaga que en San Luis Potosí había lanzado su Invitación al Partido Liberal. En 1901, el general Bernardo Reyes y un grupo de sus hombres entraron en Lampazos para arrestar a todos aquellos relacionados con el club, los Villarreal tuvieron como muchos mexicanos de la época que exiliarse en Estados Unidos.
Primero en San Antonio, Texas y más tarde en San Luis Missouri, lo Villarreal continuaron con su lucha política. Andrea se destacó como una brillante periodista que colaboraba en Regeneración y El Hijo del Ahuizote, así como para los pasquines socialistas que se publicaban en español en Estados Unidos como La Estrella de San Antonio.
En el exilio conoció a los hermanos Flores Magón y a Juan Sarabia, Desde el exilio apoyó con su pluma a diferentes levantamientos previos a la Revolución de 1910. Se dice, también, que escribió una carta dirigida al Presidente Roosevelt pidiendo la liberación inmediata de su hermano Antonio que había sido detenido junto con los Flores Magón y Juan Sarabia.
Poco después los Flores Magón, se deslindarían de Andrea y de su hermano Antonio por considerarlos traidores a la causa anarquista al apoyar al capitalista Francisco I. Madero y su lucha. Una vez iniciado el movimiento revolucionario, el cónsul mexicano en El Paso, mandó una carta al gobierno mexicano denunciando las actividades de Andrea y la describe como una mujer que apoya a Madero y que es muy peligrosa. Años antes un diario de San Luis Missouri, la había caricaturizado con un puñal en la mano y atacando al presidente de Estados Unidos pidiendo la liberación de Juan Sarabia. Andrea Villareal fue una mujer de un carácter fuerte y de no callar sus opiniones.
Durante los años de la lucha armada, Andrea se dedicó a traficar armas y pasarlas a los maderistas. Una vez concluida la Revolución, Andrea regresó a Monterrey y vivió en la capital del estado de Nuevo León. En 1939 participó en un concurso de poesía que organizó el Casino de Monterrey y el cual ganó, el segundo lugar fue para el dramaturgo Rodolfo Usigli.
Su vida transcurrió en su constante interés por la realidad social de México, en especial de Nuevo León, y a pesar de que su hermano se vendió al sistema posrevolucionario del botín instituido por los sonorenses, Antonio I Villarreal fue secretario de agricultura y fomento del gobierno de Álvaro Obregón y Gobernador de Nuevo León, Andrea vivó de manera humilde.

Andrea Villarreal, otra de las olvidadas por la historia oficial, murió el 19 de enero de 1963 en su natal Lampazos de Naranjo. 

publicado en mamaejecutiva.net el 5 de abril de 2016
imagen puntocriticocultura.blogspot,com