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lunes, 5 de agosto de 2019

La urgencia de contenidos en los medios.




Hoy medios públicos y privados sufren una gran crisis ante la decisión, correcta, del gobierno de la 4 T de retirar las enormes cantidades de dinero con las en otros sexenios los compraban.

Armando Enríquez Vázquez.

Hace unos días apareció una firmada por Martín Moreno en la que anunciaba la venta de Grupo Imagen a El Heraldo de México. Ya hace unos meses el grupo de Olegario Vázquez Aldir vendió a El Heraldo dos estaciones de radio en clara muestra de la grave crisis que sufre el medio con sede en Copilco y que desde hace más de diez años va dando tumbos por la ignorancia y incapacidad para aprender sobre el negocio de los hombres que están a cargo en el Grupo Ángeles de los medios de comunicación.
Más tardó la nota de Martín Moreno en ser publicada, que ambos grupos emitieran comunicados desmintiendo las negociaciones de compra-venta, lo que no desmintió Grupo Imagen es la aguda crisis financiera que sufre la empresa, debida a la poca audiencia y comercialización de sus medios, a lo largo de los últimos años lo único que ha hecho el grupo de medios es recortar personal, sin atacar a la verdadera causa del problema, la incompetencia de quienes manejan las diferentes marcas de Imagen.
Tristemente el caso de Imagen no es aislado en un sistema de medios acostumbrado a vivir del sistema político que les pagaba para que no les pegaran y hasta los ensalzaran como ya sabemos, medios que además engañaban a sus anunciantes inventado números de audiencias y de tiraje en el caso de los diarios, son varios los medios que sufren ante esta nueva realidad. Televisa acaba de vender la famosa W, empresa de la que nació el otrora importante imperio de comunicaciones en México y en muchas partes del mundo, y todos sus negocios radiofónicos a la familia Alemán y su grupo de deportes en televisión a Univisión.
En México durante las últimas décadas los medios de comunicación masivos privados han pervertido el sentido y la esencia de su existir: Un medio producía contenidos para generar audiencias y esas audiencias a su vez provocaban la compra de los espacios de comercialización de las cadenas, que las convertía en negocios viables. Las dádivas de los diferentes gobiernos o la pesimamente llamada inversión publicitaria en medios por parte del gobierno convirtió a empresarios y directivos de medios en serviles generadores de información a modo para el gobierno y no en generadores de contenidos. Ahí hay una gran diferencia en lo que paso en los años del monopolio de Televisa. Emilio Azcárraga Jean, Soldado del PRI, como el mismo se autodefinió y un verdadero cabrón, entendía el negocio también y logró el posicionamiento de su empresa a nivel internacional por la cantidad de contenidos, buenos o malos eso se puede discutir aparte, que Televisa produjo en aquellos años sin miedo a fracasar o no. A pesar de haber sido un monopolio salió a conquistar mercados extranjeros y existen producciones que a muchos nos avergüenzan pero que se posicionaron de una manera más que importante fuera de México y como aquí marcaron a generaciones, sobre todo en Sudamérica. Incluso al iniciar TVAzteca revolucionó la telenovela de la mano de Epigmenio Ibarra y así se pudo enfrentar a Televisa y ganarle los ratings de los horarios estelares, después apostó con una de las primeras series nacionales Drenaje Profundo y más tarde con sus realities deportivos competitivos. En ese respecto Grupo Imagen nació muerto desde los tiempos de Cadena3, con su bonita envoltura y sus patéticos contenidos iguales a los de todos los demás, que hicieron que el canal fuera un efímero medio y del cual la gente de Grupo Imagen no aprendió nada porque su Cadena Nacional no ha ofrecido nada inteligente, diferente, ni atractivo que realmente los logre posicionar.
La receta inventada y repetida en últimas fechas por Televisa, TVAzteca e Imagen en caso de radio y televisión fue apostar a una política de copia y pega para producir a la manera de una línea de producción noticieros, noticieros y más noticieros y en su defecto programas de “corte informativo” o Talk Shows, con costo de “tres pesos” que mantenía a los dueños de las empresas ganando dinero, cada vez menos, eso sí, y pagando salarios irrisorios, despidiendo a muchos de sus trabajadores para mantener márgenes de ganancias aceptables para ellos. Eso aunado a la falta de una ley de televisión que obligue a los medios a producir contenidos diferentes a noticieros o en su defecto a comprarlos a casas productoras independientes, algo que ha logrado mantener a flote a las cadenas de televisión abierta en otros países, incluso de cierta forma a la televisión pública nacional.
Apostar a informadores inventados, en el mejor de los casos, porque la mayoría no son más que lectores de noticias, y a dos o tres verdaderos periodistas como las nuevas estrellas que mantengan los medios, con los que la gente se pueda identificar, además con una agenda informativa amarillista, roja y deprimente ha resultado totalmente dañina para la mayoría de los medios. Sí la avaricia de los actuales dueños de medios sólo los hace querer tener enormes ganancias vendiendo hilo negro, en la mayoría de los casos han fracasado. Televisa que se encuentra en clara caída libre, sin el negocio de deportes, que era el más lucrativo esta caída se agudizar. Sólo por un orgullo difícil de entender mantienen un negocio que no les reditúa nada como lo es ForoTV, en lugar de buscar y apostar por nuevos contenidos atractivos.
Lo que desde tiempos de Emilio Azcárraga Jean no se hace es invertir en contenidos diferentes, algo en lo que Televisa fue rey en toda América Latina en algún momento y que el heredero y nieto del fundador de la empresa jamás ha sabido entender. Es muy probable que los medios más mezquinos de la última década Imagen y Radio Centro desaparezcan antes de terminar el sexenio desgraciadamente y afortunadamente por otro lado, no porque la dictablanda que pretende imponer López Obrador los censure, si no por la propia autocensura dictada por un grupo de directivos faltos de visión e inteligencia para generar contenidos atractivos.
Hoy resulta patético que uno de los puntos fuertes de una empresa Televisa, en su marca de televisión de paga sea el que puede ofrecer las plataformas más importantes de Internet que no son la propia y fracasada Blim, algo que el Tigre jamás hubiera permitido.
Existen decenas de escritores, actores y actrices en espera de que las cadenas de televisión o las estaciones de radio les abran un espacio para cambiar los formatos anquilosados de los medios de comunicación y los directivos de los mismos deberían estar buscándolos si quieren en los próximos coexistir con Internet.

miércoles, 31 de octubre de 2018

La venta de Radiópolis, otra muestra del fracaso en Televisa




No cabe duda que una noticia como ésta sacude no sólo a Televisa, sino a toda la radiofonía del país.

Armando Enríquez Vázquez


Las noticias más importantes en materia de medios en estos días es sin duda fueron el anuncio de la venta del 50% de Radiópolis que es lo único que le queda a Televisa en el negocio de la radio lo que muestra una vez más los graves problemas que enfrenta la empresa de Emilio Azcárraga Jean. Y aunque televisa no ha oficializado la nota, lo cierto es que tampoco la ha desmentido. La otra es la salida de Isaac Lee, el flamante ejecutivo colombiano de Univisión que reemplazó a José Bastón en la vicepresidencia de programación de Televisa y cuyos resultados fueron funestos para la empresa.
Sin duda lo de Radiópolis es mucho más importante y significativo que la salida del directivo de televisión porque impacta en el ánimo de la empresa y en el mercado de la radio en el país. El 8 de mayo de 1923 inició la era de la radio comercial en México con el lanzamiento de CYL, una estación de radio también conocida como La Casa del Radio y que era propiedad del diario El Universal y Raúl Azcárraga Vidaurreta, hermano mayor de Emilio. Siete años después el 18 de septiembre de 1930 Emilio Azcárraga Vidaurreta inauguró la XEW, piedra sobre la que habría de construirse uno de los conglomerados de medios más nefastos en la historia de nuestro país; Televisa. La XEW pomposamente se anunciaba con la frase “La voz de América Latina”.
Hoy ese cimiento de todo lo que llegó a ser Televisa está por pasar a manos de otra familia o de otro grupo empresarial. La debacle de Televisa radio inició en 2002 cuando la empresa española Prisa adquirió el 50% de Radiópolis, ahora el restante 50% está a la venta, muy probablemente para subsanar la crisis y pérdidas de la televisora que no levanta cabeza de ninguna manera, ni presumiendo el primer lugar de ratings en el mundial como comenté la semana pasada. Radiópolis maneja 17 estaciones de radio en todo el país, de las cuales 6 están en la Ciudad de México y de estas 3 pertenecen a FM y 3 a AM. Más una red de repetidoras que supera las 200 estaciones en todo el país.
Se dice que los principales grupos interesados en la compra de lo que le queda a Televisa en radio son Grupo Acir y Grupo Multimedios. Acir actualmente cuenta con presencia en 27 ciudades del país y de adquirir Radiópolis se convertirá en el segundo grupo radiofónico de la Ciudad de México donde se encuentra el 35% de los ingresos publicitarios de la radio en el país. Multimedios sin presencia en la Ciudad de México en cuanto a radio se haría de entrada con 6 frecuencias para posicionarse en el gusto de las audiencias capitalinas y rebasaría el número de estaciones con las que cuentan grupos como Imagen y MVS que tienen una presencia destacada en la ciudad.
No cabe duda que una noticia como ésta sacude no sólo a Televisa, sino a toda la radiofonía del país.
Pero Televisa no levanta tampoco en el campo de la televisión, los raitings van en caída y la reciente salida de Isaac Lee, el colombiano que iba a salvar a la empresa con sus grandes ideas en contenidos únicamente muestra que los directores extranjeros de la empresa que dirige Bernardo Gómez, ya sin la capa protectora del PRI de Peña Nieto, solo causaron más daño que beneficios. Incluso existen rumores en la prensa especializada que aseguran que Televisa comienza a pensar a separar el negocio de la televisión de paga del resto de la empresa, tal vez porque este sea el único que se defiende en ganancias. Los costos y desgaste de Televisa a lo largo del sexenio en el que quisieron también inventar un presidente a modo han sido simplemente devastadores para la empresa que al igual que el partido del que se han manifestado soldados a lo largo de décadas parece estar en su punto más bajo en utilidades, credibilidad y lo más importante; ideas para recuperar su lugar de liderazgo dentro de los medios nacionales.
Es claro que en un momento de cambio en el país la desaparición del negocio radiofónico de Televisa representa una gran oportunidad para los grupos mencionados, si pensamos que existen periodistas y personajes de la comunicación que durante el sexenio que está terminando y los anteriores fueron víctimas de la censura, los abusos del poder y el servilismo de los dueños de las empresas de comunicación que están esperando tener una nueva oportunidad y quienes tienen audiencias fieles y grandes que son interesantes para cualquier empresa de comunicación.
Claro que también falta lo que el IFT deba resolver. Existen diferentes problemas que la venta de las empresas radiofónicas de Televisa representa en el ámbito de competencia para llegado el momento decidir si la venta está dentro de las leyes, cual es el papel que dentro de la nueva empresa que se cree juega Prisa con su 50% de la empresa y como de pronto el balance entre las empresas de radio se puede ver afectado con la existencia de nuevas empresas gigantes que puedan presentar prácticas monopólicas. Pero también existe la posibilidad de oportunidades para crear nuevas tendencias radiofónicas.
Lo que queda claro es que en Televisa la tormenta continua y el capitán está muy lejos viendo el legado de su abuelo y su padre hundirse.
Tras tres meses del anuncio, cuando se publicó este texto, no se ha concretado la venta, aunque diversos directivos de W Radio han salido ya para otras empresas. Parece que Emilio Azcárraga Jean tiene una última esperanza en el Presidente electo quien en días recientes se manifestó de manera muy favorable de la empresa que antes sirvió de soldado del PRI y ahora probablemente se vuelva soldado de Morena con tal se salvar el legado del abuelo y lo que queda del imperio de su padre.

Una versión de este texto se publicó en roastbrief el 30 de julio de 2018
imagen W Radio 

miércoles, 11 de julio de 2018

Televisa / Univisión todo se mueve para que siga igual.



El fracaso de los ejecutivos colombianos en Televisa es patente incluso en los deportes desde marzo de este año.

Armando Enríquez Vázquez.

A principios de marzo la empresa Televisa, o lo que queda de ella, anunció una nueva reestructuración, esta vez en lo que por muchos era considerada el área más fuerte en la actualidad de la empresa; los deportes.
La salida de Yon de Luisa, quien se fue a manejar la Federación Mexicana de Fútbol dio pauta al nombramiento de otro colombiano de Univisión para tomar los controles del área de deportes y los contenidos deportivos de Televisa: Juan Carlos Rodríguez que desempeña las mismas labores para Univisión.
El año pasado, la salida de José Bastón vicepresidente de programación de Televisa permitió la llegada de Isaac Lee, colombiano y directivo de Univisión quien no ha demostrado ser el salvador que la empresa mexicana esperaba. De hecho, también a principios de marzo se anunció la llegada de un colombiano más a las esferas directivas de la empresa Patricio Wils al área de contenidos que maneja Lee.
Lo cierto es que a pesar de todos los cambios la empresa sigue cayendo de manera estruendosa en sus ganancias. Los reportes del último trimestre del 2017 muestran una caída de sus ventas en el último trimestre de 2017 de 9.3%.
Este es año de Mundial de Futbol y tanto Televisa, como TV Azteca tienden a tener un buen primer semestre con las ventas para las fechas de la competencia. Además, la venta de espacios para la propaganda de los partidos políticos rumbo a las elecciones de 2018 ayudará también. Pero será muy importante lo que suceda en la segunda mitad del año en Televisa.
Estamos acostumbrados a un duelo entre ambas empresas en los contenidos que se dan alrededor del evento tanto en la parte informativa, como en el color y los programas acerca del país anfitrión. En los últimos eventos de este tipo el ganador ha sido TV Azteca, sin que Televisa haya logrado alcanzar los raitings de su adversario. ¿Podrá Juan Carlos Rodríguez revertir la tendencia? ¿realmente tiene ideas que mejoren los contenidos de Televisa?
Televisa siempre ha sido una empresa malinchista, incapaz de hacer crecer y valorar a los mexicanos. A lo largo de los años extranjeras que trabajaban en antros en sus países o jineteras fueron convertidas por los directivos de Televisa en “estrellas de televisión”. Canallas arribistas fueron antepuestos a talentosos productores mexicanos. Y cuando había que hablar de México, como en el mundial de 1986, se prefería a extranjeros para resaltar la belleza del país. Historias tropicalizadas han sido preferidas sobre el trabajo de brillantes escritores y guionistas nacionales. Hoy los puestos principales de las direcciones están en manos de hombres que manejan la televisión para migrantes latinos en Estados Unidos y los cuales tengo mis dudas que entiendan el mercado mexicano y sus complejidades.  ¿Acaso en esta unificación entre Televisa y Univisión el mensaje es que la televisora norteamericana es dueña ya de la mexicana?
Lo que es de llamar la atención, es que la llegada de la gente de Univisión no ha resultado en nada positivo para la empresa mexicana en apuros. ¿Se deberá esto a que el público de Univisión es visto con el mismo desprecio con el que Emilio Azcárraga Milmo miraba a sus televidentes y los calificaba de jodidos y que la mentalidad de Isaac Lee y los demás colombianos llegados a México es igual de estúpida y arrogante?
Los primeros ejemplos de que son parte de la misma estirpe que los Azcárraga, esta en la manera que lanzaron la campaña de desprestigio en contra de Gustavo Loza, cuando ni la misma Karla Souza dio el nombre de su violador, la gente de Televisa se autonombró fiscal del caso. Y dos, cuando de manera más que vergonzante copian de manera descarada los contenidos de TV Azteca. El exitoso programa Exatlón de la televisora de Salinas Pliego es la base para la producción de Televisa llamada Reto 4 elementos, entre otros.
Es claro y obvio que Televisa necesita muchos más que el tímido y absurdo rebranding al que ha sometido a sus canales. Televisa necesita cambiar su oferta y renovar sus contenidos pensando en las audiencias que ven sus producciones y en los cambios de las jóvenes audiencias mexicanas. 
Pero también es muy importante saber quien esta a cargo o es dueño de quien: Televisa de Univisión o Univisión de Televisa porque en ambos casos se están violando las leyes o de Estados Unidos o de México en materia de propiedad de medios de comunicación. Lo que sí queda claro es la colombianización de Televisa, desplazando con la venia de las autoridades en materia de empleo en México a mexicanos de fuentes de trabajo creadas en nuestro país, porque esto no tendría ninguna importancia si lo esencial hubiera cambiado. Pero lo más triste de todo es que no existe un cambio sustancial ni en contenidos, ni en políticas de la empresa, por lo que todo sigue igual que hace un año en esa empresa, hundiéndose a plomo por falta de talento y visión.  

publicado en roastbrief.com.mx el 20 de marzo de 2018

miércoles, 20 de junio de 2018

La llegada de Amazon y el final de Blim.



No han pasado ni dos años de esto y el fracaso de Blim ha sido tan estrepitoso que la empresa de televisión anunció una alianza con Amazon para la creación y distribución de contenidos. 


Armando Enríquez Vázquez


Con la arrogancia inherente a la empresa, Televisa anunció en 2016 el retiro de sus contenidos de Netflix, se decía lista para lanzar su propia plataforma en Internet para ganar en los mercados hispano hablantes.
No han pasado ni dos años de esto y el fracaso de Blim, la plataforma en Internet de Televisa ha sido tan estrepitoso que apenas el pasado viernes 23, la decadente empresa de televisión anunció una alianza con Amazon para la creación de contenidos. Blim nació condenado a morir, primero con ese nombre y segundo iniciando su servicio con una serie española de la que Televisa compró los derechos para tropicalizarla y destruirla: Grand Hotel.
Manipuladores de la verdad, como lo han sido desde la llegada de Emilio Azcárraga Milmo a la presidencia de la empresa que fundó su padre, Televisa da una versión sesgada de la nota que retrata a la compañía como una fuerte empresa, cuando lo único que existe detrás de la nota es la agonía que vive la empresa.
La historia es diferente de acuerdo con los medios norteamericanos, Variety por ejemplo, y con los especializados en contenidos y televisión; el acuerdo entre Amazon y Televisa esta muy lejos de ser una alianza y es un acuerdo comercial donde la empresa de Jeff Bezos comprará contenidos a Televisa, series de 8 a 10 capítulos sin especificar cuantas a través de una división de la empresa llamada Televisa Alternative Originals o TAO. Un acuerdo comercial como muchos otros que tiene la empresa de Jeff Bezos. El portal Televisión Hispana reportó el día anterior al anuncio de Televisa, que la empresa mexicana cayó en la venta anual de contenidos en más de 7% con respecto a 2016 y aunque en general se mantiene por arriba de TV Azteca en los números totales, la televisora de Salinas Pliego reportó una venta mayor en 11% al año pasado en cuanto a sus contenidos.
La producción de series de tan cortas duración es algo que no se sabe hacer al interior de Televisa y que los productores y escritores de la empresa desprecian sentados en la seguridad y confort de sus infumables y eternas telenovelas. Las llamadas series que Televisa produjo al interior de su empresa o vendió a canales extranjeros, el caso de El Dandy, por ejemplo, incluyen setenta capítulos de confusión y las clásicas tonterías melodramáticas y sin estructura típicas del grupo. Las mejores series de televisa están muy lejos de haber sido desarrolladas por la gente de la empresa y son en gran número franquicias que se compraron en Argentina como Mujeres Asesinas o Los Simuladores.
Lo que sí queda claro con esta operación mercantil de compra y venta es la poca capacidad de entender a las nuevas audiencias por parte de Televisa, demuestra también lo desprestigiado de la marca y muy seguramente provocará la desaparición de Blim y de esta manera el primer gran fracaso de la nueva presidencia dividida de una Televisa sin un Azcárraga al frente y el triunfo de la gente de Univisión en la destrucción del otrora gigante de la comunicación al que las malas decisiones y la arrogancia de sus directivos destruyeron en menos de veinte años.
Conforme a notas financieras de esa misma semana el único negocio sano de Televisa es su televisión por cable, lo que suena lógico porque la mayor parte de los contenidos no son de Televisa, sino de las empresas extranjeras que rentan sus contenidos a las cableras como Izzi.
La falta de músculo al interior de Televisa y el pésimo posicionamiento de la marca suceden en un momento crítico en la evolución del medio, con la compra que a finales del año pasado hizo Disney de Fox, el crecimiento de Netflix, Hulu y la fuerza de Claro Sports en materia de derechos de eventos deportivos internacionales, Televisa se ha quedado sin oportunidades.
Televisa pelea como gato boca arriba, pero en su parrilla de televisión abierta la desesperación de la empresa es tal que en sentido financiero ha anunciado nuevos esquemas de comercialización en sus canales que le permitan respirar económicamente y en cuanto a contenidos no tiene empacho alguno de piratearse los contenidos exitosos de TV Azteca mostrando la falta de talento.
Todo parece indicar que la pelea ya está decidida, que únicamente es cuestión de tiempo para que escuchemos el estertor final de Televisa.


publicado en roastbrief.com.mx el 26 de febrero de 2018

miércoles, 14 de marzo de 2018

¿Hay futuro para Televisa?




Una gran parte de los mexicanos y de los miembros de las comunidades de actores, actrices, productores están de plácemes frente al estrepitoso derrumbe de la empresa de Chapultepec y San Ángel.



Armando Enríquez Vázquez

Mal empieza la semana para aquel que ahorcan en lunes” dice un singular adagio, de la misma manera una empresa que anuncia ganancias no a costa de ventas, sino de recortes de personal se encuentra en graves aprietos y ese, como todos sabemos, es el caso de Televisa. Mal muy mal habrá de iniciar 2018 para lo que sea que vaya a ser Televisa.

Pero ese no parece ser el mayor de los problemas que tiene la empresa de telecomunicaciones. Desde el anuncio de Emilio Azcárraga Jean de la salida de la presidencia de su empresa las acciones de la misma se han desplomado de manera significativa y para muchos el hecho de que el dueño haya decidido ceder el mando a dos personas diferentes, lejos de dar certeza a la continuidad de la empresa parece ser una señal de una posible división, en el mediano plazo, en al menos dos empresas diferentes. La misma estancia de Isaac Lee como el que preside la división de contenidos de la empresa, pudiera sugerir que en un momento dado Televisa podría ser devorado por Univisión y no al contrario como se pensó siempre o crear una tercera empresa alejada de lo que piensan Bernardo Gómez y Alfonso de Angoitia.
Televisa no ha dado pie con bola desde hace ya más de una década. La percepción de los mexicanos de la marca es una de las peores. Por otra parte, la plataforma de Internet de Televisa conocida con el ridículo nombre de Blim, no sólo llegó tarde al mercado, si no qué como se recordará lo hizo de la peor manera; lanzando la versión tropicalizada y con el lenguaje chabacano de Televisa de la exitosa serie española de Antena 3 Grand Hotel. Algo similar sucede con el rebranding de Cablevisión o con un nombre idiota como es el de Izzi.
Todo son especulaciones y rumores hasta el momento en el otrora gigante de la comunicación en México. El reto no es fácil; sin televidentes, con una, o todas sus marcas, desprestigiadas y cada día con menos personal creativo, con los inversionistas abandonando un barco que da indicios de hundirse gracias a la arrogancia y prepotencia de su dueño y sus cuates vueltos vicepresidentes. El ejemplo más claro es el de la gradual desaparición del otrora poderos José Bastón quien en septiembre dejó de manera definitiva de formar parte de la empresa. Parece difícil que Televisa pueda resurgir de sus cenizas, sobretodo cuando sus apuestas son actores tan pobres como “El Burro Van Rankin” o productores poco talentosos como Rosy Ocampo. Una gran parte de los mexicanos y de los miembros de las comunidades de actores, actrices, productores están de plácemes frente al estrepitoso derrumbe de la empresa de Chapultepec y San Ángel, pues creen ver nuevas oportunidades de trabajo, o de contenidos más interesantes, lo que no es necesariamente cierto. La poca falta de creatividad que hasta el momento ha demostrado Isaac Lee, quien parece más el auditor que recibirá los escombros de Televisa a nombre de Univisión, otra empresa que no se caracteriza por la calidad de contenidos puede ser un síntoma de hacia dónde pretenden orientar la producción de la compañía.
Conquistar o reconquistar los espacios aire y de internet, no sólo va a ser muy complicado para los dos presidentes y el vicepresidente de contenidos. Ya no hay tiempo actualmente para posicionar canales de televisión abierta o de paga. 
En el hipotético caso de que la empresa se fracture y en un plazo corto Azcárraga se vea obligado a vender uno, dos o todos sus canales, creo que la crisis sería aún peor. La televisión abierta parece estar dando sus últimos estertores, el fracaso económico de ImagenTV es un claro ejemplo de que hacer televisión y vender tiempo aire ya no es el jugoso negocio con el lucró Azcárraga Milmo en los ochenta y los noventa.
Algo similar sucede con la televisión de paga, ¿para qué quiero cien canales sí sólo veo cinco o seis de ellos? Disney volvió a reportar perdidas este año, incluso en su canal deportivo ESPN y ha decidido enfrentar de manera directa a la competencia real: Netflix. El nuevo campo de batalla del entretenimiento y los contenidos se encuentra en Internet y la empresa, o empresas, que a partir de enero dirigirán Bernardo Gómez y Alfonso de Angoitia necesita de manera urgente volver a hacer un branding de Blim, incluso no dejar huella de esta plataforma si quieren ganar suscriptores, y también acabar con los contenidos idiotas y simplones que reproducen en su plataforma. El público de Internet no es el mismo de la televisión abierta y cada día es mayor la brecha entre ambos.
Emilio Azcárraga Jean, Bernardo Gómez y Alfonso de Angoitia, incluso Isaac Lee están obligados a hacer creer a todos que Televisa ve la luz al final del camino, pero esa luz no necesariamente representa la salida de un túnel, tal vez se trate del pase a mejor vida de la empresa de telecomunicaciones.

publicado el 13 de noviembre de 2017 en roastbrief.com.mx