lunes, 15 de diciembre de 2014

Un gran comercial de futbol americano.


Nada como las historias de los héroes de los domingos para entusiasmar a los aficionados y de repente para vender productos también.

Armando Enríquez Vázquez.

Un equipo popular y ganador, uno de los más grandes jugadores de todos los tiempos  y una marca reconocida a nivel mundial. La mezcla perfecta para crear un comercial exitoso.
No sé si esa fue la lógica de los creativos de McCann-Erickson cuando comenzaron a poner las piezas juntas para uno de los mejores comerciales de televisión en la historia de la publicidad, pero no pudo haber estar alejada de ella.
El año 1979, los acereros de Pittsburgh eran uno de los equipos más populares de la NFL, acababan de ganar su tercer Superbowl frente a los Vaqueros de Dallas, y eran el único equipo en haber logrado esa hazaña. El Superbowl. Los miembros del equipo defensivo del equipo eran tan conocidos por los fans como los ofensivos y al conjunto de los once jugadores se les conocía con el apodo de La Cortina de Acero. Los cuatro miembros de la línea defensiva se destacaban por la fuerza y la dureza con la que jugaban además de sus apodos. Hollywood Bags Greenwood, quien siempre decía a sus compañeros de equipo que tenía las maletas listas para cuando la ciudad californiana del espectáculo lo llamara. Dwight Mad Dog White. Ernie Fats Holmes: Pero al frente de todos ellos estaba el jugador con el jersey número 75 con uno metro noventa y tres centímetros de altura, ciento veinticinco kilos de peso y una de las actitudes más agresivas de la liga estaba Charles Edward Mean Joe Greene.
El primer seleccionado en 1969, por el nuevo entrenador de un equipo con una historia perdedora; Chuck Noll. Mean Joe Greene se convirtió en los siguientes años en uno de los jugadores clave de ese equipo triunfador en el que se convirtieron los Acereros de Pittsburgh en la década de los años setenta.
De entre todos los jugadores de los Acereros los creativos escogieron a Mean Joe Greene para estelarizar un comercial de Coca Cola. Las mentes detrás del comercial fueron Penny Hawkey que lo escribió y Roger Mosconi el director de arte de la campaña.
Penny Hawkey recuerda que el día que mostraron el corte final del comercial a los principales ejecutivos de Coca Cola, uno de ellos lloró ante la emotividad del comercial, algo que de acuerdo con la creativa jamás ha vuelto a ver en su vida.



El comercial se filmó durante tres días en el mes de mayo de 1979 en un pequeño estadio municipal en un suburbio de la Ciudad de Nueva York que le llama Mount Vernon.
La acción se desarrolla en uno de los túneles del estadio, Mean Joe Greene camina cojeando después de un partido rumbo a los vestidores un niño se acerca al jugador y lo llama preguntándole si necesita alguna ayuda, el gigantón defensivo solo gruñe en negación a la  pregunta del niño. El niño entonces expresa su admiración por el jugador y le dice que cree que es el mejor jugador al mismo tiempo que le ofrece una botella de Coca Cola que en un principio Greene se resiste a aceptar pero ante la insistencia del niño el jugador toma la botella y se la bebe de un solo trago. El niño comienza su camino de regreso a las gradas cabizbajo cuando Greene lo llama y le lanza su jersey.
El comercial que se estrenó en la televisión norteamericana el 1º de octubre de 1979, cobró relevancia mundial pues se transmitió durante el Superbowl XIV en enero de 1980, cuando los Acereros se enfrentaron a los Carneros de Los Ángeles y los vencieron consiguiendo de esta manera su cuarto campeonato en seis años.
Tras su éxito en Estados Unidos el comercial se transmitió en otros países incluidos algunos como Inglaterra donde Greene no era muy conocido y la popularidad del futbol soccer supera por mucho a la del futbol americano.
Con el paso del tiempo el comercial también se tropicalizó. En Argentina lo estelarizó Diego Armando Maradona, en Brasil Zico y en Italia Dino Zoff, todos ellos jugadores de futbol soccer.
El comercial ganó el premio Clío como uno de los mejores comerciales de 1979. Asimismo gano el León de Oro en Cannes.
Basada en el comercial, NBC produjo en 1981 una película para televisión protagonizada por Greene y que se llamó The Steeler and the Pittsburgh Kid.

En 2009 se produjo una nueva versión del comercial para el Superbowl XLIII, en el que lo Acereros se enfrentaron y derrotaron a los Cardenales de Arizona. Con Troy Polamalu en el papel que hizo originalmente Greene, el comercial en tono de comedia es terriblemente inferior al original.

publicado en thepoint.com.mx el 2 de diciembre de 2014
imagen: article.wn.com