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viernes, 27 de enero de 2023

Carosello veinte años de publicidad creativa en la televisión italiana.

 


Los estatutos de la RAI prohibían aceptar publicidad para sus programas por lo que el sistema de radiodifusión creó un programa único donde cabían la creatividad y la mercadotecnia.

Armando Enríquez Vázquez.

Mantener a las cadenas de televisión pública siempre es un problema para los Estados, en muchos países, México es uno de ellos, la publicidad no tiene cabida en su modelo de transmisión y tampoco en la producción. Los patrocinios están limitados por reglamentos o estatutos y se convierten en mecanismos muy poco atractivos para que las empresas inviertan en estos medios.

Esto sucedía con la RAI, la cadena pública de radio y televisión de Italia que inició transmisiones el 3 de enero de 1954. En un principio la televisión se mantenía de suscripciones a pesar de que las audiencias eran aún muy pequeñas, lo que impedía una gran producción. Algunas marcas estaban interesadas en invertir en publicidad en la televisión pensando ya en el futuro del medio y el alcance entre los consumidores italianos, pero los estatutos de la RAI lo impedían.

Ya desde 1955 la estación de televisión, buscaba maneras de conseguir inversión más allá de las aportaciones del Estado y de las cuotas de los suscriptores. Para ello creó de manera experimental un programa al que llamó La Pianola Magica, una especie de lo que hoy llamamos una revista donde las diferentes secciones del programa resultaban patrocinadas por una marca diferente. En Internet se puede ver el programan piloto y sobre el cual se hicieron las modificaciones para crear Carosello. (1) El piloto con secciones de entrevistas, horóscopos, una sección dedicada a los pronósticos de la liga italiana de futbol a partir de una ruleta, el reporte meteorológico. Pero el programa no pareció lo suficientemente atractivo.

En 1956 surgió la idea de crear una barra diaria de diez minutos de publicidad directa que además contendría una serie de sketches cómicos, y como en La Pianola Magica, cada sketch estaría patrocinado por una marca. Un comercial de la marca se incluyó en el formato de cada una de las capsulas. La dramatización o animación debía durar un minuto cuarenta y cinco mientras que el anuncio en sí era de 30 segundos y solo en ese tiempo se podía mencionar el producto patrocinador. Otra restricción que con el tiempo impactó en la producción de los segmentos Carosello fue el hecho que estaba prohibido repetir los sketches o contenidos de la marca.

El nombre surgió de una película popular en aquella época entre los italianos que se llamó Carosello Napoletano. Una película de revista llena de canciones y actos circenses que se estrenó el 1º de octubre de 1954.

Después de algunos problemas en la producción, Carosello se estrenó el domingo 3 de febrero de 1957 a las 20:50 horas (2), con un retraso de más de un mes, pues en un principio la RAI lo tenía planeado para el 1º de enero de 1957

A lo largo de 20 años el espacio publicitario se produjo gracias a grandes marcas italianas e internacionales como Ferrari, Barilla, Coca Cola, Ferrero, Michelin, Campari, Kraft, Bayer, Negroni, Rizzoli, entre más de 450 marcas que a lo largo de 20 años se anunciaron en el espacio de la televisión pública italiana.

Grandes comediantes, actores y cantantes italianos desfilaron por la emisión de Carosello, lo mismo sucedió con los más afamados realizadores de cine participaron en la producción de los diferentes comerciales específicos para el programa; Fellini, Ermano Olmi, Sergio Leone, Pier Paolo Pasolini fueron algunos de los directores que trabajaron en diferentes segmentos de la serie.

El 1º de enero de 1977 Carosello se transmitió por última vez, lo que inició como una forma para conseguir dinero del sector privado para la incipiente televisión italiana llegó a ser un programa dentro de la RAI consolidó un lugar y una audiencia, sin embargo con los cambios en la publicidad que globalizó la imagen de las marcas trasnacionales en sacrificio de su presentación regional de las trasnacionales, así como los cambios en el gusto de consumo de los jóvenes en materia de televisión se encuentran algunas de las razones  para el fin del programa.



Carosello revivió en 2013 con el nombre de Carosello Reloaded (3),su objetivo en esta ocasión era también el despertar un interés en el público por la publicidad y gracias a las nuevas tecnologías Carosello Reloaded era un producto multimedia con ventanas de exhibición en Internet, radio y en las salas de cine italianas, esta nueva versión duró de 2013 a 2014 al aire.

Carosello fue una idea a los controles y regulación estatal para mantener a la RAI produciendo, algo que en México hoy podría ayudar a crear una televisión pública diferente a los pobres paneles de opinión que dejaron de ser atractivos hace décadas y además cuya pobreza en materia de contenidos es contundente.

 

 

 

(1)    https://www.youtube.com/watch?v=gPN8xJ4UgrM

(2)    https://www.youtube.com/watch?v=W254KmNLbU8

(3)    https://www.youtube.com/watch?v=3QXny_-lHOU

 

imagenes: wikipedia.org

jueves, 1 de agosto de 2019

Todo el mundo tiene cola que… beber.



En el caso de la Guerra de las Colas, no existe un frente, hay muchos infiernitos que intentan acabar con los gigantes.

Armando Enríquez Vázquez.

Al hablar de la competencia de Coca Cola, inevitablemente uno piensa en Pepsi, antes llamada Pepsi Cola. Pareciera que todas las semillas de cola, si es que realmente se siguen utilizando en este tipo de bebidas son propiedad de estas dos empresas. El mayor aporte de la nuez de cola es la cafeína. Hoy la industria utiliza cafeína o estimulantes sintéticos para elaborar las mal llamadas bebidas de cola.
A lo ancho y largo del mundo se ofrecen innumerables refrescos de cola que de una manera más o menos modesta intentan desde una especie de guerra de guerrilla ganar pequeños nichos locales o regionales de mercado a estos dos gigantes de la industria refresquera, en especial a Coca Cola. Diferentes etiquetas rojas con tipografías blancas en letras garigoleadas, o simples, pero la gran mayoría de ellas copiando de manera llana y sin pudor, intentan engañar o al menos despistar sobre su verdadero origen. La famosa y mítica guerra de los refrescos de cola no se limita a dos enormes corporativos.
Coca Cola, el origen de todos los refrescos de cola, ha presumido durante décadas el ser hecho a partir de una fórmula secreta que la leyenda urbana dice que únicamente conocen dos hombres al mismo tiempo y tienen prohibido volar en el mismo avión. Algo en la receta parece ser un secreto a voces puesto que existen cientos de imitadores en el mundo. Muchas versiones de todo tipo de la original bebida de cola existen y eso me hace dudar de la exclusividad de una receta que hoy carece de las dos plantas que le dieron nombre, la nuez de cola y la hoja de Coca. Por lo que Coca Cola es una extraña bebida, dañina como ella sola y adictiva. Su éxito tiene que ver con otras cosas que el simple arraigo a una marca mundial y tal vez sea con los ingredientes secretos que han sustituido a los naturales.
La famosa y mítica guerra de los refrescos de cola no se limita a dos enormes corporativos.
Entre los primeros refrescos de este tipo que me vienen a la mente se encuentran las dos marcas que se ofrecen en el mercado nacional Red Cola y Big Cola. Red Cola es una marca nacional creada por Embotelladora Mexicana, que produce y distribuye Jarritos también y son parte del Grupo Aga. De acuerdo con sus redes sociales Red Cola tiene presencia en la Ciudad de México, Guadalajara, Tamaulipas, San Luis Potosí, Zacatecas, Puebla y Michoacán.
Por su parte, Big Cola es un producto de origen peruano, creado por Grupo Aje fundado en 1988 en la región de Ayacucho, Big Cola llegó a México en 2002 y en Perú se comercializa bajo el nombre de Kola Real. Tiene presencia en Guatemala, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, Venezuela, Nicaragua, Honduras, Colombia, Panamá, India, Indonesia, Vietnam, Brasil. Big Cola es el mejor ejemplo de éxito de una bebida de este tipo creada en Latinoamérica y tiene ya más de veinticinco años en el mercado.
Una marca regional existe en la ciudad de Guadalajara, es producida por Omnilife y se relaciona directamente con el equipo deportivo de la marca que son las Chivas de Guadalajara y la bebida lleva el nombre de Chiva-Cola, con el cursi lema es: ¡Sabe a Gloria!
Tal vez la competencia más antigua sea la producida por Royal Crown, conocida como RC, una marca fundada en Estados Unidos en 1905 y que 1907 lanzó Chero Cola una bebida hecha a partir de cereza y nuez de cola, en 1934 la bebida cambio de nombre a RC Cola, nombre que aun mantiene.



Otro antiguo competidor surgió en Alemania donde en 1931 se fundó Afri Cola una bebida con mayor contenido de cafeína, que existe hasta la fecha.
En España en los años ochenta del siglo pasado la refresquera La Casera, lanzó al mercado español La Casera Cola.
En la Bretaña Francesa existe un refresco de cola regional llamado Breizh Cola, desarrollado por Stéphane Kerdodé y Eric Ollive y embotellado por la empresa Phare Ouest. Se presenta como un refresco de cola alternativo, lo que quiera que esto signifique.
En 1994 el mismo Sir Richard Branson aliado con una empresa canadiense llamada Cott se puso a vender Virgin Cola. La aventura terminó en 1998, aunque la marca vendió hasta 2007.
Durante los años en que la geopolítica dividía al mundo en dos sistemas políticos y se hablaba de la Guerra Fría, muchos productos de origen norteamericano eran inaceptables en los países del Este de Europa o que caían dentro del círculo pro-soviético, por no llamarlo maniqueamente comunista, pero el gusto por disfrutar un buen refresco de cola los alemanes orientales, llevó al gobierno a crear en 1956 e incluir dentro del plan quinquenal de desarrollo un refresco de cola que satisficiera a los consumidores de la República Democrática Alemana. Así nació Vita Cola, a más de sesenta años de haber sido creada Vita Cola se sigue produciendo y vendiendo en el territorio que fuera la DDR y en el sitio de internet de la bebida se orienta a los consumidores donde encontrar su bebida de cola favorita en el resto de Alemania. También, la antigua Checoeslovaquia produjo una bebida a base de cafeína inventada por Zdenec Blazek que se llama Kofola y compite de manera directa en países como Eslovaquia con Coca Cola y Pepsi. En Polonia nació Hoop Cola y en Rumania Adria Cola, sin duda el nombre más desafortunado para un refresco de cola surgió en Cuba donde la marca de este tipo de bebida se llama TuKola.
En 2003 se presentó la marca turca; Cola Turka para competir no sólo con Coca Cola, sino con la muy popular Meca Cola y la iraní Zam Zam Cola que une el nombre de las bebidas de Cola con el pozo sagrado para los musulmanes que se encuentra en la Meca y que fue abierto por el Ángel Gabriel.



Los refrescos de cola son adictivos y lucrativos así que estas batallas de las colas probablemente perduren todavía por mucho tiempo. Lo único que es cierto es que por el momento parece que nadie en el mundo se quedara sin beber algún refresco que clame, al menos en su etiqueta el tener entre sus ingredientes cola.

publicado en the point.com.mx el 1º de julio de 2019
imagenes: omnilife.com
                 meccacola.com
                 
                     

domingo, 27 de diciembre de 2015

Coca Cola un insulto a la creatividad.




Pensar que un comercial como el de Coca Cola Comunidad Mixe Totontepec podía sobrevivir en la red demuestra la incapacidad de la gente de mercadotecnia de Coca Cola de entender Internet.

Armando Enríquez Vázquez.

La airada respuesta en redes sociales por el comercial de Coca Cola Comunidad Mixe Totontepec, fue suficiente para mostrar que muchos de los consumidores mexicanos con poder adquisitivo, no se tragan las historias maniqueas que surgen de la cabeza de un supuesto creativo y son aprobadas por una empresa como la refresquera que lejos de mostrar sensibilidad a temas sociales de importancia, únicamente se preocupa por recrear de manera, en teoría, estética como un grupo de niños bien del país intenta de forma paternalista e insultante mostrar una falsa y superficial responsabilidad social. Triste y pobre acercamiento de un producto a la sociedad en esta época.
Queda claro y de manera tajante que hacer publicidad y promocionar productos, bienes y servicios tiene hoy dos direcciones. La ventaja tan cacareada por marketeros trasnochados, que creen y utilizan como arma de venta ante el cliente el argumento, creyendo que la comunicación en ambos sentidos significa que el cliente va escuchar siempre lo que quiere y que la publicidad sigue manteniendo los elementos del monologo tradicional.
Internet antes, mucho antes que ser un enorme y ubicuo billboard, es el espacio donde las personas buscan entretenimiento y comunicación. De manera consciente o inconsciente todos los seres humanos que utilizan Internet fomentan la democracia, la libertad de ideas, la tolerancia, la inclusión. Pensar que un comercial como el de Coca Cola Comunidad Mixe Totontepec podía sobrevivir en la red demuestra la incapacidad de la gente de mercadotecnia de Coca Cola de entender Internet y mucho más grave su incapacidad de leer la realidad social en la que viven.
La mayoría de los usuarios de Internet repudian, rechazan y no admiten la publicidad a menos de que esta implique aguantarla para obtener un servicio de manera gratuita. La torpeza de la gente de Coca Cola al aprobar y producir este comercial demuestra hasta qué punto la sordera y soberbia de algunas empresas pueden, hoy más que nunca representarle un perjuicio a su imagen.
Coca Cola desde hace décadas ha estado en la mira de muchos grupos y asociaciones de todo tipo. Ha sido llamada Caca Cola. Recuerdo una T-Shirt que circulaba a finales de setenta, principios de los ochenta, que al frente con la tipografía de la refresquera y simulando el logo de la misma decía: Coma Caca. Otros la han llamado las aguas negras del imperialismo, y en los últimos años ha sido centro de un debate nacional por la clara contribución de Coca Cola y las demás refresqueras a agudizar un problema de salud pública como lo es la Diabetes por la cantidad de azúcar utilizada en sus bebidas, debate frente al cual la marca ha demostrado una clara insensibilidad y falta de valor social ante la importancia del tema. Lo que queda claro en su absurda campaña navideña.
La respuesta por parte de un grupo de jóvenes mixes que realizaron su propia versión del comercial, denotando las verdaderas tradiciones y características de los Mixes empezando por el uso de su lengua debe de bastar para que los ocurrentes publicistas de la empresa se sientan unos verdaderos imbéciles. Las implicaciones que tiene el consumo del refresco con el aumento de diabetes en la comunidad, sólo muestra la falta de investigación de los publicistas de la marca. Aunque la respuesta pueda a su vez ser maniquea e ideológica, esta surge de la molestia de un sector de la sociedad que parece mucho mayor de lo que la empresa refresquera podría haber esperado y calculado, ante la eterna actitud prepotente de la marca.
Más allá del problema de la percepción de los usuarios de Internet sobre el video, lo que habría que considerar desde este lado de la ecuación es la falta de creatividad, de visión del futuro, de consciencia social, el abuso de paternalismo idiota, así como la carencia de propuestas por parte de los creativos de la agencia que haya diseñado el video.
Es muy difícil no sentir todo lo anterior cuando el comercial se basa en un casting tan clasista, cuando la personalidad de los modelos es tan repelente al mensaje que se intenta dar, pero ante todo con ese intento de árbol navideño tan pinchurriento, que parece fabricado con deshechos, que se ve como una limosna de sobras de maderos pintados de verde y tapa roscas de los refrescos. Ni siquiera se hizo un intento por conocer y recuperar las tradiciones de la comunidad, de sus creencias y condiciones. Por ser creativos y consecuentes con la comunidad a visitar.
Mal, muy mal por Coca Cola que además en sus comunicados de prensa trata de sonar como una víctima sorprendida por el mal recibimiento de su pobre y patética idea, culpando a sus acusadores de no valorar su esfuerzo y no entender la idea de sus creativos.
Existe el argumento que la mala publicidad es también una buena publicidad, pero parece que este no es el caso y no hay manera de justificar lo que sucedió. La luz roja debe ser interpretada como una larga brecha entre la marca y los jóvenes consumidores y debe poner a la gente de mercadotecnia y publicidad de la marca a pensar y replantear estrategias.

La verdad es que mucha gente no hizo su tarea al interior de la empresa y el resultado esta ahí. Un tiro por la culata y más argumentos en contra Coca Cola y lo que representa para muchos. 

lunes, 1 de junio de 2015

El gran impostor.




Llegó a su fin una de las series mejor escritas y más llamativas de la televisión, tras ocho años en el aire y siete temporadas. Una serie que será recordada entre otras cosas por recordar una época y a una sociedad que nos parecen muy lejanas.
Armando Enríquez Vázquez.
Hace ocho años apareció en la pantalla chica un impostor. Trabajando en un negocio que utiliza la creatividad para engañar, para desviar la atención, para engatusar, para seducir con los pocos o nulos argumentos de seducción que puede tener cualquier producto: La publicidad.
Donald Draper, cuya verdadero nombre era Richard “Dick” Whitman, engañaba, seducía y engatusaba con su nombre y su personalidad a mujeres, jefes, compañeros de trabajo, clientes incluso a esa familia que había creado como ideal dentro de uno de sus comerciales. Operando desde una pequeña agencia de publicidad en Nueva York llamada Sterling Cooper en referencia a los dos socios y dueños de la misma.
La serie inició con una de las campañas más importantes en el mundo del tabaco previa a la de Marlboro y que en realidad  no fue creada en la década de los años sesenta del siglo pasado como implica la serie, sino a principios del siglo. Me refiero a la frase que por décadas definió y caracterizó a uno de los cigarrillos de mayor consumo en Estado Unidos, It’s Toasted de Lucky Strike. La impostura terminó el pasado domingo 17 de mayo con el capítulo final de Mad Men y acabó con otra impostura: Don Draper responsable de una de las mejores y más memorables campañas de Coca Cola.
Durante ocho años marcas icónicas de Estados Unidos y del mundo, aparecieron por las oficinas de Sterling, Cooper y todos los nombres y cambios que sufrió la agencia hasta terminar siendo devorada por McCann Erickson; Heinz, Jaguar, Chevrolet, Hilton, Playtex, Hershey, Aquanet, Right Guard, Clearasil, Mohawk Airlines y finalmente Coca Cola.
Mad Men no es un programa acerca de la publicidad, es una serie en el que sus personajes pertenecen al mundo de la publicidad. Mad Men nos permitió tener una visión de una época reciente de la sociedad, que fue muy bien reconstruida con todas esas contradicciones que hoy hacen a los políticamente correctos fruncir el ceño y sacar su moralista dedito flamígero; doctores fumando en consultorios, basura que se tiraba sin preocupación en el campo tras un día de campo, comentario misóginos y racistas, ciudadanos negros logrando sus primeras victorias en el campo de la igualdad y laboral. Se aceptaba a las negras, pero jamás recepcionistas nos dejan claro en un capitulo.
En Mad Men están además todos los estereotipos de la publicidad y los cuales muchos dentro del mundo de la publicidad se desviven todavía por hacer verdaderos; el insufrible ejecutivo de cuentas, Pete Campbell, capaz de vender su alma y la de los demás miembros de la Agencia al diablo, incluyendo el cuerpo de la jefa de personal, con tal de ganar una cuenta. El creativo todo poderoso y arrogante, Don Draper, que se basa más en la capacidad de convencimiento de su discurso que en realmente lo brillante de una idea. Los copy especie de minions inagotables en su desquiciada forma de hacerse notar, siempre en grupo peleando y balbuceando un lenguaje inentendible al resto de la población. El cliente insoportable, con caprichos y delirios de grandeza que llegan al extremo de dejar tuerto a Ken Cosgrove. Los caprichosos dueños Sterling y Cooper y sobre todo los excesos, vicios, sexo, ese glamour que muchos anteponen en sus historias antes que la creatividad necesaria en el efímero trabajo de la publicidad. Un mundo aparente con el que muchas veces algunos intentan escaparse dell burocrático trabajo en la publicidad.
La impostura de la impostura. Mad Men es sin duda una de las mejores series de televisión que se han escrito y más allá de ciertos hilos narrativos que cerraron en una ambiente de felicidad un tanto cuanto simplones como el final de Peggy, en general la dureza de los escritores no dudó en poner fin a personajes de manera brutal, sencilla, nunca sangre, ni estridentismos, pero por lo mismo más brutal. Mad Men siempre estuvo más cerca del género de la pieza, que del melodrama o del drama, lo que no excluye momentos melodramáticos en su narración. Secuencias como la del directivo inglés que pierde el pie con una podadora, El viaje de LSD de Roger Steling y su esposa, Betty Drapper matando a las palomas del vecino, el fantasma de Bert Cooper despidiéndose de Don en una especie de musical, o Peggy patinando en las oficinas vacías de Sterling, Drapper and Cooper, Mientras Roger Sterling toca un órgano eléctrico.
Con el final de la serie a Don Draper se le permitió alcanzar el paraíso de la impostura al crear uno de los íconos de la publicidad mundial. Mad Men no es una serie de publicidad y sin embargo a través de ella vimos temas históricos e importantes de la publicidad como la diferenciación del producto, la segmentación de mercados, la llegada de la televisión y su rápido protagonismo en el mundo de la publicidad, el crecimiento del personaje de Harry Crane se debe a la llegada de la televisión y a la visión que él tiene del futuro del medio.

Mad Men llegó a su final entre dos de las grandes modas de finales del siglo XX y el inicio de este, La Yoga y la Coca Cola.

publicado en thepoint.com.mx el 25 de mayo de 2015
imagen flickr.com 

miércoles, 22 de abril de 2015

Huir de la marca.




Nada más importante para Televisa que desapercer de marcas que tradicionalmente la identificaban.
Armando Enríquez Vázquez.
Escribió Jaime Sabines:
Yo no lo sé de cierto, pero supongo.
La fuerza de una marca en el mercado es la marca misma. Su historia. La confianza del consumidor por ella. El reconocimiento de la misma a lo largo del tiempo y por diferentes generaciones. Su calidad. Su continuidad.
Jamás he visto a Coca Cola cambiar su nombre en la línea de sus productos principales. Al contrario la variedad de productos con el nombre del refresco aumenta, cambian de color las etiquetas, nunca el logo y todos llevan la promesa de ser lo mismo aunque no lo sean. Zero, Light, Life, Cherry, Vanilla, Classic. Coca Cola es Coca Cola y por eso la gente lo consume aunque cambie el sabor en cada presentación.
Existen otros casos en los que los grandes consorcios compran exitosas marcas locales con tal de no competir con ellas y de esta forma ganar el mercado de manera más rápida o consolidar su presencia en él, muchas veces sin que el consumidor se dé cuenta. Nestlé ha comprado marcas muy consolidadas como Garoto en Brasil o Carlos V en México.
Todo eso me lleva a pensar ¿por qué una empresa como Televisa, supuesto líder en comunicaciones y contenidos en México y América Latina ha decidido lanzar una nueva serie de marcas y refundar al menos otra distanciándolas de Televisa?
Tanto Izzi, como Veo son marcas que tratan de distanciarse de su progenitora, al menos en el nombre y en los logotipos. ¿Será por qué en los últimos veinticinco años Televisa es identificada con la corrupción, la mentira, la manipulación, la mediocridad de contenidos y otro tipo de irregularidades más graves y preocupantes como las camionetas con droga en Nicaragua?
Sólo hay que recordar que el Teletón de 2014 parece haber sido un fracaso y que los ataques en redes sociales a la empresa son frecuentes. En las marchas de protesta social nunca faltan las mantas y las consignas en contra de la televisora. Y cierto sector socioeconómico, al menos de la Ciudad de México, se refiere con más que desprecio a la televisora y a sus lectores de noticias.
A principios de la década de los noventa, Cablevisión estuvo a punto de desaparecer frente a la competencia que le planteó MVS y la incapacidad de la cablera de Televisa para reaccionar de manera rápida y efectiva a la cobertura y oferta de la televisión de paga de la familia Vargas. La marca libró el mal momento, se convirtió en la opción más importante y líder del mercado en el D.F. y nunca cambió de nombre. ¿Por qué ahora que Televisa es dueña de diferentes empresas de cable en el país y está consolidando su preponderancia en el sector aunque el IFT se haga de la vista gorda se cambió el nombre a Cablevisión?
Hoy Televisa cuenta, como durante el gobierno de Luis Echeverría con el apoyo total de la Presidencia, a cambio de manipular y ocultar la información. Pero a diferencia de hace cuarenta años, ni los empresarios del ramo y mucho menos los ciudadanos están dispuestos a seguir a la marca por lo que representa, mucho menos a creerle. Por eso me llama mucho la atención que Cablevisión una marca con presencia en el mercado hace más de 40 años y monopolio de la televisión de cable en la Ciudad de México cambie de nombre pero no de dueño, que los servicios de internet se llamen Veo, nombre por demás poco imaginativo, que en el momento de hablar de la división deportes de la empresa mejor se hable de TDN. ¿Tan mal está ya la marca Televisa?

Yo no lo sé de cierto. Lo supongo.

publicado en roastbrief,com.mx el 2 de febrero de 2015
imagen:

lunes, 15 de diciembre de 2014

Un gran comercial de futbol americano.


Nada como las historias de los héroes de los domingos para entusiasmar a los aficionados y de repente para vender productos también.

Armando Enríquez Vázquez.

Un equipo popular y ganador, uno de los más grandes jugadores de todos los tiempos  y una marca reconocida a nivel mundial. La mezcla perfecta para crear un comercial exitoso.
No sé si esa fue la lógica de los creativos de McCann-Erickson cuando comenzaron a poner las piezas juntas para uno de los mejores comerciales de televisión en la historia de la publicidad, pero no pudo haber estar alejada de ella.
El año 1979, los acereros de Pittsburgh eran uno de los equipos más populares de la NFL, acababan de ganar su tercer Superbowl frente a los Vaqueros de Dallas, y eran el único equipo en haber logrado esa hazaña. El Superbowl. Los miembros del equipo defensivo del equipo eran tan conocidos por los fans como los ofensivos y al conjunto de los once jugadores se les conocía con el apodo de La Cortina de Acero. Los cuatro miembros de la línea defensiva se destacaban por la fuerza y la dureza con la que jugaban además de sus apodos. Hollywood Bags Greenwood, quien siempre decía a sus compañeros de equipo que tenía las maletas listas para cuando la ciudad californiana del espectáculo lo llamara. Dwight Mad Dog White. Ernie Fats Holmes: Pero al frente de todos ellos estaba el jugador con el jersey número 75 con uno metro noventa y tres centímetros de altura, ciento veinticinco kilos de peso y una de las actitudes más agresivas de la liga estaba Charles Edward Mean Joe Greene.
El primer seleccionado en 1969, por el nuevo entrenador de un equipo con una historia perdedora; Chuck Noll. Mean Joe Greene se convirtió en los siguientes años en uno de los jugadores clave de ese equipo triunfador en el que se convirtieron los Acereros de Pittsburgh en la década de los años setenta.
De entre todos los jugadores de los Acereros los creativos escogieron a Mean Joe Greene para estelarizar un comercial de Coca Cola. Las mentes detrás del comercial fueron Penny Hawkey que lo escribió y Roger Mosconi el director de arte de la campaña.
Penny Hawkey recuerda que el día que mostraron el corte final del comercial a los principales ejecutivos de Coca Cola, uno de ellos lloró ante la emotividad del comercial, algo que de acuerdo con la creativa jamás ha vuelto a ver en su vida.



El comercial se filmó durante tres días en el mes de mayo de 1979 en un pequeño estadio municipal en un suburbio de la Ciudad de Nueva York que le llama Mount Vernon.
La acción se desarrolla en uno de los túneles del estadio, Mean Joe Greene camina cojeando después de un partido rumbo a los vestidores un niño se acerca al jugador y lo llama preguntándole si necesita alguna ayuda, el gigantón defensivo solo gruñe en negación a la  pregunta del niño. El niño entonces expresa su admiración por el jugador y le dice que cree que es el mejor jugador al mismo tiempo que le ofrece una botella de Coca Cola que en un principio Greene se resiste a aceptar pero ante la insistencia del niño el jugador toma la botella y se la bebe de un solo trago. El niño comienza su camino de regreso a las gradas cabizbajo cuando Greene lo llama y le lanza su jersey.
El comercial que se estrenó en la televisión norteamericana el 1º de octubre de 1979, cobró relevancia mundial pues se transmitió durante el Superbowl XIV en enero de 1980, cuando los Acereros se enfrentaron a los Carneros de Los Ángeles y los vencieron consiguiendo de esta manera su cuarto campeonato en seis años.
Tras su éxito en Estados Unidos el comercial se transmitió en otros países incluidos algunos como Inglaterra donde Greene no era muy conocido y la popularidad del futbol soccer supera por mucho a la del futbol americano.
Con el paso del tiempo el comercial también se tropicalizó. En Argentina lo estelarizó Diego Armando Maradona, en Brasil Zico y en Italia Dino Zoff, todos ellos jugadores de futbol soccer.
El comercial ganó el premio Clío como uno de los mejores comerciales de 1979. Asimismo gano el León de Oro en Cannes.
Basada en el comercial, NBC produjo en 1981 una película para televisión protagonizada por Greene y que se llamó The Steeler and the Pittsburgh Kid.

En 2009 se produjo una nueva versión del comercial para el Superbowl XLIII, en el que lo Acereros se enfrentaron y derrotaron a los Cardenales de Arizona. Con Troy Polamalu en el papel que hizo originalmente Greene, el comercial en tono de comedia es terriblemente inferior al original.

publicado en thepoint.com.mx el 2 de diciembre de 2014
imagen: article.wn.com

martes, 6 de mayo de 2014

De hallazgos y reliquias.





Leyendas urbanas que se vuelven realidad, preguntas prohibidas y un timeline alterno que sólo corre dentro de los pasillos del congreso de la Unión.

Armando Enríquez Vázquez

Uno de los mejores comerciales que recuerdo es de los años ochenta. La anécdota es la siguiente: En el futuro lejano, un maestro visita con sus alumnos las ruinas de lo que en siglo XX fue una casa de dos pisos. En ella uno de los alumnos encuentra una pelota de beisbol. El maestro le explica la función del objeto conforme lo entienden en ese futuro lejano e imaginario, lo mismo sucede cuando otro de ellos le muestra los restos de una guitarra eléctrica. Finalmente una alumna le muestra un objeto cubierto en tierra. Después de analizarlo físicamente y con aparatos del futuro el maestro se ve derrotado, y admite derrotado no saber lo que ese objeto es. Todos vemos la clásica botella de Coca Cola mientras los alumnos y el maestro beben Pepsi.  
Siempre hay algo de prosaico cuando las leyendas urbanas se vuelven realidad, y así como ese maestro y sus alumnos buscan entre los restos de una civilización perdida, Así el fin de semana pasado aparecieron los restos de una civilización muy reciente que ha desaparecido.
Todo empezó el 27 de septiembre de 1983 en un basurero a cielo abierto en Alamogordo, Nuevo México, al que llegaron catorce camiones que habían salido de una planta de Atari en el Paso, Texas. Llegaron y enterraron lo que en ese entonces se dijo eran sobrantes y partes de desperdicio de la empresa. Para muchos era sólo un reflejo de los problemas en los que se encontraba la que fue en su momento la empresa de consolas y videojuegos más importante del mundo. Algunos periódicos en Estados Unidos, incluido el New York Times, informaron sobre el asunto al día siguiente. Otros aseguraron que lo que se había enterrado en el desierto era el peor juego en la historia de los videojuegos. Atari siempre negó el hecho de que se hubieran enterrado millones de cartuchos con un juego. Así nació una leyenda entre los geeks y nerds que este sábado fue confirmada cuando el equipo de filmación de un documental sobre la caída de Atari, después de conseguir los permisos necesarios por parte de las autoridades del Alamogordo, desenterraron los primeros cartuchos de un juego de ET del cual podría haber decenas de miles en el basurero.  De no ser por un poco de arena que tienen los cartuchos al parecer funcionan perfectamente y ya se venden en ebay.
Además del equipo de filmación, alrededor de la operación había cientos de curiosos y uno de los diseñadores del juego, quien consideró que por razones muy diferentes a las que él hubiera imaginado el juego se ha convertido en un mito.
La confirmación de cualquier leyenda urbana tiene un dejo triunfo por un lado, el clásico: Se los dije. Y por otro de tristeza al saber que la leyenda ya no podrá ser alimentada con nuevas y más descabelladas fantasías. Peor, entonces puede uno dudar acerca de muchas otras leyendas urbanas y teorías de la conspiración que hasta hoy consideraba ciencia ficción.

En México el sábado pasado gracias a una cadena de humana desde el auditorio a la cámara de senadores se logró echar tantita tierra, no enterrarla como a muchos nos hubiera gustado a la Ley Televisa segunda temporada, como la denominó el senador panista Javier Corral, al lograr que se borraran, al menos eso parece, los artículos contra la censura en Internet. Claro, más tardó la convocatoria a este acto, que desde el domingo salir en los medios aquellos que aseguraron que la censura en Internet era imposible y que sólo los borregos podían creer que el gobierno pudiera pensar en tal cosa o implementarla. La pregunta es entonces ¿Por qué el ejecutivo la contempló en la iniciativa? ¿Para distraer a los borregos y no hablar de la preponderancia en la televisión de paga? ¿Para que nadie se cuestiones las modificaciones arbitrarias que se hacen al must carry? Lo cierto y lo triste es que estas mentalidades retrogradas de periodistas, conductores y comentaristas de los medios, serviles al poder no quedaron ahí. Dos días después se le fueron a la yugular a Alfonso Cuarón por ejercer su derecho ciudadano de preguntarle al gobernante de todos los mexicanos, hayamos o no votado por él, nos gobierna a todos y tiene la obligación de respondernos, acerca de la reforma energética.
Esos que frente a un micrófono, leyendo el teleprompter o aporreando el teclado de su computadora claman y se rasgan las vestiduras por una libertad de expresión que no saben ejercer sin el permiso de sus patrones o del gobierno. Esos que presuponen que la libertad de expresión es prerrogativa única de los medios, son los mismos intolerantes que por lo visto desconocen el significado de la democracia. Ni a cual irle de más absurdo en sus argumentos, uno que en radio cuestionó la redacción de Cuarón, por lo que este servil personaje del gobierno seguramente descartaría cualquier pregunta que un analfabeta pudiera hacerle al presidente, pero lo que es peor, si de redacción se trata entonces el Presidente no podría dirigirnos la palabra a los gobernados porque sus problemas de lectura en voz alta son de pena ajena. Otro que cree que lo único que hace un cineasta es dar una posición a una actriz, lo cual además, según este brillante lector de noticias, lo imposibilita para cuestionar al presidente. O la que no puede entender la crítica o la disidencia si esta no se encuentra financiada por la Izquierda, para ella ningún mexicano piensa. Todos somos unos borregos pagados como seguramente lo es ella. Claro todos estos pseudo periodistas hubieran sido felices trabajando en el ministerio de propaganda de Hitler, bajo las órdenes de Joseph Goebbels.
Mucho más inteligente que los críticos de Cuarón, la presidencia de la República contestó que respondería a las preguntas del cineasta y así lo hizo tras la presentación de las leyes secundarias a través de su portal en Internet. La pregunta ahora es ¿Cómo hacemos muchos otros mexicanos para que el presidente conteste nuestras preguntas? En otros países los gobernantes tienen espacios en los medios semanales para informar a la nación. Incluso Vicente Fox, lo tenía en radio. Hoy con las redes sociales el presidente puede interactuar de manera más directa con la ciudadanía en lugar de utilizarlos como extensión de sus comunicados de Prensa. Porque dudas acerca de las leyes secundarias de las reformas todos las tenemos. De eso se trata la democracia, de un diálogo entre la ciudadanía y el gobierno electo, pero más allá de estas serviles voces.
Otra de las cosas que ya quedó cubierta por el polvo y la tierra fue la sesión ordinaria del Congreso de la Unión donde tal y como se esperaba nada, absolutamente nada pasó y todo se encuentra en ese limbo legislativo llamado atorón que tan común es en nuestros legisladores que desde hace ya catorce años. Durante ese tiempo nada importante ha pasado en materia legislativa en México, a no ser por los maniqueos comerciales de las cámaras y las carreras anuales por aprobar los presupuestos de ingresos y egresos de la nación.
No cabe duda que el tiempo en el Congreso de la Unión es concebido de una forma diferente, probablemente porque como el estatus de ciudadanía de nuestros legisladores es diferente a la de cualquier otro mexicano, el tiempo, como la ley y la justicia los trata de manera diferente y por eso les vale un soberano comino, el que los mexicanos necesitemos un mejor país para vivir. Para ellos promover reconocimientos al Cruz Azul es más importante que cuadrar las leyes secundarias de las reformas con la Constitución que una vez más manosearon para después intentar aprobar leyes secundarias que violan las reformas que le hicieron a nuestra Carta Magna.
Sí alguien en el futuro lejano, cuando ya nada de esto exista, entrara a las ruinas del palacio legislativo o de la cámara de senadores, probablemente todavía encontraría algunos legisladores momificados con la tablet prendida, o que se molestarían al ser despertados. Lo que si es que quien quiera que hiciera este descubrimiento se encogerá de hombros y se limitará a admitir: Esto no se que sea y mucho menos para que servía.

Publicado en blureport.com.mx el 2 de mayo de 2014
Imagenes: lcsun-news.com

martes, 29 de abril de 2014

Raymond Loewy, cigarros, refrescos, locomotoras y algo más.





Uno de los diseñadores industriales más versátiles del siglo XX, su entusiasmo por los retos de su profesión es el responsable de muchos de los diseños más representativos del Siglo XX.

Armando Enríquez Vázquez.

¿Qué tienen en común una botella de Coca Cola, el Airforce One, la cajetilla de Lucky Strikes, el Studebaker Avanti, los logos de Shell y Exxon y el interior del Skylab?
El hombre que los diseñó: Raymond Loewy.
Para muchos Raymond Loewy es el padre del diseño industrial, otros lo han llamado el hombre que le dio forma a los Estados Unidos. Sin embargo, Loewy no era norteamericano, nació en Francia en Paris, el 5 de noviembre de 1893. Su padre de origen austríaco, fue un periodista exitoso, especializado en los temas financieros. Su madre, francesa, un ama de casa.
 Loewy estudió ingeniería en Paris y en 1914 se reclutó en el ejército francés para servir a su patria  durante la I Guerra Mundial. En 1919 migró a los Estados Unidos. En Nueva York comenzó a trabajar montando los aparadores de algunos de los grandes almacenes, entre ellos Macy’s y Saks Fifth Avenue. Loewy cambió los ventanales de las calles neoyorkinas por las páginas de Vogue, Harper´s Bazaar, así como otras revistas y catálogos de almacenes dibujando. En 1929 Loewy recibió el primer trabajo que lo impulsaría como diseñador industrial.
Cambiar el diseño de las copiadoras Gestetner, estos aparatos, precursores de las fotocopiadoras y los mimeógrafos, fueron inventados por un ingeniero húngaro de nombre David Gestetner. El diseño de Loewy fue un éxito y le permitió en 1930 abrir su propia compañía dedicada al diseño. Ese mismo año fue contratado por la armadora de automóviles Hupp, para la  que diseñó su primer automóvil. En 1934, Sears Roebuck le encargo rediseñar su refrigerador y en 1936 fue el responsable de la locomotora conocida como GG1 para la Compañía Ferrocarrilera de Pensilvania. Loewy tenía una fascinación y  amor por los trenes desde su infancia, en la adolescencia el trayecto diario que llevaba a Loewy de su casa a la escuela lo hacía en tren y de acuerdo a lo que escribió años más tarde en su autobiografía, lo disfrutaba como nada en el mundo. Ese mismo amor por los trenes, lo llevó a publicar en 1937 su primer libro: The Locomotive. Its Aesthetics.  En 1938 un nuevo diseño de locomotora, el S-1 Steam, en el que Loewy encerró la cabina y el motor en un chasis que hacía al tren verse como una maquina moderna y veloz.
En 1939, uno de sus más recordados diseños se llevó a cabo: la cajetilla de Lucky Strike. Hasta ese momento la cajetilla de los cigarrillos era verde similar al color de la hoja de tabaco. George Washington Hill, el presidente de American Tobacco Co. dueña de la marca, contrató a Loewy para que creara una nueva presentación y de esta manera aumentar las ventas de la misma. Loewy sustituyó el verde por blanco, disminuyendo los costos de impresión de la cajetilla y cambio los colores y la tipografía de la cajetilla. Las ventas aumentaron y la cajetilla no tuvo ningún cambio por más de 40 años.


Loewy también, trabajó con Coca Cola y rediseñó entre muchas cosas para la empresa, la botella del refresco en su presentación más popular y creó las botellas King y Family size. Diseñó para la refresquera una dispensadora de la bebida que se usaba en las fuentes de soda, el refrigerador de los refrescos y hasta los camiones repartidores, los cuales fueron estandarizados en los Estados Unidos con el diseño de Loewy. En 1953 regresó al diseño de autos y creó el Cupé Starliner para la marca Studebaker, el cual fue reconocido en 1972 por las tres empresas automotrices más importantes de Estados Unidos, (Ford, GM y Chrysler) como uno de los mejores diseños de la historia de la industria automotriz.  En 1961 creó el modelo Avanti para la misma empresa con un slogan sencillo: El enemigo es el peso.  Entre estos dos diseños el franco americano diseñó un autobús para la línea de pasajeros Greyhound al cual llamó Scenicruiser.
En 1951, a los 58 años de edad, Raymond Loewy, publicó su autiobiografia titulada: Never Leave Well Enough Alone.
Y sin embargo, aun le faltaban muchos años de diseños.
Durante la presidencia de John F. Kennedy, Loewy fue invitado por el gobernante y su esposa para rediseñar los espacios interiores del avión oficial de la presidencia de aquél país, el famoso Airforce One. En 1967, la NASA lo invitó para hacer lo propio con el laboratorio espacial Skylab. Diseñó un timbre postal conmemorando al presidente Kennedy.
Entre las decenas de logotipos que Raymond Loewy creó, además del de Lucky Strike, se encuentran el de las empresas petroleras, Shell, Exxon y el primero que uso la inglesa British Petroleum. El del Servicio Postal de los Estados Unidos y el de Nabisco entre otros.
Raymond Loewy decía: Todo debe iniciar con una espontánea e inspirada idea.
Él tuvo miles de ellas a lo largo de su vida y la muchas las llevó a la realidad, algunas de ellas todavía circulan en el mundo y otras son guardadas celosamente en museos de diseño y arte como muestra del genio de este hombre que también decía: el objetivo principal es no complicar la  ya de por sí difícil vida del consumidor.
Raymond Loewy mantuvo a lo largo de su vida residencias en Nueva York y Paris. Murió el 14 de Julio de 1986 a los 92 años de edad dejando tras de sí un legado y una forma de ver el mundo que impregnó a toda una nación y la historia de su profesión.

Publicado en the point.com.mx el 22 de abril de 2014
Imagenes: jinapark.net
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