martes, 17 de febrero de 2015

Vivir en el error del presupuesto.



Las mentiras de siempre anuncian la crisis de siempre.

Armando Enríquez Vázquez

¡Ahí viene el lobo! ¡Qué viene el lobo!
La tantas veces negada, despreciada y desmentida crisis al fin llegó.
Es oficial, el secretario de hacienda y crédito público ha reconocido su llegada al anunciar recortes al presupuesto federal de 2015 por más de ciento veinticuatro mil millones de pesos. Una vez más quedó demostrada la incapacidad del gobierno federal de Enrique Peña Nieto para gobernar y administrar a México.
El daño está hecho. La semilla se plantó cuando a pesar de todas las señales de la economía externa y de las voces de los especialistas el Secretario de Hacienda presentó y se aferró esa falacia a la que llamó el presupuesto de egresos. Semilla que los sumisos legisladores regaron levantando su mano y votando en contra de México, de los mexicanos y a favor de sus amos.
Cuando el secretario anunció los recortes al presupuesto, se habló de afectar de manera significativa a PEMEX, los planes de infraestructura del país y a la educación, rubros que de acuerdo con el informe presentado por Luis Videgaray serán los más afectados gracias a su ineficacia. Cabe aclarar que los recortes a PEMEX, y en menor medida a la CFE, afectan a contratistas y freelances, jamás a los sindicatos y a sus corruptas cúpulas.
Desde tiempos de Luis Echeverría, hace cuarenta años, lo única manera en que el PRI sabe responder ante las consecuencias de sus irresponsabilidades presupuestales y de su desmedida codicia, a las que de manera eufemística llamamos crisis, es recortar y joder a México y a los mexicanos.
Agustín Carstens Director del Banco de México advirtió a los mexicanos y al gobierno que los bajos precios del petróleo se mantendrán en los próximos años.
La patética respuesta de las autoridades federales es un recorte, que una vez pasadas las elecciones de junio, pudiera aumentar por una inminente devaluación de nuestra moneda como hace al menos dos décadas no se ha visto. Por consecuencia una crisis mayor.
Qué el gobierno como siempre hable de apretarse el cinturón cuando en realidad lo que hace es exprimir a la ciudadanía, sobre todo a lo que queda de clase media, que aún tiene algo de sangre que ofrecer a los chupasangre que habitan todos y cada uno de los partidos políticos, el Congreso de la Unión o son burocratas de todos niveles y funcionarios electos.
Por un lado la codicia de la clase gobernante no tiene límites, mientras que por otro la imaginación y creatividad de funcionarios grises como Luis Videgaray es nula. Ni qué decir de un presidente que sólo busca aplausos y reflectores, aun cuando lo que anuncia es institucionalizar la opacidad.
Hoy se necesita un gobierno, propositivo, dispuesto a sacrificarse él, qué reaccione de manera creativa, capaz de formular planes de incentivos para que la iniciativa privada y los ciudadanos inviertan en el país, para que los mexicanos crezcamos alejados de los políticos y los vaivenes de su avaricia.
Son muchos años ya de políticos de todos los niveles que maman del presupuesto, de los empresarios y del crimen organizado, no quieren dejar títere con cabeza y todos tienen que poner para sus fortunas personales.
Hoy debemos exigir con todos los derechos que nos da la constitución que desaparezcan los plurinominales, no en 2018, ni cuando se les ocurra, si no ahora en junio. Necesitamos reformas que hagan un México de equidad y oportunidades que surgen en la crisis. Si el gobierno puede legislar al vapor una ley sobre desapariciones forzadas para quedar bien en el ámbito internacional, es momento de exigirles que lo hagan también en las competencias internas.
Es nuestra obligación exigir que los recortes presupuestales no afecten a los ciudadanos más que a los partidos políticos, a los sindicatos charros, más que a la burocracia corrupta con la que nos enfrentamos en cada ventanilla del gobierno; desde la taquilla del Metro hasta las ventanillas de trámites de licitaciones, como vimos que pasó con el tren rápido México-Querétaro.
No se puede ni debe sacrificar la infraestructura que hará de México un país competitivo a futuro para pagar toda una maquinaria burocrática cuya misión es absolver al corrupto gobierno de su corrupción. No podemos permitir que un partido que ha gobernado a México de la manera más arbitraria, que ha obligado a cientos de miles de mexicanos a trabajar dobles turnos para poder llevar un pan a casa, que le importa un comino la educación de los jóvenes, porque su anhelo como gobierno es un país de obreros que maquilen por lo peores sueldos, recordemos que únicamente el 7% de los mexicanos ganan más de diez mil pesos, no podemos permitir que ese partido ponga en los medios un spot electorero en el que dice aplaudir a los mexicanos trabajadores y “entrones” a los que admira por sacar a México adelante, porque como mulas de carga hacemos el trabajo sin quejarnos. O que nos dice en otro de sus spots que lo mejor está por venir y me imagino que para decirlo se basan en el fracaso de la política económica y social del actual gobierno. Un gobierno fallido que nombró y quitó virrey en Michoacán, cuya misión parece haber sido encarcelar y acabar con aquellos que defendían su patrimonio y a sus familias que hoy están desprotegidas y a merced de los criminales de nuevo. Mientras La Tuta Sigue desafiando al gobierno desde Internet.
Tenemos que aprender a vivir sin petróleo, todos. No sólo los ciudadanos. Llegó el momento de adelgazar de manera radical al aparato de gobierno y obligar a la iniciativa privada a crear fuentes de trabajo, otorgándole ciertos incentivos. ¿Dónde están Televisa, Soriana, Monex y tantos otros amigos de Peña para ayudar a sacar al país de la barranca? ¿No les conviene también a ellos?
A partir de 2016 todos en el país tendremos televisión digital, para entonces habrá dos nuevas cadenas de televisión, sin contar una del estado que se encuentra en la frecuencia del canal 30. Todas estas señales y las ya existentes, por el simple hecho de ser digitales tienen tres canales en cada señal. Los que ya tienen televisión digital saben que hay tres canales dos, siete, once, etc..., Lo que debería hacer la Secretaria de Comunicaciones y Transportes, de la mano del Congreso es obligar a los dueños a producir para cada una de las señales, incluso se podría alentar la producción regional y así el canal 7.1 podría ser diferente en cada estado, lo mismo que el canal 2.3 y así.
En el caso de las televisoras públicas federales; Once, 22 y 30 llegó el momento replantear su financiamiento y su viabilidad económica, evaluar la figura de patrocinio, o como lo quieran llamar, para que sean proyectos financiados por empresas, ONGs o fundaciones culturales, los que se produzcan evitándole gastos al estado que a lo largo de los años, y sobre todo desde la visión priísta esos canales siempre han sido para darle coba al presidente, representando pérdidas para el estado. Hoy el estado no necesita medios propios que actúen como paleros, porque tiene a Televisa, Cadena3, Radio Fórmula, Milenio y El Excélsior, entre otros, haciendo un trabajo más sumiso que las televisoras y periódicos del estado de antaño. Por algo Carlos Salinas de Gortari, de manera inteligente y pragmática, durante su gobierno se deshizo de IMEVISIÓN. Si el gobierno no tiene dinero para producir tres canales ¿por qué no se queda nada más con el Once que es el mejor posicionado y la mejor opción de los tres? Me parece increíble el gobierno le niegue la oportunidad a MVS que iba a crear empleos especializados que el gobierno no puede, ni debe generarlos. Pero, pues MVS es de los que no le aplauden al Presidente.
Me imagino que otro tanto se puede hacer en el caso del turismo. Apoyar a empresas del ramo turístico nuevas y viejas para que promuevan y carguen con los costos de atraer turistas de todo el mundo a México. ¿A poco los hoteles Camino Real no tienen dinero suficiente para hacer promoción a todo el Estado de Oaxaca, a cambio de algún incentivo de tipo fiscal? ¿Y en su proporción y nivel podrían hacer lo mismo los restauranteros de Guanajuato? Volverse ellos los ejecutores de las políticas estatales y federales de turismo. Son ellos los primeros que se verían beneficiados y el gobierno podría adelgazar de manera importante una secretaria que no produce lo que debería.
Deben existir otros rubros donde la entrada de capital privado pueda ser parte de un ganar-ganar para todos. La investigación científica, es otro que se me ocurre, y nos deshacemos de todos aquellos que dormitan en CONACYT y que impiden que el dinero de las becas sea mayor, porque el estado se ve obligado mensualmente a cubrir sus salarios. Lo que sucede es que el gobierno está desde tiempos de Obregón acostumbrado a agandallarlo todo.
Luis Videgaray y sus asesores deben conocer de esto más que yo, y sin embargo podría apostar sin temor a equivocarme que para 2016 van a buscar incrementar impuestos, el precio de la gasolina y de la energía eléctrica seguirá aumentado y ni pensar en bajar los sueldos de alta burocracia o aumentar de manera lógica los salarios mínimos. Porque para colmo la incapacidad del gobierno mexicano para dirigir la política económica se manifiesta en el anuncio del mismo funcionario cuando dice que está listo a entregar al país a las manos y decisiones del Banco Mundial y ya sabemos que significa eso.

¿No sería mejor que en vista del fracaso de tres años de este gobierno corrupto, como ciudadanos le exijamos la renuncia a la secretaria y que sea investigado por una instancia internacional independiente por su casa en Malinalco?

publicado en blureport.com.mx el 6 de febrero de 2015
imagen: grist.org