domingo, 22 de noviembre de 2015

Presos políticos, aires de censura y conductas indecorosas.



A pesar de esta campaña propagandista que nos vende el senado de la República como La Casa de los Mexicanos, los senadores tienen una idea muy diferente al resto de la población de quienes son los mexicanos.

Armando Enríquez Vázquez

En los últimos años y sobretodo en el sexenio actual las libertades personales y la libertad de expresión se han visto atacadas de manera constante.
Hoy como en los peores momentos del priísmo represivo se asesinan periodistas, se silencia a informadores y ante todo se encarcela a las personas por oponerse a la autoritaria voz del PRI. Las cárceles de alta seguridad se llenan no sólo de capos y miembros del crimen organizado sino de personas que se han opuesto al gobierno.
El caso más importante de los presos políticos en México es sin duda el de José Manuel Mireles, quien no sólo fue uno de los más importantes líderes sociales en Michoacán al enfrentar al crimen organizado con la creación de las autodefensas mientras el gobernador priísta Fausto Vallejo, su hijo y su interino, Jesús Reyna se dejaban seducir por los criminales comandados por Servando Gómez Martínez La Tuta, si no por oponerse a la política de terror y sumisión impuesta por Enrique Peña Nieto a través de Alfredo Castillo en Michoacán, y a quien algunos llamaban virrey del estado. Todos esperamos que algún día este funcionario pueda ser juzgado por las arbitrariedades que viene cometiendo desde su gestión como procurador de justicia en el Estado de México y que han continuado en su actividad como funcionario federal. Algo que cualquiera de los líderes de las autodefensas puede corroborar.
La última de estas acciones legaloides para encarcelar opositores al gobierno federal se dio la semana pasada cuando se detuvo a cuatro miembros de la CNTE en Oaxaca y se habla ya de órdenes y procesos en contra de muchos más en ese estado y los otros donde los disidentes del sindicato de maestros son poderosos como Michoacán y Guerrero. Es cierto que a lo largo de los años muchos de estos líderes se han convertido en vándalos y han afectado los derechos ciudadanos de millones de mexicanos en sus estados de residencia y en la Capital de la República, también es cierto que algunos han cometido crímenes, basta recordar a la maestra aquella dizque maestra que apuñaló a dos policías en las cercanías del Monumento de la Revolución.
Los delitos del fuero común con los que se acusa a los líderes del CNTE no son razón para que los maestros sean encarcelados en penales de alta seguridad, como tampoco tienen razón de ser las amenazas de las diferentes instancias de gobiernos desde el secretario de educación pública hasta el gobernador perredista, que parece priísta, de Michoacán Silvano Aureoles insistiendo en la próxima implementación de nuevas órdenes de aprensión en contra de miembros del CNTE, que el mismo PRI, a través de personajes tan siniestros como Ulises Ruiz ex gobernador Oaxaca, alimentaron económicamente sin pudor en tiempos de los gobiernos panistas con tal atacar a Fox o Calderón en su momento. Hoy Peña Nieto y sus ambiciosos funcionarios, se empeñan en descalificar, censurar y encarcelar a quienes consideran sus oponentes y en algún momento fueron sus porros, de aliados hoy pasan a la categoría de presos políticos, junto con indígenas líderes de sus comunidades.
De la mano a silenciar a determinadas personas incomodas al régimen, va un nuevo intento por parte de los miembros del PRI en acabar con la libertad de expresión de todos lo mexicanos. El senador por Hidalgo, Omar Fayad, hay que recordar que Fayad no fue electo por la ciudadanía sino que es un senador de mayoría relativa, por lo que sólo obedece a las órdenes de su partido y del presidente, propuso el pasado 27 de octubre una ley que nos criminaliza a todos en el uso de internet, violando de manera flagrante la libertad de expresión que la Constitución nos otorga a los ciudadanos, pero además el subtexto más claro de esta propuesta es poner una mordaza a la ciudadanía que desde la democracia de Internet ha expuesto diferentes actos de corrupción y abuso de los políticos. La piel delgadita de los corruptos miembros del partido que durante siete décadas acabó con nuestro país y pretende hoy hacer lo mismo desde la silla presidencial de Los Pinos y el edificio de la sede nacional del PRI.
La hoy llamada Ley Fayad pretende criminalizar el uso que los ciudadanos damos a Internet, acallar las voces críticas y opositoras a la avaricia, mezquindad y opacidad con la que los miembros de la clase política pretenden como siempre dividirse y apoderarse del país. Bajo el pretexto del legislar acerca del ciberterrorismo las pretensiones de los más retrogados miembros del PRI, pretenden amordazar a la ciudadanía y acabar con la democracia que ellos jamás han conocido, porque son y serán simples portavoces de los más viles deseos de sus líderes.
A pesar de que en los medios existe esta campaña propagandista que nos vende el senado de la República como La Casa de los Mexicanos, los senadores tienen una idea muy diferente al resto de la población de quienes son los mexicanos, ellos puesto que gozan de un fuero que los protege son mexicanos de primera, y de los que en esa su “Casa” deben hacer lo que los del fuero dicen. El senado más que un hogar de la nación asemeja a un orfelinato donde la ciudadanía se encuentra ante las vejaciones dignas de una novela de Dickens.
La Ley Fayad esta tan mal redactada que resultará en beneficio de los corruptos ministerios públicos y jueces de nuestro país. Para este nuevo intento por acabar Internet, hasta el mismo uso de la computadora se puede interpretar como un delito. En pocas palabras dicha ley nos convierte a 110 millones de mexicanos en presos políticos dentro de nuestro propio país, en la mejor tradición del stalinismo de hace más de medio siglo. Así de retrógrados son los legisladores mexicanos. Así son los sueños totalitarios de un partido que nunca expulsó de su seno al tratante de blancas que lo dirigía en la Ciudad de México. Una vez más un político del PRI quiere establecer un sistema político a modo para él, para su partido y para la impunidad de la que tanto gozan los políticos mexicanos. Una ley que además de abusar de los mexicanos, los obliga a respetar a los políticos y funcionarios por el hecho de ser los sátrapas que son. Una ley que insulta y agrede a los ciudadanos con sus propuestas e intenta gobernar a partir de prohibiciones y no de transparencia. Una ley que hace de México, una vez más, una vergüenza internacional.
Hoy debemos exigir a los senadores, diputados y miembros de la partidocracia que en lugar de estar ideando formas de acabar con las libertades en México, mejor nos expliquen a todos los hechos de las bombas que estallaron en los Mexibuses del Estado de México este fin de semana. ¿Qué hay detrás de estos hechos que se dan en una de las entidades más violentas y donde la censura está más presente desde los tiempos en que el actual presidente del país lo gobernaba? Qué en lugar de atacar a la ciudadanía la defiendan, ¿acaso no escucharon o vieron la promoción de la violencia de género que se hizo pública y viral la semana pasada cuando la conductora de Televisa en Ciudad Juárez, Tania Reza fue acosada, tocada e insultada de forma por demás vulgar por su compañero de emisión Enrique Tovar? ¿Qué han hecho en ese caso?
El video se hizo viral el fin de semana pasado y de inmediato llamó la atención de portales informativos nacionales como eluniversal.com.mx el más importante y leído en nuestro país. El incidente fue desmentido primero por la televisora arguyendo que se trataba de un sketch, sin embargo y de acuerdo con las primeras notas que dio a conocer el portal incluso la Conapred decidió tomar cartas en el asunto, por la gravedad del mismo y el mensaje que manda a los televidentes, en contra del conductor de la emisión, más tarde ambos conductores fueron despedidos y luego recontratados por la empresa que desde un principio minimizó la actitud sexista, acosadora y estúpida de su conductor. Incluso Tania Reza se retractó de su dicho, aunque en su cuenta de facebook dejó claro que había sido presionada por la empresa para hacerlo. Pero tanto las autoridades, como los directivos de la empresa restaron importancia a un caso en el que la televisora y los responsables de la emisión; productor y director de la filial de Televisa en Ciudad Juárez deberían ser sancionados legalmente por su irresponsabilidad, el conductor debería estar detenido en espera de proceso. Promover el acoso sexual y la violencia de género en una ciudad que ha sufrido tanto al respecto debería ser considerado un delito grave, mucho más que poseer una computadora y hacer uso de la libertad de expresión o ¿qué opina el senador Fayad al respecto?

publicado en blureport.com.mx el 2 de noviembre de 2015
imagen: DeathtoStock