lunes, 25 de abril de 2016

Limones caros, una pésima educación e ingobernabilidad.



José Manuel Mireles es uno de los reos más peligrosos para Peña Nieto y su corrupto gobierno demostrando que en el México del siglo XXI existen los presos políticos.

Armando Enríquez Vázquez

Mientras el presidente Enrique Peña Nieto se pasea por el mundo al más puro estilo de Luis Echeverría, o sea viaja sin sentido y sin que sus viajes repercutan de manera directa en el bienestar de los mexicanos, el país vuelve a mostrar los síntomas de ingobernabilidad que tanto se encargó el PRI de denunciar en los momentos que el poder lo ejercía el PAN.
Esta semana, sin ir más lejos, el precio del limón alcanzó un precio de casi 60 pesos el kilogramo. Este más allá de un tema de la canasta básica y de la inflación lo único que muestra es que las autoridades de Michoacán han vuelto a ser rebasadas por la delincuencia organizada. No es casual que los productos principales del estado suban cuando la violencia se ha desbocado de nuevo en el estado. Silvano Aureoles ha demostrado su total incapacidad para gobernar a pesar, o tal vez por ello, de su descarada alianza con el gobierno de Peña Nieto y con sus operadores. Michoacán una vez más se vio presa de los caprichos de grupos del crimen organizado, con incendios carreteros en Zumpango y la cancelación de autobuses de pasajeros Michoacán ha regresado al estado que era antes de la aparición de las autodefensas, a principio de año se registraron 43 ejecuciones en los primeros 15 días y para inicios de marzo se reportó un aumento de homicidios dolosos en 67% en los primeros cuatro meses del gobierno del perredista.
Cuando hace unos años la ciudadanía michoacana decidió defenderse de una violencia que rebasaba a las autoridades estatales de origen priísta dando un ejemplo al resto del país, el gobierno de Peña Nieto representado por Alfredo Castillo, a quien muchos críticos llamaron el Virrey de Michoacán pues tenía mayor poder que el mismo gobernador electo, haciendo caso omiso de la soberanía del estado, porque a final de cuentas los títeres de La Tuta; Fausto Vallejo y su hijo, los dos libres hoy, solo obedecían ordenes de los Caballeros Templarios, Llego a acabar con la ciudadanía para reestablecer el poder del narco en los lugares que se había perdido gracias a un grupo de valientes michoacanos que decidió responder a los criminales con el mismo lenguaje y que conocimos como autodefensas. Hoy, sin embargo, es uno de los fundadores de las autodefensas José Manuel Mireles quien permanece en una prisión de alta seguridad, como uno de los reos más peligrosos para Peña Nieto y su corrupto gobierno demostrando que en el México del siglo XXI existen los presos políticos, mientras que un hombre señalado por los michoacanos como infiltrado del narco en las autodefensas se pasea con armas y fuero, que le proporcionó Castillo, por el estado. El precio del limón y del aguacate al alza no se deben a la ley de la oferta y la demanda, sino a los impedimentos y cuotas que pone el crimen organizado a los agricultores michoacanos.
Pero no sólo es Michoacán, mientras el gobierno federal está empeñado en mostrar logros intangibles, los maestros continúan demostrando su fuerza en estados como Chiapas, donde el gobernador, Manuel Velasco Coello, desde que accedió al poder se ha preocupado únicamente por mostrar una imagen de presidenciable, que se desdibuja cuando vemos como trata a sus colaboradores, o como la ingobernabilidad se apropia de una de las entidades más pobres de nuestra nación.
La educación que a diario enfrenta a miembros de la CNTE en Chiapas, Guerrero y Michoacán contra las obtusas decisiones de Aurelio Nuño, quien ha demostrado que no se necesita ser pedagogo, ni estar interesado en una educación de calidad para los mexicanos para ostentar el cargo de Secretario de Educación Pública. Sólo el poder interesa a este gris funcionario empeñado ahora en llevar el control del Instituto Politécnico Nacional a su oficina con inciertos y oscuros fines, lo curioso es que ni Enrique Fernández Fassnacht actual director del Instituto, ni el cuerpo docente han protestado ante lo que claramente es un atentado y una intromisión en contra de la vida académica y docente de una institución a la que justo antes de la desaparición de los normalistas de Ayotzinapa, la actual administración pensaba en volver una fábrica de obreros calificados para los empresarios nacionales y extranjeros al modificar los planes de estudio de las diferentes carreras politécnicas.
Ya sabemos en qué terminaron la reforma educativa y el plan de pacificación de Michoacán; en nada. El SNTE ha ganado posiciones y canonjías gracias al PRI y esto queda demostrado en las alianzas y esquirolazos que Nueva Alianza ha hecho para las próximas elecciones a gobernadores. Un Michoacán igual de ingobernable que en el peor momento de Fausto Vallejo. La educación de los mexicanos y su seguridad a Peña Nieto y sus funcionarios los tienen sin el menor cuidado. Un mejor México no entra en sus metas, después de haber acabado con Michoacán, Alfredo Castillo fue designado por Peña Nieto como comisionado del deporte nacional, al frente de la CONADE, Castillo se ha encargado de acabar con el deporte nacional, desde ese autoritarismo dictatorial de todos los funcionarios de Peña Nieto y de acuerdo con una nota de El Economista del 30 de noviembre del año pasado incluso ha utilizado al jurídico de la CONADE para representarlo en el caso de José Manuel Mireles, en el que está involucrado.
En el estupendo noticiero de Youtube El Pulso de la República, existe una sección que se llama ¡Qué bueno que no somos Venezuela! Sin embargo, que cerca estamos, en tres años el priísmo comandado por sus peores y más inteligentes mentes quieren hacernos regresar cincuenta años en el tiempo, aislar a México del entorno internacional que lo critica, llenar los medios de noticias falsas y triunfalistas, acabar con la incipiente democracia. Esta semana vimos a una mujer del ejercito dirigir la tortura de una joven en Guerrero, asfixiándola con una bolsa de plástico. Pero no es el único caso, ni el más reciente a lo largo del sexenio de Peña Nieto la imagen del ejército se ha visto cada vez más deteriorada por casos como el Tlataya. No somos Venezuela, pero basta leer entre líneas a los medios comprados por el estado. Al ver el cinismo del fiscal en Veracruz, de su gobernador y de la madre, pariente de un ex gobernador veracruzano, de uno de los Porkys de Costa de Oro. Basta con leer que una vez más los gobiernos de Estados Unidos y Canadá recomiendan no viajar a Guerrero, que el presidente a regañadientes va finalmente a la cumbre de las drogas en la ONU. Que nuestra partidocracia y hoy en día los lambiscones perredistas como Aureoles y Mancera bailan y ladran al son que les pone el gobierno federal priísta, para darnos cuenta que podemos serlo sin lugar a dudas.

publicado en blureport el 18 de abril de 2016