miércoles, 19 de octubre de 2016

El más reciente impacto.



El único objetivo de todo publicista es lograr que el consumidor recuerde a la hora de la decisión de compra el producto o la marca.

 Armando Enríquez Vázquez

En un mundo tan lleno de comerciales, ¿Cuál fue el último que viste? ¿Cuál fue el último que llamó tu atención? ¿Por qué? ¿Cuál fue el último que te llevo a adquirir el producto?
Un comercial hoy llama la atención del consumidor, o por la producción del mismo, por su ejecución o porque pueda ser emotivo. Pero parce estar disociado totalmente del producto. El más claro ejemplo de esto es el concurso en el que se han convertido los espacios comerciales del Superbowl. Difícilmente se convierte en un factor decisivo en la compra.
El llamado engagement es tan sólo una forma burda de poner al consumidor en contacto con los trucos de la marca en redes sociales, pero no significa la compra o el uso del producto. Pareciera que para muchos publicistas el rating es más importante que la venta del producto y es ahí donde el uso de las redes sociales es tramposos y manipulado.
A veces hay que ponerse en los zapatos del que va a recibir el impacto de lo que queremos anunciar, es bueno olvidarse por un momento de lo brillante y creativo que somos para sólo pensar cómo mi atención de simple mortal puede ser captada. ¿Qué provoca que un producto permanezca en mi mente hasta el momento de compra?
Cuando intento recordar cual es la trascendencia comercial de los más recientes comerciales e impresos que he visto, escuchado y leído, en realidad no encuentro mucha. Me llama la atención más el uso de frases vacías cómo Desfronterízate, utilizada por la cerveza Corona en los últimos meses, como tratando de justificar el hecho de no ser ya una cerveza mexicana. Imágenes absurdas como un militar griego clásico y Pancho Villa para anunciar un desodorante masculino del cual no recuerdo la marca, o frases que pretenden ser ingeniosas pero nada tiene  que ver con el producto como: No te la memes, que vemos en las paradas del metrobús anunciando un sitio informativo.
La saturación de mala, buena, e intrascendente publicidad nos está acostumbrando a ignorar la publicidad.
La publicidad está presente en todos lados, en los periódicos que nos regalan por las mañanas en cada esquina, en las pantallas de nuestras computadoras, en parabuses, forrando al transporte público y hasta en nuestros teléfonos cuando accesamos a nuestro correo o redes sociales. ¿Y?
Y el más reciente comercial que llamó nuestra atención, es únicamente eso, algo que como un meme nos causó gracia, o nos sorprendió por un instante pero que ni siquiera se nos ocurrió compartirlo, a diferencia del meme, con nadie.
No basta voltear a ver el televisor, detenernos a escuchar la radio por treinta segundos o menos, como no es importante leer un espectacular, se trata de que treinta minutos, una hora, dos días después recordemos ese producto. No el comercial, el comercial es lo de menos, es tan sólo el vehículo para promocionar el producto. El comercial no es la estrella, la estrella es el producto.
¿Cuál es la relevancia que actualmente tiene la publicidad en la decisión de compra?
Muchos de nosotros consumidores somos fieles a determinadas marcas simplemente por costumbre, por tradición familiar o porque realmente nos gusta el producto.
El único objetivo de todo publicista es lograr que el consumidor recuerde a la hora de la decisión de compra el producto o la marca.
Pero llegado el momento de la verdad el consumidor se encuentra frente al anaquel del supermercado o tienda departamental donde productos de similares y de diferentes marcas llaman su atención. Cinco, siete, diez marcas quedan frente al consumidor, con sus diferentes y llamativas etiquetas. En ese momento no hay ser humano que base su decisión en una campaña publicitaria que en el mejor de los casos vio en un cartel unos segundos antes de entrar en la tienda.
No existe publicidad hoy en día que sea capaz de incitar estampidas como la provocada por Pokemón Go en la ciudad de Nueva York, como no existe una publicidad capaz de competir contra los videobloggers más exitosos. Sin embargo, los productos y las marcas se siguen vendiendo.
A pesar de los buenos resultados en ventas algo estamos haciendo mal en el negocio de la publicidad, si no piensa como consumidor y contéstate de manera honesta ¿Cuál fue la última campaña que te impactó y llevó a comprar el producto?

Publicado en roastbrief.com.mx el 18 de julio de 2016
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