martes, 11 de abril de 2017

Guido Crepax y sus campañas de publicidad.




El gran novelista gráfico creó uno de los carteles icónicos de Cinzano con la intención de posicionar una bebida entre los jóvenes en plena década de los años sesenta.

Armando Enríquez Vázquez

En el siglo XX, muchos escritores, artistas gráficos y músicos participaron de muchas maneras en el negocio de la publicidad. Unos avergonzados por su fugaz paso por ella, otros menos puristas hasta lo presumen. Recuerdo que alguna vez cuando un comentarista de noticiero estadounidense cuestionó despectivamente a Federico Fellini por sus comerciales, el gran director de cine italiano, contestó con otra pregunta: ¿Alguna vez ha visto mis comerciales? Cuando el comentarista admitió no haberlos visto, Fellini se limitó a sonreír y contestar: Pues véalos son los mejores.
Otros creadores que han participado en la publicidad se han dirigido a un grupo específico de consumidores, principalmente por la identificación que tienen con ciertos sectores de la población con sus creaciones. Algo que funciona para el relanzamiento o lanzamiento productos y marcas olvidadas por un determinado sector de la población.
Guido Crepax, uno de los más exitosos novelistas gráficos y dibujantes italianos, hizo algo de esto por la marca Cinzano en la década de los años sesenta del siglo pasado. La publicidad no era un terreno nuevo para Crepax quién, en 1957, mientras estudiaba arquitectura en el Politécnico de Milán, su ciudad natal, ganó el premio Leon de Oro en publicidad por la serie de dibujos que realizó para la campaña de la petrolera Shell, en la que representaba escenas de la Fórmula 1.



Crepax en una entrevista concedida a la revista italiana Bill Magazine, declaró: Tenía 24 años, era muy joven, cuando realicé esta campaña para Shell. Una campaña muy inteligente que no promovía de manera evidente ni la gasolina, ni descuentos y que mantenía una discreta presencia de la marca…
Durante los siguientes años, además de la publicidad Crepax, cuyo verdadero nombre era Guido Crepas, se dedicó a portadas de discos y en 1963 entró de lleno en el mundo del comic. En 1965 Valentina, el personaje más conocido de Crepax y protagonista de una serie de aventuras creadas por el italiano, aparece por primera vez en una historia de Crepax, como un personaje menor.



En 1967, Crepax realizó para la marca Cinzano, un poster para un vino espumoso de Cinzano llamado Junior Ast, cuyo mercado eran los jóvenes. Crepax creó un poster que apelaba directamente a los jóvenes de la revolución sexual y de actitud de los sesenta. Tanto la camiseta de tirantes del personaje femenino en primer plano, como los diminutos y ajustados Hot pants, así se llamaban en esa época, de la segunda chica hablan de manera directa a la juventud y a su revolución, de la misma manera que lo hace el guitarrista del fondo con su corbata psicodélica. De acuerdo con la gráfica de Crepax, la mejor manera de beber este espumoso era con popote, como se ven el a pareja de la parte inferior y de la chica en la parte superior, como si fuera un refresco. Todo en un fondo naranja que aleja a la marca de una publicidad tradicional y dirigida a consumidores de mayor edad.
La frase es sencilla solamente añade un Kiss, Kiss al ya clásico slogan de la marca Cin, cin… Cinzano, que hace referencia a la manera de brindar de los italianos.
De acuerdo con un comentario que encontré en un blog italiano acerca del poster, en la compra de seis de estos productos de Cinzano, se regalaba una camiseta roja igual a la de la muchacha en el poster.



En 1994, Crepax utilizó la mirada de Valentina para un poster de la marca Civic de Honda, los ojos del personaje, su fleco, clásico de su corte de pelo y la fotografía del modelo coupé acompañados de un texto son todo lo que lleva este poster publicitario, en el que antes de entrar en los detalles acerca del auto, lo compara de manea tácita con el personaje de las historias de Crepax; “Elusivo y seductor.  Bello e independiente...” así inicia el texto, hay que tener en cuenta que en italiano el automóvil es una palabra de género femenino, lo que hace ideal la metáfora con los ojos azules de Valentina.



Pero esa no fue la única ocasión en la que Crepax utilizó a Valentina para un anuncio publicitario, la sensual heroína aparece también en una campaña para los relojes Breil
Guido Crepax murió el 31 de julio de 2003 en Milán la ciudad que lo había visto nacer 70 años antes.

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