lunes, 22 de febrero de 2016

Los extremos que se tocan.




Algunas reflexiones sobre las primeras primarias en Estados Unidos y sus resultados.

Armando Enríquez Vázquez

El triunfo en las primarias de New Hampshire de candidatos tan opuestos como parecen ser Bernie Sanders y Donald Trump hablan de un país dividido, de una sociedad dispuesta a irse a un extremo de las posibilidades políticas y de la actitud de ver a su país y al exterior.
De hecho, más allá de la encrucijada electoral, Estados Unidos enfrenta una crisis social y racial de gran magnitud. La hipotética victoria de un personaje como Donald Trump en noviembre próximo, puede representar el surgimiento de un Hitler americano. Un hombre tan lleno de odio, complejos y problemas mentales hubiera sido tomado por un chiste en el mejor momento de la democracia estadounidense. La llegada de un hombre con Bernie Sanders que para la vista de aquellos que han acusado a Obama de ser comunista, debe parecerles la llegada del anticristo en la efigie de Marx sobre la tierra, cosa que es totalmente falsa. Sí Bernie Sanders llegara a la presidencia del vecino del norte, lo más probable es que nos enfrentaríamos con un gobierno proteccionista que perjudicaría al gobierno mexicano.
A lo largo de la historia y con la excepción de Bill Clinton a México le ha ido mejor con presidentes republicanos que con demócratas, el caso de la irresponsable venta de armas a los carteles de las drogas por parte del racista gobierno de Barack Obama así lo confirma, claro que la llegada de un demente como Donald Trump haría ver a Obama como un presidente pro-mexicanos.
Pero el gran malestar social al interior de Estados Unidos no queda únicamente en la pobreza de un bipartidismo carente de opciones reales para los ciudadanos y una de las más falsas democracias en el mundo, pues no es directa. El malestar esta en todos los niveles de una sociedad donde los méritos y cualidades de una persona se ven opacados por su raza, su condición de género, preferencias sexuales o discapacidad física entre otras cosas.
Durante las últimas dos décadas una de las políticas éticas al interior de Estados Unidos con mayor promoción ha sido el ser políticamente correcto. Ser políticamente correcto significa disfrazar los odios raciales, de género y ideológico utilizando eufemismos estúpidos; Así los negros se convirtieron en afroamericanos y minusválidos en discapacitados, las diferentes preferencias sexuales están catalogadas bajo diferentes nombres.
Las minorías han pasado de victimas a verdugos, y todas las actividades parecen tener que regirse bajo principios que nada tienen que ver con las capacidades y cualidades.  Tras las nominaciones a los premios Oscar de la Academia de Cine de Estados Unidos de 2016, un sector de la población acusó a la Academia de racista por no incluir entre sus nominados a ningún negro, lo cual en el fondo no es más que una estupidez racista por parte de la población autonombrada afroamericana por apelar al color de la piel y no al talento como la parte esencial para obtener una nominación.
El pasado domingo Beyonce fue criticada por cantar su más reciente sencillo Formation donde para muchos blancos, hace comentarios racistas en contra de Estados Unidos y para los negros es parte del movimiento social llamado Black Lives Matters y vestir a sus bailarinas como miembros de las panteras negras, uno de los grupos radicales del movimiento negro por los derechos civiles en las décadas de los 60 y 70 del siglo pasado.
Lo cierto es que la población negra de Estados Unidos ha demostrado ser más racista y despectiva que la blanca y su actitud hacia blancos, latinos y nativos americanos es más que condenable.
Lo mismo sucede con los grupos encargados de la defensa de las diferentes preferencias sexuales de los seres humanos que entre las muchas letras que simbolizan sus gustos han olvidado la letra más importante y que define a la mayoría de los seres humanos. La H de Heterosexuales.
Vale mucho la pena darse una vuelta por las dos temporadas de la serie American Crime la segmentación racial de los habitantes de la nación americana está representada de una manera extraordinaria, además de tocar problemas clásicos de la sociedad norteamericana como la intolerancia religiosa o los prejuicios sexuales.
Estados Unidos está al borde de ser víctima de su esquizofrenia social y de su bipolaridad política, lo malo es que de cualquier manera las víctimas de tanta tontería seremos todos los demás den el mundo. 

publicado en blureport.com.mx el 15 de febrero de 2016