viernes, 30 de septiembre de 2016

Las series de Claro video.




Claro Video posicionada en los principales países de la región; específicamente en Colombia y México. Hasta este año la empresa estrenó sus primeras series originales.

Armando Enríquez Vázquez

Tras la leer la carta abierta de Antonio Caño director del diario el País, el pasado mes de marzo en la que el periodista habla sobre la evolución de los medios, los contenidos y los mercados del futuro, siempre tengo en mente entre los puntos que marca Caño, lo que para él y para El País representa la estrategia de conquistar los mercados latinoamericanos, y dejar de lado al mercado español.
La lógica contundente de este argumento se encuentra en la característica global de Internet por un lado y por el otro en el número de hispanohablantes que habitamos de este lado del Atlántico. Vale recordar que al final del día los dos primeros países con hispanohablantes en el mundo son México y Estados Unidos, algo que los mismos mexicanos siempre subvaloramos, seguido por Colombia.
Y esto viene a colación porque a pesar de que Claro Video tiene ya algunos años de existir y que está posicionada en los principales países de la región; específicamente en Colombia y México. Ambos países con más población que España. Fue hasta este año que la empresa estrenó sus primeras series originales, en ese sentido se le adelantó Blim, la plataforma de internet de contenidos de Televisa, a pesar de que la oferta de Claro Video es muy superior a la de Blim.
Desgraciadamente, la primera serie de Claro Video es una verdadera bazofia, en la más triste tradición de la comedia idiota de la televisión abierta mexicana, El Torito, es una antología de sobreactuaciones, gags primitivos a los que lo único que les falta es el pastelazo. La serie intenta contar la vida al interior del centro de detención para conductores ebrios en la Ciudad de México y está producida por Fernando Sariñana, pero es un producto tan malo y mediocre que no vale la pena ni hablar de él. Baste decir que El Torito es un excelente ejemplo de lo que no puede ser en el siglo XXI y dentro de los contenidos globales On Demand considerado una buena producción.
No sucede lo mismo con la primera serie dramática de Claro Video: La Hermandad. Contada en un formato lento y muy psicológico, haciendo honor y siendo congruente con el personaje principal de la serie el doctor Julio Kaczinski / César Aguilar, interpretado por el actor Manolo Cardona, la serie a diferencia de muchas otras mexicanas del género, como El Dandy, se concreta en catorce capítulos desarrollar una historia llena de suspenso, de emoción y que nos deja esperando la segunda temporada. La Hermandad es la historia de un psicólogo que pierde a su familia y tras cinco años de drogas, alcohol y una vida degradante, encuentra una oportunidad para vengar la muerte de su familia e infiltrarse en la policía federal, primero, y una vez dentro descubrir una organización criminal al interior del cuerpo de seguridad llamada; La Hermandad, que llega a las más altas instancias de la política nacional y tiene como objetivo ser los verdaderos jueces que imparten una justicia real, que enmienda la justicia institucional, una organización que pretende acceder a la presidencia del país. Julio intenta infiltrarse en dicha organización para completar su venganza.
Paralelo al psicólogo, existe la presencia de una detective de asuntos internos de la policía, Luisa Salinas, interpretada por la española Paz Vega, que está dispuesta a desenmascarar a La Hermandad a como dé lugar y que cuenta con el apoyo de un senador.
La serie está llena de excelentes actores que como Noé Hernández en el papel del sádico y bisexual capitán Pedro Castro, Andrés Almeida en el papel del paranoico, Rubén Chavez, desalmado, desadaptado pero un hombre de familia, enriquecen la serie dándole peso y credibilidad. Además, Rodrigo Murray, Julieta Egurrola, Claudette Maille, Stephanie Cayo se encuentran también entre el reparto de la serie.
Creada por Rosa Clemente y Raúl Prieto, la serie escrita de una manera muy atrayente, se aleja de un melodramático blanco y negro, mostrando personajes llenos de matices y muchos de ellos, incluyendo a los principales, con una demencia que siempre quieren borrar para llevar vidas normales. Llena de una lógica impecable en el actuar y moverse no sólo de Kaczinski / Aguilar, sino en otros personajes con los que se enfrenta el psicólogo y los que no.
Dirigida por Carlos Bolado y Humberto Hinojosa, la serie es sin lugar a dudas la mejor serie mexicana en lo que va de 2016. Es una lástima su poca promoción porque con una serie como esta, Claro Video debió tapizar las principales ciudades de México y Latinoamérica, así como el internet con promoción.
Esperemos ver muchas más series mexicanas de esta calidad en nuestras pantallas de Internet o canales de televisión abierta o de paga. Claro Video tiene un enorme mercado para conquistar posicionando contenidos inteligentes y divertidos, y evitando burradas como El Torito, y puede sin duda explorar contenidos originales, no sólo nacionales si no de la región para consolidarse en un mercado donde la lucha está iniciando.
Sólo un favor, si tienen escenas en un table hay que hacerlas realistas, ver un poco de desnudos no tiene nada de malo, la locación lo justifica. Los Soprano a finales del siglo pasado ya lo hacían, y ese falso pudor mexicano es tan absurdo como los muertos sin sangre de Juan Orol en el cine de los años cuarenta del siglo XX.

publicado en roatbrief.com.mx el 4 de julio de 2016
imagen: clarovideo.com.mx