martes, 2 de febrero de 2016

Cristina de Suecia, Reina a los seis años.




Entre las monarcas europeas una de las más olvidadas y poco valoradas fue la polémica reina sueca Cristina, quién abdicó al trono en nombre de su religión y de su amor por la libertad.
Armando Enríquez Vázquez.

El 16 de noviembre de 1632, en Lützen, Sajonia se enfrentaron las fuerzas protestantes comandadas por el rey sueco Gustavo II Adolfo, campeón de los luteranos y las fuerzas del Sacro Imperio Romano y la Liga Católica Alemana en una batalla que resultaría una dolorosa victoria para Suecia en la famosa Guerra de los 30 años. Gustavo II Adolfo de Suecia resultó herido de muerte en la batalla y con ello la corona de Suecia pasó su única heredera la princesa Cristina quien en ese momento contaba con tal sólo cinco años de edad.
Cristina de Suecia es una de las personalidades más olvidadas de la historia y al mismo tiempo una de las más polémicas, reconocida como una de las mujeres más cultas de su época, mecenas de artistas y músicos, se le ha querido también relacionar con la muerte del filósofo francés René Descartes, nacida protestante murió católica y es una de las muy pocas mujeres que se encuentran enterradas en las grutas vaticanas.
Desde el momento mismo de su nacimiento la historia de Cristina de Suecia está en un halo de dualidad. Al momento de su nacimiento Gustavo II Adolfo y su mujer María Leonor de Brandeburgo y habían perdido a otras dos hijas, el astrologo de la corte auguró a Gustavo II Adolfo el nacimiento de un hijo varón que heredaría el trono. Al momento del nacimiento de Cristina, la gran cantidad de vello oscuro con el que nació pareció confirmar la predicción y de esta manera se le anunció al rey el nacimiento de su heredero, momento después la hermana del monarca desmintió esta noticia y el informo al rey que había tenido una hija mujer, a lo que Gustavo II Adolfo contestó:  Va a ser muy inteligente, nos ha engañado a todos. Cristina nació el 18 de diciembre de 1826 en el castillo Tre Kronor (de las tres coronas, el símbolo nacional sueco) en Estocolmo.
Gustavo II Adolfo fue un padre amoroso con cristina y dispuso que fuera educada de la mejor manera y como si fuera un hombre, al fin de cuentas se trataba de la princesa que heredaría el trono: La relación con su madre fue siempre muy diferente y desde su nacimiento la reina María Leonor rechazó a su hija, incluso corren historias y leyendas de como desde los primeros días de vida de Cristina, la reina intento matarla ordenando a las nodrizas que la dejaran caer. Resultado del accidente real Cristina tuvo a lo largo de su vida un hombro más alto que el otro.
Antes de partir al frente de batalla, Gustavo II Adolfo se aseguró de que la nobleza sueca aceptara a su hija como la heredera legitima y única al trono de Suecia. En un principio la regencia fue ejercida por el canciller Axel Oxenstierna, pero durante aquellos días de su infancia y adolescencia la reina cristina comenzó a desarrollar un enorme interés por las ciencias y las artes y en especial por la filosofía. Pero también en la política, diplomacia para ayudarla a gobernar, en la equitación y en la esgrima. Los intereses de Cristina estaban muy alejados de aquellos que se suponían eran los adecuados para una mujer. Oxentierna ayudó a Cristina a entender todas las artes de un buen gobierno. A los dieciséis años Cristina comenzó a atender a las reuniones del Consejo del Reino donde demostró su inteligencia, pero además el carácter fuerte que en el futuro le ganaría enemigos.
Además de Oxentierna, gran parte de la educación de la reina estuvo dirigida por el Obispo Johannes Matthiae Gothus y su tutela recayó no en su madre si no en la hermana de su padre; Catalina.
En 1644, El filósofo francés René Descartes escuchó por primera vez acerca de la monarca sueca de voz del embajador francés Pierre Chanut, quien elogió a Cristina por su cultura y amor por las artes y el conocimiento. Años después la Misma Cristina solicitó al filósofo ser su maestro. Descartes llegó a Estocolmo en 1649. La experiencia no sólo mostró ser una de las peores decisiones tomadas por Descartes, sino que probó ser la última. La reina y el filósofo no congeniaron en por razones de intereses, pero también por cuestiones de tiempo la reina insistió en tener la clase con el filósofo a las cinco de la mañana, lo que obligaba a Descartes a levantarse alrededor de las tres de la mañana para poder atender a misa antes de iniciar sus labores diarias. El 11 de febrero de 1650 René Descartes murió víctima de una neumonía, pero con el paso de los años se ha formulado la teoría de que fue asesinado. El principal sospechoso es un capellán de la iglesia a la que todas las madrugadas atendía el francés quien habría envenenado al filosofo con una hostia bañada en un tóxico. La razón para cometer el crimen sería que a ojos del ultraconservador capellán la influencia del pensador francés podría ser nociva en la joven reina sueca. Una teoría más exagerada por no decir absurda, dice que fue la propia Cristina la autora intelectual del asesinato y que este se debió a las diferencias en el pensamiento y visión de la filosofía entre la reina y Descartes.
Finalmente, el 20 de octubre de 1650, Cristina fue coronada. La reina anunció su intención de no casarse nunca, por lo que los rumores, historias y leyendas acerca de su sexualidad se extienden hasta nuestros días como sucede con la reina Isabel I de Inglaterra. En alguna ocasión la reina declaro: Prefiero a los hombres que, a las mujeres, porque no me gusta lo que hacen las mujeres. Pero habrían de existir otras dos decisiones que marcarían a la reina, la primera fue decisión de abdicar al trono el 6 de junio de 1654 en favor de su primo Carlos X Gustavo, hijo de Catalina y con quien Cristina compartió parte de su infancia. Durante la ceremonia y contrario al protocolo cuando el encargado de remover la corona de la reina se mantuvo inmóvil, Cristina misma fue la que se quitó la corona. Ese era el sentir de una gran mayoría de los suecos que veía en Cristina a una buena reina. La segunda y más desconcertante para los suecos fue la conversión en secreto de la reina, y causa real de la renuncia al trono sueco, al catolicismo. La hija del campeón del protestantismo y uno de los enemigos más importantes de Roma se convirtió en secreto a la religión que estaba prohibida en Suecia. La tarde en la que abdicó al trono su primo fue coronado, Cristina abandonó al día siguiente Suecia y acompañada de un séquito se dirigió a Roma donde estableció su residencia y fue huésped del Papa Alejandro VII. Cristina tenía 28 años cuando abdicó al trono.
Durante la segunda parte de su vida Cristina se convirtió en importante mecenas para diferentes artistas especialmente para músicos y dramaturgos. No libre de controversias y acciones que llamaron la atención sobre su persona Cristina vivió más de treinta años fuera de Suecia.  En 1657 protagonizó un incidente en durante su estancia en Francia como huésped del rey Luis XIV, donde al descubrir una traición de uno de los miembros de su corte, Cristina ordenó su ejecución. El ciudadano italiano fue ejecutado en el ala del castillo de Fontainebleau, sin avisar al rey francés de esta decisión. Cristina argumentó que trataba de un miembro de su séquito y que había jurado fidelidad y lealtad a la sueca y que por lo tanto el asunto solo le competía a ella. Cristina fue perdonada pero regreso a Roma. Fue huésped de diferentes Papas romanos y en cuatro ocasiones residió en Roma. Aunque católica, Cristina se mantuvo a lo largo de su vida una mujer tolerante de la forma de pensamiento de los demás. En 1660 visitó Suecia tras la muerte de su primo Carlos X Gustavo, sabiendo que su religión le impedía reclamar el trono que alguna vez le había pertenecido. Tras ese viaje regresó a Roma.

El 19 de abril de 1689 Cristina murió en Roma y fue enterrada en las grutas del Vaticano, siendo una de las pocas mujeres cuyos restos descansan junto a los Papas y otros grandes personajes del catolicismo.

publicado en mamaejecutiva.net el 26 de enero de 2016
imagen. wikipedia.org