lunes, 8 de febrero de 2016

Aurora Reyes, la primera muralista mexicana.



Hija del desierto, escritora, muralista y mujer de grandes convicciones políticas Aurora Reyes ha pretendido ser olvidada por los historiadores oficiales.
Armando Enríquez Vázquez.
De una casa en la que había que limpiar a diario la invasión de arena del desierto, a las tertulias del Café Paris en la Ciudad de México. De vender panes en la vía pública a ser miembro del partido comunista mexicano, de pintora a poeta. Aurora Reyes, nacida en una famosa familia porfirista, también vivó el ser una descastada tras la decena trágica, fue entre muchas cosas la primera muralista mexicana y una de los grandes espíritus contestatarios en el siglo XX.
Su padre, León Reyes, era hijo del general Bernardo Reyes quien murió a las puertas del Palacio Nacional el 9 de febrero de 1913, dando inicio a la decena trágica, y medio hermano de Alfonso Reyes uno de los intelectuales más importantes en nuestro país el siglo pasado. Aurora nació en Hidalgo del Parral, Chihuahua el 9 de septiembre de 1908.
Debido a la guerra de revolución su padre fue trasladado a la población de Jiménez también en Chihuahua. Más tarde y ante la muerte de su abuelo a la cabeza de las tropas que intentaron tomar Palacio Nacional para derrocar a Madero, la familia se trasladó a la ciudad de México y cargando el estigma de ser descendiente de un traidor, a León se le negaban los empleos, por lo que la madre de Aurora, Luisa Flores, se vio obligada a hornear bisquets que aurora siendo una niña salía a vender a las calles de Peralvillo, donde mozalbetes y vagos intentaban robarle el pan que ella se veía obligada a defender a golpes y pedradas. Aurora fue una mujer brava que a lo largo de su vida defendió a fuerza de golpes e ideas todo aquello en lo que creía.
Su padre consiguió que una maestra retirada le diera clase a Aurora y una vez llegada la amnistía, León Reyes pudo dedicarse a la docencia. Aurora ingresó a la escuela con una sola molestia; tener que usar zapatos, de acuerdo con el testimonio de la artista, que asegura haberse acostumbrado ya a andar descalza.
En 1921, Aurora ingresó a la Escuela Nacional Preparatoria donde conoció y se hizo amiga de Frida Kahlo. Al mismo tiempo acudía a clases nocturnas en la Academia de San Carlos. Tras un incidente en el que Aurora paso de las palabras a los golpes con una prefecta de la Escuela Nacional Preparatoria, Reyes fue expulsada de la escuela por lo que por un tiempo pudo dedicarse de lleno a la Academia de pintura. A mediados de la década de los veinte Aurora se casó con un escritor de nombre Jorge de Godoy con el que tuvo dos hijos en 1926 y 1931. Sin embargo, el alcoholismo de él llevó al divorcio y Aurora Reyes se dedicó a criar a sus hijos. Siguiendo los pasos de su padre se dedicó a lo largo de su vida a la docencia en diferentes instituciones de la Secretaria de Educación Pública y del Instituto Politécnico Nacional, sin por ello dejar su actividad como artista gráfica. En 1930 realizó su famoso retrato de Kroupskaia.
En 1936, Aurora ingresó a la Liga de Escritores y Artistas Revolucionarios, conocida por sus siglas LEAR. Esta agrupación en la que se encontraban muchos de los artistas ligados al Partido Comunista Mexicano, por un lado y al Cardenismo por otro le permitió ganar ese mismo año un concurso que la llevó a pintar su primer mural.



Acerca de si Aurora Reyes fue la primera muralista mexicana, como ella misma se definió, existen quienes ponen como las precursoras de la presencia femenina en esta rama de la pintura a las norteamericanas Marion y Grace Greenwood que en 1934 pintaron los murales del mercado Abelardo L. Rodríguez de la Ciudad de México y otros a Isabel Villaseñor quien junto con Alfredo Zalce realizó el mural de una escuela rural primaria en Ayotla en el estado de Hidalgo en 1930. Lo cierto es que al Reyes fue la primera mujer en realizar un mural como titular del mismo.
La obra se realizo en las instalaciones del Centro Escolar Revolución, la obra se conoce como Atentado a las maestras rurales. Tiene una extensión de 8 metros cuadrados. En su narrativa pictórica el mural cuenta la oposición de los sectores más retrogradas de la sociedad mexicana a la educación socialista y laica promovida por el gobierno del general Lázaro Cárdenas a través del asesinato de una maestra rural por parte de fuerzas remanentes de la lucha cristera.
Habrían de pasar casi treinta años para que Aurora reyes realizará un nuevo mural y este lo llevó a cabo en los muros del auditorio del SNTE. El mural llamado Trayectoria de la Cultura en México. A lo largo de su vida Aurora Reyes pintó siete murales, el último de ellos en lo que es hoy el edificio de la delegación Coyoacán en 1978. A lo largo de su vida mantuvo su trabajo en caballete.
Además de su vida académica y como pintora, Aurora Reyes fue una líder sindical que defendió los derechos de las maestras, consiguió las guarderías para los hijos de las maestras y luchó por el voto de la mujer. Aurora fue poeta. Uno de sus poemas es recordado porque ya desde el momento de su autoría fue incómodo para los serviles servidores de diferentes gobiernos del país. El poema intitulado Hombre de México. En 1948, publicó el poema a manera de crítica y preocupación por el rumbo que el país y la supuesta revolución, ya institucionalizada, habían tomado en manos de Manuel Ávila Camacho y el insaciablemente corrupto Miguel Alemán Valdez. En 1949, durante una inauguración de una exposición de pintura y escultura Rubén Gómez Esqueda ordenó que le quitaran el micrófono a la artista por leer el poema. Curiosamente el 13 de junio de 2014, sesenta y cinco años después, mientras se inauguraba una muestra retrospectiva de Aurora Reyes, en las instalaciones de Televisión Educativa de la SEP, su nieto Ernesto Godoy intentó leer Hombre de México, el entonces director de la institución, Fausto Alzati, interrumpió y calló al lector por considerar que el poema escrito casi sesenta años antes ofendía al actual presidente de México.
Algo oscuro ha pasado por el cielo de México.
Está herida la tierra
y en los labios del viento
silba el agudo filo de antigua profecía.
Así inicia el poema de Reyes.
Nutrido de hambres públicas,
de olvidos de ceniza,
de espinas colectivas,
de muchedumbres-lágrimas.
¡Ya levántate y surge!
Ya congrega y trasciende
esta imposible angustia panorámica.
El poema manifiesta las preocupaciones de Reyes por el saqueo de la Nación que iniciaron esos dos políticos y sus funcionarios. Temas como la educación y la pobreza son patentes a lo largo del poema que aun hoy molesta a los gobernantes. A lo largo de su vida Aurora Reyes publicó 7 libros de poesía e ilustró una gran cantidad de libros. Una vez jubilada de la docencia, no dejo de luchar y trabajar por las causas en las que creyó a lo largo de su vida. Durante el movimiento estudiantil de 1985 Aurora ofreció su departamento a los estudiantes como punto de reunión y donde se llevaron a cabo la pinta de un gran número de mantas para las manifestaciones.

Aurora Reyes murió en la Ciudad de México el 26 de abril de 1985 a la edad de 76 años.

publicado en mamaejecutiva.net el 2 de febrero de 2016 
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