martes, 31 de diciembre de 2013

Los Gozos de 2013.




Lo que disfrute en el 2013 a pesar de todos los tragos amargos de este año.

Armando Enríquez Vázquez

Años nones, años de dones. Años pares, años de males  reza un proverbio español. Sin embargo el año 2013 parece haber sido una excepción a la regla, a título personal y nada más de ver cómo está nuestro país 2013 no fue un buen año. Pero a pesar de todo intentaré hacer un recuento de aquello que me hizo disfrutar este año, mientras escucho la divertida y naive Fuck you! De la inglesa Lilly Allen dedicada este año que esta por terminar.
Para empezar el documental de Looking for Sugarman que vi este año y me pareció una gran historia no solo por el músico, si no por lo documentalistas que llevaron una historia tan personal y universal a la pantalla.
En la convalecencia de varias semanas disfruté y me agoté leyendo los primeros cinco tomos de La canción de hielo y fuego. A pesar de ser como leer una enciclopedia, descubrí a un autor que es capaz de sorprender al lector y por extensión a los que seguidores de la versión televisiva llamada como el primer libro de la saga Juego de Tronos, no con sus mundos fantásticos o sus seres sino con la brutal realidad del espíritu humano.
Y por las mismas razones disfrute las nuevas temporadas de las series Sons of Anarchy de Fox y Boardwalk Empire de HBO.
Decubrí Downtown Abbey, The Americans y  Banshee.
Disfrute House of Cards, y sobre todo me encanta las posibilidades que un proyecto como ese abren a Internet, donde las Webseries se habían rápidamente encasillado en espacios publicitarios o de expresión para grupos muy específicos de la sociedad, cada día conozco más gente que prende menos la televisión porque su oferta de entretenimiento esta en Internet y eso en nuestro entorno donde los dos mismos de siempre intentan a toda costa retrasar la promulgación de leyes secundarias en telecomunicaciones para seguir ofreciendo su buffet de mierda por el canal de las estrellas y sus otros canalitos de tercera división, es una esperanza de que podamos encontrar las formas de ofrecer contenidos alejados de la irrealidad del duopolio.
Disfrute y reí mucho al descubrir a Richard Cheese y sus covers. A Zas y su música de la que no entiendo nada, pero me entusiasma. Redescubrí a Les Luthiers y las carcajadas que me provocan.
Releí Hey Nostradamus! de Douglas Coupland para quedar con esa sabor de boca de la desolación y gracias a Paco Ignacio Taibo II conocí mejor la historia del Álamo, lo que me dejó muy en claro porque es indispensable una reforma educativa en nuestro país y no sólo la que no esbozan en spots y discursos, esa que permite que maestro sea sinónimo de sindicalismo prepotente e ignorancia.
Pero mucho de los gozos de este año en particular se los debo a las personas que me acompañaron o se aparecieron a lo largo de este año. A los que me brindaron una oportunidad y me abrieron su amistad, su solidaridad o una oportunidad laboral y sobre todo a los que me permiten escribir todas las semanas en los diferentes espacios en que publico.
2014 es un año par y espero que por el bien personal y el del país sea otra excepción a la regla. Pero deseo al ocasional lector que llegue hasta aquí lo mejor para el siguiente año.
Te agradezco, finalmente, protagonista de ese reencuentro en un restaurante de centro. Mañana fría de noviembre que sólo fue como otro capítulo sin cerrar en la mitad de una novela... en la que espero aun queden muchas sonrisas y guiños.  

publicado en blureport.com.mx el 27 de dicembre de 2013.
Imagen: todanoticia.com