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lunes, 13 de mayo de 2024

El pantano permanece.



Parecería que una tercera entrega de esta serie polaca es excesiva y sin embargo por muchos momentos vale la pena verla.

Armando Enríquez Vázquez

¿Hasta donde se puede estirar una historia sin que se convierta en un pastiche artificial? ¿Cuándo parar y dejar a los personajes en paz?  Cuando una serie se vuelve exitosa todo mundo en el lado de producción se emociona y se intenta mantener la historia viva a costa de cualquier incongruencia o acciones que no tienen ya lógica alguna.

El viaje final de Don Drapper, en Mad Men, para regresar al mundo impostor de la publicidad resulta un tanto cuanto lento, para llegar a la gloriosa secuencia final con sus implicaciones y referencia triunfal.  Juego de tronos, para disgusto de la gran mayoría tuvo un final contundente y lógico. No feliz, pero al estilo del autor de la historia; veraz, sin exagerar en el optimismo y dándole la vuelta a un fácil final feliz. Hijos de la Anarquía es otra serie con una gran lógica interna y un final acorde al desarrollo de la serie.

El pantano, una serie polaca cuya primera temporada fue estrenada en 2018. La acción se sitúa en un pueblo ficticio de aquella nación en los días que antecedieron al fin del comunismo; abuso de poder de los líderes políticos, policiacos y sindicales, la injusticia social del comunismo y una serie de asesinatos. La más reciente temporada fue estrenada a principio de este año por Netflix, desde el primer capítulo aparecen ya los personajes y los arcos dramáticos que unen tres temporadas que recorren más de 20 años en la historia de Polonia y los cambios sociales que esas décadas representaron con la caída y desaparición de la Europa comunista y la permanencia de la condición humano; explotación, corrupción y poder, como también de la mano de la culpabilidad autoinfligida va el eterno intento de la expiación de pecados o cuando menos de la justificación.

Esta por finalizar el siglo XX Piotr Zarzycki, aquel ambicioso periodista que protegido desde el nepotismo de los altos círculos del poder sobrevivió a la primera temporada y en la segunda regresa al pequeño diario después de 10 años, sólo para enfrentar una serie de verdades que destruyen su vida y su seguridad pero los tiempos han cambiado y ya nada lo puede salvar por lo que no hay vuelta atrás; Zarzycki queda estancado en el pueblo al finalizar la temporada. Ahora Piotr Zarzycki encerrado en casa, traumado por los sucesos de la segunda temporada, con una nueva relación sentimental y una hija adolescente que se siente rechazada desde la muerte de su madre y la huida de la amante de su madre habrá de enfrentar su mayor temor; su pasividad y entrar en acción.

A la par la historia del periodista Witold Wanycz (Andrzej Seweryn) quien hastiado de la vida y de la mediocridad del periodismo de estado en Polonia inicia esta serie en un momento cuyo único objetivo es huir de Polonia y reencontrar al amor de su juventud y de la vida en Alemania, al final de la primera temporada el viaje se aplazará en un sacrificio que podría definirse humanitario, pero que también admite que el amor real sobrepasa al platónico.

Con el pasar de las décadas, Wanycz vive de manera tranquila retirado del diario pero constantemente obligado a investigar nuevas y las mismas atrocidades. En la segunda temporada el regreso de una amiga a Polonia lo lleva a sentar cabeza sin dejar de pensar en el amor pasado que vive en Alemania y en la tercera la promesa de una carta perdida en el tiempo detona todo.

Pero el gran hilo conductor de la serie son los crímenes que se van descubriendo enterrados en los pozos de brea y lodazales del pantano cercano a la ciudad. Crímenes de odio, de guerra, genocidios o simples asesinatos. La oscuridad del pantano no solo está en los personajes de la serie, si no ese pantano que se ha vuelto fosa siniestra. El hotel central del pueblo es un personaje más de la serie de centro social donde la prostitución, las reuniones políticas y arreglos corruptos se llevan a cabo permanece casi intacto en las tres temporadas, y por intacto no me refiero a que los estragos del tiempo no hayan mellado el edificio, ni que los muebles y paredes no parezcan ya fuera de lugar conforme avanzan las temporadas, pero en el sentido clandestino y de centro de poder el Hotel se niega a morir. Es un emblema de ello a pesar de la llegada de nuevos grupos criminales con la llegada del nuevo milenio.


Y el mayor negocio criminal del mundo, el más redituable, la trata de personas está presente a lo largo de los 17 episodios de la serie y es sin duda un tema que pasa de un personaje incidental a uno de los protagonistas de la serie.

Al iniciar la tercera temporada, llamada El pantano milenio por Neflix, Wanycz recibe una llamada del eterno gerente del hotel central con la promesa de entregarle una carta que no espera y que viene del pasado. Pero cuando Wanycz llega al hotel, el gerente ha sido asesinado.

El descubrimiento de nuevos cuerpos en la ciénega, junto con la necesidad del procurador por hacer de los restos más victimas de los soldados Nazi y la II Guerra Mundial, a pesar de que los estudios forenses demuestran que los restos son de los años sesenta. Mientras su asistente, molesta por la actitud oficial, decide revelar la verdad y además es su manera de expiar culpas del pasado.

La tercera temporada ata cabos sueltos que nadie estaba consciente de su existencia, y sin embargo, no parecen haber sido incrustados a fuerza, aunque se tuvieron que crear tramas en el pasado para explicar la existencia de algunos personajes y su relevancia en la historia, como el padre de Anna Jass (Magdalena Roczczka), la detective de armas tomar que aparece a partir de la segunda temporada y es la amante de Teresa Zarzycka (Zofía Wichlacz) esposa de Piotr. La misma asistente del procurador entra sutilmente y de manera tímida como su personalidad a cumplir su papel en la historia del pueblo.

 Anna Jass regresa en la tercera entrega con la insensatez impuesta por la muerte de Teresa que la obliga a cometer acciones suicidas y la culpabilidad que siente. Convaleciente en el hospital del pueblo, su viejo compañero el policía Adam Mika (Lukasz Simlat) la involucra en la investigación que esconde trata de jóvenes rumanas. El caso se complica con la desaparición de Wanda Zarzycka, la hija de Piotr.

Si, bien El pantano no ha recibido los reflectores merecidos en este lado del mundo, la primera temporada ganó el premio nacional en Polonia a la mejor serie, es una serie que vale la pena ver. Muchos podrían argumentar ciertas deficiencias narrativas sobre todo en la segunda de temporada, pero la trama la que nos hace verla de principio a fin. La congruencia de los personajes con el paso de los años, el pequeño pueblo como personaje de la serie con su pantano, sus multifamiliares, la alberca pública del comunismo, lugar de abusos sexuales y redes trata ahora parte abandonada y otra convertida antro y burdel.

Reflejo de diferentes momentos de la historia y de la hipocresía oficial sin importar la ideología del gobierno, la serie, como la vida, abandona al ciudadano a su suerte frente a la corrupción y el crimen organizado.

imagenes netflix.

lunes, 26 de febrero de 2024

Sputnik, el tercer pasajero.

 


Esta cinta rusa de 2020 es uno de los mejores exponentes de la ciencia ficción reciente con grandes actuaciones y una trama compleja y bien armada.

Armando Enríquez Vázquez.

Zona de spoilers por favor ve la película primero y después lee la reseña y deja tu comentario.

Esta muy buena cinta de ciencia ficción de origen ruso, es una producción de 2020. Escrita por Oleg Malovichko y Andrey Zolotarev, dirigida por Egor Abramenko y con las actuaciones de Oksana Akinshina como la doctora Tatiana Klimova, Pyotr Fyodorov como el cosmonauta Konstantin Veshnyakov, Fedor Bondarchuk como el coronel Semiradov y Anton Vasilev como el doctor Yan Rigel. Cuatro personajes, cuatro actuaciones sólidas para una trama que no trata de impresionar con efectos especiales.

A un ritmo narrativo ruso; lento. Cómo la legendaria Solaris la trama de Sputnik se va cocinando de una gran manera, no queda ningún cabo suelto al final de la cinta, y la tensión siempre creciente se centra en el desarrollo de un conflicto básicamente ético y sobre la empatía y rechazo entre cada uno de los personajes.

La historia se sitúa en el pasado, no en el futuro. En la Unión Soviética de los años ochenta, con su totalitarismo y represión. La desconfianza por el otro y la sumisión ciudadana. La película comienza cuando una misión espacial regresa a La Tierra, no sin antes haber sufrido un incidente que no parece no tener explicación. Al momento del aterrizaje uno de los cosmonautas es descubierto con la cabeza abierta, el cerebro expuesto y sin parte de la cara. El otro, inconsciente se encuentra bien. La situación obliga a las autoridades a recluir a ambos cosmonautas en unas abandonadas instalaciones militares en Kazajstan, al mando del coronel Semiradov. El cosmonauta Veshnyakov al parecer no recuerda nada de lo sucedido antes de la entrada a La Tierra.

Semiradov viaja a Moscú para reclutar a la doctora Tatiana Klimova, quien está punto de perder su trabajo por practicar una terapia extrema en un paciente, esto mismo es lo que hace al militar recurrir a ella para tratar de descifrar la amnesia de Veshnyakov. Todo parece limitarse a un problema sencillo, incluso tal vez un trastorno de personalidad del cosmonauta, o simplemente una simulación, puesto que el hombre no ha perdido su personalidad bravucona, altanera y de macho ruso. Pero la historia que se le oculta a la psiquiatra es muy diferente.



Las propuestas de Klimova para descubrir la verdad sobre la supuesta amnesia del cosmonauta despiertan el celo del Doctor Rigel que se empeña en boicotear a Klimova y restar su opinión y metodos. Rigel no sólo siente un celo profesional, también muestra su machismo en contra de Klimova y el temor a perder su estatus en la jerarquía del campo.

Cada vez con mayor acceso a información en la dictatorial Unión Soviética, Klimova logra rastrear, una parte oculta de la historia del supuesto héroe espacial. La existencia de un hijo abandonado en un orfanato tras la muerte de su madre, y en las entrevistas con el cosmonauta descubre la posición egocéntrica de un hombre que se cree y siente un héroe soviético, incapaz de ver más allá de su ego, aunque también se entera de la ignorancia de Veshnyakov sobre el niño y su situación.

Hay otra verdad aún más terrible y siniestra los cosmonautas no llegaron solos a la tierra y un ser de otro mundo se ha alijado en el cuerpo de Veshnyakov y lo abandona por las noches mientras el cosmonauta duerme. Las mentiras de Semiradov y su intención real en cuanto al trabajo de Klimova: La urgente necesidad de separar al ser extraterrestre de Veshnyakov y convertirlo en un arma. Un arma que siembre el miedo del que la criatura se alimenta.

Como una obra de Chejov, una novela de Goncharov, o una cinta de de Mijalkov, en Sputnik es más importante lo que sucede al interior de los personajes que en el mundo exterior. El miedo, el coraje y la ética de Klimova. ¿quién es el héroe? ¿quién enfrenta sus miedos y actúa, o aquel que se limita a viajar para obtener la fama y el aplauso de sus connacionales? Frente a la corrupción del militar y la servidumbre de Rigel ante el sistema de escalafones y poder soviético está también el reto y la insubordinación de Klimova.

Historia de sobrevivientes, cada uno a su manera y cada uno con sus propios fantasmas y arrepentimientos.

Sputnik es una obra interesante cimentada en historias ya clásicas de la ciencia ficción como Alien de Ridley Scott, para al final demostrarnos como siempre que lo relevante al hablar de extraños seres de otros mundos es poder reflexionar sobre los seres humanos y sus inexplicables acciones en contra de sí mismos.

Sputnik se puede ver en Netflix.

lunes, 18 de abril de 2022

Monstruos de Cracovia

 


En la oferta de series del este de Europa, sin duda las propuestas polacas del drama a la fantasía, son de las más interesantes. Aquí otro buen ejemplo que vale la pena ver.

Recuerden que esta es una zona de spoilers y es responsabilidad del lector el continuar con la lectura.

Sí de monstruos primigenios se trata, nada más lovecraftiano que un antiquísimo y olvidado culto que surge de las entrañas de la tierra. Dioses tectónicos que están en el subconsciente humano y que esperan salir a la superficie para retornar a su creación y acabar con los osados humanos que se han atrevido a desafiarlos. Monstruos de Cracovia es una serie con esa premisa y que funciona a pesar de los pequeños huecos que tiene en su argumento y de ciertos efectos que son muy malos.

Creada por la novelista y cineasta Kasia Adamik y la cineasta Olga Chajdas, Monstruos de Cracovia esta ubicada en el presente cuando Aleksandra “Alex” Walas (Barbara Liberek) una joven que vive una vida al borde, drogas, alcohol, sexo, y con un pasado que la atormenta, su madre se suicida estrellando el auto en el que viaja con Alex niña en un árbol y Alex pasó algunos días en el auto con el cadáver de la madre. Alex es criada por su abuela en el campo polaco.

Alex, ahora convertida en una universitaria de nuevo ingreso en la ciudad de Cracovia, lleva como ya dije habita en el wild side.  Alex tiene además visiones que ella piensa son alucinaciones que demuestran que sufre de alguna condición mental como esquizofrenia.

En este cocktail de vida atormentada y desenfrenada Alex conoce en un bar a Lucjan (Stanislaw Linowski), un estudiante de medicina con quien tan solo cruza palabras, Lucjan al servicio del investigador y profesor Jan Zawadzki (Andrzej Chyra) quien investiga antiguos cultos y ha conformado un grupo de jóvenes con dones especiales, entre ellos, además de Lucjan esta Iliana (Anna Paliga), una chamana con un ojo tatuado en cada palma de la mano, que recuerda al monstruo de Guillermo del Toro en el Laberinto del Fauno, y que en realidad es una antiquísima práctica chamánica que conectaba al chamán con el futuro y el pasado, le permite ver más allá de la realidad. Las gemelas Hania y Basia (Maja Chan y Kaja Chan), capaces de leer la mente.

Cuando Alex es invitada a formar parte del grupo, ella cree que como parte de la investigación de Zawadzki y decide huir casi de inmediato al darse cuenta de se le considera pieza clave en las labores de este grupo. En su deambular se topa con un niño que hemos visto en las primeras secuencias de la serie y que supuestamente vive maltratado por un padre alcohólico, este niño huye de Alex y esta llega hasta la casa del infante donde un ser monstruoso intenta acabar con el niño, Alex decide interponerse y por accidente descubre como acabar con el monstruo, al menos eso cree ella, porque a su lado, desde tiempos del fatal accidente que marca su vida hay un ser luminoso que parece protegerla a manera de ángel de la guarda pero que también en esa protección que brinda a Alex puede perder su condición y poderes.

Desgraciadamente como Alex descubre al llegar Zawadski y sus alumnos a la escena del incidente para recuperar el cadáver del ser fantástico, que ha obrado en el sentido contrario, el niño es la encarnación de un dios oscuro que pretende acabar con la humanidad y con Alex y el Monstruo era el enviado para acabar con él.

En una excavación aparece una representación de un dios de tres caras perteneciente a una antiquísima religión, esta reliquia se posee a uno de los ingenieros de la obra quien guarda la figura y obedece al niño oscuro en su actuar para acabar con el mundo.

La serie es atractiva y aunque los personajes no están muy bien dibujados, el mismo personaje de Alex se descompone pues no es totalmente consistente con su rebeldía o adicciones, pero su despertar y la conciencia que va adquiriendo se desarrollan conforme a lo esperado. Los efectos especiales van de los buenos a los realmente malos y el niño es el negrito en el arroz pues su actuación es pésima y el doblaje de su voz por la del ser divino es terrible, siempre fuera de lipsing

Una de las grandes virtudes de la serie es mostrar a los espectadores de otras regiones del mundo la belleza de la ciudad de Cracovia, lo imponente de su famosa mina de sal y para no salir del tema la presencia del Dragón de Wawel uno de los mitos fundacionales de la segunda ciudad en importancia de Polonia. Alex es al final de cuentas la reencarnación de una poderosa chamana.

En muchos sentidos Monstruos de Cracovia me recordó a la mexicana Diablero también producida por Netflix en 2018, las buenas intenciones, las historias fantásticas locales y la fuerza de algunos personajes, disculpan en parte la falta de los efectos hollywoodenses que muchas veces como en el caso de Strange Things sólo enmarcan argumentos sosos y personajes lugar común. En parte porque a pesar de las inconsistencias del argumento, la dirección, la edición y la fuerza de algunos de los personajes salvan la serie.

Rescatables entre tantos superhéroes cursis y predecibles y melodramas que no vale la pena ni ver el tráiler, a Monstruos de Cracovia vale la pena darle una oportunidad y ya esperamos la segunda temporada.

imagen: Netflix

jueves, 24 de febrero de 2022

Honor y vergüenza.

 


La serie japonesa La periodista de Netflix muestra la visión milenaria del honor, frente a la voracidad y corrupción de los hombres de hoy.

Armando Enríquez Vázquez

Bajo advertencia no hay engaño, spoilers después de este punto.

Netflix estrenó la serie japonesa La periodista, por el título se puede pensar que la serie es una más en el género de periodistas vs el poder y la corrupción. Y lo es. Lo interesante de la visión de este conflicto está más allá del protagonismo de la periodista y el oscuro lugar desde que el siniestro personaje que maneja los hilos de la corrupción gubernamental en Japón. Lo llamativo en la serie es la postura de los sin voz y víctimas del fuego amigo de los entramados corruptos de los poderosos.

En un ritmo no siempre logrado y a veces exagerado en su lentitud y en su tono melodramático La periodista, cuenta la historia de un caso de corrupción al interior del gobierno japonés que implica la venta de tierras en favor de un empresario. Nunca vemos al primer ministro japonés, tampoco a su esposa que son las cabezas de la estafa. Como en la mayoría de los casos de corrupción que hemos visto a lo largo de todos los casos de corrupción contemporáneos en el mundo, los daños se dan en la cercanía de la cabeza del poder.

La reportera del diario Touto, Anna Matsuda (Ryoko Yonekuda), en la capital japonesa investiga y publica artículos en contra del empresario japonés y asesor del relaciones públicas del gobierno,  Shinijiro Toyoda (Yusuke Santamaría), quién cómo veremos mientras avanza la serie es el responsable de que el hermano de Anna Matsuda,  se encuentre en estado vegetativo debido a las presiones que recibió por demandar a Toyoda por los malos manejos de este en  los procesos de licitación para los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.

La investigación de Matsuda sobre Toyoda es frenada por los directores del diario, pues un nuevo escándalo comienza a aflorar en las noticias; la venta a muy bajo precio de unas tierras, en las que ahora se encuentra una academia educativa para jóvenes. Mientras las investigaciones gubernamentales amenazan con desatar un escándalo, por órdenes de la esposa del primer ministro japonés las cifras de todas las transacciones que se llevaron a cabo en la venta de los terrenos deben ser maquilladas para que coincidan y puedan pasar frente al congreso del gobierno japonés.

Tanto el jefe de la oficina de hacienda de la región de Chubu, como los funcionarios a su caro que son designados por el director y el ministro de finanzas japonés para maquillar el fraude están horrorizados por la orden. Kazuya Suzuki (Hidetaka Yoshioka) un funcionario que acaba de ser trasladado a la oficina de Chubu por su ex jefe, Kurosaki (Keisuke Hoashi), a quien Suzuki recuerda por su rectitud y honradez, es el más escandalizado. Se siente traicionado por este hombre que de manera no muy clara lo invita a trabajar con él en la oficina de Chubu. Lo que Suzuki y su esposa perciben en un inicio como un reconocimiento y honor a su compromiso como funcionario público, termina siendo un estigma y vergüenza que llevan a Suzuki al hospital y más tarde al suicidio. La deshonra como la percibe Suzuki y muchos japoneses no sólo lo mancha a él, si no a su esposa y toda su familia. Y tiene que ver con hacer algo deshonesto en su trabajo. En este caso Suzuki, siente que ha traicionado el ideal de un funcionario público de ser servidor de los japoneses.

Por otro lado, el funcionario Shinichi Murakami (Go Ayano) quien sirve de enlace entre la mujer del primer ministro y el jefe de gabinete para llevar a cabo las maniobras fraudulentas en el caso del fraude inmobiliario, al iniciar las filtraciones es removido de su puesto, para que no sea visible y enviado a los sótanos de la inteligencia japonesa, su misión descubrir a los principales promotores de las audiencias en el congreso, así cómo a cualquier periodista insistente en el tema.  Bajo la presión de su jefe, de Toyoda y del jefe del gabinete, Murakami es obligado a investigar a Matsuda y así descubre al hermano, quien antes de su derrame fue su compañero de trabajo, Murakami también se desploma ante la vergüenza de sus acciones y lo que ha encubierto para los altos mandos políticos de Japón.

En paralelo corre la historia del sobrino de Suzuki, Ryo (Ryusei Yokohama), que es repartidor del diario Touto, apático frente a los diarios, la información y la vida en general. Ryo cambia cuando es buleado por su compañera de trabajo, una joven estudiante que aspira como todos los jóvenes japoneses a un trabajo en una empresa compitiendo contra toda su generación. Ryo comienza a interesarse por su compañera de trabajo, y al final ella será la que no obtiene el puesto deseado y tiene que regresar a su prefectura, mientras Ryo que además es sobrino de Suzuki y ayuda a Matsuda, quien además se convierte en su mentora, termina eligiendo el ser periodista y consigue un trabajo en Touto.

La historia está basada en el libro del mismo nombre escrito por la periodista japonesa Isoko Mochizuki que se ha preocupado por develar la corrupción que se asienta en poder político japonés y que ha resultado intimidada por el gobierno de su país por sus investigaciones y posición incómoda para el gobierno japonés.

La concepción del honor, la vergüenza y de la traición de empresarios y gobernantes en Japón, que se da en todo el resto del mundo, son lo que hay que resaltar en esta serie que tiene sus momentos trascendentales, pero ante todo la reflexión obligada sobre lo que la aldea global tiene que decir sobre la impunidad y arrogancia con la que se gobierna afectando los valores éticos y morales de las mayorías gobernadas.

imagen: Netflix

miércoles, 9 de febrero de 2022

Discordia y gandallismo.



 Netflix estrenó la miniserie alemana The Billion Dollar Code, ficción sobre el supuesto robo intelectual que Google realizó en perjuicio de la empresa alemana ART+COM.

Armando Enríquez Vázquez

Netflix estrenó la miniserie alemana The Billion Dollar Code, titulada en español de una manera muy imaginativa y como siempre muy tonta El código de la discordia. La serie es mucho más que entretenimiento.

La historia es una ficción que utiliza como fuente el supuesto robo intelectual que Google realizó en perjuicio de la empresa alemana ART+COM, para implementar lo que conocemos como Google Earth.

La empresa alemana creo en la década de los 90 un sistema que navegaba a través del planeta gracias a la utilización de mapas satelitales. Los jóvenes alemanes que diseñaron el sistema al que llamaron Terra Visión.

Los ingenieros, artistas detrás de Terra Vision, que de acuerdo con el escritor y creador de la realidad virtual Mark Pesce en su libro:  The Playful World: How Technology is Transforming Our Imagination, también incluía una función que permitía ver el planeta en tiempo real y el paso de las nubes, lograron como se narra en la miniserie un desarrollo tecnológico que maravilló a todos los asistentes al Congreso Plenipotenciario Internacional de Telecomunicaciones realizada en Tokio en 1994.

Terra Vision es sin lugar a duda el antecedente directo de Google Earth presentado por el gigante californiano en 2001, maravillando a los usuarios de Internet. Lo que no quedaba claro era si se había infringido la ley de derecho de autor. En 2014 los ingenieros alemanes de ART+COM presentaron una demanda en contra de Google y Google Earth, que fue desechada por la justicia de Estados Unidos.

Esa es a muy grandes rasgos la historia que inspiró a Oliver Ziegenbalg y Robert Thalheim para escribir y crear la serie. Los ingenieros de ART+COM están representados por los actores Mark Waschke en el papel del creativo y artista Carsten Schlüster y Misel Maticevic como el ingeniero Juri Müller capaz de dar la posibilidad de ejecución correcta y calidad a la idea de Carsten.

Bajo la narrativa arriba mencionada, la miniserie nos lleva a lo largo de 4 episodios a conocer la historia de la creación de Terra Vision en los noventa cuando Carsten y Juri dos estudiantes unieron fuerzas, ideas y tiempo para desarrollar el programa crear alrededor de él otros sistemas que ayudaron a Terra Vision a ejecutarse de manera correcta y que han beneficiado a los programadores a nivel mundial, a partir de su preparación para el juicio a partir de las entrevistas y consejos de los alemanes que años después hasta han acabado con su amistad. Carsten culpa a Juri de haber entregado los secretos de Terra Vision a Brian Anderson (Lukas Loughran), un supuesto visionario de Silicon Valley que invita a los jóvenes alemanes a su Startup, los deslumbra y cautiva a Juri, en quien el mezquino estadounidense ve el talento y la serie supone que le roba el secreto del algoritmo de Terra Vision y que después pasa a ser parte de Google donde desarrolla Google Earth. El capítulo final se desarrolla en durante el juicio en contra de Google en el juzgado californiano con el final por todos esperados.

La miniserie bien escrita, dirigida y actuada construye en cuatro episodios una historia que nos invita a reflexionar sobre ideas muy claras como la avaricia y esa vieja idea de la cultura estadounidense de robarte todo lo que ellos puedan capitalizar en cuanto se convierta en dinero, y llegado el momento ampararse en un sistema judicial corrupto y sesgado que pretende presentarse como democrático porque doce individuos seleccionados de manera más que conveniente por los abogados son quienes dictan la sentencia. En la película The Firm  de 1993 dirigida por el gran Sidney Pollack y basada en una novela de John Grisham, Gene Hackman, un abogado con todo el colmillo posible, aconseja al joven abogado aprender a doblar la ley todo lo posible sin romperla. Así con Anderson y los abogados de Google.

La historia es una visión más sobre la falta de ética de muchas empresas de internet en la actualidad, por ejemplo, como lo acabamos de ver en el caso de Facebook después de las declaraciones de la ex funcionaria de la empresa Frances Haugen que han demostrado cual es negocio del hombre que creó Facebook traicionando desde un principio a amigos y socios.

Lo mismo sabemos que ha sucedido con Google que a principios del siglo intento de hacerse de todos los libros del mundo violando las leyes de derecho de autor, por lo que fue frenado legalmente, por lo que la premisa de The Billion Dollar Code no suena para nada irreal, aunque se haya declarado ya que Terra Vision y Google Earth son totalmente diferentes.

En la miniserie es un verdadero ensayo en ficción sobre cómo gracias a la ambición y la falta de ética la idea inicial que tenían muchos de los creadores y usuarios de Internet, la red torció el rabo, como dirían por ahí y por eso siempre debemos agradecer la existencia de hombres y mujeres como Haugen, Edward Snowden, Julian Assange y otros tantos que creen en la libertad y la democracia.

En el sitio de ART+COM se pude ver el video comparativo entre el invento alemán y el norteamericano que vemos proyectado en una de las secuencias del juicio en la serie, esta es la dirección. https://artcom.de/en/?project=terravision


Publicado originalmente roastbrief.com.mx en octubre de 2021

Imagen Netflix

viernes, 28 de enero de 2022

Narcos México la tercera entrega de la tragicomedia nacional

 


Otra vez la combinación de excelentes guiones, buena dirección y actuaciones excepcionales muestra que la franquicia Narcos es la mejor en cuanto al crimen organizado que nos abruma.

Armando Enríquez Vázquez

La franquicia de Narcos, dedicada al crimen organizado de México a partir de los años setenta, llegó en 2021 a su tercera entrega, ubicada en la década final del siglo XX. La serie es sin duda la más artística de las versiones que se han hecho sobre nuestra desgracia nacional; como en el caso de las primeras temporadas dedicadas al narcotráfico en Colombia; los buenos guiones, las direcciones impecables, así como el casting y las actuaciones son la base de está extraordinaria serie.

Producida por la centenaria y legendaria empresa francesa Gaumont, las dos franquicias; Colombia y México han contado, con todo y las limitantes que imponen el poder y el crimen organizado aun presentes en ambos países, de manera más que digna la obscena realidad del continente, dejando una serie de ficción histórica de gran relevancia. La tercera temporada de Narcos México nos habla del vacío de liderazgo y poder entre los narcotraficantes mexicanos dejado por la captura de Miguel Ángel Félix Gallardo, interpretado de manera magistral por Diego Luna, en las dos entregas pasadas. Los hermanos Arellano Félix y el Cartel de Tijuana tomaron las riendas del tráfico en el país, pronto dos piedras se les aparecieron en el camino; el Cartel de Sinaloa y Amado Carrillo, el famoso Señor de los Cielos.

José María Yazpik es uno de los grandes pesos actorales de la tercera entrega pero no el único, su Amado Carrillo hace del narcotraficante un solitario similar al Miguel Ángel Félix Gallardo de Luna, pero sin el arribismo y elegancia del llamado en sus días Zar del narcotráfico, además de contrastar con la familia al estilo de la mafia de El Padrino de los Arellano Félix; Benjamín, Ramón, Francisco interpretados sin fuerza, ni importancia por actores totalmente olvidables, no así la fuerza de Mayra Hermosillo en el papel de Enedina Arellano Félix y que con su porte y silencio nos muestra a esta mujer que nunca ha sido detenida y de la que no se sabe su paradero, es considerada el cerebro del clan.

Historias paralelas de familias enfermas, no sólo porque las hijas de Amado Carrillo y Benjamín Arellano Félix padecen enfermedades terminales, sino por las historias de los Narco Juniors, esos aburridos jóvenes de clase alta de la sociedad tijuanense que decidieron salir de su mediocridad para jugar a ser parte del crimen organizado, solo para que al final fueran desechados de la peor manera por esos mismos criminales a los que idealizaron.

El trabajo de Luis Gerardo Méndez en el papel de un ficticio patrullero de Ciudad Juárez llamado Víctor Tapia, que comienza a investigar la desaparición y asesinatos de las jóvenes de las maquiladoras de la ciudad fronteriza, es extraordinario. Lejos, muy lejos de la comedia a la que nos tiene acostumbrados, Méndez construye el papel de un policía perdedor, mediocre, incapaz de involucrarse en nada bueno o malo hasta que, a regañadientes por petición de su esposa, visita a una vecina cuya sobrina ha desaparecido. Víctor comienza a visitar la morgue de Juárez de manera constante, sólo para ir descubriendo poco a poco el escondido terror que aún se vive en la ciudad más grande de Chihuahua, en la que se han cometido miles de feminicidios sin esclarecer. Luis Gerardo Méndez esta sin duda en uno de los mejores papeles de su vida y creo que será tan memorable como sus juniors de Nosotros los Nobles o Club de Cuervos.

Lo mismo sucede con la actriz Luisa Rubino que da vida a Andrea Núñez otro personaje ficticio que en su caso representa a todos los valientes periodistas tijuanenses que han luchado y luchan por dar a conocer los vínculos del entre políticos, empresarios y narco traficantes. Manuel Uriza interpreta al corrupto político mexicano, Carlos Hank González, cuyo nombre a diferencia de otros políticos en las entregas anteriores no fue alterado y sus nexos con Amado Carrillo y los Arellano Félix son ventilados en la tercera entrega. También están otros conocidos de la serie en su versión México y de franquicia original en Colombia; Wagner Moura (Pablo Escobar), Alberto Ammann (Pacho Herrera), Damián Alcázar (Gilberto Rodríguez Orejuela), los tiempos de los carteles colombianos y mexicanos son simultáneos y como le dice Pacho Herrera a Amado Carrillo, los mexicanos empezaron trabajando para los colombianos como transportistas y a la vuelta de la esquina fueron los colombianos los que terminaron al servicio de los grandes carteles mexicanos que ganaron y ganan más de lo que Pablo Escobar jamás soñó.

En esta tercera entrega se cuenta el nacimiento de la fuerte alianza entre El Chapo Guzmán (Alejandro Edda) y El Mayo Zambada (Alberto Guerra) para consolidar y solidificar al Cartel de Sinaloa.

La presencia del siempre tóxico y prepotente agente de la DEA, Walt Breslin (Scott McNairy) perdido con esos sentidos torcidos del deber y la justicia. De su moral que únicamente delatan su clarísima incapacidad para establecer un marco real dentro de su vida y su actuar.

No habrá cuarta temporada de Narcos Mexico, Netflix lo confirmó a finales de 2021. Lo que ha pasado en los 20 años desde el momento en que cierra la tercera entrega, no son menos melodramáticas a lo que ya hemos visto e incluyen las sospecha de atentar en contra de dos secretarios de gobernación, de allanar el camino a candidatos afines a ellos y a negociar con todas las fuerzas políticas mexicanas nos confirman que material hay, pero también miles de dificultades y peligros y tal vez por eso haya sido cancelada.

Esperemos en unos años ver una cuarta temporada en la que veamos al menos el fin del Cartel Golfo y el nacimiento de los Z.

imagen: Netflix

miércoles, 26 de enero de 2022

Jaguar, la ficción española en buena forma.

 


 

Al estilo de Bastardos sin gloria, esta serie española nos cuenta una historia de búsqueda de Nazis en la España franquista que adoraba y protegió a los alemanes, fantaseando. 

Armando Enríquez Vázquez

Entre las series españolas estrenadas en Netflix en 2021, una de las más llamativa desde mi punto de vista es Jaguar producida por la empresa Bambú Producciones, creada por Ramón Campos uno de los importantes creadores de contenidos de la televisión española entre los que destacan las muy exitosas series; Gran Hotel, Las chicas del cable y otras que no son chick flicks como Fariña.

Jaguar es una serie de aventuras y sólo así se debe de ver, con una protagonista inverosímil en la España franquista de los años sesenta. Ubicada a principios de esa década cuando el asesino dictador Francisco Franco hacía de España uno de los países más pobres y sumisos del mundo, Jaguar cuenta la historia de Isabel Garrido (Blanca Suárez) una sobreviviente de los campos de concentración de la Segunda Guerra Mundial y que ha llegado a España buscando al Nazi que mató a su padre y se hizo cargo de ella. Otto Bachmann (Stefan Weinert) un ex comandante nazi radicado en la España Franquista y encargado de sacar ex militares Nazi de Europa rumbo a América del Sur.

La serie inicia cuando quince años después de terminada la guerra Isabel, una adulta joven, ha logrado infiltrarse en un restaurante alemán en Madrid, trabajando como mesera, donde Bachmann se reúne con un grupo de Nazis que se hacen pasar empresarios y están coludidos con las autoridades de la dictadura española. A punto de matar a Bachmann un grupo de españoles dedicados a descubrir a Nazis escondidos para entregarlos a la justicia internacional y que tiene conocimiento de que Bachmann está a punto de recibir a uno de los criminales Nazi más buscado, Aribert Heim, una especie de Mengele.

La célula está compuesta por Lucena (Iván Marcos), Sordo (Adrián Lastra), Marsé (Francesc Garrido) los tres sobrevivientes como Isabel de los horrores de los campos de concentración alemanes y el joven Castro (Óscar Casas), su padre fue compañero en el campo de concentración de Sordo y quien quiere vengar la muerte de su padre. Lucerna invita a Isabel a formar parte del grupo, que es financiado desde el extranjero y tiene como objetivo en ese momento atrapar a Aribert Heim, otro viejo conocido de Isabel.

La historia no es el melodrama clásico, se trata de una ficción histórica de esas tan de moda, sobre todo entre ciertas sociedades por borrar la triste historia real de su país y si Franco fue un carnicero dictador que mantuvo a España en la miseria, esa que provocaba a los países europeos a definir a aquella nación como el inicio de África, de la manera más despectiva y menos políticamente correcta dirían algunos hoy, la serie intenta reivindicar al pueblo español, despreciando a los militares que los sojuzgaron por más de tres décadas.

La historia es una de superhéroes civiles, sin poderes, pero con muy buenas secuencias de violencia y acción. Con personajes muy bien construidos. La actuación de Blancas Suárez como mujer de acción, fría y centrada en su venganza, es extraordinaria, el rostro impasible es igual a la de cualquier actor duro de este tipo de cintas, la convierte en una protagonista entrañable y verisímil, para los aficionados a este tipo de contenidos. Su pena y su dolor no son de lágrima fácil e historia chafa. Otro de los grandes personajes es Marsé. Estoico y escéptico. Que en uno de sus primeros diálogos cuenta un oscuro chiste sobre la ausencia total de Dios en los campos de concentración, encargado de la parte de conducir el auto del grupo descubriremos el peso de ese chiste y su dolor metafísico, porque Marsé era un sacerdote católico antes de la guerra, en el momento del inicio de la serie un ateo.

El ritmo de acción de la serie es muy bueno a pesar de tener los flashbacks tan en boga y que por lo general poco aportan a la narrativa de la historia. La historia consta de seis episodios en la primera entrega.

Jaguar, cuyo nombre hace referencia a una falsa historia de los guerreros jaguar y águila de la cultura mexica que Lucena le cuenta a Isabel, es una atractiva serie de aventuras. Para los que le encantan las historias basadas en hechos reales, por favor absténganse, esta serie es tan ficticia como el Capitán América.

A pesar del clarísimo Cliffhanger al final de la primera temporada, Netflix no ha anunciado aún una segunda temporada. En caso de que la haya espero que los productores no se engolosinen en guiones pedestres que sólo insultan a la audiencia como ha sucedido en el caso de La Casa de Papel, o de Sky Rojo de las que todos esperábamos mucho más.

Al final de la primera temporada Isabel adopta el sinónimo Jaguar para identificarse.

La secuencia de créditos de inicio es una muy buena animación con una canción del grupo catalán Ebri Knight, basada en los versos del gran poeta Miguel Hernández: Los vientos del pueblo.

publicado en octubre de 2021 en roastbrief.com.mx

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miércoles, 29 de diciembre de 2021

Un pantano trece años después



 El tiempo transcurre, no así los misterios que s ocultan en el pantano polaco. La serie de Netflix nos recuerda que muchas veces todo se mueve para que siga igual. 

Armando Enríquez Vázquez

El año pasado Netflix estrenó lo que parecía una miniserie polaca llamada El Pantano. La historia centrada en una investigación periodística del asesinato de un funcionario escolar y una prostituta en la Polonia comunista llena de represión y censura. Esta investigación deja entrever la corrupción y lugares oscuros de la pequeña ciudad polaca de Gronty, así como los recuerdos del viejo periodista Witold Wanycz (Andrzej Seweryn), sobre su juventud y su relación con una joven alemana que tras la II Guerra Mundial regresó a Alemania para convertirse en una afamada artista gráfica. El sueño de Witold es viajar a Alemania y rencontrarse con esta mujer. En el otro extremo se encuentra el periodista novato Piotr Zarzycki (Dawid Odrodnik), hijo de un alto funcionario del partido comunista polaco que recién casado con Teresa (Zofia Wichlacz) que esta embarazada y al parecer mientras él huye de la sombra de su padre para forjar su carrera, ella también esta buscando nuevos horizontes que la liberen de la reputación que le dejó una relación lésbica. El bosque aledaño a la ciudad oculta el secreto de una matanza nazi, pero algo más también que no se esclarece bien en esa primera entrega pero que impactó directamente en la relación entre Witold y la adolescente alemana.

Al final de la primera entrega los cabos que quedan cabos sueltos no parecen demasiado fuertes para pedir una segunda temporada, las tramas principales se resuelven de forma lógica y convincente, por eso al ver anunciada una segunda temporada ubicada 13 años después me llamó la atención.

Esta segunda temporada es sorprendentemente coherente con la primera, la evolución de los personajes, la situación de Polonia ha cambiado es 1997, el comunismo ha desaparecido pero el peso de un sistema corrupto aún se cierne sobre Gronty, esta vez la tragedia que provoca todo es una gran inundación que devasta Gronty y desentierra cientos de cuerpos del cementerio clandestino en el bosque cercano al pueblo.

Piotr regresa al pueblo para dirigir el diario local en el que se inició trece años antes, con él llegan Teresa y la hija de ambos, la adolescente Wanda (Wanda Marzec) y se instalan en un nuevo desarrollo residencial que no sufre daño alguno por estas inundaciones a pesar de encontrarse en una zona muy vulnerable de los suburbios del pueblo, pues de manera providencial, al parecer, un dique se ve rebasado por el agua y la corriente toma otro rumbo que incluye las calles de Gronty.

La aparición del cadáver de un adolescente entre los escombros del paso del torrente cercano al dique desata una investigación policial que ninguno de los policías locales quiere llevar a cabo y/o que progrese y la única empecinada en hacerlo es la sargento de policía Anna Jass (Magdalena Rozczka) quien está en Gronty en un programa de intercambio con la policía de Cracovia, en un principio parece que a manera de castigo, pero la policía deja ver hacia el final de la temporada que sus órdenes son otras. Como en muchas de las series policiacas, Jass tiene un trauma por una investigación mal resuelta que la atormenta y la obliga a tratar de resolver este caso. Tal vez, el motivo de su traslado a Gronty desde la ciudad de Cracovia sea también el hecho de ser lesbiana, en un país que comenzaba a levantar su puritanismo comunista y católico.

También está el secuestro y desaparición del hijo de un poderoso empresario de la ciudad que lleva meses sin ser investigado, algo que es una prioridad para el diario que dirige Piotr, pues el empresario es el principal anunciante.

Mientras Witold se ha recluido como un ermitaño en su departamento, únicamente visitado por los fantasmas de su adolescencia y por Nadia la prostituta a la que ayudó a huir de Gronty en la primera temporada y que ahora es la dueña del salón de belleza del pueblo.

Piotr visita a Witold y le pide escribir un texto para el periódico sobre la verdad que oculta el bosque de Gronty, algo que al principio el viejo periodista se niega a hacer y lo mismo sucede cuando le pide lo mismo al viejo disidente político Kazimierz Drewicz (Michal Kaleta) quien, reintegrado a la vida pública y al diario, ahora se encarga de escribir los horóscopos y trata mantenerse apartado de todo. Al final ambos escribirán sus textos.

La investigación que Jass se empeña en continuar demuestra que el dique fue dinamitado para evitar que el conjunto residencial se inundara. También esta el viejo fiscal de la región y el fantasma de la amante de Piotr en la relación con Teresa que descubre un nuevo amor. Piotr continúa siendo un peón, sin que él lo reconozca. Mientras que la investigación de Piotr sobre el secuestro del hijo del empresario lo llevan a lugares más cercanos de lo que el mismo espera.

Todo se ha movido y cambiado para seguir igual, poder político que es remplazado en parte por poder económico. La censura convertida en autocensura e intereses comerciales en un supuesto diario independiente. Y todos los personajes están relacionados en una serie de giros de tuercas y guiños que crean una telaraña de finos hilos y vasos comunicantes.

Al final todo habrá de solucionarse, los horrores del momento y del pasado llenan la historia y una última vuelta de tuerca precede al fade out final. Cómo en la temporada anterior todo parece resuelto, existen muchos cabos sueltos que parecen insignificantes, aún quedan preguntas sin contestar, empezando por ¿qué sucedería si Witold viaja a Alemania y encuentra a la artista alemana que fue el amor de su adolescencia y cuyo recuerdo junto con un acto de cobardía que el periodista cometió y nos es revelado en esta segunda entrega lo han marcado en su vida?

Supervivencia y traiciones, supervivencia y nuevas oportunidades parecen una constante que rodea a los diferentes personajes de la serie.

Igual de breve que la primera entrega, sólo 5 episodios, esta nueva temporada de El Pantano es muy sólida, con personajes que no han cambiado en lo fundamental, pero a los que los años han matizado. Escrita de manera brillante y con actuaciones que destacan por no ser estridentes, ni llamativas, El pantano engancha desde los primeros minutos de la segunda entrega. La fotografía es sobria y gris como lo fueron los años de la dictadura comunista y los medrosos y temerosos años que siguieron a su caída solo sirve para reforzar el escenario planteado por el guión. 

Aunque al parecer Netflix no ha dicho nada acerca de una tercera temporada, hay quienes asumen que la habrá. En lo personal creo que esa historia central entre Witold y la artista alemana es la gran pieza faltante. No es imprescindible porque todos sabemos lo que los años y la distancia representan, pero en tiempos en que todos quieren que se les explique todo, nadie mejor para no dejarlo a la interpretación que los productores y escritores. El Pantano es una buena serie para ver.


Publicado originalmente en roastbrief.com.mx en agosto de 2021

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martes, 28 de diciembre de 2021

Somos y tristemente seguiremos siendo.


 

Somos es una miniserie devastadora que no da concesiones y que como sucede en el caso de muchas de estas creaciones se basa en acontecimientos que han aparecido en las páginas políticas y de la nota roja de diarios y revistas nacionales e internacionales.

Armando Enríquez Vázquez

Cómo nos duele a muchos nuestro México. Cómo nos duele que la violencia sea la principal línea narrativa de series, novelas, películas, obras de teatro y hasta operas, pero duelen más la certeza de que todas estas creaciones se quedan cortas frente a la brutal realidad y 30 años de terror institucionalizado a partir de gobiernos locales y federales permisivos con el crimen organizado, una iglesia católica cómplice que se reúne con narcos y con iglesias protestantes llenas de todos los pecados capitales y veniales.

Netflix estrenó una miniserie sobre el tema, bajo el título Somos. Somos es una miniserie devastadora que no da concesiones y que como sucede en el caso de muchas de estas creaciones se basa en acontecimientos que han marcado las páginas políticas y de la nota roja de diarios y revistas nacionales e internacionales: La matanza de civiles en la población de Allende en el estado fronterizo de Coahuila.

La historia está construida con la vida cotidiana, a manera de mosaico, de diferentes habitantes de la población; adolescentes preparatorianos que a manera de high school estadounidense se dedican a jugar futbol americano y comienzan a descubrir su sexualidad. Ganaderos del lugar amenazados por la ambición de los narcotraficantes para tener mejores rutas para sus drogas. La veterinaria, los narcotraficantes, las prostitutas del lugar y los corruptos policías. Todos con sus expectativas, retos y problemas pequeños o grandes con los que los seres humanos lidiamos a diario.

La serie tiene el muy consabido y hasta predecible formato tan de moda de iniciar por el final, para remontarnos después a las tres semanas anteriores a la masacre.

Somos no tiene actores de fama, incluso no todos los intérpretes son actores de carrera, no tiene tampoco la gran super producción, pero el guión y los personajes no tienen desperdicio. Escrita y creada por James Schamus, un veterano escritor, productor, quien se basó en un reportaje de la periodista Ginger Thompson acerca de cómo una operación fallida de la DEA terminó en una de las masacres más cruentas en el norte de México en los últimos años. La miniserie tuvo entre las productoras executivas y seguramente metió mano a los guiones y en la visión fría y descarnada de la misma, a la extraordinaria escritora mexicana Fernanda Melchor. 

Son mujeres fuertes las que hacen el relato, mujeres como muchas en este país que sacan adelante la casa y las familias. Nancy (Jimena Pagaza) es la adolescente contestaria, que juega futbol americano en el equipo de la escuela y cuya visión de las relaciones sexuales es en principio más pragmática que la visión patriarcal de Tom (Mario Quiñones) el joven que le gusta y escoge para ser su pareja sexual. Las hermanas Irene (Iliana Donatlán) y Ericka (Areli González) pilares de sus respectivas familias a pesar de haber crecido en una familia de padres golpeadores y abusivos. Pero sin duda el gran personaje femenino de la serie es Doña Chayo (Mercedes Hernández) la humilde vendedora de hot dogs de Allende que cuida de su hija, su nieta y su yerno y que conforme al progreso de la serie se convierte en halcón del narcotráfico. Personaje que desde el silencio y la trinchera de su carrito y frascos de mayonesa y mostaza es testigo del ir y venir del pueblo.

La otra actuación destacada es la de Jesús Sida que interpreta a Paquito el yerno de Doña Chayo un joven ingenuo, no muy brillante que termina siendo víctima de la corrupción policiaca y después de las malas decisiones que toma, pero el personaje está muy bien interpretado a pesar de que se nota la poca experiencia actoral del joven. Sus amigos son jóvenes sin oficio ni beneficio que representan esa enorme generación que sin oportunidades, ni opciones se ha vuelto parte del crimen organizado y que obviamente tienen más de lo que tiene paquito.

A diferencia de Narcos, la colusión voluntaria o involuntaria de la misma DEA en el pitazo a los miembros de los Zetas es el detonante de la masacre en Somos y muestra la complejidad de un asunto que ha corrompido a ambos lados de la frontera por más que los gringos se quieran limpiar las manos, aquí nadie sale limpio y la ingenuidad de los mandos bajos de la agencia norteamericana son la mínima conclusión a la que el espectador puede llegar. A manera de consuelo, el novel y entusiasta agente es premiado con el dudoso honor de ser nombrado el empleado del mes. En Somos la conclusión es clara, todo cambia de la peor manera para que todo siga igual.

Somos no es fácil de ver y a muchos que se niegan a ver a México y creen que todo es la familia Derbez de vacaciones y otras estupideces similares les parecerá como las cintas de Amat Escalante y Michel Franco una exageración antipatriótica, pero lo que en realidad es una vergüenza y tristeza, que debe enfurecernos y hacernos reflexionar sobre el sistema económico y político que hemos permitido se construya en nuestro país.

La ovación otorgada en Cannes esta semana a la cinta La Civil y los reconocimientos a Nuevo Orden en diferentes foros internacionales nos hace pensar que más allá del patrioterismo barato de muchos estas historias de la violencia en un México real están muy lejanas a desaparecer y algo debemos exigir.

publicado en agosto de 2021 en roaastbrief.com.mx

imagen Netflix


domingo, 26 de diciembre de 2021

Apocalipsis y el amor por los dulces.


 


Sweet Tooth es una reflexión sobre los limites y los peligros que desde ciertas áreas de la ciencia implica jugar a ser Dios.

Armando Enríquez Vázquez

La serie de Netflix, Sweet Tooth, está basada en un comic homónimo muy exitoso escrito e ilustrado por el artista canadiense Jeff Lemire. El nombre de la serie y del comic proviene del desmesurado gusto de los híbridos por la comida dulce.

La historia como es digna de estos tiempos de pandemia trata de un virus que acaba con la sociedad como la conocemos y merma de manera considerable a la población humana. Al mismo tiempo que surge la pandemia, comienzan a nacer unos niños híbridos con características de animales salvajes. Como clara respuesta frente a lo nuevo, los seres humanos creen que estos niños son causa de la enfermedad y un peligro para los humanos.

La serie inicia con un hombre (Will Forte) huyendo a la zona más profunda del Parque Nacional de Yellowstone para esconder al pequeño Gus un bebé con características de ciervo. Durante los siguientes once años ambos personajes vivirán ocultos en el bosque, el padre de Gus le enseña todo lo que un padre le puede enseñar a un hijo. Hasta que como es de esperarse son descubiertos por el grupo conocido como Los Últimos Hombres, encargados de cazar híbridos para experimentar con ellos y eliminarlos.

El padre defiende a Gus internándose en el bosque y deja al chico escondido en casa, al final regresa herido al lado del chico para morir y prevenirlo de no salir jamás del cercado que rodea la casa donde vive. Antes de morir le entrega a Gus las llaves de una caja que contiene la foto de la madre de Gus que supuestamente se encuentra en Colorado. Gus (Christian Convery) logra sobrevivir por un tiempo siguiendo las reglas que su padre le dictó antes de morir, hasta que un día Gus muerde el anzuelo al seguir la pista de unos chocolates que encuentra en el camino.  Y tiene que huir para siempre de su casa.

En el camino lleno de peligros para un hibrido, ingenuo que no tiene idea cómo funciona la nueva estructura humana, Gus conoce a Tommy Jepperd (Nonso Anozie) ex jugador de futbol americano profesional, convertido en caza recompensas para Los Últimos Hombres, quién al conocer y descubrir que Gus habla y es humano, cambia de posición y decide ayudar al hibrido a llegar a Colorado.

En paralelo corren otras historias; la del médico Adityia Singh (Adeel Akhtar) y su esposa Rani (Aliza Vellani) ella sufre del virus y el médico gracias a un suero que prepara una doctora que trabaja para Los Últimos Hombres ha logrado mantener a su esposa sin que desarrolle totalmente la enfermedad, ocultando así su condición a sus vecinos, la escasez de híbridos y la renuncia de la doctora obliga al general Abbot (Neil Sandilands) a eliminar a la doctora y sustituirla con Singh que a pesar de todas sus creencias no podrá evitar el experimentar con los híbridos para salvar y  encontrar la cura de su amada Rani.

Y también está Aimee (Dania Ramírez), una siquiatra, introvertida y solitaria que escapa a la pandemia encerrada por meses en su oficina y después resguardándose en el viejo edificio del zoológico, hasta que alguien deja a las puertas del zoológico a una pequeña hibrida, a la que Aimee termina adoptando, criando y llamando Wendy. Pero como en el caso de Gus Los últimos hombres descubren a Wendy y el refugio de híbridos que Aimee ha creado recibiendo a todos los híbridos que llegan hasta ella, hasta que la llegada de los Últimos Hombres la obliguen a abandonarlo todo separada de todos los chicos híbridos que la acompañan.

Esta Bear (Stefania LaVie Owen) una joven que después de perder a sus padres y hermana crea un grupo de desheredados que defiende a los híbridos, pero que tras rescatar a Gus es destronada por sus compañeros y se ve obligada a huir junto con Gus y Tommy Jepperd.

El guión es una muy buena adaptación y me parece que esta bien pensada para producir las siguientes temporadas. Una clave para lograr una serie atractiva son la dirección y las actuaciones y en Sweet Tooth son impecables, desde Will Forte en el papel del padre Gus, la gran actuación del pequeño Convery que le imprime al personaje del niño ciervo, toda la inocencia, candidez e ingenuidad de un ser que ha crecido sin contacto humano. La cara de pesadumbre de Singh, la dureza de Jepperd y la siniestra maldad de Abbot están perfectamente desarrolladas para crear una saga memorable. Las tramas paralelas que terminan por juntarse; Gus, Wendy y los demás hibridos. Tommy Jepperd y Aimee resultan un buen cliffhanger para esperar la segunda temporada.   

La historia sirve como siempre en le caso de historias de seres diferentes físicamente para hablar de los miedos de los occidentales por lo que no se parece a un hombre blanco, algo que desde los tiempos del surgimiento de la iglesia católica apostólica y romana se ha vuelto base para justificar sus miedos y los crímenes que su complejo de inferioridad provocan. Sobre el racismo y el clasismo.

También como en el caso de Utopía de la que escribí hace poco, Sweet Tooth es una reflexión sobre los limites y los peligros que desde ciertas áreas de la ciencia implica jugar a ser Dios. En Sweet Tooth la aparición simultanea del virus y los híbridos parece ser una metáfora de que los caprichos científicos pueden de manera inesperada resultar en el final del mundo como lo conocemos. Vale la pena ver esta serie que a diferencia de Utopía que es una descarnada y aberrante distopia, Sweet Tooth parece un enfermo cuento de hadas, pero un cuento a final de cuentas.

publicado originalmente en roastbrief.com.mx en agosto 2022

lunes, 20 de diciembre de 2021

Los otros cuerpos invadidos.



Katla es el nombre de uno de los volcanes activos más grandes de Islandia y el mundo. que da nombre a esta serie islandesa de lento ritmo europeo, guiños con el famoso Noirdic, contundentes personajes y una historia sólida.

Zona de spoilers, continuar es bajo su propio riesgo.

Entre las muchas películas que me gustan se encuentran Invasion of the Body Snatchers en su versión original de 1956 dirigida por Don Siegel, así como el extraordinario remake de 1978 dirigido por Phillip Kaufman. Estas cintas basadas en la novela homónima de ciencia ficción de Jack Finney sobre unas esporas llegadas del espacio exterior capaces de replicar los cuerpos de los seres humanos creando una comunidad de extraterrestres que trabajan en conjunto y van eliminando a los seres humanos para conquistar la tierra, me parecen ser la base de la nueva serie islandesa de Netflix; Katla que trabaja sobre el mismo principio rector, una fuerza extraterrestre capaz de duplicar los cuerpos de seres humanos.

Katla es el nombre de uno de los volcanes activos más grandes de Islandia y el mundo. Katla está debajo de un enorme glaciar y cada vez que ha hecho erupción ha provocado que partes del glaciar se derritan creando inundaciones en las zonas aledañas al volcán, que se ubica al sur de la isla.  

La serie en un sobrio y lento ritmo europeo, con sus guiños con el famoso Noirdic, hipnotiza al espectador por lo contundente de sus personajes, la fuerza de la historia y la manera en que se va develando la verdad. La serie inicia con el volcán que lleva meses en plena actividad, la cercana localidad de Vik está casi despoblada por la constante y peligrosa caída de ceniza y lodo provocada por el volcán. La aparición de una mujer joven desnuda que es descubierta caminando cerca del glaciar, cubierta por ceniza endurecida por el agua, la falta de documento alguno y el aislamiento de la región pone en alerta a Gisli (Thorstein Bachmann) jefe y el único policía que queda en la zona, ante la posibilidad de que un grupo de turistas hubiera traspasado el cerco de seguridad pues la mujer a pesar de recordar su nombre Gunhild, una sueca, es incapaz de recordar nada más. Cuando Gisli habla a la casa de una Gunhild en Suecia se siente decepcionado de su búsqueda porque la mujer esta en Suecia y quien contesta el teléfono es su hijo un joven de 20 años, pero la madre al recibir el mensaje decide viajar a Vik donde estuvo 20 años atrás en un viaje definitivo para su vida. Gisli es un hombre fanático religioso, lleno de demonios y deseos frustrados, que cuida de su mujer hemipléjica; Magnea (Solveig Arnasdottir).

El repentino descubrimiento de un comportamiento anómalo en las piedras colectadas por los investigadores en la zona, obligan al vulcanólogo Darri (Björn Thors) a trasladarse de Reikiavik a Vik para estudiar en directo las incoherencias. En realidad, Darri va huyendo de su vida, de su divorcio y de la muerte de su hijo Mikael (Hlynur Hardason) de 8 años.

Finalmente, esta Grima (Gudrun Yr Eyfjörd) y su padre Thor (Ingvar Sigurdsson), su marido Kjartan (Baltasar Breki Samper) quienes como una terrible familia disfuncional han sido golpeados, en especial Grima por la muerte de su hermana menor; Asa (Iris Tanya Flygenring) el matrimonio de Grima esta por llegar a su punto final y la relación con su padre es casi inexistente pues él le pide que supere la muerte de su hermana en el glaciar, algo que Grima se rehusa a hacer. Además de la muerte de Asa, la familia esta marcada por el suicidio de la madre de Grima y Asa, así como el descubrimiento de Asa, anterior a la muerte de su madre, de que su padre tiene una amante.

Al final del primer capítulo con la misteriosa Gunhild en la clínica local y la vieja Gunhild viajando desde Suecia a Vik, Grima encuentra a una segunda persona cubierta en la mezcla de ceniza y agua que resulta ser Asa y conforme avanza la serie vamos empezando a sospechar lo que resultara cierto Gunhild es la misma persona veinte años antes.

Darri descubre a un tercer individuo, su hijo Mikael, quien murió tres años antes provocando el distanciamiento entre Darri y su esposa, el único problema con Mikael es que es un niño con impulsos homicidas. Mikael llama a su madre para que lo rescate del encierro en el que Darri lo tiene y todos los elementos de la culpa y el amor son la base de la relación entre este triangulo familiar, a pesar que desde un principio Darri sabe con certeza que ese Mikael no es su hijo, pero representa todos los miedos de Darri sobre el tomar decisiones en la vida.

Tres seres y hacía el final de la serie un cuarto y un quinto; La esposa de Gisli en versión más joven y sin su paralasis, así como un doble de Grima, terminan por cerrar el cuadro. Esta nueva Grima, más jovial intentara robar su hogar y esposo a la Grima real. La aparición de una Magnea joven es para Gisli una respuesta a sus contenidos deseos sexuales y al final será interpretado por el policía como un intento del diablo por desviarlo de su camino hacia dios, mientras que el enfrentamiento entre la depresiva Grima y su doppelgänger optimista llevará a un desenlace final inesperado, terriblemente cruel, pero totalmente congruente con la serie y la lógica desesperanzada de la depresiva Grima. Thor tiene también sus secretos y razones para desear la llegada de un ser del volcán, que se manifiesta en parte todos los días con un cuervo con una pluma blanca.

A diferencia de las novela y cintas norteamericanas, en Katla los seres duplicados mantienen una individualidad y carecen de esta visión de trabajo en colectividad. Son seres sin camino, ni historia propia, así como el pretexto y una obligación para reflexionar sobre el pasado; cómo lo construimos y deconstruimos, son el recordatorio de las culpas de los protagonistas. Opuestos a los complejos humanos a los que emulan, los cuerpos invadidos de la serie a pesar de tener sentimientos y un albedrio propio están construidos por los recuerdos de sus familiares, son también la imagen idealizada o potencializada del humano replicado. Asa ya no tiene vicios y la verdad brutal y directa que dice Mikael. Magnea es una ama de casa amorosa y Gunhild sólo busca ese amor que la marcó de por vida, mientras Grima es todo lo que la verdadera Grima desearía poder ser.

La serie es una obra compleja y completa. La música de la serie compuesta por Hogni Egilsson, la fotografía y la ambientación gris, con sus montones de ceniza son el simple reflejo del alma de los pocos habitantes de Vik. Las tres enormes rocas del litoral, el fuselaje oxidado de avión abandonado que marca un antiguo accidente aéreo, son características reales de la zona que ayudan a delimitar a esos personajes que protagonizan la serie, totalmente desamparados que deambulan por una tierra infértil y sin vegetación.

Como otras series escandinavas Kapla no tiene desperdicio y vale mucho la pena verse.  

La serie fue escrita por Sigurjon Kjartansson y Baltasar Kormakur que también dirigió cuatro episodios de la temporada que tiene ocho.

publicado originalmente en roastbrief en agosto de 2021

imagen Netflix

sábado, 18 de diciembre de 2021

Dos visiones de la música negra.



Una de las más importantes influencias de los negros en la cultura es sin duda en el terreno de la música a partir del jazz y del blues. Estas son visiones sobre dos mujeres de la música. 

Armando Enríquez Vázquez

En un año de reivindicación de la cultura afroamericana en Estados Unidos, Hollywood produjo en 2020 diferentes cintas con personajes principales negros, así como biografías de personalidades de la cultura negra de aquel país.

Una de las más importantes influencias de los negros en la cultura es sin duda en el terreno de la música a partir del jazz y del blues todos los anglosajones crearon la música que tanto presumen desde la década de los 50 del siglo pasado a partir de los géneros creados por los afroamericanos.

Aunque en Una Noche en Miami, la menos valorada de estas cintas dirigida por Regina King, uno de los personajes es  el músico Sam Cooke, interpretado por Leslie Odoms Jr., que fue uno de los artistas que sirvió de puente para el reconocimiento de la música negra entre los sectores anglosajones más racistas y poderosos, quiero platicar de las dos cintas que tienen como personajes centrales a dos mujeres del jazz que indiscutiblemente enfrentaron en su momento al sistema norteamericano: Ma Raineys Black Bottom, distribuida por Netflix con el nombre de La madre del Blues y la cinta originalmente distribuida por Hulu pero que puedes ver a través de Amazon Prime Estados Unidos vs Billie Holiday.

La primera esta basada en la obra de teatro del mismo nombre escrita por August Wilson y publicada en 1985, la cinta retrata una sesión de grabación de la legendaria cantante Gertrude Ma Rainey, considerada por algunos como la madre del blues por ser una de las pioneras del género, así como una mujer que rompió al famoso techo de cristal al convertirse en una de las pocas mujeres negras en grabar discos en la década de los años 20 y sólo la segunda en firmar un contrato con una disquera grande como Paramount.

La cinta habla de los clásicos y consabidos lugares comunes sobre el racismo, la degradación y segregación de los negros en Estados Unidos, supuestamente una nación diversa, incluyente y justa, algo que no sucede hasta la fecha.

La película no le hace justicia ni a la cantante, ni a su importancia y no dejando de mostrar un producto surgido del teatro varías de las actuaciones incluyendo la del finado actor Chadwick Boseman resultan demasiado teatrales y estridentes para las pantallas del cine. La creatividad y propuesta son nulas. Perdiendo todo aspecto cinematográfico y convirtiendo la cinta en una simple grabación de una obra de teatro que poco aporta en realidad a la cinematografía.

La extraordinaria actriz Viola Davis da vida a la cantante, pero la mala dirección de la cinta opaca a la actriz encapsulándola en el estereotipo de una mujer caprichosa en lugar de retratar la fuerza de esta mujer que enfrentó los obstáculos que su color y su género le imponían en la década de los años 20, para terminar su vida siendo una exitosa empresaria y construyendo dos teatros en su estado natal; Georgia. Lo más decepcionante de la cinta es que a pesar de tratarse de la vida de una mujer que dedico a la música y cuyas grabaciones en Internet muestran la fuerza y belleza de su voz, no tiene una banda sonora que sea relevante, ni impresionante.

La película se convirtió en una visión de lo que debe ser premiado por razones equivocadas; la muerte de un actor, termina siendo una película más dentro de las muchas que se estrenan a lo largo del año en Estados Unidos; tristemente una más del montón.




Por su parte el retrato de la vida de la gran Billie Holiday, aunque mucho más cinematográfica, también se queda corta al hablar y mostrarnos la vida de esta cantante extraordinaria. La historia da por sentado una serie de cosas que en el fondo son terribles mentiras para la audiencia, como el hecho de que la legendaria Strange Fruit no fue escrita por Holiday, quien, si se fue la primera en interpretar la canción sobre linchamientos arriesgándose con el contenido político de la letra en tiempos en que, a pesar de la supuesta libertad, los negros eran considerados algo menos que simples habitantes de aquella nación. A diferencia de la cinta sobre Ma Rainey, Estados Unidos vs Billie Holiday utiliza a la cantante Andra Day que hizo su debut como actriz en esta cinta. La voz aunque de diferente tesitura a la de Holiday da a las interpretaciones de Strange Fruit y All of me una gran calidad. El personaje esta escrito con profundidad y la contraparte del agente negro del FBI Jimmy Fletcher (Trevante Rhodes) que se infiltra para hundir a la cantante crea la oportunidad para añadir algo de romance en la cinta, aunque este sea al final solo una ilusión entre personas a las que su contexto los define.  

Es curioso que la cinta no esta basada en ninguna biografía novelada, ni obra de teatro si no en un ensayo sobre la adicción de la heroína y las primeras acciones del gobierno norteamericano a través del FBI por organizar la lucha contra las drogas que se titula Chasing the Scream: The First and Last Days of the War on Drugs, del periodista inglés Johann Hari. Harry Anslinger, fue uno de los agentes destinados por el Edgar Hoover al combate de las drogas y un racista acosador de Holiday, interpretado en la cinta por el actor Garret Headlund, el personaje real sobrevivió en la agencia hasta 1962 tres años después de la muerte de la cantante. El guion fue escrito por Suzan-Lori Parks.  

En ese sentido la película hace un retrato claro de las persecución, intolerancia, impunidad y racismo de la política de Estados Unidos en contra de los ciudadanos, en este caso en contra de Billie Holiday. La película a pesar de ser una historia de la caída de una estrella, jamás nos hace ver a Holliday demasiado mal hasta sus últimas escenas, a diferencia de otras cintas sobre estrellas negras musicales como la inolvidable Bord de Clint Eastwood (1988) sobre la vida del saxofonista Charlie Parker con la brillante actuación de Forrest Whitaker o Ray (2004) de Taylor Hackford que le valió a Jamie Foxx un Oscar por su actuación. Aún así la cinta es muy recomendable.

Publicado en roastbrief.com.mx en agosto de 2021

imágenes Netflix y Amazon