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martes, 4 de enero de 2022

Los medios y su versión de periodismo en picada

 


¿Dónde quedaron los noticieros e informativos de radio y televisión? El servilismo político y la mezquina voracidad por comercialización los acabaron.

Armando Enríquez Vázquez

¿No se cansaron ya de que en algún momento en cualquier noticiero de radio o televisión los conductores o periodistas digan: ¡Hoy estamos cargados de noticias!¡Hoy si tenemos mucha información!

Para empezar como oyente o espectador eso es precisamente lo que espero de un noticiero, que me llene de información y no de entrevistas o comentarios de los conductores o con columnistas de diarios, amigos o personas puestas a fuerza en los espacios para opinar desde una visión de dudoso origen en el mejor de casos. La promoción de ideas desde una supuesta objetividad o lo que resulta peor para que intenten venderme algún producto a partir de supuestas entrevistas.

Para seguir un noticiero debe ser conducido por periodistas o gente muy informada como sucedía con José Gutiérrez Vivó o sucede en la actualidad con Leonardo Curzio, Pedro Ferriz de Con o Carmen Aristegui, para poner ejemplos en todo el espectro ideológico de la radio, porque el sistema en televisión sabemos que no funciona ya. En el radio tristemente comienza a gastarse de la misma manera.

La responsabilidad del titular de un espacio informativo no se limita a ser carismático o tener chispa, se debe fundamentar en una amplia cultura general que le permita poner en contexto la noticia. Que le evite decir incongruencias al aire, como hay muchos en la actualidad en especial en las jóvenes televisoras como Imagen, donde han creído que Yuriria Sierra una mujer prepotente e ignorante o en la radio donde Javier Risco ha confundido lo coloquial con lo chistoso sin ser Brozo o Chumel.

En los años setenta los noticieros, incluso los parciales y manipulados informativos de Televisa, estaban llenos de información, nacional e internacional. A partir de los años noventa los noticieros siguieron el ejemplo norteamericano y se volvieron ombliguistas y con los años se han convertido en show de la nota roja, porque así ayudan a los centros de poder a crear una sociedad poco crítica, miedosa, medrosa y que entiende la noticia como un escape a su morbo y justificación de sus odios.   

La inmediatez y el ego de los conductores dominan los espacios de los medios tradicionales y de manera altanera y pomposa se han dedicado a creerse y tratar de hacer creer a las audiencias en su papel como miembros de una inventada comentocracia, palabra que en realidad no significa nada y que carece de valor en el momento en que de dejan de predicar desde ese falso pedestal que han construido con su jactancia. La autoridad y guía del que comenta o analiza una noticia termina en el momento en que la censura del Estado entra en acción sin importar el color del gobierno; lo vimos con la derecha del PAN en el caso de Aristegui y Calderón y lo volvimos a ver al siguiente sexenio con la misma conductora y Pedro Ferriz de Con censurados y despedidos de sus fuentes de empleo por Peña Nieto y lo vemos este sexenio a diario con la intolerancia y el odio del presidente a quienes critican y cuestionan su gobierno. En el mejor de los casos para ellos ese fama y falsa idea de importancia termina cuando el segundero marca el fin del programa o en el momento en que los anunciantes desisten de promover sus productos en ese espacio o medio.

El problema es que el problema esta tan enquistado ya en la agenda de los dueños de los medios, serviles al poder o cómplices de él, que desde hace décadas las fake news en México provienen de la mayoría de los medios, lo que muchas veces “se descubre” al finalizar el sexenio y entonces queda clara la realidad de los fracasos de los gobiernos y la corresponsabilidad de los medios que al tener otro amo se desbocan en críticas y ataques contra lo que encubrieron por seis años. Por eso da risa cuando esos que se creen una especie de clase informada que pretende dar a conocer lo que sucede en México y el mundo se atreven a hablar de los peligros de las fake news en Internet cuando casi todos ellos esparcen sólo la visión de los dueños de las cadenas televisivas o radiofónicas que se cimientan la mayoría de las veces en sus aspiraciones a favores y concesiones del gobierno en turno, el ejemplo más importante en durante décadas ha sido el del grupo radiofónico Radio Centro de la familia Aguirre que nunca ha podido sostener un canal de televisión y que durante el pasado sexenio hizo el ridículo a nivel empresarial al comprar un canal y después desistirse de la compra por falta de capital. Dicho grupo gracias a lamer la mano del presidente López Obrador vuelve a tener la oportunidad de operar u n canal de televisión que nadie ve por lo sesgado de sus informativos.

La culpa no la tienen los medios, ni sus dueños, ni los mal llamados periodistas. La culpa es totalmente de nosotros que seguimos prendiendo sus canales, sintonizando sus frecuencias o comprando sus ediciones, como si nada.



La fotografía es de mi autoría

miércoles, 6 de octubre de 2021

Un nuevo camión.

  


Una de las frases del multimillonario y empresario inglés Sir Richard Branson dice que los negocios son como los camiones; si pierdes uno, detrás viene otro.

Armando Enríquez Vázquez

La última década ha sido una caída libre para Televisa, la falta de una respuesta rápida para posicionarse en el mercado de las plataformas de contenidos de Internet de manera importante provocó que la empresa perdiera a un gran número de su público. La estupidez que corrió entre sus llamados creativos de publicidad con nombres para las marcas de la empresa tan inocuos y ridículos como Izzy o Blim, anulando el ya posicionado de Cablevisión en el caso del primero, no ayudaron. Los recortes constantes a lo largo de dos lustros, la incapacidad de mantener contenidos interesantes y la apuesta fallida de los más ambiciosos de sus directivos por hacerse del control político del país, fueron clave en la década perdida para la que alguna vez fue la empresa productora de contenidos para televisión en español más importante no sólo en México, si no en el mundo.

Hubo un par de intentos por demostrar el liderazgo de la empresa en diferentes momentos de los pasados diez años que terminaron mal en general. Uno de los momentos clave fue la llegada de uno de los ejecutivos de Univisión; Isaac Lee, a la parte de contenidos de Televisa a principios de 2017 y que en un año creó para la empresa series interesantes y que nada tenían que ver con la tradicional producción chabacana, melodramática y repetitiva de Televisa. Gracias a Lee Televisa produjo para Amazon Prime series como Un Extraño Enemigo sobre la masacre de 1968 y la primera temporada de la adaptación de la novela de Xavier Velasco Diablo Guardián. Pero la creatividad y propuestas del periodista colombiano poco interesaron a Azcárraga Jean y en 2018 Lee renunció a Televisa, para desde la independencia crear una interesante serie para Netflix llamada Tijuana.

Con la salida de Lee, Televisa volvió a perder rumbo y regresó a la producción supuestamente segura y mediocre a la que esta acostumbrada desde hace cuarenta años. La caída fue tal que una de las áreas más importantes de la empresa, la de deportes se vio obligada a ser intervenida por directivos de Univisión para formar lo que hoy se conoce como TUDN y que ha renovado a la empresa.

Televisa acaba de anunciar la fusión de una gran parte de la empresa con Univisión para crear la empresa más grande de producción de contenidos en español, no quiere decir la más importante porque tanto Univisión, como Televisa están acostumbradas a crear ficciones mediocres basadas en melodramas de receta en formato de largas telenovelas con valores de producción muy bajos.

El presidente del consejo de Televisa, Emilio Azcárraga Jean dio un mensaje interesante en el que ha dicho que esta alianza pretende competir con las plataformas mundiales; Netflix, Amazon Prime y Disney+ y por primera vez se ha hablado de atacar el enorme mercado en español que es mayor a 600 millones de personas. Lo interesante radica en que para competir con las plataformas internacionales la oferta de Televisa-Univisión no se puede limitar a telenovelas, narcodramas y programas de comedia de medio pelo, necesitar ampliar su producción a series, miniseries, programas infantiles y documentales, animación para niños, jóvenes y adultos, ampliar la visión porque sin duda entre esos 600 millones de espectadores en potencia, las plataformas como Netflix, Amazon Prime, Disney+, Hulu, HBO y las demás han creado audiencias difíciles de complacer, más críticas y más demandantes de contenidos inteligentes, dinámicos, pero sobre todo con valores de producción que ninguna de las dos cadenas en español están acostumbrados a trabajar.

Incluso empresas más pequeñas como Antena 3 de España han desarrollado grandes superproducciones que han conquistado no a 600 millones de hispanohablantes sino audiencias mayores con series como La Casa de Papel y Vis a Vis. Esa es la competencia que debe considerar la nueva empresa.

Con la reciente noticia de la caída de Netflix, se ha exagerado un catastrófico fututo para la empresa que inició el gran cambio en la producción y entrega de contenidos de entretenimiento en Internet, pero nada está más alejado de la realidad. 2020 fue un año que paró muchas producciones para todas las empresas productoras de contenidos no solo para Internet, si no para la televisión de paga y las empresas productoras de cine. Sin embargo, Netflix tuvo este año más nominaciones al premio Oscar, 37, que en todos los años de su existencia, de los cuales ganó 7, lo que demuestra que la empresa esta lejos de un tropezón importante como quisieron hacer ver algunos medios la semana pasada.

En 2021 con las vacunas y el regreso a una mayor actividad fuera del confinamiento las empresas productoras comenzarán a recuperar su ritmo de producción y se finalizarán las siguientes temporadas de series esperadas como Strange Things, Carnival Row, The Marvelous Mrs. Maisel, y la producción de nuevas series, películas y miniseries. Disney+ prepara ya un nuevo grupo de series en el universo de Star Wars. La nueva empresa de Televisa tiene que tener claro que con la Rosa de Guadalupe y sus telenovelas no tiene manera de sobrevivir.

La fusión de Univisión y Televisa es un nuevo camión para Azcárraga Jean y espero que haya aprendido algo después de más de una década de un fracaso tras otro. Por lo menos que se deshaga de sus arrogantes y nefastos amigos obsesionados en dominar políticamente a México y pensando como empresario pueda poner a la empresa que fundó su abuelo de nuevo en la cartelera.

publicado en roastbrief.com.mx en mayo 2021 

martes, 28 de abril de 2020

Mediocridad ganadora; LigaMx



La Liga MX podría considerarse en el papel uno de los peores negocios en materia deportiva, una liga mediocre y opaca, a pesar de todo esto es una liga muy lucrativa.


Armando Enríquez Vázquez
Las ligas deportivas se califican como negocios, algunas de ellas son exitosas, generalmente gracias a una mayor inversión por partes de los clubes, la espectacularidad de los equipos, los jugadores y la competitividad entre los equipos. Ligas como NFL, MLB, LaLiga Santander, NBA, Bundesliga, La Premier League son marcas triunfadoras y reconocidas a nivel mundial que generan miles de millones de dólares al año a los dueños de los equipos y a las mismas ligas.
Entre las ligas deportivas conforme a sus ganancias, el primer lugar en el mundo en 2019, de acuerdo con la revista Forbes, lo tuvo una pequeña liga regional; la NFL. 26 de los 32 equipos de la NFL aparecen en la lista de los 50 equipos más lucrativos del mundo. En la lista se encuentran, 8 equipos de futbol soccer; Real Madrid en el sitio número 3, Barcelona en cuarto sitio, Manchester United en sexto, Bayern Múnich en el lugar 17, de ahí no encontramos otro equipo de soccer hasta el lugar 32 donde esta el club inglés Chelsea, 10 lugares abajo en el sitio 42 se encuentra el Arsenal, otro equipo inglés y finalmente en el puesto 45 el Liverpool. Son tres ligas de futbol europeas las que entran en la lista. Ninguna liga latinoamericana y mucho menos la Liga MX están representadas.  
La Liga MX podría considerarse en el papel uno de los peores negocios en materia deportiva, una liga mediocre y opaca, que cada paso que da demuestra su corrupción, su incompetencia; jugadores sin brillo; un grupo descarado de dueños que actúan como una mafia, pero ante todo la terrible falta de compromiso con la afición y el futbol nacional; los resultados invariables de la siempre mediocre selección nacional son obvios para todos. Sin embargo, es un negocio exitoso para dueños y medios. Un negocio extremadamente lucrativo.
La percepción entre los fieles aficionados de acuerdo con una serie de encuestas realizadas por el diario El Economista, la última de ellas en 2017, muestran que más de la mitad de los aficionados mexicanos consideran a la Liga MX entre regular, mala o pésima. Hasta los conductores de estaciones cercanas a equipos se burlan de los campeonatos organizados por la Federación Mexicana del Futbol.
Casos como el del equipo d Veracruz a finales del año pasado que fue desafiliado de la Liga MX, por adeudos con FEMEXFUT, porque lo más importante que era el adeudo con jugadores era lo de menos entre un grupo dueños que prefieren hacerse de la vista gorda en temas laborales porque nadie sale limpio en el tema.
De acuerdo con cifras del INEGI dadas a conocer en noviembre de 2019, la Liga MX de futbol representa un negocio en nuestro país superior a los 114 mmdp, las ventas de acuerdo con los mismos directivos de la Liga ascendieron a los 45mmdp y gracias a lo que esa cifra genera a su alrededor se alcanza la cifra primero mencionada. Esto hace del futbol mexicano una industria generadora de un 0.4% del PIB. De acuerdo con la misma revista Forbes en un artículo publicado el 2 de agosto de 2019 y firmado por Iván Pérez, actualmente el club nacional más lucrativo es el actual campeón Monterrey. Pero uno de los equipos más populares del futbol mexicano; el América, se encuentra en un lejano sitio 25 y las Chivas hasta el año pasado el equipo más lucrativo cayó al cuarto lugar. Llama la atención que el América, el monstruo creado por Televisa y uno de los dos equipos más populares del país, es también un negocio mediocre que está muy lejos de alcanzar el éxito comercial del Monterrey o de las Chivas. Lo que muestra que el modelo de negocio de Televisa con su equipo, no está en el equipo, si no en la comercialización de las transmisiones de los partidos, que se ha desplomado en los últimos años.
Mientras las ganancias de la liga de futbol mexicano sean así de grandes, el hecho de que los dueños se planteen cambios o la conquista de otros mercados allende las fronteras, es nula. Por el contrario, los equipos españoles como el Real Madrid y el Barcelona ganan presencia y ventas entre los aficionados mexicanos al futbol. De hecho, es común ver a los jóvenes mexicanos de cierto estrato socioeconómico portar camisetas de diferentes equipos de otras latitudes.
¿Cuáles son los factores que hacen de la Liga MX y de su Torneo de Copa MX espectáculos mediocres con grandes ganancias? Los dos más importantes son la multipropiedad y otra que algunos equipos pertenecen a empresas de medios de comunicación. Lo que es peor el más reciente caso de multipropiedad anunciado en diciembre de 2019 tiene que ver con una empresa de apuestas que es dueña de dos equipos de futbol de la Liga MX, con todas las sutilezas que esto implica. Ya vimos a lo largo de las últimas décadas del siglo XX, la importancia que un equipo cobró gracias a pertenecer a un grupo monopólico sin escrúpulos como le fue Televisa en su momento. No sólo en más de una ocasión las decisiones arbitrales fueron puestas en duda por favorecer al poder económico de Azcárraga Milmo, así como la pésima forma en que se trataba a jugadores y equipos adversarios.
En muchos países la propiedad de un equipo no puede ser la de un grupo de comunicación por las ventajas que esto representa y menos de una empresa que gana dinero especulando con resultados, porque eso es similar a entregar un equipo al crimen organizado, pero lo que queda muy claro; que para la Federación Mexicana de Futbol la honestidad y la transparencia son ideas intrascendentes.
El hecho de que tanto Televisa, como TV Azteca sean dueños de equipos de futbol por un lado muestra lo lucrativo del negocio, pero el abuso en la promoción repercute en la forma ficticia en que los mexicanos perciben a la patética liga como una liga menos mala y tengan cierta fe en sus equipos.
Por este mismo poder de los medios sobre el futbol, Televisa creó desde los años setenta un negocio alrededor del futbol, que manifiesta en una serie de programas y conductores ignorantes de la mayoría de los deportes y enfocados a tal grado en el futbol, que en muchos casos han olvidado el periodismo deportivo para ser unos émulos de los periodistas de la nota rosa: el chisme y la frivolidad antes que el deporte. Pero las ganancias son tan buenas que nadie los cuestiona o cuestiona el tipo de información que manejan.  
El poder de exigir una liga de futbol digna esta en los aficionados que de manera muy sencilla pueden apagar los televisores y dejar de llenar estadios, para que los soberbios dueños y directivos se den cuenta de quien manda en materia deportiva.
Lo expuesto anteriormente se ha confirmado al llegar la cuarentena, la mediocridad y avaricia quedan de manifiesto tanto por parte de la Federación como de las televisoras al inventar un torneo sin ninguna planeación y la cancelación del ascenso a la LigaMX. La mediocridad y pocas ganas de mejorar están de manifiesto.

Fuentes:

Una primera versión de este texto se publicó en roastbrief.com.mx el 27 de enero de 2020
imagen: wikipedia.org

lunes, 5 de agosto de 2019

La urgencia de contenidos en los medios.




Hoy medios públicos y privados sufren una gran crisis ante la decisión, correcta, del gobierno de la 4 T de retirar las enormes cantidades de dinero con las en otros sexenios los compraban.

Armando Enríquez Vázquez.

Hace unos días apareció una firmada por Martín Moreno en la que anunciaba la venta de Grupo Imagen a El Heraldo de México. Ya hace unos meses el grupo de Olegario Vázquez Aldir vendió a El Heraldo dos estaciones de radio en clara muestra de la grave crisis que sufre el medio con sede en Copilco y que desde hace más de diez años va dando tumbos por la ignorancia y incapacidad para aprender sobre el negocio de los hombres que están a cargo en el Grupo Ángeles de los medios de comunicación.
Más tardó la nota de Martín Moreno en ser publicada, que ambos grupos emitieran comunicados desmintiendo las negociaciones de compra-venta, lo que no desmintió Grupo Imagen es la aguda crisis financiera que sufre la empresa, debida a la poca audiencia y comercialización de sus medios, a lo largo de los últimos años lo único que ha hecho el grupo de medios es recortar personal, sin atacar a la verdadera causa del problema, la incompetencia de quienes manejan las diferentes marcas de Imagen.
Tristemente el caso de Imagen no es aislado en un sistema de medios acostumbrado a vivir del sistema político que les pagaba para que no les pegaran y hasta los ensalzaran como ya sabemos, medios que además engañaban a sus anunciantes inventado números de audiencias y de tiraje en el caso de los diarios, son varios los medios que sufren ante esta nueva realidad. Televisa acaba de vender la famosa W, empresa de la que nació el otrora importante imperio de comunicaciones en México y en muchas partes del mundo, y todos sus negocios radiofónicos a la familia Alemán y su grupo de deportes en televisión a Univisión.
En México durante las últimas décadas los medios de comunicación masivos privados han pervertido el sentido y la esencia de su existir: Un medio producía contenidos para generar audiencias y esas audiencias a su vez provocaban la compra de los espacios de comercialización de las cadenas, que las convertía en negocios viables. Las dádivas de los diferentes gobiernos o la pesimamente llamada inversión publicitaria en medios por parte del gobierno convirtió a empresarios y directivos de medios en serviles generadores de información a modo para el gobierno y no en generadores de contenidos. Ahí hay una gran diferencia en lo que paso en los años del monopolio de Televisa. Emilio Azcárraga Jean, Soldado del PRI, como el mismo se autodefinió y un verdadero cabrón, entendía el negocio también y logró el posicionamiento de su empresa a nivel internacional por la cantidad de contenidos, buenos o malos eso se puede discutir aparte, que Televisa produjo en aquellos años sin miedo a fracasar o no. A pesar de haber sido un monopolio salió a conquistar mercados extranjeros y existen producciones que a muchos nos avergüenzan pero que se posicionaron de una manera más que importante fuera de México y como aquí marcaron a generaciones, sobre todo en Sudamérica. Incluso al iniciar TVAzteca revolucionó la telenovela de la mano de Epigmenio Ibarra y así se pudo enfrentar a Televisa y ganarle los ratings de los horarios estelares, después apostó con una de las primeras series nacionales Drenaje Profundo y más tarde con sus realities deportivos competitivos. En ese respecto Grupo Imagen nació muerto desde los tiempos de Cadena3, con su bonita envoltura y sus patéticos contenidos iguales a los de todos los demás, que hicieron que el canal fuera un efímero medio y del cual la gente de Grupo Imagen no aprendió nada porque su Cadena Nacional no ha ofrecido nada inteligente, diferente, ni atractivo que realmente los logre posicionar.
La receta inventada y repetida en últimas fechas por Televisa, TVAzteca e Imagen en caso de radio y televisión fue apostar a una política de copia y pega para producir a la manera de una línea de producción noticieros, noticieros y más noticieros y en su defecto programas de “corte informativo” o Talk Shows, con costo de “tres pesos” que mantenía a los dueños de las empresas ganando dinero, cada vez menos, eso sí, y pagando salarios irrisorios, despidiendo a muchos de sus trabajadores para mantener márgenes de ganancias aceptables para ellos. Eso aunado a la falta de una ley de televisión que obligue a los medios a producir contenidos diferentes a noticieros o en su defecto a comprarlos a casas productoras independientes, algo que ha logrado mantener a flote a las cadenas de televisión abierta en otros países, incluso de cierta forma a la televisión pública nacional.
Apostar a informadores inventados, en el mejor de los casos, porque la mayoría no son más que lectores de noticias, y a dos o tres verdaderos periodistas como las nuevas estrellas que mantengan los medios, con los que la gente se pueda identificar, además con una agenda informativa amarillista, roja y deprimente ha resultado totalmente dañina para la mayoría de los medios. Sí la avaricia de los actuales dueños de medios sólo los hace querer tener enormes ganancias vendiendo hilo negro, en la mayoría de los casos han fracasado. Televisa que se encuentra en clara caída libre, sin el negocio de deportes, que era el más lucrativo esta caída se agudizar. Sólo por un orgullo difícil de entender mantienen un negocio que no les reditúa nada como lo es ForoTV, en lugar de buscar y apostar por nuevos contenidos atractivos.
Lo que desde tiempos de Emilio Azcárraga Jean no se hace es invertir en contenidos diferentes, algo en lo que Televisa fue rey en toda América Latina en algún momento y que el heredero y nieto del fundador de la empresa jamás ha sabido entender. Es muy probable que los medios más mezquinos de la última década Imagen y Radio Centro desaparezcan antes de terminar el sexenio desgraciadamente y afortunadamente por otro lado, no porque la dictablanda que pretende imponer López Obrador los censure, si no por la propia autocensura dictada por un grupo de directivos faltos de visión e inteligencia para generar contenidos atractivos.
Hoy resulta patético que uno de los puntos fuertes de una empresa Televisa, en su marca de televisión de paga sea el que puede ofrecer las plataformas más importantes de Internet que no son la propia y fracasada Blim, algo que el Tigre jamás hubiera permitido.
Existen decenas de escritores, actores y actrices en espera de que las cadenas de televisión o las estaciones de radio les abran un espacio para cambiar los formatos anquilosados de los medios de comunicación y los directivos de los mismos deberían estar buscándolos si quieren en los próximos coexistir con Internet.

lunes, 11 de febrero de 2019

La nueva pataleta de una industria incompetente.




El negocio del futbol soccer ha pertenecido por décadas a los canales de televisión privada, ahora que la televisión de paga tiene derechos sobre algunos equipos, la crisis de las televisoras los obliga a chillar.
Armando Enríquez Vázquez
El viernes 8 de febrero durante la conferencia mañanera del presidente López Obrador, una periodista sembrada por alguna de las televisoras privadas preguntó al presidente como se piensa actuar contra el monopolio de Disney que controlará los canales deportivos de paga en México, pues ESPN es parte de Disney y la adquisición de Fox en Estados Unidos contempla el canal deportivo de Fox en América Latina.
La periodista desvió la atención de los problemas nacionales al problema particular que enfrentan hoy las tres televisoras nacionales ante la llegada de un nuevo monstruo de la televisión deportiva. Hoy Televisa, TV Azteca e Imagen TV dueños de clubes deportivos de futbol creen ver amenazada su hegemonía corrupta sobre el futbol mexicano, y deciden poner en la plataforma del gobierno federal para intentar de manipular el nacionalismo ramplón de López Obrador y la Cuarta Transformación para intentar un bloqueo a ESPN que es la cadena de Disney que según los rumores tomará las riendas de Fox Sports en nuestro país y en todos los países de habla hispana del continente.
Las audiencias de las televisoras privadas abiertas crece con la transmisión de los juegos de futbol, como sucede en la mayoría de las televisoras del mundo y en realidad se convierten en los únicos espacios que les son verdaderamente redituables a las mismas. Y lo que más debe preocupar a las televisoras es que la liga femenil está cubierta por las televisoras de paga, pues quedan totalmente fuera del pastel económico de esta liga que esta creciendo de manera exponencial en audiencias debido a la calidad de juego y de las jugadoras a comparación de la mediocre liga varonil.
Pero lo más curioso que Televisa fue la primera en cobrar por ciertos partidos en sus plataformas de televisión de paga y ahora cuando como empresa se encuentra en la peor crisis de su historia que amenaza con acabar con ella comienza a llorar. Esta es la misma empresa que con su bancada en el Congreso de la Unión bloqueo el crecimiento del espectro de televisión con tal de no darle un espacio en el aire a Carlos Slim.
Si bien el presidente dio, como es su costumbre, una respuesta vaga e imprecisa, al otro día tanto los diputados y senadores metieron el tema en la agenda de las cámaras, lo que demuestra la existencia de las telebancadas a pesar de lo que dice el presidente del conflicto de intereses. Lo mismo sucedió con medios afines a la empresas de televisión como sucedió con El Universal en su primera plana del domingo.
Nadie ha hecho más daño a los deportes en México, a su promoción y a la corrupción del futbol que Televisa y lo logros reales de este deporte han sido nulos en toda su historia. Fue Emilio Azcárrga Milmo a través de su empresa Televisa la que se encargó de convertir al futbol en el deporte favorito de los mexicanos porque para él resultaba un negocio millonario como dueño de un equipo de futbol, el primero en abollar un poco la corona fue José Ramón Fernández desde IMEVISION, más tarde los primeros golpes duros vinieron al crearse TV Azteca y adquirir a equipos como el Morelia. Más tarde cuando Slim compró el León y se lo llevó a Fox Sports junto con el Pachuca por las condiciones leoninas del duopolio, finalmente la llegada del rebelde Vergara con sus Chivas y todos los negocios que ha hecho a costillas de la incapacidad de Emilio Azcárraga Jean a quien no se ha cansado de verle la cara y sacarle millones de dólares. La compra del club Querétaro por parte de Imagen TV, representó la ultima fragmentación de un pastel que no es tan interesante ya cuando alguien tiene que transmitir los juegos del Veracruz o de otros equipos mediocres y sin afición que sólo representan más gastos que regalías.
 Pretender que el gobierno intervenga en favor de las empresas que no pueden mantenerse de otra manera, es una vergüenza y habla del tipo de favores a los que las empresas de televisión están acostumbradas a recibir del gobierno, es la peor de las estrategias posibles, pues puede provocar un choque de frente, otro con el gobierno de Estados Unidos que busca pretextos para sabotear el acuerdo comercial de América del Norte. Mantenerse primero como un monopolio, después como un duopolio y hoy con tres canales con cobertura de cadena nacional cimentados en el servilismo al gobierno y la poca creatividad de su producción que en el mejor de los casos resulta mediocre, cuando no vergonzante como el caso del Canal 6 de la Ciudad de México propiedad de Multimedios, la televisión privada no puede mantenerse de los favores del gobierno, en la teoría de la Cuarta Transformación ni siquiera debería ser posible.
Mal haría el presidente en meterse en un tema que es del sector privado, pero si ya se puso a mediar en las ligas de Beisbol, no dudaría que en su espíritu mesiánico y totalitario intente meterse en el asunto. Espero equivocarme.


miércoles, 6 de febrero de 2019

Un extraño enemigo, una extraña producción.



“Un extraño enemigo” es una de las mejores y más interesantes producciones mexicanas de 2018, lo extraño la produjo Televisa para Amazon dando por entendido que BLIM no sirve para nada.


Armando Enríquez Vázquez

No cabe duda “Un extraño enemigo” es una de las mejores y más interesantes producciones mexicanas del año, lo extraño es que no la produce el mercenario de Epigmenio Ibarra, si no Televisa y está firmada por el mismo Emilio Azcárraga Jean y Bernardo Gómez, lo que manda una extraña señal en este momento político del país.
Pero primero, lo primero, “Un extraño enemigo” comete un pecado: minimizar el poder de los estudiantes, su poder de convocatoria y la validez de sus reclamos que se extendieron a otros sectores de la población, simplificando todo a un complot político para lograr la sucesión presidencial.
Esta visión parcial pinta de manera muy clara lo que debió haber pasado en la política palaciega de 1968 una año antes del que el dedo de Gustavo Díaz Ordaz señalara al elegido para sucederlo; puros personajes ambiciosos y mezquinos que manejaron el país por lo menos hasta el 1982 cuando dejó la presidencia el López Portillo, amigo intimo de Luis Echeverria Álvarez, la camarilla de ladrones y asesinos dirigió el país.
La serie pinta de cuerpo completo, con nombre y apellidos a los principales buitres y criminales políticos de la política del país y sólo evita el nombre de Fernando Gutiérrez Barrios, uno de los personajes más siniestros de la historia política del país, al llamarlo Fernando Barrientos. Los personajes principales de la historia están perfectamente retratados y el casting no pudo haber sido mejor. Hernán del Riego en el papel de Gustavo Díaz Ordaz es una de las mejores actuaciones de este año, sin duda. La personificación que hace Antonio de la Vega de Luis Echeverria es también extraordinaria pero la serie se basa en la extraordinaria actuación y caracterización de Daniel Giménez Cacho en el papel de Barrientos que hace difícil dudar de quien se está hablando: Fernando Gutiérrez Barrios.
“Un extraño enemigo” no es un melodrama chabacano y simplón, es una serie que muestra de una manera clara la forma maquiavélica y sin compromiso con los ciudadanos, en la que se movían los hilos del poder en tiempos del PRI.
El acercar a una generación que no lee, pero ve series a la historia reciente y terrible de México es una acierto, aunque ese no sea el propósito principal de la serie. Mostrar que los aparatos de inteligencia de gobierno eran y son capaces de infiltrar gente en los movimientos sociales para desacreditarlos o tener control de sus líderes, como sólo vemos en series policiacas norteamericanas, es un tema que pocas veces se ve en las producciones nacionales, y que sigue siendo vigente y real, como lo demuestran los recientes hechos en Ciudad Universitaria. Sin embargo, la serie, también cometió actos de autocensura, por ejemplo, al no mostrar el asesinato de la joven líder a manos de su amante. 
La ambientación, actuaciones y dramatismo de la serie son algo que no es común en las producciones de Televisa, la razón principal, es tal vez que ninguno de los poco capaces productores y guionistas de la empresa de Azcárraga Jean metió las manos en esta serie, y me da la impresión que mucho, al menos de la negociación de la misma sucedió bajo el corto reinado de Isaac Lee, el colombiano que sustituyo a José Bastón, que si bien demostró desprecio por el mercado nacional, diagnostico rápidamente que el principal problema de la empresa eran sus trabajadores y la mafia que desde tiempos de Emilio Azcárraga Milmo carecían de propuestas inteligentes y diversas para la televisión mexicana y que marcaron una empresa monopólica incapaz de desarrollar contenidos de calidad. Si Lee no hubiera fracasado en su principal misión: levantar los ratings de la empresa, muy probablemente “Un extraño enemigo” luciría el sello de TAO, la subsidiaria de Televisa que Lee creó para vender contenidos de calidad para Amazon, como los que no se producen en San Ángel o Chapultepec, y que firmó la serie “Diablo guardián”.
La dirección de Gabriel Ripstein, miembro de la dinastía Ripstein de cineastas, es extraordinaria y junto con el pool de escritores logra una serie muy efectiva que con las reservas de una empresa que durante los últimos 50 años ha servido de arma de propaganda estatal sobretodo en tiempos del PRI, no quiere comprometerse al 100% en contar la historia, pero deja bastante clara su postura actual acerca de quien en otro momento no sólo financió la empresa, sino que de una manera más directa de lo que quisieran reconocerlo creó a Televisa, cuando el mismo Luis Echeverría al que la serie pinta como lo que es un burócrata asesino, sin ningún merito más que el haber sido seleccionado por Díaz Ordaz para sucederlo, otorgó a Emilio Azcárraga Milmo el control de los canales 4, 5 y 8 para no tener él que lidiar con cuatro dueños de televisoras.
Llama la atención que a un par de meses, la serie se estrenó el 2 de octubre pasado, de salir Peña Nieto de la presidencia, un presidente que inventó y promocionó la televisora y que le dio en consecuencia gran poder político a la empresa de Azcárraga Jean, al nombrar por ejemplo a una hermana de uno de los vicepresidentes primero como Procuradora General de la Nación y después como Secretaria de la Función Pública, se haya vuelto de manera tan clara en contra de ese sistema que los convirtió en un monopolio que tanto daño ha hecho a México. Hoy que son tiempos de cambio o eso nos quieren hacer creer, y cuando Televisa ya consiguió el espaldarazo del Presidente López Obrador el mensaje de la producción y quienes aparecen como productores parecen quererse limpiar las manos de su involucramiento en la creación del regreso del PRI a Los Pinos hace seis años. En ese sentido Televisa me recuerda a todos los miembros de la Stasi, la policía política de la Alemania Democrática o espías Checos o Polacos que al caer el muro se dieron golpes de pecho tratando de ocultar las mezquindades de alma que eran evidentes para todos los demás.
Como sucede cuando la gente carece de visión y/o de creatividad, algunos de estos directivos de Televisa comienzan a hablar ya de una segunda temporada de la serie, lo que sinceramente a menos de que se hable del ascenso de Echeverria, la represión de su sexenio, el 11 de junio de 1971 y el nacimiento del monopolio televisivo en nuestro país, carecerá de valor.

publicado en roastbrief.com.mx el 12 de noviembre de 2018
imagen: Amazon 

lunes, 4 de febrero de 2019

El adelgazamiento de los medios en la 4 T



Los medios de comunicación tradicionales de México enfrentan el reto de reinventarse para sobrevivir los próximos seis años.

Armando Enríquez Vázquez

No todo dentro del nuevo gobierno es malo, la vida y la historia no es bicolor como pretenden todos aquellos que crecieron con los melodramas de la época de oro del cine mexicano o las telenovelas de Televisa. No todo se reduce a neoliberales y herederos de Juárez como pretende el Presidente al querer hacer creer de manera maniquea que todo desde el 1º de diciembre de 2018 cambió y hoy todos es bondad, transparencia y manejo impoluto de recursos únicamente porque se puso la banda presidencial y si no para ejemplo bastan algunos botones la supuesta operación de Napoleón Gómez Urrutia en Tamaulipa y sus allegados para extorsionar empresas, el fracaso del Estado al no tener ningún detenido de importancia por el huachicoleo y el fuero que aun protege a los legisladores.
Es cierto: Los tiempos cambian y por fortuna quienes se acostumbraron a ser pagados para que no pegaran están sufriendo estos cambios. ¿Sorprende lo que han adelgazado los pesados diarios nacionales en las últimas semanas? Excélsior, Reforma, El Universal, se han convertido en raquíticos pasquines con menos hojas y menos secciones. El motivo; la política del nuevo gobierno en materia de gastos de su propaganda y publicidad.
Sin planearlo el gobierno de López Obrador ha lanzado a los medios a intentar convertirse en los favoritos del público estableciendo la competencia, la calidad y diversidad de contenidos, algo que los mismo miedos se han negado a hacer durante décadas y que por lo mismo hoy en día ha resultado en una verdadera crisis en diarios, estaciones de radio y canales de televisión que han comenzado a recortar de manera dramática a su personal y en el caso extremo de Radio Centro a cerrar la estación conocida como Radio Red hasta nuevo aviso, y a que corran los rumores y los videos en los que se habla de una empresa en quiebra, algo que su dueño Francisco Aguirre Gómez salió rápidamente a desmentir la noticia y sin embargo su empresa sigue en caída libre algo que es tradición familiar desde que en los años sesenta el grupo fue incapaz de mantener su canal de televisión.
Es cierto, el lado negativo de esta nueva política de gobierno son los recortes de personal en los medios, pero también los pone en su realidad. Durante décadas ninguno de los diarios ha sido capaz de mostrar pruebas reales del numero de ejemplares que edita a diario y todo lo que se dice o hace son especulaciones o trampas como la que a diario hace El Excélsior a venderse en las primeras horas de la mañana a su precio normal en calles y puestos de periódicos, para revenderse después de las diez de la mañana en los vagones del metro a menos de la mitad de precio o la cantidad de periódicos que se regalan a establecimientos. Estos diarios que mienten maquillando sus tirajes son diferentes a diarios como el Publimetro cuyo negocio es la repartición gratuita del diario.
En el caso de la televisión, donde desde tiempos de los inicios de Televisa se han maquillado y manipulado los llamados ratings, la situación es igual de oscura, Televisa lleva miles de despidos en los últimos años, lo mismo sucede con grupo Imagen que en su incapacidad por proponer una alternativa a la televisión y a la falta de visión de sus directivos, en menos de veinte años de existencia ya ha fracasado en al menos una ocasión al despedir y cerrar la señal de lo que fue su primera propuesta televisiva llamada Cadena3 y los bajos ratings que le significan sus dos señales actuales Excélsior TV e Imagen TV.
La falta de calidad en los contenidos y en las propuestas, las viejas ideas de que un medio sirve para hacer presión al gobierno y obligarlo a pagar cuotas para evitar la crítica los sigue teniendo como fuentes poco confiables de información.
La lucha diaria de periodistas serios como Carmen Aristegui, Raymundo Riva Palacio, Daniel Moreno, entre otros que desde el Internet mantienen medios críticos e independientes es también parte del desinterés de las audiencias por seguir a medios con periodistas chayoteros al frente de sus emisiones estelares de información.
Por un lado, es deseable que la política del gobierno federal se mantenga y que la inversión en medios se reduzca al mínimo necesario, el dinero que se utilizaba para la propaganda gubernamental y fue mina de oro para muchos pillos debe desaparecer. Los mensajes del gobierno deben limitarse a lo urgente, a lo necesario, a las políticas públicas, no a cada programa o idea que se le ocurra a un funcionario para enriquecer a sus amigos y dar dinero a diestra y siniestra a medios.
Pero por otro el gran desempleo que esto provoca por la mezquindad de los dueños y directores de medios se suma a la que se promueve desde la oficina de Andrés Manuel a nivel de gobierno federal y no es lo mejor que le pueda suceder al país.  
Periódicos, estaciones de radio, canales de televisión a lo largo del país enfrentan hoy el reto de volverse creativos, innovadores y competitivos palabras que les encanta presumir pero que carecen de significado real desde hace mucho tiempo entre dueños y directivos, si es que quieren tener las audiencias necesarias para llegar al año 2024.


miércoles, 9 de enero de 2019

Diablo guardián una serie sui generis en la producción de Televisa.



Televisa produciendo para otros con una mejor calidad en todos los sentidos de lo que hace en sus pobres canales y plataformas de entretenimiento


Armando Enríquez Vázquez

Diablo guardián, es sin duda una de las pocas cosas buenas que hizo el colombiano Isaac Lee en su desastroso paso por Televisa. Después de acabar con la plataforma de Internet de Televisa, conocida como Blim, Lee decidió que los mejores contenidos que podía ofrecer la televisora de Emilio Azcárraga Jean, no eran para ninguno de los medios de la empresa y se asoció con Amazon para producir contenidos que “los jodidos” que ven Televisa desde los tiempos de Emilio Azcárraga Milmo, padre del actual dueño, manejaba el monopolio que le regaló el gobierno de Luis Echeverría para no tener problemas de control con varios dueños, no entenderían y por lo tanto no ven.
Lee creó a principios de 2018 una división de Televisa a la que llamó TAO, Televisa Alternativa Originals, que fue la que firmó el acuerdo con Amazon para contenidos originales y premium que a “los jodidos” no interesan.
Diablo guardián, basada en la novela de Xavier Velasco y con la que el escritor ganó el Premio Alfaguara de novela en 2003, fue la primera de estas producciones. Estelarizada por Paulina Gaitán en el papel de Violetta, resulta una verdadera sorpresa en la producción de la empresa que sólo ha producido tontería, vulgaridades y porquerías en los últimos 50 años.  Bien escrita, bien dirigida y sobre todo muy bien fotografiada, algo que no se acostumbra en la televisora de Azcárraga Jean, Diablo guardián está cerca de ser una buena producción, sin las exageraciones de la empresa que en setenta capítulos deshizo una buena historia como El Dandy que produjo con anterioridad a la llegada de Lee para TNT.
La primera temporada de la serie es únicamente Paulina Gaitán, con una actuación extraordinaria, la joven actriz logra que la serie no se pueda imaginar sin ella y probablemente la serie no valdría la pena sin ella. Hacía muchos años, tal vez décadas que no veía a una actriz mexicana tan versátil, potente y sobre todo creíble de principio a fin. Y más tratándose de una producción de Televisa. Gaitán había hecho el silencioso papel de la amorosa esposa de Pablo Escobar en Narcos, la serie de Netflix, un papel que no anticipa la revelación que resulta en Diablo guardián donde supera al experimentado actor español Pedro Alonso, al que vimos en el papel de Berlín en la extraordinaria Casa de Papel o al gran actor Andrés Almeida quien interpretó al paranoico agente Rubén Chávez en la primera temporada de La Hermandad la serie de Clarovideo. 
No conozco la novela y después de ver la serie no creo que la vaya a leer a menos de que me encuentre abandonado en una isla y sea el único material de lectura, pero la serie cumple y fluye narrativamente y su principal bache se debe a un problema de actuación. Diablo guardián tiene el aire de la tradición del cine mexicano de putas que se inicia con la primera versión fílmica de Santa en 1918, el remake en 1931 de la misma novela que marcó el inicio del cine sonoro en nuestro país, la temática de prostitutas culmina de manera patética con el cine de ficheras y anexas de los setentas y ochentas. La diferencia es que Violetta no es la mártir de Santa, ni la visión alegre, ligera y machista de las películas de los setenta, Violetta va de la adolescente arrogante y ahogada por su familia a la prostituta consciente de su condena, de su poder y de su cuerpo.
La fuerza de Violetta y la patanería de Nefastófeles (Andrés Almeida) crean un contraste y una dupla de personajes y actoral pocas veces vista en los contenidos de video nacionales, desgraciadamente uno de los peores errores de la serie esta en el tercer personaje de importancia y protagonista de la mitad “intelectual” de la serie. Mientras Violetta evoluciona de adolescente a mujer joven y adicta, Nefastófeles se mueve entre macho mexicano y prepotente jefe de narcos y oficinistas, padrote de mujeres y de ideas, Pig se mantiene el mismo desangelado personaje que de la adolescencia a la edad adulta sigue siendo sólo un aburrido mamón. Su caída a los infiernos es tan insignificante que realmente como espectador no te importa, ni te aporta a la trama y lo que es peor al desarrollo del personaje.
El problema creo que surge desde la mala elección en el actor que protagoniza a Pig, el intelectual y alter ego del escritor Xavier Velasco, los productores de la serie se preocuparon más por encontrar a un clon de Velasco que a un buen actor, cuando el ego del creador de la novela debió haber quedado satisfecho con sus apariciones como el editor que publicará el trabajo de Pig, hasta la falta de fuerza histriónica de Adrián Ladrón para compartir el set con de Gaitán o Almeida y para colmo tiene que trabajar con otros actores de muchas tablas como Guillermo Murray o Paloma Woolrich. Su actuación en lugar de enriquecer la historia y darle interés, se convierte en un obstáculo para el espectador y un retroceso en la narrativa de la serie. Uno necesita saltarse las secuencias de Pig, su intrascendencia como aspirante a escritor, bloguero y publicista, tal vez no sea culpa de los escritores sino de la insípida actuación y poco llamativo personaje que se construyó con Pig. Uno quiere centrarse en la historia de Violetta que es la que importa en la trama y domina el cuadro. De hecho, Paulina Gaitán es la única razón por la que estoy listo para una segunda temporada, para ver a una gran actriz en un papel de mucha fuerza.
Ahora debemos esperar el estreno también en Amazon de Un extraño enemigo, otra serie producida por Azcárraga Jean que promete mucho y tiene como tema el 2 de octubre con toda la planeación de la masacre que salió de las oficinas de Díaz Ordaz y Luis Echeverría con Daniel Giménez Cacho en el papel de siniestro Fernando Gutiérrez Barrios. Mientras en Netflix se quedaron con lo peor de los productores mexicanos, parece que la idea de Isaac Lee es su único legado, y no es menor, ni despreciable para la agonizante empresa que dirigen los amigos de Azcárraga Jean.

publicado el 1º de octubre de 2018 en roastbrief.com.mx
imagen Amazon.com

lunes, 26 de noviembre de 2018

El regreso de la prensa fifí (Nunca se fue)



El extraño y misterioso caso de cómo los medios fifís; conservadores, enemigos del pueblo y la democracia, se convirtieron en los aliados del Presidente Electo.

Armando Enríquez Vázquez

Dieciocho años o más hemos escuchado al Presidente Electo vociferar en contra de los medios de comunicación en especial en contra de Televisa y en menor grado de TV Azteca. Durante dieciocho años estos medios aliados de la mafia del poder no sólo han sido blanco de las palabras de López Obrador, han sido objeto, sobre todo Televisa, de violencia en contra de sus instalaciones y reporteros a manos de las huestes fieles y ciegas a los dichos del mesías oaxaqueño, pero ya desde la campaña la visión del Presidente Electo cambió. Primero se acercó al suegro de Emilio Azcárraga Jean, Marcos Fastlicht Sackler, quien financió parte de la candidatura del morenista y seguramente formará parte de su gobierno, como otros empresarios en la misma situación. Después siguió el espaldarazo dado a la empresa de comunicación al hablar maravillas de Televisa en la cena de la empresa y al otorgar 20 años más de concesión a sus señales, como a las de TV Azteca, agradeciendo en el festejo del 25 aniversario de TV Azteca nunca haber sido blanco de ataques, por medio de la empresa de Salinas Pliego. Y finalmente nombrando a Bernardo Gómez uno de los dos presidentes de la empresa y hermano de la Secretaria de la Función Pública de Peña Nieto, como asesor del Presidente Electo al igual que a Ricardo Salinas Pliego dueño de TV Azteca y a Olegario Vázquez Aldir dueño de Grupo Imagen, los tres consorcios de televisión abierta en México y que sin duda trabajaran de la manera que López Obrador les ordene por intercambio de publicidad y si no ya lo veremos.
La “Prensa y los Medios fifís” contra los que Andrés Manuel ha tronado en más de una ocasión, intentado descalificar llamándolos conservadores, cuando si algo puede ser llamado retrogrado y conservador es intentar establecer una Constitución Moral, ahora se convierten en aliados del presidente y seguramente servirán de voceros pagados, como lo han sido hasta hoy, de la presidencia. Andrés Manuel López Obrador ha vociferado y amenazado con diferentes acciones que sólo maquillan a la mula sin que nada, desgraciadamente, vaya a cambiar, o al menos eso sugieren los dichos más recientes de Presidente Electo.
No es que del otro lado haya habido cambios, tristemente siempre han sido, en su mayoría así, serviles instrumentos del poder y a este modelo se habrán de sumar algunos de los medios de supuesta oposición como La Jornada que desde el 1º de julio ha demostrado su parcialidad con el Presidente Electo y sus allegados en el Congreso de la Unión.  
El cinismo por parte del Presidente Electo no tiene límites; dar bandazos parece ser su estilo en los últimos meses, después de acusar a los medios de ser parte de la conspiración en su contra ahora los cobija dentro sus allegados, al nombrar a sus cabezas como asesores, lo que nos demuestra que los poderes fácticos siguen gobernando nuestro país y quién ocupa la presidencia lleva a cabo ciertos caprichos pero no tiene el control del país, algo sobre lo que se puede ahondar al ver a López Obrador capitular frente a otros poderes fácticos como sindicatos, el claro ejemplo está en personas como Elba Esther Gordillo o Carlos Romero Deschamps quienes permanecerán impunes y al mando de sus aparatos corporativistas.
Los medios fifís, en especial los medios electrónicos como las televisoras ya mencionadas, no sólo lograrán sus objetivos comerciales a lo largo del sexenio al difundir el mensaje del gobierno, ocultar los hechos que les pida gobernación o la propia oficina de la presidencia, manipular cifras, tal y como se hacía en los gobiernos más retrógrados y conservadores del PRI, si no que alargaran su agonía en lo que encuentran nuevos modelos de negocio en las nuevas plataformas. Los medios fifís, apoyados por el propio Presidente Electo, nunca se fueron, siempre han estado ahí y sin duda promoverán a sus personajes dentro de los cuadros del nuevo gobierno, como lo han hecho siempre, e intentarán recuperar su llamada telebancada en el Congreso de la Unión que les resguarde el negocio y todo aquello que crean es de su propiedad.

miércoles, 31 de octubre de 2018

La venta de Radiópolis, otra muestra del fracaso en Televisa




No cabe duda que una noticia como ésta sacude no sólo a Televisa, sino a toda la radiofonía del país.

Armando Enríquez Vázquez


Las noticias más importantes en materia de medios en estos días es sin duda fueron el anuncio de la venta del 50% de Radiópolis que es lo único que le queda a Televisa en el negocio de la radio lo que muestra una vez más los graves problemas que enfrenta la empresa de Emilio Azcárraga Jean. Y aunque televisa no ha oficializado la nota, lo cierto es que tampoco la ha desmentido. La otra es la salida de Isaac Lee, el flamante ejecutivo colombiano de Univisión que reemplazó a José Bastón en la vicepresidencia de programación de Televisa y cuyos resultados fueron funestos para la empresa.
Sin duda lo de Radiópolis es mucho más importante y significativo que la salida del directivo de televisión porque impacta en el ánimo de la empresa y en el mercado de la radio en el país. El 8 de mayo de 1923 inició la era de la radio comercial en México con el lanzamiento de CYL, una estación de radio también conocida como La Casa del Radio y que era propiedad del diario El Universal y Raúl Azcárraga Vidaurreta, hermano mayor de Emilio. Siete años después el 18 de septiembre de 1930 Emilio Azcárraga Vidaurreta inauguró la XEW, piedra sobre la que habría de construirse uno de los conglomerados de medios más nefastos en la historia de nuestro país; Televisa. La XEW pomposamente se anunciaba con la frase “La voz de América Latina”.
Hoy ese cimiento de todo lo que llegó a ser Televisa está por pasar a manos de otra familia o de otro grupo empresarial. La debacle de Televisa radio inició en 2002 cuando la empresa española Prisa adquirió el 50% de Radiópolis, ahora el restante 50% está a la venta, muy probablemente para subsanar la crisis y pérdidas de la televisora que no levanta cabeza de ninguna manera, ni presumiendo el primer lugar de ratings en el mundial como comenté la semana pasada. Radiópolis maneja 17 estaciones de radio en todo el país, de las cuales 6 están en la Ciudad de México y de estas 3 pertenecen a FM y 3 a AM. Más una red de repetidoras que supera las 200 estaciones en todo el país.
Se dice que los principales grupos interesados en la compra de lo que le queda a Televisa en radio son Grupo Acir y Grupo Multimedios. Acir actualmente cuenta con presencia en 27 ciudades del país y de adquirir Radiópolis se convertirá en el segundo grupo radiofónico de la Ciudad de México donde se encuentra el 35% de los ingresos publicitarios de la radio en el país. Multimedios sin presencia en la Ciudad de México en cuanto a radio se haría de entrada con 6 frecuencias para posicionarse en el gusto de las audiencias capitalinas y rebasaría el número de estaciones con las que cuentan grupos como Imagen y MVS que tienen una presencia destacada en la ciudad.
No cabe duda que una noticia como ésta sacude no sólo a Televisa, sino a toda la radiofonía del país.
Pero Televisa no levanta tampoco en el campo de la televisión, los raitings van en caída y la reciente salida de Isaac Lee, el colombiano que iba a salvar a la empresa con sus grandes ideas en contenidos únicamente muestra que los directores extranjeros de la empresa que dirige Bernardo Gómez, ya sin la capa protectora del PRI de Peña Nieto, solo causaron más daño que beneficios. Incluso existen rumores en la prensa especializada que aseguran que Televisa comienza a pensar a separar el negocio de la televisión de paga del resto de la empresa, tal vez porque este sea el único que se defiende en ganancias. Los costos y desgaste de Televisa a lo largo del sexenio en el que quisieron también inventar un presidente a modo han sido simplemente devastadores para la empresa que al igual que el partido del que se han manifestado soldados a lo largo de décadas parece estar en su punto más bajo en utilidades, credibilidad y lo más importante; ideas para recuperar su lugar de liderazgo dentro de los medios nacionales.
Es claro que en un momento de cambio en el país la desaparición del negocio radiofónico de Televisa representa una gran oportunidad para los grupos mencionados, si pensamos que existen periodistas y personajes de la comunicación que durante el sexenio que está terminando y los anteriores fueron víctimas de la censura, los abusos del poder y el servilismo de los dueños de las empresas de comunicación que están esperando tener una nueva oportunidad y quienes tienen audiencias fieles y grandes que son interesantes para cualquier empresa de comunicación.
Claro que también falta lo que el IFT deba resolver. Existen diferentes problemas que la venta de las empresas radiofónicas de Televisa representa en el ámbito de competencia para llegado el momento decidir si la venta está dentro de las leyes, cual es el papel que dentro de la nueva empresa que se cree juega Prisa con su 50% de la empresa y como de pronto el balance entre las empresas de radio se puede ver afectado con la existencia de nuevas empresas gigantes que puedan presentar prácticas monopólicas. Pero también existe la posibilidad de oportunidades para crear nuevas tendencias radiofónicas.
Lo que queda claro es que en Televisa la tormenta continua y el capitán está muy lejos viendo el legado de su abuelo y su padre hundirse.
Tras tres meses del anuncio, cuando se publicó este texto, no se ha concretado la venta, aunque diversos directivos de W Radio han salido ya para otras empresas. Parece que Emilio Azcárraga Jean tiene una última esperanza en el Presidente electo quien en días recientes se manifestó de manera muy favorable de la empresa que antes sirvió de soldado del PRI y ahora probablemente se vuelva soldado de Morena con tal se salvar el legado del abuelo y lo que queda del imperio de su padre.

Una versión de este texto se publicó en roastbrief el 30 de julio de 2018
imagen W Radio 

miércoles, 24 de octubre de 2018

Los ratings del Mundial y la guerra de mentiras.



Sí algo demostró el pasado mundial fue la que la gran diferencia entre los recursos y oferta de Televisa como empresa, en cuanto a plataformas de distribución y la pobreza de Azteca en ese sentido. 


Armando Enríquez Vázquez
Al día siguiente del final del mundial Rusia 2018 y como era de esperarse las dos empresas de televisión abierta en México no tardaron en publicar los resultados de los ratings que presentaron durante la competencia. Lo peor de todo es que como encuesta de partido político, los medios afines a TV Azteca dieron como triunfadora a la televisora de Salinas Pliego (Publimetro, As, El sol de México) mientras que los afines a Televisa reportaron el triunfo de la televisora de San Ángel (SDP, El Universal). Forbes por su parte da ganador a Televisa.
Esta contundencia con las que las dos televisoras se declaran ganadoras de las audiencias sólo nos recuerda la manera en que se han manipulado en aras de la venta de espacios comerciales los ratings en nuestro país.
Primero desde el monopolio de la empresa que Luis Echeverria le ayudó a fundar a Emilio Azcárraga Milmo y después desde la propiedad de algunas de las casas encargadas de dichas mediciones. Se cuenta y más entre los viejos ejecutivos de Televisa, que IBOPE daba a finales del siglo XX a conocer los ratings que Televisa le ordenaba dar. De hecho, siempre ha resultado sospechoso la opacidad con el que se miden y con el se elaboran dichos ratings.
Bajo el actual sistema es muy difícil decir cual de estos informes es cierto y para los anunciantes creo que se tratará más de un acto de fe el decidir en cuál de estas dos empresas invertir el dinero de la publicidad. El músculo de ambas televisoras es importante y ambas cuentan con comentaristas que son queridos por unos y repudiados por otros.
En ese sentido, el perfil de las audiencias de Televisa y TV Azteca cuando ofrecen el mismo partido, esta más definido por edades y niveles socioeconómicos que por el número bruto de espectadores. Los jóvenes y los grupos B y C prefieren las narraciones de TV Azteca, mientras que C- y D junto con los de mayor edad prefieren a Televisa. Por lo menos eso noto en el pequeño universo que me rodea. 
Pero sí algo mostró el mundial fue la que la gran diferencia entre los recursos y oferta de Televisa como empresa, en cuanto a plataformas de distribución y la pobreza de Azteca en ese sentido. La fuerza de Azteca se concentra en la televisión y al parecer de ahí no sale, Televisa mostró su capacidad para alimentar Internet al momento de un gol y la posibilidad de compartir la transmisión de ciertos encuentros en Internet que es la plataforma favorita de jóvenes para consumir contenidos de cualquier tipo.
A pesar del fracaso de Blim y de la poca visión de las personas encargadas de Internet en Televisa, Televisa Deportes mostró una vez más su superioridad sobre el resto de la empresa y de la competencia, aunque hay que decirlo Claro Sports que ha hecho una extraordinaria labor en la transmisión de Juegos Olímpicos de Invierno y de Verano y lo esta haciendo ahora con los Juegos Centroamericanos de Barranquilla 2018, no tuvo derechos del pasado campeonato de Rusia, ni los tendrá en los de Qatar 2022 y México-EU-Canadá 2026.o al menos eso parece, habría podido ser una gran competencia al duopolio de la televisión mexicana.
Habrá que ver, también que sucede con Imagen TV que apazguatada y mediocre no se atreve, ni jamás se ha atrevido a hacer nada importante y se dedican al boxeo de sombra con sus series y telenovelas turcas o de donde pueden conseguir las gangas y quienes a pesar de contar con comentaristas como Pablo Carrillo y Juan Carlos Veraza han preferido recurrir al sistema de los ineficientes despedidos de Televisa que los tiene en un muy lejano tercer lugar en cuanto a su oferta de información y contenidos deportivos.
Yo no sé si los ratings siguen impactando de manera en la mente y la decisión del anunciante, como tampoco sé si a las audiencias actuales estos oscuros números les importan o les dicen algo. Hoy mucho de las preferencias de las audiencias las podemos conocer en el boca a boca, en las platicas de café y sin lugar a duda, en la oferta en plataformas, moderna y dirigida a los consumidores de contenidos en Internet que en ese extraño mito de los contadores en las cajas de los televisores.
Por lo pronto esperemos al próximo evento que genere un nuevo duelo de cifras que más parece pelea de testosterona que hechos reales.

publicado en roastbrief.com.mx el 23 de julio de 2018

miércoles, 11 de julio de 2018

Televisa / Univisión todo se mueve para que siga igual.



El fracaso de los ejecutivos colombianos en Televisa es patente incluso en los deportes desde marzo de este año.

Armando Enríquez Vázquez.

A principios de marzo la empresa Televisa, o lo que queda de ella, anunció una nueva reestructuración, esta vez en lo que por muchos era considerada el área más fuerte en la actualidad de la empresa; los deportes.
La salida de Yon de Luisa, quien se fue a manejar la Federación Mexicana de Fútbol dio pauta al nombramiento de otro colombiano de Univisión para tomar los controles del área de deportes y los contenidos deportivos de Televisa: Juan Carlos Rodríguez que desempeña las mismas labores para Univisión.
El año pasado, la salida de José Bastón vicepresidente de programación de Televisa permitió la llegada de Isaac Lee, colombiano y directivo de Univisión quien no ha demostrado ser el salvador que la empresa mexicana esperaba. De hecho, también a principios de marzo se anunció la llegada de un colombiano más a las esferas directivas de la empresa Patricio Wils al área de contenidos que maneja Lee.
Lo cierto es que a pesar de todos los cambios la empresa sigue cayendo de manera estruendosa en sus ganancias. Los reportes del último trimestre del 2017 muestran una caída de sus ventas en el último trimestre de 2017 de 9.3%.
Este es año de Mundial de Futbol y tanto Televisa, como TV Azteca tienden a tener un buen primer semestre con las ventas para las fechas de la competencia. Además, la venta de espacios para la propaganda de los partidos políticos rumbo a las elecciones de 2018 ayudará también. Pero será muy importante lo que suceda en la segunda mitad del año en Televisa.
Estamos acostumbrados a un duelo entre ambas empresas en los contenidos que se dan alrededor del evento tanto en la parte informativa, como en el color y los programas acerca del país anfitrión. En los últimos eventos de este tipo el ganador ha sido TV Azteca, sin que Televisa haya logrado alcanzar los raitings de su adversario. ¿Podrá Juan Carlos Rodríguez revertir la tendencia? ¿realmente tiene ideas que mejoren los contenidos de Televisa?
Televisa siempre ha sido una empresa malinchista, incapaz de hacer crecer y valorar a los mexicanos. A lo largo de los años extranjeras que trabajaban en antros en sus países o jineteras fueron convertidas por los directivos de Televisa en “estrellas de televisión”. Canallas arribistas fueron antepuestos a talentosos productores mexicanos. Y cuando había que hablar de México, como en el mundial de 1986, se prefería a extranjeros para resaltar la belleza del país. Historias tropicalizadas han sido preferidas sobre el trabajo de brillantes escritores y guionistas nacionales. Hoy los puestos principales de las direcciones están en manos de hombres que manejan la televisión para migrantes latinos en Estados Unidos y los cuales tengo mis dudas que entiendan el mercado mexicano y sus complejidades.  ¿Acaso en esta unificación entre Televisa y Univisión el mensaje es que la televisora norteamericana es dueña ya de la mexicana?
Lo que es de llamar la atención, es que la llegada de la gente de Univisión no ha resultado en nada positivo para la empresa mexicana en apuros. ¿Se deberá esto a que el público de Univisión es visto con el mismo desprecio con el que Emilio Azcárraga Milmo miraba a sus televidentes y los calificaba de jodidos y que la mentalidad de Isaac Lee y los demás colombianos llegados a México es igual de estúpida y arrogante?
Los primeros ejemplos de que son parte de la misma estirpe que los Azcárraga, esta en la manera que lanzaron la campaña de desprestigio en contra de Gustavo Loza, cuando ni la misma Karla Souza dio el nombre de su violador, la gente de Televisa se autonombró fiscal del caso. Y dos, cuando de manera más que vergonzante copian de manera descarada los contenidos de TV Azteca. El exitoso programa Exatlón de la televisora de Salinas Pliego es la base para la producción de Televisa llamada Reto 4 elementos, entre otros.
Es claro y obvio que Televisa necesita muchos más que el tímido y absurdo rebranding al que ha sometido a sus canales. Televisa necesita cambiar su oferta y renovar sus contenidos pensando en las audiencias que ven sus producciones y en los cambios de las jóvenes audiencias mexicanas. 
Pero también es muy importante saber quien esta a cargo o es dueño de quien: Televisa de Univisión o Univisión de Televisa porque en ambos casos se están violando las leyes o de Estados Unidos o de México en materia de propiedad de medios de comunicación. Lo que sí queda claro es la colombianización de Televisa, desplazando con la venia de las autoridades en materia de empleo en México a mexicanos de fuentes de trabajo creadas en nuestro país, porque esto no tendría ninguna importancia si lo esencial hubiera cambiado. Pero lo más triste de todo es que no existe un cambio sustancial ni en contenidos, ni en políticas de la empresa, por lo que todo sigue igual que hace un año en esa empresa, hundiéndose a plomo por falta de talento y visión.  

publicado en roastbrief.com.mx el 20 de marzo de 2018

miércoles, 20 de junio de 2018

La llegada de Amazon y el final de Blim.



No han pasado ni dos años de esto y el fracaso de Blim ha sido tan estrepitoso que la empresa de televisión anunció una alianza con Amazon para la creación y distribución de contenidos. 


Armando Enríquez Vázquez


Con la arrogancia inherente a la empresa, Televisa anunció en 2016 el retiro de sus contenidos de Netflix, se decía lista para lanzar su propia plataforma en Internet para ganar en los mercados hispano hablantes.
No han pasado ni dos años de esto y el fracaso de Blim, la plataforma en Internet de Televisa ha sido tan estrepitoso que apenas el pasado viernes 23, la decadente empresa de televisión anunció una alianza con Amazon para la creación de contenidos. Blim nació condenado a morir, primero con ese nombre y segundo iniciando su servicio con una serie española de la que Televisa compró los derechos para tropicalizarla y destruirla: Grand Hotel.
Manipuladores de la verdad, como lo han sido desde la llegada de Emilio Azcárraga Milmo a la presidencia de la empresa que fundó su padre, Televisa da una versión sesgada de la nota que retrata a la compañía como una fuerte empresa, cuando lo único que existe detrás de la nota es la agonía que vive la empresa.
La historia es diferente de acuerdo con los medios norteamericanos, Variety por ejemplo, y con los especializados en contenidos y televisión; el acuerdo entre Amazon y Televisa esta muy lejos de ser una alianza y es un acuerdo comercial donde la empresa de Jeff Bezos comprará contenidos a Televisa, series de 8 a 10 capítulos sin especificar cuantas a través de una división de la empresa llamada Televisa Alternative Originals o TAO. Un acuerdo comercial como muchos otros que tiene la empresa de Jeff Bezos. El portal Televisión Hispana reportó el día anterior al anuncio de Televisa, que la empresa mexicana cayó en la venta anual de contenidos en más de 7% con respecto a 2016 y aunque en general se mantiene por arriba de TV Azteca en los números totales, la televisora de Salinas Pliego reportó una venta mayor en 11% al año pasado en cuanto a sus contenidos.
La producción de series de tan cortas duración es algo que no se sabe hacer al interior de Televisa y que los productores y escritores de la empresa desprecian sentados en la seguridad y confort de sus infumables y eternas telenovelas. Las llamadas series que Televisa produjo al interior de su empresa o vendió a canales extranjeros, el caso de El Dandy, por ejemplo, incluyen setenta capítulos de confusión y las clásicas tonterías melodramáticas y sin estructura típicas del grupo. Las mejores series de televisa están muy lejos de haber sido desarrolladas por la gente de la empresa y son en gran número franquicias que se compraron en Argentina como Mujeres Asesinas o Los Simuladores.
Lo que sí queda claro con esta operación mercantil de compra y venta es la poca capacidad de entender a las nuevas audiencias por parte de Televisa, demuestra también lo desprestigiado de la marca y muy seguramente provocará la desaparición de Blim y de esta manera el primer gran fracaso de la nueva presidencia dividida de una Televisa sin un Azcárraga al frente y el triunfo de la gente de Univisión en la destrucción del otrora gigante de la comunicación al que las malas decisiones y la arrogancia de sus directivos destruyeron en menos de veinte años.
Conforme a notas financieras de esa misma semana el único negocio sano de Televisa es su televisión por cable, lo que suena lógico porque la mayor parte de los contenidos no son de Televisa, sino de las empresas extranjeras que rentan sus contenidos a las cableras como Izzi.
La falta de músculo al interior de Televisa y el pésimo posicionamiento de la marca suceden en un momento crítico en la evolución del medio, con la compra que a finales del año pasado hizo Disney de Fox, el crecimiento de Netflix, Hulu y la fuerza de Claro Sports en materia de derechos de eventos deportivos internacionales, Televisa se ha quedado sin oportunidades.
Televisa pelea como gato boca arriba, pero en su parrilla de televisión abierta la desesperación de la empresa es tal que en sentido financiero ha anunciado nuevos esquemas de comercialización en sus canales que le permitan respirar económicamente y en cuanto a contenidos no tiene empacho alguno de piratearse los contenidos exitosos de TV Azteca mostrando la falta de talento.
Todo parece indicar que la pelea ya está decidida, que únicamente es cuestión de tiempo para que escuchemos el estertor final de Televisa.


publicado en roastbrief.com.mx el 26 de febrero de 2018