martes, 17 de marzo de 2015

David Lynch, comerciales a su manera.



A lo largo de su vida el importante director de culto del cine americano ha dirigido y creado un gran número de comerciales que llevan ese sello perturbador que tantos nos atrae.
Armando Enríquez Vázquez.
Desde su primera película, Ereaserhead, David Lynch nos aturdió con imágenes que además de molestas y aberrantes nos mantuvieron fascinados y pegados a nuestros asientos. Del bebe de Eraserhead a Dennis Hopper con la máscara de oxígeno en Blue Velvet, Lynch creó personajes siniestros en un mundo aun más siniestro.
En Lost Highway la aparición de Robert Blake como ese misterioso hombre que le pide al personaje de Bill Pullman en medio de una fiesta que llame a su casa únicamente para que Pullman se dé cuenta que este extraño personaje está en ese mismo instante en el interior de su casa.
En la década de los noventa Lynch creó una de las series de televisión de culto más importantes de la historia de la televisión y de la cual se ha anunciado habrá nueve capítulos nuevos en el 2016; Twin Peaks.
David Lynch músico, pintor, escritor, promotor de la meditación trascendental, ha sido desde 1988, director y autor de diferentes comerciales para diferentes marcas y productos incluida una marca de café que lleva su nombre.



En 1988, Lynch dirigió sus primeros tres comerciales para la loción Obsession de Calvin Klein, cada versión está basada en un texto de tres diferentes escritores del siglo XX, importantes en la literatura de lengua inglesa. El primero tiene un texto de F.Scott Fitzgerald el autor de El gran Gatsby, el segundo tiene un texto de Ernest Hemingway y el tercero uno de D.H. Lawrence que por mucho tiempo estuvo prohibido en Estados Unidos por considerarlo demasiado explícito en sus descripciones sexuales, autor de la novela El amante de Lady Chatterley. Las tres versiones están filmadas en blanco y negro. Los comerciales se centran en un pequeño texto con dejos de sensualidad, con un serie de tomas que ilustran el texto correspondiente con un par de modelos muy estilizados, para terminar con un product shot del frasco de loción.



A lo largo de los años noventa y la primera década de siglo XXI, Lynch realizó otros comerciales para perfumes y lociones. En 1992, Giorgio Armani llamó personalmente a Lynch para encargarle un comercial para la loción Gio. Lynch envío entonces a Armani el concepto del comercial en un pequeño texto, el comercial se llamó ¿Quién es Gio? y Armani lo aceptó de inmediato. Esta vez a partir de imágenes en blanco y negro el cineasta construyó una narración onírica, con una modelo a la que mantiene un rostro melancólico con cierta inocencia y mucha perversidad, al final tras una secuencia en una fiasta que parece carnaval, aparece el perfume en la única toma en color del comercial.
Ese mismo año Lynch dirigió un comercial para Yves de Saint Laurent promocionando su fragancia Opium, es esta ocasión Lynch decidió filmar en color predominando los rojos y dorados, las imágenes oníricas recuerdan algunas de las secuencias de Twin Peaks están llenas de sensualidad onanista.



Lynch fue contratado en 1991 una compañía japonesa que producía una café enlatado bajo la marca Georgia, para realizar tres comerciales que se desarrollaron en Twin Peaks incluyendo a algunos de los personajes de la serie y que temáticamente mostraban a un detective japonés buscando a su esposa desaparecida, el agente Cooper ayuda al japonés en la búsqueda, los tres comerciales contaban la historia que iba revelando pistas y al final encontraban a la esposa de japonés. Estos comerciales parecen no haber tenido el impacto que el cliente esperaba pues una segunda serie de cuatro fue cancelada y jamás se realizó.
Entre los muchos comerciales que Lynch ha dirigido, hay uno para la marca de pasta Barilla estelarizado por Gerard Depardeiu, y otro para un perfume de Karl Lagerfield que protagonizó Daryl Hannah.
En 2002 Dirigió uno para el automóvil Micra de Nissan con una enorme Boca de labios pintados en morado diciendo palabras del inventado lenguaje Micra.



Pero sin duda mis tres comerciales favoritos por ser los más Lynchianos son; uno que dirigió apoyando una campaña por mantener limpia a la Ciudad de Nueva York y evitar la proliferación de las ratas. Realizado en el clásico blanco y negro y que muestra a diferentes personas tirando basura en las calles de la Gran Manzana. Lo impresionante de este comercial está en las tomas que Lynch hace de las ratas, extreme big close up de las manitas de una rata agarradas de un alambrado, del hocico de uno de estos animales y sus afilados dientes frontales. Las imágenes cumplen con su aterrador, perturbador y aberrante objetivo.



El otro es el promocional que Lynch realizó para la marca de café que lleva su nombre, un comercial realmente desconcertante sobre el café, que en muchas de las tomas y encuadres resultan grotescos, agresivos y algún publicista ortodoxo podría considerar hasta ofensivas.



El tercero lo realizó Lynch para Play Station y muestra muy bien el espíritu del director de cine. Se desarrolla con un hombre caminando por un pasillo, en su trayecto va volteando a los lados para descubrir espacios con otras realidades, en ese caminar pierde la cabeza, y escupe su brazo. Al final llega a un lugar donde tres extraños personajes están sentados en un sillón uno de ellos es él mismo, otro es una momia sangrienta y el tercero tiene la cabeza de un pato, este último le dice: Bienvenido al tercer lugar.



Lynch en su paso por la industria de los comerciales ha creado anuncios oníricos y hasta poéticos en el caso de los perfumes o en el de el barniz de uñas Rouge Louboutin realizado en julio del año pasado y en el que el cineasta jugando con una ciudad blanca y algunos elementos negros como unos zapatos con un exagerado tacón resalta el rojo del barniz y crea la estilizada botellita que cuesta cincuenta dólares y lo contiene.



En 1997 fue contratado por Ogilvy and Mather para realizar un comercial para la marca de pruebas de embarazo Clear Blue, La actriz seleccionada para actuar en el comercial fue Marisa Parker. De acuerdo con una nota de Entertainment Weekly de julio de 1997, Lynch decidió que para darle veracidad al comercial la actriz debía de hacer la prueba de manera real para el comercial, entonces Lynch sí que la actriz se diera cuenta cambio la prueba por una que había tomado una chica del equipo de producción que estaba embarazada, la cara de la actriz se mantiene tensa en el comercial y al momento de cortar la toma Marisa gritó: ¡Muy gracioso, cabrón!




Davis Lynch con su estética y su particular narrativa ha realizado comerciales capaces de perturbar al más insensible de los televidentes y en otros ha tenido además la oportunidad de divertirse.

publicado el 9 de marzo de 2015 en thepoint.com.mx
imagen: ifc.com