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miércoles, 20 de junio de 2018

La llegada de Amazon y el final de Blim.



No han pasado ni dos años de esto y el fracaso de Blim ha sido tan estrepitoso que la empresa de televisión anunció una alianza con Amazon para la creación y distribución de contenidos. 


Armando Enríquez Vázquez


Con la arrogancia inherente a la empresa, Televisa anunció en 2016 el retiro de sus contenidos de Netflix, se decía lista para lanzar su propia plataforma en Internet para ganar en los mercados hispano hablantes.
No han pasado ni dos años de esto y el fracaso de Blim, la plataforma en Internet de Televisa ha sido tan estrepitoso que apenas el pasado viernes 23, la decadente empresa de televisión anunció una alianza con Amazon para la creación de contenidos. Blim nació condenado a morir, primero con ese nombre y segundo iniciando su servicio con una serie española de la que Televisa compró los derechos para tropicalizarla y destruirla: Grand Hotel.
Manipuladores de la verdad, como lo han sido desde la llegada de Emilio Azcárraga Milmo a la presidencia de la empresa que fundó su padre, Televisa da una versión sesgada de la nota que retrata a la compañía como una fuerte empresa, cuando lo único que existe detrás de la nota es la agonía que vive la empresa.
La historia es diferente de acuerdo con los medios norteamericanos, Variety por ejemplo, y con los especializados en contenidos y televisión; el acuerdo entre Amazon y Televisa esta muy lejos de ser una alianza y es un acuerdo comercial donde la empresa de Jeff Bezos comprará contenidos a Televisa, series de 8 a 10 capítulos sin especificar cuantas a través de una división de la empresa llamada Televisa Alternative Originals o TAO. Un acuerdo comercial como muchos otros que tiene la empresa de Jeff Bezos. El portal Televisión Hispana reportó el día anterior al anuncio de Televisa, que la empresa mexicana cayó en la venta anual de contenidos en más de 7% con respecto a 2016 y aunque en general se mantiene por arriba de TV Azteca en los números totales, la televisora de Salinas Pliego reportó una venta mayor en 11% al año pasado en cuanto a sus contenidos.
La producción de series de tan cortas duración es algo que no se sabe hacer al interior de Televisa y que los productores y escritores de la empresa desprecian sentados en la seguridad y confort de sus infumables y eternas telenovelas. Las llamadas series que Televisa produjo al interior de su empresa o vendió a canales extranjeros, el caso de El Dandy, por ejemplo, incluyen setenta capítulos de confusión y las clásicas tonterías melodramáticas y sin estructura típicas del grupo. Las mejores series de televisa están muy lejos de haber sido desarrolladas por la gente de la empresa y son en gran número franquicias que se compraron en Argentina como Mujeres Asesinas o Los Simuladores.
Lo que sí queda claro con esta operación mercantil de compra y venta es la poca capacidad de entender a las nuevas audiencias por parte de Televisa, demuestra también lo desprestigiado de la marca y muy seguramente provocará la desaparición de Blim y de esta manera el primer gran fracaso de la nueva presidencia dividida de una Televisa sin un Azcárraga al frente y el triunfo de la gente de Univisión en la destrucción del otrora gigante de la comunicación al que las malas decisiones y la arrogancia de sus directivos destruyeron en menos de veinte años.
Conforme a notas financieras de esa misma semana el único negocio sano de Televisa es su televisión por cable, lo que suena lógico porque la mayor parte de los contenidos no son de Televisa, sino de las empresas extranjeras que rentan sus contenidos a las cableras como Izzi.
La falta de músculo al interior de Televisa y el pésimo posicionamiento de la marca suceden en un momento crítico en la evolución del medio, con la compra que a finales del año pasado hizo Disney de Fox, el crecimiento de Netflix, Hulu y la fuerza de Claro Sports en materia de derechos de eventos deportivos internacionales, Televisa se ha quedado sin oportunidades.
Televisa pelea como gato boca arriba, pero en su parrilla de televisión abierta la desesperación de la empresa es tal que en sentido financiero ha anunciado nuevos esquemas de comercialización en sus canales que le permitan respirar económicamente y en cuanto a contenidos no tiene empacho alguno de piratearse los contenidos exitosos de TV Azteca mostrando la falta de talento.
Todo parece indicar que la pelea ya está decidida, que únicamente es cuestión de tiempo para que escuchemos el estertor final de Televisa.


publicado en roastbrief.com.mx el 26 de febrero de 2018

miércoles, 11 de abril de 2018

Disney, Netflix y todos los demás



Cuando el año pasado Disney anunció la compra de Fox, anunció de manera tácita una nueva revolución por venir a en las plataformas de entretenimiento.

Armando Enríquez Vázquez.

Tras el anuncio de la compra de gran parte de Fox 20th Century por parte de Disney, lo que queda claro es la intención de Disney por atacar de manera frontal y monopólica a los estudios de cine de Hollywood, por un lado, y por otra la decisión de intentar vencer a su principal competidor en la producción y distribución de contenidos por Internet: Netflix.
La compra es también, una respuesta a la serie de perdidas que la división de televisión de paga de Disney ha sufrido en los últimos años. Dueña de los canales infantiles de Disney, así como de ESPN, la empresa ha visto una baja considerable en los suscriptores conforme avanza la década. En septiembre de este año, los números de suscriptores de la televisión de paga para los canales de Disney cayeron de manera manifiesta una vez más en el año, marcando la tercer peor pérdida en ese sentido en diez años, en especial los números de ESPN fueron desastrosos. Las acciones de Disney habían perdido más del 7% antes del anuncio de la compra de Fox.
Las dos divisiones de Fox que no fueron adquiridas por Disney fueron Fox News y Fox Sports. Las divisiones más sanas y competitivas de Fox. Sin embargo, el trato sí incluye 22 canales regionales de Fox dedicados a deportes locales qué de acuerdo con los directivos de Disney, ayudarán a sanear los problemas económicos de ESPN. Estos canales locales representaron una de las mayores fuentes de ingreso para Fox el año pasado y muy probablemente afecten la operación de Fox Sports. Estos canales locales seguramente llevarán, una vez que la compra sea aprobada por las autoridades regulatorias de Estados Unidos, la marca ESPN.
La parte a la que se la dado mayor publicidad se refiere a la propiedad de Disney en franquicias como el universo de Marvel, que incluye a los X-Men, Deadpool, los Simpson y otras series exitosas de televisión. Los especialistas se han centrado en hablar y escribir acerca de los cambios radicales que está por sufrir la industria del entretenimiento incluido el cine con esta compra, como si no fuera a existir una reacción por parte de las empresas que afrontarán la embestida de Disney.
Lo cierto es que existen aún cosas en las que Netflix supera y tendrá tiempo de explotar en contra de Disney, cuya plataforma de Internet supuestamente está anunciada para 2019. Esto también puede cambiar y es que Hulu que tenía participación tanto de Disney, como una participación mayoritaria de Fox que pasará a Disney con la compra de las diferentes empresas de Fox, podría ser utilizada por Disney como su punta de lanza en contra de Netflix y Amazon adelantando el lanzamiento de su plataforma en Internet. Un reto importante para Disney será poder abandonar el tipo de contenidos con el que siempre ha bombardeado al mundo y que es rechazado por millones de consumidores por considerarlo naive y predecible, a diferencia de producciones como Dark, Game of Thrones, Sons of Anarchy, The Wire, Los Soprano, entre muchas otras series exitosas que difícilmente se producirían bajo la visión mojigata de Disney.
La producción internacional de gran calidad que a lo largo de estos años ha logrado Netflix y el ataque a mercados regionales, es algo que Disney no ha hecho de manera relevante en su historia y a pesar de tener sus canales para niños tropicalizados en materia de conducciones, las series siguen siendo las series americanas, y en el peor de los casos han contratado chabacanas, bufonescas e idiotas producciones de Televisa y/o productoras argentinas, que piensan que los niños tienen el mismo coeficiente intelectual de sus escritores y productores, para Latinoamérica que son fácilmente desechables.
Indudablemente HBO se verá gravemente afectada por este movimiento, ya se encuentra en un gran problema al acercarse al final de Game of Thrones y no tener nada con que sustituir a la serie más exitosa en la historia de la televisión. Obviamente como otras cadenas de televisión de paga que tienen plataforma en Internet un movimiento como el que puede hacer Disney los puede borrar del mapa.
Estos cambios en el ámbito tanto de la televisión de paga, la industria cinematográfica y los contenidos de entretenimiento en Internet afectan no sólo al mercado global de la producción, sino a todos los mercados regionales. En el caso especifico de México donde la tendencia entre los mexicanos a obtener sus contenidos de Internet tiene una preferencia mayor plapor Netflix, las dos principales plataformas de entretenimiento en Internet; Clarovideo y Blim, lo suficientemente enanas para no influir en el mercado latinoamericano y mucho menos a nivel global, deberán replantear hasta su existencia misma. De hecho, Blim parece a punto de desaparecer por su poca importancia en el mercado.



publicado en roastbrief.com.mx el 18 de diciembre de 2017

miércoles, 10 de mayo de 2017

¿Qué pasó con Clarovideo?



La plataforma de Carlos Slim es solo una distribuidora de contenidos, no produce contenidos originales, está realmente estancada en un  mercado que cambia todos los días.

Armando Enríquez Vàzquez

En 2016 Clarovideo lanzó La Hermandad, su primera y al parecer última propuesta seria por realizar una serie en México y trunca y con la esperanza de una segunda temporada que al parecer jamás será producida. También produjo una fallido sitcom con los burdos aires de los que Televisa entiende por comedia, llamado El Torito.
Pero durante la segunda mitad de 2016 y para 2017, la primera plataforma mexicana de distribución de contenidos, al parecer no tiene planes para seguir produciendo contenidos propios. Cuando para muchos Clarovideo podría ser la respuesta mexicana y latinoamericana a Netflix, Hulu, Amazon TV y otras que surgen a diario en el mundo del Internet.
Esto pone a la empresa de Carlos Slim en el peor de los mundos posibles, hoy Televisa ya produce, para bien o para mal, para Internet y TV Azteca ha buscado a diferentes empresas para aliarse y producir nuevos contenidos para las nuevas plataformas, incluso Benjamín Salinas anunció en la semana la intención de la empresa por convertirse en hub de producción para el mercado mundial, aprovechando alianzas y coproducciones, mientras que la plataforma del hombre más rico de México se ha pasmado en lo que parece timidez y mediocridad por parte de sus directivos.
¿Acaso un mercado de más de 400 millones de hispanohablantes no presenta interés alguno para el magnate mexicano?
Su anuncio en días pasados acerca de la creación de una canal de televisión en Estados Unidos que llevaría por nombre Nuestra Visión, dedicado a las audiencias mexicanas y mexico-americanas parecería indicar lo contrario.  En la noticia de la creación del nuevo canal se hace notar que la programación será 100% mexicana y tanto en noticias, como en películas y programas, lo que no se indica es si estos contenidos de entretenimientos serán comprados o producidos por las empresas de Slim.
Ese mismo interés parece demostrarse en el anunció de la alianza entre Claro Sports y el diario Marca que pretende hacer de la empresa de Slim el líder y referente en México y Latinoamérica en materia deportiva.
Entonces ¿qué es lo que sucede en cuanto a los contenidos para Clarovideo que sólo tiene películas y series extranjeras, casi todas ellas de medio pelo?
El fracaso de Televisa en el mercado de las plataformas de internet o sea Blim, ha llevado a la empresa a incluir entre su catálogo la distribución de contenidos como Soy tu fan, la exitosa serie de Canal Once que nada tiene que ver con la visión vulgar y mediocre de Televisa. Lo que indica que es una serie menos para la plataforma de Carlos Slim.
La hermandad es una serie de muy buena factura y que en tiempos de narco series habla sobre conspiraciones, impunidad y corrupción al interior de las fuerzas del orden y de las esferas políticas del país. La hermandad, es una de las series más atrevidas en el sentido de no hablar y culpar todo en el narcotráfico, pero ante todo fue una forma de demostrar que existen productores y talento que no necesariamente se encuentra en las empresas de siempre, y que en últimas fechas han demostrado haberse agotado no sólo en temática, sino su propuesta visual es totalmente sosa y mediocridad.
Algo que ha aprovechado HBO también al producir series como Sr. Ávila, Dios inc. o las del Canal Once; Paramédicos, XY, Kin, Juana Inés o la ya mencionada Soy tu fan. El Talento existe y está fuera de los canales habituales incluido el repetitivo Epigmenio Ibarra y sus repetitivas historias de poder y corrupción.

¿Qué pasó con Clarovideo qué no apuesta, ni anuncia nuevas producciones originales? ¿Por qué si Slim está dispuesto a apostar en otros tantos negocios y campos de las telecomunicaciones, no parece dispuesto a apostar por el talento mexicano y las nuevas propuestas de entretenimiento del país? ¿Cuánto tenemos que esperar para ver a esta plataforma despegar con toda la osadía que siempre ha demostrado Carlos Slim?

publicado en roastbrief.com.mx el 30 de enero de 2017

miércoles, 3 de mayo de 2017

¿Oportunidad para la publicidad?



Hoy todas las reglas han cambiado; Televisa ya no es el dueño de la televisión abierta, aun más, en muchas regiones del país se ha convertido en la segunda fuerza televisiva del país.


Armando Enríquez Vázquez

La semana pasada, Televisa finalmente reestructuró la empresa en su plantilla superior. El fracaso de José Bastón en cuanto a la selección de contenidos para la empresa, obligó a Emilio Azcárraga Jean a nombrarlo en un puesto fantasma como es la Presidencia de Televisa Internacional y su lugar es ocupado por un ejecutivo colombiano de Univisión de nombre Isaac Lee. Lee es el encargado de noticias, entretenimiento y contenido digital en Univisión ahora también es el encargado de los contenidos de Televisa, ante la incompetencia de Bastón.
Los rumores dicen que febrero será un nuevo mes de recortes en la empresa que en otra época era la única en materia de televisión y cuyo monopolio fue nefasto en la vida social y política de México.
Hasta hace unos días la arrogancia era la clave de la política de negociaciones de la empresa televisiva. Algo que en tiempos en que fue monopolio, era su ley impuesta puesto que era la única ventana para promover las diferentes marcas. Incluso Televisa creó esa forma usurera de compra de espacios publicitarios que se denominó de una manera elegante y porfiriana como el Plan Francés.
Hoy todas las reglas han cambiado, no solo Televisa ya no es el dueño de todos los canales de televisión abierta, si no que en muchas regiones del país se ha convertido en la segunda fuerza televisiva del país, siendo TV Azteca quien tiene mayores ratings. Televisa enfrenta un futuro tan negro que según algunos optimistas, si la llegada de Lee no funciona la empresa habrá desaparecido para el inicio de la próxima década.
Lo cierto es que la crisis que sufre la empresa en materia de contenidos, puede ser aprovechada por los pocos anunciantes que quedan en la empresa y tal vez imponer un nuevo modelo de negocio, de producción y generación de contenidos en la televisión abierta en México.
Hoy los productos podrían tomar la batuta y mandar en los contenidos de la televisión y en específico de Televisa, en especial porque su dueño y sus directivos han tardado más de una década de entender que el negocio de la televisión abierta cambió, que el modelo se ha modificado y tan no lo entendieron que los movimientos al interior de la empresa han sido realmente cirugías mayores.
¿Qué pasaría si las marcas prometieran invertir a cambio de que la televisora produzca contenidos que interesen a las marcas, al revés de cómo ha sucedido hasta hoy? A lo largo de los últimos quince años los directivos de la empresa demostraron que de lo único que no saben, es precisamente de lo que tenían que saber, acerca de contenido de entretenimiento y de audiencias. Se centraron en crear un presidente que les permitiera hacer lo que quisieran y por un año y medio lograron tener una Procuradora General de la República, pero su producto principal, El Presidente, resultó tan malo que hoy es el Presidente con más bajos porcentajes de aprobación en la historia de México.
Televisa tiene un boquete económico que la ha obligado a recortar la plantilla de sus trabajadores como nunca antes. Entonces si lo que necesita es la llegada de dinero, ¿no sería lo más inteligente acercarse a los publicistas y diseñar nuevos contenidos que sean trajes a la medida de las marcas? ¿No sería interesante que más allá de lo burdo o sutil que resulta el product placement, una serie sea totalmente patrocinada-producida por una marca? ¿No podrían las marcas más allá del dinero, asignar a escritores y productores de su preferencia, que nada tengan que ver con los decadentes y perezosos supuestos creadores de Televisa? Sin producir enormes comerciales, si no programas de calidad en sus contenidos y en su producción que atraigan a los espectadores a decidir gastar una o media hora a la semana para ver su programa o serie. ¿No es hora de tratar de darle unos años más de vida a la televisión abierta?
La verdad es que la marca Televisa no sólo tiene una pésima reputación, y de ahí la urgencia de separar a su televisora de cable, como a su plataforma en Internet del nombre de la empresa matriz, sin embargo y para vergüenza de cualquier buen publicista los nombres elegidos resultaron demasiado infantiles y bobos y nada atractivos. Izzi y Blim, son no sólo nombres vacuos e intrascendentes, sino que poco aportan a mostrar una empresa fuerte e innovadora. Televisa tiene un grave problema de creatividad, tiene una arrogancia en todos sus trabajadores que poco ayuda a que la empresa salga de la crisis en la que se encuentra.
Si los anunciantes se unificaran y presionaran, no sólo no retirando la inversión, si no comprometiéndose en la generación de ideas, el beneficio podría ser mutuo y hacer evolucionar ambos negocios. Una simbiosis donde se lleve a cabo el ganar, ganar del que tanto se habla hoy en día.
Ese mismo modelo podría ser impulsado en Imagen TV que hasta el momento ha resultado el proyecto más intrascendente de la televisión abierta. Las nulas ganancias en la televisora de Olegario Vázquez Aldir, no parecen preocupar al empresario que mantiene un esquema con el que ya había fracasado en Cadena3 y con comunicadores tan insulsos como Yuriria Sierra. Sin embargo, la realidad es que la importancia, la trascendencia y las fuentes de trabajo que genera Imagen TV, nada tienen que ver con Televisa, una empresa que aun da empleos directos e indirectos a miles de mexicanos, de ahí la importancia de que la llegada de Isaac Lee resulte exitosa, pero también de las oportunidades que ciertas empresas con gran capacidad económica pueden proponer al actual Titanic de los medios de comunicación, antes de que se termine de hundir por completo tras chocar con el Iceberg de la necedad, ceguera y arrogancia de su dueño y sus principales directivos, sinergias y nuevos modelos de negocios que no se basen únicamente en la transmisión de comerciales, que en ese sentido la publicidad también se encuentra en crisis.

publicado en roastbrief.com.mx el 23 de enero de 2017

miércoles, 1 de febrero de 2017

Plagio.




No es lo mismo basarse en una obra y darle un giro de interpretación o lo que se conoce como una nueva versión o una variación sobre el tema, que robarse la creación o las ideas de otro y presentarlas como propias.

Armando Enríquez Vázquez

No hay palabra que ofenda más a una persona dedicada a procesos creativos que plagio. El plagio es un sinónimo de la falta de talento, una suerte de fácil recurso para solucionar bloqueos mentales, cumplir con fechas de entrega y verdadera incapacidad para realizar el trabajo creativo.
La verdad es que todos hemos cometido plagio en algún momento, consciente o inconscientemente y no sólo en asuntos creativos donde los plagios son, sin duda más reprobables y marcan el destino de los plagiarios. Plagiamos formas de hablar, palabras, ideas que utilizamos a diario al comunicarnos con otros. Conozco incluso alguien con tan pobre vida que no sólo plagiaba las formas de vida de los demás, sino incluso plagiaba sus memorias y las contaba como si él hubiera sido protagonista de las mismas.
De acuerdo con el gran teórico de teatro Eric Bentley sólo existen un número determinado de temas en el drama y ese finito número de temas, son los creadores los que han desarrollado de infinitas maneras, lo que hace que en más de diez mil años de historia de los seres humanos nuestras historias se repitan en más de una ocasión.
Conforme a Bentley es esta interpretación y combinación de estos temas esenciales donde radica la creación, no es lo mismo crear a partir de un tema, que sin el menor pudor robarse el trabajo intelectual de otro. Recuerdo que hace ya más de diez años alguna vez al presentar una serie de proyectos frente a una persona de Televisa, me dijo no vayas a dejarme nada porque, aunque tenga derechos de autor aquí le podemos cambiar tres cosas y la hacemos nuestra.
Hay filósofos y teóricos de la sociología que ven en el plagio un acto rebelde, extremo que ataca el mercado de las ideas, que justifican al plagio como una rebelión frente a un sistema preconcebido de ideas que se presumen tienen un propietario.
Ese debe ser parte del cínico razonamiento de Televisa o del Presidencia de la República, o el de la Universidad Panamericana. Para ellos plagiar es un hecho que se justifica en el tiempo: No existían las computadoras en ese entonces, se exculpó el propio Peña Nieto o fue en otras épocas, con otros docentes de acuerdo con la institución académica. Televisa se limitó en el caso del himno y el escudo presentados en el aniversario número cien del equipo de futbol soccer América a retirarlos con un silencio que recuerda a un perro con la cola entre las patas, tras haberse demostrado las similitudes con el himno del equipo Sevilla y con un escudo militar norteamericano.
No es lo mismo basarse en una obra y darle un giro de interpretación o lo que se conoce como una nueva versión o una variación sobre el tema, que robarse la creación o las ideas de otro y presentarlas como propias, algo que resulta hasta ofensivo proviniendo de, en teoría, una de las principales empresas generadoras de contenidos en México: Televisa.
¿Qué nos extraña? si esta empresa está dirigida por gente sin talento y ambiciosa que cada día pierde más sus bonos como empresa líder y así como los mercados nacionales e internacionales por la falta de visión de aquellos que la dirigen.
Los plagios descarados que se cometieron para celebrar el centenario del equipo de la televisora, no son sino el más reciente y patético ejemplo de la falta de talento al interior de la empresa y de su nula visión para el negocio del entretenimiento, que ya se han ido manifestando a lo largo de la gestión de Emilio Azcárraga Jean y que tiene a la empresa perdiendo dinero. Lo curioso es que ha habido momentos en los que esta empresa ha emprendido acciones legales contra aquellos que en su momento atentaron contra la propiedad intelectual de la misma.  
Pero lo peor es que no es lo último, la visión tercermundista de los directivos de Televisa ya tiene preparado un nuevo churro para su plataforma de Internet Blim, se trata de la tropicalización de la serie Once producida en Estados Unidos, como si en México no existieran escritores talentosos e ideas nacionales para poner en pantalla.
Televisa que a lo largo de los años ha manipulado a las audiencias mexicanas con su arrogancia, parece no ser capaz de reconocer que los tiempos no sólo ya cambiaron, sino que lo siguen haciendo. La entrada al aire de la tercera cadena nacional, mueve muchas cosas y divide un pastel publicitario que ya de por si es cada día menor, lo que obligará a una competencia real y no pactada entre dos. Otro de los bastiones de antaño de Televisa se derrumba cuando la Liga de Futbol Mexicano, hoy tienen al menos 6 jugadores, (Televisa, TV Azteca, Fox Sports, Claro Sports, Chivas TV e Imagen TV).
Hoy, en cambio, vale la pena aplaudir los esfuerzos anunciados por empresas como Radio Fórmula que ha comenzado a promocionar una barra de programación con videobloggers a través no solo de sus frecuencias de radio y televisión sino en Youtube a partir de noviembre y por otro el docureality de ChivasTV y su primera producción Juglares del Gol un programa para encontrar a dos nuevos cronistas deportivos que trabajen en su canal.
¿A poco no hay nadie en Televisa al que se le pudiera ocurrir algo así, en lugar de sus amañados concursos con ganadores designados? ¿en serio? Con razón necesitan plagiar.

publicado en roastbrief.com.mx el 24 de octubre de 2016
imagen: DeathtoStock.com

martes, 3 de enero de 2017

Peladita y en la boca.





Todas las empresas productoras del mundo están dispuestas a correr riesgos, dentro de ciertos límites, para ganar la mayor audiencia posible, algo que curiosamente no sucede en México.


Armando Enríquez Vázquez

Mientras que Netflix lleva a lo largo de este año más de 10 series originales estrenadas, Claro Video se contenta con 2, y Blim ni siquiera parece existir en el mapa de las plataformas de Internet. Las plataformas que están realmente tratando de hacer la competencia al gigante de los contenidos en Internet son; Amazon, Hulu, Crackle o Vice, incluso Vimeo comienza a producir material original, no siempre con los mejores resultados, pero indudablemente arriesgando a peleando por las audiencias.
Mientras que las dos empresas más importantes de México y se podría decir que del mundo de habla hispana parecen pecar de cautelosas a producir, porque nadie les asegura audiencias importantes y esto se debe a esa anticuada visión empresarial mexicana de no invertir si no se está 100% seguro de recuperar con creces la inversión. Una actitud que nace del ejercicio monopólico, por un lado y por otro del excesivo proteccionismo gubernamental que llevó a México a vivir gran parte del siglo XX con las fronteras medio cerradas, para asegurar que las empresas nacionales no tuvieran competencia. Durante décadas gran parte de la inversión publicitaria en medios ha provenido de los gobiernos federal y locales, lo que ha asegurado la falta de preocupación por parte de los empresarios y directivos de medios en ganar audiencias de manera competitiva y por otro ha asegurado a los gobiernos una visión sesgada de la realidad.
Lo que no cabe en la cabeza de los directores de producción de las empresas de entretenimiento dirigidas por mexicanos son dos cosas; que los mexicanos seamos capaces de crear, por eso llenan sus canales de extranjeros que les venden el hilo negro, se los cobran como de oro y finalmente los resultados son nulos; y dos que los mexicanos seamos capaces de valorar contenidos diferentes a los bodrios que durante años se han producido para la televisión abierta nacional.
El ejemplo más claro de esa falta de valor y de audacia, lo vemos en las dos principales cadenas de televisión abierta que parecen programación espejo una de otra y en el fracaso rotundo de Grupo Imagen con Cadena 3, canal que tuvo que cerrar por la falta de creatividad de su dirección y su equipo de producción.
Pero en el caso de Claro Video el panorama es aún más triste porque las dos series originales que estrenaron este año parecen ser lo único que tienen bajo la manga. Sin difusión, ni promoción importante, La Hermandad que es una buena serie ha pasado sin pena ni gloria. Un artículo en El País da cuenta de las penurias presupuestales y la falta de claridad de la gente de Claro video para llevar a cabo una segunda temporada de un proyecto interesante es lo que resalta en ese artículo del mes de junio y hasta la fecha no sabemos si habrá segunda temporada. En lugar de marcar la calidad de la serie.
Y ni que decir de Blim que entró al mercado con patético refrito de una excelente serie española de televisión.
Todas las empresas productoras del mundo están dispuestas a correr riesgos, dentro de ciertos límites, para ganar la mayor audiencia posible, algo que curiosamente no sucede en México. Las malas costumbres y el no querer moverse de zona de confort provocan que el país con más hispanohablantes del planeta parezca a los ojos del mundo como falto de ideas o de propuestas creativas, lo que sin duda es una percepción falsa.
HBO es una empresa que a lo largo de los últimos años ha invertido en diferentes propuestas y proyectos mexicanos; Capadocia de Epigmenio Ibarra, Señor Ávila de Lemon Films y Dios Inc. de Itaca Films son ejemplos de estas apuestas que la empresa norteamericana ha producido con productoras nacionales diferentes a las mismas recetas de siempre, todas ellas de gran calidad y las dos primeras logrando más de una temporada. Demostrando que vale la pena apostar en contenidos mexicanos.
De hecho, Cadena3 en su momento jugó de manera exitosa con Argos, la casa productora de Epigmenio Ibarra que sin embargo no le alcanzó a Imagen Comunicaciones para ser competitiva después de haber despedido a Ferriz de Con y repetir el modelo de Televisa, sin tener la fuerza, ni el capital político, artístico, o económico para hacer frente a la competencia y tuvieron que cerrar la emisora.
Netflix ya apostó desde el año pasado con la serie Club de Cuervos, que sin haber logrado el gran éxito, si consiguió una segunda temporada en la plataforma de distribución de contenidos que está próxima a estrenarse.   
Conforme pasen los meses y los años estoy seguro de que veremos más producciones nacionales en plataformas internacionales interesadas en conquistar los mercados hispanoamericanos.
Las empresas mexicanas no pueden pretender que las ganancias se den de manera sencilla porque la competencia cada vez será mayor y sin presupuesto, visión, ni agallas será muy difícil competir y entonces quizá terminen como Televisa que anunció esta semana el aumento de las tarifas de Izzi pretextando la devaluación del peso como causa y maquillando el hecho de hacer pagar a sus fieles suscriptores los errores en las decisiones de los encargados de la producción de la empresa.

publicado en roastbrief.com.mx el 26 de septiembre 2016 
imagen DeathtoStock.com 

miércoles, 7 de diciembre de 2016

Evolucionar (¿y después de los millenials qué?)



Los millennials no necesitan automóviles, ni muchos servicios específicos, son conscientes y promotores de la sustentabilidad dudando de las certezas y premisas bases de las grandes corporaciones y optando por marcas con responsabilidad social, ecológica y política. Mantienen una revolución social a través de las redes sociales.


Armando Enríquez Vázquez

Todos en los medios de comunicación y en las formas de promoción de contenidos somos conscientes del parteaguas que representan y siguen representando los llamados millennials. Los hábitos de consumo de esa generación marca retos y plantea el mismo final de la publicidad y el entretenimiento como los conocemos. Esa actitud nos obliga casi a diario a cambiar, nos obliga a evolucionar. Nunca más acertado que ahora, el dicho de cambiar o morir. Y no porque no nos guste salir de nuestra zona de confort, sino porque esa generación acostumbra desde el egoísmo que los caracteriza, y aclaró; aquí egoísmo no tiene una connotación ni peyorativa, ni descalificadora, todo lo contrario, exige a todos los servicios, marcas y productos a un constante cambio.
Lo cierto es que quien quiera mantenerse competitivo en el mercado de los contenidos debe pensar en audiencias no segmentadas, sino fragmentadas que no por este hecho significa que sean menores, pero si se necesita la calidad suficiente para impactar en un mercado global.
En ese sentido son de llamar la atención las palabras del Presidente de ESPN, John Skipper, el pasado mes de mayo frente a los egresados de la Universidad Central de Florida, instigando a los jóvenes a ver menos televisión y leer más, esto a pesar de que la empresa de televisión de paga, enfrenta una significativa caída en sus suscriptores frente a las nuevas tendencias de consumo de contenidos que se centran en Internet. Veinte años de un crecimiento sostenido en el número de suscriptores que hacen de ESPN, la cadena de televisión de paga más exitosa de televisión en Estados Unidos, no son más y desde 2010 la cadena ve a sus suscriptores disminuir. Pero el hecho de leer no implica regresar al libro impreso como lo conocemos, Skipper se formó como editor en revistas como Rolling Stone, Spin y la misma publicación de ESPN antes de llegar a la presidencia del gigante de las comunicaciones deportivas y la lectura finalmente no está tan alejada de las nuevas maneras de presentar el mismo contenido en diferentes presentaciones en la misma plataforma. Esa formación editorial ha permitido que Skipper pueda tratar el árbol de la comunicación desde cierta distancia que le permite contemplar un poco más de ese cerrado bosque y cuya solución tampoco puede ser resultado de una práctica generalizada, de una ley irrompible. Hoy hasta las multiplataforma parece con sólo nombrarla, un arcaico concepto, pero las ideas de Skipper no pueden ir sólo en dirección del bienestar del alumno de manera altruista, sino en prepararlo para las nuevas propuestas de ESPN.
Como, también, llaman la atención las declaraciones del presidente de Vice Media, Shane Smith, quien prevé un “Baño de sangre” en 2017, entre las grandes cadenas de televisión, las plataformas digitales y los productores de contenidos. De acuerdo con las declaraciones del Ejecutivo, efectuadas en el festival de televisión de Edimburgo, el próximo año habremos de ver la consolidación de los principales protagonistas en materia de entretenimiento; llámense, distribuidores o productores de contenido en nuevos bloques que ofertantes de estos servicios en el intento de redefinir el tamaño del medio.
En España el surgimiento del canal #0 de Movistar es la respuesta en aquel país a las plataformas como Netflix, Amazontv, Hulu y hasta Blim.  Y la forma de atacar es llenar la plataforma con contenidos originales con buenos valores de producción cosa que no hemos visto ni en Blim, ni en Clarovideo que se han limitado en 2016 a presumir uno o dos proyectos a lo más, perdiendo de calle frente a Netflix.
Las fichas se mueven a diario y los usuarios exigen nuevos contenidos y nuevas propuestas.
Los millennials no necesitan automóviles, ni muchos servicios específicos, son conscientes y promotores a su manera de la sustentabilidad y no sólo ideológicamente, si no activamente dudando de las certezas y premisas bases de las grandes corporaciones y optando por marcas con responsabilidad social, ecológica y política. Mantienen una revolución social a través de las redes sociales que no han podido ser entendidas, y mucho menos conquistadas o dominadas, ni siquiera comprendidas, por publicistas y generadores de propaganda. Los generadores de otro tipo de contenidos han acertado casi de chiripa, sin mucho análisis y limitándose a lo básico; contar historias atractivas. Hace tan sólo cinco años, una gran mayoría de ejecutivos y observadores de la televisión abierta consideraban como unos locos catastrofistas o amargados a quienes osaban hablar del fin del medio, hoy solo callan y patalean tirando petardos que intentan distraer la atención, como cambios en imagen o programación sin atreverse aun a enfrentar al toro por los cuernos.
La lucha es: ¿Cómo los contenidos van a captar audiencias? y ¿cómo los contenidos publicitarios van a ser ganadores? Nadie tiene una fórmula para contestar esa pregunta el día de hoy. La vieja escuela con el método de prueba y error, resulta en estos tiempos muy costosa para un cliente conocedor que significa no ser efectivo en estos días.
Desgraciadamente para todos, lo más importante, no se encuentra ya en el comportamiento o los hábitos de los millennials, si no en la siguiente generación que ya está aquí con retos más radicales para todos los que generamos contenidos porque hacen uso e impactan ya en los nuevos modelos y prácticas sociales. Y eso debe preocuparnos, máximo cuando si somos sinceros seguimos sin comprender a los millennials.

publicado en roastbrief.com.mx el 5 de septiembre de 2016

miércoles, 25 de mayo de 2016

Televisa vs Netflix, todo que perder.



Televisa y TV Azteca presentaron millonarias pérdidas a lo largo de 2015, Televisa de más del 35%, mientras que Netflix aumentó su negocio en nuestro país en más de un 157%, en el mismo período.


Armando Enríquez Vázquez.

Cuando a finales de febrero se anunció el lanzamiento de la plataforma de Televisa para internet, la cual tiene un absurdo nombre: Blim, lo que me llamó la atención no fue la tardía, pero esperada reacción de la empresa de televisión que arrogantemente cree llevar la vanguardia en materia de entretenimiento en nuestro país, lo que realmente me sorprendió como a muchos medios de comunicación tradicionales y virtuales fue la violencia con la que la gente reaccionó para remarcar con memes su opinión sobre la nueva propuesta de Televisa y sobre la calidad de las propuestas de dicha empresa.
Esa misma semana se publicaron, también, datos que no extrañan a nadie que sepa del negocio de contenidos de entretenimiento, aunque curiosamente haya sorprendido a los ciegos, sordos y prepotentes directivos de la empresa de Azcárraga Jean, quienes a lo largo de los últimos años se han negado a ver la evolución del negocio, que hoy los ha pillado con los dedos en la puerta. Televisa y TV Azteca presentaron millonarias pérdidas a lo largo de 2015, Televisa de más del 35%, mientras que Netflix aumentó su negocio en nuestro país en más de un 157%, en el mismo período.
Así mismo resultan reveladores los nombres con los que Televisa decidió bautizar a sus productos; Izzi, un supuesto relanzamiento de Cablevisión y ahora Blim, es obvio que a Televisa le urge separarse lo más posible de la marca que Emilio Azcárraga Milmo creó, por todas las connotaciones negativas que tiene para millones de mexicanos. Ambos nombres parecen tristemente salidos de una mente publicitariamente primitiva y con ciertas taras mentales, que quiere atraer a niños muy pequeños o de una serie de ejecutivos que piensa igual que el fundador de la empresa; que sus productos son para jodidos.
La oferta de Blim de acuerdo con su página no puede ser más pobre, llena de las mismas telenovelas y sitcoms mediocres de la empresa, ofrece además en exclusiva un pequeño número de series originales como la versión de la empresa de la serie española Gran Hotel y otra llamada Burocratas. Televisa no ha descubierto aun que vivimos en un mundo globalizado, que Internet y más en un negocio de contenidos no puede ser ya regional, ¿Quién habría de querer ver un remake de Gran Hotel de Antena Tres, cuando puedo acceder a la serie original en Internet? Evitando los mediocres y moralinos parámetros de una empresa manipuladora como Televisa, El Dandy es una serie pasable, pero jamás será Narcos. Televisa ha sido rebasada en todos los sentidos por las empresas más importantes del ramo en el mundo de habla hispana, incluso las series de Canal Once han sido más atrevidas, divertidas e innovadoras que cualquier cosa que se haya producido en San Ángel o Chapultepec. Hace muchos años, desde que Televisa decidió apostar por series argentinas, españolas y brasileiras, que sus contenidos dejaron de ser originales.
Mientras que Netflix planea una inversión multimillonaria para producir en 2016 a lo ancho y largo del mundo. Reed Hastings dueño de la empresa distribuidora y productora de contenidos más importante del mundo declaró a principios de este año su intención por llevar a Netflix las mejores historias de todo el mundo. Televisa acostumbrada a poner las reglas de la televisión mexicana desde que Luis Echeverría le regaló los canales 4 y 5 a El Tigre a cambio de su lealtad en la manipulación informativa, es incapaz de ver o entender la diferencia entre la televisión lineal que se produce en sus foros con las nuevas plataformas que necesitan una mayor y más variada producción, como tampoco parece comprende a las nuevas audiencias y carece de conocimiento de los perfiles de las audiencias internacionales que también tienen acceso a Internet. Ser el tuerto en tierra de ciegos, no los va a hacer reyes de aquellos que ven con ambos ojos.
Clarovideo, una empresa con muchos más recursos que Televisa, y no ha podido competir con Netflix, por razones similares a pesar de tener ya más años en el mercado.
Muy probablemente la campaña que Televisa haga de Blim en televisión será tan poco relevante, como la de Izzi, empresa de la cual sólo se escuchan peores quejas que aquellas en contra de Telmex en su momento. Los espectaculares y carteles en estaciones de Metrobús ya están y no tienen nada que haga atractiva a la nueva plataforma. Blim a pesar de su raquítica oferta es el servicio más caro de los disponibles en nuestro país. A pesar de su fracaso inicial y a los ajustes de precios Blim continúa siendo un servicio caro a comparación de Clarovideo y con una oferta más pobre que la distribuidora de contenidos de Slim.
No va ser extraño que en los próximos meses, tanto Amazon TV, como Hulu comiencen a poner en los mercados latinoamericanos su oferta de entretenimiento, ya que qué el mercado en español es uno de los más interesantes. Pronto veremos a las principales cadenas de entretenimiento moverse a Internet combinando sus paquetes de televisión de paga, los cuales poco a poco se volverán obsoletos. Fox y HBO son las primeras cadenas en ofrecer programación en Internet con Fox Play y HBO On Demand. Fox, por su parte, ha reconocido a los distribuidores de contenidos como Netflix como sus grandes aliados y no a la televisión de paga.
En cuanto a TV Azteca no ha hecho mayores anuncios al respecto, pero algo prepara no en vano hicieron cambios en las áreas de producción y programación a finales del año pasado.
Ni que decir o esperar de la supuesta tercera cadena nacional de televisión abierta de Olegario Vázquez Aldir que arrancará entre el verano y el otoño de este año con la nula credibilidad de una empresa que sin aviso alguno abandonó a sus audiencias y a sus clientes al cerrar de manera sorpresiva la señal del canal 28 en octubre del año pasado. La gente de Imagen llega tarde, muy tarde a la televisión abierta y cuando quieran llegar a una plataforma de entretenimiento en Internet, habrán de remontar en un mercado que se desarrolla mientras el empresario de hoteles y hospitales y sus asesores viven aún en el siglo pasado.
No deja de ser interesante el panorama, los nuevos jugadores que pueden surgir, pero siempre habrá que ver como Televisa y TV Azteca enfrentan un nuevo mercado que crece día a día y obliga a una competencia real a la que no están acostumbrados.

publicado en roastbrief el 29 de febrero de 2016